La canción de Baltasar Garzón

Nuestros desayunos sobreviven estos días bajo la tiranía de algo muy gris. Tras ojear las portadas de los diarios y apurar el café con leche, ni siquiera el cielo del frío Madrid es ya de aquel azul-Velázquez. Es color tristeza. Tristeza por ver cómo se condena a Alberto Contador porque su inocencia es indemostrable, lo cual no es digno de un tribunal, sino de una inquisición: demuestre no ser bruja o la quemamos. Tristeza por ver cómo nos animan a salir de la crisis con un inspector de Hacienda metiéndonos la mano en el bolsillo a cada paso. Desilusión al ver que todo son recortes por abajo y rescates por arriba. Y casi asco al ver en el mismo día a Francisco Camps defendiendo sonriente su tesis doctoral y a Baltasar Garzón cabizbajo tras recibir el más severo ajuste de cuentas que la democracia española haya podido presenciar.

Escuché una vez a Joaquín Sabina decir que la mejor manera de ajustar las cuentas con alguien era escribiéndole una canción. Cuánto más elegante me resulta eso que a lo que estamos asistiendo en nuestro Tribunal Supremo.

Que Garzón se equivocó, es posible. Se equivocó al intervenir unas comunicaciones entre clientes y abogados por apreciar indicios de que los propios abogados estuvieran también cometiendo esos delitos. Se equivocó pero el juez que continuó con la instrucción tras él las prorrogó. Se equivocó pero el fiscal en el juicio ante el Supremo defendió la falta de prevaricación. ¿De verdad merece eso once años de inhabilitación?

Baltasar Garzón ha jugado siempre ese rol de front man, de juez estrella, que tanto le gusta, que tan ajeno es a una labor como la suya y que tantas malas pasadas le ha proporcionado, hasta llegar ahora a actuar de gatillo en su propia ruleta rusa. Se ha enemistado con socialistas y populares; ha ido y venido de la política; ha juzgado y hasta encarcelado a unos y a otros; ha tenido un rotundo éxito en muchas de sus instrucciones; ha trabajado en los casos más importantes de la Audiencia Nacional en las últimas dos décadas y ha tratado de investigar los crímenes del franquismo y a la cutre y siniestra trama Gurtel. Pero eso ya era demasiado, y tiene desde luego un precio.

Nunca he sentido una especial simpatía por el antes juez Baltasar Garzón. Sí, y mucha, por la causa que se decidió a abrir contra los crímenes de la dictadura, de la que intuyo saldrá indemne. Lo mismo ha ocurrido ya con la causa por los cursos impartidos en Nueva York. A los muertos ya no es necesario matarles. Eso sí, queda para otro de nuestros desayunos el artículo del The New York Times, en el que con esa ingenuidad y ese exceso tan norteamericano se venía a decir que un tribunal ultraderechista juzgaba a Garzón para defender el franquismo. En cualquier caso, un juicio vergonzoso y una ofensa a la historia de mucha gente.

La polarización inmediata que sufre cualquier opinión que se expresa en esta España de ahora me hizo ser reticente en un primer momento acerca de la posibilidad de escribir un artículo sobre la caída del juez estrella. Pero ayer no lo dudé, tras escuchar decir a la portavoz del CGPJ que eran “intolerables” las críticas contra la sentencia del Supremo. Las críticas, que son opiniones, solo son intolerables en una dictadura. Mi opinión aquí, en fin, es que a Garzón no se le ha hecho un juicio, sino un ajuste de cuentas. Que yo diga esto le parecerá intolerable a la señora portavoz. A mi ella también.

Así que cunden estos días el desánimo y, peor, el desasosiego. Para animarme escucho esa canción del inacabable Tom Waits que dice “si se coge la nota de un suicida y se cambian de orden las palabras, se puede escribir una carta de amor”. También Rafael Alberti decía “¿Te has fijado en que con las mismas palabras de una sentencia de muerte se podría escribir un poema de amor?”.

Baltasar Garzón no tiene poema de amor. Ni canción.

No les ha hecho falta.

10 comentarios
  1. Isaac Ibáñez García
    Isaac Ibáñez García Dice:

    Estimado Pedro: Estoy con el Tribunal Supremo y creo que, sin lugar a dudas, el señor Garzón NO SE EQUIVOCÓ: LO HIZO A DREDE (a sabiendas). Y esto lo da por probado nuestro Tribunal Supremo, a pesar de lo que diga el New York Times y cualquier observador internacional (intelectualmente) indigente que quiera lucrarse a nuestra costa. Y lo bueno de todo esto es que la sentencia de nuestro más alto Tribunal viene a poner las cosas en su sitio y sienta una jurisprudencia que todos tienen que tener muy en cuenta.

    Claro que se puede discrepar de la sentencia, ¡faltaría más¡. Pero sin desacreditar. De la misma forma que se puede discrepar del Auto de hoy del Magistrado Instructor que archiva la causa contra el señor Garzón por el asunto de los cursos de Nueva York. Yo no discrepo. Pero este asunto me ha puesto al día: cuando leo en la prensa que alguien “importante” ha dado una conferencia o algo similar en alguna Universidad americana, tengo que preguntarme si el que da la conferencia ha tenido que buscarse la financiación o es realmente un invitado (por su auctoritas). Si ha tenido que autofinanciar su conferencia es que no es tan importante.

  2. sitogr
    sitogr Dice:

    Sr. Letai cuando cite a la vocal del CGPJ cite de forma completa y no sesgada para su interés. Gabriela Bravo ve “intolerable e inadmisible que se llame fascistas a los miembros del TS”. ¿Usted lo ve admisible Sr. Letai? ¿Usted cree que eso es una sana crítica o una valoración de una resolución judicial? ¿Considera adecuado como valoración del Alto Tribunal las palabras del exfiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo donde señalaba que “el Supremo es una casta de burócratas al servicio de la venganza”.?
    http://www.rtve.es/noticias/20120210/cgpj/497223.shtml
    http://www.europapress.es/nacional/noticia-gabriela-bravo-ve-intolerable-tachar-franquistas-algunos-miembros-ts-20120210113632.html
    Si nos remitimos a la declaración institucional del CGPJ, “desde su más absoluto respeto al derecho a la crítica de las resoluciones judiciales, quiere manifestar: Son, por tanto, de todo punto inaceptables los ataques tanto personales como institucionales que cuestionan de manera frívola y carente de fundamento la actuación del Tribunal Supremo, deslegitimando la institución y desacreditando a sus componentes, a los que se atribuye otras intenciones más allá de la recta e imparcial aplicación de la ley, lo que constituye un grave atentado al Estado de derecho.”
    http://www.poderjudicial.es/portal/site/cgpj/menuitem.0cb0942ae6fbda1c1ef62232dc432ea0/?vgnextoid=d63b65a4f9075310VgnVCM1000006f48ac0aRCRD&vgnextchannel=5070f20408619210VgnVCM100000cb34e20aRCRD&vgnextfmt=default
    ¿Quién ha dicho que son intolerables las críticas profesor? Porque yo no lo encuentro. Sin embargo además de las expresiones antes mencionadas, acusaciones de prevaricadores a nuestro magistrados del TS, frases como “Fuera los fascistas del Tribunal”, palabras como que la Justicia “es una justicia corporativa”, que el TS “es un tribunal de honor”, una “vergüenza”, “una derrota de la democracia” … etc. Ahora tenemos que hay que sumar la suya, otra más, sugiriendo que estamos en un estado franquista y que ha sido un ajuste de cuentas, ¿una vendetta profesor, una vía de hecho?.
    Expresiones como todas las señaladas que tienen y han tenido por objeto el crear un clima de crispación, exaltación, insultos, faltas de respeto, presiones a la Justicia para alejarla de su independencia y atacar a su prestigio, hacen flaco favor a cualquier Estado democrático. Todos estos capítulos son esperpénticos y lamentables, no son comportamientos demócratas, civilizados, y en muchos casos ni educados. Todas estas manifestaciones sólo hacen daño a la Justicia de nuestra país, una herida irreperable en nuestro Estado Democrático y de Derecho.
    Para profundizar más, le remito al excelente análisis de Monsieur de Villefort y su comparación de la sentencia de Garzón con la de 12 de diciembre de 2000 en USA. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos hizo pública su sentencia en el caso Bush v. Gore con una mayoría 7-2, allanando la presidencia al candidato republicano. Ni Al Gore, ni su equipo, ni sus simpatizantes pasaron más allá de manifestar su discrepancia respecto al fallo y acataron de forma respetuosa el parecer del Tribunal Supremo americano. Una sentencia que influyó decisivamente quién sería Presidente de los Estados Unidos. En nuestro país, 12 años después, por una sentencia por unanimidad contra un juez prevaricador, ya hemos visto el resultado…
    http://monsieurdevillefort.wordpress.com/2012/02/12/reflexiones-personales-sobre-la-condena-de-garzon/

    ¿Qué hubiera pasado en nuestro país con una sentencia así y con posturas como las que defiende Sr. Letai?
    Soy fiel seguidor de este blog y bastante interesado en la propiedad intelectual. Para mi gusto escriba mejor sobre esta última, porque entre los 3 artículos de Garzón hoy, sin duda el suyo no ha estado a la altura en un blog cuyo objetivo es “defensa del Estado de Derecho en un momento de crisis política e institucional”. No contribuye a eso.
    Un saludo.

  3. Francisco García Gómez de Mercado
    Francisco García Gómez de Mercado Dice:

    Estoy de acuerdo en los comentarios que me preceden, aun cuando, eso sí, me parece bien que en este blog exista el pluralismo y se pueda decir lo que dice el autor del post, e incluso sea positivo que haya opiniones diversas, por más que yo tampoco esté de acuerdo. No, no lo estoy en que haya un ajuste de cuentas. Tampoco lo estoy en que sean tolerables las expresiones vejatorias y absurdas que se han vertido (que el Supremo es un nido de fascistas). Soy muy crítico con los tribunales y en especial con el Supremo, pero eso (que sean fascistas) no es una crítica (no es verdad) sino puro insulto. Por otro lado, hoy sabemos que Garzón se ha librado de la condena por su presunto choriceo  en América por prescripción. Una pena. En cualquier caso, está bien que haya debate, con respeto, y en ese sentido apoyo al autor del post.

  4. JAVIER TRILLO GARRIGUES
    JAVIER TRILLO GARRIGUES Dice:

    Gracias, Sr. Letai. Su post brinda a los lectores de este blog:
    1.- La oportunidad de comprobar que está abierto a todas las opiniones, por muy diferentes que éstas -tanto en el fondo como en la forma de expresarlas- puedan resultar.
    2.- La posibilidad de comparar su apasionado manifiesto pro Garzón con otros análisis mucho más asépticos y bastante más rigurosos en términos jurídicos, como los de Rodrigo Tena e Isaac Ibáñez que también aparecen hoy y cuya lectura recomiendo encarecidamente.
    3.- Y, por último pero no menos importante, la de haber dado lugar a la la tan necesaria como magnífica réplica de sitogr, cuya lectura resulta una auténtica delicia.
    Repito, muchas gracias 

  5. Pollosincabeza
    Pollosincabeza Dice:

    Efectivamente las críticas en una democracia no solo son tolerables si no sanas y necesarias. El problema es que no he oido apenas críticas a la sentencia del Supremo, críticas que deberían estar basadas en motivaciones jurídicas y sí algo más parecido a insultos. La defensa de Garzón no puede estar motivada en quien es, lo que ha hecho o en quien le acusa. Eso quebraría la igualdad ante la ley.
    http://pollo-sincabeza.blogspot.com/2012/01/garzon-una-persona-normal.html
    http://pollo-sincabeza.blogspot.com/2012/01/vueltas-con-garzon-vueltas-con-la.html
    No creo que sea de recibo defender a un juez menospreciando y deslegitimando a un tribunal entero.
    Y otro tema, yo también siento asco, por así decirlo, de la trama Gürtel, pero eso no es incompatible con respetar las sentencias del Tribunal Supremo. Creo que España está cada vez más polarizada y radicalizada y parece que si no estás de acuerdo con todo lo que dicen “unos” eres de los “otros” y viceversa.
    Apenas se leen y se escuchan análisis con un mínimo de imparcialidad y rigor que no estén motivados en un sentimiento cercano al odio. Da igual el tema:, política, futbol, cine…
    Por último, he descubierto hace poco su blog y me parece muy interesante. Enhorabuena.

  6. mariano martin peña
    mariano martin peña Dice:

    He leído su post y respetando, por supuesto, su planteamiento, permítame decirle que no lo comparto y para ello me baso en los siguientes motivos:
    1º.- Cuando vio frustrada su carrera política volvió a la Audiencia Nacional y haciendo uso de toda la información que poseía por su paso por el Gobierno, emprendió una cruzada para sentar a Felipe González, el que no le había dado una cartera de Ministro, en el banquillo de los acusados. No se inhibió, como debía haber hecho y así fue condenado por el Tribunal de Derecho Humanos, por su enemistad manifiesta con Rafael Vera, uno de los imputados.
    2º.- Usted afirma que es un buen juez. Yo me voy a permitirme enumerar algunas de las instrucciones en que por falta de rigor, los imputados salieron casi indemnes del posterior juicio. Recuerde los casos del Privilege, Operación Nova, Caso BBVA, Monser Al Kassar, etc. Y no digamos ya de la paralización intencionado del caso Faisán.
    3º.- Le recomendaría la lectura del libro “Riofrio. La Justicia del señor Juez” en el que se describen detalladamente los maltratos que recibieron los imputados en el llamado “caso Berlusconi”.
    4º.- Considero que es indefendible las escuchas telefónicas entre abogados y clientes, pues sino estaríamos en un estado totalitario.
    5º.- Los cobros por sus cursos, constituyen un delito probado de cohecho impropio, aunque haya prescrito, pero pedir dinero al Banco Santander cuando estaba pendiente en su juzgado un procedimiento penal, ,me parece de dudosa moralidad.
    6º.- En el llamado “Fosas de la Guerra Civil” ha actuado, con dos varas de medir. Primero a las victimas de Paracuellos las contesta que no procede y las califica de mala fe procesal e inmediatamente después se pone el otro traje y comienza la instrucción, a pesar de un informe opuesto de la fiscalía.
    7º.- ¿Qué opina Ud. del comunicado con el que se ha despachado D. Baltasar al saberse condenado? En mi opinión, demuestra su talante totalitario y me parece de mmuy mal gusto que un profesional de la justicia se permita esas críticas al más alto Tribunal.
    Podría seguirle relatando andanzas del Sr. Garzón que evidentemente ha sabido manejar muy bien los medios de comunicación y presentarse como el defensor de los Derechos Humanos, pero yo le puedo asegurar que hoy me siento más tranquilo y confío en el estado de derecho.
    Lamento no coincidir con su opinión respecto a este personaje
     

  7. Monsieur de Villefort
    Monsieur de Villefort Dice:

    Quien desee conocer las andanzas del personaje, conviene que contraste la lectura de dos obras. La primera, “Riofrio: la justicia del señor juez” (Edhasa, 2010) es un brillantísimo alegato del catedrático de derecho administrativo Santiago Muñoz Machado contra el juez Garzón, y narra las tropelías, manejos y continuas infracciones de la ley que el juez instructor perpetró a la hora de instruir un caso que tenía como único objetivo satisfacer el personal deseo del instructor de encausar a Berlusconi (y, donde, por cierto, se criminalizó y estigmatizó a determinadas personas, al practicar el señor juez determinadas diligencias con una cámara de televisión como ácompañante); consecuencia final, todos los encausados fueron absueltos por la Audiencia Nacional por falta de pruebas y por la defectuosa instrucción.
    El segundo libro es el voluminoso estudio debido a José Díaz Herrera, titulado “Garzón, juez o parte” (La Esfera de los Libros, 2007) y su lectura pone los pelos de punta a cualquiera. Si la décima parte de lo que se dice es cierto, el juez Garzón debiera haberse querellado contra el autor, porque de ser cierto lo narrado en dichas páginas el delito de prevaricación sería continuado.
    Por cierto, una curiosidad. En su impagable libro “El desgobierno judicial”, el catedrático de derecho administrativo Alejandro Nieto, a la hora de desgranar los diversos tipos de juez (juez funcionario, juez burócrata, juez justo, juez justiciero) a la hora de enfrentarse al juez estrella utiliza la daga florentina para referirse a Garzón, en algunas ocasiones sin nombrarle. Cuando indica, por ejemplo, que su psicología es buen conocida se refiere (cito textualmente) “alguna que otra autobiografía firmada pudorosamente por pluma ajena” (el lector inteligente sabrá otear a qué libro se refiere el profesor Nieto); cuando va eliminando de las horas del día el tiempo que el juez estrella dedica a otros menesteres ajenos a su jornada ordinaria de trabajo, queda “un juzgado tan disparatadamente” gestionado que, como indica irónicamente don Alejandro, los abogados de los imputados se frotan las manos, porque las defectuosas instrucciones acabarán de forma necesaria en absoluciones.
     

  8. pacomarcos
    pacomarcos Dice:

    Pedro querido, yo estoy de acuerdo letra a letra, palabra a palabra, con lo que has escrito y jamás he sentido simpatía alguna hacia el Sr. Garzón. Enhorabuena por el post.

  9. Carlos Javier Galán
    Carlos Javier Galán Dice:

    A mí me sigue sorprendiendo que Garzón haya hecho creer a todos, incluso a gente de muy buena fe, que abrió una causa contra los crímenes del franquismo y que no le permitieron investigar… Y que ese discurso lo den por cierto todos los medios de comunicación.
    Básicamente, su “investigación” de los crímenes de la dictadura consistió en pedir certificados de defunción de Franco y otras personas, declarar él mismo -sí, el propio Garzón- extinguida la responsabilidad penal por fallecimiento, y decirles a los denunciantes que el tema de sus fosas lo plantearan en los juzgados de sus territorios.
    Si hubiera podido hacerse la foto internacional desenterrando a García Lorca, otra muy distinta hubiera sido su decisión. En su línea de siempre.
    Recomiendo leer a Andrés de la Oliva y, más allá de las valoraciones, quedarse con los datos objetivos: http://www.abc.es/20100522/opinion-tercera/garzon-nunca-investigo-crimenes-20100522.html

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