Recortan el sueldo a todos los empleados públicos para no despedir a los enchufados

Por lo general uno intenta, aunque no siempre lo consigue, ser ponderado y ecuánime en las opiniones que vierte en este blog,  pero eso no impide que hoy exprese con claridad mi opinión aun a riesgo de que luego haya quien diga que tan solo sangro por la herida.

 

Y es que no todos los días nos enteramos de que, no solo nos escamotean de la noche a la mañana casi tres mil euros del ala -medio millón de las antiguas pesetas (en parte ya devengados)-, sino que además, en virtud de la subida del tipo impositivo del impuesto sobre el valor añadido, nuestra capacidad adquisitiva se va a ver reducida más o menos en un 2% neto más, lo que unido a los anteriores recortes y al incremento del coste de la vida, en particular el inflexible crecimiento de los precios regulados de la energía y el combustible hace que, sin comerlo ni beberlo, uno sea casi un 25% más pobre que hace un par de años.

 

La herida es por si misma importante, pero para los que conocemos un poco de que va el cuento, aún fastidia más si cabe por la forma en la que se aprueba, en medio de los aplausos y vítores en el Congreso, como si estuvieran celebrando una victoria más de los políticos contra los funcionarios de carrera de toda la vida, pues en el fondo lo que subyace tras esta opción es que se recorta el sueldo a todos los empleados públicos para no tener que despedir a la legión de enchufados que durante los últimos años han ingresado en todas las administraciones públicas gracias a las corruptelas partidistas (sea cual sea el partido que las maneje) por la puerta de atrás y pasando olímpicamente del principio de mérito y capacidad y, en muchas ocasiones del principio de publicidad y libre concurrencia.

 

Muchos han sido los instrumentos para poder colocar a las huestes propias, los amigos y parientes. Así, partiendo de un inducido desprestigio de las pruebas selectivas de ingreso (decimonónicas, memorísticas, trasnochadas, elitistas…) para justificar su relajación o incluso su sustitución por otras fórmulas en las que los elementos subjetivos sean más fáciles de introducir; la medida más dañina que se ha adoptado en materia de función publica fue la aprobación de un Estatuto del empleado público que mezcla curras con merinas e iguala a todos por abajo, tan ambiguo y abierto que después de años sin desarrollar permite, por poner un ejemplo de aberración que afecta a los funcionarios del Grupo A, amortizar puestos de trabajo técnicos o directivos reservados a funcionarios para poder contratar para esos cargos en régimen laboral fuera del convenio colectivo a personas ajenas a la función pública, con el premio adicional de escamotear los puestos así creados del techo de gasto de personal fijado presupuestariamente.

 

Y qué decir de la falacia en la reducción o congelación en la tasa de reposición de efectivos a la par que se mantiene o se incrementa la prestación de servicios, cubriendo las vacantes derivadas de las bajas producidas bien con interinidades o contratos temporales controlados directa o indirectamente por los sindicatos, bien con externalizaciones de servicios que, en la mayoría de los casos, son contratos laborales fraudulentos por constituir una cesión ilegal de trabajadores con arreglo a la legislación laboral.

 

Los interinos así contratados tienden a consolidar después su posición gracias a procesos de selección “light”, y los trabajadores de las contratas terminan incorporándose a la administración vía sentencia judicial, gracias a una perversa jurisprudencia consolidada por el malhadado Estatuto Básico, que hace prevalecer en el ámbito de las administraciones públicas la subrogación empresarial en el caso de cesión fraudulenta de un trabajador de sobre los principio de mérito y capacidad en el ingreso en la función pública, sin que eso tenga coste alguno para el gestor que, a sabiendas, recurre a estas prácticas.

 

En definitiva, gracias tanto a las corruptelas e intereses de unos y de otros como a la cada vez más evidente patrimonialización de las administraciones públicas por los partidos políticos y sindicatos, nos encontramos con que la usucapión o prescripción adquisitiva de derechos se ha terminado convirtiendo en la práctica en una nueva –y artera- forma de acceso al empleo público.

 

Eso, por no empezar a hablar de los contratados por las fundaciones privadas de capital público o por todas esas empresas públicas creadas solo con la finalidad de gastar dinero público al margen del rigor establecido por el Derecho Administrativo y que aunque se ha anunciado varias veces su disolución, ahí siguen para uso y disfrute de los agraciados.

 

Hace ya algunos años, tuve ocasión de escuchar como todo un Secretario de Estado para las Administraciones Públicas, en una intervención pública invitado a un congreso de FEDECA, nos trató a quienes le escuchábamos de ”privilegiados por tener un puesto de trabajo fijo” y es posible que en parte así sea, pero desde luego, al menos en el caso de los allí congregados, no es en absoluto un privilegio gracioso, como el que pretenden consolidar a favor de otros con esta bajada de sueldo, sino que fue ganado a pulso en duros procesos selectivos a las que pudieron presentarse todos los españoles licenciados universitarios que cumplieran con los requisitos y, después, con unos cursus honorum más o menos accidentados, en los que la inmensa mayoría hemos servido a nuestro país con lealtad, dedicación y mucho trabajo, aun cuando pronto fuimos conscientes de que en nuestras carreras administrativas la suerte, la arbitrariedad política y corporativa o el  amiguismo tienen mucha más influencia que el buen hacer o el buen saber (y en gran parte ese el problema que debemos resolver en nuestro modelo si queremos que sobreviva).

 

El qué ahora se vuelva a hacer tabla rasa y se trate por igual a justos y pecadores es una decisión que, como esa desastrosa amnistía para defraudadores, obvia cualquier componente ético y, en mi opinión, al margen del ahorro que pueda suponer,  servirá principalmente para sembrar el desánimo en los funcionarios competentes y para justificar en su conducta a los alborotadores y a los que ya han tirado la toalla.

50 comentarios
  1. angel perez
    angel perez Dice:

    Denunciémoslo con voz firme; pero en un acto de humildad muchos tienen que reconocer que han vivido alejados de la realidad económica: se están pidiendo más inversiones en justicia cuando estamos gastando un 8 por cien más en nuestro presupuesto nacional de lo que ingresamos. Hemos dejado también que se desvertebre la justicia y se convierta en un juguete en manos de los virreyes autonómicos multiplicando los gastos. Se han celebrado congresos absurdos sobre conceptos jurídicos y se ha olvidado lo esencial: la economía.
    No nos estamos jugando un simple recorte: nos estamos jugando que se pueda cobrar íntegro el sueldo a fin de mes, y la gente no es consciente de que si quebramos la bajada del sueldo será como mínimo del 20 %.
    Y frente a esta situación económica, ¿cuál es la respuesta? Tribunales Constitucionales desguazando nuestra constitución, Jueces y Fiscales discutiendo sobre unos recortes que afectarán a todos los ciudadanos, notarios convocando cien plazas viviendo en el pais de las maravillas..
    Pongamos los pies en el suelo. La economía es la que es, diga lo que diga la constitución, el código penal o nuestro código civil. Como sigamos viviendo más allá de la realidad, no llegará a fin de mes el sueldo.

    • Ya
      Ya Dice:

      No. No es justo que las deudas las paguemos siempre los funcionarios, o los ciudadanos en general, los más pobres y los más débiles. Además a base de recortes lo único que se está consiguiendo es más crecimiento negativo. ¿y cuándo no haya a nadie que recortar qué?
      No majete no. Lo justo sería ver quién se han estado forrando todos estos años, que no somos los funcionarios, sino las grandes empresas y los bancos, justo las que más deuda han creado, a las que se ha rescatado, y también todos los gastos innecesarios, la corrupción y los enchufados de la casta. Maldita sea si hubiera un poco de justicia estarían en la cárcel mucha gente y no tendríamos que pagar nosotros. Tu discurso me lo sé de memoria, es de una inmoralidad y una falta de compasión impresionante, más aún cuando quien dice estas cosas lo dice para impedir cualquier tentación de buscar alternativas y responsabilidades, inculcando que no se puede hacer otra cosa, que la situación es esta como si no se pudiera indagar ni pedir responsabilidades, y además incluye amenaza, amenazas que solo puede hacer alguién acostumbrado a tener el poder de cumplirlas. No y mil veces no, esto no es tan fácil como que los demás paguemos por toda la sinvergonzonería de los demás. Y además sin derecho la econmiía que no es más que el poder del más fuerte acabaría por esclavizarnos a todos.

  2. Blanca Villanueva
    Blanca Villanueva Dice:

    Muchas gracias Jose María por la claridad del post. Totalmente de acuerdo con todo lo que dices.

  3. Juan
    Juan Dice:

    Jose María,
    Sin duda tu post es brillante, y hace un perfecto diagnóstico de la situación. Para los que no somos funcionarios, las preguntas que si creo que debemos haceros son dos: Los cuerpos de funcionarios del estado, en particular las escalas A, y supongo que la B, ¿dónde habéis estado todos estos años mientras esto estaba sucediendo? ¿sólo consideráis que es grave cuando se suprime la paga de Navidad o ya lo considerábais grave mientras sucedía, pero creiáis que era mejor no hacer nada? Y la segunda pregunta es … ¿y ahora qué vais a hacer? ¿protestar porque os quitan la paga de Navidad? o ¿protestar porque la administración se ha llenada de políticos, allegados y empleados a dedo que nadie parece tener ninguna intención de reducir?
    Las reacciones que veo por ahora por parte de los funcionarios de los cuerpos “de élite” de la administración no es nada alentadora. Deberían ser los primeros interesados en ir a la raíz del problema que señalas, pero me parece que si les devuelven la paga de Navidad, todo “volvería a la normalidad de los últimos 20 años”.

    • Arcimboldo
      Arcimboldo Dice:

      Estimado Juan,
      ¿¿¿Quién te ha dicho que todo ha sido normal estos 20 años???
      ¿Quién te ha dicho que no hay asociaciones profesionales de funcionarios que llevan criticando estos desmanes desde hace años?
      Ahí tenemos la famosa carta de los Inspectores del Banco de España a Caruana en el año 2006, cuando nos estábamos tomando las copas después del banquete burbujil.

    • RatoALaCarcel
      RatoALaCarcel Dice:

      Los funcionarios llevamos AÑOS luchando contra esto. Otra cosa es que la sociedad haya tomado interés en escuchar lo que sus funcionarios estaban gritando en las calles. Que se lo digan a los funcionarios de la administración autónoma andaluza y sus camisetas naranjas. ¿Sabes cuántas bajadas de sueldo llevan aguantadas estos funcionarios andaluces? ¡¡¡¡CINCO!!!! Ningún gobierno nos quiere porque para ellos somos un estorbo. Lo que José María está denunciando viene ya de largo. Otra cosa es que tú, que formas parta de la ciudadanía general, te estés enterando ahora. 

    • GGD
      GGD Dice:

      Los funcionarios no somos nadie en la Administración, da igual tus méritos, tu formación, tu talento, tu lealtad al Estado…..Y esto lo puede ver cualquiera que se acerca a la Administración. Los altos cargos, de nombramiento estrictamente político, hacen absolutamente su voluntad y el que ose siquiera rechistar se juega el sueldo, porque los funcionarios no somos despedidos en principio, pero se nos cesa de nuestro puesto de libre designación y podemos perder con toda tranquilidad un 15, un 20 o, como a mí me ocurrió, un 25% del sueldo. 

      ¿Dónde estaba la sociedad civil,  cuando los socialistas aprobaron la nueva ley de la función pública, entre insultos a los funcionarios? ¿dónde cuando se aprobó la reforma del poder judicial? Pues de aquellos polvos han venido estos lodos. Todos aplauden los ataques a los funcionarios y luego la gente se sorprende de que en el Sector público el control de gestión apenas exista  

      Pero cómo va a existir ¿se van a controlar los altos cargos los unos a los otros cuando la autoridad, por supuesto política, que los ha nombrado es la misma? Sólo unas instituciones y unos órganos de control sólidos habrían puesto algún freno a los excesos, pero tales instituciones no son sólidas porque los funcionarios estamos al albur del político en nuestro pan de cada día, y compartimos espacio con enchufados de toda laya, instituciones y órganos de control incluidos, con el aplauso, eso sí, del público en general, que piensan que está muy bien el deporte de maltratar al funcionario.

      Las asociaciones de funcionarios no han parado de quejarse en todo este tiempo, pero ni a los partidos políticos ni a la prensa (todos sabemos que para que la prensa publique tiene que estar interesado algún partido) han querido hacer campaña en este sentido.

      Sin funcionarios profesionales e independientes no hay administración que funcione. Es una conclusión histórica, que no se ha alcanzado antes de ayer,  pero los partidos quisieron poner a los órganos administrativos a sus pies, con el pretexto de que los funcionarios necesitan la bota del alto cargo encima, porque si  no, no trabajan, y la gente tragó esa píldora y por eso tenemos la crisis democrática e institucional que tenemos, en la que no hay ni una sola institución que se salve.

      Tenéis razón, los funcionarios que han sacado su oposición estudiando diez horas diarias durante 20 meses o más son unos vagos, unos aprovechados y no merecen el menor crédito: echaros en brazos de los políticos cuyo mayor mérito es la capacidad de adulación, o el tener una determinada familia, o el haber estado calentando el asiento con lealtad intachable a los mandamases del partido, que os irá mucho mejor. 

  4. Taxidermista
    Taxidermista Dice:

    Si es que la política se ha convertido en un negocio para algunos. negocio familiar al fin y al cabo: <a href=”http://www.4upress.com/index.php/politica/item/488-cuando-la-pol%C3%ADtica-es-un-negocio-familiar#.UAZwjPXjo88″ title=”Cuando la política es un negocio familiar”>Cuando la política es un negocio familiar</a>

  5. Juan
    Juan Dice:

    Arcimboldo,
    Me alegro de que estos 20 años no hayan sido “normales”. Pero te aseguro que lo que la sociedad ha percibido es que han sido “muy normales” para los cuerpos de funcionarios del Estado. El ejemplo que comentas se percibe como una anécdota frente a la magnitud del despropósito y los desmanes que han sucedido en estos 20 años. Es posible que las asociaciones profesionales se hayan quejado de la raíz del poblema, pero habitualmente se les escucha quejarse “de otras cosas”. Creo que de esto no ha sido nada habitual. Pero probablemente estaré equivocado … aunque solo puedo que transmitir lo que percibimos los “no funcionarios ni empleados públicos”.

    • Daniel
      Daniel Dice:

      Estimado Juan,
      No sé dónde habrás vivido tu estos últimos años, pero yo llevo desde hace más de una década oyendo cómo a los funcionarios no paraban de congelarles el suelo y hacerles putadas.
      Mientras tanto, analfabetos varios, que dejaban los estudios a los 16, ganaban mucho dinero trabajando en la construcción y se burlaban de los funcionarios y sus sueldos, eso sí, llamándoles siempre vagos y privilegiados.
      Los culpables de la actual situación no son los funcionarios, ni tampoco los analfabetos que ahora les llaman privilegiados; los culpables son, sencillamente, los políticos, los empresarios y la banca, que vienen desde la época de Felipe González robando a manos llenas, llenando las administraciones de enchufados de a 80 mil euros año y presionando para recortarnos derechos laborales y bajarnos el sueldo al resto, mientras se blindan vidas de lujo a nuestra costa.
      Intentan ponernos en contra a unos de otros, siempre lo hacen, porque saben que si nos unimos, su corruptocracia dura dos días.
      PD: no soy funcionario.

  6. Rafa Lodeiro
    Rafa Lodeiro Dice:

    Totalmente de acuerdo con el artículo. La gente lleva clamando contra esto por lo menos dos años, pero ahora, que es cuando en vez de las del vecino, son las propias barbas las que vemos cortar, salen todos a la calle. Han tardado dos años en salir a la calle algunos funcionarios. Pues ya saben, pero se dijo hace tiempo ya: o los hacemos obedecer o aquí nos llevan a todos por delante. Pues en ese camino están, y para cuando queramos reaccionar, será tarde ya.

  7. Javier
    Javier Dice:

    Mi pregunta es: ¿por qué si los funcionarios públicos no se movilizan para denunciar a los vagos que hay entre ellos mientras hay tanta gente este país que pasa necesidad (y a los que sí trabajais os terminan amargando)? 

    y por otro lado.. ¿no son los funcionarios los que conocen muchos de los trapicheos que hay en la Administración?, ¿por qué no se unen para denunciar también eso y acabar con tanta basura política?

    Señores funcionarios… somos muuuucha la gente preparada en este país con las pagas extras prorrateadas para hacernos creer que cobramos más de lo que realmente hacemos, así llevamos muuuuchos años, y jamás se les vio movilizarse para que los beneficios que tenían ustedes (con esos sindicatos que sólo se preocupaban de vds) se extendieran al resto de trabajadores también.

    • GGD
      GGD Dice:

      Si tú realmente crees que  los funcionarios son más o menos vagos que la media del país y que esa es la causa de que los políticos hayan adoptado las decisiones que han adoptado de efectuar inversiones ruinosas en infraestructuras, de crear entes públicos innecesarios, de conceder subvenciones  a troche y moche, de amparar la especulación urbanística……..

      Por otra parte, los funcionarios no disfrutamos de privilegio alguno, sino que tenemos un régimen distinto de los laborales, que también existen en la Administración, con sus ventajas y también con sus inconvenientes, que no se difunden. Yo ese régimen lo asumí libremente (bien es verdad que en ese momento el paro en  España era también del orden del 20%) y también lo hizo la Administración. No tengo nada de qué avergonzarme, sólo me he esforzado y he contribuido con todas mis capacidades al patrimonio común.

      Dudo mucho de que los laborales quisieran el régimen funcionarial, sujeto a la jurisdicción contencioso administrativa y no a la laboral, con unos derechos muy inferiores a los laborales, por ejemplo, en estos momentos, en materia de acoso laboral, pudiendo ser cesados de nuestros puestos de trabajo prácticamente sin limitaciones y casi sin justificación alguna, y sufriendo importantes mermas en nuestras retribuciones  sin percibir indemnización ni compensación alguna, como sí perciben los  laborales, que pasan al paro y reciben simultáneamente la correspondiente indemnización por despido, hasta ahora bastante sustanciosa en el caso de los empleados fijos. Tanto es así, que el régimen funcionarial no lo ha solicitado para los laborales ningún sindicato, porque supone una merma en los derechos laborales. 

      Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y en el contexto de la crisis, mucha gente vuelve la mirada a la administración y esos puestos de trabajo ya no parecen poco brillantes y mal remunerados, pero es pasajero, cuando las cosas vuelvan a ir mejor, ya nadie, y después de lo que ha sucedido menos aún, querrá ir a trabajar a la Administración pública, a aguantar la bota del político y a sustentar sus pretensiones al margen del interés público. 

      Es más, pienso que muchos funcionarios, en cuanto España remonte un poco, pensarán, yo lo hago, en abandonar la Administración Pública, para que vengáis los muy preparados que decís que estáis fuera. 

  8. Juan
    Juan Dice:

    Daniel,
    Está muy bien decir que la culpa la tienen los políticos, los amigos de los políticos, etc, etc. Está bien decir que ellos tienen la culpa. Ahí estaremos todos de acuerdo. Pero la pregunta que queda es la de … y que hicimos mientras todo esto sucedía. A mi me parece que los funcionarios, especialmente los cuerpos “de élite” de la administración hicieron muy poco. Yo diría que no  hicieron nada. Más vale tarde que nunca. Y si vas a responder que el resto de la sociedad tampoco lo hizo es verdad. Pero es importante recordar que a los funcionarios, el resto de la sociedad les ha dado un “privilegio”, que es el trabajo para toda la vida. Ese privilegio, no es como suele entenderse, por haber sacado una difícil oposición (que sin duda valoro y no le quito mérito), sino para que con esa seguridad pudieran poner coto a los desmanes de los políticos y allegados. Si tengo que poner una nota a esa función que la sociedad asigna a los funcionarios, mi nota es un CERO. Si ahora se van a movilizar para denunciar los desmanes, y empezar a ejercer la responsabilidad que va unida al privilegio del trabajo para toda la vida, bienvenido sea. Pero han pasado muchos años. Y aún tenemos que verlo … Si su reivindicación sigue centrada en la bajada de sueldo, sin duda tendrán toda mi solidaridad, pero como la tienen las muchas personas a las que veo cada día en todos los sectores económicos de España quedarse en la calle o bajarles el sueldo. Ni más, ni menos.

  9. Juan
    Juan Dice:


    RatoALaCarcel, desde mi más profundo respeto, yo  no he escuchado a los funcionarios ni denunciar los desmanes miles que se han comentido en  las administraciones, ni el descontrol total con las contrataciones, ni el desmadre con las empresas públicas, fundaciones y similares. Si les he escuchado reivindicar sobre su salario y sus condiciones laborales (a lo cual sin duda tienen todo el derecho del mundo a reclamar como cualquier trabajador). Tu misma hablas de las bajadas de sueldos en la administración andaluza. Es lamentable sin duda. Pero no escucho hablar de cuánta gente hay ocupando cargos por ser amigo de, o cuánta corrupción hay en las administraciones … Desde luego sobre eso no escucho hablar a los funcionarios. Si ahora ya se establece la relación entre la bajada de sueldos, y el deterioro de las administraciones, pues es un gran paso, que hasta ahora no lo habíamos visto, y quizás sea un paso hacia la solución …

  10. robespierre
    robespierre Dice:

    La carta de los señores inspectores se escribió en el año 2006 pero se ha publicado en éste, que yo sepa o eso se ha dicho en este blog, cuando ya se sabía que salía Fernandez Ordoñez. Lo siento, pero coincido con Juan, los funcionarios de los grandes cuerpos de la Administración que sin duda conocían lo que bien expone Jose María se han quedado muy calladitos mientras la fiesta no ha ido con ellos. Así que, más vale tarde que nunca, pero un poco de autocrítica no les vendría nada mal. Desde luego, los más responsables y culpables son los políticos, pero recordemos también que el silencio o el consentimiento de muchos ha sido esencial para haber llegado a esta insólita situación que, insisto, bien denuncia el autor del post.

  11. Jedc
    Jedc Dice:

    Me gustaría responder a los lectores que destacan el hecho de que los funcionarios no han utilizado su plaza fija como arma para denunciar los casos de corrupción y enchufe que se veían. Yo, teniendo amigos entre el profesorado universitario puedo INTUIR dos razones. La primera es la misma por la que cualquier trabajador no denuncia a sus jefes cuando enchufan a sus hijos/cuñados/sobrinos, y es una mentalidad de que esto siempre ha sido así y más nos vale aguantarnos porque no podemos hacer nada contra eso. Reconozco que esto no es cierto y sí se pueden hacer cosas, pero hemos de reconocer que todos hemos pensado así cuando hemos visto este tipo de injusticias, sea empresa pública o privada. La segunda y más importante razón es que si denuncias estas prácticas, aunque tengas plaza fija, el enchufado/político de turno te va a hacer la vida imposible para tratar por todos los medios (repito, por TODOS los medios) que abandones tu trabajo o que si decides quedarte, te atengas a que cada vez que haya una oportunidad para atacarte lo hará, del mismo modo que tratará de hundir toda tu carrera profesional. Ah, y despídete de todas tus opciones de ascender en algún momento de tu vida, por muy bueno que seas.
    A día de hoy las protestas han comenzado porque muchos funcionarios, al igual que otros trabajadores, se empiezan a dar cuenta de que tienen que unirse.

    Por último, me gustaría felicitar al autor de este post.
     

    • Juan
      Juan Dice:

      Jedc, Creo que las dos razones que das son perfectamente comprensibles, y todos las compartimos. Son las mismas razones que siente cada trabajador en su empresa. No seré yo quien las critique. Querer mantener el puesto de trabajo es una ambición y un miedo legítimo y ampliamente extendido. Pero permíteme que siendo así, la sociedad empiece a preguntarse exactamente por qué los funcionarios tienen asegurado el puesto para toda la vida. Desde luego tienen derecho a un salario adecuado, a que promonionen los más válidos, a los beneficios sociales, como cualquier otro trabajador. Pero si en lo que respecta a su “comportamiento con los jefes políticos”, es igual que el resto de los trabajadores (miedo, nunca denunciar, mirar para otro lado, …), creo que el diseño de la administración ya no es válido (como muestra el desastre en que nos encontramos) y habrá que repensarlo. Y quizás haya que poner también en cuestión el “trabajo para toda la vida”, si eso no asegura un mayor control de los desmanes de los políticos, y habrá que buscar esos controles de otra forma. Lo que es cierto es que si denuncia solo un funcionario, probablemente será arrinconado y vilipendiado, como lo describes. Pero seguro que si denuncian todos los funcionarios, eso no sucederá. Creo que solo es cuestión de solidaridad entre los funcionarios, no de mirar para otro lado.

    • Laura
      Laura Dice:

      Simplemente, algunas apreciaciones:
      Por favor dejad de hablar en todos los medios de comunicación, foros y blogs de funcionarios y empezad a pensar en el EMPLEADO PÚBLICO. No me aventuraré a dar cifras que desconozco, pero en la Administración no sólo hay funcionarios de carrera, también hay interinos, personal laboral y hasta no hace mucho, personal con contratos por Obra y Servicio. Y en muchos ayuntamientos, por no decir en la gran mayoría, el personal laboral es mucho más numeroso que el funcionario. Y a todo empleado afectan estas medidas, incluídos los que trabajan para empresas con participación pública, como suelen ser las empresas de servicios (recogidas de basuras, mantenimiento, formación e inserción laboral, servicios de acogida, vivienda social…)
       
      Totalmente de acuerdo con Juan de que el sistema y la estructura laboral de la administración pública ya no funciona ni es válida, pero desde mi humilde opinión, ha dejado de ser válida por el abuso de poder, el enchufismo y la perversión que se ha hecho del sistema para poder acomodar a amigos y familiares en todo tipo de cargos y puestos de trabajo.
       
      Habrá personas más o menos trabajadoras en la administración, IGUAL QUE EN LA EMPRESA PRIVADA. Y que no me vengan con eso de que en la privada van a la calle porque todos sabemos que no siempre se detecta al perezoso, o que quizás el perezoso es amigo de… familia de…
       
      Que el resto de trabajadores detectan las malas praxis y como se coloca al enchufado de turno? Evidente, como en cualquier empresa. Medios para denunciarlo, pocos. Como bien apunta Jedc, hay las mismas razones que en la empresa privada y algunas más.
       
      La diferencia es que por ser la Administración Pública, existe la convinción en la población de que el “funcionario” puede con todo, porque “como tiene plaza de por vida” no le pueden hacer nada, y como “todos estamos pagando su sueldo” nos lo debe. No sólo debe trabajar duro cada día, sino que además debe velar por claridad y transparencia de toda la Administración y su buen funcionamiento. Aunque sea el conserje del edificio, oiga.
       
      Por favor…. dejen ya los topicazos y pongan un poco de sentido común a la hora de criticar. Qué críticas hay muchas por hacer, evidente, si no, no estaríamos como estamos.

  12. Blas Meca
    Blas Meca Dice:

    Los funcionarios no se movilizan para denunciar a sus vagos por la misma razón que no lo hacen los electricistas, las cajeras de los supermercados, los fontaneros o cualquiera de los profesionales al margen de la actividad pública. Por mero corporativismo o por el mal hábito de proteger al colectivo propio bajo cualquier circunstancia. Conozco incompetentes en todas las profesiones y tampoco he oído las denuncias de sus colegas. En cuanto a que los propios funcionarios deberían impedir los trapicheos de la Administración porque conocen sus abusos, cabe la disculpa de su hastío por clamar en el desierto y de que no estén dispuestos a luchar etérnamente contra lo imposible, máxime cuando esta denuncia acusatoria suele redundar en claro perjuicio del denunciante y cuando socialmente no se responde más que con la indiferencia y el desprecio. Si el funcionario debería oponerse a los abusos de la administración, el asalariado también debería oponerse al abuso del empresario. Quizás los funcionarios tampoco estén dispuestos a avalar las revindicaciones de quienes jamás avalaron las suyas ni de quienes miraron hacia otro lugar mientras y aprovechaban los tiempos de bonanza.  Una cierta dejación de responsabilidades compartida por quien no denuncia al defraudador de impuestos o no advierte a un cliente de la estafa a que lo somete la empresa para la que trabaja. Por fin, y respondiendo al argumento de la mucha gente preparada, me consta que en las distintas Administraciones Públicas existe un auténtico batallón de gente preparada que además superó distintos procesos selectivos donde se ponía a prueba su capacidad y su paciencia. Los acusadores, los garantes de la disciplina en el trabajo ajeno, no suelen dar cuenta de cómo y dónde han obtenido sus méritos. Algunos no tuvieron tiempo porque se encontraban en otro lugar, o porque los entretenían obligaciones más dignas que el estudio y el esfuerzo ante los libros. Las pagas extras, la satisfacción económica de las horas extraordinarias, el disfrute de las vacaciones anuales o el cumplimiento del horario pactado no son un beneficio de los funcionarios sino un derecho perfectamente consolidado para todos los trabajadores, un derecho conseguido en buena parte gracias a los muy denostados sindicatos. Quien transige en la jornada partida cuando en realidad sólo es jornada intensiva, quien acepta salarios por debajo del límite legal, o quien mira hacia otro sitio mientras acepta un sobre que escapa a todos los controles de hacienda, porque así complementa un sueldo cuya legalidad debería ser incuestionable y porque sólo los imbéciles pagan sus impuestos, no puede pretender que después otros luchen por los derechos que ellos rindieron por motivos tan egoístas y humanos como ellos censuran ahora en el colectivo de funcionarios. Lo de siempre, la paja en el ojo ajeno.

    • GGD
      GGD Dice:

      Pero cómo vamos a oponernos a nada si no tenemos capacidad de decisión alguna, porque toda se ha puesto en manos de los órganos de nombramiento político, de los altos cargos, que son los directivos de la administración y los pocos supuestos en que no es así ya se ocupan de poner a la persona “idónea” (enchufado).

      Los “cuerpos de élite” ni cobran como  élite,  ni mandan absolutamente  nada en la administración. Todos están en sus puestos de trabajo de libre designación, y el que se queje, lo mandan a galeras.

      Eso era antes, con Franco. En el Estado democrático, mandan los altos cargos, de nombramiento político, o sea, de los partidos “democráticos”, que, por norma, ignoran y desprecian a los funcionarios. Esto formó parte de la reforma “democrática” de las instituciones abordada por Felipe González en los primeros 80.

      Respecto de denunciarlo, si la prensa no quiere darle difusión, ya puedes hacer lo que quieras que lo único que te puedes llevar es un expediente administrativo, por revelación de secretos oficiales, y hasta con denuncias por difamación.

      Y la prensa está finalmente al servicio de los partidos.

       

  13. marisabidilla
    marisabidilla Dice:

    Trabajo desde hace dos años en la empresa privada y los diez años anteriores como laboral en el Ministerio de Sanidad (grupo A). Horario en el Ministerio: 9-14.30 (descontaban 1 h al día por derechos adquiridos de transporte a un pueblo de Madrid  a 13 km de La Puerta del Sol), mi última nómina en el ministerio 2618 euros. 30 días laborales de vacaciones y cuatro días al año hasta las 12 de la mañana. Viernes últimos de mes salida a las 13 hpor derecho adquirido en el Centro de cuando se cobraba antaño por cheque. Siguen igual a día de hoy
    Empresa privada. Horario: 9-18 h (horas extra incontables)Distancia a La Puerta del Sol 28 km. Nómina como investigador(doctor) 1700 euros. 25 días laborales de vacaciones anuales.

  14. Jose Mª Pérez
    Jose Mª Pérez Dice:

    Es cierto que en esta situación como en el resto de las circunstancias que explican la actual crisis todos hemos tenido nuestra parte de responsabilidad, aunque la denuncia de esta situación viene de antiguo en los debates internos y, sobretodo, en entronos académicos y monofgrafías sobre la función  pública, un ejemplo de ello se pùede ver en este post:  http://reflexionesdeunhombrecorriente.blogspot.com.es/2011/05/el-ocaso-de-la-funcion-publica-en.html

    Pero también es cierto (y he sido testigo de ello) que el pulso entre los órganos funcionariales de control y la arbitrariedad impulsada desde el entorno  del poder se ha venido manteniendo de manera soterrada a lo largo del tiempo durante las últimas décadas, al menos en la Administración General del Estado y se han parado muchos desmanes en ese sentido. Sin embargo, finalmente el pulso se vencido a favor de quien detenta el auténtico poder que está en manos del gobernante, quien gracias a la figura de la libre designación tiene la capacidad de cesar al funcionario incómodo y tras la progresiva pérdida de poder adquisitivo, la diferencia retributiva para un funcionario de grupo A entre ocupar un puesto de libre designación u ocupar un puesto base puede significar el llegar con su sueldo a fin de mes o no llegar.

    Por otra parte, es cierto que existe un proceso inegable de coptación de funcionarios por las estrucutras de los partidos políticos y, en esos casos, existe una dualidad de lealtades que puede concluir, en la actual conyuntuira de confrontación política, en un conflicto de intereses de dificil resolución.

    A esto, es triste reconocerlo, se suma la utilización por el político del principio  “divide y venceras” aprovechando las viejas rivalidades que existen entre los Cuerpos de funcionarios y dejando que se despedacen por unas pocas migajas (un ejemplo de ello, la forma en la que se repartieron los cargos de Presidente y vocal en el relativamente reciente Tribunal Central de contratación administrativa entre los Cuerpos de Abogados del Estado, Administradores civiles e interventores de Hacienda, cambiando incluso la Orden de convocatoria despuiés de concluir el plazo para la presentación de solicitudes.

    Pero todo ello no obvia la realidad expuesta en mi post

  15. F. Javier Oñate Cuadros
    F. Javier Oñate Cuadros Dice:

    Como he tratado de defender aquí creo que la función pública requiere un replanteamiento general: Pocos funcionarios, muy bien pagados y entrenados en la función de controlar a los políticos. Con una función cuasi judicial. Un estado más pequeño y como se dice ahora sostenible.

    Es curioso que por donde van a empezar los recortes de personal en serio son precisamente en sectores en los que el estado tiene un monopolio natural sin sustituto privado posible: el ejército y la policía. 

  16. JJGF
    JJGF Dice:

    Pero Marisa(bidilla), ¿por qué ha decidido usted dejar el Ministerio? ¿Es usted una idealista y se fue voluntariamente o se le acabó el contrato?

    • GGD
      GGD Dice:

      Después de diez años, indudablemente esta persona era fija. No se entiende absolutamente nada de su exposición. No se entiende que dejara un trabajo de 2800 euros por otro de 1700, al menos no se puede entender que lo dejara voluntariamente.

      Respecto de las condiciones de horarios, lo de salir a las 13 horas, como reminiscencia de cuando se cobraba por cheque, yo creo que llevo cobrando por transferencia los últimos 25 años por lo menos.

      Lo de los derechos adquiridos es hasta una expresión en desuso, no puedo imaginarme  a qué se refiere con eso de los derechos por transporte.

      El horario que indica no es el común en los centros de trabajo públicos de los Ministerios, donde se trabaja también por las tardes, y respecto de las vacaciones lo ignoro, ya que el régimen laboral es distinto al funcionarial.

  17. JM Garilleti
    JM Garilleti Dice:

    José María, muy de acuerdo con su exposición. Se podrá criticar en algunos aspectos concretos, pero ello no merma la realidad del mensaje. 

  18. D.T
    D.T Dice:

    El grupo parlamentario aplaudia al presidente. Apoyando en un gesto habitual las medidas que el gabinete habia tomado y se estaban haciendo publicas. Yo, que trabajo en la empresa privado, trabajamos el doble para facturar lo mismo que antes y obtener una retribucion menor por aquello de lo que pueda pasar…si la administracion publica no estuviese sobre dimensionada y hubiese controles de productividad, como en cuquier empresa privada, a todos los niveles, no solo en algunos. Si esa complacencia de ‘ a mi no me quita nadie la silla ‘ porque soy funcionario pero no me importa lo que tengo encima de la mesa, que ha pasado y por desgracia sigue pensando en muchas mesas de la administracion… Si otras muchas cosas mas no fuesen como son, nuestra administracion triplicada, las empresas publicas, las televisones, etc….estariamos en una situacion mejor. No es aceptable que porque haya que corregir muchas otras cosas cuando por fin se decide meter las tijeras a la administracion la reaccion sea no la de arrimar el hombro si no la de la culpa es del de enfrente, muy comun entre nosotros los españoles….

  19. JJGF
    JJGF Dice:

    Javier Oñate, olvídate. Quitando los cuerpos de letrados del Consejo de Estado, notarios y registradores, en ninguno más se asciende por antiguedad. Hasta en el cuerpo de Abogados del Estado funcionan las libres designaciones, y eso que éste es de los pocos cuerpos que tienen unas funciones asignadas que no pueden ser realizadas por otros cuerpos.

    Mientras exista, en la práctica, las Libre Designació (LD)n, como sistema general para cubrir los puestos mejor pagados, lo de controlar a los políticos es puro wishful thinking porque el que te libredesigna lo que quiere es un palmero, un agradaor, y no uno que le vigile.

    El asunto de las LD, llega tan lejos que yo apruebo una oposición en un pueblo de Soria, con 800 habitantes, estudiandome un temario de 60 temas,  y puedo acceder a una plaza en Madrid capital, donde los funcionarios se han tenido que estudiar un temario de 170 temas. Basta que el político quiera nombrarme y configure la plaza como “abierta” a otras AAPP. Y éste es el pan nuestro de cada día, por ejemplo en el Ayuntamiento de Madrid, donde los funcionarios propios quedan preteridos y los peor pagados en sus Admnistraciones de origen, previa la oportunda LD, copan los mejores puestos, funcionarios de Galapagar, de la escala de Tráfico, de Alameda de la Sagra, de la JCCL….

  20. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    http://www.google.es/imgres?q=gorro+papel+aluminio&num=10&hl=es&biw=1024&bih=600&tbm=isch&tbnid=tFYFpiaycfbntM:&imgrefurl=http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php%3Fp%3D13201780%26sid%3D1916514b943acec54d16a369d6772787&docid=gZQhXwu5fovU-M&imgurl=http://www1.picturepush.com/photo/a/7779284/img/illuminati/its-a-conspiracy.jpg&w=640&h=480&ei=w6gGUMnSIKfQ4QS-0qCECQ&zoom=1&iact=hc&vpx=398&vpy=270&dur=141&hovh=194&hovw=259&tx=135&ty=184&sig=100519667036628042942&page=3&tbnh=124&tbnw=189&start=40&ndsp=23&ved=1t:429,r:2,s:40,i:208”
    La “fashion people” (políticos y muchirricos) están unidísimos; no llegarán al medio millón, pero vaya si están unidos. Los muchos millones de descontentos no tenemos posibilidad de unidad.
    Es fácil deducir quién va a vencer.
    Leamos “MIAU”, que es lo que se avecina.
    ¡Bendigamos esta “Democracia”, que nos depara constantes gestos de justicia y de libertad! Funcionario, trabaja hasta gratis si es preciso, mientras a tu lado el enchufado de turno aparece solo para cobrar su mega sueldo.
    Y admitamos los nuevos criterios de acceso a la “gobernanza”: nada de “mérito y capacidad”; parentesco, amistad, y lecho.
    ¿SOLUCION?
    Un pueblo UNIDO barrería esta chusma.
     Pero el pueblo está terriblemente desunido. Nunca nos pondremos de acuerdo en la protesta. Hace décadas nos hubiera podido unir la moral “judeo cristiana”, básicamente el “no robarás”.
    Pero la mera mención de esa moral suscita aquí hondísimas repulsas; no digamos entre los perroflautas. Entonces ¿qué nos va a unir?
    Salgamos a los foros, a la red y a la calle.. a pelearnos entre nosotros. “Yo quiero más autonomías, yo que tribute la Iglesia, yo pasta para la “Memoria Histórica” y que dinamiten el Valle de los Caídos, yo que el Reiki sea a cargo de la Seguridad Social,  yo que haya puerto de mar en Toledo, yo que repartan gratis gorros de papel de aluminio para protegernos de los “iluminati”…
    (Véase, si sale, foto ut supra).
    La “fashion people” (políticos y muchirricos) están unidísimos; no llegarán al medio millón, pero vaya si están unidos. Los muchos millones de descontentos no tenemos posibilidad de unidad.

    Es fácil deducir quién va a vencer.
    Por cierto, nunca, pero nunca, leo la palabra “MASONERIA”
    Me resulta curioso… ¿será que no existe?

  21. wang
    wang Dice:

    Cierto es lo que decís: los políticos son los culpables, ninguna medida sería necesaria si los 450000 políticos se convirtieran en 100000, se suprimieran CCAA, se devolvieran competencias al Estado y se refundieran a la mitad los Ayuntamientos. Cierto es que esto no lo van a hacer. Cierto es que los funcionarios callaron pero cierto es que no podían hacer nada. El tema es que no hay dinero, tomen conciencia de esto, que será una suerte si algún funcionario acaba cobrando 1000€ y que hasta que no se redacte una verdadera Constitución por los ciudadanos y no una Carta otorgada post-franquista, no hay nada que hacer. O nos movemos todos: funcionarios y privados, empresarios y trabajadores, parados y jubilados… O nos van a matar. Asegurado. 
     

  22. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Coincido con casi todo lo dicho más arriba, y por supuesto con el autor del post, como siempre muy claro y muy riguroso. Y coincido porque todos tienen una parte de razón. Yo, desde mi experiencia en la Administración Pública (AGE y luego una empresa pública) puedo constatar el deterioro constante en la función pública que se ha vivido desde finales de los años 80 hasta la actualidad (los últimos seis años lo he vivido desde una pyme) y coincido que la causa última es la politización que ha ganado a la profesionalización por muchas causas que creo están bien analizadas por el autor y diversos comentaristas. Ahora el cáncer ha hecho metástasis y ya nos hemos dado cuenta aunque nos hayamos tenido que colocar al borde del abismo. Ahora se trata de buscar soluciones entre todos, porque ciertamente todos tenemos una responsabilidad. Recuerden, los malos ganan porque los buenos desisten

  23. jorgescc
    jorgescc Dice:

    Si el Estado no les paga más es porque no puede, pues el Estado AMA a la función pública. De hecho nos quiere a todos funcionarios. 

    El Estado tiene organizada una guerra civil entre los que pagan impuestos y los que los consumen, pues cuantos más dependan del Estado menos resistencias éste encontrará para imponer su tiranía, pues los restos de oposición al Estado caníbal residen en quien paga impuestos.
    El Estado tiene que pensar que los funcionarios realmente son unos desagradecidos, después de que ha gravado a los pagadores de impuestos con una brutal subida de IVA.p://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2012/07/de-que-se-quejan-los-funcionarios-si.html

    • sitogr
      sitogr Dice:

      El que no vayan a recortar donde hace falta y vayan a seguir expoliando el país unos y otros hasta que no haya ni un duro, no significa que sea mentira la afirmación del Ministro. Ojalá fuera para meter miedo…

    • Josef K.
      Josef K. Dice:

      Sitogr, que no hay dinero es verdad, pero las medidas a adoptar las tienen que explicar como las sentencias, con argumentos, no con miedo. Porque como dice Jesús Casas. ¿Sacrificios? Los que haga falta, pero con una finalidad clara y administradores fieles, no sin finalidad y administradores desleales que no rinden cuentas, y, desde luego, no por imposición vía RDL a golpe de BOE y para que el 50% de nuestra vida, en forma de impuestos, se la sigan llevando cruda los de siempre, a cambio de pésimos servicios públicos e inseguridad jurídica casi absoluta.

  24. Alberto Gil
    Alberto Gil Dice:

    Enhorabuena al autor del post y a los quepromueven el debate. n
    Nada es blanco o negro salvo la prima de riesgo y el no poder llegar a fin de mes 

  25. eventualindignado
    eventualindignado Dice:

    Ojo con meter a todos los “laborales” en el mismo saco.
    En muchas áreas, por ejemplo en Sanidad que es la que conozco, hasta un 50% de las plantillas en algunos sitios están compuestas por interinos, eventuales o laborales (trabajando para fundaciones públicas) que llevan así 10 años.
    Muchos no es que hayan optado por la vía del enchufe y que tengan miedo a las oposiciones, sino que simplemente no se han convocado oposiciones (o no las suficientes para cubrir las necesidades estructurales de personal).
    Esto lo han hecho los políticos a sabiendas, para así poder recortar luego, echando a eventuales (técnicamente “no renovando su contrato”), sin demasiados problemas.
    Por supuesto hay una minoría de “enchufados” del partido, pero esos no se van a quedar nunca en paro porque pasan de enchufe a otro. Sin embargo una gran masa de eventuales/trabajadores de subcontratas-fundaciones sí se van a quedar en paro porque nunca han sido “enchufados”, sino currantes que no han tenido otra opción.

  26. robespierre
    robespierre Dice:

    Anda, ahora resulta que para ser funcionario no hace falta más que la buena voluntad de un alcalde…es genial. Yo pensaba que había algo así como ¿una oposición? ¿un temario? ¿un Tribunal? No sé, me he debido de confundir. Para ser funcionario lo que hay que ser es militante o familiar de militante o afiliado de un partido político. A ver si nos enteramos de una vez.   

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  1. […] dietas, solapamientos y cargos de libre designación. Es más, estoy seguro que este cambio supone un ahorro real en nuestros presupuestos (y no tanto suprimir cargos electos). Y aunque es posible que la subida […]

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