La política por otros medios: sentencia del Tribunal Constitucional en el caso Sortu

Hoy en día, en que tan de moda está hablar del impacto de las instituciones en el desarrollo económico de los pueblos, quizá no está de más recordar el consejo de Maquiavelo relativo a que las instituciones de la república deben reforzarse y renovarse con la finalidad de evitar su corrupción antes de que ésta haya comenzado, porque una vez que lo ha hecho esa renovación se convierte en tarea imposible. Sencillamente, porque para regenerarlas se necesita el concurso de los que han provocado esa corrupción y se encuentran afectados por ella. Pues bien, no cabe duda de que una institución se ha corrompido  cuando no cumple estrictamente la función que le ha sido encomendada.

 

Es interesante destacar que en este planteamiento del florentino está implícita la primera formulación de la doctrina de la separación de poderes, pues el fundamento último de la misma, como luego volvería a destacar John Adams un par de siglos más tarde, no es técnico, sino moral. Las funciones legislativas, ejecutivas y judiciales tienen que estar separadas con la finalidad de evitar el riesgo de parcialidad, en definitiva, de que uno pueda ser juez de su propia causa.

 

Esta sentencia del TC sobre el caso Sortu, que se puede consultar aquí, es simplemente un ejemplo más de este tipo de corrupción tan extendida en España, que encuentra su origen en la voluntad de los partidos políticos que controlan nuestra partitocracia de utilizar a su servicio el resto de las instituciones del Estado. Con algunas de ellas les resulta un poco más difícil, como ocurre con el TS, pero con otras es mucho más sencillo, porque sobre ellas ejercen un control directo y no meramente indirecto. Sin duda, el ejemplo paradigmático es el Tribunal Constitucional.

 

Como decía Clausewitz del arte de la guerra, la jurisprudencia constitucional es hoy en España una manera de hacer política por otros medios. Unos medios sin duda muy convenientes, porque permiten hacerla sin asumir ningún tipo de responsabilidad por ello. Esta es la clave de la cuestión. La decisión política queda revestida de un manto de juridicidad que deja a sus inspiradores últimos a salvo de cualquier crítica política. El mantra es siempre el mismo: se podrá estar de acuerdo o no con su contenido, pero hay que respetarlo porque se trata de una decisión técnica, con independencia de que sea más o menos acertada.

 

No, definitivamente no. La institución se ha corrompido y no sólo no cumple su función, sino que está pervirtiendo las reglas del juego democrático al colocarse al margen, tanto de la rendición de cuentas que debe estar implícita en toda decisión política, como de la voluntad de los ciudadanos a la hora de marcar una línea política a sus representantes.

 

Pasemos ahora a demostrarlo con un brevísimo comentario de esta sentencia.

 

El Auto recurrido de la Sala Especial del TS se limitaba a aplicar el art. 5.6 de la Ley Orgánica de Partidos Políticos que prohíbe la constitución e inscripción de un partido político cuando ese partido “pretenda continuar y suceder la actividad de otro declarado ilegal y disuelto”. Recordemos que esta Ley ha sido declarada constitucional y tiene el amparo del TEDH, y recordemos también que la ilegalización del partido político Batasuna fue declarada constitucional por una sentencia de 2003 y de nuevo ratificada por el TEDH. Tras una minuciosa apreciación de la prueba concurrente (y la verdad es que para el común de los mortales que leen los periódicos tampoco se necesitaba que fuese muy minuciosa), el TS considera probada esa continuidad en el caso de Sortu y rechaza su inscripción.

 

Pues bien, el Tribunal Constitucional tiene otra opinión al respecto. Pero no referida exactamente a la existencia de esa continuidad, aunque para vestir el muñeco no tiene más remedio que negarla, sino, en realidad, si uno lee bien la sentencia, sobre la conveniencia de que Sortu, un partido que manifiesta rechazar la violencia, pase a formar parte de nuestro entramado de partidos políticos legales.

 

Supongo que no sólo el TC, sino que casi todos los españoles tendremos una opinión política al respecto, todas muy respetables. Pero así como a mi particularmente me interesa mucho conocer la de mis compatriotas, o al menos las de los más significados, me importa un bledo la del TC. Porque este Tribunal no está para hacer política, sino para dictar sentencias de amparo e inconstitucionalidad en supuestos y con arreglo a procedimientos muy tasados. Y, en este concreto caso, lo que se le pedía únicamente a través de ese recurso de amparo, era que decidiese si el Auto de la Sala Especial vulneraba derechos constitucionales por el improcedente instrumento de deducir de la prueba practicada, utilizando para ello conclusiones no debidamente fundamentadas o irracionales, esa continuidad entre Batasuna y Sortu. Esto implica que si la inferencia era suficiente y coherente debía rechazarse el recurso, pues como reiteradamente tiene declarado el propio TC, no es posible en esta sede entrar en una revisión de las pruebas practicadas ni de la valoración de las mismas que haya hecho el TS, so pena de incurrir en un exceso de jurisdicción (SSTC 2/2004 y 31/2009).

 

Así lo alegaron el Abogado del Estado y el Ministerio Fiscal y lo reiteran los votos particulares. Por todos les incluyo el clarísimo de Aragón Reyes (aquí).

 

Pero el TC parte de un planteamiento completamente distinto. Claramente considera que el cambio de estrategia llevado a cabo por el entramado de Batasuna manifestando su intención de desarrollar su actividad de manera exclusivamente pacífica con rechazo de la violencia es merecedora de una oportunidad. Lo que pasa es que como eso no es de su competencia, tiene que acudir (fundamento décimo) al sorprendente pero no por eso menos patético subterfugio de negar la existencia de esa continuidad entre Batasuna y Sortu -pese a ser evidente para todos lo que tenemos ojos en la cara- por el simple dato de ese rechazo explícito de “todo tipo de violencia” contenido en sus estatutos.

 

En conclusión, como ya hemos manifestado reiteradamente en este blog con ocasión del análisis de otros casos semejantes, este tipo de política por otros medios es un atentado frontal contra el Estado de Derecho, porque, al vulnerar el principio de separación de poderes, convierte en Derecho lo que es política, construyendo así, frente a la advertencia de Maquiavelo y Adams, un grave fraude moral que no hace más que fomentar situaciones de impunidad. El problema verdaderamente grave es que, como advertía el primero de ellos, quizá ya sea demasiado tarde para ilusionarse con una reforma.

 

23 comentarios
  1. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    No tenemos Estado de Derecho (en realidad, desde hace bastante tiempo) pero en cambio tenemos Estado de Partidos.
    La esencia de la Democracia de Partidos es que los votos deciden. Los votos, no las opiniones, sean en la calle o en foros. Los votos de papel.
    Si esos votos continúan respaldando a los partidos al uso, las cosas seguirán así, e incluso peor.
    Esta “sentencia” es un paso más –no será el último- en la rendición del Estado ante ETA.
    Esa rendición la han decidido los políticos.
    En parte por miedo, miedo puro. Las armas de ETA a veces (pocas veces) les han apuntado a ellos. Casi siempre se han salvado, en ocasiones por la  cobardía de los etarras (también cobardes hasta el extremo), como aquél que tuvo al Rey en el punto de mira y no disparó porque no tenía segura la retirada. En otras ocasiones por el blindaje del coche (Aznar). La inmensa mayoría de las víctimas no son políticos. Pero así y todo, tienen miedo, muchísimo miedo.
    Normal en gente con intereses y sin ideales.
    Otra parte en la decisión la tiene la codicia. La ETA estorba a los procesos en marcha, siempre orientados al lucro de unos pocos a costa de casi todo el mundo. Estorba porque podría llegar a provocar “cosas” terribles, en las que es mejor no pensar…reacciones…
    Por esto se han rendido. Y seguirá el proceso: irán los etarras a la calle, y serán recibidos con colgaduras en sus pueblos. Como héroes.
    Naturalmente que si España estuviera viva y no muerta, si estuviera unida y decidida, derrotaría a ETA. Pero nuestros líderes no están por esa labor. Recuérdese la cara de horror de Rajoy cuando, la noche de su victoria, los suyos gritaban “España unida jamás será vencida”. ¡Huy, me van a llamar facha!

    Ni tampoco nuestro pueblo está por ella. Fútbol, famoseo, sexo, y a protestar contra los recortes… cuando llegan  la propia cartera. Punto.
    Con esta Partitocracia, la victoria es de ETA.
    Con estos partidos, no es posible el Estado de Derecho.
    Y lo que es mucho peor: con esta “España”, una reacción contra todo esto consitutiría un verdadero milagro.
    En el que yo, desde luego, no creo.
     
     

  2. Deus ex Machina
    Deus ex Machina Dice:

    Falta algo cuando dices:

    “negar la existencia de esa continuidad entre Batasuna y Sortu -pese a ser evidente para todos lo que tenemos ojos en la cara- por el simple dato de ese rechazo explícito de “todo tipo de violencia” contenido en sus estatutos.”

    Se te olvida que después de todo tipo de violencia, en los estatutos dice claramente  “en particular, la violencia de la organización ETA”.

    Podremos decir que si es mentira o no, pero esa condena de toda la violencia, y en particular, la de ETA, es un hecho completamente deferenciador con las demás organizaciones políticas abertzales

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Deus, es cierto que ese elemento es nuevo, pero es nuevo precisamente en el entramado Batasuna, no en la izquierda abertzale, pues en ella ya existían partidos que rechazaban la violencia de ETA. Por eso esto es un cambio de estrategia del mismo partido ilegalizado, no la creación de uno nuevo completamente al margen del anterior. Esa continuidad es lo que se le pedía al TC que valorase en este concreto caso, no otra cosa. A nuestros representantes políticos es a quienes les compete valorar si ese cambio de estrategia merece o no una reacción diferente.

    • Deus ex Machina
      Deus ex Machina Dice:

      Cuando hablaba de izquierda abertzale me estaba refiriendo al mundo Batasuna (obviamente es una generalización, pero casi siempre se usa como sinónimo). Y sobre el tema, el rechazo de la violencia, en particular, la de ETA es un elemento de ruptura y diferenciación muy claro. A Batasuna se le ilegalizó por ser parte de ETA, rechazar ETA es romper con ella, te llames Batasuna o Sortu. Daría igual que Sortu se llamase Batasuna si esta hace una ruptura con ETA. Si se rompe con ETA se acaba la justificación de la ilegalización. Y si condenas la violencia de ETA, por lo menos para mí, es romper con ella.

    • Manuel Hernández
      Manuel Hernández Dice:

      El abandono del terrorismo por parte de ETA es un cambio importante por parte de ETA. Pero ETA sigue siendo ETA, no una organización distinta con el mismo nombre. Y seguiría siendo aunque se cambiara el nombre. Y lo que compete al TC, entiendo yo, es decidir si Sortu es o no la continuación de Batasuna, no si procede o no levantar la ilegalización de esta.

    • Deus ex Machina
      Deus ex Machina Dice:

      Manuel, pongámonos en un supuesto absolutamente irreal en que la banda ETA dijese que deja la violencia y que absolutamente todos sus integrantes se presentarán ante la justicia para cumplir condena por aquellas actividades que hayan realizado y sean constitutivas de delito. Lo sé, es una situación totalmente irreal, pero poniéndonos en ese caso, ETA podría ser una asociación totalmente legal? Renunciando totalmente a la violencia no podría ser legal?

      Pues lo mismo con Sortu, Batasuna o HB, sea quien sea. Si en un determinado momento se desligan de ETA, esas organizaciones deben ser legales, porque en ningún momento justifican la violencia de la banda ni la apoyan. Y la condena de la violencia, especialmente la de ETA, por parte de Sortu es una ruptura, la continuidad en este caso se diluye bastante

  3. Robespierre
    Robespierre Dice:

    Para vestir así de al a estos muñecos me parece que la broma nos esta saliendo muy cara. Y no hablo solo de dinero, que también. Los políticos que hagan al menos este trabajo no?

  4. Kuzushi
    Kuzushi Dice:

    Totalmente de acuerdo. Para hacer política ya tenemos a los políticos. Al final, va a tener razón Esperanza Aguirre cuando propugna que el TC quede reducido a un sala del TS. Saldría más barato (al parecer cobran como el triple que un magistrado del TC), y, si tenemos suerte (recuerden que también está ahi el CGPJ) a lo mejor hacen justicia.

  5. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    El TC tiene un problema, y es que actúa como una tercera instancia judicial, por encima del TS, y a veces como una segunda instancia política, en coordinación o no con el Gobierno. Y su función es simplemente declarar si algo es constitucional, o no lo es. De hecho, queda fuera de sus funciones el adoptar una actitud proactiva indicando cómo debe interpretarse o aplicarse tal o cual norma. Debe decir algo no es contitucional y que el TS haga su función, que ésta sí es jurisdiccional, no como la del TC.

    Rodrigo, nos estás malacostrumbrando con tus magníficos posts comentarios de sentencias, y recuerdo los tres dedicados a Garzón, como muestra.

  6. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    UnaUna de las muestras mas perfectas de la degeneración institucional y democrática que caracteriza este fin de época que estamos viviendo en España. Los políticos se esconden detrás de las sentencias del TC para no asumir su responsabilidad como tales. Como  Abogada del Estado siento ademas el enorme paripe en que se convierten este tipo de sentencias donde las partes se creen que están hablando de Derecho y los jueces les contestan hablando de política. Y por supuesto nadie asume su responsabilidad ni rinde cuentas de nada. A mi me parece que los partidos y los políticos que estén a favor delegalizar Sortu lo deben de defender sin necesidad de ir cada dos minutos a pedir ayuda al TC. Y los que estén en contra, igual. Por favor un poco de seriedad y de responsabilidad.

  7. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay algo profundamente ignominioso en nuestra sociedad cuando se cede ante el crimen organizado por comodidad.

    Lo que aquí está sucediendo es propio de un Estado Fallido en una sociedad sin valores que pone sordina a un genocidio físico y cultural en toda regla que incluye además de asesinados, chantajeados y maltratados el mayor exilio de Europa con el resultado de construir un censo conveniente a los intereses electorales de los genocidas conscientes y de sus cómplices y promotores.

    ¿Por qué no se declaran como crímenes contra la humanidad imprescriptibles?

    Otro motivo más para la quiebra de legitimidad del Estado y de sus partidos.

    ¿Cómo no va a haber crisis o corrupción si fallan hasta ante lo más elemental?

  8. J
    J Dice:

    Entonces, ¿Batasuna y todos los que la formaban han quedado excluidos de la política para siempre, y sin posibilidad de reforma? 

    En mi opinión, el análisis de la continuidad no se puede reducir solamente al hecho de si se trata del mismo partido, sino que además ha de valorarse si las condiciones que sustanciaron la ilegalización persisten, o de lo contrario estaríamos manteniendo una sanción perpetua, lo cual es evidentemente inconstitucional. Los tribunales deben valorar ambas cosas si han de prestar una tutela judicial efectiva, y además yo creo que debería hacerse “beyond any reasonable doubt” como dirían los americanos.

    Y eso por no hablar que la ilegalización de un partido político es un mecanismo de colectivización de culpa que me parece bastante criticable, si algún miembro del partido ha cometido un delito que se les procese, pero los demás deberían de poder ejercer sus libertades constitucionales sin restricciones, puesto que han cumplido la ley.

     

  9. Jeremías Cohen
    Jeremías Cohen Dice:

    Entonces, J, tú legalizarías a cualquier asociación de malhechores. Como la Mafia, por ejemplo, si se montase unos estatutos en los que renunciara a la violencia.
    Es bastante probable que a unos cuantos huérfanos no les siente nada bien. 

  10. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    En la democratiquísima Italia está ilegalizado PARA SIEMPRE el Partido Fascista. Y no pasa nada.
    Sí que se puede ilegalizar un movimiento para siempre. Cadena perpetúa… y más querría yo (previa reforma de la Constitución, nadie me atribuya cal y cosas de esas); pero clamo en el desierto.

    • Pablo Sanjuán
      Pablo Sanjuán Dice:

      Democratiquísima Italia es una ironía, no? Por aquello de que en 63 años han tenido 62 gobiernos (desde 1945 a 2008); o por la “captación financiada de sufragios” de Berlusconi.
      Y cuidado con la “eficacia” del artículo de la constitución italiana que prohibe la “reorganización, bajo cualquier forma, del disuelto partido fascista”: desde el final de la IIGM hasta 1992 fue legal el Movimiento Social Italiano, integrado entre otros por “”demócratas”” como Pino Rauti, que luego fundó un partido llamado Ordine Nuovo (¿Qué se quería establecer con el pacto Alemania,Italia,Japón, un Nuevo Orden verdad?).
      Y después de disolverse en 1992 la mayoría de sus miembros activos fundaron en 1995 la Alianza Nacional de Fini… que en 2007 se integró en “pueblos de la libertad”, del gran estadista Silvio Berlusconi.
      Precisamente 5 senadores de este partido promovieron hace un año un proyecto de ley -de momento fallido- para derogar esa prohibición de reorganización.
      No seré yo quien defienda a la izquierda abertzale, pero la democracia se caracteriza, entre otras cosas, por esa eterna paradoja de que, en puridad, debería albergar y proteger posturas no democráticas que no sean contrarias a la Ley. Por el camino nos dotamos de una ley ad hoc que en el fondo, tipificaba lo que hacía Otegi (el siglo pasado, dirigentes políticos que no condenaran atentados los había de todos los colores).

      Ahora hay una situación distinta, entre otras cosas por lo señalado por Deus ex machina; quizá sea una artimaña para lograr reintroducir a HB en el circuito democrático, pero
      ¿es democrático/constitcional una “no legalización” preventiva?
      ¿si se busca que HB vuelva a particiapra en política con otro nombre, y con este nombre cumple las exigencias legales y constitucionales…debe prohibírseles eternamente la vuelta al redil?
      Si, por el sentido propio de la democracia, no inhabilitamos sine die al medico que en lugar de sanar mata, o al juez que es injusto a sabiendas… ¿por qué es lícito expulsar para siempre al no demócrata?
      Por supuesto, la admisión en la vida democrática y sus instituciones no obsta una especial y máxima vigilancia -una “libertad vigilada” si se me permite- del partido novel en democracia, y por supuesto, su posible expulsión con consecuencias agravadas -por reincidente- si se desvía lo más mínimo del ordenamiento.
      Quizá peco de inocente, pero esa es mi visión. La ausencia de amaiur en el homenaje a las víctimas en el Congreso me confirma mi ingenuidad, pero Gran Bretaña e Irlanda van camino de acabar solucionando el problema y normalizando sus relaciones (aunque sé que no es ni mucho menos el mismo tipo de conflicto y que Arnaldo Otegi no es ni Gerry Adamas ni Martin McGuinness.

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      Querido Pablo, de ironía nada.
      Italia es un perfecto ejemplo de Democracia de Partidos. Con todo lo que conlleva. Como la nuestra.

  11. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    J y Pablo, creo que en sus comentarios confunden precisamente lo que el post trata de separar: un tema político que conviene discutir y una decisión judicial que se utiliza torticeramente para no discutirlo. Ustedes plantean el tema de si Batasuna está condenada eternamente a la ilegalidad pese a su decisión de actuar sólo por vías políticas. En absoluto, pero si ese fuese el caso lo deberían haber planteado precisamente así, y no pretender crear otro partido diferente. Pero el problema de plantearlo así es que, si Batasuan y ETA son lo mismo, un requisito inexcusable para que tal planteamiento fuese creíble es la disolución de ETA, y esta no se ha producido. En el momento en que ETA se disuelva Batasuna no tendrá ningún problema para obtener su legalización. 
    En consecuencia, como ETA no quiere disolverse por el momento, “para tutelar el proceso”, deciden crear otro partido como si fuese algo distinto. Esto es lo que el TS impide, y esto es lo único que el TC debería haber estudiado, dejándo a los ciudadanos españoles la decisión de si vamos a admitir el subterfugio o no. Pero gracias a esa decisión política del TC este es un nuevo debate hurtado a la sociedad.

  12. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Gracias, Rodrigo. Hay que decir de nuevo que estos enfoques son valientes, dada la situació social. Está tan claro como el agua. Hay una representación gráfica esta misma semana, que es S.M. la Reina Isabel segunda estrechando la mano del responsanble de la muerte de personas inocentes. ¿Condenados para siempre? No, condenados como establezcan las normas vigentes, si es que Estepaís es un Estado de Derecho. En una democracia sustancial no caben partidos políticos que amparen el delito ni directa ni indirectamente, siempre que, como en nuestro caso, así lo establezcan las normas vigentes. Esta sentencia del TC, como la de Bildu (razonamientos similares) son piezas de un diseño de “autor”, pero es un diseño INJUSTO para quienes han sido víctimas de delitos. Pero la sentencia y el apretón de manos demuestran, sobre todo, la inutilidad de actuar con rectitud: Tú crea un problema suficientemente grande y entonces las leyes se acomodarán a tus necesidades. No comprendo qué clase de virtud o de cobardía (no lo sé, me lo pregunto también co respecto a la Shoa, o a Corea y Japón, o a Ruanda…) acompaña a las víctimas de estos bárbaros para aceptar una situación así. Ya se ha escrito aquí más veces: el TC y el CGPJ, que debieran ser pedestales del Derecho son, en realidad, órganos de una partitocracia – me lo pensaba, pero sí, lo escribiré – salvaje en la que los derechos individuales sólo cuentan si encajan en los de un determinado grupo de interés. Y Josef K, ningún jurista podrá defender con argumentos esta sentencia, sólo un leguleyo, tal vez incluso brillante, pero no un jurista que verdaderamente lo sea, como Rodrigo demuestra serlo, en mi modesta opinión, en su texto. Tal vez en unos meses tengamos al Rey estrechando la mano de Josu Ternera, incluso sin guante, y habrá gentes que estén felices de que haya “acabado la violencia”, pero, en realidad, se habrá instaurado definitivamente una más sofisticada y Orwelliana como ha escrito hace unos días en este Blog Fernando Rodríguez Prieto.

  13. robespierre
    robespierre Dice:

    Por lo demás, el nuevo reparto de cuotas por partidos en el TC nos augura más sentencias en esta linea, es decir, “previsibles” en función de la mayoría y del ponente y  no precisamente desde el punto de vista técnico. En fín, otra institución a la basura. Y lo más gracioso es que Rajoy y Rubalcaba se congratulan de haber llegado a un acuerdo para salvar al TC…cosas veredes. 

  14. Josef K.
    Josef K. Dice:

    Como no tengo ni idea del Código Penal no puedo defender la sentencia del TC con argumentos. He estudiado el Código Civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil y sobre todo la Jurisprudencia del Tribunal Supremo y para lo único que me ha servido es para comprobar que hay  jueces que se las saltan y no pasa nada.
     
    Pero como ciudadano si estoy de acuerdo con la sentencia de TC. Si unos ciudadanos presentan unos estatutos que cumple la ley de partidos políticos y además explícitamente rechazan la violencia no creo que unas sospechas sirvan para rechazar la inscripción como partido político. Me parece que lo correcto es legalizar y vigilar que ese partido cumpla con la ley. Lo que ha hecho el Tribunal Constitucional.
     
    Otra cosa bien distinta es el asunto de ETA. Una banda de asesinos, pistoleros y extorsionadores, que han hecho del chantaje y el tiro en la nuca su modo de vida. En un Estado de Derecho estos asesinos lo que tienen que hacer es entregar las armas, entregarse todos los que tengan delito de sangre y cumplir las penas que se les impongan. 

  15. Arcimboldo
    Arcimboldo Dice:

    He estudiado Derecho… ¿por qué nunca me lo enseñaron con tanta claridad como aquí?

  16. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Me estoy muriendo de envidia.
    Estaba Barak Obama (el de la conjunción planetaria de la Pajín) ahí todo preocupado por su reforma sanitaria, que había ido a parar al Tribunal Supremo (allí no gastan Tribunal Constitucional, como es sabido). Y el asunto no pintaba nada claro. Había empate entre los jueces, 4 a 4.
    Un revolcón a Obama justo antes de las elecciones en el tema que era su “niña bonita”, podía ser demoledor.
    Así las cosas, va el Chief Justice, Mr. John Roberts, y resuelve con su voto el empate. A favor de Obama, a favor del Medicare. Le salva la vida a Obama.
    Lo curioso del caso es que al Roberts le había nombrado Bush, “carca” donde los haya. Era un Juez “conservador”.
    El rebote que se han agarrado los republicanos ha sido apoteósico; véase ejemplo entre miles: http://www.lanuevanacion.com/articles.aspx?art=2591
    Bueno, pues yo me muero de envidia ante un sistema en el que los jueces votan estos asuntos según su conciencia, con independencia de quien les nombra. Como aquí en España, vamos…
     

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