Terror en el hipermercado

Creo que, más o menos éste era el estribillo de una canción de un conocido grupo musical, pero parece venir a cuento en este caso.

 

Los recientes sucesos ocurridos en un par de localidades andaluzas, promovidos –al parecer- por dos elementos del actual sistema político: una alcaldía y un sindicato, vienen a demostrar cómo se puede jugar al mismo tiempo -y según convenga- con todas las fichas del tablero. Asimismo vuelve a demostrar la desmesura con que se tratan estos casos tanto por los políticos y gobernantes, como por los medios de comunicación, faltos al parecer de cosas más relevantes durante los veranos.

 

Lo que no debía haber pasado de ser un mero atestado policial de carácter local para sustanciarse en clave interna, se ha sacado de contexto para magnificarlo tanto positiva como negativamente, dependiendo de los intereses de unos y otros.

 

Este acto de rapiña o saqueo, hurto o robo, según la variada terminología jurídica que pueda aplicársele, realizado colectivamente por un grupo de personas (previo aviso a los medios de comunicación), no pasa de ser un acto testimonial de bandidaje de baja estofa con el único motivo de “salir en los papeles” (como se suele decir), más que un acto de bondad hacia los necesitados.

 

Como en otros casos, tanto políticos y gobernantes como los medios de comunicación han caído en la trampa y han dado al suceso mayor repercusión de lo que política o socialmente significa. Durante un largo tiempo se nos presentarán los videos, los personajes protagonistas y se hablará de algo que ocurre todos los días. Todos los grandes almacenes, grandes superficies y establecimientos de autoservicio, saben que sistemáticamente tienen unas pequeñas pérdidas de productos que se cuelan en bolsas, entre ropa o por la cara (consumiéndolo antes de pasar por caja) y lo asumen con la resignación nacida del beneficio superior a la pérdida. Estoy seguro que los establecimientos afectados, recibirán en estos días más clientes por solidaridad o por mera curiosidad por lo ocurrido, que como producto de una campaña publicitaria.

 

Aquí todos parecen ganar: los promotores de la acción porque estaban deseando aparecer en los medios y propagar su mensaje político o social; los medios porque algo que en otras circunstancias pasaría como noticia menor, ha dado de sí para ocupar las cabeceras y primeras planas de prensa y noticiarios; los políticos –gobernantes o no- porque han encontrado la forma de demostrar su poder y, de paso, aparecer en los medios que siempre es de agradecer. Alguien lo podría señalar como un contubernio a costa de los más desfavorecidos a los que se utiliza según convenga. 

 

Pero todo ello lo que realmente demuestra es la gran tragedia de la sociedad actual sometida a manipulación permanente por unos y otros, ante la falta de criterios sólidos de los ciudadanos para cimentar una verdadera alternativa a este sistema, donde unos y otros utilizan las leyes y el orden para perpetuarse en cargos y situaciones de privilegio. Basta con ver la rara unanimidad cuando se trata de votar a favor de las mismas y cómo los recortes aplicados por debajo, no se aplican por arriba con la rotundidad que precisan.

 

Mientras, la situación del país va empeorando. Nadie cree ni confía en nosotros. Nos saben atrapados por demasiados intereses personales en una red de favores mutuos donde se confunde lo público y lo privado. La deuda soberana con la deuda privada y al final, nadie sabe quien decide o quien mueve los hilos en este escenario de marionetas en el que debemos actuar diariamente.

 

Unas políticas irresponsables, unas actuaciones financieras de juzgado de guardia y un creciente hedonismo social, se han unido con la llegada de demasiados “compromisarios” a demasiados puestos, cargos y situaciones que nunca habían soñado. Todos somos responsables y, como tales, debemos hacer las penitencias. Pero éstas deben ser proporcionales. Sin privilegios para aforados, sin inmunidades extraparlamentarias, sin impunidades para los más poderosos. Sólo la justicia, esa extraña cosa de la que todos desconfían (“el derecho es el deseo del poderoso” como alguien dijo), podía y debía ser la garantía de los débiles frente a los fuertes y poner coto real a los desmanes, aplicando entre otras cosas el agravante de “mal ejemplo social” a las muchas y graves cuestiones de las responsabilidades públicas: despilfarro, interés personal frente al interés público, negligencias, corrupciones abiertas, etc. etc. pero… ¿se atreverá a hacerlo?

 

Los sucesos de Andalucía pueden repetirse incluso con más violencia y menos manipulación, pues la caja de Pandora ya ha sido abierta. La han abierto los mismos que se benefician de un sistema injusto de subvenciones y condiciones salariales y sociales privilegiadas. Ha bastado una simple representación para que muchos entiendan que es la forma adecuada de conducirse o comportarse, ante al falta de valentía para coger el toro por los cuernos por quienes componen el cartel de la fiesta. Esperemos que se reaccione con rigor y sensatez antes de que sea demasiado tarde.

14 comentarios
  1. xavi
    xavi Dice:

    Según un jefe de relacciones humanas de una gran superfice, del total de los robos en supermrcados:
    33 % es del consumidor
    33% es del propio empleado
    33% se produce en las descargas y tránsito de mercancias
     
    y eso ya está asumido en el precio
     

  2. Rafa Lodeiro
    Rafa Lodeiro Dice:

    “Esperemos que se reaccione con rigor y sensatez antes de que sea demasiado tarde.”
    ¿Vives en España? ¿Sigues la prensa? Deduzco, ya que has escrito un artículo sobre un acontecimiento actual, que sí, por lo menos, a una de las dos preguntas.
    Pues te voy a decir una cosa: ya es demasiado tarde. Según mis cálculos a ojo de buen cubero, como 6-7 años.
    Afortunadamente, el español medio es muchísimo más sensato, trabajador, íntegro y respetuoso que los ejemplos que nos da la prensa. Que es por esto, precisamente, por lo que no va a pasar nada. Si dejáramos a los políticos solos, esto sería Namibia.

  3. Fran
    Fran Dice:

    Hay un hecho que tal vez no deberíamos pasar por alto en la actuación (o actuaciones) que está llevando Sánchez Gordillo, y es la más que probable desaparición del paraíso socialista de Marinaled
    a.
    Si vemos los presupuestos de ese municipio desde 1.986 hasta 2.011, sacados de la diputación de Sevilla, se decía que el presupuesto municipal para el año 2.011 era de 4.260.517,73 €. De esta cantidad, sólo un 14% de los ingresos provenían de “impuestos y tasas”, y donde el 34% de los gastos del ayuntamiento eran en la partida de “gastos de personal”, si bien han hecho un documento público, firmado por el Secretario del Ayuntamiento por orden del Alcalde, como pone en el encabezamiento,  donde allí nadie cobra nada.
    El presupuesto para 2012 contempla un gasto de de 2.729.000 euros: un 35,94% menos que en 2011, por una caída de las subvenciones del 46%.
    Por ello, pienso que todo esto no es más que una estrategia propagandística, porque Sánchez Gordillo no va a poder mantener el voto cautivo procedente de unas subvenciones con las que ya no va a contar.
    Los Presupuestos de 2.012 y el “nivel de vida” del paraíso socialista son insostenibles sin las subvenciones.

  4. Elisadelanuez
    Elisadelanuez Dice:

    Totalmente de acuerdo, la atencion mediatica y politica que ha merecido este suceso esperpentico es asombrosa. Tambien de acuerdo con Fran creo que el problema real de este señor es que sin subvenciones se le cae la utopia y esto es una forma como cualquier otra de desviar la atencion de este hecho.

  5. KC
    KC Dice:

    Comenzaré escribiendo que comparto con el autor del artículo la idea de que las formas de estos sujetos no han sido las mejores. Pero me parece sorprendente, y bastante cínico -por no decir increíblemente hipócrita- quejarse del “robo, rapiña, saqueo” de 8 ó 9 carros llenos de comida (cuya finalidad no es el lucro, precisamente, como creo que puede llegar a entenderse) antes que la conducta de los realmente ladrones, estafadores, malversadores, corruptos y especialistas en paraísos fiscales que existen en Hespaña y que son los que realmente condicionan todo el sistema. Que sí, que mucha propaganda y tal, pero dígame usted como calificamos jurídicamente a quienes han evadido 50 ó 60 millones de euros, cobrado 150.000 euros en “informes de ciencia-ficción”, malversado subrepticiamente, prevaricado a sabiendas, sobornado, alterado concursos, etc, cuando el objeto de esos actos supera perfectamente el millón de euros con facilidad por cada uno, si estamos pidiendo cárcel para 15 sujetos que se unen en un acto político (no, señor Laguna, no es un atraco) y se llevan 8 carritos de comida (que además es un acto de reacción, no de acción). Es tan ridículo, que si no fuera porque es real, me estaría riendo.

    ¿O es que va a ser que cometer todo tipo de tropelías mediante traje y corbata sí va a estar bien visto? 

    En toda acción, la finalidad de la conducta es esencial para formar el carácter de un delito. Y como comprenderá, señor Laguna, la finalidad de sacar 8 ó 9 carros de comida (no de televisores, electrodomésticos o cualquier cosa susceptible de ser revendida o tomada públicamente como un bien de lujo) no tiene nada que ver con el amaño de concursos, malversaciones públicas, sobornos premeditados, evasión de impuestos ni cosas semejantes, que sí tienen una esencia de LUCRO que no hace falta probar, y que sí condicionan al resto de la población

    Perdone que le diga, pero comienzo a pensar que usted, y personas como usted, o es que se dejan impresionar muy rápidamente por lo que ven por los ojos (que nunca fue el mejor órgano de pensamiento), o es que hablan desde una especie de repetidora política que deja bastante que desear. 

    Le vuelvo a repetir que yo no estoy a favor de esas formas (y que además creo que deberían ser sancionadas en caso de reincidencia activa), pero absténganse de tomarnos el pelo, por favor. Porque aquí, lo que se dice tontos, quedan cada vez menos. Afortunadamente.

     

    • Usuario
      Usuario Dice:

      Discrepo completamente  del comentario de KC. El argumento de que como hay mucha gente de corbata que roba millones, o malversadores, chorizos de altos vuelos, etc (que es verdad), no se puede criticar como se merece este acto delictivo, es completamente demagógico. Se puede y se debe, faltaría más. El hecho se debe analizar en sí mismo, tal y como es, y lo que es consiste en un robo con intimidación, penado de 2 a 5 años, independientemente de que haya estafadores impunes en bancos de inversión, cosa que no tiene nada que ver con el tema. Por esa misma regla de tres, un estafador de poca monta no debe ser condenado porque hay bancos que han vendido productos tóxicos.  ¿Diría lo mismo Sanchez Gordillo si un grupo de cachorros del PP asalta el supermercado de Marinaleda? O ¿Diría usted lo mismo si el mismo asalto a Mercadona, y con los mismos fines, lo hubiera perpetrado skin heads pertenecientes a un grupo falangista? Porque me temo que en ambos casos la respuesta sería no.

  6. Páradox
    Páradox Dice:

    La existencia de atroces delitos de corbata, que por cierto este Blog siempre ha denunciado con especual valentía, no justifica otros delitos-astracanada. Lo malo del caso es la atención mediática (bien elegida la fecha para ello), y el que se quiera presentar como modelo social.
    Por otra parte es innumerable la jurisprudencia q dice que el ánimo de lucro existe también cuando el lucro es para otro. Sin duda hay delito. 

  7. Robespierre
    Robespierre Dice:

    A mi esta historia me recuerda ese tipo de politicos-espectaculo que producimos los paises latinos con Italia indudablemente a la cabeza, recuerden a la diputada Cicciolina o mas recientemente a las velinas berlusconianas. Lo de las barbas del de Marinaleda y los carros de la compra es la version iberica y pelin mas digna, aunque no mucho. Al final la politica del espectaculo llega en estos casos a la politica del esperpento. Pero vamos, no me extraña que en pleno agosto los medios filpen con este mesias de supermercado.

  8. Pablo
    Pablo Dice:

    ¿Qué quiere usted decir, Kc? Es usted un sectario. ¿Acaso porque los directivos de Bankia no han ingresado en prisión este impresentable de Sánchez Gordillo tiene derecho a cometer delitos?

  9. Pablo
    Pablo Dice:

    Este estrafalario y ridículo personaje, Sánchez Gordillo, a mitad de camino entre Robin de los Bosques y Yasser Arafat, despotrica contra el Estado de Derecho, al que acusa de robar a los pobres para dar a los ricos, pero tiene Acta de Diputado, Acta de Diputado que le ha otorgado ese mismo Estado de Derecho y que él ha aceptado libremente. Le parece una inmensa injusticia que los directivos de Bankia no hayan ingresado en prisión, pero él, que ampara e incita a la comisión de flagrantes delitos, que ha asaltado dos supermercados con agresión incluida, tampoco va a ir a la cárcel. Para esta lumbrera, la culpa de que en España haya hoy cinco millones largos de parados la tiene el General Franco. 
    Este estrafalario y ridículo personaje, Sánchez Gordillo, a mitad de camino entre Robin de los Bosques y Yasser Arafat, despotrica contra el Estado de Derecho, al que acusa de robar a los pobres para dar a los ricos, pero tiene Acta de Diputado, Acta de Diputado que le ha otorgado ese mismo Estado de Derecho y que él ha aceptado libremente. Le parece una inmensa injusticia que los directivos de Bankia no hayan ingresado en prisión, pero él, que ampara e incita a la comisión de flagrantes delitos, que ha asaltado dos supermercados con agresión incluida, tampoco va a ir a la cárcel. Para esta lumbrera, la culpa de que en España haya hoy cinco millones largos de parados la tiene el General Franco. 

  10. KC
    KC Dice:

    Vamos a ver, creo que dejo claro en mi comentario -de forma clara-, a no ser que haya una capacidad interpretativa bastante sesgada, o poco eficiente, que no estoy justificando una cosa por la otra. Me imaginaba que alguien iría por esa senda de “cómo es usted capaz de justificar semejante barbaridad!” y demás, que suele ser bastante común en estos casos de juicios “políticos” (en los que suele haber más demagogia que otra cosa, aunque curiosamente me llamen a mí demagogo). De lo único que me quejo es de esos personajes que pululan por ciertos sectores, los cuales se desgañitan por ver una obra de teatro (que se subsumiría mejor que en “robo”, “atraco”, “saqueo”) y luego una malversación, un blanqueo, una evasión, una prevaricación (que son los delitos que REALMENTE SÍ agrietan un sistema) les parece un delito menor. Es bastante curioso el tema. Por no decir otra cosa, claro.

    Vayamos por partes: en primer lugar, lo del “lucro a terceros” no se discute porque ni siquiera es importante (ya sabemos que fue para terceros). Lo que se tendrá que ver es si realmente podemos decir que en la redacción de los textos legales el término lucro se añadió pensando en garbanzos, judias y lentejas, más aun, siendo conscientes de que la acción se hace pública a instancia de los mismos  actores (a nadie que realmente quiera robar con la pura intención jurídica del término robar se le ocurre llamar a los medios).

    En segundo lugar, lo de que hay determinadas sentencias que dicen que “lucro es un incremento patrimonial”, me parece muy bien para la casuística en que así haya sido. Lo que me pregunto es dónde está el lucro patrimonial de este caso cuando además el reparto del “botín” habrá dado como mucho para cuatro botes de lentejas. Es muy curioso que a eso políticamente alguien le llame “incremento patrimonial” y luego no quiera ver otros tipos de “incrementos patrimoniales” muchísimo más elevados y, por supuesto, que no tienen nada que ver con la comida u otros artículos de primera necesidad (que es lo que estoy observando en determinados ámbitos).

    En tercer lugar, en cuanto al tema de la “violencia e intimidación”, a mí me violenta e intimida mucho más ver por la televisión los graves delitos económicos que han cometido ciertos personajes/agrupaciones. Sí, no es una violencia física, pero sí psicológica (a veces incluso me da fiebre…) No entiendo por qué en el tipo de esos delitos económicos no se ha configurado esa parte y se agravan por ello (que es lo que se supone que agrava aquí el tema).

    Habría que ver, también, si los diferentes Códigos Penales de las legislaciones adelantadas (no me refiero a Afganistán) clasifican esa “violencia e intimidación” (porque no todas son igual) y además le dan mayor importancia a ésta que al resultado de la acción en sí.

    En las imágenes dadas por los medios (que ya sabemos que suelen poner las más morbosas), la violencia (que como digo también tiene grados y aquí parece que es lo mismo A que B), es únicamente ejercida por UNA PERSONA (a la cual claramente se le puede identificar) y se resume en varios desplazamientos en un hombro a UNA de las empleadas. Si realmente queremos juzgar objetivamente, eso no podría ser extensivo a todos los demás ni a la acción en su conjunto.

    Robespierre, creo que has dado en el clavo. Es un auténtico esperpento, el mismo que podría tener un crío que se pone a llorar para que su padre le atienda. Es un intento clarísimo de llamar la atención (llámese propaganda, o lo que quiera). Pero de ahí a subsumir la acción en un mero delito, ignorando los elementos esenciales de esa acción (elementos textiles en los que se representa simbología política, previo aviso a los medios, objetos claramente de primera necesidad, etc.)…

    Aquí lo que parecen querer decir éstos (que hablando en plata tampoco son los más lumbreras del mundo) es algo así como “nosotros también podemos robar”, que vendría ser más una reacción revindicativa a determinados sucesos de estos años que una acción delictiva en su esencia (que es para lo que existen los Códigos Penales).

    Allá cada uno con sus criterios personales, por supuesto. Lo que sí parece es que dónde unos “roban” para poder comer, otros solo tienen que defender determinados ideales.

    Supongo que si hay que meter a éstos en la cárcel (como defienden algunos),  por pura lógica jurídica material habrá que meter también a los otros (de otra forma creo que los problemas se agravarían). Y dudo que tengamos un sistema penitenciario que eso lo aguante.

    Lo que no me explico es por qué por Ley no es obligado que estas cadenas tengan que donar forzosamente lo ya “inservible”, o que vaya a ser destruido. Igual nos ahorrábamos ahí la “fuerza”. Pero parece ser que la Ley está más ocupada en asuntos más elegantes.

    Lo que está claro es que entre unos y otros el ejemplo que está dando Hespaña es lamentable. Y da vergüenza ajena.
     

  11. Josef K.
    Josef K. Dice:

    El Sindicato Andaluz de Trabajadores/as lo que ha dado simplemente es un aviso. Y por la publicidad conseguida, magistral. Señores, que en España hay gente que pasa HAMBRE.

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  12. PAco Montero
    PAco Montero Dice:

    Bueno, pues ya me quedo más tranquilo. Como ciudadano lo que tengo que hacer si mi banquero me roba, mi gobierno me vende y mi empresa me despide con 4 duros, es quedarme tranquilo a esperar la muerte, porque robar para comer, no es “cool” pero eso si, sin molestar, no vaya a ser que me llamen demagogo, nada que yo creía que me quedaba el recurso del pataleo.Ustedes perdonen a los pobres por molestar y a los sindicatos por recibir subvenciones porque claro está, aquí en España es lo único que se subvenciona ¿No?

  13. Jose K.
    Jose K. Dice:

    Aquí dejo un poema del bloc de Aitor Suárez http://zumo-de-poesia.blogspot.com.es/2012_07_01_archive.html
     
     
    No me dejéis ser fiera (por Miguel Hernández)
     
     
    Tened presente el hambre: recordad su pasado
     
    turbio de capataces que pagaban en plomo.
     
    Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,
     
    con yugos en el alma, con golpes en el lomo.
     
    El hambre es el primero de los conocimientos:
     
    tener hambre es la cosa primera que se aprende.
     
    Y la ferocidad de nuestros sentimientos,
     
    allá donde el estómago se origina, se enciende.
     
    El hambre…
     
    Tened presente el hambre.
     
    Tened presente el hambre.
     
    El hambre…
     
    Tened presente el hambre.
     
    Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos
     
    donde la vida habita siniestramente sola.
     
    Reaparece la fiera, recobra sus instintos,
     
    sus patas erizadas, sus rencores, su cola.
     
    Arroja los estudios y la sabiduría,
     
    y se quita la máscara, la piel de la cultura,
     
    los ojos de la ciencia, la corteza tardía
     
    de los conocimientos que descubre y procura.
     
    Entonces sólo sabe del mal, del exterminio.
     
    Inventa gases, lanza motivos destructores,
     
    regresa a la pezuña, retrocede al dominio
     
    del colmillo, y avanza sobre los comedores.
     
    Se ejercita en la bestia, y empuña la cuchara
     
    dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa.
     
    Entonces sólo veo sobre el mundo una piara
     
    de tigres, y en mis ojos la visión duele y pesa.
     
    El hambre…
     
    Tened presente el hambre.
     
    Tened presente el hambre.
     
    El hambre…
     
    Tened presente el hambre.
     
    Ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera
     
    hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente.
     
    Yo, animal familiar, con esta sangre obrera
    os doy la humanidad que mi canción presiente.
     
    Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
     
    los que entienden la vida por un botín sangriento:
     
    como los tiburones, voracidad y diente,
     
    panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.
     
    El hambre…
     
    Tened presente el hambre.
     
    Tened presente el hambre.
     
    El hambre…
     
    Tened presente el hambre.
     
    Tened presente el hambre.
     
    Tened presente el hambre.
     
    Tened presente el hambre.

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