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Los ciudadanos sí buscamos responsabilidades en el caso Bankia y en todos los demás ¿Por qué no se exigen?

26 mayo, 2012 | Por Autor: Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado en Administraciones Públicas | Bancos y Cajas

 

Han aparecido recientemente en prensa numerosas noticias sobre un supuesto “pacto de silencio”  (como dice el autor, este sí que es un auténtico pacto de Estado y no los que piden a gritos los ciudadanos) entre los grandes partidos para no remover mucho la cuestión de las responsabilidades pasadas de los directivos y de los supervisores en la debacle de las Cajas de Ahorro, culminada (por ahora) con la nacionalización de Bankia. Normal, si se tiene en cuenta que todos tienen bastante que perder y poco que ganar si se buscan, y lo que es peor, se encuentran. Por eso la Vicepresidenta dice que el Gobierno no busca responsables en la crisis de Bankia.

 

Pero, con su permiso, los ciudadanos sí que las queremos buscar, porque tenemos mucho que ganar –incluso en términos económicos- y nada que perder averiguando quienes han sido los responsables directos de esta desastrosa gestión así como los responsables indirectos, es decir, los responsables de la supervisión y el control de las Cajas de Ahorro, funciones que no parecen haberse ejercitado con un celo ejemplar precisamente. Aquí tenemos un claro ejemplo más de la falta de sintonía entre los intereses de la clase política (pasar página con respecto a la triste historia de la quiebra de las Cajas de Ahorro) y los intereses de los ciudadanos, interesados en saber por qué, una vez más, toca rescatar con el dinero de sus impuestos a unas entidades que hay que nacionalizar debido a las malas prácticas de directivos poco profesionales, en el mejor de los casos, o directamente de prácticas corruptas de directivos que operaban como meros testaferros de los políticos de turno, cuando no se lucraban directamente, en el peor. Para muestra les dejo este link, donde además de ver lo caldeado que está el asunto en ciertas webs   se puede ver también los sueldos de todos los directivos de Bankia hasta la reciente dimisión del Consejo de Administración en pleno.

 

Pues bien, sin ánimo ni mucho menos de pretender en un post entender, ni menos explicar, qué es lo que ha pasado en las Cajas de Ahorro en este país en los últimos 20 años (aunque recomiendo para quien tenga interés la lectura de los libros “Las cajas de ahorros en España: evolución y régimen jurídico” de Federico Ros Perez editado por Caja Murcia y en cuanto a normativa “Cajas de Ahorros: Nueva normativa” coordinado por Jose María Méndez Alvarez-Cedrón,  editado por la Fundación de las Cajas de Ahorros) lo que sí me gustaría es aclarar que  además de las responsabilidades civiles que son exigibles a los gestores de las Cajas de Ahorro, de las que hablaba Rodrigo Tena el otro día en su post, también hay responsabilidades administrativas que deben y pueden exigirse, y que, en mi modesta opinión, no están ni mucho menos prescritas.

 

Y por supuesto, está siempre la responsabilidad penal, en los casos extremos, que se supone que investigará la Fiscalía, y la responsabilidad política, que en este país es inexistente, así que ni siquiera la comentamos, aunque ciertamente es la que sería  más urgente y importante exigir para recuperar, si es que a estas alturas es posible, la credibilidad de nuestra clase política y de nuestras instituciones. Es el tipo de responsabilidades que se asumirían en otros países, o, más modestamente, se debatirían por ejemplo en una Comisión de Investigación en el Parlamento. Pero aquí nada de eso, total solo se ha nacionalizado la cuarta entidad financiera del país después de un proceso de fusión entre Cajas, intervención del FROB y salida a Bolsa perfectamente tutelado y supervisado por las máximas autoridades financieras y económicas de este país en base a una regulación que, sobre el papel,  es muy estricta. Y conviene recordar que la mayor parte de los responsables pasados y presentes de la supervisión y el control de estas entidades siguen en sus puestos o en otros similares, o incluso han sido promocionados a otros de más relevancia.

 

Pero volviendo a las cuestiones jurídicas, podemos distinguir la responsabilidad de Derecho administrativo de los directivos y órganos de gobierno de las Cajas de Ahorro y la responsabilidad administrativa de los supervisores, es decir, de las personas responsables, a su vez, de vigilar y supervisar esa gestión, y, en su caso, de sancionarla. Los equipos y directivos responsables de la gestión son los órganos rectores de las Cajas de Ahorro. Básicamente el Consejo de Administración, los directivos y la Comisión de Control. Los responsables de la supervisión y control de esta gestión son, en primera instancia, los órganos competentes (la Consejería de Economía y Hacienda) de la Comunidad Autónoma correspondiente al domicilio social de la Caja de Ahorros (por ejemplo, en el caso de Caja Madrid, la Comunidad de Madrid) el Banco de España y el Ministerio de Economía y Hacienda.

 

Porque hay que insistir en que se trata, incluso antes de la aparición en escena del FROB, de un sector  muy regulado, de manera que los gestores, al menos según la normativa de aplicación, no podían haber hecho muchas cosas de las que han hecho sin que hubieran saltado todas las alarmas que deberían haber impulsado a los controladores y supervisores a actuar. Entendiendo por actuar la exigencia de las responsabilidades administrativas correspondientes, vía sanciones administrativas, sin necesidad de acudir en primer término o inmediatamente a la vía civil o penal, lo que  también se puede hacer si se dan los supuestos de hecho habilitantes. Pero coincidirán conmigo en que resulta raro pasar directamente del sillón del Consejo de Administración a la cárcel. ¿Es que antes no hay ningún control ni ninguna posibilidad de intervenir?

 

Pues la verdad es que sí lo hay. Como siempre, al menos sobre el papel. Vamos a empezar por las responsabilidades de tipo disciplinario o administrativo de directivos y Consejeros, que podrían y deberían haberse exigido por los correspondientes órganos de control y supervisión. Lástima que fueran tan cercanos y tan condescendientes con los controlados y supervisados. Ya saben, es lo que tiene la proximidad que resulta pues… eso, muy próxima. Hay que decir que con carácter general, las responsabilidades de los miembros directivos de las Cajas de Ahorro, y en particular de los miembros de la Comisión de Control, que son muy específicas, están recogidas en la Ley 26/1988 de Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito, en relación con lo dispuesto en la Ley 31/1985 de 2 de agosto, de Normas básicas de órganos rectores de Cajas de AhorrosAdemás todas las CCAA disponen de normativa específica. Por centrarnos en el caso más sonado, la normativa propia de la Comunidad de Madrid se encuentra en la Ley 4/2003 de 11 de marzo, reguladora de las Cajas de Ahorro de la Comunidad de Madrid  que contiene normativa en materia de responsabilidades administrativas y establece los órganos competentes para determinarlas y sancionarlas.

 

Simplificando y resumiendo, las responsabilidades son las mismas que en la Ley estatal, pero la competencia en este caso corresponde a la Consejería de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid y, en su caso, a su Consejo de Gobierno, aunque en determinados casos se requiere informe del Banco de España. En concreto, según la normativa autonómica de las Cajas de Ahorros, quienes ostenten cargos de administración o dirección en las mismas que infrinjan normas de ordenación y disciplina de las entidades de crédito incurrirán en responsabilidad administrativa sancionable con arreglo a lo dispuesto en la legislación básica estatal, que es la Ley 26/1988 y en la propia  ley autonómica.

 

Son personas responsables las que ejerzan en las Cajas cargos de administración o dirección, que serán responsables de las infracciones muy graves o graves si son imputables a su conducta dolosa o negligente, pero también lo son los  miembros de sus órganos colegiados de administración, control y dirección, salvo que hayan votado en contra o salvado su voto en la toma de decisiones que constituyan la infracción, o bien cuando éstas decisiones sean exclusivamente imputables a Directores Generales u otras personas con funciones ejecutivas en la Entidad. Bueno, pues por lo que hemos  leído no parece que los Consejeros de las Cajas de Ahorro, por ejemplo, de Caja Madrid, hayan votado en contra de ninguna decisión o hayan salvado mucho su voto, aunque pudiera equivocarme. En todo caso, en las actas correspondientes constará. Por otro lado, los directivos parece que han tenido una responsabilidad muy directa en las decisiones adoptadas, incluyendo las relativas a las concesiones de préstamos a personas o entidades próximas sin mirar mucho los riesgos, las de la fijación de sueldos e indemnizaciones, maquillajes de balances o contabilidad creativa y autoconcesión de préstamos en condiciones muy interesantes.

 

Las infracciones cometidas pueden ser muy graves, graves y leves. Como no se trata aquí de apabullar a los lectores, ni de resumirles toda la Ley, simplemente señalo alguna de las conductas que, siempre en función de las noticias aparecidas en prensa, pudieran ser constitutivas de algún tipo de infracción, admitiendo claro que  las responsabilidades por este tipo de conductas de existir deberán determinarse en el correspondiente expediente administrativo sancionador. Constituyen infracciones muy graves, por ejemplo el incumplimiento del deber de veracidad informativa a los clientes y al público en general si, por el número de afectados o por la importancia de la información, tal incumplimiento puede estimarse como especialmente relevante, la realización de actos fraudulentos o la utilización de personas físicas o jurídicas interpuestas con la finalidad de conseguir un resultado cuya obtención directa implicaría la comisión de, al menos, una infracción grave o presentar deficiencias en la organización administrativa y contable o en los procedimientos de control interno, siempre que por poner en peligro la viabilidad de la entidad tales deficiencias puedan estimarse especialmente relevantes. ¿Les suena?

 

Además, específicamente, constituyen infracciones muy graves de los miembros de la Comisión de Control la negligencia grave y persistente en el ejercicio de las funciones que legalmente tienen atribuidas (si, las de controlar lo que pasa), así como  no proponer a la Consejería competente la suspensión de acuerdos adoptados por el órgano o los cargos de administración y dirección, cuando éstos infrinjan manifiestamente la Ley y afecten injusta y gravemente a la situación patrimonial, a los resultados, al crédito de la Caja de Ahorros o a sus impositores o clientes, o no requerir en tales casos al Presidente para que convoque Asamblea General con carácter extraordinario.

 

Pues bien,  acreditada la existencia de dichas infracciones, se pueden imponer sanciones a la entidad o a las personas físicas (recogidas en los artículos 85 y ss. de la Ley) Incluyen multas de una relativa importancia económica. Aunque viendo las retribuciones de directivos y Consejeros creo que las podrían pagar perfectamente sin despeinarse. Estas multas, por cierto, se ingresan en la Hacienda de la Comunidad de Madrid, a la que no le vendrían nada mal, dado que Consejeros en Caja Madrid había unos cuantos. También hay otras sanciones no pecuniarias, pero interesantes desde el punto de vista del futuro de estos brillantes gestores, que suponen la suspensión en el ejercicio del cargo, la separación con inhabilitación para ejercer cargos de dirección y administración en la propia entidad y la inhabilitación para ejercer cargos de administración o dirección en cualquier otra entidad de crédito o del sector financiero.

 

Y lo mejor de todo: no parece que estas infracciones estén prescritas, dado que según el art. 94, las infracciones muy graves y las graves prescribirán a los cinco años, y las leves a los dos años. En ambos casos el plazo de prescripción se contará desde la fecha en que la infracción hubiera sido cometida. En las infracciones derivadas de una actividad continuada, la fecha inicial del cómputo será la de finalización de la actividad o la del último acto con el que la infracción se consume.

 

Eso sí,  tenemos un pequeño problema, que es el de quiénes son los competentes para exigir estas responsabilidades. La ley de la Comunidad de Madrid por ejemplo establece que  el órgano responsable dentro de la Comunidad de Madrid de ejercer las funciones de disciplina y sanción es la Consejería de Economía y Hacienda. Es decir, las funciones de disciplina, inspección y sanción respecto de las Cajas de Ahorros corresponden a la Consejería competente de la Comunidad Autónoma en la que tengan su domicilio social. Se prevé además que en materia de disciplina e inspección, la Consejería competente podrá celebrar convenios con el Banco de España. Desconozco si se han firmado, por si algún lector nos puede ilustrar.

 

Conclusión un tanto desoladora: la Consejería es entonces la competente para instruir los correspondientes expedientes sancionadores y para imponer sanciones graves y leves. Si las sanciones son muy graves le corresponde al Gobierno de la Comunidad de Madrid. Además, en el  supuesto de infracciones muy graves o graves, la propuesta de resolución deberá ser informada preceptivamente por el Banco de España. Por supuesto, cuando los órganos competentes de la Comunidad de Madrid tengan conocimiento de hechos que puedan ser constitutivos de infracción que deba ser sancionada por los órganos competentes de la Administración General del Estado o por el Banco de España, darán traslado de los mismos al Banco de España. Y claro está, estos órganos están demasiado próximos a los gestores a los que tendrían que haber controlado. Ya saben, la famosa proximidad que acerca la Administración al ciudadano también ha acercado peligrosamente el controlado o el supevisado a los controladores o supervisores.

 

Pero para que no se depriman mucho, les prometemos otro post sobre qué posibilidades tienen los ciudadanos de organizarse para suplir a sus poco diligentes Administraciones controladoras y ejercitar algún tipo de acción judicial –cuestión que ya se ha planteado en comentarios a algún otro post- y también sobre la propia responsabilidad en que pueden incurrir los responsables de estas funciones de control y supervisión si las incumplen. Pero les advierto que no va a ser fácil y se van a resistir mucho.  Tienen mucho que perder y nos van a intentar convencer a nosotros de que también tenemos mucho que perder si buscamos responsabilidades. No les crean.

 

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11 Respuestas

  • robespierre says:

    Si, es tremendo. Probablemente si empezaran a buscar encontrarían a todo el mundo, probablemente éste es el mayor escándalo de la partitocracia española y me imagino que lo saben muy bien. Porque además aquí también tenemos a los de Bancaja metidos, al inefable Olivas y a su tropa. Conviene no olvidar que Olivas llegó a presidir la Generalitat Valenciana entre Zaplana y Camps…http://www.expansion.com/2012/05/21/valencia/1337591881.html?a=3b0ec98442bd89b11495f60da8e9f5f2&t=1338131167

  • Penny says:

    Muchas gracias, Elisa, por la entrada
     
    Daron Acemoglu habla de élites extractivas para referirse a grupos suficientemente poderosos que apoyan políticas e instituciones económicas que son perjudiciales para el resto de la sociedad. Seguramente, estaremos de acuerdo en que los partidos políticos españoles encajan como un guante en esta definición
     
    No es que el fenómeno sea nuevo. Lo que sucede es que la gran recesión lo ha colocado en primer plano. En un contexto de elevados costes económicos y personales la situación es difícilmente tolerable
     
    Pero el problema que tiene que afrontar la sociedad española no se resuelve exclusivamente exigiendo responsabilidades civiles o penales. También hay que poner de relieve la necesidad de la ejemplaridad pública
     
    Ayer escribía Javier Gomá Lanzón. “Por un lado, ejemplaridad sugiere ese plus de responsabilidad moral extra-jurídica, exigible a todos pero en especial a quienes se desempeñan en cargos financiados por el presupuesto público. Por otro, la ejemplaridad no admite una parcelación en la biografía entre los planos de lo privado o lo público —artificio válido en Derecho, no en la realidad— porque denota aquello que Cicerón denominó “uniformidad de vida”, una rectitud genérica que involucra todas las esferas de la personalidad”http://cultura.elpais.com/cultura/2012/05/23/actualidad/1337770648_010492.html
     
    La sociedad civil tiene que desarrollar la democracia de contrapeso (lo que Rosanvallon denomina contre-démocratie), un contrapoder que permita asegurar que los poderes públicos persigan el interés general. Pero, hasta la fecha, me temo, que estamos muy verdes ¿Cómo se podrían impulsar de forma decidida estas actuaciones? ¿Cómo conectar los partidos políticos con la sociedad?
     
     
    Esta necesidad de reforzar los checks and balances refleja un problema de diseño institucional. Todavía que hay gente que mantiene una visión romántica de los poderes. Pero los gobernantes, los parlamentarios y los jueces no están hechos de otra pasta que el resto de los mortales. Defienden sus intereses, como el resto.

    El reto es diseñar un conjunto de instituciones, de modo que se minimicen los incentivos a separarse de lo que deseamos los ciudadanos
    ¿Alguna idea?

    Saludos 
     

  • Este tipo de post son muy necesarios, Elisa, por varias razones:

    La primera porque es una información complicada que explicas de manera comprensible, información que es precisamente la que los políticos de cualquier signo y condición (al menos los españoles), no quieren que conozca el ciudadano, o incluso puede ser perfectamente que la desconozcan ellos mismos.

     También porque parece claro que nuestra clase política, aunque suene duro decirlo, no cree verdaderamente en la democracia como sistema, en la que unos órganos controlan a otros, en la que hay que rendir cuentas, en la que no hay que mentir, etc. Por ello, legislan de cara a la galería, para quedar bien, sin creerse lo que legislan ni mucho menos sentirse constreñidos por esa legislación, porque todo se puede apañar al final. 

    En tercer lugar porque hay que acabar con esa falacia de que la única responsabilidad de un político, o de los Dívar de turno, es la que determine la sentencia firme de un juez. Hay muchas más, y algunas no tienen que pasar por ningún tribunal.

    Los ciudadanos debemos actuar exigiendo más información, de todas las maneras posibles, incluso con iniciativas imaginativas. Por ejemplo: que legislativamente se permita el que por medio de un número determinado de firmas sea posible exigir la comparecencia de una persona en el Congreso, independientemente del régimen de mayorías de partidos. Una especie de iniciativa legislativa popular pero no para una ley sino para ofrecer de manera obligatoria, información.

  • Curro Arriola says:

    Los ladrones roban –siempre- saltándose las leyes. Unos con la navaja, otros (es el caso de este post) con el guante blanco y los amiguetes políticos como coautores.
    Si lo hacen en un Estado de Derecho, la policía les detiene y los jueces les condenan. Y nadie les indulta.
    Si lo hacen en una Pseudodemocracia -Cleptocracia en realidad- no les pasa absolutamente nada.
    En cuanto a la reacción de los ciudadanos, que propugna el post… es lo más doloroso de todo, ver que NO se producirá.
    Unos se drogarán con fútbol, sexo, famoseo y Gran Hermano.
    Otros sencillamente envidiarán a los ladrones, y harán cola a ver si hay suerte y pueden robar ellos un poquillo.
    Otros pensarán con las vísceras, con  las cicatrices de la Guerra Civil, y echarán la culpa por ejemplo a la Iglesia, que “no paga el IBI” y esa, esa es la verdadera raíz de nuestra ruina.
    Otros cargarán contra España, opresora secular de sus nacionalidades, que “les roba”.
    Y desde luego, siempre habrá una minoría inasequible al desaliento, que con posts como el de Elisa seguirá clamando en el desierto.
    Por muy selecta que sea esa minoría (lo es), no está en sus manos hacer fermentar una masa así y convertirla en buen pan.
    España se suicidó el día que abandonó sus ideales; los que la llevaron a extender su fe por medio mundo, y los sustituyó por el consumismo y el adocenamiento. Los Tercios de Flandes, cuando se veían ante la muerte, y se les ofrecía negociar la rendición, contestaban cosas como “ya negociaremos cuando estemos muertos”; y seguían luchando hasta el último. ¿Tenemos algo de eso los actuales españoles? Otro gallo cantaría.
    España, como cadaver insepulto que es, huele cada vez peor. Lo de Bankia y compañeros mártires no es sino la punto del iceberg; ya irá aflorando el resto de la hez en que nos hemos convertido.
    Los españoles perderemos nuestros dineros (lo único que de verdad nos importa) y seremos siervos.
    Nos los tendremos muy merecido.

  • elisadelanuez says:

    Muchas gracias por los comentarios. Penny, como sabes Javier Gomá es hermano de dos de nuestros editores, así que casi es obligatorio que nos escriba un post sobre la ejemplaridad..:-)
    Curro, no seas tan pesimista hombre. En la sociedad española, como en todas, hay cosas muy buenas y muy malas. Yo sí creo que a mucha gente le importa, y mucho, lo que está pasando en España. Claro que si no lo creyera no escribiría este blog.. En cualquier caso, es nuestra obligación intentar que las cosas cambien y si fracasamos, por lo menos habremos caído con honor..:-)  

    • Curro Arriola says:

      Bueno,  Elisa, corrijo una cosa: sí que queda algo de los Tercios. Por lo menos hay álguien que valora su honor.
      Ya es mucho.
      :)

  • Montserrat Rodriguez says:

    Partitocracia, cleptocracia, plutocracia… estamos asistiendo al expolio de nuestra nación y aquí no se mueve nadie.  ¡qué desasosiego! ¡qué lástima y cuánto dolor! ¡Qué forma de sacrificar a todo un pueblo!

  • Parece que el clamor ciudadano empieza a dar algún fruto:
     http://economia.elpais.com/economia/2012/06/06/actualidad/1338996129_057598.html 

  • elisadelanuez says:

    No sé, no me fío…el sistema está totalmente corrompido, nó sé si esto de la Fiscalía es de verdad o es otra maniobra ante la inminente presentación de querellas por accionistas, UPYD y ciudadanos indignados.
    En cualquier caso como una imagen vale más que mil palabras aquí les dejo la foto de la salida a Bankia sería bonito ver a estos mismos señores que posan tan contentos y sonrientes el día de la gran estafa entre rejas… http://www.elconfidencial.com/ 
     

  • Manu Oquendo says:

    Hola, Elisa:

    Si seguimos por la línea de exigir honradez y seguridad absoluta nos vamos a encontrar pronto con que el propio estado construido a lo largo del siglo XX está basado en una serie de fraudes sobreentendidos estructurales. En un esquema piramidal Ponzi que requiere actos de fe mucho más notables que la racionalización de la Santísima Trinidad.

    Nos vamos acercando a la esencia del problema: La capacidad de decisión sin límites en lo económico (y en otros asuntos) que se otorga a aquellos que a través de los partidos controlan el estado y todas sus instituciones. Es imposible no ver que los partidos atienden a sus prioridades primero y luego a lo que se pueda. Así año tras año.

    Por curiosidad comencé estudiando esta crisis a ratos sueltos hace unos cuatro años. A esta fecha, cinco años después de los primeros agujeros pre-Lehman, aún no existe –desde los gobiernos e instituciones– un diagnóstico económico que lleve a la raíz del problema: Algo que sirva para decir esto ha sucedido por esto y se puede arreglar de modo sostenible y garantizando una cierta prosperidad o por lo menos no una ruta de pobreza creciente como ahora mismo sucede.

    Hoy estamos intentando crear las condiciones para volver a hacer lo mismo que hasta aquí nos trajo: Otra burbuja crediticia esperando que esta vez funcione y sea perpetua.

    Hace ya tiempo que dejé atrás la economía (mero instrumento, techné) para tratar de entender cosas como la crisis del estado constitucional de la postguerra (el que garantiza con absoluta falsedad –porque muchos derechos otorgados son inexistentes, imposibles y además se dan previo pago– derechos como vivienda, trabajo, libertad de prensa, etc) y el modelo de partido e instituciones que acumulan tanto poder se han convertido en el agente más crucial de cualquier estado.

    Un agente a cuya sombra crecen grandes riquezas privadas (no hablo de la corrupción que sale en los periódiocos) y con cuya enemistad o incluso  su pasividad todo se hace imposible y ruinoso.

    Los incentivos que este tipo de sistema genera pervierten todo hasta tal punto que una buena parte de los ciclos económicos que desde Marx atribuimos rutinariamente a la economía no son otra cosa que frutos inevitables del sistema político basado en la acumulación creciente de poder cada vez más remoto y menos democrático que ha creado poblaciones inseguras, dependientes y que no están habituadas al ejercicio de la responsabilidad de sus actos.

    Se pide y se otorga con cargo a presupuestos. Esto da el voto y en pocas partes es tan visible como en España.

    Perdón por el inciso pero creo que tu comentario es premonitorio y que veremos aún más barreras a la acción judicial de responsabilidad desde la ciudadanía porque el sistema no lo resistiría.

    Al final todo llega al mismo sitio: Bruselas, Moncloa y las Autonomías (cuando se complica se recurre a Obama o éste coge el teléfono). Allí se guisa, allí se come, desde allí se dan las normas, las circulares con instrucciones y los consejos verbales (ver la vieja ley rectora del BDE previendo que los parámetros concretos se los dé el Ministro de Economía o del Gobierno, etc).

    A fin de cuentas Rato llega con un encargo. Cuando se da cuenta de los errores ya es demasiado tarde, la situación ha cambiado mucho, el propio gobierno la ha hecho más grave y surge el conflicto entre las prioridades de la organización y las del partido en el gobierno. Se opone y se le retira.

    No hay mucha más historia. Los responsables no son las cajas. Por eso son y creo que serán impunes.

    Pero es bueno empezar por algún sitio.

    Buenos días.

  • robespierre says:

    Me temo que efectivamente lo que se pretende es una utilización de la Fiscalía (por lo menos en cuanto a los tiempos, como dice elegantemente EC) para que no explote el tema en mitad del rescate a los bancos. Veremos.
     http://www.elconfidencial.com/economia/2012/06/07/el-gobierno-toma-el-control-judicial-de-bankia-para-que-no-explote-en-pleno-rescate-europeo-99505/