¿Sobra el griego? Sobre un referendum que como vino, se fue

No es que queramos con el título de este post hacer un chiste fácil parafraseando el título de la película “Zorba el griego” aunque sí que hay algo de ella que puede traerse a colación, cuando Zorba (Papandreu) le dice al británico (UE): “”en la vida hay que ser medio loco para romper las cadenas y ser libre”. Para analizar la sucesión de eventos de los últimos días (primera vez en la historia que se convoca y desconvoca un referéndum en dos días), y no volvernos locos, conviene adoptar (al menos) tres enfoques:

a)    Jurídico y de legitimidad

 Lo que está demostrando esta crisis es que las reglas que contiene el Tratado de Lisboa no sirven para hacer frente a situación de crisis. Esto ha motivado, probablemente como efecto no buscado, el que para tomar decisiones difíciles y (relativamente) rápidas haya surgido un liderazgo, no legal pero necesario, encabezado por el tándem Merkel-Sarkozy; hasta el punto de que un conocido profesor de Derecho europeo, Joseph Weiler, sostiene que la UE ha encontrado el tan ansiado presidente de la UE: un tal Merkozy. Pero no nos engañemos, sin ese liderazgo (consentido por el resto) la UE hubiera entrado en barrena hace muchos meses y está por ver que no acabe entrando.

A pesar de ello existen algunos puntos del recorrido decisorio de los últimos años que resultan criticables: el oscurantismo y la falta de debate democrático en la toma de decisiones. Por ejemplo, pocos saben que el Tratado de Lisboa ya ha sido reformado por Decisión del Consejo Europeo de marzo de 2011, adoptada sobre el sistema “simplificado” de reforma de los Tratados previsto en el art. 48.6 del Tratado UE (versión Lisboa), que modifica el art. 136 del Tratado de Funcionamiento de la UE. Una modificación por cierto que en nuestro país se someterá al parecer simplemente a la autorización parlamentaria prevista en el art. 94 de la Constitución, pero que no requerirá la ley orgánica que prevé el art. 93. Es decir que se hará sin debate. Esto ocurre a nivel nacional, donde  (aquí y en la mayoría de los países) el parlamento está siendo ajeno a todo este proceso de negociación donde nos jugamos el futuro como sociedad (¿para qué está el parlamento entonces?), salvo si llega el caso de tomar alguna decisión dramática, es decir cuando ya no puede decir nada. Pero lo mismo está ocurriendo a nivel europeo donde la implicación del Parlamento Europeo es casi igual a cero (y el papel de la Comisión está siendo bastante secundario).

Esta baja implicación de los parlamentos nacionales y europeos es por cierto paralela al incremento de contestación social en algunos países (donde el nuestro puede ser el siguiente), ¿casualidad? De hecho, tal vez esta carencia de debate social y democrático pueda explicar aunque no justificar la convocatoria del referéndum griego. Pero aún así, explicarlo solo en parte. Veremos.

 b)    Político

¿Por qué se convoca un referéndum que no viene impuesto por la Constitución? Un observador algo ingenuo diría que un político solo convoca un referéndum al que no está obligado porque piensa ganarlo. Pero este juicio de valor se fundamenta en el apriorismo de que los políticos operan por criterios racionales y eso, cuanto más al sur nos encontremos, solo puede presumirse.

Los antecedentes de referéndums en las UE no invitan desde luego al optimismo. Todos recordamos cómo el Tratado de Constitución Europea embarrancó precisamente por resultados adversos en consultas populares. Es cierto que también la tradición marca que el país que pierde un referéndum puede conseguir ventajas para poder convocar un segundo referéndum y ganarlo (desde el protocolo danés esto es así) e incluso la sola amenaza de convocarlo puede servir para obtener privilegios (e.g. cheque británico). Pero ambos supuestos no son aplicables al caso griego: primero, porque no utilizó esa arma “ex ante” para obtener (todavía) más ventajas y segundo porque no hay tiempo para una segunda oportunidad. Entonces ¿por qué el órdago de Papandreu? La respuesta creo hay que buscarla en otro sitio

c)    Cultural, social y psicológico

Hace algunos años coincidí con cuatro funcionarios griegos en un seminario que se celebraba en una ciudad centroeuropea. Los cuatro eran muy simpáticos, pero tres firmaban por la mañana y no aparecían por el seminario hasta la cena. Entonces comentaban que los problemas de Grecia eran por pertenecer a la UE, que les estaban obligando a cambiar su cultura: un “estilo de vida” griego que, como en otros países mediterráneos (incluido el nuestro), se fundamenta en que creemos saber disfrutar de la vida mejor que el resto. Me recordaba el debate que hubo en España sobre si la entrada en las entonces Comunidades Europeas iba a acabar con la siesta  (¿y?) o si la culpa de la subida de los precios fue del euro (y no de los que subían los precios aprovechando la confusión). Sin embargo, los cuatro no hablaban de que fondos europeos (no aprovechados) estaban pagando su estancia en el seminario mientras tres se iban de compras o a hacer turismo. Paralelamente eran gente muy orgullosa, que se consideraban representantes de una cultura milenaria a la que Europa debía su ser, mientras daban datos falsos de su economía para entrar al euro. No, nos riamos, Grecia puede ser un espejo para España. El problema viene cuando caemos en el exceso y en pensar que tenemos derecho a vivir sin trabajar bien pero gastando a lo loco pues  siempre habrá alguien dispuesto a pagar la factura: los padres, el gobierno, el FMI, los europeos y si todo falla, pues a emitir más deuda: ojos que no ven (que lo tendrán que pagar nuestros nietos) corazón que no siente.

Lo cierto es que llevamos asistiendo a numerosas revueltas sociales contra medidas que el gobierno griego ha sido incapaz (todavía) de poner en práctica y contra una Europa que amenaza un particular estilo de vida. La Cumbre del Euro (por cierto otra institución que no existe en los Tratados) de 26 de octubre lo único que ha comprado es tiempo, pues si los griegos no aceptan que deben hacer las cosas de otra manera, en pocos meses su deuda volverá a escalar máximos y la quita no habrá servido de nada. De hecho, parte de las causas que subyacen en la convocatoria del referéndum pueden venir de esos “valores” que sustentan un modo de vivir “a la griega”.

En este contexto, Papandreu (en clave positiva) pudo caer en la tentación de buscar en una apuesta arriesgada un apoyo para poder acabar con las protestas sociales y el clima de orgullo nacional herido, como única fórmula  para poder poner en marcha finalmente las medidas que se le vienen reclamando. Ciertamente no actúa como líder valeroso pero ¿qué hacer frente a una sociedad (griega) que sigue dando la espalda a la realidad? Y es que las emociones son filtros que nos llevan a seleccionar las partes de la realidad que queremos ver: echar la culpa a otros (la UE o los mercados) y renunciar a una mínima autocrítica, supone instalarse en el síndrome del eterno adolescente.

Pero (en clave negativa) esta arriesgada maniobra podía acabar en una noche sangrienta como aquel Áyax de Sófocles quien masacró el ganado (los griegos) mientras creía herir a los Atridas (los europeos). Al final la amenaza de la UE ha conseguido al parecer -aunque todo cambia cada minuto- hacer recular al primer ministro griego. Pero ¿es que no había previsto la reacción de europeos y mercados? ¿O se trataba todo tal vez de una maniobra para ganar crédito en casa y poner contra las cuerdas a la oposición? De nuevo el referéndum como maniobra de distracción y chantaje, así de barato se vende la consulta al pueblo.

En todo caso: quién te ha visto y quién te ve: Grecia la cuna de Europa puede determinar su caída.

9 comentarios
  1. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    Es cierto lo que indica el autor del post, pero yo creo que no sólo los griegos o los europeos del sur nos tenemos que aclimatar a una realidad muy diferente. En este tema las responsabilidades también están muy repartidas. Una de las cosas que más me asombra de los habituales análisis sobre la crisis es el doble rasero con el que se analiza. En el caso de la subprime los prestamistas y los bancos de inversión era muy malos muy malos, seres irresponsables que concedían crédito sin límite a presuntos insolventes que (lógicamente) lo agradecían y se lo gastaban en coches y artículos de lujo. Cuando llegó la hora de pagar y se vió que tal cosa era imposible, como cualquier persona razonable debería haber previsto, todo el mundo apuntó a los acreedores, que en su avaricia por cobrar sus buenas primas no midieron el riesgo. Es curioso que el caso griego se analice de forma completamente diferente: Los griegos son unos vagos irresponsables y mentirosos que se gastan el dinero de los laboriosos europeos del norte.
    Pues bien, ni una cosa ni la otra. Por ceñirme a la segunda, Alemania, principal acreedora de Grecia, tiene una enorme responsabilidad en el desaguisado. Si un país como Alemania, con un mercado interior bastante ineficiente, decide enfocar toda su actividad económica a la exportación, sabe que está condenado a financiar a sus compradores. Yo te presto el dinero para que te compres el Mercedes y hacemos como que me lo vas a devolver. Si los bancos de inversión ganaban mucho dinero titulizando hipotecas, los alemanes han ganado también mucho dinero de manera irresponsable. Lógico es que sean los primeros en pagar el pato, y lo cierto es que se han resistido y se resisten sin recibir apenas críticas por ello. Aquí todo el mundo se tiene que poner las pilas si esperamos que esto no vuelva a pasar.

  2. Javier V.
    Javier V. Dice:

    Un asunto éste de los que se llaman poliédricos, en los que los distintos enfoques tienen fundamento. Son ciertas las cuestiones que plantea el autor del post y también el enfoque de Tena Arregui, más crítico con los que “mandan” ahora en la UE sin necesidad de consultar a los socios.
    Quisiera aportar una anécdota de hace un par de años, algo menos quizás: Un ministro alemán visitó España y su colega español le recibió en la T4 de Madrid, luego se fueron a visitar una ciudad del sur en el AVE y finalmente viajaron en coche por las autovías que van hacia el norte desde Madrid. El ministro alemán finalmente mientras avanzaban por una magnífica autovía sin apenas tráfico dijo: “Sr. Ministro, es evidente que son ustedes un país rico, pocos pueden permitirse estas grandes infraestructuras y tenerlas infrautilizadas.”
    Cuento esto al hilo de que yo también opino que en los útimos años todos hemos perdido el norte un poco, gastando y gastando o inviertiendo e invirtiendo más allá de lo que la sensatez aconsejaba. Y no olvidemos que la deuda pública española es irrisoria comparada con el endeudamiento de nuestras familias y empresas.
    En fin, esperemos que la UE pueda salir bien de esta crisis del sistema, provocada por la avaricia de unos y la insensatez de otros, pese a que tenemos la generación de líderes de menor nivel desde la segunda Guerra Mundial.

  3. robespierre
    robespierre Dice:

    Muy interesante el post. Probablemente en esta historia todos tenemos un poco de culpa, las hormigas del Norte que tanto dinero y con tanta alegria prestaron a las cigarras del Sur, que además de vivir con la alegría y la despreocupación habitual se creyeron que, además, eran más ricas y mas listas que las tontas de las hormigas que se mataban a trabajar y que las hormigas nunca se iban a dar cuenta porque como no saben vivir… En cuanto a que en la UE no hay líderes dignos de tal nombre ni instituciones en condiciones de afrontar una situación de crisis que requiere decisiones ràpidas y capacidad de ejecutarlas incluso cuando se toman tarde y mal, a la vista está. Aunque yo también soy de los que piensan que al final evitaremos el desastre, aunque no se muy bien en qué me baso para esperarlo, pero bueno.  

  4. Serafin Casamayor
    Serafin Casamayor Dice:

    Alberto, como siempre, has dado en el clavo en diferentes cuestiones. En este caso, resaltaré tu afirmación “(…) creemos saber disfrutar de la vida mejor que el resto”, aplicado a los países del sur de Europa en este caso concreto en estos momentos de crisis que vivimos, o a lo que otros autores llaman países periféricos. En el caso que nos ocupa y que con tanto acierto diseccionas en sus tres vertientes para tratar de darle explicación, creo que habrá que estar atento precisamente en esas tres vertientes a la evolución futura de los acontecimientos. Porque se están traspasando todas las líneas rojas. En lo jurídico-político, al comprobar la imperfección del modelo europeo, dirigido más por la inercia en pos de unos objetivos (quién recuerda ahora que la Agenda de Lisboa preveía para Europa 2010 ser la economía más competitiva y dinámica del mundo basada en el conocimiento). En lo político, al ver que efectivamente, las escalas en Europa de agregación política y formación política de la voluntad ya no son correctos (tan asombroso resulta el referéndum “digo-digo,digo-diego” griego como los efectos y resultados del No danés). Y en lo cultural, social y psicológico, donde ha quedado demostrado que los países del sur hemos estado sumidos en un auténtico sopor, sin tener ni idea de lo que era ser parte de los problemas globales en un mundo autenticamente global. Llegamos a creer que una crisis financiera como la que vivimos era como un día de sol inclemente en plena canícula, de lo cual sí que sabemos mucho: todo se reduce a buscar buena sombra y dejar que pase el día. Y no, no es así.
    Disculpa Alberto que cite íntegramente tu división ternaria de los frentes a atender, pero es que me parece perfecta. Nos indica precisamente, lo que a partir de ahora habremos de observar con mucha, mucha más atención. En términos efectistas, nuestros amigos laboriosos del norte nos han venido a decir que “no hay nada peor que creerse gracioso sin serlo”. Saludos cordiales. 

  5. JJ
    JJ Dice:

    No sé si he entendido bien lo que dice R. Tena, pero quiero constatar un hecho. Las exportaciones alemanas a Grecia no son relevantes en el conjunto de la economía alemana. Grecia no está entre los primeros diez países a los que Alemania exporta sus productos.

    Grecia, sin embargo, tiene como primer importador de sus productos a Alemania.

  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Me parecen muy acertados el artículo y los comentarios. Comparto mucho de lo que dice Rodrigo Tena al final del suyo y lo quiero ilustrar con algo olvidado un poco más adelante. No estoy de acuerdo con los rasgos psicológicos “regionales o nacionales” porque siempre hay para todos los gustos pero algo de cierto debe haber en las culturas (más que en el carácter de las personas). La Odisea es unas escuela de trampas y artimañas que tiene unos 2500 años. La cultura germana muy equilibrada psicológicamente no parece.
    El algo olvidado es quehay una versión de la crisis del 29 (Harold James, Princeton) que nos recuerda que aquello fue un pequeño tropezón que no se agravó hasta que en el año 1931 los bancos austríacos y alemanes comenzaron a quebrar en cadena por préstamos malos en su casa (Nordwolle solita se cargó a dos bancos Danat y Dresdener).
    A veces nos olvidamos de que Alemania, sin haber sido aún afectada por el problema PIIGS, ya lleva el 13% de su PIB gastado en cuidar a sus bancos. De esto se oye hablar por los pasillos de los Ministerios y a algún subsecretario de estado muy cabreado mientras la prensa calla pero no todo es oro en las trenzas de la Walkiria.
    En aquella crisis de 1931 las ayudas que precisó la banca no llegaron al 9% del PIB alemán.
    Es decir, estamos viendo sólo lo que nos enseñan. El Euro ha sido la salvación de Alemania (me remito a sus datos de los 90 a finales con un paro rampante) y es nuestra perdición sin paliativos. La única defensa medio seria que cabe hacer de esta moneda es que, dada nuestra incapacidad de evitar que gobiernen irresponsables, mejor que lo hagan otros que, como son alemanes, son “la leche”.
    Pues no, señores, no. Alemania es un país muy problemático y ni de lejos tan serio como se pretende. ¿O hemos olvidado la chapuza del Hippobank y el resto de desastres?
    Aquí no se está hablando del rescate griego. Allá ellos. Aquí hablamos de evitar problemas que Alemania no puede afrontar y que son muy suyos.
    Por otra parte no tengo suficiente conocimiento para hablar en detalle de lo que legalmente está sucediendo en Europa pero sospecho que nos están estafando día sí y día no y que muchas libertades que nunca tuvimos están cada vez peor y más lejos.
    Esta Europa, de verdad, da rubor y vergüenza. Yo no quiero estar representado por ese tipo de gente tan poco de fiar y para la cual un referéndum como el de Islandia o el Griego es una ofensa y pasan al chantaje de inmediato. Esto me parece inaudito.
     

  7. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    En su libro “Grietas del sistema”, Raghuram G. Rajan explica detalladamente el origen de este grave desequilibrio alemán (y de otros países exportadores) que, en su opinión, es una de las principales causas de la actual crisis mundial. Es curioso que la historia económica de Alemania y Japón sea tan parecida… hasta que apareció el euro, como bien dice Manu. Ninguno de ellos salió verdaderamente pobre de la segunda guerra mundial, en cuanto disponían de cierto capital humano e institucional, pero desde luego la economía estaba destruida y sus hogares demasiado maltratados para ser una fuente de consumo interno. La respuesta eran las exportaciones. La estrecha cooperación entre empresas clave y bancos condujo a cárteles nacionales y a un mercado interno ineficiente, pero bastante competitivo a nivel internacional, gracias en primer lugar a una mano de obra barata y luego a la innovación tecnológica. Pero un crecimiento basado unicamente en exportaciones no se puede mantener mucho tiempo si el mercado interno no es lo suficientemente competitivo. A medida que el crecimiento interno depende del consumo externo (la exportación) y éste poco a poco se agota, es necesario estimularlo, y qué mejor que con el propio dinero ahorrado por esas mismas exportaciones y por el déficit de consumo interno.
    Comparado con otros paíes Grecia es efectivamente para Alemania una cuestión menor, pero aún así el primer acreedor de Grecia es Alemania y también es el primer vendedor. Alemania ha construido la unión monetaria para que le compremos con su propio dinero, y eso también se llama burbuja.

  8. Jj
    Jj Dice:

    Entendido. Para el global de la economía alemana GRecia es poco relevante, para el global de la economía griega ALemania es muy importante, al ser el primer exportador e importador del país heleno. Gracias por la aclaración, Rodrigo.

  9. Alberto G.
    Alberto G. Dice:

    Oportuna precisión lo de que nadie es bueno del todo se libra de la responsabilidad. Tal vez sea una vieja admiración que siento desde hace años por la cultura alemana y mis visitas a ese país. Pero creo que tampoco podemos esperar que la demanda interna alemana resuelva nuestros problemas, ni sresulta tan fácil cambiar el sistema productivo a golpe de decreto (véase nuestro país que todavía está en busca de la alternativa al ladrillo y no la encuentra). Es en todo caso, por intentar saber donde estamos, resulta curioso que el eje: Atenas-Roma-Lisboa-Madrid (también nosotros tenemos nuestro glorioso pasado quie olvidamos) haya pasado en dos milenos de ser ejemplo y referencia cultural y política para el mundo a ser el contra-ejemplo. Algo tendremos que ver en ello. Por su parte es cierto que el mundo anglosajón y germánico está en decadencia pero nuestro cultura actual sigue respndiendo más a sus pensadores y emprendedores. Hoy se habla ya sin descaro de un euro fuerte franco-alemán con cinco países más de comparsa y un segundo cinturón sanitario con países poco fiables con un euro débil. Es un modelo que no nos gusta pero que resulta creíble para los mercados. Ahora imaginemos que estos vecinos del sur de glorioso pasado deciden plantar cara al eje franco-alemán, salirse del euro y crear conjuntamette una UE del sur con su propia moneda. ¿Resultaría viable?  ¿Alguien apuesta cuánto tardaríamos en engañarnos unos a otros y tirarnos los trastos a la cabeza? No sé será el tiempo que no acompaña…

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