Disciplina fiscal y otras cuestiones

Hace unos días leí el discurso que pronunció el 28 de noviembre en Berlín el ministro de Asuntos Exteriores polaco, el Sr. R. Sikorski. Sus palabras se hicieron eco al día siguiente en la edición digital de varios medios internacionales. En él aborda cuestiones de singular trascendencia para el futuro de la Unión Europea como es la del papel que cabría esperar de Alemania en la coyuntura de la presente crisis o la de las consecuencias que pueden preverse en caso de fracaso del Euro. Para los lectores del blog interesados, el texto de este discurso (en inglés) se encuentra disponible aquí.

Sin ser su aspecto más interesante, me ha llamado la atención, en primer lugar, la referencia que contiene este discurso al denominado Six Pack. Se trata de una de las medidas europeas más esperadas en materia de política económica y fiscal desde el inicio de la crisis de la deuda soberana. Fue aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo en el mes de octubre y su entrada en vigor tuvo lugar justamente la semana pasada. Su objetivo principal es reforzar los mecanismos de vigilancia y de sanción del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y avanzar, por consiguiente, hacia una mayor disciplina fiscal. Y es que, desde su adopción, este Pacto ha sido objeto de incumplimientos repetidos a pesar de ser concebido como uno de los elementos esenciales para el funcionamiento adecuado de la Unión Económica y Monetaria. A día de hoy, por ejemplo, 23 de los 27 Estados miembros de la UE se encuentran sometidos al procedimiento de déficit excesivo. Aunque quizá lo relevante no se encuentra en este último dato, sino en la identidad de los Estados miembros infractores. Como destaca el discurso al que me he referido, « the Stability and Growth Pack has been broken […] not just by smaller countries in difficulty, but by its founders in the very core of the Euro zone » (pág. 3).

En esencia, el Six Pack pretende poner fin a la situación anterior a través de los siguientes medios.

En primer lugar, mediante el establecimiento de sanciones más rigurosas para los Estados miembros que incumplan las obligaciones del Pacto, así como de un nuevo procedimiento para decidir sobre su imposición. A partir de ahora, el Estado miembro concernido será objeto de una sanción a menos que una mayoría simple en el Consejo decida lo contrario (« reverse simple majority voting procedure »). Esta última fórmula pretende eliminar la posibilidad de que la imposición de sanciones se vea determinada, como en el pasado, por presiones políticas. Por otro lado, se incentiva el estatuto independiente de las autoridades nacionales de estadística y se prevé una sanción adicional para aquellos Estados miembros que falseen sus cuentas respecto al déficit o a la deuda.

En segundo lugar, se modifica el compromiso sustantivo en el que se ha basado el Pacto de Estabilidad y Crecimiento hasta ahora. En virtud de este compromiso, los Estados miembros habían de respetar en sus balances un ratio déficit/PIB del 3% y un ratio deuda/PIB del 60%. En adelante, la concurrencia de una deuda superior al 60% del PIB con otros factores adicionales podrá motivar la activación del procedimiento de déficit excesivo, incluso si no se da el requisito del 3% del PIB.

Por último, se armonizan una serie de aspectos formales que los marcos presupuestarios de los Estados miembros habrán de respetar a fin de poder verificar con mayor facilidad que cumplen con su obligación de no acumular un déficit público excesivo. Esto último se complementa, además, con el deber que tendrán los ministerios de economía y finanzas nacionales de mostrar sus cuentas a la Comisión y a sus colegas incluso antes de enviarlas a sus propios parlamentos.

(La presentación detallada de los aspectos técnicos del Six Pack, así como la conferencia que ofrecida por Olin Riehn, vicepresidente de la Comisión, con ocasión de su entrada en vigor, pueden encontrarse aquí).

Volviendo al discurso de R. Sikorski, quisiera destacar, en segundo término y brevemente, otras tres cuestiones, de diversa índole, que me resultan de interés y que someto a la reflexión de los lectores del blog.

La primera se refiere a la siguiente afirmación: « Issues of money can be issues of war and peace, the life and death of federations » (pág. 1). En otros términos, la caída del Euro previsiblemente dará lugar, según su autor, a la desintegración de la Unión Europea. Lo que me parece llamativo de lo anterior es que contrasta con la tribuna publicada el 1 de diciembre en El País por J. H. H. Weiler, al que ya me he referido en una entrada previa. En su artículo, el profesor Weiler hace valer, por el contrario, que el mercado único, el logro económico más extraordinario y duradero de Europa, funciona independientemente de la pertenencia o no al Euro, de modo que unir el destino del Euro a la existencia de la Unión Europea no hace más que proporcionar a los líderes actuales una poderosa herramienta para coaccionar a los adversarios y a la opinión pública en general.

La segunda cuestión resulta igualmente de otra afirmación del discurso, que es probablemente la que más comentarios ha generado en las últimas semanas: « I fear German power less than I am beginning to fear German inactivity » (pág. 9). En este caso, se trata de un llamamiento directo a un liderazgo activo por parte de Alemania para que tome conciencia de que el riesgo de inflación en la zona euro es menos temible que el riesgo que se deriva de una eventual caída del Euro.

La tercera y última cuestión se refiere a la naturaleza de los mercados de deuda soberana como instrumentos de disciplina de la gestión de los poderes públicos. Este aspecto parece ser parcialmente abordado también en el discurso cuando se sostiene lo siguiente: « Let’s be honest with ourselves and admit that markets have every right to doubt the credibility of the Euro zone » (pág. 3). A este respecto, cabe destacar que comienza a debatirse la idea según la cual los mercados de deuda soberana pueden convertirse en un instrumento eficaz al objeto de disciplinar los gobiernos en su gestión del gasto público, de manera similar a cómo hacen los  mercados de control corporativo respecto a los consejos de administración en las sociedades cotizadas. Volveré a esta cuestión con más detalle en una entrada futura.

En fin, no quisiera concluir este post sin agradecer a los Editores la oportunidad de haber participado en el blog durante el año 2011 y desear un mayor éxito si cabe para este foro en el 2012.

(*) Las opiniones expresadas en este blog corresponden a su autor y no vinculan, en ningún modo, al TJUE

 

6 comentarios
  1. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Juan Ignacio, ya te echábamos de menos para comentarnos el “six pack”.. Gracias también por el link al discurso del ministro polaco, quien pillara un ministro aquí capaz de hacer este tipo de discursos. En fin, esta noche saldremos de dudas, aunque me temo que sorpresas va a haber pocas, lamentablemente. 

  2. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Juan Ignacio: ¡muchas gracias!.
    Interesantísimo lo que destaca Sikorski sobre USA y Suiza: fue su unión interior  la que les dio fuerza en tiempos difíciles. Y si en Europa esa unión ha de estrecharse o morir, ¿contibuye a ella una España desgarrada en autonomías, bajo el lema “cada uno por lo suyo”?
    Igual resulta que para seguir en Europa va a haber que encerrar a las CCAA en una jaula. O suprimirlas directamente. Eso, o nos echarán.

  3. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    En la línea de lo que apunta Ignacio me parece claro que los denostados y malignos mercados han hecho más por la construcción europea que décadas de política miope. Se creó el euro sin los fundamentos políticos y jurídicos que una empresa de esa categoría demandaba, sencillamente porque los políticos querían comerse el pastel sin romper los huevos (ceder soberanía). La realidad, en forma de mercados de deuda, les ha dicho que no es posible: o devuelven el pastel o pagan los huevos. Puede que tenga razón Weiler y la purga digestiva sea todavía posible, pero no me negarán que si se puede digerir el tema con un poco más solidaridad europea y de construcción política y jurídica la cosa sería doblemente preferible.

  4. Juan José González
    Juan José González Dice:

    Tienes razón, Ignacio.

    Los mercados contribuyen a hacer eficiente la política, al menos últimamente. Si la reforma de las pensiones se venía considerando como urgente desde hace una década o más, ¿por qué los políticos no se adelantaron a hacerla a su debido tiempo? Porque no tenían a los mercados marcándoles el paso. Pues vaya sentido de la responsabilidad que tienen nuestros políticos. Terminan haciendo las cosas tarde, mal, y a iniciativa de terceros.

    A este tema que tratas, me referí en un post en este mismo blog el 13.1.11.

    Por cierto, que los vaticinios de Taylor (el euro y el dolar se aproximarán a la paridad) no se han cumplido este año, pero él insiste en ese diagnóstico, de aquí a mediados de 2013. A este respecto, puede verse en Bloomberg, una entrevista del 15.12.11 pasado. Dice que si su pronóstico no se ha cumplido todavía ha sido por las repatraciones de euros a Europa inducidas por las exigencias de recapitalización de los bancos europeos.

    La caída del EURO/DOLAR como indicativo de la crisis (presente y futura9 que toca pasar en la UE, ha sido recientemente analizado en EL PAIS por J.I.Crespo (hasta hace tres meses Director de Reuters, hoy reingresado a su puesto del cuerpo de Estadísticos del Estado). Pues bien, dice Crespo que antes de dos años espera un cambio de 0,85 en el Euro/Dolar frente al 1.3080 que cotiza hoy. O sea, que Crespo es aún más duro que Taylor, y cree que la salida de la crisis no pasa solo por disciplina fiscal, sino por monetizar deuda (aunque los políticos lo llamen de otro modo)…

    Y este J.I.Crespo es un analista muy, muy sesudo: cuando en marzo/abril 2011 los mercados no paraban de subir y el personal estaba tan contento, dijoque en pocos meses las bolsas caerían de un 25/30%. Y así ha sido. Ahí están los podcasts para quien quiera volver a escuchar sus opiniones…

    Feliz Navidad a todos, y en especial a los editores y a Elena López, que desde la trastienda, hace posible este blog!!

  5. robespierre
    robespierre Dice:

    Pues ya hemos salido de dudas con los Ministros…¿alguien se anima a comentar? Especialmente por su relevancia para los temas que se tratan en este blog ¿Qué les parece el sr. Gallardón como Ministro de Justicia? 

  6. Teofilo
    Teofilo Dice:

    Con GAllardon en justicia el caso faisán queda desactivado…. Para no congestionar los tribunales… Pastelerías michavila, pastelerías trillo, pastelerías GAllardon… Algunos llaman aceza manera de hacer política ” sentido de estado”… Pasmense de la ironia

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