Las cuentas de resultados de los ayuntamientos españoles: un misterio por resolver

Conocer la situación (real) económico-financiera de los ayuntamientos españoles es una auténtica quimera. En la época de bonanza de la economía española parece que este hecho no preocupaba a nuestra clase política, pero ahora que salen noticias como que muchos ayuntamientos no pagan a proveedores y acreedores, o que ni siguiera hay dinero para pagar las nóminas de los empleados municipales, han saltado las alarmas. De hecho, en agosto 2011 comenzó a operar una línea especial de crédito del ICO para que los ayuntamientos pudiesen pagar facturas pendientes a sus proveedores y acreedores (PYMES en todos los casos). Según declaraciones del presidente del ICO (ver noticia), más de la mitad de los 8.000 ayuntamientos españoles acabarán acogiéndose a esta medida (el plazo para presentar solicitudes finaliza el 30 de noviembre).

El gasto desmedido en el que han incurrido muchos ayuntamientos en los últimos años no se ve ahora acompasado con un nivel de ingresos suficiente que lo soporte. La construcción ha sido en muchos casos una fuente de ingresos que permitía a los ayuntamientos llevar “un tren de vida” muy por encima de sus posibilidades reales. La crisis ha golpeado fuertemente a este sector y por tanto a las arcas municipales.

En este blog hemos debatido en numerosas ocasiones sobre la necesidad de controlar el gasto superfluo que se ha estado llevando a cabo desde la administración local, incluso durante los años de crisis económica en la que todavía estamos muy inmersos. Antes de establecer unas reglas de gasto para estas administraciones y unos mecanismos de control que garanticen que se cumplan, conviene conocer la situación de las finanzas municipales (antes de atajar el problema conozcamos bien la situación de partida).

La realidad es que a día de hoy estamos lejos de conocer las cuentas de resultados de los ayuntamientos españoles, por dos motivos principales: la poca información pública existente y lo más grave, por la reducida fiabilidad de la misma.

En efecto, la información pública disponible sobre el estado de las cuentas municipales es escasa y dispersa. Si buscamos información sobre el estado de las finanzas municipales lo que encontramos básicamente es información sobre su deuda. El Ministerio de Economía publica la deuda viva anual de los ayuntamientos en su página web. El Banco de España (ver página) también publica la evolución trimestral de la deuda pública de las diferentes administraciones, incluyendo ratios interesantes como el peso de la deuda sobre el PIB (en el caso de la administración local solo publica los datos agregados y las capitales de provincia de más de 500.000 habitantes).

Conocer la deuda está bien pero por sí sola no nos permite conocer la situación económico-financiera de un ayuntamiento. Está claro que un volumen excesivo de deuda (teniendo en cuenta además los intereses que genera) es un problema. Lo que pasa es que si analizamos exclusivamente la cifra de la deuda no vamos a saber si se trata de un volumen excesivo o no. No es lo mismo decir que el autor de este post tiene una deuda viva de un millón de euros que el Sr Gates tiene una deuda viva de un millón de euros. La capacidad para devolver la deuda (que está ligada a la diferencia entre los gastos e ingresos no financieros) es fundamental a la hora de analizar el nivel de endeudamiento de un particular, un ayuntamiento o una empresa privada.

Otra fuente para averiguar datos municipales es el Tribunal de Cuentas, que publica un informe sobre fiscalización del sector público local. Este informe da una visión más completa de las cuentas municipales pero tiene sus “peros”. En primer lugar, el decalaje de tiempo en que se encuentra disponible (en marzo de este año se publicó el informe de 2006, 2007 y 2008). Además, según el propio organismo fiscalizador, numerosos ayuntamientos incumplen el requerimiento de rendición de cuentas (sí, se saltan alegremente la obligación legal que tienen de rendición de cuentas). Otros cumplen pero mal, con defectos de forma y fondo. ¿Alguna consecuencia? Como en otras muchas ocasiones que se han comentado en este blog, existe un régimen sancionador con una efectividad que brilla por su ausencia.

Además de las limitaciones que hemos comentado, existe otro problema de fondo cuando intentamos conocer las cuentas municipales y es la fiabilidad de las mismas. Hemos podido comprobar a raíz de los cambios de gobiernos producidos después de las últimas elecciones municipales cómo las cifras hay que “cogerlas con pinzas” (el nuevo equipo de gobierno “destapa” por ejemplo una deuda muy superior a la declarada, el anterior equipo lo niega, etc.).

Pero lo más grave es que los ayuntamientos no están recurriendo a técnicas financiero-contables avanzadas para camuflar o retocar las cifras. Nada de eso, podemos observar noticias en prensa que reflejan que nuevos equipos de gobiernos municipales se están encontrando facturas pendientes de pago en cajones (cogiendo polvo a la espera de ver la luz en algún momento). Y no hablamos solo de ayuntamientos de menor tamaño, estas técnicas contables “avanzadas” las han aplicado al parecer ayuntamientos como el de Sevilla.  En este ayuntamiento, el nuevo alcalde (a la par que actual Presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias) se está encontrando facturas sin pagar en pesetas (ver noticia) y otras que ni siquiera el interventor del ayuntamiento conocía (ver noticia).

En definitiva, el nuevo gobierno debería trabajar en dos líneas actuación: aumento de la transparencia y mejora de la fiabilidad de la información económico-financiera municipal. En este sentido, ¿sería descabellado plantear un plan nacional de auditoría de las cuentas locales?. Posiblemente, pero algo hay que hacer para “limpiar” los cajones de facturas olvidadas. El siguiente paso necesario es establecer unas reglas de gasto para las entidades locales y sobre todo un mecanismo de control efectivo que garantice su cumplimiento. ¿Se puede establecer un régimen sancionador verdaderamente efectivo? ¿Si el sujeto de la sanción es el gestor público se producirán avances significativos en este ámbito?. Muchas dudas, pocas respuestas y un horizonte nada claro, es por el momento lo único que tenemos.

7 comentarios
  1. Francisco García Gómez de Mercado
    Francisco García Gómez de Mercado Dice:

    La autonomía local que reconoce la Constitución se ha llevado a extremos exagerados. Yo estoy a favor del control económico-financiero, que deberá plasmarse en la ley de desarrollo de la última reforma constitucional.

    Debe haber más transparencia (esa es una asignatura pendiente de casi todas las Administraciones) y afianzar los cuerpos nacionales de Secretarios e Interventores de la Administración Local, que tengan la suficiente autonomía para ejercer el control legal y financiero que les corresponde.

    Y por supuesto una inspección/auditoría estatal o autonómica eficaz, más allá del control relativo del Tribunal de Cuentas y de sus homólogos autonómicos (generalmente más ineficaces aún que el propio TCu).

  2. José Luis Villar Ezcurra
    José Luis Villar Ezcurra Dice:

    Jaime, tienes toda la razón y lo peor es que todas estas facturas ocultas han perjudicado ya a multitud de empresas iniciando el círculo vicioso de impagos (las empresas no pagan, a su vez, a los proveedores, estos a los suyos y así “ad nauseam”). En todo esto hay mucho de responsabilidad de los Alcaldes y también de quienes tendrían que haber fiscalizado las cuentas de los Ayuntamientos (Interventores y Tribunales de Cuentas). Da miedo pensar en lo que aún se encuentra empolvado en los cajones y, más aún, cómo van a hacer frente a todas estas deudas los Ayuntamientos con el magro sistema de financiación que tienen en la actualidad basado en la percepción de tasas. Como dice el refrán popular ¡que Dios nos coja confesados ¡

  3. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Los Ayuntamientos sobrevivirán a base de subidas del  IBI. El ahora felicísimo Ruiz Gallardón fue todo un precursor en ese terreno. “Inmueble” viene de que no se puede mover; y ¿hay un tiro más fácil que el dirigido a blanco inmóvil?
    Nuestros preclaros munícipes podrán seguir celebrando manifestaciones culturales de alto nivel (orgullo gay, pej), llenando de exóticas rosas los jardines públicos, y construyendo grandiosos e inútiles Pabellones de Eventos Importantes. Y monumentos de vanguardia. Todo muy caro, pero el Alcalde se hará la foto correspondiente cortando la cinta con cara de “¡Estoy entrando en la Historia!”. Y ser testigos de un momento histórico no tiene precio. Grabemos en nuestras memorias esos momentos, y pensemos cuán indignos somos de haberlos contemplado.  Y aplaudamos. Si de paso nos obsquian con un globito, un gorrito o un bolígrafo, lloremos de agradecimiento y guardémoslo en lugar preferente de nuestras casas, entronizado como corresponde. En el altar de esta Partitocracia Autonómica.
    Casas –¿nuestras? – por las que pagaremos verdaderos alquileres vía IBI.
    Se confirma la máxima “Si quieres ser feliz en asuntos fiscales, deja de pensar en  tus bienes como si fuesen tuyos y reconoce que son solo de Hacienda.”
     

  4. Juan
    Juan Dice:

    El problema que denuncia Jaime en el post es sin duda grave y el post lo refleja perfectamente. La impunidad en que se mueven los responsables de las administraciones públicas a la hora de rendir cuentas es sorprendente. A la escasa sensibilidad sobre las obligaciones de transparencia de las cuentas públicas no se le acaba de dar la importancia que realmente debería tener. Como sugiere Jaime, parece que solo un régimen de sanciones e inhabilitaciones por incumplimiento, y un adecuado proceso de auditoría podría dar algún resultado, ante la manifiesta inefectividad del Tribunal de Cuentas, por sus “tiempos de respuesta”, propias de otras épocas.

  5. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    La situacion que denuncia el post de las cuentas de los Ayuntamientos y de como se saltan sus obligaciones a la torera es, de nuevo, propia de una republica bananera ( conste que lo de republica va sin segundas). Y claro que se cuenta con que para cuando para cuando el tribunal de cuentas reaccione, es demasiado tarde Vamos, y tampoco es que reaccione mucho.

  6. Crítico
    Crítico Dice:

    Hablando de auditorías y de cuentas municipales irreales, Expansión publica hoy esta noticia: 

    Gandia destapa una deuda de más de 300 millones
    El equipo municipal que entró en junio encargó una auditoría a Deloitte. El informe, además de un endeudamiento de trescientos millones de euros, revela un déficit de 25 millones el pasado año en esta localidad valenciana que no llega a los 80.000 habitantes.

    http://www.expansion.com/2011/12/26/valencia/1324922185.html?a=6179b1ea7c64aafdd1bdc973e119278f&t=1324981481 

     Increible

  7. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Toda sociedad mercantil tiene la obligación legal de despositar anualmente sus cuentas en el Registro correspondiente. Las sociedades cotizadas deben, además, enviarlas a la CNMV y publicarlas en sus páginas web corporativas, informando sobre los hechos relevantes. Los admnistradores de las sociedades mercantiles asumen responsabilidades graves (que llegan no ya a la responsabilidad civil sin limitación, sino a las penales), además de sanciones adminstrativas. Bastaría con que la Ley de Régimen Local incorpore las mismas obligaciones y responsabilidades, debidamente adaptadas al Ius Publicum, pero sin merma de la exigencia a los munícipes. Transparencia y e-administración, si no están plenamente implantadas, es porque no interesa. Siempre es mejor que el contribuyente pague y no sepa con detalle para qué. Total, tampoco hacemos nada serio para cabiarlo, ¿o si?

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