Assange y Garzón: una extraña pareja

 

Empecé a admirar en serio a Julian Assange una mañana en que me desayuné con una contraportada, lo de delante ya no está para mojar en el café, en la que una rubia de veintinueve años decía que ‘hablar con Julian es intelectualmente excitante’. Me di cuenta de que llevaba toda la vida esperando un piropo así de una chica como ésta, de belleza azul y voraz en el vino, según el cronista. Lo de los veintinueve años, que era mi edad entonces, le dio empaque y morbosidad al asunto, un poco como cuando en el Bernabéu alguien desde Preferencia le grita ‘¡estás acabado!’ a un jugador de tu generación, y tú te miras el michelín de reojo y piensas que ya nada es lo que era.

La abogada, Jennifer Robisnon, ya denunciaba entonces que Assange estaba siendo perseguido, y que los cargos que se le imputaban no eran sino una cortina de humo para quitarse de en medio a alguien que empezaba a resultar incómodo de más.

Assange fue detenido en Norfolk (Inglaterra) a finales de 2010, el año en que saltó el escándalo. Como a todos, lo pillaron en las sábanas y le empapelaron aprovechando la exagerada versión que de la violación se maneja en Suecia. El guapo de Wikileaks iba camino de convertirse en una Marilyn del Siglo XXI, aunque tuvo la suerte de que Estados Unidos andaba más preocupado en cómo devastar al soldado Bradley Manning, que aprovechó su paso por el ejército para filtrar los documentos con los que Assange destripó la diplomacia americana como a una ballena varada, que en hincarle el diente directamente a él, que lo hizo sin condónEl australiano fue listo hasta para elegir punto de mira: si en lugar de desenterrar los muertos de Iraq hubiera empezado por los de Chechenia, sus mechones albinos no le hubieran durado a Putin ni el azucarillo del café.

Así pues, de momento para Julian Assange no había polonio. Sólo cárcel inglesa, -que siento por él que haya caído en territorio británico, con lo feliz que habría sido en Texas, vitoreado por los hackers y explicándoles a todos cómo la cajetilla de Marlboro contiene las tres K del Ku-Klux-Klan-, desfile diario firmando de ventanilla en ventanilla y una gruesa pulsera en el tobillo que los estudiantes de periodismo más contestatarios ya buscan por Internet, a ver si es la nueva Powerbalance y viene además con póster firmado.

Assange es un justiciero vestido de tipo normal. Quizá bello y con piel de lobo, pero cordero. Ha colocado a centenares de miles de personas físicas y jurídicas en el más áspero de los infiernos, ¿o es que a ustedes no les aterraría que una pantalla revelara a la humanidad no ya tu vida desde el primero hasta el último segundo, sino todo aquello que se te pasó por la cabeza, hasta pensamientos tan profundos que ni tú mismo supiste darles forma? A mí todo ello me resulta atroz.

Pero lo más literario de todo este asunto lo vi en televisión hace unos días. Resulta que llego de París a esta ola de calor que antes de Al Gore llamábamos verano, con lo feliz que estaba yo allí con mis veintipocos grados, mis helados de Nutella y mis tumbas de escritores y míticos rockeros, y cuál es mi asombro, porque los indicios los había ido olvidando en la Ciudad de la Luz, cuando veo a Julian Assange abrazándose a alguien muy familiar como si ahora sí hubiéramos alzado al fin la Décima. Pero no estaba abrazándose a Benzema ni al Pipa Higuaínsino a Baltasar Garzón. Para completar el cuadro, las imágenes llegaban desde la embajada de Ecuador en Londres, y después del corro de la patata pronunciaba unas palabras solemnes, ya más en una escena propia de los Simpson que del telediario, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, primo lejano, supongo, de aquel conseguidor del PP y de la Gürtel que penó las noches y los días entre rejasa quien ya nadie quiere en Sotogrande y que urdió la trama que convirtió a Garzón en ex juez y en especialista en perder por poco.

Assange está siendo víctima de una persecución, dijo Garzón, hablando como loharía un padre de su hijo al descubrir que ambos fuman habanos con el pacharán. Está siendo víctima de una persecución, como su padre, le faltó decir con los ojos humedecidos. Garzón, el juez estrella, es un personaje operístico que reúne en sí mismo una faz poliédrica. En este mismo blog ya se ha hablado de él y de su ajusticiamiento por parte del Tribunal Supremo, a veces de manera magistral y otras no tanto. Pero, más allá de las consideraciones jurídicas, el ex magistrado no ha podido soportar el tirón de Assange, esos ojos grises y esa biografía vendida por un millón de euros que dejan en nada aquel poderoso ejercicio literario, ensayístico, epopéyico y violentamente hagiográfico que hiciera Pilar Urbano antes de echarse al monte a por la Reina.

No ha podido soportar su despachito madrileño, unifamiliar, sus casos sin portadas, su falta de jurisdicción para cerrar Guantánamo. Y ahí que se ha ido a abrazar al nuevo Elvis, un Assange que con tanta comida inglesa ya recuerda al más macilento, al de Las Vegas, y ha vuelto por la puerta grande a Twitter, a las coartadas y a las conspiraciones persecutorias. Ahora que Guardiola, chupado y extenuado, nos ha dejado en busca de la felicidad, el mundo y nuestros corazones serán de Garzón y su chico.

Garzón y Assange, Assange y Garzón, forman una pareja maravillosa. Nos dan justo lo que queremos, así que aprovechémoslo. Aceptemos que no son como nosotros y no tratemos de equipararnos al juzgarles. No caigamos en eso de que la Monarquía está fuera de lugar para luego criticar que haya cosas fuera de lugar dentro de ella. Froilán puede tener un accidente con una escopeta porque es un accidente con clase, como los de los Kennedy. Y si su padre, Marichalar, con ese aire quijotesco y tarambana es lo más monárquico que le queda a la monarquía, igual les sucede a Assange y Garzón. Ellos son la Justicia, la Libertad, la Igualdad frente a la Injusticia y la Persecución. Ellos han nacido para estar toda la vida juntos. Y el amor, más pronto que tarde, aparece. En Sotogrande se les espera con los brazos abiertos.

10 comentarios
  1. IÑIGO DE LOIOLA ROMERO DE BUSTILLO
    IÑIGO DE LOIOLA ROMERO DE BUSTILLO Dice:

    Si el personaje Garzón ha aparecido de repente. No para desde la famosa cacería en Jaén a la que le llevó el inefable Pepe Bono( ¿no es raro no diga nada o no aparezca  en este asunto ahora que está “en paro”?) y Felipe González le prometió el Ministerio que luego por duplicado se llevó Belloch Julbe.-
    Es raro pero no tanto verlo por ahí.Ya sabemos que está “ramoneando” por los “emergentes” latinoamericanos a modo de Guerrero del Antifaz Justiciero.El días menos pensado aparece defendiendo a Fidel Castro en la Corte Penal Internacional por el infame trato que en la bella Isla se dá a “los mariconzosos/mariconazos/gays/”.-Sic. 

  2. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Inefable Garzón.
    Lean en La Gaceta (no se poner el link) su intervención en la liberación de Orteba Lara. No como la contó la Urbano, no; la versión de los civles que (a pesar del ínclito Juez) le salvaron la vida al pobre secuestrado…

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      Josef… ¿fue? ¿Estás seguro de que ha muerto?
      Garzón no; pidió su certificado de defunción.
      Reconozco que me lo paso muy bien leyendo la Gaceta.
      Al que no le guste… que sea tolerante y respete mis gustos, porras.
      😛

  3. Antonia Fuentes
    Antonia Fuentes Dice:

    Como me he divertido con este post, solo el titulo me sorprende “la extraña pareja” pero si están hechos el uno para el otro…solo falta que saquen un disco de grandes duetos para ser número uno en superventas.

    Esta claro que Garzón sino esta en “el candelabro” no es feliz.

    Y que espiritu de sacrificio cuando da la rueda de prensa a las puertas de la embajada de Ecuador lloviendole encima y sin un asesor de imagen que le colocase la cartera que tenia sobre el hombro y le arrugaba toda la solapa ¡Por favor que alguien le indique a Baltasar que las carteras se llevan cruzadas y que lucen más si son de Luis Vuiton!

  4. Aitor Suárez
    Aitor Suárez Dice:

    En todo caso, y sin prejuzgar con esto el comportamiento del Sr. Assange en los hechos por los que pretende enjuiciarle la jurisdicción sueca, a todos nos llenó de alegría saber que WikiLeaks estaba publicando los papeles del Pentágono, como también nos ha llenado de alegría (con independencia de la posible calificación penal de su conducta) la reciente filtración realizada por el mayordomo del Papa en relación con los secretos vaticanos. 

    La publicitación vía Internet de los secretos de los poderosos es la gran esperanza de la humanidad, pues de esta manera será mucho más fácil que la sociedad mundial tome el control de sus vidas, haciendo valer la voluntad popular por encima de los intereses minoritarios que tradicionalmente han regido (tan mal) los destinos del mundo.

    • PAco Montero
      PAco Montero Dice:

      Me parece que a Vargas Losa se le ve el plumero cada vez más en todo lo que escribe, le respeto pero no comparto para nada su pensamiento.

  5. Juan Luis Manzano Andreu
    Juan Luis Manzano Andreu Dice:

    El tema Assange no se entiende sin conocer como funciona hoy la macropolítica o política a nivel planetario. Existe una especie de logia político económica que le ha echado la zarpa a los grandes centros de decisión del mundo (ONU, UE, FMI, Reserva Federal, Gobierno EEUU, etc..) y a las grandes empresas planetarias que es la que parte el bacalao. Una de sus ventanas de expresión de esta kábala planetaria es el denominado “Club Bilderberg” o su hermana la “Comisión Trilateral”. Ellos “crearon” a Assange, ellos fabricaron el montaje para que lo encarcelaran, ellos les proporcionaron todo ese material secundario, ellos le consiguieron el soldado-samurai, ellos buscaron a Correa para que le diera asilo y ellos buscaron a Garzón para darle bombo y platillo a la cosa.
    Asi que Assange no es lo que parece. Tiene trato íntimo con un tal Eric Schmidt, el ex Ceo de Google y se reune con otro personaje ex alta cargo del gobierno de los EEUU junto con este Schimidt que es miembro del Club Bilderberg para hablar de los grandes temas mundiales y publican sus diálogos. Todo es un puro teatro de las apariencias. Los cables del Wikileaks no son nada relevante, son comidilla, dieron las sobras porque los amos del mundo quieren “deificar” internet (una creación suya por cierto que ahora dirigen con mano de hierro). Los gobiernos de occidente bailan a su son, desde la Merkel, la UE, Rajoy, Letta (uno del mismo club Bilderberg, por cierto) el Banco Central Europeo (es trilateral su presidente)
    El que se crea las apariencias cree en el mundo de Alicia en el pais de las maravillas. Pero, por favor, esto son teorías “conspiranoicas” indignas de todo crédito. Asi nos va a la “dormida” humanidad. Nos han atrapado y no tenemos solución, seremos lo que ellos tienen planificado para la humanidad, un tercio de la población actual, un planeta más “seguro”, la sociedad de la total vigilancia y humanos “robotizados” como describía Huxley en su “mundo feliz”.

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