El laberinto administrativo andaluz

Cuando el incauto ciudadano se dispone a tomar unos días de descanso -quien pueda-, la maquinaria político-administrativa andaluza no descansa en dar disgustos, y asalta las páginas del boletín oficial con una compleja y confusa norma que, según ella, pretende regular la organización territorial provincial de la Administración de la Junta (Decreto 342/2012, de 31 de julio, BOJA 150, de 1.8.12).

 

Técnicamente la regulación es, repitámoslo, confusa y complicada en extremo. Se diría que la Junta busca desorientar al ciudadano; que no descubra las íntimas e inconfesables intenciones de los actos y normas oficiales que aprueba, ni conozca el laberinto del Leviatán  andaluz.

 

Ahora la Junta publica una reorganización de cargos y competencias hecha a medida de los intereses de partido y del nuevo Gobierno de coalición PSOE – IULV-CA.

 

Bajo la excusa de simplificar la organización periférica de la Administración andaluza -lo que reclama el sentido común, la eficiencia y, sobre todo, la dura crisis económico-financiera que nos azota-, en realidad se trata de una adecuación de la estructura organizativa andaluza a los pactos, deseos e intereses de los dos partidos que conforman hoy el Ejecutivo andaluz.

 

Dos rasgos subrayaríamos de la citada  norma. Uno es la enorme dificultad y complejidad (basta leer la disposición) que presenta el diseño organizativo que se pone en vigor. Resulta verdaderamente difícil conocer el órgano al que le corresponde determinada competencia, pues la asignación se ha hecho teniendo en cuenta los intereses partidistas y el reparto de influencias más que pensando en la racionalidad organizativa. Especial  dificultad arroja conocer ante qué órgano se debe presentar  el recurso correspondiente en caso de impugnación por el interesado.

 

La segunda nota es que la misma norma frustra la meta de simplificar la organización andaluza y, así, reducir el gasto público. En efecto, además de mantener las Delegaciones del Gobierno y las Delegaciones Provinciales de las Consejerías, se crean las llamadas Delegaciones Territoriales, nuevos órganos periféricos que potestativamente pueden agrupar Delegaciones provinciales. Todavía más: el Decreto que estudiamos crea ‘ex novo’ cinco Delegaciones Territoriales para dar respuesta organizativa a las materias cuya gestión tienen repartida el PSOE e IULV-CA. Esta última formación ha conseguido también crear una pretenciosa Oficina de la Vicepresidencia (¿un comisariado soviético?), con un “responsable” (sic) en cada provincia andaluza, que representará a aquella (Valderas y su formación) y que, para mayor facilidad de nombramiento, pertenecerá  a la categoría de ¡personal eventual! (o de confianza, nunca mejor dicho).

 

En fin, como comprobamos, nada de simplificación ni ahorro. Mucho de galimatías jurídico-administrativo, mucho de orgía organizativa, mucho de complejidad competencial. La Junta antepone el interés de partido al general (103.1, CE).

 

De nuevo la melancolía e impotencia vuelve a dominar al ciudadano, testigo de cómo en estos momentos de ruina y ‘default’ de las Administraciones públicas españolas, la andaluza, de espaldas, una vez más,  a criterios de racionalidad, economía y servicio al ciudadano, como si de un Ente solvente y soberano se tratara, hace un traje administrativo a medida de los intereses de los dos partidos que se han repartido la pieza abatida llamada Administración pública andaluza.

 

Lo malo es que la pieza cobrada no es irracional ni salvaje, sino bien doméstica, el desdichado españolito, maltratado, una vez más, por sus dirigentes.

 

Padecemos la Administración que nos merecemos. Dios nos asista.

 

 

9 comentarios
  1. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    José, bienvenido al blog y gracias por el post. Aunque sospechábamos algo parecido, siempre es interesante que alguien que conoce las cosas de cerca nos las explique y nos las cuente. El que los partidos políticos se cortan trajes a medida de sus intereses con desprecio de los de los ciudadanos con la que está cayendo es un auténtico escándalo, aunque ya empecemos a estar acostumbrados de que aprovechen las necesidades de hacer reformas para encastillarse todavía más en las organizaciones e instituciones.

  2. Kuzushi
    Kuzushi Dice:

    La poca claridad es un medio de tiranizar a la gente por medio de la inseguridad jurídica y la complejidad administrativa, la forma de reservarse poderes y eludir responsablidades. Gracias por informarnos de las particularidades andaluzas.

  3. robespierre
    robespierre Dice:

    Pues como vean lo del comisariado político las demás autonomías se lo copian fijo…gran hallazgo de nuestra partitocracia especialmente de la que tiene una marcada deriva totalitaria… 

  4. robespierre
    robespierre Dice:

    Recomiendo encarecidamente este video, que van a alucinar. Organigrama de la Agencia andaluza de cooperación internacional. Oye ¿y a quien le habrá molado sentarse allí? 

     

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      en dos palabras, el video es sen-sacional. ¿Lo habrá visto el Tribunal de Cuentas, los Interventores de la Xunta de Andalucía, el Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de Sevilla?

  5. Aitor Suárez
    Aitor Suárez Dice:

    Ya que en la mayoría de las CC. AA. hay una duplicidad de organismos públicos -añadidos a los estatales- tanto en el ámbito consultivo (“Consejo de Estado” autonómico) como en el fiscalizador (“Tribunal de Cuentas” autonómico) -aparte de su propio Defensor del Pueblo autonómico-,  al menos esta multiplicidad de organismos públicos (superpuestos a los estatales) y supuestamente controladores debería servir para evitar situaciones como las descritas en el artículo. Pero no: antes al contrario, las propician.

    Al menos en Andalucía no ha servido para evitar la aberración jurídica puesta de manifiesto en los EREs (intrusos incluidos), de igual modo que en la Comunidad Valenciana no ha impedido los tejemanejes institucionales de la trama Gürtel. Así que al parecer la duplicidad autonómica de órganos fiscalizadores no sólo es carísima, sino también inútil.

  6. Jaime de Nicolás
    Jaime de Nicolás Dice:

    Efectivamente, la poca claridad, la confusión, son ya de por sí un signo de sospecha: es perfectamente posible confeccionar un esquema orgánico claro y preciso. Si no se hace es porque no se quiere, la confusión, como se ha dicho antes por otro comentarista, implica disminución de responsabilidad.

  7. Salvador Olivares
    Salvador Olivares Dice:

    Antes de todo, daros las gracias por seguir vigilantes sobre los creativos desmanes de la Junta de Andalucía. Ya pocas cosas sorprenden, desgraciadamente en España es un hábito modelar la administracion y la organización territorial al socaire de los intereses partidistas del momento.  A escala tenemos muchos ejemplos, desde administraciones locales a la general del estado. 
    Yo estoy ahora con machete en mano intentando aclarar la maraña de empresas públicas andaluzas, fines, financiación, gastos y el grado de eficiencia de las mismas… Deciros que tiene tela. Cuando tenga algo más avanzado el estudio os lo mando por si considerais oportuno su publicación.

    Un Saludo 

  8. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Salvador, por supuesto, estariamos muy interesados en un estudio decesa naturaleza. Y Aitor, sobre la inutilidad de los organismos de fiscalizacion autonomicos hemos hablado mucho en el blog. son organismos controlados por los politicos a los que se supone que controlan.

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