El gran cazador blanco (o la cuadratura del círculo)

La noticia de que el Rey don Juan Carlos sufrió su accidente cuando se encontraba cazando elefantes en Botsuana ha generado una importante reacción política y social. El principal partido de la oposición solicitó una disculpa a la ciudadanía y el Rey la concedió ayer, lo que sin duda es de agradecer por tratarse de un gesto tan escaso entre nuestros representantes, viniendo además del primero de ellos. Pero, ¿es únicamente el Rey el que debe pedir perdón?, y, especialmente, ¿por qué motivo hay que disculparse?

La razón, a primera vista, parece obvia: en la actual situación de profunda crisis por la que está atravesando el país (con tantísimos españoles en el paro, cada vez con menos cobertura social, desahuciados de sus viviendas, pasándolo, en suma, francamente mal), no parece muy presentable que el Jefe del Estado dedique su tiempo libre a una actividad como la caza de elefantes en África, tan propia del conspicuous consumption del que nos hablaba Thorstein Veblen en su famosa teoría de la clase ociosa. Quizá si hubiera estado paseando por los Pirineos o por los Alpes, o visitando las Pirámides, la impresión hubiera sido distinta, porque evidentemente nadie puede negarle el derecho a disfrutar de unas vacaciones. Pero la actividad en concreto provoca tal impresión de exceso, de desproporción, de mera satisfacción hedonista, que no puede dejar de provocar un natural rechazo, al margen de quién haya pagado la excursión. Como con tanto acierto apunta Javier Gomá, la ejemplaridad de las instituciones tiene una importancia fundamental para consolidar el comportamiento ciudadano que toda sociedad necesita para subsistir, y eso pasa por el compromiso de las personas que coyunturalmente las ocupan de estar a la altura de lo que se espera de ellas en su comportamiento personal, no meramente institucional, por otra parte tan difícil de deslindar. Como explica perfectamente en este artículo, el caso de la Corona es el ejemplo paradigmático de esta realidad.

Hasta ahí muy bien, pero si reflexionamos un poco más, veremos que el tema es bastante más complejo… y preocupante. Los medios de comunicación nos explican que el Rey se encontraba cazando invitado por un conocido empresario de origen sirio, Mohamed Eyad Kayali, ligado a su vez al príncipe Salman, un personaje clave en el entramado aristocrático-oligárquico que controla Arabia Saudí, y que resultó decisivo para la adjudicación al consorcio español de la línea de alta velocidad Media-La Meca. Precisamente, esta implicación del Rey a la hora de promover los intereses de las empresas españolas es lo que exige una reflexión un poco más profunda de la que hasta ahora se ha hecho.

Es decir, se pretende utilizar al Rey por muchos empresarios españoles -que son en este caso los grandes cazadores blancos- como ojeador, conseguidor, guía y asesor cinegético, un poco como Robert Redford en Memorias de África (salvando las distancias). Un hombre curtido, con experiencia, capaz de colocar al gran cazador blanco a tiro de su pieza, que sabe moverse a la perfección por la sabana, un hábitat peligroso donde pululan las especies más traicioneras. Y, particularmente, donde las reglas no son las propias de un convento de clausura. Es natural, en consecuencia, que el cazador termine estando siempre muy agradecido, y lo demuestre. Al fin y al cabo, uno confía siempre en tener la oportunidad de volver a la sabana.

Este es el quid de la cuestión. Por un lado esperamos un comportamiento ejemplar –normal-, y por otro lado se ha permitido (o incluso se ha alentado) la conexión cinegética del Rey hasta extremos verdaderamente asombrosos, dentro y fuera de España. Y lo cierto es que las dos cosas no cuadran. Es completamente imposible, como la cuadratura del círculo. Los matemáticos ya han dejado de intentarlo, pero parece que todavía nosotros no nos hemos enterado.

Puestos a elegir, yo me quedo con la ejemplaridad, obviamente. Creo que para el país, especialmente en un momento donde nadie se fía ya de sus representantes y donde la impunidad absoluta campa por sus respetos, es enormemente importante que al menos se intente que el Jefe del Estado sea una referencia ejemplar. Éste es, además, el sentido institucional y legal de la figura del monarca. Entre sus atribuciones constitucionales no figura estar al servicio de los grandes cazadores nacionales, para cuyos legítimos objetivos deberían buscarse otros intermediarios. Por ello, es necesario asumir de una vez que no se le debe utilizar, ni permitir que otros lo hagan, para determinados fines, como ha ocurrido hasta ahora con demasiada frecuencia. Puede que ya no sea fácil, pero la responsabilidad por no haberlo conseguido, ya sea por acción o por omisión, es de nuestros dos principales partidos políticos, que han permitido siempre a la institución funcionar con excesiva opacidad. Creo que ellos también deben pedir disculpas y, por supuesto, actuar en consecuencia de la única manera que cabe hacerlo: imponiendo que la transparencia llegue también a la Corona.

32 comentarios
  1. JAVIER TRILLO GARRIGUES
    JAVIER TRILLO GARRIGUES Dice:

    La prensa es, a mi modesto juicio, tanto o más responsable -si cabe- que los partidos políticos y también debería pedir disculpas por haber silenciado durante tantos años cualquier tipo de noticia sobre el comportamiento de los miembros de la Casa Real, bajo el pretexto de ejercer una suerte de “responsabilidad institucional” (que para nada le compete) en la preservación de la imagen pública de la Corona como garante de la estabilidad y unidad territorial de España. Así lo expresaba el otro día un conocido comentarista en una tertulia radiofónica y no puedo estar más de acuerdo. 

    • Maceto
      Maceto Dice:

      Dimito de ser español si tengo que pasar por tener como Jefe de Estado a profesionales de la política elegidos por sufragio. Horror, ZP Presidente de República!

    • Felipe
      Felipe Dice:

      ¿Qué hay de malo en que la gente vote? Pensaba que en eso consistía la democracia. Esto de los “profesionales de la política elegidos por sufragio”… el sufragio está abierto a todo el que se quiera presentar, no reservado a “profesionales”, y lo democrático es aceptar los resultados, aunque no nos gusten. Dicho esto, yo tan contento con la monarquía como forma de Estado, también es democrática: fue aprobada con la Constitución.

  2. Mario K
    Mario K Dice:

    Provoca rechazo la satisfacción hedonista? Será a quien tiene alma de cura o padece de envidia incurable.

    Rechazo que el rey procure encargos para las empresas españolas y por tanto trabajo para los españoles? Solo a quien no está esperando uno de esos puestos de trabajo; sobre todo a quien no los espera con desesperación.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Mario, me parece muy respetable su opinión, sólo he querido defender en el post que es insostenible a largo plazo. Para vender a las empresas españolas no sólo tiene que ser rey (y en este país ese es un cargo que si te descuidas se pierde pronto) sino ejemplar como rey (porque si no tampoco sirve para esa finalidad, pues el cazador quiere siempre alguien con un mínimo de auctoritas), pero si se pone a vender las empresas españolas se corre el riesgo de que deje de ser ejemplar (lo estamos viendo no sólo con este caso sino con muchos otros) y, a la postre, rey. Es muy difícil cuadrar el círculo.

  3. Federico Cárdenas
    Federico Cárdenas Dice:

    El gran cazador, cazado…. (otra posiblidad)

    Suelen exterminar cabezas de la población elefante en países de África para mantener el equilibrio biológico, por razones de seguridad de la población y cuestiones de las que en Occidente poco sabemos. El asunto es que esa tarea ya la realizan personas que viven y trabajan en dicho país, además de los excéntricos ricos que alardean con fotos conspicuas donde pasean el marfil de los colmillos de los elefantes abatidos, mientras posan triunfadores.

    Sobre dicha base aparece la figura del máximo representante del Estado y donde, como dice el autor de este post, no cuadra el círculo, pero no ahora, tampoco entonces en las cacerías de oso en las selvas de Alemania, aparece al que la Constitución sólo le reserva el papel de representación y de árbitro entre las fuerzas políticas, alguien a quien sólo se elige dentro de la Constitución y que no toma decisiones sobre el futuro del país, pero que es España las 24 horas del día.

    Abandonando la hipocresía, no es sólo que haya 5 millones de parados, no es cuestión de que sea el momento o no económico del país, de éso  ya se han encargado y se están encangando nuestros últimos y “fabulosos” Presidentes del Gobierno….., no es una cuestión de crisis económica, es una cuestión de que el Rey es Rey siempre y nos representa siempre, y cogiendo un rifle matando elefantes o matando cebras o matando osos, no está representando a los españoles, es algo que a él le pueda gustar pero que a la mayoría de los ciudadanos no.

    Decía Margallo refiriéndose a lo de YPF que Argentina se había pegado un tiro en el pie (frase nada afortunada haciendo tan poco tiempo del incidente del pobre Froilán y con tanta “escopeta” de por medio estos últimos días….) y lo cierto es que cada vez que nuestra sociedad española entra en convlusión por ciertas circunstancias como las que se describen, muchos disfrutan tensando aún más la cuerda, desde fuera y desde dentro.

    El debate sobre la Corona es intrínseco a la existencia de dicha institución, pero el melón hay que saber cuándo y cómo se abre,  lo que a mi juicio no tendría sentido es poner melón también de segundo plato, habrá que digerir el primero….

    Lo que está claro es que España necesita ser práctica, necesita ser eficiente y competitiva y las leyes, la máxima expresión de las mismas, nuestra Constitución tiene que servir a ése fin. Así que (y no es “a propósito de Henry (Juan Carlos I)…)”  que comience el debate de las reformas constitucionales cuanto antes y entonces habremos “cazado” varios pájaros de un tiro, nuestros bolsillos y nuestro futuro nos lo agradecerán (Gracias Carlos M.Gorriarán, el martes lo expresaste muy bien).

    Saludos         

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Si algunas empresas españolas necesitan que el rey se vaya de cacería de grandes mamíferos en vías de extinción con los posibles clientes tenemos un doble o triple problema: Las empresas, los clientes y la conducta que ambos esperan del rey.

    Y si no alcanzamos a entenderlo tenemos un cuarto problema: nosotros mismos.

    El fondo de la cuestión es ¿Por qué estamos ubicados en ese tipo de negocio de pelotazo tres bandas en vez de producir cosas que la gente compra sin tener que fingir que disfruta matando?

    Un país que no entiende esto tiene un grave problema. O mejor, otro grave problema.

  5. robespierre
    robespierre Dice:

    Moraleja: es complicado como bien dice el autor del post ser a la vez un comisionista de lujo en sitios tan peculiares como Arabia Saudí y a la vez Rey. Yo creo que esta institución con las características que tiene en España ya no aguanta porque le estamos pidiendo cosas imposibles de tener a la vez. Y el crédito que tenia el Rey con lo del 23 F y la transición se agota con su generación. A la gente más joven esto de la monarquía les suena a muy antiguo. 

  6. Penny
    Penny Dice:

    Muchas gracias, Rodrigo y demás colaboradores, por este fantástico blog. Lo sigo desde hace algún tiempo, pero hasta la fecha no me había animado a participar

    Sin entrar en el debate del cual es la mejor forma de determinar el jefe del Estado, abordas un tema de gran interés: la labor de Su Majestad el Rey de España como
    ojeador, conseguidor, guía y asesor cinegético

    Es una labor sobre la que se dispone de muy poca información contrastada, por lo que resulta necesario especular

    Parece razonable suponer que algunos cazadores blancos se benefician de sus gestiones.  Lo que no es nada evidente es si ese hecho beneficia o perjudica al conjunto de los españoles

    Un conseguidor puede mediar en muchas actividades. Por ejemplo, es posible intermediar en la adjudicación de contratos, aun a costa de un sobreprecio que financiemos entre todos. Ya hay indicios de actuaciones en este sentido

    Esperemos que la Casa Real tenga los reflejos suficientes para impulsar un avance sustancial en la difusión de la información sobre sus actividades y que consiga ser incluida entre los organismos afectados por la Ley de Transparencia

    Saludos 

  7. veedor
    veedor Dice:

    Suele decirse, y con razón, que “no se puede encender una vela a Dios y otra al diablo” porque además se suele quedar mal tanto con uno como con el otro.
    Así las cosas, parece oportuna la reflexión de Rodrigo, ¿qué Rey queremos?, si el de conducta ejemplar, olvidémonos de ese papel de comisionista-conseguidor con el consiguiente perjuicio en su caso (luego ya se vería quien o quienes son los perjudicados), si por el contrario se pretende que asuma ese papel de intermediador-conseguidor, tendremos que aceptar comportamientos que, aunque rechinen, todos sabemos que son así, las grandes relaciones son auténticas mafias.
    Quizás al final no es tanto el comportamiento del Rey sino quienes se benefician, si es que hay beneficiarios, de ese comportamiento.
    Y la respuesta suele ser frustrante si nuestro Rey al final trabaja no para todos sino para unos pocos, y eso es lo que irrita y no tanto el comportamiento mismo.

  8. elisadelanuezsanchezcascado@gmail.com
    elisadelanuezsanchezcascado@gmail.com Dice:

    Penny, bienvenida al blog, que siempre nos gusta mucho tener comentaristas procedentes de NeG por su gran nivel…y gracias también por los elogios. Volviendo al tema del post, coincido tanto con el autor como con los comentaristas anteriores que el problema es bastante insoluble en la medida en que la labor de representación institucional en beneficio de las empresas españolas que lleve a cabo el Rey conlleve de forma directa o indirecta el pago (aunque sea en especie en forma de regalos costosos, ya sean yates o cacerías de elefantes) de esos “servicios de representación” que lógicamente no están contemplados en la regulación constitucional todavía vigente sobre la Corona. En todo caso, un tema muy interesante para el debate que también toca ya (como todos) sobre la Monarquía y su papel en la España del siglo XXI.

  9. Rafael Rivera
    Rafael Rivera Dice:

    A mi me parece que el hecho de que el Rey ayude a las empresas españolas a vender fuera (igual que lo hacen o deberían hacer nuestro Presidente, Ministros, Embajadores) es bueno.
    Pero eso si, va en el sueldo. Si hubiera comisiones por detrás, sea en especie o en metálico creo que todo el modelo se pervierte.

  10. mariano martin peña
    mariano martin peña Dice:

    Coincido plenamente con el planteamiento de Rodrigo en su análisis sobre la oportunidad de la célebre cacería, independientemente de quien la haya costeado. Durante bastante tiempo se ha ensalzado en demasía la actuación del Rey como intermediario o conseguidor de proyectos en beneficio de empresas españolas. En mi opinión personal, ésta no es la misión del Jefe del Estado que queda perfectamente definida en la Constitución.
    En los momentos actuales en los que aparte de la grave crisis económica que estamos padeciendo, se está poniendo en tela de juicio la utilidad de muchas instituciones y se está exigiendo transparencia en el comportamiento de sus dirigentes, considero se debe actuar por parte de la Casa Real con un cuidado exquisito para no dañar la Monarquía pues abriríamos un melón con resultado impredecible, ya que hay muchos intereses en juego.
    Al margen de posibles fallos puntuales como el que nos ocupa, durante esta última etapa democrática en nuestro país, creo que la Monarquía ha proporcionado una estabilidad necesaria para el desarrollo de España. así que. por favor, dejen de utilizar al Jefe del Estado como agente comercial de grandes “lobbies” empresariales y que se dedique a conseguir que los grandes partidos políticos actúen con sentido de estado dejando a un lado el desgaste del adversario como línea prioritaria de conducta.  

  11. kuzushi
    kuzushi Dice:

    En realidad, la cuadratura del círculo es, en un sistema democrático, la propia monarquía, dado que es la excepción a la regla general de que los representantes políticos son elegidos por el pueblo. Esta contradicción se arregla mediante el expediente de privarle de todos los poderes efectivos y relegarle a un papel representativo en el que, ciertamente, el elemento fundamental, si no el único, es el de la ejemplaridad tendente a la producción de una mayor cohesión social. Esta ejemplaridad es, en su sentido propiamente monárquico, y aquí hay una segunda cuadratura del círculo, contraria al sentir general de la sociedad que tiene perfectamente asumida la posibilidad de matrimonios entre personas anteriormente casadas o de diferentes clases sociales, o tendencias sexuales, dedicación a diversos oficios, etc. Es decir, la sociedad, o parte de ella, exige a la monarquía, debido al privilegio de que disfrutan sus integrantes, cosas que a lo mejor no se exige a sí misma; pero a la vez se ve con buenos ojos, por otra parte de la sociedad (o quizá por la misma parte), un acercamiento a la realidad contemporánea, considerándose acertada la “sencillez”, la “naturalidad” y otras virtudes muy poco propias de la exclusividad del mandatario único. Es, pues, una institución llena de contradicciones, que subsiste en nuestro mundo actual por una mezcla de un buen hacer en la transición, un carisma personal del rey y en general la ausencia de equivocaciones graves. Hace algunos años se planteó en The Economist la subsistencia de la monarquía y la conclusión fue que ha de mantenerse mientras que los inconvenientes de quitarlas superen a los de mantenerla. Y de momento, la opción de que un político sea nombrado para el cargo queda completamente descartada.

  12. JAVIER TRILLO GARRIGUES
    JAVIER TRILLO GARRIGUES Dice:

    TRANSPARENCIA: Esa es la cuestión en toda sociedad sana y que se precie de sus instituciones. Y cuanto más alta la institución, mayor la transparencia. ¿O es que tenemos algo que esconder? Parece que sí.
    Pero el hecho es que nos hemos enterado del safari del Rey gracias al “batacazo”… Y de que la Reina estaba en Grecia…porque no acudió a visitarle. Y de que Froilán estaba haciendo algo indebido para su edad porque se ha accidentado (como Argentina, Margallo dixit). Y de lo de Urdangarín, porque seguramente alguien ha sido excluido del festín y ha tirado de la manta, que si no…

  13. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    La situación actual tiene, a falta de otras ventajas, la de poder divertirnos bastante. Lo que está pasando se comenta solo.
    Creo que lo menos malo que ha hecho el Rey en todos estos años ha sido pegarle un tiro (o los que hayan hecho falta) a un elefante. Los elefantes están ahí precisamente para eso: para ser cazados a precio de oro, y para que así coman los bostgüanos o como quiera que se llamen los de ese país; así que me parece perfecto que se cacen, y el que sea “ecologista” que empiece por no fumigar las cucarachas de su cocina antes de reclamar “derechos para los animales”.
     Personalmente estaría encantado de ir a un safari de esos, a ser posible invitado.
    Eso sí: un español que se precie debe hacer las cosas como es debido: provocar la embestida del paquidermo, aguantarla mirándole, y cuando esté a quince metros máximo sentarlo de culo con un .460 Weatherby. De esos que como lo dispares sin abrazarte a él como si fuera tu novia, te parte el hombro del culatazo. Si el Rey ha hecho eso, tiene todo mi apoyo.
    Si no, si lo ha matado a cincuenta metros mientras el pobre bicho pastaba tan tranquilo, entonces me parece fatal; y en tal caso creo que ha hecho muy requetebién en aparecer por la tele todo compungido a pedir perdón.
    ¡Las cosas o se hacen bien  o no se hacen!
    Ah… se ha hablado algo de comisiones y comisionistas. Yo creo que el Rey jamás de los jamases ha cobrado comisiones, ni sobre el petróleo ni sobre nada. Como digo, nunca jamás. Estaría bueno…
     

  14. Federico Cárdenas
    Federico Cárdenas Dice:

    Hablando de elefantes,….,, cito según Financial Times del día de ayer:

    ”  El viaje para cazar elefantes en Botswana realizado por el Rey Juan Carlos de España rápidamente se convirtió en la comidilla de Madrid, golpeada por la austeridad. Pero el verdadero elefante en la habitación de la política española es cómo el Gobierno puede controlar el gasto de sus 17 regiones autónomas” 

    El editorial termina instando al Gobierno a recuperar competencias autonómicas: ¿apretaremos nosotros el gatillo o lo apretarán desde Bruselas?…..  

  15. Ussus
    Ussus Dice:

    En todo caso, está claro que la Corona y la Casa Real precisan de un aggiornamiento. Están situadas aún en los usos y modos derivados de la Transición. Es una institución que como muy bien viene a decir el autor del artículo, tiene una legitimidad directamente conectada a su comportamiento ejemplar. 
    Más transparencia ynada de puntos oscuros, li que no significa perder su carácter de símbolo de representación de todos los españoles.
     

  16. PFY
    PFY Dice:

    En mi opinión, que el Rey medie a favor de empresas españolas para conseguir contratos millonarios a las mismas es un motivo de orgullo, independientemente de que la cacería haya sido un error a todas luces. De lo que se trata es de velar por los intereses españoles 

  17. Penny
    Penny Dice:

    Releo el artículo 57.3 de la vigente Constitución y me encuentro

    La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2. 

    ¿Se puede mantener la irresponsabilidad civil y penal regia en el siglo XXI?

    ¿Qué justificación jurídica se puede dar al “the king can do no wrong”? 

    Saludos
     

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Resulta lógico en cuanto cumpla funciones de símbolo… y mientras lo haga. Es decir, la irresponsabilidad es relativa, porque cualquier error grave (y no me refiero sólo a los sancionados penalmente) conllevaría salir inmediatamente por la frontera, como por cierto ha sido tradicional en España en los últimos siglos (véase al respecto este interesante artículo de Santos Juliá). Es cierto que se iría (y con sus maletas) a un exilio dorado, pero al menos se iría. En España hay muchos que delinquen y pese a ello se les indulta y se quedan, por lo que, puestos a elegir, me parece que el trato dado al rey en ese caso no sería especialmente discriminatorio. 

    • Penny
      Penny Dice:

      Rodrigo, como bien conoces, los actos del Rey estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, que dice

      Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes. La propuesta y el nombramiento del Presidente del Gobierno, y la disolución prevista en el artículo 99, serán refrendados por el Presidente del Congreso.

      De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden

      ¿Quién ha refrendado los hechos por los que se ha disculpado el Jefe del Estado?
       
      Con carácter más general, un post sobre las consecuencias jurídicas de la acción de gobierno negligente sería muy bienvenido. Aunque ya hemos visto en Islandia

  18. JAVIER TRILLO GARRIGUES
    JAVIER TRILLO GARRIGUES Dice:

    Al comentario de PYF ¿no será YPF?: ” que el Rey medie…es motivo de orgullo”!! ¿qué tipo de mediación? ¿institucional, profesional, remunerada? ¿a cambio de qué? ¿a favor de qué empresas españolas? ¿todas, grandes, pequeñas, privadas, públicas, de capital español cien por cien, multinacionales..? Para conseguir contratos millonarios ¿en España o fuera? ¿y para quién son esos millones? ¿y el orgullo por la mediación? Demasiados interrogantes…

    • Josef K.
      Josef K. Dice:

      Y sobre todo para qué. ¿Para que los presidentes y miembros de los consejos de administración de esas multinacionales puedan seguir cobrando sueldos  y primas escandalosos?
      Pues, no. ¿No hay derecho?

  19. elisadelanuezsanchezcascado
    elisadelanuezsanchezcascado Dice:

    Penny, evidentemente nadie los ha refrendado porque a) eran “privados y b) no había informado de ellos a nadie. Dicho eso, me parece bien la sugerencia de post y recogemos el guante..aunque a lo mejor tardamos un poco.  

  20. Francisco García Gómez de Mercado
    Francisco García Gómez de Mercado Dice:

    Vaya por delante que creo que, en su conjunto, no nis ha ido mal la monarquía desde 1975, y acaso otra opción hubiera sido peor.
    Por otro lado, el Rey es Rey y es lógico que sus vacaciones sean de lujo y no de all-included en Salou (por poner un ejemplo).
    También es cierto que, aunque le tuviéramos cariño a Dumbo, la caza de elefantes en las condiciones que ha participado el Rey son legales y leales con el medio ambiente.
    El Rey hace relaciones y no siempre deben ser transparentes 100%.
    Ahora bien, el incidente se ha producido en un momento inadecuado. Y el Rey lo ha conprendido, pedido perdón y prometido que “no lo hará más”.
    Me parece muy bien la disculpa y, para mí, el incidente está terminado, con muchos problemas más importantes pendientes.
    En cualquier caso siempre es un placer leer a Rodrigo y a algunos comentaristas que deberían dar el salto a colaboradores por su brillantez en la exposición de sus pareceres. 

  21. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    Una vez que hemos asumido que necesitamos una norma jurídica para que se deje de fumar en el metro podemos asumir también que, efectivamente, es imprescindible desarrollar a través de una Ley Orgánica, como propone Jorge de Esteban, cuestiones que el sentido común y la discreción deberían haber sido capaces de resolver por si solas.  Es cierto, España no es el Reino Unido, y no sólo por que no se circule por la izquierda. De todas maneras, puestos a regular, pienso que incluir a la Casa del Rey en el proyecto de ley de transparencia puede ya de por sí generar los incentivos suficientes como para que todo lo demás sea casi innecesario. 

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