La amnistía fiscal y la ucronía del hijo pródigo

Siempre he pensado que la parábola del hijo pródigo precisa, para su comprensión en los materialistas tiempos actuales (no pretendo mejorar los Evangelios), que se le añada una coda o estrambote. Ya saben, se trata del hijo menor que había exigido a su padre su herencia por adelantado y que se marcha para “vivir su vida”; cuando se la gasta toda y a consecuencia de una hambruna no tiene más trabajo que cuidar a los puercos, decide  volver con las orejas gachas, pidiendo a su padre que le trate como a uno de sus jornaleros. Pero se encuentra que el padre lo recibe por todo lo alto, matando un ternero y proporcionándole los mejores vestidos. El primogénito, que se había quedado cumpliendo todas las órdenes del padre, se enfada porque por él el padre nunca ha matado nada. Éste, sin embargo, le dice que no se disguste, que todos sus bienes son suyos y se acaba ahí la cosa.

La enseñanza moral de la parábola es que el padre es misericordioso y se alegra de que el pecador se arrepienta de sus pecados (idea que se repite en la de la oveja perdida), y que el hermano mayor, reflejo de los escribas y fariseos que habían reprochado a Jesús que iba por ahí con pecadores, es un tanto soberbio y envidioso.

Sin duda el mensaje es profundo, pero yo me pregunto ¿qué pasó después? Me gustaría saber si el pródigo siguió cuidando cerdos por el salario mínimo interprofesional y el mayor recibió los dos tercios que al parecer le correspondían según la norma de aquellos tiempos (que parece que es lo que se debe deducir) o si, propongo una ucronia (cambiando algún elemento clave de la historia, lo que se llama punto Jonbar,) finalmente el padre, ya un poco senil, al final repartió todos los bienes restantes entre los hijos porque en definitiva el hijo menor era mucho más divertido y alegre que el mayor, un currante más bien aburrido y al que tenía siempre al lado, con los roces correspondientes; lo que, dicho sea de paso, no es infrecuente en la vida real, como sabemos.

Y lo quiero saber porque me incomoda el agravio comparativo, por su injusticia intrínseca y también porque lo que significa de desincentivación de la actuación moral y justa.  Por eso, me parece a mí que la amnistía fiscal concedida por el gobierno por el RDL 12/2012 y publicada en el BOE el sábado 31 de marzo, en cuya virtud (miren la DA 1ª y la DF 1ª) cabe regularizar impuestos impagados abonando ahora un diez por ciento, tiene a mi juicio esta grave tacha moral del agravio comparativo, y supone la consagración de la ucronía del hijo pródigo antes propuesta: uno cumple y paga lo que le corresponda (hasta el cuarenta y tantos por ciento); otro lo oculta y paga el diez.

Sé perfectamente que esto se puede entender como una herramienta de política fiscal y que la situación económica es complicada, por lo que quizá es necesario un cierto pragmatismo que a lo mejor puede justificar cambios de criterio o el incumplimiento de promesas electorales (ni me molesto en entrar en lo que dice el PSOE ahora y lo que dijo el PP en el 2010 cuando se propuso esta medida), pero quiero pensar que hay formas de hacer las cosas y que el principio de igualdad del art. 14 de la Constitución sirve para algo. La secretaria de Estado de Presupuestos Marta Fernández Currás ha dicho que, aunque no les gusta, no había más remedio que tomar esta medida porque la otra alternativa era subir el IVA, que ya se sabe que desincentiva el consumo (aunque, eso sí, lo pagan los que consumen), pero ¿realmente no había otra solución que cometer este agravio comparativo?

No quiero entrar a fondo en aspectos técnicos, porque tampoco los domino. Me remito a los propios inspectores de Hacienda que en una nota de prensa consideran esta amnistía injusta y contraria al art. 31 de la Constitución cuando habla de un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad y estiman paradójico que a los que pagan impuestos se les suban y a los que no, se les perdonen, y entienden que esta medida dificultará enormemente la lucha contra el fraude fiscal y puede provocar un derrumbe de la conciencia fiscal de los contribuyentes honestos y, en consecuencia, de la recaudación en periodo voluntario. Sobran las palabras.

Y han de añadirse un par de agravios comparativos más, a mi juicio: primero, que tal amnistía no se da cuando se haya notificado por la administración la iniciación de procedimientos de comprobación o investigación (o sea, que “tú, que has tenido mala suerte de ser investigado, te aguantas, porque ya te vamos a sacar lo que sea necesario, esta norma es para no esforzarnos”), y, segundo, que la regularización practicada exoneraría de responsabilidad penal por delito contra la Hacienda Pública (ver DF 1ª) y se ha dicho que incluso cabría que esta amnistía “blanqueara” dinero procedente del tráfico de drogas el terrorismo o la prostitución, aunque según remarcan fuentes oficiales eso no es posible porque el punto 2 de la DA 1ª dice que “junto con esta declaración deberá incorporarse la información necesaria que permita identificar los citados bienes y derechos” y no se exonera de otros delitos como el del blanqueo. No me fío yo mucho, en este país todo lo arreglamos con modelos, pero se nos olvidan los principios. Nos sacan una ley sobre blanqueo estrictísima en la que se te cae el pelo como no tomes mil precauciones y no rechaces al cliente sospechoso, pero cuando viene bien para recaudar miramos a otro lado, siempre que en la casilla correspondiente pongan “origen: legal”.

Independientemente de los aspectos pragmáticos y de los legales, lo que quiero destacar es que de esta norma se deriva un mensaje moral malo, el mismo que hubiera resultado de la ucronia imaginada del hijo pródigo, que finalmente recibe de más herencia que el hijo primogénito: no merece la pena cumplir con tus obligaciones, más vale arriesgarse; o peor, no hay justicia: si no puedes evitarlo, te subirán los impuestos, te inspeccionarán y te crujirán; pero si puedes evadir, a lo mejor te sale a cuenta, si en ese momento conviene por argumentos de razón de Estado.

Ya sé que la lenidad es el signo de nuestros tiempos posmodernos, pero si lo ha de ser, que lo sea para todos.

28 comentarios
  1. Fernando Gomá
    Fernando Gomá Dice:

    Hace poco comentaba en un foro público hablando de los testamentos, que los padres pueden mejorar a algún hijo y desigualarles en la herencia por cualquier razón, incluso aunque sea injusta moralmente. El Estado no debería poder permitirse esos lujos o si lo hace, debe reconocer ante lo que sí cumplimos que está siendo injusto, que lo sabe y lo lamenta.
    Lo que dices, Nacho, es totalmente cierto, leyes de persecución del delito súper estrictas, pero en el fondo, aplicando un principio que podría ser de Groucho Marx: el Gobierno tiene una política de intolerancia contra el delito…pero no es  ésta.

  2. José Mª Pérez
    José Mª Pérez Dice:

    Al final…manden unos u otros, siempre pagamos los mismos. Magnífico artículo que pone de manifiesto la manera en la que los promotores de la medida se retratan. El utilitarismo también debería tener ciertos límites que no debería traspasarse.

  3. Josef K.
    Josef K. Dice:

    A ver si al menos los ciudadanos nos enteramos quién aflora el dinero negro.
    ¿O a eso no tenemos derecho?

  4. Robespierre
    Robespierre Dice:

    Y total para sacar cuatro euros y acabar subiendo los impuestps que dicen que no quieeen subir…si no, al tiempo. Y por supuesto todo el entramado chiringuitero no se toca, faltaria mas. Ni una reforma estructural y estos señores del PP han colocado a su parenteña y amistades con la misma celeridad que los del PSOE en todas esas diputaciones, ayuntamientos, consejeria y organismos publicos que habia que racionalizar…se acuerdan?

  5. Iker Gernika
    Iker Gernika Dice:

    Podría hablar de lo divino y lo humano pero voy a ser breve; Hasta el viernes uno podía decir eso de “Hacienda somos todos”. Hoy ya no, el Gobierno de Mariano Rajoy ha acabado con años y años de duro trabajo y concienciación, o puede que nos haya quitado la venda de los ojos pero Hacienda ya no somos todos.

  6. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Pues sí, en efecto, Iker, el problema es que ahora hay clases hasta para esto. Todos “disfrutamos” del Estado del Bienestar, pero unos pagan más que otros, y no en razón de su capacidad económica, sino de su capacidad para evadir. Si se mantuvieran los principios, aunque paguemos de más, al menos tendríamos el malsano derecho a regocijarnos en la superioridad moral de que el otro es un defraudador o incluso delincuente. Pero no; es más ni siquiera tenemos la satisfacción de mirar mal a los amnistiados, como proponen  Elisa y Josef K, porque antes está la sacrosanta Protección de Datos, que impide que se lesionen los delicados sentimientos de los evasores.

  7. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Tengo pendiente un comentario al último post de Rodrigo pero veo que Ignacio continúa y expande el asunto por lo que voy a dejarla aquí con el permiso de todos.

    Las palabras del evangelio a las que se refiere Ignacio Gomá explican que, para el padre, la muerte del novillo se justifica porque un hijo que “estaba muerto” ha vuelto a la vida. De esta guisa el contribuyente cumplidor se queda igual de planchado que el hermano del hijo pródigo.
    No en vano esta parábola es de las que menos adhesión espontánea suscitan y anticipa posturas de la Iglesia conniventes con el poder. Justamente las que explica Rodrigo al hablarnos de la posturas de Santo Tomás y de Suárez al atribuir ribetes morales al cumplimiento de leyes incluso ajenas a las propias del derecho natural.
    A todo esto recordemos que en un estado confesional como el judío la obligación fiscal era dar al Templo “diezmos y primicias” y que la tradición cristiana lo mantiene. Es decir, la fiscalidad que se conservó hasta los tiempos de Keynes y se entiende como fiscalidad natural o justa.
    Sucede que el estado moderno a partir de la segunda guerra mundial dispara su fiscalidad hasta llegar a las cotas actuales que superan con mucho aquella aseveración de Keynes en su Teoría General de que ignoraba qué podría suceder si la fiscalidad alguna vez llegase a superar el entonces increíble nivel del 25% de la economía.
    Hoy Europa está en cotas reales cercanas o superiores al 50% y eso sin contar el gasto financiado con deuda en vez de impuestos pero que habrá que pagar. Mucha fiscalidad resulta invisible como por ejemplo la que se engloba en la factura de la luz. ¿Tiene límite el poder de nuestra forma de estado?
    En nuestra cultura la idea del estado no teocrático –como resume Rodrigo en el otro post sobre este asunto–  arranca en Aristóteles y Platón y sufre al menos cinco o seis revisiones conceptuales hasta la Ilustración y Hegel. Pero de eso hace ya mucho tiempo y hoy ya hace falta otra gran revisión porque lo que hay tiene más de 200 años y no se sostiene.
    No se sostiene en la visión Platónica o Kantiana (quizás las más sólidas y aceptables) ni mucho menos en la Hobbesiana, las Contractualistas o las míticas Hegelianas por no llamarlas, como hace Popper, otra cosa bastante peor.
    Lo que todos podemos compartir es la observación de que vivimos en una forma de estado que a efectos prácticos continúa sacralizada, que está en manos de una mínima minoría de la población increíblemente estable en lo esencial (los grandes partidos), que está inmerso en una dinámica de creciente poder y control  –como nunca en la historia– y que ha dejado de proporcionar prosperidad sostenida para la mayoría, toma decisiones sin contar con la ciudadanía (mucho más desde que franceses y holandeses dijeron que no en sus refrendos constitucionales europeos en 2006), tiene un creciente déficit democrático y el recorte de libertades y escrutinio es permanente.
    Como si su concepto de libertad fuese el segundo que cita Isaías Berlin: La libertad de restringirnos la libertad.
    Es bastante probable que este constructo social, este mito según Cassirer, sea la causa de gran parte de lo que nos está haciendo, colectivamente, más pobres, menos libres e independientes olvidando que el ser humano, si es dependiente no es libre y no puede alcanzar su realización integral y todo ello de tal modo que para la abrumadora mayoría de la población……..mañana sea peor que ayer.
    En estas condiciones lo mínimo es pasar por el taller donde, vaya usted a saber, quizás nos sugieran que nos compremos otro.

    Saludos 
     
     

     

  8. Rosa Mijangos
    Rosa Mijangos Dice:

    Me parece, siguiendo con el ejemplo biblico del autor, que esta medida escandaliza a los pequeños. Entiendase por pequeños los que no tienen ni siquiera la opcion de evadir impuestos, o, los que teniendola, no lo hacen por conviccion, o conciencia. Porque, inocentemente (adverbio que aplica ahora muy especialmente) creen que es algo que no debe hacerse. Pidaseles ahora que sigan siendo solidarios, pidaleles que mantengan el esfuerzo que vienen haciendo …. con que autoridad moral? Es que acaso el derecho natural sirve para sostener este dislate? Ay de aquel que escandalizara a uno de estos pequeños! Y si, coincido con Josef K;  lo unico que nos queda es exigir que la identidad de quienes se beneficien de tan antipedagogica medida se haga publica. A lo mejor eso facilita preguntarles como lo hacen para tener tanta suerte … Pasaran a ser modelos a seguir. Por eso, casi prefiero no saber la segunda parte de la parabola del Hijo Prodigo, que, dicho sea de paso, me gusta? Y encima, no sabemos si esta mala copia resultara eficaz para cuadrar los numeros. 

  9. Teilhard
    Teilhard Dice:

    El epíteto más acertado que he leído hasta ahora es el de un profesor de Icade que ha dicho que se trata de un  “impuesto sobre la honradez”  para concluir que es inconstitucional por el art 31. 

  10. Eri
    Eri Dice:

    ¿Se acuerdan de Ferdinand Lassalle y de sus dos conceptos de constitución?

    Lassalle distinguía entre dos conceptos de constitución, la constitución real (aquella que refleja los factores reales de poder) y la otra (la hoja de papel)

    Tenemos una constitución fuerte, pero si permitimos que sus principios, su esencia, sea incumplida de este modo, nos quedaremos con una constitución formal, una constitución de papel.
    Y el malestar de la gente es real, tardará, pero si el gobierno convierte nuestra constitución en papel mojado, al final el resultado será la revolución, y eso obviamente no es bueno. 
    Sé que la mayoría habrá leído o conocerá la teoría, pero igualmente pongo un enlace que he encontrado de su conferencia “¿Qué es una Constitución?” porque de todos los materiales de Derecho constitucional que manejé en la asignatura, este es en mi opinión el más claro.

    http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/derecho/lassalle/1.html

    (no olvidéis darle a “capitulo siguiente” abajo en el centro, aquellos que estén interesados en leerla)

    Es cierto, seguramente exagere, pero no dejo de tener ese pequeño temor, y espero que no lleguemos a ese punto.  

  11. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Los argumentos de inconstitucionalidad de las normas fiscales me parecen propias de juristas poco finos. O por mejor decir, poco afinados. Me explico.

    Imaginemos un sistema fiscal que establece unos tipos fiscales progresivos para los perceptores de rentas del trabajo dependiente y otros tipos fiscales menores para los productores de bienes y servicios que se organizan en forma societaria, también progresivos, aunque en forma mucho más leve.

    Hasta ahora, “poco” habría que objetar. Probablemente interese incentivar a los productores de bienes y servicios con una fiscalidad menor; al fin y al cabo, cuando se repartan los beneficios a los inversores, éstos añadirán a la tributación propia de su renta personal (a un tipo bastante inferior al del gravamen por el trabajo dependiente), el previamente soportado por la sociedad, con lo que en la práctica, el gravamen fiscal será prácticamente equivalente.

    Sin embargo, el fisco, por naturaleza insaciable, jurídicamente desbocado en su depredación recaudatoria, no está conforme con este estado de cosas y pretende que el resultado de determinadas sociedades se impute en un porcentaje cercano al cien por cien a los socios que las controlan. Este régimen, conocido en el pasado como de transparencia fiscal, fue legalmente suprimido pero vía operaciones vinculadas, pretende revivirse. Con el resultado de que las sociedades, dependiendo de a qué se dediquen y de cual sea su estructura societaria y de control, tendrán diversos gravámenes tributarios para una igualdad de renta. ¿Qué hacemos entonces con el art. 31 de la Constitución?

    Por otra parte, también dice la Constitución que los tributos nunca tendrán carácter confiscatorio. Pues a mí se me ocurren unos cuantos impuestos que tienen tal carácter. Sin ánimo de ser exhaustivo:

    – El IAJD que grava los préstamos hipotecarios. Es un impuesto que no grava la capacidad económica del contriobuyente sino precisamente, su falta de capacidad económica (si la tuviera para comprar al contado no pediría un préstamo y recordemos que lo que tributa es el préstamo y no la hipoteca, por el mero hecho de que ésta haga a la escritura pública inscribible).

    – El IAJD que grava las cancelaciones de hipoteca. Tal gravamen subsiste en el infierno fiscal vasco y en Navarra y por más que lo pienso no acierto a descubrir cuál es la capacidad económica objeto de gravamen.

    – El Impuesto por el incremento patrimonial del donante en el IRPF. Si tengo un bien y lo vendo, puedo obtener una ganancia o una pérdida patrimonial. Pero si lo dono, lo que obtengo es una pérdida patrimonial. Sería discutible utilizar esa pérdida para “eludir” el pago de IRPF pero desde luego es confiscatorio entender que se produce una ganancia patrimonial “como si se hubiera vendido”. No digamos ya las ventas por precio inferior al de mercado ¿hay mercado inmobiliario en la actualidad? que al tratarlas de forma mixta como donación acaban anulando cualquier posibilidad de pérdida patrimonial.

    – El gravamen por renta superior al 50%. Según el Tribunal Constitucional Alemán, es confiscatorio. Pero España no es Alemania, nosotros somos mucho más guais, faltaría más.

    Y por no extenderme más, la enorme cantidad de tributos, tasas, contribuciones, etc., que gravan hechos imponibles ya gravados por otros tributos: Licencias de obras, Impuestos de NO circulación, impuestos especiales, IAJD compatible con IVA, IBI, …
           

  12. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Nacho es que yo no creo que la proteccion de datos tenga nada de sacrosanta. ahi tambien hay mucho que rascar. Muchas veces la proteccion de datos sirve para justificar opacidad y ocultamiento y no precisamente con la finalidad de salvaguardar la intimidad de los datos personales, que no de los empresariales o profesionales, por cierto, sino de salvaguardar los chiringuitos. Piensen por ejemplo en los chiringuitos publicos…

  13. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Por otra parte, el objetivo de política económica es claro: No se trata de vender la virtud por 2.500 millones de euros, que no deja de ser una bagatela dada la magnitud del problema.

    De lo que se trata es de inyectar 25.000 millones de euros en la economía oficial, recapitalizar los bancos (de nuevo) y que el dinero vuelva a circular.

    Cuando salió la ley de blanqueo de capitales, la más dura de Europa, algunos ya lo dijimos: Cuando la crisis se haga insostenible, el dinero de la droga, la delincuencia y el crimen organizado será necesario que se inyecte en la economía real y entonces miraremos para otro lado.

    No os dejéis engañar: El estado no quiere que no se blanquee el dinero negro, lo que quiere es el monopolio del blanqueo. 

    Es el triunfo final del Marxismo (de Groucho, perdone que no me levante): “si no le gustan mis principios no se preocupe, tengo otros).  

  14. José Luis
    José Luis Dice:

    Aquí dicen que gracias a la amnistía fiscal, muchos despidos de los últimos cinco años podrían declararse improcedentes. ¿Me gustaría saber si esto es cierto, ya que tanto yo como la empresa que en su momento me despidió en el año 2009 nos encontramos en la situación exacta que comenta el artículo, y sé por fuentes internas que mi ex-empresa va a acogerse a esta amnistía.
    http://laboro-spain.blogspot.co.uk/2012/04/despidos-de-hace-5-anos-podran-ser.html

  15. José María González-Garilleti
    José María González-Garilleti Dice:

    En mi opinión es una medida totalmente INJUSTA, tanto desde un pusto de vista estrictamente racional, como jurídico. Y lo peor es que al ser una medida al parecer “recurrente”, su efecto no superará el descrédito que se está ganando a pulso este gobierno. Totalmente de acuerdo con que “entienden que esta medida dificultará enormemente la lucha contra el fraude fiscal y puede provocar un derrumbe de la conciencia fiscal de los contribuyentes honestos”. Y este es un problema muy arraigado en España… se nos olvida algo fundamental que es “predicar con el ejemplo”, tratar a cada uno como se merece. Y es que el ppio de igualdad debería ser intachable… y no ponerse en tela de juicio cada día en la portada de los diarios de este país… ¡Al final no hay que olvidar que todo se normaliza! TODO, es TODO. Y si no que nos pregunten a los Andaluces. Y esto, sí que es peligroso.

  16. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    La lástima es que no se genere una ola de indignación que se lleve por delante al estado bulímico.

    Descubrí un blog llamado “El único paraíso es el fiscal” Puede que tenga razón. 

  17. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Hablando más en serio, la “amnistía fiscal” en realidad es una poderosa arma recaudatoria pero no frente a los “defraudadores” como cabría pensar a primera vista.

    Cualquier particular o empresa cumplidora que haya utilizado mecanismos de “ingeniería fiscal”, en la delgada línea que separa la economía de opción del fraude de ley tributaría, criterios cambiantes de la inspección de hacienda aparte, tiene un poderosísimo incentivo para presentar una declaración complementaria confidencial en la que renuncie a ciertos arriesgados equilibrios financiero-fiscales de los últimos 4 años pagando un 10%, sin intereses, ni sanciones. A cambio de un “módico precio” se compra de la administración tributaria un blindaje frente a futuras inspecciones que podrían comprometer seriamente la propia viabilidad de la empresa.

    Esto me recuerda a los sindicatos mafiosos a los que había que pagar para comprar protección y que al día siguiente no se produjeran accidentes fortuitos por virtud de los cuales los cristales del escaparate aparecieran rotos y la tienda totalmente destrozada y con la caja vacía.

    Eso sí, con el impecable ropaje jurídico del respeto a la ley, el estado de derecho y blá, blá, blá.
     

  18. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Ningún problema Elisa. El Leviatán se encargará de arrogarse el monopolio de la desprotección de datos, en beneficio de todos y todas.

  19. Iker Gernika
    Iker Gernika Dice:

    Me viene a la cabeza una ocurrencia, bueno, ocurrencia hace unos meses, ahora seguro que Rajoy la hace suya y por el poder de grayskull se hace necesaria y justa.
    El 1 de mayo los sindicatos, para forzar al gobierno, plantea lo siguiente: Todos los trabajadores a los que les toque pagar en el IRPF, si lo estiman oportuno, que retrasen el pago casi 6 meses, supondría un recargo del 6% sobre lo que se debe pagar (en Gipuzkoa por lo menos)
    A ver quién aguanta el palo. 6 Meses sin ver un duro.
    Saludos con la ocurrencia.
     
    PD: vivo en territorio histórico.
     

  20. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Iker, tu intención es buena, pero …

    Resulta que gracias al invento de un eximio liberal, fundador de la Escuela de Chicago para más señas, Milton Friedman, los trabajadores pagan sus impuestos trimestral o mensualmente, ya que el empresario practica las correspondientes retenciones al objeto de ingresarlas en Hacienda. Cuando llega la época de la declaración, tan sólo se trata de ajustar los desfases entre lo retenido y lo ingresado y al final Hacienda siempre tiene que devolver más de lo que ha ingresado.

    Como no le sienta muy bien, se dan cuenta de que la mayoría de las devoluciones las genera la desgravación por compra de vivienda habitual, de manera que simplemente eliminándola, la campaña de Renta le sale positiva.

      

  21. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Aunque no tiene mucho que ver con la cuestión, los comentarios, particularmente de Manu Oquendo y Enneccerus aqui y en el post de Rodrigo me hacen pensar que a ver si al final tenia razón Marx 
    y que se ha producido la síntesis entre el capitalismo y el socialismo en un nuevo Sistema que aúna las características de ambas y en el que hay una sola clase proletarizada, la propiedad de los medios de producción son del Estado (o de grandes entidades paraestatales), estamos permanentemente controlados y tenemos que contribuir con unas cantidades ingentes al erario publico, aunque, eso si, podemos intentar consumir y decir lo que queramos, aunque no sirva para nada. Hay que ver lo que da de sí la amnistía fiscal…

  22. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Puede que tengas razón, Nacho. De momento las políticas de estímulo ¿? son una simbiosis o síntesis del keynesianismo y el monetarismo de la Escuela de Chicago. ¿Podría alguien estudiar a los Austriacos?

  23. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hace un par de meses terminé de leer un librito de Harold James. Se titula “The Creation and Destruction of Value” –Harvard U. Press– y habla de los ciclos históricos de globalización. Es una obra de 2009 y H. James es profesor de Historia en Princeton.

    Advierte de que los ciclos de globalicación vienen de muy lejos en la historia y que cuando acaban suelen terminar muy mal para quien los inicia. Desde Alejandro, a Roma, a España, a Inglaterra.

    Pero en relación al comentario de Ignacio y Ennecerus lo dice bien clarito.

    Ya no estamos en un sistema de libre comercio capitalista liberal, nos encontramos desde hace tiempo en manos de un sistema de Capitalismo de Estado.

    En este sentido estructural y estratégicamente no hay diferencias entre USA, UE, China o Rusia. Las diferencias son de grado o accesorias, no fundamentales y además hay un proceso de convergencia. Occidente va restringiendo libertades y empobreciendo sus poblaciones y Oriente abriendo la mano poco a poco y equilibrando riqueza personal disponible.

    Realmente hay mucho que repasar y mucho que observar atentamente porque los grandes cambios cataclísmicos son tan raros como las revoluciones. Sin embargo los microcambios paulatinos acumulados pueden parecer imperceptibles, pero  en muy poco tiempo lo han alterado todo hasta hacerlo irreconocible.

    Y el proceso sucede sin ninguna participación o decisión ciudadana. Sigue una dinámica ajena a nosotros y, claramente, contra nuestros intereses mayoritarios.

    Saludos

  24. Cruz
    Cruz Dice:

     
    Querido ENNECERUS, no pides casi nada. Lo malo no es que se estudie o no, sino  comprenderlo y difundirlo adecuadamente. Mira cómo se suele limitar el concepto de racionalidad que dio Mises. Y ya dijo Antonio Machado aquello de que no hay nada más necio que confundir valor y precio. Asumir los postulados de la Escuela de Viena supone reconocer y eliminar  las falacias que sobrepueblan el pensamiento único imperante. Es muy difícil cuando se ha convertido en consigna eso de que “la libertad es maaaaaaaaaaalaaaaaaaaaaaa”.  A mayor gloria de Papá Estado, claro.
     
    (Perdón, tengo problemas para responder directamente al comentario, se cierra la página.)
     

  25. javier trillo
    javier trillo Dice:

    Perdón: me he incorporado tarde a éste magnífico debate y, aunque estoy de acuerdo con la mayoría de los comentaristas en lo escandaloso e injusto de la medida, quisiera -es mi carácter!- poner el acento en algo que a mi juicio es muy importante y parece haber pasado desapercibido, pues dos son -según entiendo- las razones que han llevado al gobierno a adoptarla:
    1.- Como premisa básica, la absoluta incapacidad e impotencia de la inspección de hacienda para perseguir, localizar y hacer aflorar esas grandes bolsas de fraude instaladas inpune pero muy cómodamente en paraísos fiscales que nunca van a colaborar en la liquidación de su propio y genuino “negocio”, pues equivaldría a su suicidio. Luego en realidad ese dinero ni está ni estará al alcance del fisco por los medios “tradicionales”. Lo primero es reconocer esa situación, para poder cambiarla algún día.
    2.- Como corolario, la pregunta del millón: ¿qué prefiere Vd. sufrido contribuyente?; que le subamos a Vd. el IVA u otro impuesto para allegar los fondos necesarios, manteniendo nuestra nula capacidad de perseguir el fraude “a gran escala”, o que esa “cuenta” la paguen los defraudadores, regularizando con ello su situación fiscal a un coste mínimo (pero que no lo va a pagar Vd.)…
    Seamos realistas, por favor! 

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