¿Por qué lo llaman amnistía fiscal si quieren decir indulto?

El Real Decreto-ley 12/2012 ha puesto en marcha una batería de medidas tributarias que habrá que ir estudiando poco a poco. La más llamativa es, quizá, la ya bautizada como “amnistía fiscal”, regulada en la Disposición adicional primera. Rodrigo Tena e Ignacio Gomá han abordado la cuestión en este blog. Se ha incidido sobre la inmoralidad de la medida; pero lo que me preocupa, además, es que por más vueltas que le doy no acabo de ver la presunta eficacia de la misma en términos recaudatorios, porque su alcance, a pesar de las apariencias, me parece radicalmente limitado.

 

En primer lugar: ¿qué activos son susceptibles de afloramiento? Deben ser bienes y derechos “identificables”, pues en la declaración “deberá incorporarse la información necesaria que permita identificar los citados bienes y derechos”. Y, además, que hayan sido de titularidad del declarante “con anterioridad a la finalización del último período impositivo cuyo plazo de declaración hubiera finalizado antes de la entrada en vigor de esta disposición”; es decir, deberá poderse probar que los activos aflorados ya pertenecían al declarante antes del 1 de enero de 2011. Naturalmente, si el titular puede probar que era titular desde antes del 1 de enero de 2007, no necesitará acudir al pago del 10%, pues el activo procederá de ejercicios prescritos, y queda fuera del alcance de la Inspección tributaria. Así pues tiene que tratarse de activos cuya titularidad se origine en el periodo 2007-2010.

 

Pero esos requerimientos dejan fuera la mayor parte del “dinero negro” ordinario, que normalmente se “refugia” en otro tipo de activos y bienes. Quedan excluidos los activos de carácter fungible, como el dinero en efectivo, pues ¿cómo determinar la fecha de origen de la titularidad del mismo? Igualmente, y por las mismas razones, las existencias ocultas (frecuente como fraude empresarial). Y lo mismo cabe decir de otro tipo de “refugios” habituales: obras de arte, joyas, antigüedades, etc. Tampoco parece posible el afloramiento “parcial”; me refiero al “dinero negro” que se invierte comprando activos, normalmente inmobiliarios, declarando un importe de adquisición de los mismos muy inferior al precio real de compra.

 

Es evidente que estamos hablando de algo distinto de esa tipología común del fraude fiscal “ordinario”. Al ministro Montoro se le escapó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros: “un gravamen especial que, en definitiva, lo que haría es favorecer la regularización de los totales, los saldos, que vengan a España de otros territorios…(pequeño titubeo) o también afloren desde la propia España”. Ciertamente de lo que estamos hablando es de una política de repatriación de capitales desde el exterior; la afloración de activos internos sería un supuesto más bien ilusorio. No cabe descartar, desde luego, que aún quede por ahí alguna alma cándida que haya adquirido activos financieros en España con “dinero negro”; pero en estas cuestiones me parece que tontos ya quedan pocos.

 

La tenencia de activos financieros en paraísos fiscales no es cosa de gente de poca monta ni hacia la que puedan desviarse fácilmente y con periodicidad rentas corrientes. Estamos hablando, seguramente, de grandes “pelotazos” inmobiliarios o urbanísticos, de “bonos” o retribuciones indecentes de directivos de alto nivel o, lo que es peor, de mordidas, de negocios turbios, de cohechos o simplemente de fondos de origen delictivo. Ya no se trata, entonces, de una simple ruptura puntual o “excepcional” (como la llama el Gobierno) del principio de justicia en el sostenimiento de las cargas públicas, sino de correr el propio Estado un opaco velo sobre los aspectos más inmorales de nuestra vida social y económica.

 

Pero lo que me interesa subrayar es que esa actuación, además de “inmoral”, sobre lo que han incidido los comentaristas mayoritariamente, resultará ineficaz o torticera. En efecto, si la Hacienda española no tiene información acerca de esos activos ocultos en el extranjero, es ilusorio pensar que el defraudador fiscal va a regularizar al coste de un 10%, cuando, si puede probar, como es supuesto de partida, que era titular de esos activos en una fecha determinada, le basta con esperar a que prescriba el ejercicio para poder aflorar los activos sin coste alguno; y si el Estado español tiene a su alcance un conocimiento de esos activos, ¿por qué “premiar” con un tipo bonificado del 10% lo que puede reportar a las arcas públicas, sanciones e intereses de demora incluidos, un 70, 80 o incluso más del 100%? ¿O es que Hacienda tiene o va a obtener en breve esa información (y pienso en las cuentas bancarias en Suiza) y se quiere proteger ciertos intereses o blindar a ciertas personas? Las dudas que se plantean al respecto son razonables, pues si los supuestos de hecho de aplicación de la norma parecen amplísimos, mirando el asunto de cerca se empieza a reducir tanto el número de sus posibles beneficiarios que la norma abstracta y general parece írsenos convirtiendo en una regla ad hoc aplicable sólo a un grupito más bien reducido y selecto. En suma, más que una amnistía, un indulto, pero sin dar a conocer los nombres de los agraciados.

6 comentarios
  1. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Perfecta la denuncia, Jesús; qué lástima que en ciertas cuestiones no haya cambio ninguno, a pesar de la mayoría absoluta del PP. Parece que Don Dinero tiene amistades en todos los partidos.
    Para luchar de verdad contra el dinero negro, copio lo que he encontrado en un foro. ¡Qué imaginación tiene la gente!….;)
    Copio:
    La publicidad es más barata, y muy efectiva. Imagínate un spot de TV en el que esté la familia tranquilamente en casa, y la mujer le diga al marido: ¿por fin, ya pusiste el dinero en Holanda? Y él contesta: ‘sí, ya está todo arreglado, tienes tú también firma, por si me pasa algo y…
    En ese instante se oye llamar a la puerta, y tras la entrada brusca de unos policías y algunos diálogos confusos, se ve a un guardia esposando al hombre, mientras una señora también de uniforme se dirige a los telespectadores:

    ‘Este defraudador fue oportunamente denunciado por su esposa, a través del nuevo procedimiento abreviado de divorcio con transferencia de propiedad. El dinero evadido a Holanda será recuperado y entregado a la denunciante tras la deducción de un 15% por trámites y gastos. Conforme a la misma ley, toda la propiedad del matrimonio será transferida a la esposa, sin gastos ni impuestos. En cuanto al ex-marido, será internado en una institución para su reeducación fiscal…
    Mujer, si también quieres liberarte de una vida insoportable, aprovecha ahora y ¡denúnciale!…’
    J
     

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Gracias, Jesús, será muy interesante ver el fondo de este asunto que tanta polvareda ha levantado y que en cuanto se comienza a indagar más difícil me resulta ver como “amnistía”.

    A mí también me sorprendió entre otras cosas porque a ese coste y con la que está cayendo (¿quién apostaría a que en dos años siga existiendo el euro?) no imagino a nadie normal que se traiga activos en Euros a Europa o a España en esos tiempos. Se están yendo.

    El trauma de Grecia con cientos de miles de millones en otras plazas también se da en Europa y si no ahí tenemos los activos de la banca alemana en $ y el precio del oro.

    Un mundo global, con derechos verdaderos  de propiedad no debiera mirar con malos ojos que la gente tenga  sus activos donde decida y, sí, deben ser vistos con malos ojos los artificios de los estados para ser “fiscalmente extra territorriales”.

    Por consiguiente pienso que debe haber otros motivos además de lo que parece.
    Algo que surja desde el propio tenedor del activo explicando al gobierno por qué no puede traer el dinero a España en las condiciones actuales.

    Hay un caso que debe ser mayor de lo que parece y que no es culpa del contribuyente sino de los estados. Los Dividendos, que debiendo estar protegidos por los convenios de doble imposición han dejado de estarlo porque tanto el estado de pago del dividendo como el de la cuenta de destino se empeñan en cobrar todo o parte de su retención por rentas de capital.

    Por no hablar de otras casuísticas de si el contribuyente era residente de X en tal fecha y ahora lo es de Y.

    Esto, comentaba en el post de Rodrigo hace unos días, se está produciendo desde la Compra de Endesa por Enel para todos los accionistas que optaron por serlo de Enel.

    Habida cuenta de las masivas inversiones corporativas y de cartera Españolas en grandes compañías con beneficios en otros países (hasta en Australia) no me sorprendería que unas cuantas tuviesen dividendos muy importantes inmovilizados con toda la razón del mundo a la espera de que algún estado haga algo inteligente y justo. Hoy tributan dos veces y si quieren evitarlo deben prepararse a ir a los tribunales contra las haciendas de uno o ambos estados. Muy fuerte.

    Creo que esto encaja en los posibles motivos de esta ley y que al menos en este caso la amnistía debiera aplicarse a la codicia de algunos estados que ni siquiera cumplen el espíritu o la letra de sus propios tratados.

    Por otra parte ya debiera estar uno acostumbrado pero sin ser un potentado, Dios me libre, me sigue produciendo indignación moral esa pretensión de que el estado tenga derecho a saber cada detalle económico de nuestras vidas y a meter la mano en nuestras pequeñas “propiedades”.
    Mucha indignación y no entiendo que lo aceptemos como si fuera un dogma religioso. Es inmoral, antieconómico y, a la larga, una perversión muy dañina para el sistema económico y social cuyo efecto final es dejar al ciudadano totalmente en manos del estado porque no hay independencia humana sin independencia económica.
    Pero eso es otro asunto.
    Saludos.

  3. robespierre
    robespierre Dice:

    Interesantísimo lo que dice D. Jesús y me temo que tiene toda la razón. Supongo que es la enésima norma con nombres y apellidos con la que nos obsequian nuestros “capturados” legisladores y políticos. Capturados en el`palco del Bernabeu, o en sitios similares, me temo. A lo mejor hasta algunos ni lo saben…  

  4. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Jesús, enhorabuena por el post, me parece muy relevante lo que dices y me temo que tienes toda la razón.  Nos cargamos la justicia para nada. Esto me recuerda un poco a lo de losa proveedores de los Ayuntamientos: al final se trata mejor a los “malos” que han dejado millones de euros en los cajones -y que seguramente gracias a sus gastos han sido muy populares o han tenido mucha “clientela”- que a los buenos gestores que han intentado hacer bien las cosas, y a lo mejor por eso no han sido tan populares. Demoledor. 

  5. veedor
    veedor Dice:

    El autor del post nos trae, para nuestra desgracia, una más de nuestros gobernantes, gobernantes que, sean del partido político que sean, se están ganando a pulso el desprecio más absoluto de unos, ya no se si llamarnos ciudadanos o imbéciles (tal como decía Lázaro Carreter, sin ánimo de injuriar sino con la pureza etimológica de “débil de cuerpo, de espíritu, de carácter”).
    Que oportunas suenan las palabras de Cicerón en sus famosas catilinarias
    Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?
    Quam diu etiam furor iste tuus nos eludet?
    Quem ad finem sese effrenata iactabit audacia?
    Y nosotros que nos creemos tan listos y paradigma del saber universal, madre mía, así nos va.

  6. Jesús Morote
    Jesús Morote Dice:

    Este lamentable asunto va a traer mucha más cola, si no me equivoco. Como muestra, el anteproyecto aprobado en al Consejo de Ministros de ayer, con medidas (¿nuevas? ¿rectificativas?) adicionales tendentes a la repatriación de capitales y activos financieros. Lo comentaré en otro post.

    Y seguiremos de cerca el asunto; ojalá que alguno de nuestros parlamentarios siga también la pista y no deje de lado esta cuestión. 

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