Energía nuclear ¿Peligrosa o politizada?

Desde hace varios años, los ciudadanos venimos padeciendo, periódicamente y por motivos económicos, intoxicaciones informativas relativas a sucesos puntuales que, con el paso del tiempo, se ha comprobado su falsedad o por lo menos su falta de rigor. De todos son conocidos, los casos de: las “vacas locas” que a punto estuvo de arruinar el sector ganadero; las armas químicas de Irak, que fue la excusa para que las petroleras americanas se hicieran con la explotación del petróleo iraquí; la “gripe aviar” que, igualmente, dañó gravemente el sector avícola, y finalmente, la “gripe A” que permitió a las multinacionales farmacéuticas vender millones de vacunas que, curiosamente, tenían preparadas. Lamentablemente en estos casos, la OMS se prestó a este juego aunque perdiese gran parte de su credibilidad.|

El terremoto de Japón ha dado lugar a una nueva campaña de desinformación y alarmista en contra de la energía nuclear, en este caso por motivos políticos y en base a un ecologismo mal entendido que voy a intentar clarificar en estas líneas.

Con el fin de facilitar al lector la comprensión de este complejo sector, aunque científicamente no sea muy ortodoxo, me voy a permitir agrupar en cuatro clases los tipos de energía que pueden atender la demanda energética de un país:  

* Hidráulica

* Térmica (carbón, gas, petróleo, etc.)

* Renovables (eólica, solar, etc.)

* Nuclear

La energía hidráulica es la más económica y no contamina, pero, lamentablemente, las condiciones orográficas y climatológicas de nuestro país limitan su explotación. Podrían construirse minicentrales que ¡ncrementarían levemente la producción energética.

La energía térmica es, con diferencia, la más contaminante de todas. Una central térmica emite a la atmósfera partículas de elementos pesados que contienen más radioactividad que las nucleares. Además queman carbón, gas o petróleo, liberando toneladas de CO2 que provocan lluvias ácidas dañinas para la vegetación y para los seres humanos con dificultades respiratorias. Contribuyen asimismo al cambio climático que tanto preocupa en la actualidad. En este punto es conveniente decir que China inaugura una central térmica cada mes, vulnerando el Protocolo de Kyoto que, por cierto, no rubricó. Es llamativo comprobar el silencio del ecologismo internacional ante este comportamiento.

Las energías renovables, sobre todo la de origen solar que incluye: termosolares, fotovoltaicas y termoeléctricas, se encuentran todavía en fase de desarrollo incipiente y tienen por un lado, el grave problema de su elevado coste y por otro, la imposibilidad de gestionarlas, pues son intermitentes, es decir, se producen cuando la naturaleza quiere y no cuando se necesitan. Para solucionar este problema se suelen asociar a pequeñas centrales térmicas. Tampoco resulta muy ecológico ver nuestros montes poblados de grandes molinos artificiales que dañan la visión de cualquier paisaje.

Finalmente, la energía nuclear es la única fuente inagotable que podrá atender las demandas energéticas de la humanidad en un futuro y además no contamina. Es atacada por sectores ecologistas por su supuesta inseguridad y por el problema de sus residuos.

A fin de dar respuesta a este ataque voy a describir brevemente el proceso de producción y el esquema constructivo de la central de Fukushima, principal afectada por el terremoto de Japón.

Los reactores son similares a una olla a presión. El combustible nuclear (óxido de uranio) calienta el agua que entra en ebullición y se transforma en vapor que impulsa las turbinas para producir electricidad. El vapor de agua se enfría nuevamente, se convierte en agua y comienza de nuevo el ciclo productivo.

El combustible se almacena en barras selladas que están protegidas por un envoltorio de aleación de circonio que constituye el primer sistema de confinamiento.

Las barras a su vez forman paquetes que es lo que se llama el “núcleo” que se inserta dentro de una vasija a presión que constituye el segundo sistema de confinamiento.

Todo el reactor (vasija, tubos y refrigerante) se envuelve en una burbuja hermética de acero y cemento que es el tercer sistema de confinamiento.

Finalmente todo el conjunto está rodeado por el edificio del reactor que es como una concha protectora que le aísla totalmente del exterior.

En Fukushima, a pesar de la magnitud del terremoto, cinco veces más potente que cualquiera de los sufridos por Japón a lo largo de su historia, solamente se han dañado seriamente el edificio y el tercer sistema de confinamiento y las fugas han sido mínimas.

Fue el tsunami posterior el que se llevó por delante todos los dispositivos de refrigeración e hizo que los técnicos tuvieran que trabajar denodadamente para enfriar el sistema. Las célebres nubes radioactivas eran simplemente vapor de agua liberado por los operarios para controlar la presión interna. Con la información disponible puede afirmarse que en ningún momento hubo riesgo de explosión ya que los sistemas de confinamiento (primero y segundo) permanecieron intactos.

Este accidente no es en absoluto comparable con lo ocurrido en Chernobil donde se estaba fabricando plutonio con fines militares y ni el sistema productivo ni las características de las instalaciones cumplían los requisitos mínimos exigidos para una central nuclear.

Como resumen de lo expuesto, me atrevería a afirmar que el accidente de Fukushima ha servido, en contra de lo que pretendían los medios informativos, para reafirmar la credibilidad de este tipo de instalaciones, si bien con un control muy exhaustivo por parte de los organismos nacionales e internacionales competentes.

12 comentarios
  1. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Muchas gracias Mariano por dejarvlas cosas tan claras. Me interesa mucho conocer la opinión de expertos como tu en este tema porque regular sobre algo tan trascendental como el sector energético en base a prejuicios ideológicos carentes de todo fundamento científico o racional es lo que nos quedaba. Y como eso se nos da también esta claro que los tiros pueden ir por ahí. Los últimos actos del sainete garoña si o garoña no, informes y contrainformes, vetos autonómicos a nuevas centrales frente a pueblos que se postulan para albergarlas son bastante elocuentes.

  2. robespierre
    robespierre Dice:

    Y para acabarlo de arreglar, tenemos la bonita historia del recorte retroactivo de las generosísimas subvenciones a los huertos solares y a las plantas eólicas, de resulta de lo cual ha habido al parecer un montón de gente que han decidido no recortarse la subvención…y mentir respecto a las fechas para que se la den enterita.
    Supongo que el autor del post nos podrá ilustrar mejor.

  3. José M. Sánchez Tapia
    José M. Sánchez Tapia Dice:

    Muchas gracias Mariano por la claridad y la sencillez, en un tema que se presta tanto al “tremendismo” y en el que me da la sensación de que no podemos confíar demasiado en la información suministrada por los medios.

  4. ant
    ant Dice:

    “La energía hidráulica es la más económica y no contamina, pero, lamentablemente, las condiciones orográficas y climatológicas de nuestro país limitan su explotación. Podrían construirse minicentrales que ¡ncrementarían levemente la producción energética”.
    ¿Acaso funcionan a pleno rendimiento centrales como la de Grandas de Salime en Asturias o están esperando a que el precio “libre” de mercado sea más ventajoso para la empresa eléctrica?.
    Desde luego debe haber un debate sin prejuicios pero no solo de la energía nuclear sino de todas las energías, del mercado energético, de las funciones de la Comisión reguladora de la energía o del propio ministerio.

  5. Anton
    Anton Dice:

    No entiendo el cometario de elisa de la nuez: ¿porque un ingeniero de mintes es un “experto” en centrales nucleares?.

    Todos sabemos que han dicho el gobierno de Japon y la empresa hoy sobre el nivel de la averia y sobre posibles fugas en el futuro.

    No puedo entender como ante una situación cuyo final nadie puede predecir con exactitud ,sigue triviliazandose y despreciando el debate con quienes pensamos que es una temeridad seguir jugando con cosas cuyas consecuencias no controlamos, com es de ver cada dia que pasa.

    Solo una soberbia gratuita sobre nuestra capacidad de controlar la naturaleza puede minimizar la desgracia que ha supuesto este accidente

  6. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Anton, como soy jurista soy seguramente la menos indicada para opinar. Pero lo que sí me parece es que cuando la política se mete en medio de estos debates como ocurre con el tema de la energía nuclear, y se juega con el miedo de la gente ya no es posible discutir con racionalidad de nada, que es lo que intentamos en este blog. Esto es lo que ocurrió en los otros debates que cita Mariano, vacas locas, gripe A y no se cuantos más. A mí personalmente me gustaría tratar la energía nuclear como cualquier otra cuestión, sin prejuicios y sin miedos irracionales a comer lechugas radioactivas. Personalmente y desde mi total ignorancia me asombra que la central japonesa haya podido aguantar un terremoto de esa escala, me imagino que eso sería impensable para cualquier otro tipo de central, términa, eólica, solar o lo que sea.

  7. mariano martin peña
    mariano martin peña Dice:

    En relación con el comentario de Anton, me gustaría decir que evidentemente no soy un experto en energía nuclear aunque si que he leido mucho sobre el tema y mi formación cientifica, pues tambien soy ingeniero geografo, me permite defender una postura al respecto, que probablemente no coincide con la tuya, aunque ambas sean respetables. No sabemos el final de esta tragedia pues, lamentablemente, se siguen produciendo réplicas al terremoto incial, pero como bien dice Elisa, cualquier otro tipo de instalación hubiera sucumbido hace dias.
    La energía nuclear siempre ha suscitado amplio debate por su politización interesada, pero si repasamos las que hay actualmente en servicio en el mundo, vemos que países de distinta ideología hacen uso de esta fuente de energía.
    Es una de las servidumbres del desarrollo.
    Más perniciosos para el ser humano son los pesticidas y los productos transgenicos y no se habla de ello.

  8. JCOSTA
    JCOSTA Dice:

    Como el autor, estoy totalmente a favor de la energía nuclear. Pero desliza en su artículo una -lo siento, es así- falsedad brutal. Literalmente dice “liberando toneladas de CO2 que provocan lluvias ácidas dañinas para la vegetación y para los seres humanos con dificultades respiratorias.”

    El CO2 no es dañino para la atmósfera, forma parte de ella y del ciclo del carbono. CO2 + H2O es la fórmula química de vida. El CO2 produce efecto invernadero, que es imprescindible para la vida en la Tierra. Como el metano que tienen un efecto 10 veces superior -hablo de memoria- y otros gases, en especial el vapor de agua, responsable de más del 99% del efecto invernadero. El CO2 es el alimento de las plantas que mediante la luz solar producen la fotosíntesis, fijando el carbono y liberando oxígeno O2, que es lo que respiramos los seres vivos, incluyendo las propias plantas.

    El CO2 no produce lluvia ácida. Esa la producen los óxidos de azufre y nitrógeno (SO2 y NO2) y el avance tecnológico en materia de filtros de las centrales de carbón, únicas centrales de combustión que provocaban la lluvia ácida, ha convertido a ésta en un problema del pasado, al menos en los países desarrollados.

    Los lugares de mayor concentración de CO2 son las aulas después de una hora de clase o una notaría de costa a las 12 de la mañana hace cuatro años (lamentablemente el porcentaje de CO2 en los despachos notariales ha caído estrepitosamente). EL CO2 es el gas que emitimos los seres humanos al respirar, incluyendo las plantas.
    Para más información, recomiendo el blog CO2 del meteorólogo donostiarra, catedrático experto en historia del clima Antón Uriarte: http://www.antonuriarte.blogspot.com

  9. Jesús
    Jesús Dice:

    Durante estos últimos años se nos ha venido insistiendo en que las centrales nucleares eran totalmente seguras, que un accidente como el de Chernobyl (incluso mucho menor) era impensable. Ahora, después de lo de Japón, lo que se nos dice es que todo tiene un riesgo y que de todas maneras las consecuencias de un accidente nuclear son “bastante asumibles”. O sea, que energía nuclear sí o sí. ¿Es ésto lo que entienden por reabrir el debate nuclear?

    Me sorprende que este señor hable de una “campaña de desinformación y alarmista en contra de la energía nuclear” y después se permite el lujo de decir que “la energía nuclear es la única fuente inagotable que podrá atender las demandas energéticas de la humanidad en un futuro y además no contamina”. Pero ¿de donde saca que la energía nuclear es inagotable? ¿de donde saca que la energía nuclear puede atender (por sí sóla, hemos de suponer) las necesidades energéticas de la humanidad? ¿de dónde saca que no contamina? No se puede concebir mayor ejercicio de desinformación (bueno sí, podría haber añadido que además es segura y barata). Pero ya se sabe: los pronucleares son siempre objetivos e certeros en sus afirmaciones… siempre que no venga un terremoto o un tsunami que los desmienta, claro está.

  10. Alucinante, señores
    Alucinante, señores Dice:

    Jesús, no hace falta un terremoto: no lo hubo ni en Chernobyl ni en Harrisburg…

    ¿Que no contamina la energía nuclear? Ja, ja, ja, jaaaaa, jaaaaaa, jaaaaaaa, jaaaaa, jaaaaaa, jaaaaaaa

    ¿Que es segura la energía nuclear? Ja, ja, ja, jaaaa,jaaaa, jaaaa, jaaaa, jaaaa, jajajajajajajajaajajajajajaja

    ¿Que es inagotable la energía nuclear? ¿Y cuando se acabe el plutonio? Jaaa, jaaaa, jaaaa, jaaaa, jaaaa, jaaaa, jaaaaaaaaaaa

    Lo que no se acaba es el sol, o el viento, o el movimiento de las olas marinas

  11. Qué miedo da Fukushima y todo lo nuclear
    Qué miedo da Fukushima y todo lo nuclear Dice:

    Para elisadelanuez: Política significa “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.” Decidir cómo y de dónde se obtiene la energía es uno de los temas esenciales en un Estado. Una forma de tomar esas decisiones es la política, que es consustancial a la democracia.

    Lo de “politizar” puede tener un tufillo peyorativo, como si no gustase que las decisiones se tomaran en el país mediante el juego de la política. ¿Cómo decidimos, si no? ¿Quién decide, si no son los políticos libremente elegidos por los ciudadanos en democracia?

    Lo que hay que hacer es decidir políticamente, sobre la base de una información total, plena y lo más objetiva de los pros y los contras. Y no simplificar pensando que ser antinuclear es ser rojo o verde, y ser pronuclear es ser “como Dios manda” (o ser azul, o naranja gaviotero). Es una tremenda simplificación.

    A mí, particularmente, me da mucho miedo lo que he visto de Fukushima, Chernobyl o Harrisburg. Me parece que los riesgos son demasiado terribles. Angela Merkl, nada sospechosa de progre, roja o zapateril tenía un plan pronuclear, y tras la catástrofeeeee de Fukushima, lo ha congelado, y se lo está replanteando.

    Por algo será, pero aquí en España, mira que somos, como se decía en el Quijote, de “sostenella y no enmendalla” (y esto va por los pronucleares, sean o no ingenieros de montes, que todavía dicen que la energía nuclear es segura y sin riesgos, después de ver el desastre de Fukushima en una potencia no comunista, precisamente, sino muy requetecapitalista, pro economía de mercado y demás pretendidas bondades)

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