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La Gobernanza de Internet

5 julio, 2011 | Por Autor: Francisco Javier García Vieira en Internet y Nuevas Tecnologías

La importancia de Internet como vehículo de actividad económica; como medio para la interacción entre ciudadanos, empresas y administraciones; como canal de comunicación de información y opinión; como punto de encuentro a través de las redes sociales; o incluso como herramienta de movilización social, no es puesta en duda por nadie a estas alturas. De hecho, esta importancia es tal que grandes grupos de interés económico y Gobiernos empiezan a tomarse un creciente interés en los mecanismos de control y explotación de Internet, sea con el encomiable propósito de potenciarla y aprovechar así al máximo sus posibilidades, sea con el menos confesable de controlarla para evitar una alteración indeseada de un statu quo que les beneficia.

Pueden citarse varios ejemplos recientes de este interés. En mayo pasado, Nicolas Sarkozy organizó, en paralelo a la cumbre del G8, una “cumbre de Internet”. El presidente francés apeló a la necesidad de impulsar la libertad en la red pero bajo el control de los Estados. Este mismo mes de junio de 2011, la OTAN está celebrando en Estonia un encuentro sobre la seguridad en Internet y los riesgos para la seguridad nacional asociados a la red. La Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton ha establecido la defensa de la libertad en Internet como una de las claves de la política exterior de los Estados Unidos, por su gran capacidad para formar opinión en el conjunto de las naciones. Las corporaciones privadas, por su parte, tratan de maximizar su influencia en Internet para defender y preservar sus intereses. Así, la defensa de la propiedad intelectual y de los derechos de autor, o la polémica sobre la neutralidad de la red, son debates que tienen gran repercusión en una opinión pública cada vez más sensibilizada en todo lo relativo a Internet.

Pero, ¿quién gobierna Internet? Lo cierto es que la gobernanza de Internet está fuertemente condicionada por su génesis. Internet, como la mayoría de los desarrollos tecnológicos, tiene un origen militar. El Departamento de Defensa de los Estados Unidos, preocupado porque sus sistemas de control estuviesen concentrados en un único punto, muy vulnerables por tanto a un ataque nuclear, invirtió en el desarrollo de una red de ordenadores que estuviese distribuida geográficamente y que pudiese mantenerse operativa aunque una parte de la misma resultase dañada. En el año 1993, el Gobierno de los Estados Unidos decidió “desmilitarizar” Internet, mediante la transferencia de su gestión a un organismo privado, encargado de la gestión de los nombres de dominio (las identidades en Internet), y bajo la supervisión del Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Desde 1998, ICANN se ocupa de la gestión de los nombres de dominio a nivel mundial.

En el año 2005, la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, celebrada en Túnez, mandató al Secretario General de Naciones Unidas para crear el Internet Governance Forum. Este mandato respondía al interés de muchos miembros de la comunidad internacional por disminuir la influencia del Gobierno de los Estados Unidos en el gobierno de Internet, pasando a un modelo multilateral. El Internet Governance Forum ha tenido réplicas a nivel nacional, y así en España existe el Foro de la Gobernanza de Internet.

En definitiva, el gran crecimiento de Internet ha venido, en buena medida, facilitado por un modelo de relativa autorregulación en el que la intervención de los Estados ha sido limitada, y en el que el Gobierno originalmente promotor, el de los Estados Unidos, decidió motu proprio renunciar a buena parte de su control de la red para facilitar su expansión. Sin embargo, ahora la importancia de Internet es tal, que renace el interés por regularla y controlarla. Este interés, que tiene motivaciones políticas en países como China o Irán, donde se censuran los contenidos de Internet, se extiende también a naciones democráticas occidentales, aunque por otras razones más relacionadas con el potencial de desarrollo y la defensa de derechos e intereses económicos. El riesgo, al que hay que estar atentos, es que un exceso de regulación o de control impacte negativamente en el dinamismo y capacidad de crecimiento que Internet, tal y como la conocemos, ha demostrado sobradamente.

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2 Respuestas

  • Manu Oquendo says:

    Hola Fco. Javier.
    Por motivos profesionales he estado muy involucrado en los desarrollos de Internet en los 90 y primeros años del XIX. Lo he vivido desde el lado informático y de software específico (scooters, buscadores de texto, imagen, etc) y desde la perspectiva Telco.
    Mi impresión es que a Internet le queda el canto de un duro como medio relativamente libre. Por muchos motivos pero el más importante es que los estados occidentales saben que están viviendo el final de su etapa de poderío global y necesitan un extraordinario control sobre la opinión ciudadana porque la gente no va a aceptar de buen grado que mañana sea peor que ayer por causa de las limitaciones de un modelo de estado hipertrofiado e incompetente para generar prosperidad sostenible.
    La gente en general no es consciente de que todas nuestras comunicaciones (incluyendo voz) son ya digitales y se guardan sin preguntarnos entre 2 y 5 años.
    Saludos

  • Muy oportuno este post. Lo cierto es que internet es una herramienta de captación de información personal sin precedentes. A través de nuestros correos, blogs, perfiles en redes sociales, etc, realizando una minería de datos bien planificada, se puede conocer perfectamente tanto a una sociedad como a sus miembros. Debemos ser conscientes de que lo que aquí escribimos puede ser analizado ahora o en un futuro. La mayor parte de las herramientas que utilizamos tienen espejos en los EEUU donde también se almacena esta información donde la regulación en materia de protección de datos es mucho más laxa que en España. ¿Realmente sabemos hasta que punto son seguros los “safe harbour”?