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¿Sobran funcionarios?

8 noviembre, 2011 | Por Autor: Rafael Rivera en Administraciones Públicas | Crisis política e institucional

Constantemente vemos noticias alertando de los graves problemas que aquejan al funcionariado: que si hay demasiados, que si no trabajan, que si se les pide que trabajen 2 horas más y se quejan, que si deben ganar menos por tener el trabajo asegurado de por vida. Todo el mundo se atreve a opinar en contra del colectivo. Aunque, curiosamente, luego casi la mitad de nuestros universitarios tienen vocación de funcionarios. Curioso país donde la profesión más vilipendiada es a la vez la más deseada.

Pero como la tendencia del ser humano es la de mirarse al ombligo he querido que nos elevemos un poco y empezáramos analizando la estructura del sector público español en comparación con otros países de la OCDE. Para ello vamos a usar el estupendo informe Government at a glance 2011 publicado por dicho organismo. Entre otros muchos indicadores en el informe se analiza el  porcentaje que representan los empleados públicos sobre el total de trabajadores del país.

Y vemos que España con un 12,3% está prácticamente en el centro de los países analizados, muy lejos del 29,3% de Noruega por arriba y muy lejos también del 5,7% de Corea por abajo.

Por tanto no parece que el gran problema esté en el número de funcionarios o, al menos, no parece que sea un problema en relación con los países de nuestro entorno. Y de hecho yo creo que es así. El grave problema de nuestra función pública no es el número de empleados sino su perfil.

A la Administración Española, al igual que la del resto de países avanzados, se le está exigiendo que evolucione desde un papel eminentemente burocrático (ventanillas, papeles, formularios) hacia uno mucho más orientado a la definición y gestión de políticas públicas y a proporcionar servicios públicos eficientes y de calidad a la sociedad. Todo ello con el apoyo de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones que ayudan en la automatización de los procedimientos. Caminos similares han seguido otros sectores como el Bancario que evolucionó desde los empleados de manguitos y ventanilla hacia un enfoque de servicios de valor añadido con una fuerte utilización de la  tecnología. Hasta el punto de que ya hay bancos exclusivamente por Internet. Pero así como sectores privados con fuerte competencia como el bancario supieron adaptar sus estructuras y su personal a las nuevas demandas de la Sociedad la Administración Pública ha sido incapaz.

¿Saben ustedes cuál es el porcentaje de titulados universitarios del Banco de Santander? Según su Memoria de Sostenibilidad 2010 es de un 70%. Efectivamente una organización moderna de servicios necesita perfiles de alta cualificación capaces de definir y ejecutar sus políticas y de proporcionar un servicio de calidad a sus clientes.

Frente a esto, ¿saben ustedes cuál es el porcentaje de funcionarios del grupo A de la Administración General del Estado? Según el Boletín Estadístico del personal al servicio de las AAPP es de un 31% si incluimos a los grupos A1 y A2 (titulados superiores y medios) y de un exiguo 13,7% si solo incluimos a los A1. En cualquiera de los 2 casos lejísimos del 70% del Banco de Santander. Sinceramente, es imposible que una organización de servicios compleja como es la Administración General del Estado se pueda gestionar con un 13,7% de titulados superiores. Es imposible. Y así estamos.

¿Qué es lo que ocurre? Pues lo que todos conocemos de la Administración. Hay unos cuantos que se matan a trabajar (posiblemente una gran parte de este 13,7%) mientras hay mucha gente ociosa que sencillamente, no tiene nada que hacer, porque su trabajo ya no existe. La Administración no necesita un 69% de gente de baja cualificación, especialmente si tenemos en cuenta que gran parte de los servicios básicos (limpieza, mantenimiento, seguridad, etc.) se han externalizado y que una gran parte de los procedimientos administrativos se están automatizando. Es posible que ese 13,7% de titulados superiores se tuviera que duplicar y que ese 69% de personas de baja cualificación se tuviera que reducir a la tercera parte. Con eso estaríamos en ratios similares a los del Banco de Santander y tendríamos una Administración “capitalizada”, más pequeña y con los perfiles adecuados.

Pero analicemos algún otro caso. Veamos el Personal de Administración y Servicios (PAS) de las Universidades, un sector que conozco bastante bien. Hace unos años, el PAS se dedicaba principalmente a atender a los alumnos (sobres de matrícula, gestiones administrativas) a atender a los docentes (también principalmente desde un punto de vista administrativo) y a gestionar las infraestructuras y servicios básicos de la Universidad. Aparte estaban la gestión de los RRHH y la gestión económica. Pero el mundo ha cambiado y lo que necesitan ahora las Universidades es muy diferente. Necesitan expertos en gestión de la investigación y la innovación y en transferencia del conocimiento. Necesitan expertos en marketing para poder “vender” sus universidades en todo el mundo. Necesitan expertos TIC para llevar las universidades a Internet. Necesitan gestores y negociadores internacionales que puedan llegar a acuerdos con universidades y empresas en todo el mundo.

Necesitan ofrecer servicios de alto valor a los docentes para facilitarles su trabajo de docencia e investigación en un mundo globalizado. Y para todo eso…las Universidades no tienen los perfiles adecuados. Según el informe de la CRUE sobre la Universidad en Cifras 2010 los puestos del PAS calificados como de titulados superiores (A1 de funcionarios y grupo I de laborales) en la Universidad Pública  Española es de un 7,9%!!!!! Es increíble. Increíble y alarmante.

En mi época de gerente en una Universidad yo viví esta realidad con toda su crudeza. Y lo peor es que la inercia de la Administración es tan grande que el altísimo número de perfiles de baja cualificación, en gran parte innecesarios, no solo no decrece sino que tiende a aumentar porque los propios colectivos presionan para ello. Y además llegué a otra triste conclusión. Que estos colectivos, al intentar proteger su trabajo burocrático de toda la vida, que deja de existir, y ante su incapacidad de cambiar y adaptarse, se dedicaban en muchos casos a obstaculizar la puesta en marcha de soluciones informáticas que permitirían hacer de un modo mucho más eficientes esas tareas burocráticas.

Ya se pueden ustedes imaginar que dada la tradicional transparencia de nuestra Administración, conseguir todos estos datos no ha sido nada fácil. Y me ha llamado la atención que he encontrado muchos datos sobre las categorías (funcionario, interino, laboral, etc.), sobre el género, sobre la edad pero muy pocos sobre el nivel profesional. Resulta sintomático. Y en medio de la búsqueda he dado con un informe de la Universidad de Jaén, Diagnóstico de la situación de hombres y mujeres de la Universidad de Jaen, que añade atodo lo dicho un dato muy interesante y que es el porcentaje real de titulados frente al porcentaje “demandado” por la supuestamente arcaica estructura de puestos de trabajo. Efectivamente el porcentaje de titulados superiores reflejado en la estructura de puestos de trabajo en el PAS es muy bajo, bajísimo, un demoledor 5,9%. Pero la realidad es muy tozuda y el número de titulados superiores que realmente hay en la estructura es muy superior, de un 28,2%, que estarán ocupando en su mayor parte puestos de más baja cualificación que la titulación que poseen.

Es lógico, ya que el % de titulados superiores en España está alrededor del 30%, muy superior a ese 5,9% que “necesita” la Universidad de Jaén. Triste conclusión. Sinceramente, una organización que se gestiona con un 5% de titulados superiores se parece mucho más a un almacén de ropa o a un pequeño comercio que a una moderna Universidad. ¿No se dan cuenta de esto nuestros gestores públicos? ¿O es que no pueden o no quieren hacer nada?

Efectivamente, por unas razones u otras, la Administración Española, al igual que la del resto de países, ha sido incapaz de adaptarse a las nuevas necesidades. El mismo informe de la OCDE advierte de esta situación y  trata de determinar el esfuerzo que los diferentes países están realizando para facilitar esos cambios. En este indicador España sale bastante peor parada, prácticamente es el único que no ha puesto en marcha ninguna medida en este sentido:

Es evidente que el sector público de España y del resto de los países necesita evolucionar y de forma rápida. No es que sobren funcionarios. Es que sobran los de un tipo de perfil y faltan los de otro. La buena noticia es que el paso del tiempo nos va a ser de gran ayuda porque una gran parte de los funcionarios se jubilarán en los próximos años. Del total de 216.787 empleados de ministerios, organismos autónomos y áreas vinculadas, el 45,2% tiene más de 50 años. Pero más allá de esa ayuda “natural” deberíamos actuar para conseguir dotar a nuestro sector público de los recursos de alta cualificación que necesita para adaptar su estructura a la de una moderna organización de servicios. Y cuanto antes mejor.

Y en ese sentido ¿qué propone sobre este asunto el PP en su programa y en particular en el apartado 4.3 sobre “Un nuevo sector público”?. En el diagnóstico de dicho apartado reconoce que “Una verdadera reforma de la administración pública sigue siendo una tarea pendiente que ya es inaplazable”.

Difícil no estar de acuerdo, pero el problema es que en gran medida lo achaca a la necesidad de encajar la AGE en el nuevo modelo competencial. Y en parte es así pero, como hemos visto, el problema va mucho más allá.  Por eso, resulta un poco descorazonador que relacionado con todo lo que hemos comentado en el post, la única medida que se propone es que “Revisaremos las estructuras de todos los organismos públicos de diversa naturaleza para acomodarlas a las necesidades reales y las funciones encomendadas”.

Demasiado exiguo para mi gusto; habrá que esperar a la ayuda “natural”.

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29 Respuestas

  • Javier V. says:

    Enhorabuena por el post, Rivera. En estos momentos en que “lo público” está siendo puesto en cuestión como si la panacea para salir de la crisis fuera “lo privado” (y ya vemos que no solo no es así sino que la crisis empezó por las malas trácticas de los financieros privados y sus negocios) resulta imprescindible poner encima de la mesa los datos que conforman la realidad.
    Ya dentro del contenido, me parece especialmente interesante la referencia a la cualificación de los efectivos de la Administración y quisiera aportar unos datos complementarios sobre ello: Segun datos del Boletín del RCP de junio de 2009 solamente un 2,8 por ciento de los funcionarios de la AGE desempeñaban puestos de nivel 29 y 30, los de mayor capacitación y responsabilidad profesional, y otro 4,2 por ciento les apoyaba desde un puesto de nivel 28, lo que constituían unas cifras manifiestamente exiguas. Por el contrario, el 74,4 por ciento de los efectivos sedempeñaba puesto de trabajo de nivel 23-10, esto es de caracter administrativo o auxiliar.
    Con esa piramide de cualificación competencial resulta, como tu dices, dificil desarrollar adecuadamente las funciones de dirección, planificación, asesoramiento y control de una organización compleja como es es la AGE.

  • Alberto G. says:

    Muy interesante y preciso post que coincide con lo que ya señalaba hace algunas semanas Javier Valero en este Blog. En efecto, lo más llamativo es la AGE cuyas funciones en un estado federal (regulación, planificación, etc…) no se corresponde con el perfil profesional de sus empleados ni con la oferta publica de empleo de cada año, basada (aunque menos que otras partes) en criterios en ocasiones discutibles.
    Detras de todo esto tal vez se encuentren (en parte) los sindicatos que presiona para contratar gente que les pueda considera útiles en el ámbito público y también los políticos que utilizan en ocasiones a la Administracion como una agencia de colocación para reducir el paro en sus distintas circunscripciones

  • Ferinal says:

    …sobre el porcentaje de empleados públicos respecto a la población: los datos que se dan son de 2008. Tres años y tres millones de parados después, la situación es radicalmente distinta. El promedio actual es del 21% (nos pone en cabeza, solo detrás de los países nórdicos, con enormes recursos naturales, poca población y una cultura muy distinta y no fácilmente importable - por más que se empeñen en inspirarse en Noruega, no lo somos). Hay comunidades autónomas como Extremadura donde los empleados públicos son más del 33% del total de la población activa (a lo que hay que sumar el empleo privado que depende del dinero público.

    Desde 2007, hay 2,7 millones de parados más en el sector privado – y sin embargo, el empleo público, en vez de reducirse en proporción, ha crecido en cerca de 300.000 personas. http://www.abc.es/20111107/economia/abcp-espana-tiene-empleados-publicos-20111107.html

    Poniendo esto en términos de economía doméstica, es como si una comunidad de vecinos se arruina, los propietarios a duras penas pagan la hipoteca, tienen que vender sus coches, quedarse sin vacaciones, quitarse el seguro médico, cambiar el colegio de los niños, mirar el euro al detalle…pero no solo no pueden dejar de tener portero (como en muchos otros portales), sino que se le ha contratado un ayudante - ambos ya de por vida…

    En el artículo se dice que es curioso que la profesión vilipendiada es la más deseada. Yo lo veo lógico: la gente considera un abuso que en estos tiempos se den, con dinero de todos, trabajos de por vida sin apenas obligaciones ni capacidad real de presión sobre el trabajador, al mismo tiempo que el sector privado exige reinventarse constantemente, con muchos sacrificios de esfuerzo, horario y flexibilidad en la remuneración, y todo ello con muy pocas certidumbres. La situación de los empleados públicos es tan desproporcionadamente favorable que indigna - lo que no quita que lógicamente todos quieran ese “chollo”. El que todo el mundo sueñe con ser funcionario en vez de con tener una idea para un negocio es tremendamente negativo para un país…

    Cualquier empresa normal se preocuparía mucho si saca 40 plazas y se presentan 4.000 personas (http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2011/10/23/0003_201110V23C5992.htm), que encima pagan cerca de 20 € por presentarse, pensaría que está dando condiciones demasiado favorables… 

  • elpobrecitolibrepensador says:

    Muy interesante el post y da mucho que pensar. Puesto que la Administración es el instrumento de ejecución de las políticas públicas, si tenemos una clase política deleznable, y una Administración con pocos funcionarios cualificados, y los pocos que hay están desmotivados y sobrepasados, por no decir mal pagados (porque efectivamente los sueldos buenos en términos relativos son los de los escalones bajos de la Administración, pregunten cuantos auxiliares administrativos piden la excedencia, por ejemplo)  ya nos podemos hacer cargo del problema que tenemos. Eso sin mencionar los enchufes, los amiguismos y en general el cachondeo que reina en las Administraciones territoriales, particularmente en los Ayuntamientos pero también mucho en las CCAA y hasta en los organismos públicos de la AGE. TEma por cierto no salió ni de refilón en el debate de anoche.

  • JJ says:

    Muy buen artículo.

    Interesante el porcentaje de funcionarios de los grupos A1 y A2 sobre el total.

    Lamentablemente, muchos funcionarios del grupo A1 y sobre todo del A2, hacen funciones administrativas que podrías ser hechas por funcionarios de los grupos B o C. Pasa más en CCAA y EELL que en la AGE, pero también hay casos en ésta.

  • elisadelanuez says:

    Enhorabuena Rafa por el post, que pone sobre el papel algunos datos que resultan sencillamente demoledores. Y eso que parece que todavia son peores, si los actualizamos a 2011. Yo también pienso que además de un problema de “calidad” o de “perfil” tenemos un problema de exceso, particularmente en CCAA y Ayuntamientos, como apunta Ferinal, cuyos métodos además de acceso a la función pública son, por decirlo elegantemente, bastante más laxos que los de la AGE. Veáse por ejemplo la noticia sobre la oposición-milagro del Ayuntamiento de Alcorcón por la que dos días antes de las elecciones del 22 de mayo pasan a ser funcionarios 620 empleados. Vean sobre todo los perfiles, en linea con lo que dice el autor del post
    http://www.elconfidencial.com/espana/2011/11/07/el-alcalde-de-alcorcon-convirtio-a-620-empleados-en-funcionarios-dos-dias-antes-del-22m-87152/

  • Melquiades says:

    En la muy  humilde opinión de quien esto escribe no ha incidido en que sencillamente tenemos gente donde no hace falta y falta gente en los servicios esenciales del estado: Seguridad y Justicia. La plantilla de P.N. y G.C.  apenas llega a trescientos mil efectivos… faltan juzgados y en los juzgados … magistrados. Ha tiempo que se viene señalando que cada juzgado debería contar con dos jueces, por razones de eficiencia… sobran ayuntamientos y consejerías…

  • Ricardo Ríos says:

    No puedo sino felicitarle por el magnífico artículo. Y un apunte, al hilo de lo comentado por Ferinal y Elisa de la Nuez: es necesario poner punto final a las tristemente célebres administraciones paralelas que todas las autonomías y entidades locales han desarrollado en los últimos 25 años, con las consecuencias conocidas: despilfarro, enchufismo, duplicidad de funciones, etc., y clarificar qué régimen jurídico (o diversidad de regímenes) queremos para los empleados públicos.

  • sitogr says:

    Muy interesante el post. Creo que la falta de eficiencia en la función pública y esta desproporción y falta de evolución en los niveles de funcionariado, son dos de las claves más importantes.

    Además, creo que debemos ponerlo en relación con la tasa de paro entre los titulados españoles que se ha duplicado fruto de la crisis. 
    http://www.abc.es/20100629/sociedad/paro-universitarios-201006291329.html
    Un saludo.

  • Letrado Univ. Zaragoza says:

    Con todos los respetos…hombre, no querrá organizar el estado al estilo del Banco Santander, porque yo desde luego, me exilio. Ya veremos la de dinero público que va a tener que prestarse al Banco Santander ante los próximos vencimientos de deuda…
     
    El problema de la administración son la duplicidad de funciones y los cargos de “designación política” y la intromisión del poder político en la estrcutura de funcionario del estado: justicia, educación, sanidad, etc.
     
    un saludo

  • funcionaria says:

    Pues siento no estar de acuerdo del todo, es cierto que salen pocas plazas de niveles superiores, pero también es cierto que muchas de esas plazas están de adorno, y los que están por debajo solo hacen lo que ven hacer a los que tienen por encima. Hay mucho personal capacitado y con ganas de trabajar, pero también hay mucho personal de la antigua escuela que no ha evolucionado, ni le interesa ( y son niveles superiores). Siempre se ve lo malo, pocas veces se ve y valora lo que funciona y hay muchas cosas que funcionan, gracias a gente cuyo trabajo no se valora. Cuesta mucho cambiar las cosas pero somos muchos intentando que cambien. La mayoría de las veces tengo la impresión de que para todos los que no son funcionarios la imagen de funcionario es la de la persona que hay tras una ventanilla atendiendo al público y eso no es así, funcionarios somos muchos y a la mayoría no se nos ve, pero estamos ahí y no hacemos horario de 9:00 a 14:00. Habéis pensado que como funcionarios cuentan los policías, médicos, bomberos,profesores …. no solo hay administración.
    Un saludo. 

  • Manu Oquendo says:

    Buenos días.

    Me ha sorprendido la diferencia de cualificaciones universitarias entre funcionarios y el Banco de Santander. Quizás el banco tampoco necesite tantos pero conociendo al jefe se comprende que al precio que está la unidad vea que es más económico contratar un titulado informático y formarlo en un par de meses de electricista, fontanero o “servidor de terminal” que ir al mercado a por un trabajador manual. Estos últimos cuestan el doble o más que un universitario bueno y nunca tienen problemas de encontrar trabajo ni te cogen el teléfono el domingo por la tarde.

    La inmensa mayoría de trabajos informatizados no requieren un universitario porque el “conocimiento necesario” está en la máquina que los dirige y eventualmente sustituye totalmente.

    La administración estatal que frecuento (como proveedor y sufridor) está todavía formada por una cúpula muy competente, infrautilizada y maltratada.
    Hay clientes que a las 10 de la noche siguen en el despacho a las órdenes de políticos que no les llegan a la suela de los zapatos y con excelentes secretarias a tres turnos mientras el jefe sigue pedaleando.

    Otra cosa grave es el plan de carrera profesional de muchos de ellos. Antes un DG dirigía un país. Hoy se ha dividido en  17 taifas. Es como si a un GM de una multinacional le degradan a DG de la sucursal de Vitoria, Sevilla o Barcelona y, encima, trabajando para un político autóctono. Pocas cosas puede haber más desmotivantes. Aquí se ha tirado a la basura un gran capital humano y se nota.

    Sobre el fondo, claro que sobran funcionarios y empleados públicos. Dense una vuelta por la trastienda de cualquier ayuntamiento y se sorprenderán hasta límites insospechables.

    Pero no dejemos de mirar al IBEX-35. Todas menos Inditex, Técnicas Reunidas y Grifols dependen del Sector Público o son Sector Público en todo menos en titularidad. Por ejemplo la Banca, una Telco o una Eléctrica cuyas funciones son Estado puro y como tales ejercen sobre sus clientes.

    Si miramos en el otro extremo, el municipal, veremos miles de pequeñas empresas privadas que hacen “outsourcing” hasta del piscinero de verano, del servicio del padrón municipal, del registro de entrada, organizadores de eventos culturales y festejos o del servicio de recaudación regional dedicado a cobrar los impagados de Aguas de Barcelona que, oh casualidad, es el “outsourcer” camuflado de los servicios de agua, saneamiento, facturación de basuras y otras gaitas.

    Nuestra economía es puro “servicio doméstico”. Cuerpo de casa sin límites.
    Es decir, un círculo vicioso de ruina y que ya hoy nos obliga a vivir a crédito porque de donde debe salir no puede ni podrá hacerlo nunca salvo en una burbuja ilusoria.

    Mientras lo anterior crece con la “modernez” del “Privaticemos” (paga IVA, Impuesto de Sociedades y otras tasas, claro) tenemos más del doble de empleados públicos de Japón (en %) un país que llena nuestras calles de coches que no son ninguna maravilla pero que nosotros ya no podemos tener de marcas españolas porque nuestra fiscalidad los ha expulsado.
    Se nos escapa el detalle de que en cada producto importado pagamos la SS de quienes lo hicieron y ahora, naturalmente, esperamos que nos la pague Merkel.
    Pero por detrás de todo este desastre hay otro que es sistémico, es peor y es perverso.
    La administración opera bajo el principio de que todos somos fiscalmente diferentes (por aquello de que los votos se compran para que “en el futuro” seamos “iguales”).
    ¿Alguien puede imaginar lo que esta captación permanente de diferencias atómicas genera en todo el proceso? ¿La cantidad de procesos administrativos y de gestión cuya única base es este aparentemente nimio detalle? ¿La concepción que el Servicio Público tiene de si mismo para no caer en la cuenta de que solo ese rasgo multiplica por diez el coste de la gestión y del simple vivir por una simple ley cibernética y que si se evita en vez de sobrar la mitad sobraría el 90% de todo lo que es administración? ¿Y que esto sí que nos haría competitivos?
    Saludos
     

  • adolfo says:

    El artículo está bastante desfasado, al menos respecto a los datos que facilita. El número de empleados públicos -funcionarios y laborales- es muy superior a los que da. El RCC, Registro Central de Personal, del Ministerio de Administraciones Públicas, facilita los datos semestralmente, aunque con cierto retraso. Tampoco son exactos, pues no incluye al personal con contratos de duración inferior a seis meses, becarios, empleados de empresas públicas, propiedad de las diversas administraciones, etc. En resumen, y a grandes rasgos, alrededor de CUATRO MILLONES DE PERSONAS, una auténtica barbaridad. Unas administraciones públicas totalmente sobredimensionadas, que se han convertido en el “botín” de lospartidos políticos, para colocar a su gente… Y así nos va. Tenemos que trabajar para mantener a tanto vago e incompetente, que encima, y como agradecimiento, y para justificar su inexistente labor, se dedican a pedir cada día más papeles para cualquier trámite oficial…

  • Curro Arriola says:

    No sobran funcionarios; sobran enchufados.
    No sobra Estado, sobran las CCAA.
    No falta dinero; falta recuperarlo de los muchos ladrones que lo han robado. Si hace falta, resucitemos para estos sinvergüenzas la prisión por deudas, la venta trans tiberum… los romanos sí que eran sabios. Desde muy arriba (ya la policía está entrando en dependencias palaciegas antes impensables) hasta muy abajo.

  • Rafael Rivera says:

     
    Gracias a todos.

    En primer lugar quería hacer algunas consideraciones sobre la antigüedad de los datos. Todos los informes son las últimas versiones disponibles, 2011 de la OCDE y 2010 de la CRUE y el Ministerio de Política Territorial y Administración Pública aunque en algunos casos las fuentes de los datos que en ellos se utilizan son más antiguas (2008 y 2009). En cualquier caso, las conclusiones del post no variarían prácticamente nada, al menos en lo relativo a la distribución de los perfiles, que es el asunto central tratado. Las variación más fuerte podrían estar en el porcentaje de funcionarios sobre el total de trabajadores, por el terrible aumento del paro, pero ni tan siquiera en ese caso porque el indicador de la OCDE incluye como trabajadores totales, tanto a la gente con empleo como a los parados.

    Alguna reflexión adicional. Ricardo Ríos habla sobre la proliferación de las Administraciones paralelas. En gran parte esta proliferación se ha producido por tratar de buscar rápidamente estructuras más flexibles y con perfiles profesionales más adecuados. Yo creo que la voluntad ha sido buena pero en la virtud está el pecado y al final el amiguismo y los tejemanejes han pervertido el modelo.
     
    También quiero añadir, en la línea del comentario de funcionaria, que efectivamente en todos los niveles hay funcionarios malos y buenos. No generalicemos sobre la ineptitud de los funcionarios porque hay muchos buenos, responsables y trabajadores y que son los primeros que sufren las deficiencias de la Administración.
     
    Y para terminar un mensaje de optimismo. Como hemos visto en el caso de la Universidad de Jaén en la Administración hay muchos más titulados universitarios de lo que reflejan sus RPTs. Ello permite poner en marcha mecanismos de promoción adecuados y consensuados que faciliten el aprovechar todo ese potencial que ahora está infrautilizado.
     

  • alfil22 says:

    Las empresas públicas-como instrumento político que son- han invadido la función pública y gente sin ningún tipo de credencial que les valide para ello, ha desalojado-de hecho- funcionalmente a los funcionarios del grupo A1 y A2 de sus puestos de trabajo y ocupado sus competencias.
    Además, en estas empresas siguiendo la metodología  de la no contaminación-como en la Real Sociedad-está “prohibido” contratar funcionarios,y se justifican en la obsolescencia de los funcionarios y en la modernidad y dinamismo de los chavales de partido y de los jerarcas superejecutivos que siguen a pie juntillas las directrices de la organización política que les puso en su puesto directivo-incluido el coche oficial,faltaría más-, para hacer a su dictado ,fundamentalmente em materia de contratación…..
    Cuando a los funcionarios se les ha bajado a lo bestia el sueldo, a los amigos de las empresa ´publicas no se les ha tocado.
    Esperemos que estos okupas accedan a la Administración por los procedimientos que ésta establece y no por atajos en los que la mano de un amigo  presta la fuerza que no tuvieron PARA COMPETIR LEALMENTE CON LOS QUE CONSIDERAN OBSOLETOS.Eso es ventajismo.
    Igualdad de oportunidades se llama esto y de derechos.Los funcionarios debemos lo que somos a nuestro esfuerzo y sacrificio y a nadie más..a nadie más.
    Creo que Rafael estuvo en red.es -empresa pública  a lomos y presupuesto del MITYC- que suplanta a sus funcionarios sin ninguna otra explicación que el decreto de su constitución y cuyos resultados se están comprobando.Los sueldos de unos y otros también habría que comentarlos.Todos somos trabajadores o empleados públicos.¡Pero que diferencia !!!Para todo menos para acceder .
    Mi consejo es que deben salir al Mercado a competir-que eso hicimos los funcionarios COMPETIR SEGÚN LAS REGLAS DE JUEGO- y al que le guste la función pública y tenga vocación de servicio LE RECOMIENDO QUE SE LEA LA OFERTA PÚBLICA DE EMPLEO,ELIJA LA OPOSICIÓN QUE MÁS LE ATRAIGA Y  emplee -con incertidumbre Y ESFUERZO- años de su vida .A ver cómo se le da,pues en la Administración trabajo hay de sobra.Y el que no tiene trabajo es por que su jefe no se lo da.
    El número de titulados superiores de la administración es suficiente para obtener buenos resultados y con más profesionalidad-al menos contrastada-que otros no la  han verificado por los procedimientos establecidos basados en la publicidad,mérito y capacidad.
    El tema es complejo y no se resuelve inflando de amigos las Administraciones Públicas. 
    Ah y comparar la Admón al Banco de Santander no creo que sea el mejor ejemplo,aunque en los últimos años se han parecido bastante pero en otros aspectos……

  • marta says:

    Su artículo es muy tendencioso.
    No puede usted comparar el porcentaje de titulados universitarios en el banco santander con el porcentaje de grupos A1 en la Administración.
    Compare en todo caso el porcentaje de titulados en ambos, y lo mismo se lleva una sorpresa.

    Los grupos inferiores en la administración están plagados de titulados deseando tener la oportunidad de promocionar, pero está saliendo bastante más barato no ofrecer esas oportunidades

  • robespierre says:

    Marta, pero supongo que para promocionar a determinadas plazas reservadas a funcionarios grupo A, B, etc, hay que pasar una oposición o al menos un concurso oposición ¿no?

  • juan says:

    La explicación de por qué funciona la administración con un 13% de titulados superiores es muy sencilla, y es que los grupos inferiores hacen el trabajo que deberían desempeñar esos titulados superiores, ya que el 80% de los grupos inferiores tienen igual o superior formación académica que los titulados superiores. Por otro lado el 90% de las labores desempeñadas por esos titulados superiores se podrían desarrollar con personal mucho menos cualificado.

  • alejandro says:

    El 70% del personal de los cuerpos superiores podría sustituirse por Técnicos Superiores de formación profesional, tal y como ocurre en la empresa privada. Harían el trabajo igual de bien o mejor y nos ahorrarían mucho dinero. La diferencia entre un ingeniero (3 años) con un técnico superior es practicamente nula, ya que la posible mayor preparación teórica del ingeniero queda compensada con la mayor preparación práctica y profesional del técnico superior de FP. si en la empresa privada funcionan por qué no van a funcionar en la pública. Lo que se debería de hacer es aplicar el desarrollo del estatuto básico para que los Técnicos superiores ocupen los grupos de los grupos B, cuyas titulaciónes han dejado de existir por el tratado de Bolonia y que pasan a ocupar los Técnicos superires de formación profesional

  • sitogr says:

    Que si los grupos inferiores hacen el trabajo de los superiores (pero sin la misma oposición, formación, experiencia, etc), que si los grupos inferiores están sobretitulados y se pueden sustituir por FP que está visto que es lo mismo que un ingeniero… madre de Dios…

    Y por qué no sustituimos a los Altos Funcionarios por monos entrenados? Así hacen lo que se les ha enseñado, obedecen, no cuestionan, ni piensan por sí mismos y nos ahorramos los sueldos y les pagamos en bananas.  Que para la crisis viene bien. 

    • ¿Monos entrenados? ¡Es Ud un clasista y un elitista! Los monos salvajes está demostrado que pueden hacer lo mismo que loos entrenados… y más barato.

    • sitogr says:

      Tiene usted razón. La diferencia entre un mono entrenado y uno salvaje es prácticamente nula pues los 3 años de entrenamiento se compensan con el instinto animal y la supervivencia del salvaje en la selva. Yo no sé porqué en los circos o en los zoologicos entrenan a los monos, a los elefantes o a los leones desde cachorros y no los cazan salvajes y los sueltan directamente en el espectáculo lleno de niños. Que despilfarro y poca visión económica. 

  • elisadelanuez says:

    Vamos a intentar abordar este debate en próximos posts con el mayor rigor posible, porque realmente hay que reformar la función pública y tenemos algunas ideas..:-)  

  • Antonio says:

    Los comentarios mas juiciosos me parece que son los de “sitogr”. Los comparto al 100% y alabo su sentido del humor. Por cierto, soy funcionario grupo A1 nivel 22, y soy mileurista. Soy ingeniero superior en Telecomunicaciones y conseguir la plaza de oposición me costó esfuerzo y mucho sacrificio durante 4 años, adicionales a los 6 años durante los que estuve cursando la carrera universitaria. Habitualmente trato con técnicos y consultores de empresas privadas que ganan mucho mas dinero que yo. En general, en la Administración los funcionarios de nivel superior NO están bien pagados, si bien los funcionarios de niveles inferiores si que lo están, generalizando y comparando siempre con puestos similares en empresa privada.

  • Manu Oquendo says:

    Buenos días.

    Un comentario porque los datos de la OIT no me encajan. Si España en el 2008 andaba en torno a los 2.8 Millones (en 2011 acabó el año con 3.2 millones de empleados públicos) y estos números no representan el 12.5% del empleo total que figura en el gráfico. Hoy andamos cerca del 18 o 19%.

    Por otro lado Japón anda por 4 millones de empleos públicos y frecuentemente se usa dicha referencia para señalar que tenemos el doble proporcionalmente que ellos. Con USA sucede algo parecido. USA y Japón tienen un coste fiscal de en torno al 40% es decir, un 20% menos que la media Europea del 50%, resulta difícil de cuadrar con las cifras de empleo USA del gráfico a menos que estas incluyan empleados voluntarios que son abundantísimos en muchos servicios públicos. Por ejemplo bibliotecarios municipales son voluntarios en muchos pueblos. Lo mismo en hospitales, desde recepción hasta quirófanos.
    Este fenómeno pasa desapercibido en Europa. Inexplicablemente es tabú.

    Pero sobre la pregunta ¿Sobran Funcionarios? (incluyo todo el empleo público en esa denominación)

    Sin duda. No menos de un millón sobra, probablemente 1.5M para llegar a un nivel sostenible económicamente que no penalice al resto de producción. Olvidamos que el principal coste de cualquier producto o servicio es el Estado.

    No se trata de criticar a los empleados públicos, al contrario, sólo puedo hablar bien de los que conozco.
    Pero no se pueden pagar y, lo que es más importante, sus empleos son en gran medida redundantes en un mundo globalizado.

    Por qué una cía Multinacional puede procesar toda su administración (incluyendo notas de gastos de viaje) en BanglaDesh y el Sector público no se somete a las mismas reglas de eficiencia y competitividad? ¿Por qué operamos de próstata en Barcelona y no lo hacemos offshore o en un país con el 25% de coste (incluyendo vuelos)?
    ¿Por qué obligamos a enseñanza presencial a millones y no usamos métodos on-line sin desplazamiento al menos para los alumnos que no necesitan un guardia de seguridad o un vigilante? ¿O es que Pitágoras no se puede entender online?

    Traigo estos ejemplos porque muy pronto habrá que explicar por qué la fabricación de calcetines o de motocicletas debe estar reglada por el libre comercio y las actividades públicas (el mayor factor de coste sobre el resto de productos) se libran de la tiranía del cambio tecnológico o las economías de escala.

    Los mayores recordarán que en 1977/8 teníamos menos de 700,000 empleados públicos y que hace un año habíamos llegado a 3.2 millones. Esto ha sido una orgía desmadrada.

    Saludos

  • O,Farrill says:

    La Administración Pública no tiene un problema de calidad o formación de personal. Es más, hasta hace unos cuantos años (quizá demasiados), los cuerpos técnicos de la Función Pública estaban formados por excelentes profesionales de todas las ramas hasta que llegó al poder un partido de formación política y profesional bastante mediocre, que se sentía acomplejado ante esa circunstancia y los laminó. Así de sencillo. He visto cómo se sustituía a un magnífico experto en derecho administrativo, por un recién licenciado “de los nuestros”. Cómo ese recién licenciado escalaba puestos en el plazo de un año hasta llegar a ser el máximo responsable jurídico de una comunidad autónoma (no se lo podía creer él mismo). He visto cómo se introducía un comando completo procedente de un sindicato en el gabinete de un subsecretario donde no sabían por donde se andaban. Durante muchos años la A.P. ha sido botín para los afines o, como decía, “los nuestros” a los que han introducido con calzador garantizando así una situación vitalicia vía contrato de alta dirección o simple contrato laboral. Para ello se montaron muchas empresas públicas, para eso se inventaron mil chiringuitos mercantiles o semipúblicos, para eso se incorporaron a los tribunales a muchos de los “concernidos”, para eso se eliminaron las cátedras universitarias reales y se sustituyeron por más de los nuestros, para eso se montaron fundaciones, para eso se nombraron asesores, de confianza, cargos ficticios, etc. etc. Para mantener un pesebre de votos que hiciesen posible el mantenimiento en el poder de las formaciones políticas. Los verdaderos funcionarios son los de la vocación por servir a los demás. Son los de la dignidad de ayudar a los ciudadanos en lugar de imponerles su criterio (muy discutible la mayor parte de las veces). Hay un magnífico material humano en la Función Pública, pero también hay un material deleznable hecho de enchufados y arribistas que, para más inri, son los que protagonizan muchas veces los casos de corrupción. Otra cuestión es el deplorable diseño administrativo y laboral del sector público anclado en el siglo XIX. No es cuestión de informática (como les gustaría a los informáticos) sino de un diseño de gestión al servicio real de los ciudadanos en una estructura ágil, eficaz y útil socialmente.

  • Antonio says:

    Para comparar el num. funcionarios de Japón y, especialmente USA, con España, hay que tener en cuenta que el peso de la Sanidad y la educación en estos paises (especialmente USA) no recae sobre el sector público. Esto supone una gran cantidad de puestos de trabajo. Por otra parte, estamos de acuerdo en que hay muchísimas empresas públicas con personal que NO es funcionario pero que cobra del erario y, normalmente, es afín al partido en el poder de turno, especialmente en Ayuntamientos y CCAA. Esto mismo suele ocurrir en parte del personal laboral, pero NO es así en el colectivo de los funcionarios de carrera (médicos, fiscales, técnicos de administración, etc). Respecto al coste del funcionariado y ciñéndome a los funcionarios de carrera de niveles altos sus sueldos son comparativamente mucho menores que en paises como Japón o USA. En todo caso, es muy complicado e injusto generalizar sobre un colectivo de cientos de miles de personas.



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