Arquitectura institucional de base 0.

 

El entramado institucional creado en España tras la Constitución de 1978, y que ha regido los destinos de nuestro país desde la muerte del dictador parece encaminarse a un prematuro fin, a una velocidad mayor que la que cualquiera podría haber imaginado hace apenas unos meses. La desastrosa gestión de la crisis realizada por el hoy principal partido de la oposición, y la incapacidad del hoy partido en el gobierno, no ya de encauzar la situación económica, sino siquiera de interpretar correctamente la creciente indignación de todos los ciudadanos, parece abocarnos a una situación de completa ruptura con el modelo actual.

 

La historia, hasta ahora complaciente con el proceso constituyente llevado a cabo en España tras la muerte de Franco, siempre exhibido como ejemplo de la capacidad de entendimiento y consenso entre todos los agentes sociales y políticos para impulsar la democracia en España, quizás no lo sea tanto a la vista del resultado al que hemos llegado en el año 2012. Un sistema ahogado en corrupción y clientelismo, y dominado por una estructura de partidos políticos opaca y poco democrática. Un sistema agotado. Da la impresión que hemos iniciado ya la búsqueda de un nuevo Torcuato Fernández Miranda capaz de idear una salida a la situación de deterioro en que nos hayamos sumidos.

 

Muchos son los análisis que se están realizando estos días sobre como hemos podido llegar a una situación de deterioro institucional tan grave. Este post solo pretende aportar alguna reflexión sobre una de las causas más ampliamente apuntada. La ocupación por parte de los partidos políticos de todos los espacios de poder en todas las instituciones españolas, y la escasa capacidad tradicional de organización y respuesta de la sociedad civil española.

 

Cuando en la primavera de 1979 tras las primeras elecciones democráticas constitucionales UCD ocupa el poder, se instaura la idea de que en la nueva sociedad democrática, los ciudadanos deben recuperar el poder en todas las instituciones. Si los ciudadanos han elegido democráticamente unos representantes políticos, deben ser estos representantes los que ostenten el poder delegado por los ciudadanos en todas las instituciones. Con la legitimidad de las urnas, los políticos ocupan el poder en la administración, tanto central como local. La administración estatal franquista era una administración que hoy podemos reconocer como profesional, con una clara separación entre los cargos que ocupan los funcionarios y los cargos que ocupa el poder político. Los cargos que ocupaban los funcionarios se encontraban regidos por una meritocracia basada en el prestigio de las oposiciones a los cuerpos de altos funcionarios del Estado. Con la llegada de la democracia, el número de cargos que ocupa el poder político en la nueva administración democrática se multiplica. A los cargos se unen asesores, personal de confianza, personal de libre designación, y un largo etcétera. Esta situación aún se acrecienta más con la irrupción de las autonomías, donde la no existencia de una estructura previa pone aún menos barreras a la ocupación de la administración por parte del poder político.

 

La tensión tradicional entre política y administración que se produce en cualquier estado moderno se decanta claramente en España del lado de la política. El caldo de cultivo para el desarrollo de la corrupción en España ya estaba creado. La relación entre el número de personas que ocupan cargos en cualquier administración que dependen directamente del resultado de unas elecciones y el grado de corrupción de un país se describe muy claramente en este artículo publicado en el año 2009 en el diario El País.  La ocupación se acelera con los gobiernos del PSOE en el período de 1982 a 1996. En los años posteriores, se establece cierto límite al volver a fijar condiciones más estrictas para los puestos de dirección política administrativa en principio reservado a funcionarios (directores generales, subsecretarios,…).

 

El argumento que legitimaba la ocupación de altos cargos en la administración, servía igualmente para ocupar los organismos de decisión de las televisiones públicas, las cajas de ahorro, el Consejo General del Poder Judicial, o un largo etcétera. ¿Qué mejor forma de elegir a las personas que deben ocupar puestos en todos estos órganos que a través de los parlamentos elegidos democráticamente? El poder político lo ha copado todo, y las personas cuyos puestos han sido designados por los partidos políticos han crecido sin control en todos los poderes del estado, y en todos los espacios que tienen cualquier tipo de influencia en la vida pública.

 

Hace menos de un año que en este post hablábamos de la necesidad de legitimar los recortes que debían aplicarse en los servicios básicos, eliminando primero los gastos prescindibles. Televisiones públicas, Senado, diputaciones… la lista de gastos prescindibles era amplia, y se ha mencionado en multitud de artículos y análisis en los últimos meses. Tras los duros recortes aprobados el pasado 19 de Julio, y la dura contestación en la calle de los mismos, sorprende la escasa sensibilidad que ha mostrado el gobierno ante la necesidad de conseguir una mayor legitimidad para aplicar estos recortes. Sin duda muchos de los que salieron a la calle a protestar el pasado 19 de Julio lo hicieron ante lo que consideraban injustas subidas de impuestos o injustas rebaja de salarios. Pero la percepción más generalizada es que los ciudadanos españoles, que habían mostrado hasta ahora un carácter más bien de resignación ante los inevitables recortes, viven con mucha más indignación que estos recortes se apliquen en todas partes, menos en la macro estructura política que se ha creado en los últimos 30 años, y que se aplican sin ningún criterio de priorización, afectando por igual a servicios perfectamente prescindibles, y a servicios esenciales como la educación o la sanidad.

 

Escuchar hoy a algún senador hablar sobre el trabajo que están realizando en el Senado para sacar adelante la reforma que lo convierte en una cámara territorial resulta cuanto menos sorprendente en una cámara que nunca ha tenido ninguna utilidad, y a la que nadie ahora le pide tampoco que la tenga en el futuro. Escuchar la defensa de los principales partidos políticos del modelo autonómico frente al creciente clamor contra una estructura cara, clientelar e insostenible empieza a resultar en gran medida sonrojante. Escuchar a los políticos ofrecer como gran gesto de generosidad una rebaja en sus sueldos igual a la aplicada a los funcionarios resulta indignante. Escuchar que la gran reforma de la administración local consiste en reforzar las diputaciones provinciales, una de las instituciones con menor grado de rendición de cuentas y menor transparencia resulta casi una broma.

 

La Constitución del 78, analizada con la perspectiva que nos da la actual crisis, recogió no pocos errores en su diseño del modelo de estado para España. Consagró instituciones como el Senado que se han mostrado totalmente innecesarias en el transcurso de los años, tal como contamos en este post. Diseñó un estado autonómico, ideado para dar cabida a las exigencias de autogobierno del nacionalismo catalán y vasco, que hoy solo podemos calificar de delirante. Este modelo lejos de acomodar el “problema” vasco y catalán, lo ha magnificado: ningún nacionalismo considerará satisfechas sus reclamaciones si su grado de autonomía es similar al de otras regiones que nunca habían mostrado interés por el autogobierno. Una constitución que ha consagrado un modelo de partidos políticos que han acumulado un poder que parece incompatible con un estado democrático y libre de corrupción (este artículo reciente ahonda en este tema de forma muy clara). Y una constitución donde la separación de poderes no fue suficientemente garantizada, ante la creciente intromisión del poder ejecutivo y legislativo en el poder judicial. Sin duda otros identificarán otros errores en nuestra constitución, pero creo que estos son suficientes para que superemos el  “enorme respeto” por el tremendo salto que supuso esta constitución para la sociedad española, y empecemos a pensar en un futuro donde muchas cosas de las recogidas en la Constitución deben cambiar.

 

Dado que parece que la política económica de nuestro país no va a ocupar mucho tiempo de nuestros políticos en el futuro cercano, puesto que vendrá impuesta por nuestros acreedores, bien estaría que dedicáramos parte de nuestro tiempo a diseñar un nuevo entramado institucional para España, que nos pueda devolver a la senda de la democracia, la transparencia, la sostenibilidad y la racionalidad que todos los españoles anhelamos. Haría bien el actual gobierno en escuchar las reclamaciones ciudadanas de un profunde recorte en la macro estructura política que ha copado las administraciones, en suprimir los muchos privilegios de la clase política, en empezar a priorizar con mayor criterio los servicios en los que se aplican recortes, huyendo de las decisiones fáciles de recortes lineales, y comenzara a apuntar la necesidad de una profunda revisión del actual modelo de estado, insostenible e ineficiente

32 comentarios
  1. Deus ex Machina
    Deus ex Machina Dice:

    Aunque coincido en que muchos puestos que tendrían que estar reservados a funcionarios cada vez van siendo sustituidos por políticos, no veo mal que la política y los políticos tengan mayor importancia en la que llamas arquitectura institucional. El problema, no quiero que eso suceda con nuestra política ni nuestros políticos.

    La mayoría de los problemas de esta país no son ni los derroches, ni las CCAA ni los nacionalismos, son los partidos políticos y la falta de responsabilidad de los mismo.

    La política tiene que estar en las instituciones porque la política es el pueblo, los ciudadanos. Lo que sucede en España es que los partidos políticos y los políticos no representan nada excepto a sí mismos. Los partidos son organismos cerrados, opacos y donde la meritocracia brilla por su ausencia. Un político cuando sale concejar, ministro, diputado autonómico o lo que sea no debe su puesto al pueblo, lo debe al partido. Ahí es donde surge el problema. Lo de los votos en bloque de los partidos es un ejemplo clarísimo. Se busca el seguidismo de la cúpula del partido, al mínimo desliz multa o expulsión del partido. Y es a partir de ese clientelismo donde surgen el resto de problemas, políticos haciéndose favores unos a otros, políticos manifiestamente incompetentes y un largo etcétera.

    Y luego está la falta absoluta de responsabilidad. Un político lo haga bien o mal sale escogido de nuevo y todo queda en agua de borrajas. Cierto que las elecciones son un examen de gestión pero ejemplos como Valencia y Andalucía demuestran que esa característica se ha ido diluyendo. Hay que encontrar otro tipo de mecanismos.

    Y, desde mi modesta opinión, creo que parte de estos problemas se solucionaría cambiando nuestro sistema electoral. Puede parecer una tontería pero hay que hacer un sistema donde las elecciones sí sean un examen de gestión y que el político esté 4 años intentando hacer las cosas bien, o cuando menos no hacelo mal, para poder ser elegido. Hacer bien las cosas tiene que ser el incentivo. Ahora el incentivo es pertenecer a un partido, el resto viene más o menos rodado. El modelo suizo me parece muy interesante aunque creo que habría que hacer un examen concienzudo sobre el tema

    • Antonio
      Antonio Dice:

      No nos olvidemos de una cosa: los responsables directos de que el sistema esté podrido son nuestros responsables políticos, pero lo que los votamos somos los ciudadanos españoles. La raíz del problema no es tal o cual constelación de partidos, sino que seguimos votándoles. Somos unos indolentes, lo demostramos día a día. Nos pasamos la vida quejándonos de nuestros gobernante pero seguimos sufriéndolos, nos resignamos a ellos sin tratar de intentar cambiar las cosas.
      Un síntoma muy significativo de la catadura moral del país es la cantidad mayor de personas que suelen asistir a manifestacines de No a la Guerra frente al número de manifestantes en concentraciones contra ETA y a favor de las víctimas del terrorismo. Sin contar, que tales muestras de solidaridad contra ETA son relativamente recientes cuando comenzaron a asesinar a civiles. Antes, cuando morían militares o policías, la cosa era bastante distinta. Es menos arriesgado, menos comprometedor, salir a la calle para enternecerse por los palestinos que por el vecino asesinado, pero claro, mucho más cobarde. ¿Cómo podemos ir con la cabeza alta si no somos capaces de conmovernos por el mal de nuestros conciudadanos?
      ¿Cómo vamos a resolver los problemas que acucian a España si lo que deseamos es salvarnos nostros y al de al lado que le den?
      Los regionalismos, los provincianismo, son otro síntoma del verdadero mal que aqueja al país.
      Que los dos grandes partidos políticos no hayan pactado para resolver los grandes problemas es autoexplicativo: o no lo hacen por evitar un castigo político (muestra una vez más del cainismo del electorado, es decir, de nosotros), o porque los dos partidos políticos padecen el vicio anticcooperante que he comentado.
       

    • Deus ex Machina
      Deus ex Machina Dice:

      Efectivamente tenemos lo que votamos, pero imagínate que te diesen escoger, ¿prefieres morir por la silla eléctrica o por inyección letal? Al final escoges, tienes lo que escoges, pero el resultado ya está viciado antes de la elección. Lo mismo pasa con los partidos, sean de ámbito nacional o autonómico los partidos son leviatanes, el pueblo no tiene ningún control sobre ellos, ni siquiera cuando los eliges. Cambiar los partidos desde dentro y directamente es difícil, haría falta un líder coherente en cada partido y con visión. Como de eso no vamos a tener, porque gente así surge cada poco, hay que hacer que el método con que los elegimos para que tomen el poder sea le mejor, es decir, que el partido no sea el puntal de referencia de ese político sino el electorado. Y el sistema actual de elección de gobernantes es nefasto, ya sea en municipios, CCAA o en el Gobierno Central. Por eso creo que lo que verdaderamente hay que cambiar es ese modo de elección, para que realmente quien salga elegido se deba a sus electores y no a su partido.

    • sitogr
      sitogr Dice:

      Efectivamente, como decís tenemos una falta de competencia y control de nuestros dirigentes absoluta, sin listas abiertas, primarias, la política no e atractiva a profesionales y a los mejores, no se premia al bueno y se castiga al malo, los ascensos no dependen de mérito y capacidad, sino amiguismos, clientelismos y favoritismos y no podemos hacer nada. Nuestra política es esa bestia que dice Deus ex Machina y el autor. Nuestro Estado conforme pasa la Historia es mayor. Y cuál es el problema? Es la CE, es la LOREG, es el pasotismo ciudadano durante décadas y la complicidad?  Conocemos algún político que salga en rueda de prensa y que diga que su puesto y su organismo es inútil y hay que eliminarlo (salvo quizás Reconversión)? Y si todo fuera simplemente la naturaleza humana? El ser humano es ambicioso por naturaleza, inconformista, más dinero los banqueros y especuladores, queremos mejores casas, mejores coches, viajar más lejos, siempre ir a mejor y no a peor (por eso la dureza de la crisis)… y más poder y más gasto los políticos. Y si todos los Gobiernos, los políticos y sistemas, sea cual sea su color, su sistema de elección, tiendan por naturaleza a copar más poder (más regulación, más leyes, más cargos clientelares, más impuestos, más control … ? Y todo ello a costa de los ciudadanos, que son los que verdaderamente tienen la soberanía nacional.  Mucha gente al leer esto estaría completamente de acuerdo, lo apoyaría y defendería, sin saber que esto en este país para muchos es el mismísimo demonio sólo con mentarlo sin ni siquiera saber en qué consiste. Ese gran desconocido. 

    • Antonio
      Antonio Dice:

      Pensamos que sólo tenemos dos opciones políticas a las que acudir. No salimos de la dicotomía PP-PSOE. El simple hecho de que cada uno de nosotros pensemos que ningún otro partido tiene posibilidades de gobernar confirma que estamos psicológiacamente atrapados en el bipartidismo. El concepto del “voto útil” es una constricción.
       

  2. Julio
    Julio Dice:

    Brillante exposición de motivos para argumentar la necesidad de cambiar los cargos institucionales, sus nombramientos y sus prebendas. No coincido con el final cuando el autor espera, en mi opinión ingenuamente, que el gobierno libere el proceso. No puede ser y no va a ser que se haga el harakiri quien vive cómodamente asentado en los privilegios y, lo que es peor, no sabe hacer otra cosa que “el mamandurrio”. Solamente los ciudadanos, con su presión directa, podrán alterar el actual estado de las cosas. Es lo que ha ocurrido siempre en la historia de los pueblos y de sus naciones, y lo que realmente ocurrió cuando muerto el dictador, nuestro jefe de Estado entendió que no le cabía otra que abrir las ventanas para ventilar las instituciones y que entraran aires de cambio.

  3. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Magnífico.
    Aunque para mí tiene algún peligro: me provoca nostalgia.
    Nostalgia de tiempos en que la Administración funcionaba mejor que ahora con muchísimo menos dinero, instalada en sedes casi cochambrosas, sin ningún lujo, pero vaya si funcionaba; en que apenas había subvenciones para amiguetes; en que los impuestos eran reducidísimos; en que los españoles no se odiaban unos a otros por su procedencia regional; en que los políticos ocupaban tan solo algunos cargos; en que había 300.000 parados, no casi 6 millones; en que -queriendo y con pluriempleo- te comprabas un pisito con una hipoteca la mar de asequible, del INV; hasta pensabas en una parcelita, o un apartamento en la playa; en que volvías a tu casa andando por la calle de madrugada sin miedo a que pasara nada; en que los hijos estudiaban ilusionados, porque luego tenían un buen futuro profesional, en que no se atacaba a la familia, en que nacían montones de niños y nuestra pirámide poblacional (o como diablos se llame, no me apetece mirar Wikipedia y luego tirarme el folio citando autores variados) tenía forma de eso, de pirámide, y no de minarete de mezquita iraní como tiene ahora; en que si envejecías no tenias que temer la eutanasia; en que un empleo era algo seguro…
    Qué rabia que esos fueran tiempos sin libertad, porque no había partidos políticos ni sindicatos “de clase” ni autonomías… Horrible, sanguinario y abominable fascismo, de la variedad más dura.
    ¿Por qué diablos no podemos tener todo eso en un régimen de libertades?  ¿Por qué razón ha de conducir necesariamente la Partitocracia a la Cleptocracia?
    Qué mala es la nostalgia…

    • Arcimboldo
      Arcimboldo Dice:

      “… en que era imposible viajar fuera de España y aprender idiomas, en que la mujer pasaba su vida en casa, en que no había extranjeros ni inmigrantes y éramos una sociedad monolítica, en que un oscuro sistema sanitario permitía el robo (excepcional, no seré yo quien exagere, pues además nací en esos años) de bebés…”

      Mi opinión sobre nuestra situación actual es que vamos claramente a menos, pero creo que la nostalgia de épocas pasadas (en su mayoría oscuras) no conduce a ningún lado. Más bien me parece contraproducente, por decirlo con sutileza.
       

  4. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Gracias a todos por los comentarios. Curro, la nostalgia es muy peligrosa. Los tiempos pasados suelen recordarse con mas generosidad de la que merecen. No creo que sea un problema de personas, y que con otros políticos nos fuera mejor. El sistema no funciona. Es preciso que los partidos políticos no tengan tanto poder, que el numero de cargos ppublica designados por los partidos se reduzca de forma muy importante, mas contrapeso entre poderes e instituciones. Recomiendo este articulo, que referencio en el post, que cuenta el ejemplo de los ayuntamientos en estados unidos, que  creo muy esclarecedor: http://elpais.com/diario/2009/03/27/opinion/1238108412_850215.html

    La revisión de la ley electoral puede ser un instrumento, pero creo que hay otros mas directos para limitar el poder de los partidos.

    Y como dice Julio, es difícil que esto suceda sin presión de los ciudadanos, pero mejor una reforma constitucional, que una revolución anti sistema.  

    • Deus ex Machina
      Deus ex Machina Dice:

      El tema de los ayuntamientos ya lo he leído e varios blogs y me parece bastante interesante. Por un lado, sigue existiendo un poder político, elegido democráticamente, mientras que por otro lado existe un poder funcionarial, un gestor, que controla los desvaríos de ese poder político, poniéndole los píes en la tierra, siendo ese gestor una persona competente, sin vinculación con ese político, pero a la vez plenamente responsable de sus decisiones.

  5. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Primero, no es cierto que no se pudiera viajar fuera de España. Si acaso a “Rusia y los países satélites”. Salvo que esa imposibilidad viniera motivada por razones económicas del presunto viajero. De hecho, en los años 60, millones de españoles emigraban a Suiza, Alemania y Francia a buscarse los garbanzos. Entonces eran trabajadores poco cualificados que recogían fruta o trabajaban en las plantas de producción, mientras que ahora son ingenieros y personal sanitario que trabajan en lo que aquí no pueden.

    Ahora, ya no se roban bebés, simplemente se les aborta. El robo de bebés “durante el franquismo” es imputable a ese régimen lo mismo que la pertinaz sequía. Fueron delitos cometidos presuntamente por personas concretas con nombres y apellidos y en absoluto es achacable a un “sistema sanitario oscuro”, que hasta su transferencia a las CC.AA. no sufrió sustanciales modificaciones en democracia.

    Tengo, por razón de la profesión de mi padre, hoy jubilado, una colección de las pelotas de goma usada por la policía para la represión de manifestaciones. Unas son macizas y pesadas de color negro, que sólo pueden ser disparadas con armas de gran potencia; otras, de color beige, evolucionado del claro al oscuro, estaban deshinchadas y casi no pesaban. Las primeras matan si alcanzan un impacto vital directo. Las segundas, escuecen y pueden hacer perder algún órgano en caso de un impacto directo a poca distancia.

    Las negras, son las usadas en democracia, incluso por policías tan democráticas como la Ertzainta, que hace bien pocos meses mató de un disparo de bola de goma a un manifestante, sin que Bildu protestara demasiado. No me olvido de los 5 muertos en  los sucesos de Vitoria, aunque ocurrieron después de muerto el dictador y con Adolfo Suárez de responsable interino de Gobernación, según el BOE.

  6. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Esto de discutir sobre la época franquista no parece nada prometedor. Si con la que esta cayendo en nuestro país pensamos que la solución es volver a la dictadura, nos lo vamos a tener que hacer mirar muy seriamente. Lo que nos faltaba … Creo que podemos aspirar a algo mejor …

  7. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Caramba, yo no deseo que resucite Franco… hay que ser realistas.
    Solo que -como buen demócrata que soy- me da muchísima pena que en tantísimas cosas fuera mejor “en los resultados” el franquismo que esto que hay ahora.
    Arcimboldo, yo a mis doce años viajé al extranjero en pleno franquismo (a Irlanda) y aprendí idiomas (el inglés y una miajica de gaélico). Verdad es que era de la OJE, lo confieso avergozado… igual me dieron el pasaporte por eso.
    Bromas aparte: qué pena que la situación actual pueda llegar a hacer “franquistas póstumos”. ¿Esto era la “democracia”?

  8. Elisadelanuez
    Elisadelanuez Dice:

    Enhorabuena por el post, muy acertado. Hecho el diagnostico hay que ponerse a ello con todos los instrumentos posibles, presion ciudadana pero tambien intentando mover al establishment con esa presion o con la de partidos como UPYD que pueden competir por una parte cada vez mas significativa del electorado de los grandes partidos y sobre todo mandar un mensaje de regeneracion posible desde dentro. Y por supuesto modificando las leyes empezando por la electoral. Y si los socios eueopeos echan una mano, mejor que mejor.

    • Adolfo
      Adolfo Dice:

      Elisadelanuez, UPyD no tiene la exclusiva en la necesidad de reformas; es un sentir generalizado, incluido el gobierno y el PP, sabiendo que los sacrificios no han hecho nada más que comenzar. Pero las proclamas de UPyD son inquietantes, muy típicas españolas de buscar soluciones radicales e irreflexivas. Aprendamos de los anglosajones y sepamos actuar con cordura y ponderación en momentos difíciles. Flema inglesa. Sin histerias. 

    • Francisco L.
      Francisco L. Dice:

      Estimada Elisa, después del espectaculo del diputado de UPyD en el Parlamento Asturiano con sus 6 asesores sin que nadie desde la dirección nacional le haya parado los pies habra que empezar a poner a UPyD en cuarentena

  9. julio
    julio Dice:

    Curiosa la deriva de los comentarios. Estamos debatiendo más si antes estábamos mejor que las vías que tenemos los ciudadanos para inducir el cambio. A la luz de los resultados de los sondeos que se están publicando, está calando en la sociedad española el hartazgo por la situación, por lo que resulta razonable esperar que al final veamos cambios sociales y políticos. Yo también creo, como Jose Luis, en los cambios constitucionales más que los antisistema. No creo en los pistolones ni en las revoluciones. Hay muchos ejemplos de paises en los que funciona el sistema democrático. Pero entonces, ¿cómo podemos esperar que se produzcan estos cambios? No parece razonable esperar que sean propuestos o liderados por los partidos políticos actuales, por lo menos los mayoritarios. Entonces, ¿cómo se puede producir el cambio depurando los defectos de nuestra democracia?

  10. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    Juan Luis, tienes razón en lo que relatas y en lo que denuncias. Sin embargo, no puedo dejar de poner en valor el enorme paso positivo histórico, en el mejor de los sentidos, que significó la Constitución del 78: nos ha permitido, con todas sus imperfecciones iniciales, y los problemas posteriores, que no son realmente achacables a ella, llegar a algo completamente inusitado, que a mediados de la década de los 70 hubiéramos creído casi imposible: 34 años de democracia ininterrumpida, alternancia de derechas e izquierdas, elecciones limpias, ausencia de guerras o amenaza de ella.

     

    Los españoles que tienen menos de 40 años no conocen otra forma de gobierno que la democracia parlamentaria. Hay muchísimos problemas y en este blog no somos precisamente remisos para denunciarlos, pero en este comentario quiero poner en valor también la enormidad de lo conseguido, para reformar y cambiar con la conciencia de lo que cuesta llegar a donde hemos llegado.

     

  11. Ana
    Ana Dice:

    Desde luego el debate de sí con Franco se vivía mejor para mí no tiene ni discusión. Creo que en todo caso la nostalgia vuelve ciegos muchos recuerdos porque, …  la procedencia regional si creaba fricciones entre los ciudadanos, no habría subvenciones para amiguetes pero sí enchufismo, volvías a tu casa andando sin que pasase nada, pero no de madrugada porque no se salía por la noche… y quizás las familias eran grandes y con muchos hijos pero las mujeres no teníamos, ni voz, ni voto, ni libertad. Eso no es vivir bien, es vivir en la caverna de Platón.
    El primer problema sin discusión ninguna son nuestros políticos. Sin excepción. Los que hemos votado y a los que hemos dado el poder. Y nuestros sobre nuestros socios europeos creo que habría mucho que hablar y discutir. Particularmente de algunos yo ya no me fío. Si llegaremos a alcanzar racionalización y sostenibilidad es algo que está por ver. Desde luego,  sobre la Administración Local, debería hacerse un análisis previo de las distintas e infructuosas reformas acometidas en los últimos años, conocidas bajo la fórmula genérica de “segunda descentralización”. Y desgraciadamente no tengo mucha fe en que las últimas novedades legislativas con que nos ha sorprendido el gobierno sobre racionalización y sostenibilidad y las que están por llegar, vayan a mejorar mucho la situación sino se comienza adelgazando la estructura de las CCAA y las provincias (supresión de diputaciones y mancomunidades).
    Creo que algunas cuestiones importantes como transparencia y buen gobierno así como  la necesaria racionalización del mapa municipal solo quedan en un reto y no una realidad con las últimas reformas. Y qué decir de la necesidad de la reducción de electos y eventuales, lo que exige abordar la reforma de la LOREG (en tramitación), o volver al  traspaso de competencias (educación y otras).
    Y por último, como ya he comentado alguna vez, desde luego en este país hay una gran crisis de valores, pero no solo de nuestros políticos, y esta crisis difícilmente la pueden arreglar las leyes.

  12. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Fernando, Sin duda hay que apreciar el valor de nuestra actual constitución. Pero yo si creo que muchos de nuestros problemas son directamente achacables a ella. Hay demasiado miedo en su redacción a los tiempos pasados para poder plantear un futuro despejado. Claramente precisa una profunda revisión. No creo que pedir  esto sea falta de ponderación. Es pedir salir del inmovilismo de los dos partidos mayoritarios que se encuentran muy cómodos con la situación actual que les da tanto poder, y condena al país a la corrupción y al clientelismo. 

    • Adolfo
      Adolfo Dice:

      Juan Luis me parece demagógico, cuando afirmas que “los dos partidos mayoritarios  se encuentran muy cómodos con la situación actual que les da tanto poder, y condena al país a la corrupción y al clientelismo”. ¿Tienes pruebas de lo que dices o es una “intuición” tuya”? Además está en clara contradicción con el post de Jesúa López Medel cuando critica el exceso de decretos ley. ¿En qué quedamos? ¿Hay inmovilismo o exceso de reformas?

      Curro el franquismo es historia. Nadie en España salvo cinco iluminados quiere volver a las cavernas.

      Como muy bien dice Fernando Gomá la Constitución del 78 tiene muchos más pros que contras. Lo cual no significa que sea intocable. por supuesto que admite reformas; pero curiosamente la reforma del verano pasado, la de la estabilidad económico, no fue respaldada por UPyD, y fue criticada por dos editores de este blog.

  13. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    ¡Que cosas! Yo que con Franco era antifranquista (eso lo dice ahora mucha gente y en muchos casos es una trola), pero que ADEMAS fui condenado por el Tribunal de Orden Público (eso ya lo puede decir muchísima menos gente, ¿verdad? ¡Qué envidia que doy! ¡Cómo molo!), ahora me toca ¿defender al franquismo? Cosas veredes, Mío Cid, que farán fablar a los muertos…
    Ana, las mujeres han ido equiparándose a los varones poquito a poquito, en un proceso lento, paulatino. Desde luego que el franquismo no fue precisamente “feminista”. Pero las cosas como son: el D
    ecreto 258/1962 de 2 de febrero, y sobre todo las reformas del Código Civil (impulsadas por Pilar Primo de Rivera, por cierto) en la década de los 70, fueron “algo”. No digo que fueran mucho, pero sí “algo”.
    ¡Y vaya si salíamos de noche! No había botellón, y los porros eran cosa de los legionarios; pero vaya si salíamos, hasta las mil y monas… y nos lo pasábamos genial.
    “Amicus Pilato, sed magis amica veritas”
    ¡Que cosas! Yo que con Franco era antifranquista (eso lo dice ahora mucha gente y en muchos casos es una trola), pero que ADEMAS fui condenado por el Tribunal de Orden Público (eso ya lo puede decir muchísima menos gente, ¿verdad? ¡Qué envidia que doy! ¡Cómo molo!), ahora me toca ¿defender al franquismo? Cosas veredes, Mío Cid, que farán fablar a los muertos…
    Ana, las mujeres han ido equiparándose a los varones poquito a poquito, en un proceso lento, paulatino. Desde luego que el franquismo no fue precisamente “feminista”. Pero las cosas como son: el D
    ecreto 258/1962 de 2 de febrero, y sobre todo las reformas del Código Civil (impulsadas por Pilar Primo de Rivera, por cierto) en la década de los 70, fueron “algo”. No digo que fueran mucho, pero sí “algo”.
    ¡Y vaya si salíamos de noche! No había botellón, y los porros eran cosa de los legionarios; pero vaya si salíamos, hasta las mil y monas… y nos lo pasábamos genial.
    “Amicus Pilato, sed magis amica veritas”

  14. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Adolfo, creo que para valorar la situación es preciso librarse de las ataduras de los bandos. Si consideras demagógica mi afirmación, será que o leemos periódicos muy diferentes, o quizas tienes muchas ataduras. Si el PP niega lo mas evidente en la trama Gurtel, y el PSOE hace lo propio con los EREs en Andalucía, debe ser que algo no funciona bien en nuestro sistema de partidos. 
    La constitución del 78 tiene muchos pros, pero se diseño con el miedo de la vuelta a la dictadura, y le dio un poder a los partidos políticos, para consolidar el bipartidismo, y con el la democracia. Hoy ese poder de los partidos es bastante asfixiante para este país. El post mencionaba la relación, bastante estudiada, entre el numero de personas que designa un partido cuando gana unas elecciones, y la corrupción en el país. En ese ranking España tiene un puesto muy aventajado. Mientras eso no se corrija, junto con las negativas consecuencias en casi todas lasinstituciones, será difícil progresar. 
     Y sobre los decretos ley,no veo la contradicción. Mucho movimiento en el ámbito económico, e inmovilsmo enel ámbito institucionaL, porque la reforma anunciada de la administración local parece poca cosa. 

    • Adolfo
      Adolfo Dice:

      Juan Luis, caso gurtel y caso Eres están pendientes de Juicio. No condenemos antes de tener sentencia.

      No creo que el sistema español sea de bipartidismo como en Francia, en USA, en Inglaterra, aunque ahora un poco menos, o mayoria de países europeos. La Ley D’Hont es un sistema proprcional corregido en los restos para el más votado. En nuestro congreso de los diputados hay muchos partidos políticos representados, hasta 21 si mis cuentas no me fallan. Si eso te parece bipartidismo…

      Se han promulgado Real Decretos Ley en sectores financieros y no financieros.

      Para el mes de septiembre se anuncia una auténtica revolución administrativa, que los editores de este blog conocen muy bien.

  15. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Bueno Adolfo, gracias por tus comentarios, y como decía el anterior post, el ultimo que apague la luz y …  Estaremos “expectantes” a esa revolución administrativa. 

  16. sitogr
    sitogr Dice:

    Me parece un artículo bastante interesante para la deriva de comentarios de este post. Después de leerlo, me vuelvo a preguntar (igual que con los inspectores del Banco de España y su carta) por qué en este país no se hace caso a quién sabe? Lo fácil sería decir que es que no interesa. Yo sin embargo pienso que no gritamos con la suficiente fuerza. Desde este blog he visto cosas por primera vez propuestas y algunas de ellas parece que se están cumpliendo. Cada día estamos más, y gritamos más alto. 

    http://www.otrosi.net/article/hay-que-recuperar-los-pactos-incumplidos-por-tomás-ramón-fernández-catedrático-de-derecho-ad

     

  17. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Yo no fui un antifranquista, más que nada por la sencilla razón de que cuando el dictador falleció yo tenía 11 años recién cumplidos, que es justo la edad de mi hijo mayor. En 1976 y 1977 acompañé a mis padres a votar y les contagié de mi entusiasmo democrático … aunque sólo tenía 12-13 años. De las primeras elecciones democráticas me guardé todos los carteles de todos los partidos que se presentaron a las elecciones y sus programas electorales. Imagino que mi madre los tiraría a la basura en alguna de las limpiezas del trastero. En 1978 (14 años) convencí a mis padres para que votaran SÍ a la Constitución. Me dijeron que me habían hecho caso, aunque años más tarde, me confesaron que en conciencia votaron NO, por dos razones: Porque era una puerta abierta al aborto y porque creían que las autonomías acabarían con España.

    Con el tiempo, se fueron convenciendo de que la Constitución aportó muchas cosas buenas, de manera que nunca sintieron, ni sentimos quienes en conciencia pensábamos parecido, la tentación de echarnos al monte.

    Aquí los únicos que se han echado al monte o amenazan con hacerlo son los nacionalistas de todo pelaje y condición que, oh casualidad, son denunciados unánimemente por TODOS los medios internacionales sin discusión como la causa del desastre económico que nos asola. Los nacionalismos y sus autonomías.

    Por eso yo entiendo a Curro Arriola que, en el fondo, coincide con Pío Moa, Stanley Paine, José María Marco y muchos otros historiadores no oficialistas que no se tragan el camelo dulce y empalagoso del cuéntame de la transición y lo mala, malísima que era la dictadura que tenía al pueblo oprimido, cuando Franco murió de viejo en la cama con un apoyo y una legitimidad popular (no democrática, por supuesto) que para sí hubiera querido el actual Jefe del Estado. Para bien, el franquismo, con todas sus miserias, injusticias y maldades, preparó al país para una transición a la democracia que de no haber sido por el terrorismo etarra y la rendición intelectual preventiva a los nacionalistas, habría sido modélica.

    Flaco favor hacemos a la democracia si lo mejor que podemos decir de ella es la obviedad de que es mejor que la dictadura franquista. Y directamente es pegarnos un tiro en los pies si encima para que la democracia salga bien parada en la comparación argumentamos con patrañas sin fundamento. A pesar de mi corta edad recuerdo la entrevista que un locutor de Bilbao, con abundante pelo y bigote le hizo en la televisión oficial a un señor ruso con grandes barbas, recién salido del Gulag, donde le dijo que en España no había una auténtica dictadura porque se podía comprar y leer libremente la prensa extranjera, no había censura previa de prensa, era legal tener fotocopiadoras e imprentas, aun cuando su uso estuviera sujeto a restricciones, había libertad para viajar por el interior del país, obtener un pasaporte para salir al exterior y luego regresar. La famosa de José María Iñigo a Solzhenitsyn, con rasgado de vestiduras del primero y toda la clase política del poder o de la oposición de la época, que se encuentra fácilmente en youtube.

    Por eso, no estaría mal hacer autocrítica, no culpar al franquismo de todos nuestros males actuales (hace casi 37 años que murió el dictador, casi los mismos que estuvo en el poder), abrir un debate para recuperar nuestra perdida noción de nación histórica y reinventar nuestro insostenible aparato estatal.

    Que si no acabaremos como los latinoamericanos, maldiciendo la suerte irreversible de los “300 años de conquista española con la esquilmación de la riqueza autóctona y el genocidio de los indios”, sin que los 200 años siguientes, los más cercanos en el tiempo, hayan tenido nada que ver en su situación.

  18. Adolfo
    Adolfo Dice:

    Ennecerus, respeto tus sentimientos personales, pero, en mi opinión, Franco es historia y a la mayoría de los españoles no les preocupa si era un dictador bueno, malo, blando, duro o semiduro. Un saludo.

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