Tres reformas electorales, artículo de Jesús López-Medel

Nuestro colaborador, el abogado del Estado Jesús López-Medel ha publicado en El Periódico un artículo muy interesante en la que menciona tres posibles reformas electorales. Una inviable; otra, en ciernes y antidemocrática, y una tercera, indispensable y despreciada. Merece la pena leer sus reflexiones, y puede hacerlo aquí.

4 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    No estoy de acuerdo con la posición del Sr. López-Medel en lo referente al exilio vasco. Si alguien dice que no sabe cuántos somos, los que lo somos lo sabemos divinamente y se acreditará donde haga falta.

    Convendría leer a J.A. Etxebarrieta (el ideólogo no su hermano Javier, el pequeño) para entender el papel que ha jugado ETA en el proyecto étnico del nacionalismo. O repasar la hemeroteca porque escrito está y bien claro.

    Uno de sus principales objetivos fue la limpieza del censo y basta observar la demografía vasca en los últimos 40 años para comprobar que ha crecido inexplicablemte menos que la media, mucho menos. Como mínimo un 10% menos –es decir más de 240,000 personas– hasta el 2001 y casi un 20% menos según otros cálculos (ya incluyendo las dificultades del gobierno local para asentamiento de emigrantes de la ola reciente)

    En paralelo es observable cómo Madrid pasa del PSOE al PP. ¿Conversión ideológica? Por favor. Hemos asistido a la mayor vergüenza civil en Europa en tiempo de Paz. Gobiernos democráticos impotentes ante la limpieza étnica (definición estricta de la ONU) e incapaces de garantizar derechos e igualdades en su territorio. En ese momento de Inmoralidad compartida se hace fallido el estado que nace en el 78.
    En ese punto de la cobardía camuflada tras el “consenso parlamentario”.

    Resulta que en cuanto algo toca al nacionalismo entonces necesitamos consenso. Para lo que no necesitamos consenso es para las leyes de los nacionalistas que limitan los derechos de todos.

    Creo que la propuesta de Basagoiti es decente, es justa, es mucho más justa que cualquiera de los procesos electorales que permiten votar a nietos de emigrantes de la primera mitad del siglo pasado y que hoy son uno de los apoyos para que los nacionalistas mantengan sus “embajadas” en otras tierras.

    Además resulta que ha pasado el filtro del Consejo de Estado como no podía ser de otra forma tras comprobar quién vota y desde dónde en España.

    A ver si va a ser cierto eso de que los Nacionalistas piden consenso cuando no están en condiciones de imponer su criterio. Entonces no hay consenso que valga.

    Es decir, discrepo profundamente, me sorprende que se discuta algo tan elemental y que los nacionalistas, Urkullu a la cabeza, tengan la desvergüenza de tras lo sucedido…murmurar por las sacristías de forma tan inmoral.

    Mientras a esta gente no les pongamos delante del espejo se seguirán viendo como los narcisos que son, es decir, feos para salir corriendo. La estrategia de las contemplaciones y los trágalas es lo que nos ha partido el espinazo.

    Saludos cordiales.
     
     

  2. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Éstando muy de acuerdo con lo fundamental de la reforma, hecho en falta algunos presupuestos básicos que los nazionanistas se niegan a aceptar y esconden cuidadosamente.

    En el País Vasco, tienen derecho a voto en las elecciones forales, vascas y nacionales, amén de las locales los ciudadanos de nacionalidad española que tienen su residencia administrativa en cualquiera de los municipios que la integran. Es decir, en España se vota por el lugar del empadronamiento.

    En mi opinión, la solución que se pretende no es acertada. Habría sido preferible establecer otros criterios, como por ejemplo, que se pudiese elegir, con independencia de los motivos, el lugar donde se puede ejercer el derecho de sufragio activo, según diferentes puntos de conexión, pero sin limitarse exclusivamente al País Vasco y Navarra. Necesitamos confluir a leyes generales, no a una cantonalizción extrema.

  3. Federico Cárdenas
    Federico Cárdenas Dice:

    No he visto referido ningún planteamiento sobre el propio sistema electoral que hace obtener mayorías sobrevaloradas a PP y PSOE , ni tampoco se propone solucionar el problema de porque el voto de un señor de Barcelona tiene mas peso que el de un señor de Albacete en unas generales.  Se mantiene la farsa del escudo nacionalista, no se menciona la división de poderes en el origen, no hay elecciones presidenciales separadas de las legislativas, y la única novedad son las listas abiertas. Por todo lo anterior no me parece merecer el calificativo de reforma, no estando de acuerdo ademas con el primer planteamiento del articulo .

    Gracias 

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