Pacto Fiscal: un democratacristiano muy poco cristiano

En tiempos de exaltación del sentimiento religioso como los que ahora mismo vivimos en España con ocasión de la vista de Benedicto XVI, escuchar las declaraciones de un líder político que pertenece a una formación política nacionalista como CiU decir que “Si el resultado (de CiU) es fuerte y no hay mayoría absoluta, tendremos pacto fiscal piensen lo que piensen y digan lo que digan Rajoy y Rubalcaba”, es, en el espíritu de los que nos dedicamos al estudio de los impuestos, escalofriante, y en el ánimo de los que además pagamos los impuestos, una desvergüenza. El Papa defendiendo valores cristianos, e incluso valores a secas a seguir también por los que no son cristianos, y este señor llamado Durán y Lleida, con sus gafitas último modelo y su trajito impoluto de cristiano güay, mostrando sin ningún tipo de reparo su auténtica faz: la del chantajista puro y duro al que tan acostumbrados nos tienen al resto de los españoles las formaciones políticas nacionalistas.
Se podrá estar o no de acuerdo con la existencia de los impuestos, pero todavía no ha inventado la humanidad sistema de organización de los asuntos comunes que no esté financiado a través del instrumento impositivo. Y si esto es así, habrá que recordar que un paso decisivo para la superación de la manifiesta injusticia que en materia de impuestos supuso el Antiguo Régimen absolutista, fue el de la proclamación del principio de igualdad de todos los ciudadanos al levantamiento de las cargas públicas, principio que vino acompañado por aquel otro igualmente fundamental de solidaridad entre todos los españoles, que en el caso de las Comunidades Autónomas económicamente más desarrolladas (caso de Cataluña), supone que las mismas contribuyan a favor del desarrollo de otras Comunidades con menores niveles de renta mediante la acción redistributiva que a tal efecto realiza el Estado.
Cuando el Sr. Durán y Lleida afirma que el llamado “pacto fiscal” entre Cataluña y España (?) está garantizado en caso de que en las próximas elecciones generales el PP no obtenga mayoría absoluta, es porque no tiene reparo alguno en mostrar sus cartas de chantajista puro y duro: la necesidad de apoyo parlamentario de un Gobierno en minoría, traerá consigo que “caiga la breva” de un pacto que supondrá un paso más en la desnaturalización progresiva de un sistema tributario que cada vez responde menos a que todos los españoles paguemos los impuestos en función de los mismos criterios y de idénticos principios de justicia cualquiera que sea el lugar de España en que vivamos. Y es que el llamado “pacto fiscal” que propugna CiU no significa otra cosa, en la mentalidad de estos nacionalistas tan poco solidarios y tan malos cristianos, que aplicar la máxima no evangélica de “ande yo caliente, ríase la gente”.
La conclusión no es votar al PP para que obtenga la mayoría absoluta y supuestamente difiera en el tiempo lo que parece inevitable. La conclusión es exigir al PSOE y al PP que se pongan de acuerdo de una puñetera vez para acabar con el permanente chantaje insolidario de gente como el Sr. Durán y Lleida.

8 comentarios
  1. Aureliano
    Aureliano Dice:

    Llegué a este blog a través de un enlace que hay en “Nadaesgratis”. Me alegré porque me parecía muy interesante un blog sobre el mundo del derecho. Pensé que la calidad de las entradas y el nivel del debate sería similar. Enseguida vi que no, pero seguí viniendo por aquí porque siempre se puede encontrar algo interesante. Lamentablemente, hoy habéis traspasado un límite: en NeG no se descalifica a nadie por las gafas que lleva o por el traje que usa (siempre que se lo pague). Tampoco se insulta a nadie por defender el programa (bueno o malo) con el que se presenta a las elecciones. Adiós.

  2. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Aureliano, coincido con usted en que las descalificaciones personales no deben formar parte de ningun debate y en ese sentido los coeditores nos disculpamos porque efectivamente el tono y el estilo del post de hoy pueden no ser los mas adecuados. No siemore es facil trazar la linea entre la libertad de expresion y las normas de estilo, particularmente cuando los colaboradores trabajan desinteresadamente en hacer posts con mayor o menor fortuna. En cualquier caso gracias por el comentario y la advertencia. En lo que no estamos de acuerdo es en que no se puedan discutir los programas electorales o los comentarios de los politicos con total libertad, incluidos los politicos catalanes, siempre en base a argumentos y con la imprescindible correccion formal.

    • Aureliano
      Aureliano Dice:

      Agradezco la disculpa y rectifico mi adiós.
      En ningún momento he dicho que no se puedan discutir los programas electorales o los comentarios de los políticos; lo que no me parece aceptable es que se llame chantajista a una persona por decir que cumplirá con su programa: no votar para presidente a quien no apoye el pacto fiscal. El pacto fiscal es una opción legítima que en Cataluña tiene un respaldo popular importante y que merece respeto.
      A mi personalmente, el pacto fiscal me parece una barbaridad y por eso creo que se merece una crítica mucho más contundente… contundente en los argumentos. 
      En lo que sí estoy de acuerdo con el autor del post es en que las concesiones que se han hecho a los nacionalistas han sido posibles por la incapacidad de los partidos de ámbito estatal de llegar a acuerdos; estos partidos estatales o españoles o nacionales (como se quiera) en muchas ocasiones han demostrado menos sentido de estado que los nacionalistas. Por ejemplo, el Real decreto ley de mayo de 2010. 

  3. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Aureliano totalmente de acuerdo en que el tema del pacto fiscal y la Permanente reivindicacion nacionalista se que contribuyen demasiado a la solidaridad interterritorial merece un debate mas detenido y en profundidad. Pero no olvide que aqui la mayoria somos juristas y que como usted mismo dice hay cuestiones que no podemos o sabemos abordar con el rigor y la calidad de nuestros colegas de NeG, ya nos gustaria. De todas formas, intentaremos recoger el guante, a ver si conseguimos que alguien se anime. En cuanto a la populatidad del pacto fiscal entre el electorado catalan me la puedo imaginar. Debe de ser similar a la que tienen los conciertos y convenios forales en sus respectivos territorios. Y es que vender este tipo de mensajes es bastante facil. Aunque llevado al extremo supongo que desintegraria cualquier intento de transferencia no ya entre CCAa sino dentro de las mismas. Porue seguro que dentro de Cataluña tambien contribuiran unas ciudades o unas regiones masque otras no? En fin, me alegra que haya reconsiderado su postura y nos de una segunda oportunidad porque lo que le puedo asegurar es que editamos el blog con mucha ilusion, bastante esfuerzo y con toda la libertad del mundo.

    • MAT
      MAT Dice:

      Quisiera manifestar que, coincidiendo plenamente con las críticas y comentarios de Aureliano al contenido del texto que da comienzo a este post (y pudiendo hacer otras relacionadas, por ejemplo, con la aconfesionalidad del Estado), me parece completamente cierta la afirmación de Elisa de la Nuez acerca del respeto a la libertad (y añadiría también, a la pluralidad) que impera en la edición de este blog. También quisiera señalar la honestidad intelectual que caracteriza a sus intervenciones en respuesta a los certeros comentarios de Aureliano. Rectificar es de sabios…

  4. guillerm núñez
    guillerm núñez Dice:

    Bueno, en realidad, no tengo muy claro si debo o no disculparme por lo que he escrito; además, de hacerlo, sería una disculpa doble: a los editores de este blog y, en particular, a Elisa, que manifiesta que el estilo del post no es el más adecuado, y a Aureliano, que considera que calificar al Sr. Durán i Lleida como chantajista es un insulto a su persona.
    Vaya por delante que al escribir mi artículo no tuve en ningún momento intención de insultar a nadie. Emplear términos como “chantajista”, o tratar de simbolizar la insolidaridad mediante la referencia a un traje o a unas gafas utilizadas por un político, he de reconocer que puede ser calificado como lenguaje duro y tal vez no  del todo apropiado para un blog de la calidad y excelencia de hayderecho. Sin embargo, reitero que no era mi intención insultar a nadie, sino más bien, enfatizar o destacar a través del empleo de ese lenguaje,  un fenómeno reiterado de insolidaridad como creo que es el de reivindicar tratamientos fiscales diferenciados en función del territorio en que se vive y sin que exista fundamento constitucional alguno para ello.
    En fin, he de reconocer que a veces mis reacciones ante las declaraciones del algunos políticos me llevan a perder las formas, y es esto lo que me ha ocurrido con la crítica a la actuación política del Sr. Durán i Lleida. Así que dicho lo anterior, no tengo inconveniente alguno en disculparme por el desagrado que mi artículo ha provocado a Aureliano y por los perjuicios que el mismo haya podido provocar a los editores a la hora de desdibujar la orientación que los mismos han querido dar a este blog. Y como todo error debe tener su posibilidad de enmienda, estoy seguro que en próximos post tendré en cuenta el empleo de un lenguaje menos combativo y más acorde con las formas tradicionals de expresión por las que nos caracterizamos los juristas. Saludos. 

    • MAT
      MAT Dice:

      Ídem de ídem. Le agradezco su comentario, que es a la vez valiente y sabio, pues rectificar no sólo es un acto de sabiduría, sino también de coraje. Por otra parte, coincido en el rechazo al planteamiento insolidario y egoísta del responsable político al que vd critica. Y añado otra reflexión: ¿Qué ocurriría si junto a la limitación de la solidaridad interterritorial se limitasen las cuotas de mercado a los productos de los territorios insolidarios? entonces se invocarían otros principios constitucionales, como los de unidad de mercado y libre circulación. Pero esas normas constitucionales son tan susceptibles de una reforma restrictiva como el principio constitucional de solidaridad. Incluso éste puede modificarse para vincularse con aquéllos, pero seguro que eso ya no lo defendería el responsable político criticado en este post.

  5. Aureliano
    Aureliano Dice:

    En el asunto del pacto fiscal, el déficit fiscal o la solidaridad entre territorios influye de manera determinante el lugar en dónde se pone el foco. Si me siento catalán y aspiro a un estado catalán, quiero decidir a dónde van mis impuestos y con quién soy solidario; si me siento español, pienso que España es una nación y Cataluña no, entonces creo que es el Estado español quien debe distribuir lo que se recauda con los impuestos. Si viviera en Pedralbes (barrio acomodado de Barcelona) y pensara que Pedralbes es una nación tendría más motivos que todos los catalanes juntos para querer decidir a dónde van mis impuestos. Estas posturas están basadas en sentimientos (o en el bolsillo), son bastante irracionales y por tanto irreconciliables. Además, curiosamente, los “insolidarios” son los perjudicados por la solidaridad y los “solidarios” los beneficiados.
     
    Traslademos el asunto a Europa. Durante años nos beneficiamos (los españoles y los catalanes, incluso los que no se sienten españoles) de los fondos de cohesión, que no son más que una forma de cooperación interterritorial. Parece que todos hemos entendido (y nos parece lógico) que eso no podía durar siempre. ¿Es aplicable el mismo criterio a España? No sé, pero es posible que mantener indefinidamente una redistribución de recursos que supone el traspaso de un (dicen, no conozco el dato exacto) 10% del PIB de unas comunidades a otras  genere incentivos perversos para todos. De esto seguro que sabrán más en “Nada es Gratis”.
     
    Otra comparación con Europa. Pedimos como forma de superar la crisis de deuda que se emitan eurobonos, lo cual nos permitiría endeudarnos a un interés más bajo y similar al alemán, pero Alemania se opone. Lo mismo pide el consejero de economía de la Generalitat de Cataluña, que se emitan hispabonos que permitirían a Cataluña emitir deuda al mismo precio que el Estado. El Gobierno español no quiere.

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