Sobre Administraciones que sobran, políticos incompetentes y funcionarios que no estaban.

Los últimos recortes del Sr. Rajoy han generado multitud de opiniones sobre si las medidas que ha tomado son las que de verdad necesita nuestro país para salir del agujero en el que estamos metidos. Y mucho me temo que somos cada vez más los que pensamos que estas dolorosas medidas no abordan la solución de nuestros problemas de fondo. Y nos quedamos sin tiempo y sin cartuchos (aunque estos posiblemente los agotamos hace tiempo).

 

Nuestro gran problema está en nuestro insostenible modelo administrativo y en la tremenda politización de la Administración.

 

Empecemos por el primero. Nuestro modelo autonómico, el del famoso “café para todos”, no da más de sí. Se pudo sostener en los tiempos de bonanza pero muestra todas sus perversiones en estos momentos de crisis interminable.

 

En este blog hemos comentado en varias ocasiones las tremendas ineficiencias del actual modelo autonómico, que no solo es ineficiente, sino que a la postre tampoco está nada claro que se traduzca en un mejor servicio para los ciudadanos. Nuestro país no tiene volumen para soportar a 17 miniestados. Ni volumen, ni dinero.

 

Les pongo algunos ejemplos en el ámbito que más conozco, el tecnológico.

 

Gobierno abierto, un concepto que está de plena actualidad y que, bien gestionado, puede ser un gran transformador de nuestra Administración. Nos puede permitir recuperar la confianza en nuestras dañadas instituciones y en la clase política (vean donde andamos en el último barómetro del CIS), puede colaborar notablemente a tener una administración mejor gestionada (por mejor conocida) y puede generar riqueza económica, directamente gracias al Open Data e indirectamente, gracias a la recuperación de la confianza en nuestro país por parte de los agentes económicos. Una actuación que se merecería una apuesta decidida de nuestro gobierno que no se quedara tan solo en la promulgación de la retrasadísima Ley de Transparencia. Pues bien, frente a eso, tenemos iniciativas dispersas a lo largo de todo nuestro territorio, Irekia en el País Vasco, Gobierno Abierto de Navarra, Ayuntamiento de Barcelona, etc., etc. Y nuestra acogotada Administración Central pone en marcha una tímida iniciativa a través del datos.gov.es. Seguramente con escasísima dotación presupuestaria, dados los tiempos que corren. Navarra lanza su hoja de ruta, adelantándose al plan de actuación (bastante criticado por cierto) presentado por el Gobierno de España  en el Open Govenment Partnership del que formamos parte. Hay varias leyes de transparencia autonómicas (otra) además de la nacional. Y el resto de comunidades lanzando sus propios planes.

 

Y uno piensa, ¿da nuestro país para tanta hoja de ruta, tanta ley, tanto portal de gobierno abierto y tanto plan? ¿Nadie se da cuenta de que una potente actuación nacional es infinitamente más valiosa que tantas iniciativas dispersas? ¿Qué tener 17+1 leyes de transparencia, 17+1 hojas de ruta es una pesadilla? Y lo más triste es que el marco actual no permite a la Administración Central liderar el proceso y poner orden. De hecho, el portal nacional es bastante más pobre que alguno de los autonómicos.

 

Justicia. Publiqué un post sobre la multiplicidad de sistemas de gestión procesal hace unos meses. Solo añadir que hoy estamos peor que cuando escribí el post porque la falta de presupuesto ha hecho que gran parte de esos proyectos estén parados con lo cual todo se ha quedado a medio hacer. Un costoso monstruo que no ha llegado a nacer.

 

Sanidad. Hace unos días, en unas charlas que dimos en una Comunidad Autónoma, nos comentaban muy ufanos los representantes de la Comunidad que su sistema de receta electrónica era el único en España que permitía saber en tiempo real el perfil del usuario de forma que podían calcular el copago real por medicamento. Con ello evitaban tener que hacer cuentas a posteriori para devolver el dinero que pagaban de más los pensionistas, devolución que en otras comunidades se demora ¡hasta 6 meses!; ¡bravo por esa Comunidad! y ¡menudo desastre para los ciudadanos! Y uno se vuelve a preguntar ¿Por qué no se ha hecho un único desarrollo, el mejor posible, para toda España en vez de hacer 17, gran parte de ellos mediocres? Ya no solo es que nos cueste 17 veces más (más toda la interoperabilidad imposible del nodo central de salud), es que encima se da un mal servicio.

 

Ejemplos como estos los encontraremos a cientos. Y no quiero convertirme en un defensor a ultranza del centralismo porque pienso que la descentralización ha ayudado a crear riqueza en los territorios y, de hecho, cuando hablas con los Gobiernos Autónomos, percibes su preocupación por sus regiones, por sus empresas, por sus ciudadanos. Pero si estoy en contra de descentralizar como lo hemos hecho en España. Se puede descentralizar la gestión, la puesta en marcha de las políticas pero se debe centralizar la estrategia y los medios comunes. Pensar en global y actuar en local. Aquí pensamos en local y actuamos en el caos. E insisto, la Administración Central, a por uvas, incapaz de poner freno a esa sangría autonómica. Pero si incluso algunas de las Comunidades del PP están dejando de apoyar al Gobierno Central. Cada una va a su aire, como pollos sin cabeza. Las Comunidades Autónomas tienen comportamientos adolescentes, piden más y más a sus padres mientras se rebelan frente a su autoridad. Pero claro, la adolescencia a los 30 años se lleva mal.

 

Y de esto habla poco y hace menos el Sr. Rajoy. A mí me causa una tremenda perplejidad que cuando cita los problemas que tenemos en España apenas mencione las duplicidades (diecisieteplicidades sería más adecuado, sin contar diputaciones, mancomunidades y ayuntamientos) de nuestra Administración y del impacto que tiene en aumento del coste y en detrimento del servicio final a los ciudadanos. Y solo encuentro 3 explicaciones: piensa que no hay ningún problema; piensa que hay un problema pero no se atreve a meterle mano; piensa que hay un problema pero que si lo arregla va a poner en la calle a miles de sus fieles acólitos. O una mezcla de todo. Sea cual sea la respuesta me parece igual de preocupante.

 

Y en segundo lugar, el otro gran problema: la politización que ha invadido toda nuestra Administración e instituciones. Los miles de puestos de libre designación que se cubren por criterios de seguidismo frente a cualquier otro mérito. Nada es gratis recoge un estupendo post al respecto sobre el reciente nombramiento del Presidente de RTVE (compárenlo con el Director General de la BBC) que nos lleva a preguntarnos ¿por qué no contratamos en este país a los mejores de cada especialidad para los puestos estratégicos de nuestro sistema público?. Seguro que hay muchos profesionales independientes, serios, rigurosos, brillantes y conocedores de la materia que estarían dispuestos a asumir el reto de recuperar el prestigio que han perdido muchas de nuestras instituciones y organismos. Pero no, mejor un hombre de paja, un leal seguidista, que un buen profesional. No vaya a ser que tenga criterio propio.

 

Tantos y tantos casos como el mencionado por nada es gratis o como el de nuestra celebre ex ministra Bibiana Aído. Vean, vean, la trayectoria profesional que le llevó a ser Ministra, 2 tristes líneas.

 

Y nosotros, tan contentos. ¿Saben qué les digo? que la culpa es nuestra por permitir estas barbaridades.

 

Y para finalizar una reflexión sobre el papel de los funcionarios en toda esta crisis institucional que venimos padeciendo. Últimamente se suceden cartas de protesta, manifestaciones, manifiestos por parte de las asociaciones de funcionarios criticando la situación a la que los políticos han llevado a nuestro sistema público (con especial hincapié en los recortes). Me parece muy bien esta actitud porque la situación es realmente insostenible y los funcionarios son los que más están sufriendo los recortes pero me pregunto, ¿dónde estaban los funcionarios cuando el sistema empezó a deteriorarse y todavía estábamos a tiempo de tomar medidas? ¿Dónde estaban los inspectores del banco de España cuando crecía la burbuja financiera y ya se apreciaban los tremendos riesgos que estaba asumiendo el sector bancario? Escribiendo una carta a su Ministro que metió en un cajón y pensando, con esto hemos cumplido.

 

¿Dónde estaban los interventores de los Ayuntamientos cuando la corrupción campaba a sus anchas por los mismos? En el mejor de los casos emitiendo informes técnicos negativos que alguien metía en un cajón y pensando, con esto hemos cumplido. Y ¿dónde estaban los Abogados del Estado y Letrados de las Comunidades Autónomas cuando proliferaban chiringuitos sin sentido? Los funcionarios son inamovibles precisamente para dar estabilidad a la Administración y protegerla de las arbitrariedades y posibles corruptelas de los políticos. Y el sistema ha fallado, ha fallado estrepitosamente. Entonces, ¿de qué nos sirve la inamovilidad de los funcionarios? Creo firmemente en el esencial papel de los funcionarios en nuestra Administración, gran parte de ellos buenos profesionales muy comprometidos con el servicio público pero me produce tristeza ver cuánto se quejan a toro pasado, lo que protestan públicamente frente a los recortes (injustos sin duda) en sus remuneraciones frente a lo poco que protestaron en el pasado frente a los desmanes de la clase política. Y en sus declaraciones actuales veo demasiada autocomplacencia, mucha crítica (claramente justificada) a la clase política y muy poca autocrítica sobre el papel que ellos debieron jugar y que, claramente, fue insuficiente.

 

Creo que gran parte de la regeneración de nuestros sistema público viene también por un replanteamiento del papel de los funcionarios y, en ese sentido, creo que sería muy bueno que ellos mismos  liderasen un proceso de reflexión y autocrítica que les permitiera asumir el papel que realmente necesita nuestra sociedad. Por el bien de todos.

34 comentarios
  1. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    Enhorabuena Rafa por tu magnífico post. Al margen del diagnóstico de la situación, que me parece perfecto, creo muy acertada también esa invocación a nuestra responsabilidad. Lo que ha pasado hasta ahora es en gran parte culpa nuestra (y no sólo de los políticos) pero lo que pase a partir de ahora será de nuestra exclusiva responsabilidad. Ya estamos avisados y el diagnóstico es compartido. Ahora queda saber si vamos a seguir calladitos, confiando en que esos mismos políticos nos van a sacar de la crisis y que lo único que tenemos que hacer es seguir votándoles… con v.

    • Aparisi
      Aparisi Dice:

      Estimado Rodrigo, todo lo que dices esta muy, el problema es explicar el comportamiento del Diputado de UPYD en el Parlamento Asturiano con sus 6 asesores. Es también de los viejos políticos?

  2. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    Rafael tu post, como otros anteriores, son a la política española lo que el niño que decía que el rey iba desnudo en el famoso cuento: poner claro lo que todo el mundo veía. La idea fundamental en el asunto autonómico es que en su momento, por las curcunstancias que fueran, se creó sobre la base de un complejo de culpa frente a deteminados territorios con Cataluña y Pais Vasco, y además con miedo a lo que la autonomía de estos pudiera significar. Culpa y miedo que mezcladas dan un diseño del café para todos, carísimo, que en su germen lleva a una expansión sin límites de las competencias autonómicas hasta llevarlas a su máximo de incompetencia, su máximo de coste y su máximo de enchufismos de amigos.

     

    La cuestión ahora no es una recentralización opuesta al hecho de tener un estado autonómico. Se trata de diseñar un reparto de competencias para empezar, sin complejos. Ya está bien de reclamaciones seudorománticas nacionalistas y quejas constantes, y “no estamos cómodos” etc. Hay que cambiar la Constitución y diseñar un reparto racional y eficaz, sin duplicidad y conservando la superior coordinación del EStado en cualquier asunto.

  3. Fran Saurí
    Fran Saurí Dice:

    1) “Los miles de puestos de libre designación […]” ¿Y qué remedio? ¿Cuántos ministros, consellers, concejales, etc. tienen puñetera idea del trabajo que tienen que realizar? Alguien tiene que decirles cómo hacerlo: los asesores. Es el plan perfecto; el que ha hecho carrera en el partido llega a la cumbre (¿cuántos cargos sólo tienen experiencia de partido?) y los de alrededor comen también. 

    2) ” ¿dónde estaban los funcionarios cuando el sistema empezó a deteriorarse y todavía estábamos a tiempo de tomar medidas?”

    a) Como muy bien dices, se hace lo que se puede y lo que se puede es un informe que queda en un cajón.

    b) Es más, el reproche funcionarial puede tildarse de ideológico, antipatriótico, etc. (véase el caso de la C. Valenciana y las políticas educativas de los señores Camps y Font de Mora); que el primer componente pueda estar presente, no digo que no, pero el sectarismo es de tal magnitud que no hay la más mínima posibilidad de plantear ¿y si tuvieran razón? 

    c) Incluso, la inamovilidad de los funcionarios es sólo a medias. Aunque en su origen jurídico muy diferente, podemos pensar en los jueces: ¿os dice algo el caso Fabra (el papá de la hija de Fabra)?

  4. IÑIGO ROMERO DE BUSTILLO
    IÑIGO ROMERO DE BUSTILLO Dice:

    Pues sí,un nuevo Pacto Constitucional en el que se racionalice el Estado Autónomico,federalizándolo ,con dos Autonomías de verdad-Cataluña y País Vasco,  un Estatuto especial de Insularidad para Canarias,con posibilidad de paraíso fiscal en algunas de sus islas más depauperadas, y Regiones sometidas al principio de Administración Unica el resto.Queda la especialidad de Navarra.-Me recuerda algo al modelo del asesinado Ernest Lluch: Reino de Castilla con Navarra , Canarias y Galicia,Territorios Históricos Vascos y Principado de Cataluña.- En estas últimas posibilidad de Leyes de Claridad/Quebec.-
     

  5. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Felicidades por el post, atinado en el fondo y en la forma. Creo, sin embargo que antes de abordar el debate acerca de una recentralización, habría que resolver una serie de cuestiones previas. A mi juicio:

    1º.- Fundamental, ¿es España una nación de ciudadanos, una nación de nacionalidades o un mix de ambas?. La respuesta a estas cuestiones determinará el tipo de Estado: Unitario con descentralización administrativa local y regional, cuasifederal, federal, confederal, mixto.

    2º.- ¿Qué tamaño de la estructura estatal (entendiendo por tal toda la integrada en el sector público) es el óptimo en razón de nuestras características de población, extensión territorial?

    3º.- ¿Qué funciones deberían estar reservadas a la estructura estatal para ser ejercidas directamente y cuales son susceptibles de delegación para que las ejerza el sector privado bajo supervisión pública?

    4º.- ¿Cuales son los mecanismos, organizaciones y estructuras que permiten un trade off óptimo entre libertad y seguridad, de manera que el necesario control de legalidad de las transacciones no genere paralización e ineficiencias económicas?

    5º.- ¿Cómo debería ser el diseño institucional del estado para que hubiera una imprescindible separación de poderes, el adecuado contrapeso entre las distintas instituciones y la exigencia de máximo rigor, transparencia y exigencia de responsabilidad a los gestores públicos?

    Aunque he expuesto por orden de importancia relativa estas cuestiones, es posible abordarlas políticamente de forma separada. Por ejemplo, si se llega a la conclusión de que el cheque escolar es la forma óptima para asignar recursos económicos a los colegios financiados con fondos públicos, con independencia de su titularidad pública o privada de gestionar un determinado servicio público como la educación, es independiente de que la competencia para fijar el curriculum escolar sea del Estado o de las CC.AA.

  6. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Coincido totalmente con Rafael en todas y cada una de las partes de su brillante análisis. Y como funcionaria, me temo que tiene razón también. Hemos dejado que los políticos ocupen las instituciones y nos sustituyan por personal de confianza (a veces procedentes de cuerpos funcionariales, no lo olvidemos) y que hayan puesto sus intereses de partido por delante de los de las instituciones, que son de los ciudadanos, no de los partidos políticos  por mucho que ganen las elecciones. Ejemplos de estos hemos tenido miles. Ahora se nos ha caído la venda y hemos visto lo que siempre ha estado delante de nuestros ojos, unos gracias a los recortes, otros por indignación moral, otros por motivos de eficiencia, etc. Pero en cualquier caso más vale tarde que nunca, y ciertamente será tarde para algunas cosas, pero para reaccionar contra lo que Rafael denuncia y diagnostica no es tarde. PIensen que lo que cuenta de las CCAA ha ocurrido este mes, el mismo mes en que han empezado a solicitar el rescate. Así que miren si hay camino por andar.

  7. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Yo soy un funcionario “raro” porque cobro por arancel y tengo mi propia empresa, una notaría; pero me sale del alma hablar por tantos compañeros “a sueldo”, a los que no se les puede exigir ser héroes.
    ¿Qué dónde estaban los funcionarios…? ¡Pues dónde iban a estar!
    “Amojonados”, por decirlo con término jurídico y biensonante.
    Casi todos tienen –tenemos- familia. ¿Te vas a jugar el potaje, el colegio, etc etc, de tus hijos?
    ¿Quién no tendría miedo, y muchísimo?
    Inamovilidad… ¿Y si te trasladan a Melilla? ¿Y si te dejan con un complemento de risa?
    ¿Y qué respaldo vas a tener si denuncias? ¿El de la Ley? Menuda guasa… métete con “álguien” con el respaldo de la Ley; verás hasta qué punto es verdad en España lo de “usted no sabe con quién está hablando”.
    Comprendo que los funcionarios no dijeran ni pío. Y si alguno se atrevió a mandar una carta para un cajón, olé su valor.
    Mientras no existan leyes que DE VERDAD aseguren la plena independencia del funcionario, el “Estado de Derecho” será tan real como el Pato Donald o el Político Honrado.
    Claro que se queda mejor con la galería metiéndose con los funcionarios “porque tienen el puesto fijo, no dan golpe, y se pasan el día tomando café”. Cualquier ataque a los funcionarios tiene claque asegurada.
    Además queda “liberal” y “progresista”, se puede invocar el modelo USA, el sueco, el estudio de Von Scheiße o las teorías de Crap, y se queda la mar de bien. Y se facilita el camino para poder echar a los funcionarios a la calle y sustituírlos por amantes, familiares y amigos de la “gente importante”. Que vaya si interesa…
    Así nos va…
    Y mientras la élite fashion y beautiful, a lo suyo; a robar como Luis Candelas. Total si a alguno pillan se le indulta; y eso que aún no ha acogido el Supremo la que ya se llama “doctrina Munar” (si me pillan robando lo devuelvo y en paz, para qué voy a ir a la cárcel…)
    Todo se andará.

  8. Deus ex Machina
    Deus ex Machina Dice:

    Os habéis puesto entre ceja y ceja las CCAA y no paráis. Primero, son los que más gasto soportan, segundo, tienen menos deuda conjunta que la administración central (que alguien me lo explique).

    Lo mejor, se le transfieren unas competencias, que puedes o no estar de acuerdo, pero le cedes las competencias y tú, Estado, no marcas unos mínimos ni una organización interregional y ponéis el grito en el cielo porque las Comunidades traten de sacarse la castañas del fuego? Alucinante

    El caso de la receta electrónica, que creo sospechar de que Comunidad hablas es el ejemplo perfecto. Se transfieren las competencias y cuando se hace se hace transfiriendo una forma de hacer las cosas, unos protocolos. Esos protocolos van quedando en desuso o acaban siendo obsoletos, como el caso de la receta habitual ¿Acaso la Administración Central, el Ministerio de Sanidad, ya no impuso, sino aconsejó algún sistema? Donde vivo lo de las recetas como era antes era un auténtico despropósito, gente haciendo cola para que le diesen 20 o 30 recetas para un par de semanas, con lo que a los pocos días ya los tenías allí colapsando el sistema y haciéndolo totalmente ineficiente. La Administración Central no hace nada, no propone nada y la Comunidad se tiene que quedar de brazos cruzados? Pues no, se saca las castañas del fuego, y si lo hace, por simplemente dejación de la función de coordinador que tiene la Administración Central y nos quejamos de que hay 17 Estados, tiene narices. En EEUU, un país muchísimo más federal que el nuestro existen Secretarías o Agencias que son las que coordinan las políticas interestatales. ¿Aquí? Tenemos unos Ministerios que visto lo visto no hacen absolutamente nada. ¿De verdad sobran las Comunidades o es que los Ministerios y el Gobierno no hacen su función?

    Por cierto, un apunte para los más centralistas. En caso de desaparecer las comunidades autónomas no tengáis duda de que serán substituidos por otra administración, el problema, los que estén al cargo de esas nuevas administraciones regionales serán políticos escogidos por su valía, lo que en España equivale a dedazo, y no democráticamente, que podrá tener todos lo fallos que queramos, pero la gente tiene lo que quiere 

    • Páradox
      Páradox Dice:

      Es verdad que es un problema de diseño. Las regiones no son las únicas culpables. Pero tampoco han demostrado la suficiente responsabilidad.

  9. jorgescc
    jorgescc Dice:

    Amén. 
    Pero el problema que veo en la eventual reflexión de los funcionarios es que la conclusión va a ser como la que hizo MAFO ante el Congreso: LA AUTOCRÍTICA LA TENDRÁN QUE HACER OTROS.

    Ellos seguirán consumiendo impuestos y el resto pagándolos.
    http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2012/07/de-que-se-quejan-los-funcionarios-si.html 

    La solución a la función pública es competencia, competencia y competencia.
    Y esa solución no saldrá de ellos.  

  10. Indignado Funcionario
    Indignado Funcionario Dice:

    Criticar a los funcionarios por no haber actuado antes contra la degeneración política de la Administración es atribuirnos un poder del que carecemos o desear que nos comportásemos como héroes. Es preciso recordar que, habitualmente, los funcionarios díscolos con el poder tienen poco futuro profesional en incluso se juegan, en todo o en parte, sus habichuelas.
    El principal botín que obtiene un partido político después de vencer en la batalla electoral es precisamente la Administración Pública, que rápidamente es ocupada por las huestes del vencedor. La culpa es de las leyes que hacen los políticos para no perjudicarse a sí mismos. Son precisas leyes que delimiten el campo de juego de la política del campo de juego profesional.
    Tenemos la culpa no por funcionarios sino por ciudadanos que no han usado su voto con la debida responsabilidad para modificar el estado de las cosas.

    • María
      María Dice:

      Yo soy funcionaria y desde que trabajo he señalado lo que se hacía mal , lo he pagado  , supresión de plaza, los peores horarios  , mobbing  etc, he ido a la justicia , me han amenazado , de hecho a fecha de hoy tengo un lio tremendo, ,aislada sin apoyo  , desprestigiada  como una  especie de loca que se queja sin ton ni son , pero  no  he perdido mi sueldo ni mi antiguedad  y lo más importante  me siento satisfecha por el deber cumplido y los , ni mi saber  y los ciudadanos  a los que he podido ayudar por cumplir y no callar  me ven por la calle y me  quieren  y me respetan , detras de mis  tareas ha habido  personas con nombres y apellidos que sé que  he ayudado a que su vida sea más justa y mejor hay quien elige no hacer y yo elegí  hacer ,para mi al contrario ser fncionario ha sido mi escudo protector  frente a una adminsitarción publica  repleta de vanidades e intereses personales  corrupta e ineficaz que me queria castigar .El que quiere puede

  11. Mar Revuelta
    Mar Revuelta Dice:

    Las irregularidades e ilegalidades que detectan muchos funcionarios no salen a la luz como consecuencia de los pactos de reparto bipartidista “yo me callo esto y tú tapas lo otro” ¿Por qué se limitan los funcionarios a escribir un informe que queda en un cajón del responsable político? Muy sencillo, existe la obligación de secreto profesional. El problema no es la honestidad de los funcionarios sino la deshonestidad de los políticos.

  12. robespierre
    robespierre Dice:

    Muy de acuerdo con el autor del post. Todos tenemos una parte de responsabilidad, si culpamos solo a los políticos no vamos a llegar muy lejos en la regeneración imprescindible de este país. Y no estoy de acuerdo en que los funcionarios solo responden como ciudadanos, aunque lógicamente también. Ya se que un funcionario solo es un heroe, pero se me ocurre que una Asociación de funcionarios, especialmente de funcionarios superiores, se puede plantar tranquilamente, vean si no el aso de las Asociaciones de jueces y el sr. Divar. Otra cosa es que las asociaciones de jueces hayan preferido repartirse el pastel del CGPJ que denunciar el mal funcionamiento y la politización del Consejo, de los nombramientos y de la Justicia. Yo creo que si no reconocemos cosas como ésta, no vamos a solucionar nada. Reconociendo, claro está, que los principales responsables son los partidos y sus jefes, faltaría más.

  13. Rafael Rivera
    Rafael Rivera Dice:

    Gracias a todos por los comentarios. Solo un par de reflexiones. Respecto a las CCAA creo que lo que debemos hacer en este país es analizar, a la luz de estos 30 años de modelo autonómico, que ha funcionado bien y que no, sin prejuicios, sin complejos y ver como podemos evolucionar hacia un modelo que nos permita obtener la mayor eficiencia de un modelo centralizado y la mejor gestión de uno descentralizado. Hay muchas opciones y lo que debemos hacer es debatir racionalmente sobre el modelo más adecuado en la línea que plantea ENNECERUS.
    Y, sinceramente, yo no estoy nada en contra de las CCAA porque creo que gran parte de lo que ha ocurrido ha sido debido a un complejo de la AGE, quizá espoleado por los incompetentes políticos de medio pelo, que le ha incapacitado para asumir un liderazgo que le correspondía y que le ha provocado una descapitalización/descomposición más que preocupante. Y, por otro lado, las CCAA, en las que encuentro mucha más vida que en la AGE, han aprovechado esa circustancia para hacer lo que les ha apetecido/interesado, fuera o no razonable. La mezcla de falta de liderazgo por parte de la AGE y deslealtad interesada por parte de las CCAA ha sido letal.
    Y en cuanto al asunto de los funcionarios a mi me sorprenden tristemente esos comentarios que indican que la inamovilidad de los funcionarios no sirve para nada porque, en la práctica, están a plena merced de las arbitariedades de los políticos. Pues qué barbaridad señores míos! ¿Cómo no salieron todos ustedes a la calle hace muchos años en cuanto se dieron cuenta de eso? Porque eso si que ataca de lleno al sistema funcionarial y no las críticas de los ciudadanos. Tuvieron que llegar los recortes de sueldo para que empezaran a quejarse de verdad.

    • Cvm Privilegio
      Cvm Privilegio Dice:

      Estimado sr. Rivera:

      En 1983, cuando usted quizás era demasiado joven para leer periódicos, editorializaba “El País”, entonces biblia de progresistas y demócratas:

      “La tendencia de los cuerpos de funcionarios […], a imponer sus criterios corporativos al Gobierno es uno de los rasgos más preocupantes de nuestro todavía inmaduro régimen parlamentario.” 

      Pero gracias a la mayoría absolutísima del sr. González y al goteo continuo de  afirmaciones como la anterior (“corporativismo”, “patrimonialización de la Administración”, …) pronto el sr. Pradera (o el que fuera) no tuvo que preocuparse más por este rasgo.

      Y ahora la culpa de todo es de que funcionarios no impusieron sus criterios… Pues vale. 

  14. Antonio
    Antonio Dice:

    Estoy de acuerdo en gran parte con el contenido del artículo.
    Pienso que el actual Ejecutivo está permitiendo que Bruselas imponga las medidas que España debiera acometer por sí sola. Rajoy fue tímido en las reformas propuestas al comienzo de la nueva legilastura. La prueba del algodón: la prima de riesgo. Se dirá que los mercados están siendo manipulados por algún contubernio malicioso, pero tal sólo puede ser sostenida si existe un trasfondo real de la situación que se desea llevar a extremo.
    Seamos claros, este Gobierno teme em`render reformas que puedan perjudicarle políticamente.
    Lo que debemos aceptar de una vez por todas en España es que no podemos sostener el Estado del Bienestar al que estamos acostumbrados. No sólo eso, sino, que gracias a la deplorable gestión anterior, tal bienestar se debe reducir considerablemente. Tal merma no debiera haber pasado por un incremento de la presión fiscal, sino por una reducción del gasto, esto es: una reducción de servicios públicos. La maestría en esto es la eliminación o merma de aquellos servicios públicos que acarrean menor coste social.
    Atacar Sanidad y Educación no parece ser una elección correcta de aquellos servicios menos dolorosa. Por poner un ejemplo: España posee unas 3000 empresas públicas (en otro lugar he leído 4000), si asumimos una media de 10 altos directivos por cada una de ellas con un sueldo medio de 100 mil euros anuales, sólo los órganos directivos de las empresas públicas españolas suponen 3 mil millones de euros anuales. ¿Cuánto se ahorraría la sociedad si tales entes no existieran?
    No dudo de la eficacia de algunas de ellas ni del trabajo comprometido de sus empleados y directivos, pero permitánme que sea escéptico con la utilidad y eficiencia de la mayoría de ellas. Trabajo actualmente en una empresa industrial, antigua heredera del INI, y puedo afirmar sin miedo a equivocarme que sobra al menos el 20% de la plantilla aún siendo ya un empresa totalmente privada en más del 90% de su capital social.
    Con este ejemplo quiero mostrar que existen otros frentes donde reducir gastos. El Gobierno no ha realizado ni está realizando una labor seria y racional de la reducción del Gasto Público. Sólo parches, medidas atropelladas y sugeridas por nuestros socios europeos. 
    El hipertrofiado aparato estatal debe ser adelgazado, pero de manera racional. Lo cual implica incrementar el número de parados. ¿Cómo compensarlo? Una reforma laboral en condiciones, reducción de las cotizaciones sociales que incentive la contratación y estímulo de la inversión privada (nunca pública).
    El sistema es el que es no por culpa de los funcionarios sino por toda la ciudadanía, como he apuntado en otro lugar. Lo que está en nuestra mano modificar son nuestros representantes de tal forma que configuren un orden, un sistema novedoso, moderno, serio de la gestión pública. El funcionario, como cualquier otro empleado, se aprovechará del contribuyente, o de la empresa, en tanto en cuanto se le permita. Todos leemos las noticias en Internet a costa de nuestra empresa. La cultura de empresa es lo que es preciso trastocar. El cambio de cultura comienza a golpe de ordeno, mando y expediente para aquellos que no están convencidos.
    Ese cambio cultural radica en la supresión del Paternalismo inherente a la sociedad española. La madurez empieza cuando cada cual se responsabiliza de las consecuencias de sus actos y asume pagar por ellas.
     
     

  15. Juan
    Juan Dice:

    Sin duda estoy 100% de acuerdo con lo expuesto por el autor del post. Sobre la defensa que hace Deus ex Machina de las CCAA, claramente debemos estar hablando de otro país porque no puedo creer que se refiera a España. El pintar a las CCAA como pobres administraciones que se tienen que buscar la vida me parece que raya en el absurdo. Administraciones derrochadoras, despilfarradoras, clientelares y corruptas, y que durante 20 años han intentado por todos los medios que sus soluciones fuese perfectamente incompatibles y diferentes a las de las otras autonomías, en el tema de la receta, como en tantos otros. Echarle la culpa ahora al estado central de eso, casi se parece a las comparecencias de ayer sobre el caso Bankia … Ridículo. Le puedes culpar al estado por no haber puesto en la constitución los mecanismos para forzar la coordinación y la interoperabilidad. Pero si hasta para aprobar algo tan básico como la tarjeta única sanitaria había que pedirlo por favor, y por supuesto la mayoría de las autonomías dijeron que ni hablar, que la tarjeta sanitaria era parte de su “identidad”. Todo muy patético y siempre a cargo del dinero de los ciudadanos.
    Ver los errores es el primer paso para poder encontrar una solución, y claramente las autonomías ha sido el gran error que ha cometido España tras la transición. Sin duda tienen cosas buenas, pero el daño que han generado excede con creces cualquier aspecto positivo en, por ejemplo temas culturales. Hay que empezar de cero, y sin duda los planteamientos que hace ENNECERUS puede orientar a un debate más productivo, que un planteamiento sobre quien es peor, si el estado central o el autonómico. 
    No se trata de ser centralista. Se trata de buscar un estado eficiente que no robe a sus ciudadanos a manos llenas, y desde luego el estado autonómico ha tenido ya 20 años para mostrar para lo que sirve:  corrupción y despilfarro.

    • Deus ex Machina
      Deus ex Machina Dice:

      Lo que me llama la atención es que cuando se habla de las CCAA siempre se dice lo de “derrochadoras, despilfarradoras, clientelares y corruptas”. Acaso si no hubiese CCAA las administraciones regionales que las substituyesen (que las habría, no lo dudes ni un momento), no iban a ser igual o incluso peor. La gente al mando de esas administraciones se elegirían a dedo, por lo menos ahora los escoge con su voto. Que por cierto, las CCAA no se diferencian ni un ápice en esas cualidades con el resto de administraciones españolas, con lo que no tiene sentido esgrimir esos motivos, como si fuesen hechos absolutamente diferenciados, para pedir su eliminación.

      Y sobre el resto, no, no pongo a las CCAA como víctimas, las pongo como lo que son, administraciones a las que se le dan unas competencias, las mayores en gasto, y ni siquiera se plantea un método de organización interterritorial. Si quieres se quedan como están, con un sistema federado en el gasto y con métodos centralistas obsoletos de gestión. El Estado ha pasado totalmente de marcar unos estándares mínimos o de coordinar las políticas interterritoriales, ha pasado. Eso sí, luego nos sorprendemos que ante la dejadez de la AGE  las CCAA se hayan organizado por sí mismas, es que tiene guasa.

  16. Periquete
    Periquete Dice:

    A UPyD le parece mal reducir concejales. !Anda! ¿Pero, estos no eran los que querían reducir el número de políticos? Rosita, cómo se ve que defiendes tu cocidito… Todos iguales…

    • Juan
      Juan Dice:

      UPyD propone si no me equivoco fusionar municipios. Eso parece mas sensato que la propuesta de reducir concejales y reforzar diputaciones, que parece … Una ocurrencia, siendo benévolo. 

    • Pedro
      Pedro Dice:

      Juan, a mi me parece mejor reducir concejales y aumentar las Diputaciones. Agrupar ayuntamientos es practicamente imposible.

    • Antonio
      Antonio Dice:

      En esta línea de suprmir concejales, yo suprimiría las concejalías de urbanismo, nidos de corrupción, y las transferiría a las Diputaciones, con técnicos cualificados.

  17. Juan
    Juan Dice:

    La pregunta Deus es para que queremos 18 administraciones, si con una es suficiente. A mi me cuesta mucho entender para que sirven 17 parlamentos regionales. Quizás puedas  iluminarnos. Un monton de leyes inútiles y dañinas. No. No todas las administraciones sOn iguales. Sobre todo porque algunas son perfectamente prescindibles. Administración regional necesaria ? Para que. En el siglo XIX puede. En el XXI solo para tener mas estómagos agradecidos en esa administración. Sin duda debes vivir en otro país diferente al mío. Cuanto antes desaparezca el despropósito de las autonomías, antes podrá este país emprender un camino a algún sitio. 

    Sigues insistiendo en la dejadez de la AGE. Menuda mentira. Debes revisar la historia. Si fallas en conocer lo básico es difícil que tu diagnostico pueda ser acertado. Las CCAA lleva 20 años impidiendo cualquier coordinación. Ya puse el ejemplo de la tarjeta sanitaria. Los hay a cientos.  

    Metodos centralistas obsoletos ? Obsoletos son los reinos de taifas. No es una cuestión solo de ingresos y gastos. Para eso es mucho mejor que cada uno se independice y vaya por su lado. Es una cuestión de coordinación,eficiencia y de un proyecto comun. Lo que hay ahora son reinos de taifas gobernados por incompetentes dispuestos a explotar el enfrentamiento entre regiones. Irresoluble sin empezar de nuevo.

    • Deus ex Machina
      Deus ex Machina Dice:

      Te diré para que sirven. Antes de nada, un trabajo, busca un solo país en el que entre la administración central y la municipal no tengan como mínimo otra administración, no me valen países pequeños tipo Estonia o Banglasesh. Un consejo, te va a resultar muy complicado.

      Bien, ahora que tenemos claro que SÍ o SÍ van a haber administraciones regionales (aunque tengamos el estado más centralista del mundo), qué prefieres? Escoger a los mandos de esa administración o que sean cargos de “libre designación”? Si escoges esto último tus epítetos hacia las CCAA (derrochadoras, despilfarradoras, clientelares y corruptas) se quedarían cortos. Y si escoges la primera opción tienes que tener un parlamento o cámara, se llama representatibidad, un concepto cada vez más en desuso.

      Lo de la tarjeta sanitaria única es relativamente reciente, teniendo en cuenta cuando se produjo la cesión de esa competencia, con lo que implantarla será más difícil y costoso ya que las CCAA tenían montado ya todo el tinglado. Y lo relaciono con lo de la gestión centralista obsoleta. Cuando se tranfirieron digo yo que la forma de trabajar y la gestión era absolutamente la misma que existía cuando la competencia era estatal, eso es normal? Y sería normal seguir con ese sistema 10 años? Es lógico que las CCAA adaptasen la gestión, el problema, que la AGE era la que tendría que haber hecho ese trabajo, coordinando a las CCAA, que más daría si las CCAA tuviesen distintas tarjetas sanitarias si el sistema es el mismo? Eso es lo que tendría que haber hecho la AGE y no hizo y es lo que se hace en cualquier estado federal lógico.

      ¿Qué las CCAA no son perfectas? Obvio, yo las cambiaba de arriba a abajo, pero no hablemos por hablar

  18. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    La propuesta de fusionar Ayuntamientos está en la linea de lo que se ha hecho en todos los países de Europa (intervenidos y no intervenidos) que arrastraban (como nosotros) estructuras locales decimonónicas, literalmente, pues datan del siglo XIX y son las que corresponden a la realidad local y demográfica de entonces, que ha cambiado un poquito.  Es lo racional. Que no le guste a la clase política que los ocupa, y que prefieran reforzar Diputaciones, una entidad intermedia, poco transparente y poco democrática, dado que los diputados son de elección indirecta entra perfectamente en la lógica del establishment, pero perjudica a los ciudadanos. Aquí además hay que hacer un debate racional, con datos y números, y ver que es lo mejor desde el punto de vista de los ciudadanos y en términos de eficiencia y eficacia. Lo demás pues no son más que opiniones más o menos interesadas.  

    • Pedro
      Pedro Dice:

      Elisa, las Diputaciones en el Pais Vasco se eligen de forma dircta, y funcionan magníficamente, al menos en Vizcaya y Álava. Los escándalos en la gestión municipal en el País Vasco son prácticamente inexistentes.

      Suprimir Ayuntamientos es muy difícil. Es mucho más sencillo y eficaz transferir funciones a las Diputaciones. Se supimen las corrupciones de los alcaldes de pequeños publos y se gestionan mejor las necesidades provinciales.

  19. Federico Cárdenas
    Federico Cárdenas Dice:

    Coincido con el autor del post y con muchos comentarios. Lo de la culpa a estas alturas de la película no va a cambiar el final. No me creo la dicotomía de centralistas/regionalistas, creo en las reformas cuando la sociedad las demanda y aquí se está cuestionando desde hace unos años la estructura del Estado, su organización territorial, la ley electoral,…. y el debate ahora apuntalado por las pésimas cifras económicas está muy vivo.

    El cafecito para todos ahora es café a la carta, hemos sustituido la gran jarra de café para los diecisiete comensales por un servicio individualizado de déficit autonómico que es bochornoso, poner ahora 17 listones de deuda, éso no es autoridad.

    Es tan penoso el Leviathán con 17 cabezas que se ha querido y se quiere seguir justificando que prolongar su agonía sólo sirve para autoconvencerse de una falacia. Si España debe ser un Estado federal debería estar configurado como tal y no con cuatro niveles administrativos para seguir preguntándonos quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos ad infinitum….

    No estamos hablando de una gestión centralista obsoleta, estamos hablando de que no funciona este sistema, que es injusto, crea desigualdades, es una vergüenza a nivel electoral, es escandaloso a nivel de gastos, incluso ridículo por todas las “cuatruplicidades”…, y sin tocar el tema de los nacionalismos protegidos por la ley electoral que también está en el hueso del asunto.

    Cada voto de cada español debería valer lo mismo, los servicios públicos que percibe del Estado o de las Administraciones deberían ser idénticos o muy parecidos, los impuestos, la estructura administrativa….., pero no, preferimos seguir anclados en el medievo, no tocar el melón constitucional , aunque tengamos 5 millones y más de parados, aunque haya barreras entre Comunidades para el acceso al empleo público e iniciativa privada, aunque desde fuera también nos estén diciendo que esta organización territorial es parte actora del problema.

    Y por si fuera poco, a quiénes pensamos así se nos tacha de centralistas, perdone Vd. ¿tengo derecho a querer vivir en un sólo Estado  y no en 17? ah, gracias……

    Cambio de mentalidad traerá una sociedad mejor y no abecerrada por el bipartidismo inmovilista y la hipoteca nacionalista que ya estamos pagando demasiados intereses que no son los de la mayoría del pueblo que es quién debería decidir….

    Saludos
          

       
                

      

  20. Pepe
    Pepe Dice:

    “Y para finalizar una reflexión sobre el papel de los funcionarios en toda esta crisis institucional que venimos padeciendo. Últimamente se suceden cartas de protesta, manifestaciones, manifiestos por parte de las asociaciones de funcionarios criticando la situación a la que los políticos han llevado a nuestro sistema público (con especial hincapié en los recortes). Me parece muy bien esta actitud porque la situación es realmente insostenible y los funcionarios son los que más están sufriendo los recortes”
    Hasta ahí bien…
    ¿dónde estaban los funcionarios cuando el sistema empezó a deteriorarse y todavía estábamos a tiempo de tomar medidas?
    En primer lugar, funcionarios hay muchos, no generalicemos, muchos, la gran mayoría estábamos trabajando, confiando en el gobierno, los políticos, los bancos, pensando que eran buenas personas que velaban por el interés general, no por sus propios intereses. Sin saber apenas nada gracias a los medios de comunicación y los políticos que nos han estado robando la verdad y mintiéndonos, ah y robándonos. Señor, no todos tenemos acceso a la información, y además somos un colectivo jerarquizado, que tenemos que obedecer órdenes y hacer lo que nos mandan.
    Qué fácil es echar la culpa de todo a los funcionarios, ahora también somos culpables del abyecto proceder de nuestros gobernantes y de todo este repugnante sistema
    Muy bien muchas gracias, con “amigos” como usted no se necesitan enemigos.
     
     

    • habascuecen
      habascuecen Dice:

      Los funcionarios sólo son una parte del sistema democrático. Para que este funcione se necesitan mas cosas: unos ciudadanos maduros que exijan sus derechos y no confundan los intereses de su partido preferido  con los de la sociedad, unos politicos que esten a la altura de las circunstancias, unas leyes adecuadas, una justicia que funcione bien y a tiempo, y una administración profesional (de la que los funcionarios sólo son una parte).

      ¿Donde están los funcionarios cuando hay políticos corruptos?. Propongo un ejemplo: el Sr Matas se forró cuando fue presidente de una comunidad autonoma. Hasta ahora no se ha demostrado que metiera la mano en la caja cuando fué ministro en un  ministerio que invierte mucho mas que la mayoria de las CC. AA.

      ¿Cual es la diferencia?. Gracias a unos cuerpos de funcionarios consolidados y profesionalizados la Administración central se ha mantenido mas lejos de los póliticos. No digo que no haya chorizos ni incompetentes entre los funcionarios de esta administración (tampoco que los de las CC AA no sean honrados ni eficaces). Lo que si es cierto es que la Administración central ha sabido guardar las distancias mejor que la mayoría de las autonómicas

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  1. […] Rafael Rivera ha sellado un magnífico artículo en el blog ¿Hay Derecho? sobre las administraciones públicas y el funcionariado con el que concuerdo en la totalidad. Hay alguna cita de increíble alor y viene, con las mejores palabras posibles, a definir el problema de fondo de las autonomías, sus competencias y sus incompetencias. Cito: Se puede descentralizar la gestión, la puesta en marcha de las políticas pero se debe centralizar la estrategia y los medios comunes. Pensar en global y actuar en local. Aquí pensamos en local y actuamos en el caos. […]

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