Análisis propuestas electorales (X). La propuesta del PP sobre las Universidades.

Voy a hacer un pequeño análisis de las propuestas del PP respecto a un asunto crucial para el futuro de nuestro país: la Universidad.

Tanto nosotros como nuestros compañeros de Nada es gratis hemos hablado en varias ocasiones de los  problemas más acuciantes de nuestra Universidad y que resumo brevemente:

  • Un mecanismo de gobierno de funcionamiento más que discutible. Para más detalles ver este post.
  • Mecanismos de selección de los mejores no siempre basados en la meritocracia.
  • Una financiación poco ligada a los resultados.
  • Escasa competencia entre nuestras Universidades y poca capacidad de diferenciar las mejores de las peores. Frente a ello nula presencia de nuestras Universidades en los rankings internacionales.
  • Escasa transferencia de los resultados de investigación al tejido empresarial.
  • Modelo de precios de matrícula regresivos, aunque en este punto hay discusiones.

Pues vamos a ver qué dice el PP al respecto.

De entrada, el título del apartado de Universidades parece poco realista, teniendo en cuenta nuestra ausencia de los rankings de excelencia: Universidades de excelencia, toma ya.

El diagnóstico es bastante certero, aunque poco desarrollado: no aparecemos en los rankings, escasa calidad, mecanismos de gobierno y de financiación inadecuados, sistemas de selección de docentes deficientes, y muy escasa transferencia de resultados de investigación a las empresas.

Y los objetivos siguen siendo ambiguos, aunque con algunos detalles interesantes como ligar la financiación a los resultados, rendición de cuentas, gestión y gobierno más profesionalizado, excelencia en la carrera del profesor universitario basada en mérito y capacidad, becas (especialmente ambiguo en este punto) y mejorar la transferencia de los resultados de investigación.

Y por fin llegamos a las medidas que deben concretar todo esto pero lo cierto… es que concretan más bien poco por no decir nada. De hecho el diagnóstico, los objetivos y las medidas se parecen mucho. Es lo mismo redactado de 3 formas distintas.

Da la sensación de que conocen los problemas (algo que la propia Universidad conoce hace tiempo) pero no saben cómo ponerle el cascabel al gato. Fácil no es, pero habrá que echarle un poco de imaginación porque si no, no salimos de ésta.

8 comentarios
  1. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Mas que imaginación lo que hay que echarle es valor..para atender no los intereses de las CCAA, los rectores, sus equipos, los sindicatos, etc, etc y atender de una vez los de los estudiantes y los de los españoles que pagamos la Universidad pública con nuestros impuestos.

    • Mariano Yzquierdo
      Mariano Yzquierdo Dice:

      Enhorabuena por su post don Rafael. Yo como Catedrático de Universidad, la verdad es que tengo que decir que lo que me mantiene en ella no es otra cosa que el espíritu vocacional y la satisfacción que me proporciona trabajar con los alumnos que, desde el año 1982 que llevo dedicado a la docencia, no me han dado más que satisfacciones. Pero es que  la calidad docente es muy poco valorada en la Universidad y tiene escaso peso a la hora de plantearse la promoción del profesorado. Se valora la antigüedad a través de quinquenios de docencia, ya sea buena o mala y eso se tiene en cuenta en la acreditación que realiza la ANECA. Es irrelevante que las encuestas sean buenas o mala. La puntuación es automática. Las funciones del profesorado son docencia e investigación y nuestro objetivo último es formar buenos profesionales, pero tal objetivo no es estimulado desde el propio sistema. Lo importante es el tiempo que llevas dando clase y no la calidad de tus clases. Un sistema universitario que no ser rige por criterios de calidad sino de cantidad, está irremediablemente condenado al fracaso y no se puede con tales planteamientos pretender ningún tipo de excelencia a nivel internacional.
      Lo mismo sucede en el terreno de la investigación. También es valorada más la cantidad que la calidad, la cual puede ser valorada en la promoción universitaria por colegas que no pertenecen al área de conocimiento del profesor evaluado. Algo insólito pero que sucede así. Se han convertido lo que son criterios de evaluación en requisitos esenciales para la promoción del profesorado universitario. Y un geógrafo, un sociólogo y un pedagogo deciden si un especialista en Derecho de sociedades es bueno o malo. Ahora, por poner un ejemplo, es necesario tener estancias en universidades extranjeras por duración superior a 4 meses, pero las universidades no dan la infraestructura necesaria para realizar tales estancias, pues no hay profesorado suficiente para cubrir la docencia, y los Rectorados no quieren saber nada de plazas de ayudante. Desde luego las estancias en el extranjero son sumamente enriquecedoras pero no creo que constituyan un requisito esencial para ser un buen profesor de Universidad y tener investigación de calidad. Hoy las nuevas tecnologías nos permiten acudir a fuentes bibliográficas a las que antes era imposible acceder. La estancias en Universidades extranjeras son entonces puro turismo académico.
      Y por último, se ha erigido en la práctica en criterio decisivo para la promoción de un profesor de Universidad la realización de tareas de gestión universitaria. Yo no discuto que se valore al que las ha realizado, pero no me parece que un profesor de Universidad sea mejor profesor si realiza tareas de gestión administrativa. Es más, me parece demencial esta exigencia.
      Por último, tenemos una Universidad con escasa financiación que le cuesta lo mismo al alumno rico que al pobre, no basada en criterios de calidad y con una remuneración del profesorado absolutamente lamentable. Me muestro partidario de la remuneración por resultados. No puede cobrar igual el que investiga que el que no lo hace. Y hoy por hoy, la diferencia son prácticamente 100 euros al mes, que lo que pagan por un sexenio de investigación. ¿Con estos planteamientos se quiere excelencia? Con todo y con eso, hay extraordinarios profesores de Universidad en nuestro país y algunos ya se están planteando irse fuera pero para siempre, a esos lugares donde sí se dignifica la tarea docente e investigadora. Por eso es difícil poner en un programa electoral las propuestas en materia de universidades. Porque en realidad hay que replantear el sistema en su totalidad.
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       
       

    • Rafael Rivera
      Rafael Rivera Dice:

      Estimado Mariano, profesor,

      gracias por el comentario. 

      Vaya por delante que en la Universidad española hay grandes profesores. Es muy fácil e injusto generalizar.

      Pero efectivamente nos tenemos que replantear muchas cosas en la Universidad y la primera es poder valorar y premiar a los buenos docentes e investigadores de forma que se premie la excelencia. Por desgracia ese es un problema general de la Administración que resulta especialmente sangrante en el caso de la Universidad.

      Parece que es un problema fácil de abordar pero los tremendos intereses creados hacen que en la práctica sea extremadamente difícil. Haría falta una pequeña revolución en el sistema universitario, más acostumbrado a las prebendas que a los resultados. Por no hablar del “café para todos”.

      Y como ex-gerente comparto especialmente lo de la gestión. Nunca entendí porque los docentes tenían que participar tan activamente en la gestión de la universidad cuando lo que deben hacer es enseñar e investigar, que bastante es.

  2. adolfo
    adolfo Dice:

    Coincido totalmente con la opinión de doña Elisa. He sido profesor universitario durante cerca de una década, en una universidad pública, con dedicación exclusiva, y nunca he visto que nadie se interesass -en general, salvo excepciones-, por los problemas de los alumnos, por prestar un mejor servicio a la sociedad, por implantar las carreras más demandadas, etc. Todo el profesorado -y también el personal de administración y servicios, PAS-, se preocupaban, y mucho por su jornada de trabajo, horarios, y derechos, muchos derechos. Parece que la universidad es un fín en si misma, y que no tiene que rendir cuentas a nadie. La famosa autonomía universitaria, consagrada por la Constitución, para más inri, ha devenido en una auténtica independencia universitaria, en donde cada universidad hace de su capa un sayo. Pero olvidando que es la sociedad, que somos los contribuyentes, quienes pagamos sus salarios. Incluso se permiten formar parte de tribunales de oposiciones, como si fueran la voz de la conciencia, pero ellos no admiten a nadie ajeno a la institución en sus cerrados tribunales, no vayan a descubrirse sus chanchullos. Como si a estas alturas no estuvieramos ya al cabo de la calle. En resumen, solo se puede hacer carrera universitaria haciendo mucho la pelota y acercándose a algún catedrático con suficiente poder e influencia para que te ayude a promocionar. A veces pagando precios desorbitados: hacer trabajos que luego publica él, o ser objeto de sus “atenciones” sexuales, que de todo he visto. Dentro de las más normales dar las clases que él no quiere dar, que son la mayoría, etc.

  3. Xavier
    Xavier Dice:

    En el blog “Mas que universidad – Gestión y finanzas universitarias” hemos publicado hace unos días un resumen de las propuestas en materia universitaria y de investigación de cuatro partidos nacionales PSOE, PP, IU, y UPyD tanto para estas elecciones generales  http://finanzasuniversitarias.edunomia.es/2011/11/13/programas-electorales-sobre-universidades-e-investigacion-2%c2%aa-parte-generales-de-noviembre-2011/  como para las anteriores – y no muy lejanas – elecciones autonómicas (Comunidad de Madrid) del pasado mayo http://finanzasuniversitarias.edunomia.es/2011/11/09/programas-electorales-sobre-universidades-1%c2%aa-parte-autonomicas-de-mayo-2011/.
    Aunque hay generalidades y ambiguedades sobre todo en los dos partidos mayoritarios, observamos que hay bases posibles para acuerdos – mejorar el mapa de titulaciones, promover una mayor participación privada en la investigación – que el PSOE abandona ciertas medidas propuestas por el Ministro Gabilondo, que PSOE y PP “centrales” han mejorado bastante sus probres propuestas de las elecciones autonómicas inmediatamente anteriores… También hemos intendo reflejar en una tabla comparativa que figura en dicha entrada las principales acciones propuestas en los principales asuntos expuestos en los programas.

  4. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Muchas gracias por la aportacion Xavier muy interesante. De acuerdo en que la cosa ha mejorado un poco desde los programas autonomicos lo que tampoco era muy dificil. Por otro lado y a cambio les recomiendo vivamente la lectura de la serie de post sobre el tema de nuestros colegas de NeG que es realmente muy buena aunque no abordan directamente el analisis de los programas electorles.

  5. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Lamento mucho tener (tras veinte años como profesor) que decir que la Universidad española está en una situación deplorable en cualquiera de los 360º de óptica desde lo que pueda observarse y, como cualquier otra Institución seria, intervenida por los poderes públicos y los intereses grupales y partidarios e individuales y sus males crecen sin cesar desde la LRU. El nivel de autoexigencia de los órganos rectores, los profesores y los alumnos es ínfimo de modo que, aunque el ´porcentaje de titulados universitarios sea el más alto de la historia de España, la calidad del conocimiento por titulado (como puede comprobarse en la vida empresarial y profesional) es pésimo. Si estáis atentos a lo que está pasando y va a pasar en “mi” Universidad (la Complutense) veréis cómo la pésima gestión, el amiguismo (por cierto de los que dicen defender “la casa de los pobres” y se predican honestos desde siempre), el despilfarro y el sectarismo intelectual (que oculta en realidad intereses de grupo, sea cual sea el grupo) han puesto en jaque (esperemos que no mate) a una institución señera con la anuencia de unos y la pasividad de otros. Se dice que, en privado, el rector actual, del mismo grupo de interés, ha dicho que si llega a saber cómo le han dejado las cuentas no se hubiera presentado. Hay alumnos, profesores y departamentos, tal vez haya incluso facultades que hacen lo que deben, pero la Universidad, el “Alma Mater” como toda nuestra educación necesita una reforma profunda con las miras puestas en el largo plazo y, sobre todo, como diría Unamuno, “ad intra”, mirando hacia dentro de cada uno para no hacer lo que no se debe y permitir la degradación adicional “formalmente aparente” que nos ha traído Bolonia, tras la puntilla de la ESO en la formación de los bachilleres. En cuanto a los alumnos, tras algunos miles, creo poder decir que merecen la pena si se les sabe exigir (lo que requiere dar como profesor). Estamos tirando literalmente a la basura generaciones con unas posibilidades extraordinarias por la tolerancia hacia el vago y la superprotección de nuestros hijos. La semana pasada misma tuve ocasión de impartir una conferencia a los chicos de primero de Bachiller del Instituto San Mateo (de la excelencia) y observar que sembrando seriedad durante unos decenios todavía cabe la esperanza de volver a mejorar como Nación. La Universidad debería ser el centro de todo esto, ¿dónde si no el pensamiento libre, el pensamiento nuevo, el conocimiento profundo?

  6. adolfo
    adolfo Dice:

    Totalmente de acuerdo con el comentario del Profesor de la Universidad Complutense. Yo también he sido profesor universitario, aunque sólo ocho años, a Dios gracias, y terminé harto de ver como los nieles cada día estaban más bajos y si ereas exigente terminabas teniendo problemas… Vamos, que se trataba de aprobar a todo el mundo, pidiendo lo mínimo posible. Por no hablar de que el nivel de los nuevos alumnos de año en año era inferior. Los únicos que me parecían fuera de lo normal eran los mayores de 25 años que ingresaban en la Universidad, que sabían lo que querían y estaban dispuestos a sacrificarse. Desgraciadamente hay muchos intereses creados, y dudo mucho de que pueda solucionarse la situación de las universidades públicas. Tal vez haya que dejar de “hacer” funcionarios a los profesores, contratarles laboralmente y despedirles si son incompetentes, poder “fichar” a buenos profesores, etc., tal y como se hace en los mejores universidades del mundo.

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