La comparecencia en el Congreso de los responsables de la crisis financiera española o el Congreso de los irresponsables

Reconozco que el título de este post puede inducir a error. En primer lugar, porque de la crisis financiera española nadie es responsable. En segundo lugar, porque no han comparecido más que unos pocos, cuando la responsabilidad por este estado de cosas es universal. Reconozco también que estas dos aclaraciones parecen contradictorias, pero no lo son, ni muchísimo menos; son perfectamente armónicas, porque, como afirmó con su habitual agudeza Hanna Arendt al hablar dela Alemanianazi, cuando se dice que “todos somos culpables” -lo que de entrada suena muy noble- lo que en realidad se está diciendo es que nadie es culpable. Al afirmar que nadie se salva por un motivo o por otro, lo que en el fondo se está afirmando es que lo que ha sucedido es un lamentable efecto derivado de la naturaleza de las cosas, tan inevitable como el granizo en primavera.

 

 

Así lo ha dejado meridianamente claro el ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández-Ordoñez, al final de su comparecencia: “En una situación así resulta contraproducente buscar chivos expiatorios, a los que endosar todas las responsabilidades. Porque, como he mostrado, no los hay. Es más, esa pretensión ilusoria mina todavía más la confianza en las instituciones y obstruye el diálogo y la cooperación que tanta falta  nos hacen.” En un sentido parecido (aunque con otra letra, claro) se ha pronunciado el Sr. Rato, un verdadero especialista en aceptar y abandonar responsabilidades por capricho y/o interés, sin el más mínimo sentido de la responsabilidad personal (¿se acuerdan de su increíble salida del FMI?, pues en otro país tal cosa le hubiera condenado al ostracismo de por vida, mientras que aquí se le premió con Bankia). Tanto uno como otro han buscado difuminar y extender las culpas hasta hacerlas desaparecer, especialmente de su proximidad. No comento a los ex presidentes de Cajas que afirman que de la gestión se ocupaba el Consejo de Administración (sic.), porque este nivel se aproxima a lo grotesco y carece de precedentes. Durante el nazismo algunos se escudaban en que obedecían órdenes, pero por muy presionado que estuviera a ningún líder se le ocurrió una excusa tan idiota.

 

 

Ocupémonos entonces de los dos primeros, un poco más listos, porque sobre su argumentación se construye el discurso que caracteriza este moderno fenómeno de la huida de la responsabilidad a todos los niveles. Sostienen, en definitiva, que vivimos en un sistema complejo estrechamente interconectado cuyas puntuales disfunciones (la crisis internacional y el excesivo endeudamiento español) –a las que son totalmente ajenos- desencadenaron evoluciones de difícil previsión. En la gestión de esos desarrollos se pueden cometer puntuales errores –los cometen además los otros, por supuesto- pero aún así esos errores apenas marcan la diferencia.

 

 

Es cierto que esta argumentación no se sostiene y que está plagada de contradicciones, especialmente cuando se contraponen los detalles de las diferentes versiones, pero el problema es que nadie tiene interés en apuntar esas contradicciones y rebatir el fundamento sobre las que descansan. Al menos no tienen interés nuestros partidos mayoritarios, cómplices en el actual estado de cosas; aunque quizá habría que denominarles dirigentes últimos, pues ellos son los que se han aprovechado de nuestro sistema financiero poniéndolo a su servicio particular con grave detrimento de su solvencia y buen funcionamiento. La comparecencia, por tanto, estaba diseñada, no para pedir cuentas a estos responsables (perdón por la palabra) sino para permitirles argumentar en contra de su responsabilidad. No me extraña en que insistieran en comparecer, aunque quizá con otro formato se lo hubieran pensado un poco más.

 

 

Pero aquí no se acaba la historia, afortunadamente. A falta de política existen varios procedimientos judiciales en marcha que, si no terminan condenando a prisión a estas personas tan reacias a asumir responsabilidades, al menos servirán para suplir el trabajo que no quieren hacer nuestros políticos. Las cuestiones criminales y las morales no son en absoluto las mismas (tienen una diferencia de grado que no cabe desdeñar) pero tienen en común el hecho de que tienen que ver con personas y no con sistemas. No me resisto a terminar con otra cita de Hanna Arendt que lo explica mucho mejor de lo que yo podría hacerlo jamás:

 

 

“La innegable grandeza del procedimiento judicial radica en que debe centrar su atención en la persona individual, y ello incluso en la época de la sociedad de masas, en que todo el mundo siente la tentación de considerarse a sí mismo como una simple pieza de engranaje en algún tipo de maquinaria, sea en la maquinaria bien engrasada de alguna gigantesca burocracia, social, política o profesional, sea en el casual cúmulo de circunstancias caóticas y mal ajustadas en que transcurren nuestras vidas. El desplazamiento casi automático de responsabilidades que habitualmente se produce en la sociedad moderna se detiene bruscamente en el momento en que uno entra en la sala del tribunal. Todas las justificaciones de naturaleza abstracta y no específica (…) que indican que uno no es un hombre, sino una función de algo, se desvanecen (…) La institución misma desafía todo eso, y debe hacerlo o dejar de existir.”

 

Roguemos porque nuestros tribunales, pese a todos los intentos de nuestra partitocracia, no dejen de existir. Ora pro nobis.

 

PD: Les dejo algunos links a las comparecencias de los no-responsables y a las preguntas de Irene Lozano, diputada de UPYD y periodista de profesión.

 

Ex Gobernador del Banco de España

 

Rodrigo Rato

http://www.expansion.com/2012/07/26/empresas/banca/1343305387.html?a=c0e73b95e6abfa6d62bc4a59a688655a&t=1343562501

 

 

La de la diputada de UPYD Irene Lozano

 

 

 

 

 

 

10 comentarios
  1. Jaime de Nicolás
    Jaime de Nicolás Dice:

    Hay dos problemas en nuestro parlamento que generan lo que certeramente indica el autor del post: uno es la baja calidad intelectual, cultural, científica, profesional, de muchos de nuestros diputados, que hacen que no sean capaces de sostener una conversación o una serie de repreguntas incisivas frente a una persona que está siendo escrutada en sede parlamentaria. Y otra es que los que comparecen a decir con toda la cara, pero de manera legítima a efectos de su popia defensa, que ellos lo han hecho genial y la culpa es de los demás, saben que no va a haber una investigación parlamentaria que les ponga en serio peligro, seria, que ls obligue a entregar documentación, a decir la verdad bajo pena de delito de falso testimonio que pudiera llevarles a la cárcel.

  2. Antonio J.
    Antonio J. Dice:

    Una simple observación respecto a la puesta en escena de las comparecencias en el parlamento español.

    Frente a la práctica del congreso americano en que el compareciente se sienta solo en un nivel inferior frente a los congresistas a modo de sus examinadores, por estos lares se estila que el deponente se arrope en la altura de un estrado rodeado de otros diputados y el propio presidente de la comisión y con los comisionados a sus pies.

    ¿Cabe alguna extrañeza de lo que luego resulta de tales comparecencias? 

  3. Elisadelanuez
    Elisadelanuez Dice:

    Estas comparecencias han sido bochornosas tanto por el fondo como por la forma. Si con esto se mide la calidad de una democracia parlamentaria y representativa es dificil caer mas bajo. Y efectivamente la cpmparacion no ya con USA sino con cualquier pais hasta con menos años de democracia resulta apabullante. Los comparecientes no van a contestar sino a impartir lecciones de sobeebia e irresponsabilidad a los representantes de los ciudadanos, la mayoria de los cuales esta alli para no hacerles preguntas incomodas. Al final se las tendran que hacer en la AN. Penoso.

  4. habascuecen
    habascuecen Dice:

    Estoy de acuerdo con el autor. Los partidos políticos han estado utilizando el sistema financiero para su provecho y/o el de algunas personas. Los mayoritarios, los minoritarios, lo sindicatos y la patronal. Sólo hay que ver, por ejemplo la lista de los antiguos consejeros de Bankia.
     
    También estoy de acuerdo en lo de la poca categoría de algunos parlamentarios. El problema es que nuestro sistema político pude producir corrupción y puede promocionar incompetentes. Supongo que en otros países también cuecen habas, pero eso no es un consuelo
     
    En el enlace que pego mas abajo aparece el resumen ejecutivo (unas 80 hojas) del informe preparado  para el parlamento japonés por una comisión creada para investigar el accidente nuclear de Fukushima. La comisión no la forman parlamentarios, sino personas designadas por, supongo, la verdadera comisión de parlamentarios. De la calidad de los comisionados dice mucho la profundidad del informe, la claridad con la que está escrito y la evidencia de sus conclusiones.  Se trata de un ejemplo claro de lo que se puede hacer cuando hay interés en aclarar una situación y se ponen los medios adecuados.
     
    http://naiic.go.jp/wp-content/uploads/2012/07/NAIIC_report_lo_res.pdf
     

  5. Juan Jaime Cachazo Ibarreche
    Juan Jaime Cachazo Ibarreche Dice:

    Hola , Rodrigo .

    Me puedes indiar la obra de Hanna Arendt que contiene el párrafo relativo al procedimiento judicial?.

    Gracias. 

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Por supuesto: esta idea la menciona en varios ensayos, pero la cita esta sacada de uno titulado “Algunas cuestiones de filosofía moral”, escrito en 1966, recogido en el volumen titulado “Responsabilidad y juicio”, Paidós 2007, pp. 81 y ss.

  6. Purgandus Populus
    Purgandus Populus Dice:

    Hola,
    Tengo un argumento que aportar contra Miguel Fernández Ordóñez. Este hombre sabía perfectamente que esto iba a ocurrir: su artículo en el 2003 El pinchazo de la burbuja de la construcción.
    Miguel Fernández Ordóñez se ha comportado este crisis como un siniestro personaje, que con ta de evadir sus responsabilidades, mejor que se hunda el país.
     
    Saludos.

  7. Iñaki
    Iñaki Dice:

    Artículos así son muy necesarios. Ante tanto silencio cobarde y tanta mayoría absoluta…Más dura será la caída,como suele decirse.Torres más altas han caído. Y esto no puede durar ya mucho. No da más de sí. En cualquier momento se desmorona por completo. No es alarmismo, es una percepción que creo que cada vez se extiende más.

    Gracias a Rodrigo Tena y a otros como él, que no descansan en este verano. 

  8. Juan
    Juan Dice:

    Aunque el autor no considera interesante analizar las comparecencias de los presidentes de las cajas, por grotescas y burdas, creo que también invitan a la reflexión sobre el grado de impunidad al que hemos llegado. Su soberbia, la forma de argumentar, tan ridicula, que ellos solo estaban allí para llevarse un montón de dinero, pero que nunca tomaban decisiones es un insulto para todos los españoles. Y ellos se fueron a casa sin despeinarse.

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