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Artículo de nuestro colaborador, Pedro Letai, sobre el caso Megaupload en Expansión

24 enero, 2012 | Por Autor: Los editores en Internet y Nuevas Tecnologías | Propiedad intelectual

Nuestro colaborador Pedro Letai, expone en este artículo las claves de este asunto, del que se han publicado tantas noticias sin suficiente explicación de su trasfondo.

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26 Respuestas

  • Boeder says:

    Pues empieza mal y desacreditándose esgrimiendo esa del 32% de aumento de la recaudación que se ha extendido por algunos medios de comunicación.

    http://www.malaprensa.com/2012/01/esos-cines-llenos-tras-el-cierre-de.html 

    Me tenéis aconstumbrado a más seriedad. 

  • aldelgadog says:

    “El personaje, aunque sin duda ha de contar con la absoluta presunción de inocencia, bien podría participar en una competición de seres siniestros.”

    A partir de aquí presumo que el artículo no va a ser ni justo ni imparcial.
     
    “Mientras, la recaudación de los cines en EE.UU. ha mejorado en un 32% esta misma semana, y videoclubs de pago en streaming como Filmin han duplicado su tráfico en nuestro país.”

    Como han mencionado antes, argumento erróneo.

    “Quedan enormemente desprotegidos los usuarios de Megaupload que tuvieran en su nube ficheros personales a los que ya no pueden acceder, demostrándose así que el preocupante apogeo de la piratería digital no solamente afecta a los autores, artistas y productores, sino también a inocentes usuarios que confiaron sus designios a servicios cuyo fin último era ilícito.”

    Aparece el falaz argumento asustaniños generado por la industria.

    “(…) no parece el mundo de la cultura el que menos respuestas, y más vale tarde que nunca, esté buscando ante la acuciante necesidad de ofrecer nuevos modelos de negocio a los usuarios de Internet.”

    Será en otro sitio, porque aquí en España es la propia industria la que se autosabotea en el mercado digital (Netflix, libros digitales que es más fácil conseguir en el extranjero -preguntad en Nada es Gratis-,…)

  • Muy interesante, Pedro. Veremos en los próximos meses si esto incluso afecta al negocio legal de contenidos digitales en España. Me apuesto lo que quieran a que sí, pese a sus múltiples defectos y problemas (lo que dice aldelgadog al final de su comentario es cierto, no necesitamos preguntar a NeG) Los que tenemos hijos adolescentes ya sabemos que se han visto afectados por el cierre de Megaupload…y ya están buscando las alternativas legales. 

  • Perrete says:

    Sigo sin entender España. Por una parte, parece ser el mayor refugio de piratas del mundo mundial (cosa que ha resultado ser una mentira). Mis amigos de toda edad y condición descargan todo gratis. Y sin embargo, usan megaupload, un servicio de pago (o condenado a andar reiniciando el router o quedarse en 72 minutos), en el que es imposible bajarse algo con garantías de alguna calidad. La última película española que intente bajarme de Megaupload, ‘Mientras Duermes’, resultó ser un fake, y lo intenté bajar de Taringa, Vagos y Peliculas yonkis; en todos los sitios era el mismo fake.
    Que estos servicios tengan tal éxito en España cuando funcionan tan mal es un misterio.
    Todo esto cuando yo desde Inglaterra llevo años bajándome películas con calidad BlueRay en 15 minutos, y con todas las garantías de calidad. Ah! Y totalmente ‘ilegal’ y sin megauploads ni tonterías. Sin embargo, estas alternativas (torrents/usenet, que son totalmente imposibles de cortar, cancelar o capar en modo alguno, y en las que los usuarios están totalmente protegidos si configuran un poco sus clientes) están totalmente desiertas de contenidos en español.
    Y el artículo del señor este es una panoplia de tópicos, mentiras e inexactitudes. Luego hablan de la blogosfera, cuando el principal surtidor de mentiras, bulos, falacias y medias verdades son los mass media de toda la vida y sus ediciones digitales.

  • Vaya Decepción says:

    Hayderecho.com, os sigo desde hace dos meses y me teníais totalmente embelesado. Por fin un blog independiente, competente, serio y que ofrece un punto de vista totalmente ausente en la prensa ‘seria’, aunque a veces colaboréis.
     
    Un colaborador vuestro escribe un artículo para otro medio en el que se hace eco de la noticia de que ha subido la recaudación en los cines por el cierre de megaupload, cosa que no se cree absolutamente nadie con dos dedos de frente, en un artículo lleno de medias verdades, inexactitudes y falsedades.
     
    En fin. Que hace pensar que una de dos: o que en hayderecho.com escribís de oidas, sin contrastar datos y yendo a remolque del tópico dominante, o que en cuanto pagan por publicar un artículo tiráis la independencia, la competencia y la seriedad por la borda.
     
    Ninguna de las cosas son buenas.

    • Decepción, gracias por su interés, aunque sea pretérito. En esta vida todo es discutible, pero no creo que se pueda acusar a Pedro Letai, uno de los mayores expertos en propiedad intelectual, de hablar de oídas. Otra cosa es que se pueda disentir razonadamente argumentando las discrepancias, cosa que se echa un poco de menos en su comentario, para ser sinceros. Y en cuanto a cobrar, aunque estaríamos encantados y no creo que afectase a nuestra independencia, aquí no cobra nadie, desgraciadamente. Esto es por amor al arte… al contrario que Megaupload.

    • Vaya Decepción says:

      De nada por el interés, que es presente y futuro. D. Pedro Letai será uno de los mayores expertos en propiedad intelectual, pero dar credibilidad a una sandez tal como la de que al día siguiente del cierre de Megaupload los cines se llenaron, como si la gente fueran bestias adictas a una droga, no le deja en muy buen lugar, que digamos. Estoy de acuerdo con el fondo del artículo, pero el asunto tiene muchísimos matices.

      Y me refería a que cuando se publica para otro medio se cobra (me imagino). Ya sé que aquí en hayderecho.com cobráis.

  • veedor says:

    Leía uno de los tantos y tantos comentarios que se han publicado sobre el cierre de megaupload y hubo un comentario muy interesante.
    Venía a decir que ese señor ‘tan malo y siniestro’, como lo describe el autor del post, es acusado de un montón de delitos y para reforzar esa idea de maldad se acompaña cada una de las noticias con un reportaje fotográfico de sus francachelas (como si cada uno no pudiera gastarse SU dinero como le venga en gana) tras haber ganado un montón de dinero de esa manera tan malvada.
    Pero, ¡qué casualidad! el contenido de la página era gratuito para los usuarios (más allá de las cuentas premium), o sea que una página con servicios gratuitos SI DA DINERO, entonces, la letanía a la que nos tienen acostumbrados las grandes distribuidoras no es cierto en absoluto, porque si ellas pusieran su material en la red incluso gratis podrían tener  tantos o más ingresos que una página que no tiene contenidos propios.
    Luego lo que defienden las distribuidoras se me antoja que es simple, lisa y llanamente mantener un monopolio y que todo sea un ‘trágala’ a su favor, y nada de esos supuestos derechos de autor vulnerados (que por otra parte seguro que los autores los habrán vendido a esas mismas distribuidoras por un plato de lentejas).
    Así las cosas precisamente ese argumento de refuerzo de la malicia es el que refuerza la imagen de déspotas de las distribuidoras y de falaces todos los argumentos que usan.
    Lo de la seguridad y neutralidad de la red, ya hablaremos la próxima semana, como decían Tip y Coll del gobierno

  • robespierre says:

    Uy, como está el patio con esto de las descargas…Se ve que toca una fibra sensible porque se echan de menos en el debate los argumentos y las razones. 

  • robespierre says:

    Aunque efectivamente parece que los datos que da el autor del post no son muy exactos, si vamos al enlace que proporciona Boeder y que parece muy interesante, no lo conocía, gracias.

  • Matilde Cuena Casas says:

    Muy interesante tu reflexión, Pedro. Acceso a la cultura versus derechos de autor…Pienso como tú. El artista tiene derecho a vivir de su obra y todos debemos contribuir a que pueda hacerlo, si bien todos debemos acceder a la cultura a precios razonables. Creo que la propiedad intelectual, tanto en lo que se refiere a derechos morales como patrimoniales,  solo se entiende realmente cuando eres autor….. 

  • ENNECERUS says:

    La cuestión es muchísimo más simple, en mi opinión.

    En primer lugar, como ha expuesto en estas páginas entre otros, de forma insuperable Alvaro Delgado, de lo que se trata es de “la pena de telediario”. Para vender mediáticamente la detención del jefe de Megaupload se exhibe impúdicamente la basura que le rodea: Putas, lujos horteras, etc. Pero que se sepa, ninguna de esas conducatas son delictivas. Recuerda bastante esta historia a la del video de Pedrojota o a las detenciones de personajes famosos con las cámaras en marcha y en que la policía presuntamente judicial se presta al circo de volver a pasar a los detenidos cuando la primera toma no es buena.

    Pasemos a la gravedad de los delitos de que es acusado. Pueden suponer hasta 50 años de cárcel. Demasiado si lo comparamos con la reciente sentencia del caso Marta del Castillo. Que se sepa el putero hortera no ha matado a nadie.

    Y ya centrándonos en el fondo del asunto, hay un asunto que nadie ha explicado. ¿Cómo es posible que un putero hortera se forre vendiendo cuentas premium que ofrecen “contenidos ilegales” y la industria del ocio (aquí llamada “de la cultura”) no sea capaz de ofrecer el mismo servicio de forma “totalmente legal”?

    La respuesta es también muy simple: Como se trata de un sector que tiene acceso privilegiado a los políticos que hacen las leyes, es mucho más fácil presionar para obtener cambios legislativos hechos a la medida, que adaptarse a la realidad impuesta por los cambios tecnológicos.

    Y el precio a pagar es el de siempre: Una restricción adicional creciente de las libertades individuales de todos so pretexto de la violación de los derechos de unos pocos privilegiados, con la agravante de que ni siquiera se trata de cuestiones de seguridad nacional ni nada por el estilo.

    Y entre los efectos de la detención se omite uno mucho más importanmte que una coyuntural subida del 32% de la recaudación de los cines USA (que podría obedecer a cualquier otra razón coyuntural cuidadosamente ocultada): El grupo de hackers “Anonymous” ha puesto a disposición de todo el mundo, completamente gratis el catálogo completo de música y películas de la SONY.

  • ENNECERUS says:

    Estimada Matilde, eso que dices de que “El artista tiene derecho a vivir de su obra” es, con todos los respetos, una perogrullada que no significa nada. Si nos centramos en el mundo de la música, pongo por caso, tan respetables son los derechos de autor de Pink Floyd, los Rolling o La Oreja de Van Gogh que los devengados por las obras perpetradas por Leonardo Dantés y no creo que nadie pueda defender seriamente que este honorable sujeto tenga derecho a vivir de su obra.

    Los autores tienen derecho a que en los mercados se respeten sus derechos de explotación. El problema es que esos derechos se determinan por leyes que delimitan estos derechos de forma más o menos discrecional, cuando no arbitraria. Y llamar a esos derechos de explotación “propiedad” es un abuso semántico y jurídico por cuanto ni son derechos perpetuos, ni se considera por las élites pensantes que su función social deba delimitar su contenido ni, lo que es más importante sea la propiedad el referente adecuado, pues este derecho es útil y necesario cuando se trata de atribuir derechos exclusivos sobre bienes cuya posesión y utilidad no puede pertenecer plenamente a más de una persona y en el caso de las ideas, por definición, es imposible y de ahí que las copias tengan el mismo valor que las originales.

    ¿Qué pasa cuando el autor de un cuadro lo vende?  

    • Matilde Cuena Casas says:

      Estimado Ennecerus, efectivamente he dicho una perogrullada, pero es que resulta que la piratería lesiona gravemente los derechos patrimoniales de autor y significa mucho, pues la protección de tales derechos es lo que se pretende con las medidas adoptadas y veo que estás de acuerdo con ello aunque no en la forma en la que se determinan o delimitan tales derechos…..
      Todo autor de una obra original merece protección, al margen de que te guste o no, te parezca buena o mala. Eso es así en la ley: “Son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte, tangible o intangible, actualmente conocido o que se invente en el futuro”.
      Coincido plenamente contigo en que es preciso poder acceder a contenidos protegidos de forma legal y a un precio razonable. Pero esto ya existe por ejemplo con Itunes. Pero desde luego siempre es mejor acceder a la obra gratis, eso es así. Debe instalarse la cultura de pagar por la cultura, valga la redundancia. Es un producto más del mercado y si cabe, de los más valiosos a mi juicio, aunque no pretendo polemizar al respecto.
      En cuanto a la utilización del término “propiedad”, como bien dices dista mucho del régimen ordinario de propiedad privada y de ahí que su naturaleza sea discutida porque coexiste con derechos no patrimoniales como son los derechos morales. Se trata de una licencia del lenguaje por la que se quiere expresar que el autor tiene un derecho de máxima extensión (se concede al autor como dice la ley “la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas en la Ley”) por más que tenga naturaleza temporal.
      En cuanto a lo que preguntas de ¿qué pasa cuando el autor de un cuadro lo vende? Pues que deja de tener la propiedad del soporte, pero subsisten sus derechos de autor. Buena prueba de ello es el derecho de participación en beneficio del autor de una obra de arte original (regulado la LEY 3/2008, de 23 de diciembre)a participar en un porcentaje del precio de reventa de la obra, y se aplica ahora a aquellas reventas en las que intervenga un profesional del mercado del arte como comprador, vendedor o intermediario. También subsisten derechos morales como el derecho a la paternidad e integridad de la obra. La creación intelectual protegida no se identifica con el soporte material en que la propiedad se ha plasmado y de ahí la compatibilidad de los derechos de autor con la propiedad y otros derechos que tengan por objeto la cosa material a la que está incorporada la creación intelectual (art. 3 LPI).
      Con todo, este tema siempre será polémico y la mía es una de las posibles opiniones que afortunadamente en este blog puedo expresar con libertad. 

  • Pedro Letai says:

     
    Hola a todos, y muchas gracias por leer y comentar el artículo.
     
    Desde luego que este tema da para mucho más, pero por desgracia las columnas están limitadas en espacio. De todos modos, y como muestra un botón, me reafirmo en que la visceralidad con que algunos se han tomado este asunto me hace ser optimista en cuanto a que el cierre de páginas como Megaupload pueda ser el principio de una serie de medidas a tomar por el bien y la protección de los creadores y, lo que es más importante, de usuarios como los que ahora se encuentran desamparados, con sus archivos y números de tarjeta de crédito en posesión del FBI.
     
    En relación a los datos de los cines, fue información que leí en varios medios a los que les concedo toda credibilidad. De hecho, en los mismos medios leí la noticia que ha dado pie a esta columna, el cierre de Megaupload. En cualquier caso, la relevancia efectiva que tenga el cierre de negocios fraudulentos como este en la mejora de la economía del sector del entretenimiento, será algo que tendremos que analizar más adelante.
     
    Brindo por ello con algo seguro mucho más barato que lo que tomaría este tipo que, sí, sin duda me parece siniestro. Y desde luego que ese no es un comentario imparcial. Pero precisamente en mi parcialidad, y en el gusto de expresar libremente mi opinión, radica la independencia que desde este foro se me da. Si todo lo que se escribiera tuviera que ser imparcial, ¿dónde quedarían la libertad y la opinión?
     
    En cuanto a lo de cobrar por escribir una columna, solo puedo decir que ¡ya me gustaría!
     
    Saludos,
    PL
     

    • Pepe says:

      “En relación a los datos de los cines, fue información que leí en varios medios a los que les concedo toda credibilidad.”
       
      Me cuesta mucho creer que vd. no sepa que esos medios tienen media tirando a poca credibilidad. Y es que esa noticia no se la puede creer nadie que tenga más de 3 años. Si mañana El Mundo publica que al día siguiente de la entrada en vigor de la ley antitabaco bajaron los enfermos por cáncer un 30%, ¿se lo creería también? Porque esa noticia también salió publicada en esos medios que a vd. le merecen toda credibilidad.

  • Juan says:

    Creo que algunos de los comentario sobre las comparativas entre lo que ganaba Megaupload y lo que podrían ganar las empresas productoras de contenidos son bastante demagógicas. Obviamente es mucho más fácil ganar dinero cuando prescindes de los costes. Si no tienes que pagar ni al autor, ni al estudio de grabación, ni la financiación, ni … las cuentas salen muy bien porque todo son beneficios. A los ladrones vender el material robado a cualquier precio siempre les sale bastante rentable.
    Hay opciones legales como Spotify que a día de hoy, a pesar de usar modelos gratuitos basados en publicidad está muy lejos de que le “salgan las cuentas”. Desde luego mucho más lejos de lo que estaba Megaupload.
    Es posible que la industrua audiovisual aún no haya entendido como debe ofrecerse un servicio legal de contenidos en la red para que sea atractivo y tenga un precio adecuado, pero el silogismo de que si Megaupload hacía dinero, la industria audiovisual no lo hace porque no quiere es bastante poco defendible.

  • Cvm Privilegio says:

    El sr. Letai -sin duda un experto en derecho de la propiedad intelectual-conserva aún cierta juvenil ingenuidad que le hace confiar en todo lo que lee en la prensa, como esa pasmosa cifra del 32% de incremento en la recaudación de los cines.

    No es digno por ello de censura, sino de elogio.

    Yo, que también soy algo ingenuo, me hago algunas preguntas:

    -¿Por qué siempre se habla en este tipo de artículos de los derechos de los “autores”, y nunca de los derechos de los editores? Es curioso, pues estos últimos son quienes lideran la lucha contra las copias ilegales.

    -¿Por qué siempre se habla de la “cultura” y nunca del “entretenimiento”? Ya sé que todo vale, pero Lady Gaga no es lo que yo llamaría un bien cultural.

    -¿De qué vivían los “creadores” antes del “privilegio”? ¿Antes del Convenio de Berna? A lo mejor no había ninguno… 

     

  • elisadelanuez says:

    No es por defender a Pedro, pero la verdad es que realmente esto de que todos los medios generalistas más importantes de un país den un dato erróneo o al menos tergiversado sin que nadie se moleste (en los medios me refiero) en comprobar si es así o no es muy preocupante. Con ingenuidad o sin ella, sea uno o no un especialista, se tiende a confiar en lo que se lee en la prensa “seria” especialmente con respecto a noticias que vienen de fuera de España, porque con respecto a las nacionales la desconfianza es cada vez mayor dada la dependencia de los periódicos de los favores politicos o/y empresariales. Total, que estaremos todos muy atentos a partir de ahora. Y muy recomendable la web de malaprensa, gracias por hablarnos de ella.

  • ENNECERUS says:

    Veamos, aparte de sus rufianadas, cuáles eran los siguientes planes del putero propietario de Megaupload (RESUMEN DE AGENCIAS TOMADO DE LIBERTAD DIGITAL que no me parece sesgado en absoluto):

    “El pasado viernes Dotcom fue detenido junto con otras tres personas, acusado de diseñar una red de copia y reproducción ilegal de archivos sujetos a derechos de autor. Con esta actividad, presuntamente habría ganado más de 135 millones de euros en apenas unos años. La operación, además, tuvo otra consecuencia de sobra conocida: Megaupload –servicio fundado por Dotcom– fue cerrado.
    Cinco días después de la detención de Kim Dotcom por el FBI no dejan de trascender datos sobre la detención, su nivel de vida, las acciones de este servicio online y los proyectos que Dotcom tenía para Megaupload. A través de un foro de debate en reddit.com donde los usuarios opinan sobre cuál ha sido la verdadera razón del cierre de Megaupload, un usuario ha recordado uno de los últimos proyectos en los que trabajaba Dotcom en los últimos meses, informa Europa Press.
    Se trata de Megabox, un modelo de negocio por el que se ofrece a los usuarios la venta de música, e incluso películas en el futuro, y en la que los artistas saldrían ganando. Este modelo de negocio prescinde de intermediarios, es decir, de todos los agentes de la cadena de distribución, por lo que los artistas percibirían el 90 por ciento de los ingresos y Megaupload el 10 por ciento restante.
    Sobre el proyecto de Megabox habló Dotcom el pasado mes de diciembre con el portal TorrentFreak, tras la polémica del vídeo de apoyo a la plataforma Megaupload por parte de artistas como Alicia Keys o Puff Daddy. El jefe de Megaupload asegura que este proyecto estaría financiado por un programa publicitario llamado Megakey, que funcionaría bloqueando parte de los anuncios que los usuarios se encuentren navegando y sustituyéndolo por anuncios propios.
    Dotcom aseguró que se trataba de un servicio que “podría convertirse en uno de los mayores clientes de la industria de contenidos” y que de esta manera se conseguiría el medio para que “se les pague a los creadores de contenido”.
    Además, durante esta entrevista el fundador de Megaupload aseguraba no estar preocupado por la Ley SOPA y defendía su servicio como “un proveedor de servicio legal online, online desde hace siete años”. Un mes después, las cosas han cambiado. Megaupload ya no existe y Dotcom se encuentra en prisión tras ser denegada su libertad bajo fianza por riesgo de fuga.”

    En definitiva, bajo la aparente defensa de los derechos morales de autor, se esconde en realidad, los intereses económicos, legítimos en cuanto a sus fines pero no en cuanto a los medios empleados de una poderosísima industria que en general se caracteriza por:

    a) Su carácter monopolista u oligopolista, con las consecuencias que de ello se deriva: productos de calidad escasa a precios fijados de forma unilateral, prescindiendo de la valoración de los consumidores. Falta pues, un valor de mercado que revele las verdaderas preferencias de los consumidores.

    b) Su capacidad de constituirse como grupo de presión bien organizado ante todos los gobiernos del mundo. Como consecuencia, consiguen fácilmente la acomodación a sus deseos e intereses de la legislación aplicable a la “propiedad intelectual”. Recordemos que creación ha habido siempre y “propiedad intelectual” sólo desde el siglo XIX.

    c) Su capacidad de generar opinión (escorada habitualmente a babor) por su dominio de los medios de comunicación de masas, de los que también son dueños, al formar parte de sus estructuras empresariales, lo que les dota de una formidable fuerza de intimidación a la clase política.

    d) Su reacción visceral contra todo aquello que ponga en peligro su estatus: Primero los P2P, luego, Internet, Mañana, lo que venga. 

    Es posible que sea cierto eso de que “si no tienes costes es fácil obtener beneficios”. Pero el sujeto zafio y putero ha montado un imperio económico “sin costes”, lo cual podrían haber hecho igualmente las empresas titulares de los derechos de explotación con suma facilidad, por cuanto tampoco les habría supuesto coste alguno. Y además, sin complicaciones con “la Ley”.

    Vamos, es como  si la prensa de papel se quejara de que la digital es gratis. Lo hicieron pero al tiempo sacaron todos sin excepción sus ediciones digitales, al punto de que dentro de 10 años nadie da un duro porque la prensa en papel siga existiendo.

    Curiosamente, los máximos detractores de la piratería, pretenden entrar gratis en los estadios de fútbol y retransmitir gratis los partidos por la radio, actividad que les genera suculentos ingresos publicitarios. Con total seguridad, conseguirán que se declare como “de interés general” y entren  gratis, es decir, a costa de nuestros impuestos. Mientras tanto, pagan sin pestañear a la UEFA lo que les exige año tras año.

    Me reservo otra perla para el final. El Gobierno Vasco ha irrumpido en la nube con su servicio “Metaposta” en el cual, por un precio relativamente barato, los usuarios pueden darse de alta y colgar sus ficheros.

    ¿Irá a la cárcel Patxi López cuando sus usuarios se lancen como locos a intercambiar sus claves y compartir sus ficheros con contenidos protegidos por derechos de autor?

    No sé que dirán los bertsolaris de todo esto.

  • Javier Aparicio says:

    Un poco tarde, es cierto, pero el tema de megaupload me preocupa y bastante, no por las falacias del acceso a la cultura, sino por la gravísima actitud de despreciar los derechos ajenos que se ha instalado en el comportamiento de los ciudadanos (en el caso de España parece que de forma más significativa que en la mayoría de los países de nuestro entorno).
    Citando a los clásicos, si la justicia tiene entre otros ejes el respetar el derecho de cada uno (“ius suum quique tribuere” decía Ulpiano) y no por viejo ni por decirlo en Latín debemos pensar que esa máxima esté trasnochada o sea inaplicable.
    Bajo este punto de partida yo me planteo lo siguiente: un autor decide crear algo, como le gusta, decide pedir dinero a aquellos que quieran disfrutar de su creación, para ello, como no tiene otra manera de conseguir cobrar, acude a una editora, que le impone o negocia con el autor las condiciones que tiene por conveniente y pone la obra en explotación. Sin embargo mucha gente coincide en que el precio que pide el autor por medio de la editora es un timo, que la obra no lo merece y, por ello, deciden no pagar al autor, sino disfrutar de la obra gratis, ya que la situación actual de la tecnología no es capaz de impedir eso.
    Desde esta descripción, a mi me parece que lo del todo gratis, el libre acceso a la cultura y todas esas pamplinas no son más que justificaciones graciosas de un auténtico atropello.
    Señores, a mi me enseñaron que si las condiciones de algo me parecían inapropiadas, lo que tenía que hacer era pasar de largo, no sentirme legitimado a aplicar unas normas que yo mismo era capaz de inventar y que la persona directamente afectada por ellas no tenía siquiera medios para impedir el atropello, ya que son tantos los que siguen ese argumento que resulta imparable, como una estampida en la sabana.
    Si la industria tiene que cambiar de modelo de negocio, será algo que decida la propia industria cuando lo tenga por conveniente, corriendo los riesgos de la asunción o posposición tan importante decisión. Si la industria explota a los autores, los pobres autores tendrán que apañárselas para defenderse frente a la industria, para eso tienen sindicatos y existe el derecho para evitar abusos. Si son los consumidores quienes se sienten afrentados por el abuso en los precios de la cultura, tendrán que aguantarse, que el mercado es así.
    Eso de que las copias son diferentes a la obra original, es cierto, pero ninguna Ley dice que el autor no sea el único que puede decidir (por sí o por medio de su editor) si quiere que se hagan copias y en qué condiciones.
    Cuando la Ley de Propiedad Intelectual (quítenle el nombre de propiedad, si las connotaciones les molestan) regula la copia privada lo hace legitimando al autor a copiar el contenido para su uso personal. Cualquier otra interpretación (lamentablemente la ley mantiene una redacción confusa que ha permitido que se generalice el argumento cachondo del “por mi y por todos mis compañeros” de quien compra un disco) conduce al desprecio de la voluntad del autor, que es el único legitimado para decidir con quién comparte su obra y en qué condiciones.
    Es cierto que descargarse contenidos no es delito (solo faltaba) pero eso no significa que sea legal y digno de respeto, igual que tampoco es delito robar tomates de una huerta o colarse en un cine para ocupar un asiento que no han vendido. La diferencia es que el dueño de la huerta o el acomodador del cine, si nos pillan, defenderán sus intereses y, como lo sabemos, lo hacemos de forma que no lo hagan, para evitar las consecuencias.
    El problema, desde mi punto de vista, es doble, por un lado, se ha generalizado la imagen de respetabilidad de las descargas (casi nadie recrimina a su hijo cuando ve que se descarga contenidos sin licencia, o, peor aún, cada vez es más general que los propios padres pidan a sus hijos que les enseñen a descargar los contenidos protegidos y ven los partidos de pago juntos sin pagar la cuota), lo que ha dado lugar a que ni los jueces se atrevan a sancionar o criticar esa actitud (que llevan a cabo sus propios cachorros) -esto me recuerda al tema de la violencia en el país Vasco-, y por otro lado, la idea de la cultura se ha degradado hasta el extremo de considerarla como un bien de consumo, despreciando al autor hasta el extremo de que parece que nos debe algo.
    Si no es delito consumir contenidos violando la licencia es porque el valor de lo robado no supera el umbral de aplicación del código penal, pero eso no legitima la conducta.
    La única vía de luchar contra esta situación es mediante la educación, aunque parece que la batalla está perdida.
    Por supuesto que el de megaupload estaba megaforrado, pero sus beneficios no podrían ni de lejos soportar los costes de la edición de la cultura que él se dedicaba a robar. La afirmación de que su status confirma que es posible otra forma de explotar la cultura es la peor de las falacias.

    • Javier Aparicio says:

      Una errata: al hablar de copias privadas digo que la ley legitima al autor de copiar opara uso privado, quiero decir que la ley legitima a quien compra un contenido legítimamente a copiarlo para su uso privado. Es evidente.

    • Cvm Privilegio says:

      Estimado Sr. Aparicio:

      Creo que esta es una bitácora de juristas; por ello algunas de las afirmaciones vertidas  en su comentario no pueden dejarse pasar.
       
      “ Tampoco es delito robar tomates de una huerta”. O ha cambiado mucho el Derecho Penal desde que lo estudié, o el _robo_ es siempre delito. Otra cosa es el _hurto_, que puede ser falta; en cualquier caso, está penado por la ley. 

      “Ni los jueces se atrevan a sancionar o criticar esa actitud [de realizar descargas ilegales] (que llevan a cabo sus propios cachorros) -esto me recuerda al tema de la violencia en el país Vasco-,…” 
      Tras volver a leer esto, sr. Aparicio, ¿sigue manteniéndolo? ¿Son todos los jueces unos descargadores ilegales? Y, aún más, por muy respetable que sean los derechos de autor, ¿son equiparables a los derechos a la vida y a la integridad física, vulnerados por las actividades terroristas? 
       

  • modu_shanyu says:

    ¿Que “la recaudación de los cines en EE.UU. ha mejorado en un 32% esta misma semana, y videoclubs de pago en streaming como Filmin han duplicado su tráfico”? ¡Juas!
    Desde el día siguiente, en las webs de descargas, los mismos archivos que estaban en Megaupload ya empezaban a estar disponibles con enlaces a otros servicios de almacenamiento.
    El único incremento atribuible al cierre de Megaupload que ha habido estos días ha sido en la disponibilidad en las redes P2P de muchos archivos, y de las consultas en los foros para la configuración de los programas que usan esas redes.
    Y es que ahora mismo hay básicamente dos modos de entender lo que está pasando en Internet:

    – aquellos que tratan de evitar un futuro que ya está aquí, recurriendo al uso de la fuerza para intentar que todo siga como antes (“las multinacionales del cine y la música, al mando del FBI, cierran Megaupload”, decía un tweet);

    – y aquellos que van dando forma a este futuro, como hace Apple, como Orbyt., etc. …
    (curiosamente, por ejemplo, mientras al FBI cerraba Megaupload, Apple presentaba un conjunto de productos para llevar su visión a la edición, distribución y uso de libros de texto en soportes digitales, en la misma línea que ya lo ha hecho con la música, la series de televisión, el cine y el software)
    Mientras tanto, podemos seguir perdiendo el tiempo redactando leyes potencialmente liberticidas que favorezcan la arbitrariedad de la casta política y los intereses de los poderes económicos que la financian.
     

  • ENNECERUS says:

    Señor Aparicio: No se rasgue usted las vestiduras, hombre.

    Repita conmigo, es fácil:

    COPIAR NO ES ROBAR.

    COMPARTIR NO ES ROBAR.

    PASAR DE UN SOPORTE A OTRO NO ES ROBAR. COBRAR POR ELLO, SÍ ES ROBAR, AUNQUE SE HAN ADQUIRIDO TALES DERECHOS.

    DETENER EL PROGRESO ES IMPOSIBLE.

    NO DEFIENDEN A LOS AUTORES, DEFIENDEN UNA INDUSTRIA CON UN MODELO DE NEGOCIO OBSOLETO, UN SISTEMA DE REPARTO DE DERECHOS DE AUTOR OPACO Y DONDE SÓLO UNOS POCOS PUEDEN VIVIR DEL SISTEMA.

  • ENNECERUS says:

    Perdón, se me engancharon las negritas en el comentario anterior.

    Se me olvidó comentar que los gustos del Sr. Kim Dotcom son extrañamente coincidentes con los del Sr. Bautista, que en su época artística era conocido como Teddy.

    Entre sus inolvidables aportaciones al progreso y la cultura universal cabe destacar su papel como Judas Iscariote en la versión española de Jesucristo Superstar, que rivaliza en el ránking de descargar ilegales con el Rey del Pollo Frito de Ramoncín.

    FUENTE: Ninguna, es sólo por desengrasar un poco, con mis disculpas a quienes hayan podido sentirse ofendidos por el sarcasmo de algunos de mis comentarios. A mí me molesta que me llamen ladrón por descargarme cine y música de la red, cuando me he gastado un fortunón en uno y otra y la industria no hace sino manipular la ley a su antojo para impedir que las obras pasen al dominio público transcurrido un tiempo razonable y que surjan modelos alternativos de negocio y de gestión de derechos.