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¿Quién se beneficia de este modelo autonómico?

21 septiembre, 2012 | Por Autor: Rafael Rivera en Administraciones Públicas | Comunidades Autónomas

 

Se habla mucho últimamente (en este blog lo hemos hecho) de la necesidad de replantearnos nuestro modelo autonómico. Un modelo caro, ineficiente y, en muchos casos, sujeto a corruptelas. Efectivamente, es caro, es ineficiente y en muchos casos corrupto pero, a lo mejor, esas carencias se ven compensadas por ser un modelo bueno para los ciudadanos, para las empresas… Eso es lo que quiero plantear en este post, ¿a quién beneficia el modelo autonómico? Porque puede que sea un modelo caro pero que, a la postre, de un gran servicio.

 

Yo soy oriundo de Soria, como dijo Machado, “barbacana hacia Aragón, en castellana tierra” una tierra preciosa. Soria es una provincia que siempre miró hacia Zaragoza y Madrid. La razón era bastante evidente, son las 2 ciudades importantes que tiene más cerca. De hecho, se decía que en Zaragoza viven más sorianos que en Soria. Y posiblemente tengan razón. Yo, de hecho, nací en Zaragoza aunque de familia soriana.

 

Antes de la euforia autonómica, los sorianos iban a la Universidad en Zaragoza o Madrid, cuando tenían problemas de salud eran trasladados a Zaragoza o Madrid. Lo cual era cómodo y natural porque era lo que pillaba más cerca y mejor comunicado y porque una gran parte de los sorianos tenían familiares en esas ciudades. El sistema se ajustaba solo.

 

Pero llegó Castilla y León con su capital, Valladolid. Y todo empezó a cambiar. El problema es que Valladolid está mucho más lejos de Soria que Zaragoza, prácticamente a la misma distancia que Madrid y mucho peor comunicada. Y los sorianos nunca habían mirado a Valladolid. Pero el artificial modelo autonómico les obligó a retorcerse el cuello a la fuerza y empezar a mirar a donde no querían.

 

Y les cuento una anécdota de un familiar mío que tiene un problema de salud que le obliga a frecuentes revisiones. Al principio de su afección, en Castilla y León no se hacían esas revisiones y tuvo que pedir permiso para hacérselas en donde si se hacían, en Madrid. Papeles y más papeles y al final le concedieron el permiso “graciosamente”. Después en Castilla y León empezaron a dar el servicio en Salamanca y querían que fuera a Salamanca. Esta persona tiene familia en Madrid, buenas comunicaciones con Madrid y todo le resultaba cómodo. Salamanca nunca ha tenido ninguna relación con Soria, entre otras cosas porque está lejísimos de Soria y muy mal comunicada. Pero nada, todo sea por el modelo autonómico. Podríamos hablar también de las recetas electrónicas incompatibles entre comunidades o de los servicios de urgencias que atienden de mala gana a ciudadanos de otras comunidades, haciéndonos sentir extranjeros en nuestra propia tierra. No creo que eso suponga ningún beneficio, ninguno.

 

Quizá ha beneficiado a los funcionarios. Pensemos en los profesores de instituto. Antes tenían una oposición nacional que les permitía moverse libremente por toda España. Qué bueno hubiera sido tener una oposición europea que les permitiera moverse por toda Europa, que bueno hubiera sido. Pero no, ahora tienen oposiciones autonómicas que les restringen a Murcia, a La Rioja, a Castilla y León. Ven mermadas sus posibilidades de moverse. No creo que eso suponga ningún beneficio, ninguno.

 

El caso del funcionario de Justicia que tiene que aprender aplicaciones diferentes cuando se cambia de un juzgado a otro ya lo hemos comentado en este blog. Imagínense que un director de sucursal del BBVA se cambia de una sucursal de Murcia a otra de Albacete y llega el primer día a su nueva oficina y se da cuenta de que todos los sistemas son diferentes, que es incapaz de hacer nada. Le dirán, es para atender el hecho diferencial de la oficina de Albacete. No creo que eso suponga ningún beneficio, ninguno.

 

Y finalmente, las empresas. Salvando los casos clientelares, cuando no corruptos, de empresas que han medrado a la sombra de los gobiernos autonómicos, creo que la existencia de 17 parlamentos autonómicos desarrollando una maraña normativa absurda mucho más allá de las necesidades de nuestro país, provoca una complejidad e inseguridad jurídica que en poco beneficia a nuestros empresarios “de verdad”. Desde el transporte a los campings, una empresa de tamaño pequeño o mediano en nuestro país lo tiene difícil para manejarse en este caos normativo que acaba con la unidad de mercado. Quizá ésta sea una de las razones por las que España siempre aparece tan mal parada en las clasificaciones internacionales sobre la  complejidad para poner en marcha nuevas empresas. No creo que eso suponga ningún beneficio, ninguno.

 

Y no voy a entrar en los temas lingüísticos para no herir sensibilidades.

 

Para paliar estos inconvenientes se firman convenios de colaboración entre comunidades limítrofes (cuando les apetece a los políticos y funcionarios) se hacen, de vez en cuando, concursos para moverse entre comunidades, se lanzan grandes proyectos de interoperabilidad, nuestro gobierno anuncia planes para defender la unidad de mercado, primero la rompo, luego la recompongo. Se monta un entramado burocrático costosísimo e ineficiente para paliar los tremendos problemas que el propio modelo de virreinatos causa. Un esfuerzo baldío porque es ponerle puertas al campo. No creo que eso suponga ningún beneficio, ninguno.

 

Estos ejemplos, que sé que son puramente anecdóticos, vienen a mostrar que ni los ciudadanos, ni los funcionarios, ni las empresas se benefician de este costoso e ineficiente modelo. De verdad, he estado pensando y pensando y no se me ha ocurrido ningún ejemplo de un servicio “real” que se haya beneficiado del modelo.

 

Seguramente se benefician los miles de políticos que se han podido colocar gracias a la proliferación de parlamentos, consejerías, direcciones generales, los miles de amigos que se han colocado en los chiringos públicos innecesarios surgidos a la sombra de esas comunidades, las empresas crecidas artificialmente (y clientelarmente) a la sombra de las comunidades. Pero dudo que se haya beneficiado ningún ciudadano, ni ninguna empresa, más allá, insisto, de aquellas con modelos de negocio clientelares de difícil sostenibilidad.

 

El modelo autonómico que se gestó en la transición fue el fruto de muy complejas negociaciones y concesiones en un entorno incierto. Era un modelo que cumplió, con creces, su papel, que era alejarnos de una triste dictadura para acercarnos, con el menos dolor posible, a una esperanzadora democracia. Pero precisamente por gestarse en el momento que lo hizo era un modelo con tremendas carencias. Carencias que hacen que se trate por igual una comunidad autónoma de escasos 300.000 habitantes que una de cerca de 10 millones. Lo inteligente (lo sensato) hubiera sido revisar ese algún tiempo después, cuando el entorno ya se hubiera tranquilizado. Pero llevamos 30 años esperando y eso… no ha pasado.

 

Lo que ha pasado es que nos desayunamos todos los días con noticias sobre como cada una de las  17 comunidades deciden aplicar (o no aplicar) una ley de obligado cumplimiento aprobada por el parlamento nacional que nos representa a todos, o sobre como unos ciudadanos de nuestro país se sienten agraviados por el resto por el hecho de residir en uno u otro territorio, o sobre asuntos tan escabrosos como el del etarra Bolinaga donde la única explicación que encontramos son los apaños y componendas políticas interesadas, o sobre el tremendo coste que supone mantener instituciones replicadas, muchas veces en detrimento de la calidad de los propios servicios públicos, o sobre la proliferación de modelos caciquiles más propios de la España del siglo XIX que la del XXI.

 

El modelo descentralizado debe perseguir una mayor eficiencia en la gestión de los servicios públicos y no el acaparar mayores cotas de poder para el beneficio “político” de unos pocos en claro detrimento del beneficio de la sociedad en su conjunto. Y por desgracia, hace tiempo, que el único criterio que percibimos a la hora de acumular nuevas transferencias es este último, poco sentido común y muchos intereses de una clase política en caída libre.

 

Ya sé que ahora está de moda criticar a las comunidades y que mi crítica, en este momento, parece muy oportunista y trivial. Pero miren, nuestro país se enfrenta a grandes problemas en el corto plazo: falta de liquidez, falta de solvencia, paro desbocado. Pero en el medio plazo, y una vez que esos problemas se hayan resuelto, creo que son 4 los grandes problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad y que determinarán, de verdad, el futuro de nuestro país: una educación (obligatoria y superior) de mala calidad, unas instituciones desacreditadas, una clase política mediocre y endogámica y un modelo administrativo rancio e ineficiente. Al menos de los 2 primeros problemas se habla. Se hace poco pero los políticos parecen ser conscientes de ello. Del tercero, es difícil que hablen porque un cementerio no lo arreglan sus inquilinos. Pero del cuarto, ¡ay, el cuarto! Nuestros dirigentes, ni lo mencionan. Y yo me siento solo. En una soledad acompañada por decenas de millones de españoles que estoy seguro que piensan igual. Pero me siento solo porque los políticos, a los que hemos elegido, no quieren escuchar este clamor que les pide que reconozcan el problema y que lo solucionen.  Por más que hablamos, nadie nos escucha. Insisto que es uno de los problemas más graves que tenemos y el Sr. Rajoy, como todos sus antecesores, no hace sino pasar de puntillas. Y a mí me produce pavor, estupor y una profunda desesperanza ver cómo ninguno de nuestros dirigentes ni siquiera plantea el problema, como si no existiera, cuando no azuzan más el fuego como hizo nuestro visionario anterior presidente al desempolvar los estatutos de autonomía.  Este post es un grito desesperado a nuestros políticos. Por favor, racionalicen el modelo autonómico, porque además de costoso, ineficiente, propenso a la corrupción y el clientelismo, no supone ningún beneficio real para nuestra sociedad. Solo nos queda la esperanza de que los hombres de negro les abran los ojos. ¡Qué lástima de esperanza!

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37 Respuestas

  • Manu Oquendo says:

    El modelo autonómico no es descentralizado. Es fragmentado. Debemos cuidar la semántica porque por ella entra la carcoma.

    Si fuera descentralizado no sería más caro ni más pernicioso para los ciudadanos.

    Lo es por ser un modelo fragmentado por un poder político autónomo que inevitablemente propende a generar diferencias que causan daño objetivo por…
    1. limitación de espacio vital, (pasamos de pradera a corrala)
    2. desigualdades por diferentes reglamentaciones esenciales y
    3. por erección de barreras donde ninguna había.

    Es muchísimo más caro por pérdida de escala y del consiguiente poder de negociación con los proveedores muchos de los cuales, los grandes, eligen un modelo de comercialización indirecto (uno o varios distribuidores adicionales donde antes se hacía venta y servicio directo por el fabricante con el consiguiente incremento de precios y costes amén del deterioro del servicio).

    En el caso de la Sanidad que conozco de muy primera mano por haber sido proveedor de referencia en toda España es un auténtico desmadre.
    Donde sobraba con una licencia por sistema hoy hay que pagar más de 17.
    Donde un solo contratista gestionaba toda la red de atención primaria hoy se divide entre 17.
    Donde las aplicaciones hospitalarias (decenas por hospital) se podían replicar fácilmente y eran igualitas desde el H. de Oviedo a la Fe de Valencia o a Cruces en Bilbao hoy hace falta un proveedor a nivel provincial.

    Lo peor es que donde no hacía falta nada se hicieron necesarias aplicaciones de tarjetas sanitarias todas distintas y las correspondientes aplicaciones que gestionen la movilidad ciudadana entre comunidades que aún es gigantesca a pesar de que al sistema no le gusta porque entiende que el ideal es no moverse.

    Es imposible hacerse una idea del coste de gestionar una tarjeta por CCAA  teniendo en cuenta que somos de los pocos países con Carné de Identidad único a lo largo de toda la vida. ¿Por qué tener más?

    Esto lo ve cualquiera con un poco de experiencia y se  va corriendo porque es un pozo estructural sin fondo.

    El fruto de una mente ignorante en lo que al coste y la gestión se refiere.

    No tiene arreglo posible porque el propio diseño lo impide.  

    Hay tirarlo abajo si se quiere salir de él.

    • Manu Oquendo says:

      Post Data:

      Aplíquese lo anterior a todos los sistemas y estructuras de gestión del estado.

      Por ejemplo: Educación Primaria, Secundaria, Profesional y Universitaria.

      Por cierto, este año se ha extendido la práctica de que los libros infantiles no puedan ser reusados porque hacen de cuaderno de ejercicio y libro de texto. Usar y tirar a 30 euros el librito.

      El viejo y glorioso pizarrín multiuso –cuna del pensamiento abstracto y la imaginación creadora– se metamorfosea en un Intel de 64 bits y ochopecientos megapixels desechable y con peores resultados en aprendizaje.

      La misma historia.

  • Luisa says:

    Conozco el caso de un familiar que tuvo que trasladarse por motivos laborales de Andalucía a Cataluña y resultó que el calendario de vacunaciones en Cataluña era distinto del que había en Andalucía, con lo cual los pediatras tuvieron que hacer encaje de bolillos para adaptarles las vacunas a sus niños pequeños. ¿Alguien entiende qué tiene que ver la vacuna del tétanos y de la tosferina con el “hecho diferencial”? ¿Será cosa del RH negativo que explicó el gran clínico Arzalluz? Es obvio que hemos avanzado, lo que no está claro es que haya sido hacia delante.

  • Juan Luis Redondo says:

    El modelo autonómico fue un modelo pésimamente diseñado, que ha degenerado a toda velocidad. Es descorazonador ver como en treinta años se han generado infinidad de incompatibilidades en la gestión y el funcionamiento de las diferentes comunidades, y ahora se venden como grandes proyectos los de interoperabilidad en ámbitos como la sanidad o la justicia. El dineral que hemos derrochado en una gestión absurda.
    Aunque seamos muchos los que compartimos el diagnóstico, lo realmente difícil es diseñar un camino de salida. La clase política no parece tener ningún interés, y tampoco parece que los ciudadanos contemos con muchos elementos de presión. Ni siquiera la crisis económica parece suficiente razón.

    • JJGF says:

      Estoy contigo, Juan Luis.

      Tengo un post escrito sobre la unidad de mercado en los USA versus la España autonomica, y me digo que tanta reflexión ciudadana no sirve de nada!!!

      Los políticos crean un problema para luego convencernos de que pueden sacarnos del mismo…

  • Jesús Casas says:

    La pregunta “quid prodest” está respondida desde 1901 en una obra de Joaquín Costa, Notario como algunos editores de este “Blog” y recordado en 2011 (si bien con poca repercusión pública):  Oligarquía y Caciquismo como la forma actual de gobierno en España: urgencia y modo de cambiarla.

    Y conste que Costa abogaba por la auténtica autonomía local.

    A los ciudadanos el “Estado de las Autonomías” nos ha costado un Potosí. A las empresas les dificulta la vida, a los funcionarios les complica la existencia, por tanto, como una nueva forma de “neocaciquismo” beneficia a quienes, próximos al poder correspondiente, saben cómo ordeñar la ubre correspondiente en entramados que escasamente acaban en los Tribunales y cuando acaba es sin consecuencias serias (el caso “Munar” tal vez sea un paradigma de algo que comenzó con Banca Catalana y sigue en el Palau). Es la “Teoría del Botín”: la administración, para el que la conquista. Ud. lo explicó muy bien en la Jornada sobre la Justicia de iClaves: el mapa de los sistemas informáticos aplicados se parece mucho al mapa de las tribus anteriores a la llegada de los romanos a las costas de Tarragona.

    Quisiera añadir, sin embargo, que cuando uno viaja por España puede apreciar que ciertas cosas (infraestructuras y servicios) sí han mejorado objetivamente y supongo que esa parte del Estado que son las CC.AA., las Provincias, Municipios y demás entes locales y territoriales tienen algo que ver en que el dinero con el que nos han regado desde 1986 hasta 2009 (y sigue, y sigue, como las pilas alcalinas) se haya distribuido bastante por el territorio. ¿Ha sido productivo y equitativamente repartido? Parece que no, pero sinceramente, las calles de Graus y su plaza creo que le gustarían mas a D. Joaquín que en 1911, aunque supongo que protestaría por el nepotismo.

  • jorgescc says:

    Esto es un desastre. Bien. 
    Pasemos a analizar un Estado centralizado. Francia.
    ¿Es menor la burocracia gala que la española?, ¿funciona mejor su Administración que la nuestra?, ¿hay más libertad económica, incluso de movimientos y personal, allí que aquí?.  
    La sensación de asfixia causada por la presión burocrática-estatal llega a ser real en Francia.  
    Esa sensación de ahogo en España no se da, entre otras cosas, por la movilidad territorial.

    Un augurio: España, sin división territorial, sería igual que Andalucía o igual que Cataluña. Igual. Esto es, déficit e impuestos crecientes, economía intervenida,  ausencia de competencia y corrupción institucionalizada con total impunidad. 
    Y sin posibilidad de encontrar refugios dentro del país, como ocurre en Francia. 

    El motivo: Dº Jesús Casas lo intuye, el Estado caníbal, el Estado que devora sus fuentes de riqueza y del que hacemos depender nuestra vida y nuestro bienestar.

    El sistema no funciona. Evidente. Pero quizás estamos poniendo el punto de mira en una diana equivocada.
     
    El objetivo es la reducción neta (concepto que considero esencial en toda propuesta de cambio) del Poder, no la eliminación de algunos agentes a costa del engorde de otros.

    Y por eso el objetivo debe ser deslegitimar el Poder caníbal. Sin ello, al Estado caníbal autonómico seguirá el Estado caníbal centralista. 

    Una propuesta de cambio: reducción de impuestos y competencia territorial. Una alternativa centrada en la reducción neta del Poder. 
     http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2012/07/como-crecer-gracias-las-comunidades.html

  • IÑIGO ROMERO DE BUSTILLO says:

    Un DISPARATE en su génesis y diseño inicial – falta de valentía para encarar el problema nacionalista vasco ,catalán (este al parecer,ya,sin retorno,Lòpez Burniol dixit)y las “situaciones especiales” de Galicia y Canarias y otro disparate devoradora de recursos y despilfarro en su funcionamiento que ha tocado a su fin y que al alimón con la “crisis” que nos afecta amenaza con destruir a España como País,como Nación y como Estado organizado en convivencia.-
    Una “RUINA”
    y no soy catastrofista sino realista optimista.- 

  • Rafa says:

    A mí, sin ir más lejos, me tuvieron que hospitalizar en el Puerta de Hierro de Madrid por una lesión de rodilla. Soy de Murcia, por lo que allí no tenía a nadie. Mis padres se hicieron el viaje hasta Madrid, pero no tenían dónde quedarse. Intenté el viaje en coche, pero a los 10 minutos de salir tuve que volver al hospital porque me moría del dolor. Quién pagaba una ambulancia? Nadie. Madrid me dijo que me dejaban en la frontera con Castilla La Mancha. Al final estuve 15 días hospitalizado, una experiencia maravillosa.

  • Enhorabuena al autor del artículo, totalmente de acuerdo con él. Cuando se le ha planteado por parte de UPyD en el parlamento de la nación, nuestro querido presidente ya ha dejado claro que “ahora no toca” hablar de eso. Pero lo peor es que el resto de los partidos, casi sin excepción, dicen lo mismo. Ya deja bien claro el autor a quién beneficia el actual sistema autonómico: a los que niegan su reforma. Mi única esperanza es que con la que está cayendo vengan por fin los hombres de negro a llevar a cabo lo que nadie quiere ni puede. Un saludo cordial a todos.

  • Lucía de las Heras says:

    Es triste, pero cada vez hay más gente (yo misma) que ve en una Intervención/Rescate de la U. E. la única salida al actual atolladero en el que nos hemos metido, no sólo económico sino también institucional y territorial, agudizado ahora por las ínfulas independentistas de ciertos personajillos. La situación exige a gritos que vengan personas serias de la Europa sensata a reconducirnos poniendo (o sea, poniéndonos) un poco de cordura.

  • ¿A quién beneficia? El autor se contesta con toda exactitud: a los políticos y a sus deudos. Amigos, amantes, parientes, para todos hay botín.
    Verdad es, Manu, a ver cuándo tiramos esto… pero a la basura.
    Y los que se lo merezcan, a la cárcel. Sería la solución a tanto parado: la mitad a construir cárceles, y la otra mitad de funcionarios de prisiones. ¿Exagero? Solo un poco.
    Cuevas de ladrones, dije y digo.

  • Sitogr says:

    Llevo leyendo y escuchando últimamente mucho, frases como las de este hilo: “un modelo que no beneficia a nadie salvo políticos y amigos”, “sólo se benefician unos pocos”, “los políticos no escuchan el clamor de la reforma de la administración”, “pero un centralismo también puede ser asfixiante”, “un estado caníbal”, “asfixiante” (como señala jorgescc), un estado que encima ni siquiera ya no da los servicios de calidad y sólo hace por quitarnos más, como comenta el post.

    La solución no es que vengan los hombre de negro, nos intervengan y que un país en situación de falta de liquidez, hipotecarlo aún más, nuestra generación, la de nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. La solución es conseguir “cash”, liquidez. ¿Y dónde se pierde ese dinero? En la Administración.El Estado ha de estar para el individuo, no el individuo para el Estado. 

    Medio España está ansiando LIBERTAD, reclamando una teoría ecónomica bien definida, con poso histórico y que tiene un nombre: LIBERALISMO, escuela austriaca y libre mercado. Es que ser liberal no es el coco, ni ultraderecha ni capitalismo salvaje ni la dictadura de los mercados. Y es que esta crisis está muy claro de dónde viene. Y no se trata de soluciones antidemocráticas como unos tecnócratas, porque las puede haber democráticas.     

    Ninguna de las medidas que han tomado este gobierno o el anterior, o el anterior y su anterior, sean del signo que sean, son liberales, sino INTERVENCIONISTAS: estatalización de bancos, procesos de liquidación bancarios al margen de la ley ordinaria (FROB), protección grandes corporaciones, subida impuestos, creación nuevos impuestos, indulto banqueros, gasto público derrochador e innecesario, incremento de la deuda, subvención de actividades de por sí inviables o ayudas para corruptelas, prohibición de fumar, de esto, de lo otro y el Estado cada vez más grande: más organismos, más agencias, más ministerios, CCAA, ayuntamientos, más competencias, más regulación, más, más y más… No tiene fin. El Estado está fuera de control y siempre tiende a crecer parasitariamente. Somos un mercado totalmente intervenido donde hay empresas que pueden quebrar y liquidar y bancos que no, donde hay personas que pueden ser condenados y banqueros indultados, todo ello según directrices políticas.

    Nunca en este país ha existido una verdadera separación de poderes, una verdadera igualdad, respeto a la libertad, propiedad privada y un Estado de Derecho fuerte garante de los ciudadanos y un verdadero control al poder.  ¿Acaso necesitamos algo más que Sanidad, Educación, Justicia y Seguridad? En ningún momento se ha limitado el poder del Estado, se ha reducido su tamaño, se han eliminado despilfarros o quitado empresas públicas. Nunca ha salido ningún funcionario, burócrata o ministro diciendo que su cargo es innecesario. Ni va a salir. Nunca en serio, nadie ha impulsado a los emprendedores, ha fomentado el autoempleo, ha dejado de entorpecer la creación de empresas, de minimizar la regulación innecesaria, de incentivar la inversión privada de todo tipo, o ha eliminado impuestos y cargas. 

    Pero esa vía esta ahí, “no es verdad que esto no tenga arreglo posible”, “que no hay salida”. Sí la hay, y siempre ha estado ahí y la gente la está buscando, pero nunca nadie nos ha dado opción a elegir entre libertad y controles. Sólo nos han impuesto controles y ahora queremos libertad. 

    http://www.youtube.com/watch?v=dwoZaHsS9TM  

  • Federico Cárdenas says:

    Coincido plenamente con Manu en la utilización del término “fragmentado”. Para mí también es evidente que el hilo conductor secesionismo-organización territorial-rescate puede y debe derivar en una salida hacia delante desde la regeneración y reforma democrática, aunque estén en contra de los  principios electorales de los “hasta hoy” dos grandes partidos. Creo que en el planteamiento del modelo hacia dónde debemos ir,, entrarían decisivamente las variables que hoy son una realidad, esto es, mas de 8000 ayuntamientos, 17 parlamentos autonómicos, 50 diputaciones provinciales, ….., cifras que contribuyen a la propia fragmentación. Tambíén la indefinición competencial en el terreno constitucional plantea, en mi opinión, una indefinición en la  relación Estado-Comunidad Autónoma, que en cualquier Estado federal sería Estado-Estado, es decir, de igual a igual, sobre una estructura superior que sería el Gobierno del Estado (en este caso federal). Las aparentes ambigüedades en el encaje de un Estado donde se mezcla a distintos niveles federalimos, confederalismo y centralismo se convierte en un Parlamento donde después pasan cosas del tipo que un grupo parlamentario nacionalista( o varios) sentado en el Congreso de los Diputados pretenda seguir legislando para el Estado mientras acaba de plantear públicamente (y parece que en breve de manera firme) un proyecto secesionista al Estado en el que no cree. No parece muy coherente. Para ilustrar lo anterior recomiendo ver la intervención del diputado Martínez Gorriarán del pasado 18 de septiembre, porque considero que no tiene desperdicio e ilustra perfectamente lo anterior:    http://www.youtube.com/watch?v=TurFBclahtY 

  • Manuel Conthe says:

    Coincido con el diagnóstico.

    El problema fue, como cuenta hoy en el Financial Times Tony Barber, el “café para todos” y la no aceptación del federalismo asimétrico y del “hecho diferencial” político en Cataluña y País Vasco. Eso ha generado unas Administraciones territoriales fragmentadas y poco eficientes.

    Pero hay un claro cambio de tendencia. En los préstamos del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) está previsto exigir supresión de barreras regulatorias autonómicas, en línea con lo que establecerá la anunciada Ley de Mercado Único. Además, como en su día propuso Jordi Sevilla cuando era Ministro de Adminsitraciones Públicas, hay un margen amplísimo para la cooperación entre el Estado y las Comunidades.

    El problema será si los nacionalistas españoles más acérrimos -muy bien representados en la prensa de Madrid-, las Comunidades más recelosas de Cataluña -como Valencia, Andalucía o Galicia- insisten en considerar iguales a todas las Comunidades, siguiendo el desdichado enfoque que se plasmó en la “clásula Camps”, y no reconocer especiales singularidades a Cataluña, cuya historia e identidad propia la sitúa -como dijo en su día acertadamente Zapatero- a caballo entre una “nación” y una región, conceptos muy difusos.

    Manuel Conthe

    Manolo Conthe

  • Lucas says:

    La situación que describe el post con rotundidad es de todos conocida y los ejemplos del desmadre son para todos los gustos y todos podemos añadir alguno: por ejemplo, como las CCAA tiene competencia en transportes y comercio interior regulan el modo en que puede transportarse la fruta, con dimensiones de la caja en la que Se transporta. Consecuencia lógica: sanción administrativa si no usas mla caja queprescribo. Lo que es válido en La Mancha es sancionable en Valencia.

    Como bien se ha apuntado la indefinicion competencial, unida a una discutible doctrina del TC en algunas cuestiones, ha permitido el crecimiento exponencial de las competencias autonómicas y sus correspondientes ordenamientos. Hace años una delegación del Bundesrat aleman visitó España para contar la que era la gran reforma federal de lasúltimas décadas: poco más que horarios comerciales y transporte. Menos que cualquier CA. Hemos llegado a la disparidad para el ejercicio de las acciones de responsabilidad civil extracontractual, con plazo distinto en Cataluña.

    Quizas el informe del Consejo de Estado de 2006 sería una buena Guia para retocar este extremo del sistema constitucional.
    Y a ello se suma el caos organizativo y la falta de pRevisión, endémicos.

     

  • Rafael Rivera says:

    Muchas gracias a todos por los comentarios. Me llama la atención la reflexión de jorgescc sobre si el problema es del modelo autonómico o del modelo de Estado público que todo lo canibaliza. No sé como sería nuestra administración si no tuviéramos autonomías, quizá tampoco nos gustaría mucho, macro ministerios alejados de la realidad de las cosas, cualquiera sabe… Como bien dice Jesús Casas, en sus reflexiones sobre D. Joaquin, es cierto que nuestra España de hoy es mucho más rica que la de hace 30 años lo que no tengo claro es si es gracias al modelo autonómico o a pesar del modelo autonómico. Finalmente estoy muy de acuerdo con Manu Oquendo en que el problema es el de la fragmentación, que como hemos visto impacta de lleno en nuestros derechos como ciudadanos. Parece que ser español ahora es menos que antes, porque ahora, antes que españoles, somos murcianos o riojanos o catalanes y eso nos “limita el espacio vital”.

  • Manu Oquendo says:

    Buenos días.

    Voy a comentar algunas de las frases (que no aseveraciones) de Manuel Conthe a quien conocí hace muchos años a través de amigos comunes y por quien siento respeto personal, simpatía y agradecimiento por una trayectoria de altísmo servidor del estado. Él mismo es un buen ejemplo de muchos ”public servants” a quienes nunca agradeceremos su trabajo suficientemente.

    En primer lugar la referencia a la no aceptación de la asimetría del estatus vasco y la pretensión catalana por el resto de los españoles.

    En segundo lugar la idea de que de ella se deriva la lamentable fragmentación en la que bastantes coincidimos.

    La no aceptación de la asimetría es lo esperable de cualquier nacido en Hispania con un poquito de memoria.
    Y la fragmentación es inevitable no por el “café para todos” sino por pretender vender a todos el mal paño de la asimetría.

    Aquí tenemos memoria y muy larga. No se borra porque está en la lengua. Por ejemplo Catalanes (Goth-Aulanii) y Vascon-gadas (no lo eran pero se las han ido tomando) 

    No pueden venir a contarnos nada de derechos “especiales” porque sabemos cómo, por qué y quién los fue regalando a cambio de qué.

    Y si no recordemos 1520 y qué hizo Carlos V (de Alemania) con la nación más libre y democrática de entonces y quiénes fueron los traidores y a cambio de qué y de quiénes. Podemos ir mil años o más atrás de aquella ley de Ávila y veremos lo mismo.

    Cuando se concibió esta última Constitución yo vivía fuera de España. Salimos a primeros de los 70 y volvimos bien entrados los ochenta.

    Recuerdo aquella época de forma distante pero nunca sentí la suerte de veneración que durante tantos años se dispensaba a la sacrosanta transición. No tengo muy claras las razones.

    Mi sensación, ya desde Arias Navarro y Suarez, era la de un inevitable desastre que se trataba en lo económico como un pozo sin fondo y en lo político igual –a base de cesiones enfermizas y sin fundamento– con el agravante de que se usaba la falsedad histórica como asidero para fingir concordia.

    Era, repito, una sensación, es decir, instintiva. 
    Pero  las sensaciones instintivas suelen ser lo más certero de nuestras vidas. A fin de cuentas emanan de millones de años de evolución neuronal y son la base de la supervivencia. Sin ellas estaríamos en el limbo de la extinción como especie.

    A los defensores de la asimetría, –que suelen ser europeístas en el colmo de la incoherencia y el oportunismo–, habría que preguntarles acerca de los derechos históricos de Prusia, de Azores, de Calabria o de Chequia o de Kosovo (un par de casos recientes de mitosis) o los del Mirandés (Miranda… do Douro, digo, donde mantienen memoria histórica y lingüística de reyes astures hoy olvidados) y cómo es posible construir sobre esa base una comunidad política que sea efectivamente democrática, igualitaria y eficaz al tiempo.

    Otra vez el instinto me dice que esa construcción europea es mala de raíz y suscita falsedad y rechazo porque desmiente la aseveración primera: Democracia, Igualdad y Sostenibilidad. Este rechazo es mayoritario.

    Recordemos los Referendos de Francia y Holanda en 2005 y lo desde entonces sucedido. Una tomadura de pelo por parte de las castas dirigentes que son los beneficiarios exclusivos de un cirio en declive constatable.

    Como resultado tenemos lo que tenemos: Una persistente tendencia a la feudalización paneuropea (el estado ya no controla muchos territorios) en una sociedad que no tiene el menor interés en la integración política que se propone porque es falsa y en declive.

    Lo estamos comprobando a diario en lo que con nuestro rescate sucede y es lógico porque eso “es lo que hay”.

    Los nacionalismos –nos recuerda Gellner ya desde el prólogo– exigen fuertes dosis de Amnesia y esa amnesia ha sido asumida por las cabezas del estado que nunca se han sentido lo suficientemente fuertes como para defender la historia frente a los buscadores de Asimetrías.

    Y esto ha llegado a un punto en el cual los primeros desacreditados son las cabezas que no cumplieron por comodidad.

    En este momento, CIU huele la oportunidad y el riesgo (la gente ya está muy harta de los nacionalismos y de las cabezas que lo han toleradoo) y acelera el paso. Urcullu, que estuvo en el seminario y es más listo, recula para tomar carrerilla. Y para Rajoy…no toca. Nunca toca.

    Pero ya toca.
    Buenos días.

  • jorgescc says:

    Dº Rafael, el comentario del señor Lucas es ilustrativo.
    Cuál es el problema de las Comunidades Autónomas, ¿su existencia o que su existencia pueda determinar el tamaño de las cajas de fruta?.

    Desde mi punto de vista es evidente que el problema es que tengan Poder para determinar el tamaño de las cajas. 
    Es decir, el problema es el Poder convertido en caníbal. 

    Por eso decía que la variable esencial de todo proceso de cambio o ruptura es la reducción neta de Poder, no la eliminación de agentes territoriales.    

    Históricamente (es decir, no es una hipótesis basada en intuiciones), las Revoluciones han terminado con un reforzamiento del Poder y una centralización del mismo que lo convierte en irresistible. Y así nos va.

    Para evitarlo, aprovechando la experiencia histórica, debemos centrar nuestra atención en reducir el Poder caníbal (causa de nuestros males), y para ello es necesaria, entre otras cosas, la existencia de variedad de entes territoriales CON POCO PODER, PERO MUY EFICAZ (garantía de la inviolable ley, esencialmente). 

    La variedad territorial permite la competencia entre poderes (lo que  hace que se controlen recíprocamente en interés de los ciudadanos) y crea refugios contra los malos Gobiernos.

    Centrar el foco en la reducción de agentes territoriales mientras olvidamos la reducción neta del Poder, creo que es hacerle el juego al Estado caníbal.  

    Y esto vale para los españoles que quieren seguir manteniendo el Estado unitario como para los catalanes o vascos que quieren el suyo.

    La lucha por el Estado no es la batalla de los hombres libres, sino todo lo contrario.

    http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2012/01/el-gobierno-rehen-del-estado.html

    http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2012/02/y-si-ya-estuvieramos-todos-muertos.html  

  • Lucas says:

    Comparto lo indicado por Jorge sobre la necesidad de limitar el poder: Alemania es un buen ejemplo de reparto de poder entre Estado y regiones y, a pesar de las dificultades que por ejemplo relatara Darnstadt, lo cierto es que el reparto de competencias está más claro; por así decir, en nuestra constitución tenemos la posibilidad de las lecturas en negativo de las competencias del Estado y las cláusulas sinperjuicio. Ambos mecanismos han generado una constante búsqueda de los puntos débiles de la atribución al Estado para ejercerla las CCAA; por ejemplo, el Estado tiene competencia en legislación civil, pero las comunidades en asistencia social por donde ha entrado la regulación de la vertiente administrativa de las instituciones de protección de menores. El Estado tiene competencia en materia deextranjeria y las CCAA en materia laboral, por lo que estas acaban regulando ese aspecto de las autorizaciones de residencia y trabajo de extranjeros en España.

    Los ejemplos son infinitos. La cuestión es ¿Para qué esta asuncion de competencias? ¿Para que se quiere tener 17 leyes de todo? Mas la estatal, salvo que el Estado renuncie incomprensiblemente a establecer bases comunes, como ha hecho en materia de turismo recientemente.

    No parece fácil una mejora sin reforma constitucional o periodo constituyente pero ¿Que político con poder real se ofrece? 

  • Penny says:

    Hablar de sentimientos nacionales o religiosos son siempre formas seguras de generar controversia, así que hay que tener mucho cuidado. La pasión tiende a nublar la razón

    Un hecho importante, que se olvida con frecuencia, es que hay una importante heterogeneidad en las preferencias de los españoles

    El barómetro autonómico del CIS -l último es de 2010- nos ofrece información cuantitativa al respecto, que conviene tener presente
    http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/2820_2839/2829/Cru282900CCAA.html 

    Por mencionar las diferencias de posturas en torno a la organización territorial, Madrid y Asturias son las CCAA donde más españoles quieren que las CCAA tengan menor autonomía que la actual (aproximadamente el 28%)

    En el extremo opuesto, a algo más de la mitad de los residentes en Cataluña y el País Vasco, les gustaría una mayor autonomía de las CCAA

    En este contexto de diversidad, no hay soluciones sencillas. Pero hay que pensarlas con mucho cuidado, porque se trata de nuestra casa

    Saludos

    PD Muy recomendable el post de hoy de Pablo Simón http://politikon.es/2012/09/22/el-nudo-gordiano-del-estado-de-las-autonomias/#comment-63726 . Os animo a que hagáis comentarios

  • elisadelanuez says:

    Gracias por el link, Penny, muy interesante como en general todo lo de Politikon. En cualquier caso, el problema evidentemente es que a) tenemos un Estado autonómico quebrado, inviable y que encima no satisface a algunas CCAA o por lo menos a sus clases políticas (conviene no confundir el todo con las partes)  b) el mundo, o por lo menos la UE, va aunque con muchas dificultades en dirección contraria c) Hay que satisfacer demandas más o menos irracionales o sentimentales en términos de autogobierno d) Aún así habrá sentimientos que no haya manera de satisfacer. 
    Yo creo que para solucionar este “nudo gordiano” necesitamos nada más y nada menos que un nuevo proceso constituyente y un Estado federal como objetivo razonable, pero no con 17 Estados federales. ¿Qué no es sencillo? Pues evidentemente.
    Las encuestas del CIS no hacen más que reflejar el deterioro, ya muy acelerado en los últimos meses, del modelo territorial del Estado,  

  • Manu Oquendo says:

    Muchas gracias, Penny.

    Todas las autonomías coinciden en el gravísimo deterioro político, idem en lo económico y hasta en el orden de los problemas con el paro más descomunal del mundo.

    Por otra parte, como en tantas encuestas del CIS, se evita el conflicto político con resultados sorprendentes. Porque todo está fatal menos las autonomías, esas se salvan.

    Lo que nos sucede es un acto divino sin ninguna relación con conductas humanas. Es decir, “nos ha pasado“.

    Como un desgraciado accidente y que a nadie se le ocurra relacionarlo con nuestra peculiar organización estatal ni mucho menos con acciones y políticas de nuestros sabios gobiernos. Nunca.

    Excepto que nuestros malvados acreedores ya lo han relacionado y esto corre como la pólvora.

    Saludos

     

  • José Jarauta says:

      Intentar ignorar los sentimientos no los elimina, y además tampoco es una buena estrategia. Como lector de Herder, Fichte, Menéndez y Pelayo, Sabino Arana, Arturo Campión, Almirall, teóricos posteriores, etc, etc  no dudo en afirmar que se trata de una cuestión complicada.

     Como tengo cierta facilidad empática, he logrado emocionarme con la mayoría de los autores que he leído (descontar los teóricos) , aunque posteriormente y con un análisis basado en mis preferencias pueda considerarlos personalmente unos papanatas.

      Como la música, y comparte ciertas características de transmisión con ésta, a unos les mueve el jazz, a otros el blues, el pop, o la polifonía clásica. A diferencia de la música, en la que no tiene demasiado sentido esforzarse en cambiar gustos y emociones salvo para las grandes compañías, el nacionalismo afecta a la convivencia, y eso lo convierte en un sentimiento muy diferente, aunque al igual que el gusto por una música u otra, también tiene sus raíces y sus medios de transmisión cultural 

      Si añadimos que conviven sentimientos diferentes en el mismo espacio e incluso en sus subdivisiones no cabe duda de que nos encontramos ante un grave problema. Sumando el factor económico  y la dinámica política la situación puede ser realmente grave. 

      No voy a dar ninguna solución, porque no la tengo, a un problema emocional, político y económico complejo. Lo que si puedo afirmar es que ignorándolo no se soluciona, y escupiendo al cielo tampoco. Habrá que buscar la solución más razonable o la menos traumática y gravosa. 

       
      

  • Manuel Conthe says:

    A Manu Oquendo (Sábado, 8:21)
    Expuse una crítica más amplia a la “cláusula Camps” y al principio de igualdad entre todas las Comunidades Autónomas en http://www.expansion.com/blogs/conthe/2010/07/28/los-excesos-de-la-igualdad.html, a la que me remito.

    La vehemencia de tu respuesta refleja que, efectivamente, en esta materia en el resto de España ”tenemos un problema” político con Cataluña.

    Yo, personalmente, suscribo el “patriotismo constitucional” de Habermas, aborrezco todos los nacionalismos -el catalán, el española, el chino…- y admitiría, con gusto, pasar a ser de inmediato ciudadano de la Unión Europea, sin más.

    Pero el concepto de “nación”, como escribió Herrero de Miñón hace muchos años, tiene un sustrato sociológico y psicológico anterior al Derecho que éste no puede soslayar. Nos guste o no, los madrileños o los murcianos no nos vemos como “nación”, pero muchos catalanes sí. Su deseo de tener más competencias (incluidas las fiscales) no obedece a motivos de eficiencia, sino identitarios.

    Mi argumento es que, para atender esa especial sensbilidad catalana, hemos creados en España, sin necesidad, un Estado más fragmentado de lo imprescindible, donde la transferencia de competencias no obedeció a consideraciones de eficiencia en la prestación de los servicios, sino a puras consideraciones políticas. Como dijo José Bono en una entrevista cuando todavía presidía las Cortes, “el café para todos fue un error”.

    En fin, es un asunto que, sin duda, tendremos oportunidad de debatir muchas más veces.

    • Manu Oquendo says:

      Hola, Manuel. No había visto tu comentario.

      Lo entiendo así: Estimas que fue un error no aceptar la asimetría catalana porque ha supuesto una mayor fragmentación del resto.

      Tengo que estar de acuerdo.
      No puedo rebatirlo desde el momento en que sostengo que la fragmentación es una forma ineficiente, carísima y destructiva de gestionar o de organizar cualquier ente que se pretenda unitario.

      Puestos a estar fragmentados mejor tres que cuatro y mejor cuatro que 17. Sin duda.

      Con el añadido a favor de tu tesis de que “el Resto”
      siempre ejercería una labor de atracción sobre empresas vascas, catalanas o navarras que hoy se diluye entre 14 minientidades.

      Estando de acuerdo en ello es también  evidente que ese proceso tenía escasas posibilidades de prosperar porque lo que resulta inaceptable es la asimetría original y si alguien se siente ofendido por ella y no puede remediarlo porque se encuentra con un “trágala” es inevitable que continúe el proceso como ilustra tu recuerdo de la cláusula Camps. Es lógico y en esas estamos.

      Hay otros argumentos que explican por qué también para un “gobierno de España” tuvo sus ventajas: No verse enfrentado al desafío soberanista que se vería simbólicamente acrecentado por la evidencia: “España, la pobre” a un lado y los “asimétricos nativos“  a otro. El mismo mapa resaltaría que “son otra cosa”. En el “bulto” de los 17 puede camuflarse algo más.

      Donde no coincido es cuando dices que un Madrileño o un Murciano no tienen sentimiento nacional y un catalán sí.

      Depende, hay muchos catalanes que se siente españoles y muchísimos vascos –soy de San Sebastián– que también. Como cualquier madrileño o murciano.
      Somos muchas cosas al tiempo y en todo caso quien tiene que explicarse es quien elige una dimensión hipertrofiada para vivir de ella.

      Lo que el argumento no considera es la presión frecuentemente fascista, mafiosa y violenta que año tras año ejerce el nacionalismo sobre ciudadanos abandonados por el estado en sus manos.

      Esto hay que haberlo vivido para caer en la cuenta de la dejación de responsabilidades del estado y del fracaso, –en mi opinión poco discutible–, de esta constitución.

      Cuando esto se ha vivido es difícil no sentir ninguna emoción al respecto. A mi esto sí me emociona.
      Más incluso, me subleva, porque es la forma por dónde este estado ha perdido legitimidad otorgada.
      Y una vez se pierde es irrecuperable.
      Hay guerras que se pierden por un clavo mal clavado en una herradura.
      Este estado ha fallado estrepitosamente, lleva treinta años intentando disimularlo y todo comenzó con el clavo podrido de la asimetría.

      Saludos.

  • Juan Luis Redondo says:

    Creo que en 2012, como señala Manuel Conthe, es dificil negar el tremendo error del “café para todos” en el modelo autonómico. La mayor parte de las autonomías eran innecesarias, y han generado mas problemas que soluciones.
    Dicho lo anterior, no puede ignorarse que el otro gran problema del modelo autonómico es la asimetría del modelo navarro y vasco. Mantener un privilegio basado en argumentos históricos es una garantía de agravios y problemas, como la historia ha mostrado. No puede mantenerse al tiempo un modelo confederal y un pseudo modelo federal. No hay forma, ni precedente histórico de éxito.
    Y afirmar que el sentimiento de nación requiere mayor autonomía fiscal, parece poco argumentado. Que un sentimiento de nación requiera respeto a lengua, costumbres y tradiciones es facilmente defendible. Que requiera un model fiscal confederal, parece mas bien la tradicional manipulación de una oligarquía para mantener sus privilegios. Solo un federalismo fiscal, donde cada uno recaude y gestione sus propios impuestos, gobierno central y estados federados (un numero muy inferior a los 17 actuales), podría haber aportado una solución, no se si ya tarde.
    El engaño del expolio fiscal no crea una nación. Crea un montón de gente que quiere vivir mejor y pagar menos impuestos. Y creara mucho frustración que sera muy difícil de gestionar. 
     

  • Creo que todos los comentaristas estamos más o menos de acuerdo en el diagnóstico pero, inevitablemente, no tanto en la solución. Pues bien, el Derecho (con mayúsculas) esta para estas situaciones, para encontrar un camino de salida. Pero claro, el Derecho con mayúsculas no es el enésimo parche, sino un proceso constituyente que permita o volver a empezar con unos cimientos más sólidos, o una separación lo menos desordenada y traumática posible (sabiendo que todas lo son por principio) con unas reglas claras. Los sentimientos hay que tenerlos en cuenta, claro, pero si se establecen unas reglas hay que cumplirlas. Eso sí, las reglas se pueden cambiar pero por los procedimientos previstos para cambiarlas en Derecho nacional o Internacional. Si no, nos sobra el Derecho y volvemos al “estado de naturaleza” en el que suele ganar el más fuerte y no precisamente por las buenas.  

  • Perplejo says:

    Quizás el café para todos fue un intento estéril de poner barreras a la fragmentación. En lugar de “coger el toro por los cuernos”, limitando la capacidad normativa de las CCAA y evitando la desordenada transferencia de competencias que se ha producido, quizás alguien pensó que podía dejar la Constitución abierta y el modelo autonómico inacabado, pero que el café para todos actuaría como contrapeso limitando de forma natural el vaciamiento del Estado. Pero si ese fue el razonamiento, se equivocó. Las CCAA en manos de los barones regionales de los grandes partidos políticos no han actuado como valladares frente a las fuerzas fragmentadoras procedentes de las CCAA “históricas”. Esa “traición” de los barones, que siempre antepusieron su interés particular al general, aderezada con una Ley Electoral lamentable, y camuflada por el efecto positivo de la integración en Europa, mutó esas fuerzas centrípetas en centrífugas, acelerando la fragmentación, no solo en la Administración, sino en los propios partidos mayoritarios. El resultado es un lamentable panorama, muy difícil de revertir. 

  • El Estado autonómico necesita una reforma, cierto. Debe potenciarse la colaboración, la coordinación, la homologación y porqué no el control estatal cuando haga falta. La época de Zapatero fue especialmente nefasta. La inicial podía haber sido más previsora pero era difícil entonces. No comparto la visión radicalmente optimista ni el centralismo como la solución, y cuento con experiencia en el Estado y CCAA. Habrá que reformar la estructura territorial del Estado y ver qué hacemos con las CCAA más nacionalistas pues en realidad el mayor problema son ellas y el (mal) ejemplo que dan.

  • Penny says:

    Un aspecto relevante a la hora de decidir la conveniencia de la secesión es evaluar su impacto económico. Al fin y al cabo, nada es gratis. El precio generalmente afecta a nuestras decisiones
    El argumento que se escucha con más fuerza es el del espoli: la secesión traería ventajas económicas a los catalanes.
    Pero necesitamos análisis rigurosos que permitan decisiones informadas.

    Ángel de la Fuente y Sevi Rodríguez Mora resaltan hoy los elevados costes económicos que supondría  la separación http://elpais.com/elpais/2012/09/20/opinion/1348156114_428389.html   En concreto, la reducción de los flujos comerciales que traería consigo la secesión podría reducir el PIB de Cataluña en un 9%, una magnitud que supera con creces las transferencias que actualmente Cataluña hace al resto de España.
    Algunos de los economistas españoles más citados internacionalmente -Jordi Gali, Xavier Sala-i-Martín y Andreu Mas Collel- simpatizan con las tesis del espoli .
    ¿Qué tendrán que decir a esto?
    ¿Qué os parece?
    PD Aunque no se conoce el modelo utilizado en la estimación -un detalle esencial, pero es un artículo de periódico-,  podría ser un cálculo excesivo: los estrechos lazos comerciales entre Cataluña y el resto de España no desaparecerían de la noche a la mañana.  La evidencia existente del efecto sobre el comercio tras sucesos de desintegración política (por ejemplo, en Checoslovaquia o la Unión Soviética [1]) muestra que, aunque el deterioro de las transacciones exteriores es sustancial, los flujos comerciales mantienen cierto carácter especial
    [1] Jan Fidrmuc & Jarko Fidrmuc, 2003. “Disintegration and Trade,” Review of International Economics, Wiley Blackwell, vol. 11(5), pages 811-829, November. http://wdi.umich.edu/files/publications/workingpapers/wp353.pdf

     

  • funcionario incauto says:

    Quizá ha beneficiado a los funcionarios??…pregunta el autor…pues a mí, como un auténtico “pardillo”, que creía en la igualdad, el mérito, la caacidad, la seguridad jurídica,etc…y que por tanto decidí opositar para ser funcionario de carrera, “con todas las de la ley”, en la Administración General del Estado…el tinglado clientelar y caciquil que supone el monstruo autonómico no me ha beneficiado en absoluto.
     Ser funcionario de una especie en vias de extinción como es la AGE me ha supuesto peregrinar en diferentes puestos por la piel de toro, dejándome el sueldo en alquileres, jugándome la vida en la carretera para ir de vez en cuando a ver a mi familia, y en suma estar lejos de los míos, cuando por el contrario ves como muchos “interinos-eterninos”, personal laboral contratado “nosesabecomo”, y enchufados varios con el carnet de turno que trabajan en dichas administraciones autonómicas, disfrutan de una mucho más cómoda y placentera vida que la mía, ocupando eteeeernamente puestos a los que yo ni siquiera puedo optar a pesar de haber aprobado una oposición “con todas las de la ley”….

  • Iker Gernika says:

    Prefiero que me gobiernen desde Vitoria que desde Madrid, así de claro. Las cajas vascas no estarán muy bien pero seguro que no son una auténtica ruina como Bankia, Caixa Catalunya, CMediterraneo, Novacaixagalicia, etc…

  • simiente says:

    Aquí un párrafo del artículo de R. Rivera: “4 los grandes problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad y que determinarán, de verdad, el futuro de nuestro país: una educación (obligatoria y superior) de mala calidad, unas instituciones desacreditadas, una clase política mediocre y endogámica y un modelo administrativo rancio e ineficiente”. En él se centra mi comentario.
     
    De acuerdo en general con el artículo, salvo un cambio epistemológico: esos cuatro problemas que enumera, no son causa, más bien son efectos de los tres factores claves en las sociedades actuales y, lógicamente, en la nuestra: el económico-financiero, el informacional y el político. O, mejor, son causas consecuentes, no las eficientes. Pero antes de entrar en ello, un matiz a lo del modelo administrativo: no sólo hay que incluir el problema del modelo territorial, también hay que incluir el régimen jurídico de la A, es aquí dónde está uno de los posos que hace fermentar y posibilitar el resto de la putrefacción en este ámbito: ya veremos en que queda la ley de transparencia, pero se lo pueden imaginar; de todas formas, mientras no se acabe con tanta arbitrariedad y abuso de poder, prácticamente de muy difícil control, con tanto privilegio de la A y con los obstáculos y barreras procesales para cualquier actuación, la A nunca estará al servicio del ciudadano y los poderes fácticos seguirán, como hoy, utilizándola a sus anchas: lo de las leyes del suelo y las recalificaciones sólo es lo más burdo. Seguirá siendo un poder, un instrumento que servirá para repartirse entre los suyos, tanto los públicos como los privados. Hagan la lista, ¡no se quejaran de falta de casos!!. Si hay un régimen que permite que haya gente que esté a lo suyo…. ¿Qué quieren? No se extrañaran que los líderes sindicales vayan a los partidos y los líderes de los partidos a los consejos de administración de las multinacionales?
     
    Retengan lo anterior para añadirlo al tercer factor que se dirá al final.
     
    Hecho el matiz, los tres factores a los que me he referido son: 1) los medios de comunicación del control de masas (mccm), el ecosistema cultural, lo que, en otro sitio, he denominado informalogía, que si bien incluye a la educación, se amplía a todo ese ecosistema apuntado, 2), el económico-financiero, y, 3), la partitocracia actual.
     
    1) Todos los medios de comunicación del control de masas (los mccm) (TV’s, radios, prensa, pelis, videojuegos, etc) están en manos de la derecha, o lo que es lo mismo, en manos de quienes defienden el poder de los poderosos, los privilegios de una clase, la rica, frente al resto. En estos momentos de crisis se puede ver descaradamente, en los de bonanza la cosa queda tan difusa que hace creer a las palomas que “el trigo era agua, se equivocaba, se equivocaba”, como cantaba J.M. Serrat por boca de A. Machado. Esos medios, hoy, no es como en la edad media, hoy están en todos los lugares, hasta los más íntimos, y durante todo el tiempo. Hoy los mccm son mucho más que el 4º poder (¿saben del entramado accionarial?, ¿del oligopolio mundial?): conforman al ser humano, sus emociones, moldean su cabeza, conducen sus pensamientos, le muestran la realidad que quieren, le ocultan la que no, la manipulan, mienten, la tergiversan, la … Lo que quieran (la pluralidad no es real, sólo nominal, formal). Con ello conforman la mente, las emociones, los valores, … Y también muestran la realidad que ellos quieren, la acotan. Dirigen los pensamientos, delimitan la realidad y determinan la percepción que de ella nos hacemos. Así podemos ver cómo, en Cataluña, gracias al control del ecosistema del que venimos hablando, avanza el nacionalismo y hacia la independencia. En el resto de España, podemos ver la bazofia y degradación que nos transmiten. Hoy todas las radios, todas menos tres, los fines de semanas te hablan de fútbol a todas horas y, por la noche, la mayoría de paranormalidades varias, otras, miedos y ansiedades, mientras las demás inoculan ruidos (para lo emocional o para la neurosis). Si, excepcionalmente, tocan un tema delicado (los claves no se les ocurrirá), siempre lo tendrán atado. La masa alienada y embrutecida. Verán antes a la aparición de la virgen que el robo de la recapitalización del capital. Bueno, éste es imposible que lo vean. Campan a sus anchas, harán lo que les venga en gana, como ¿vemos? con el reembolso y reestructuración actual. Ese hábitat es el que sirve de abono para que florezca la política y los políticos actuales, y lo demás. ¿Puede nacer una anémona en el desierto? ¿Y un cactus en una laguna? En ese hábitat informacional, crece lo que hay.
     
    Si es un poder tan trascendente como digo, establecer una especie de consejo de los medios de comunicación, aunque sólo sea de los públicos, independiente de los políticos, es clave, vital: que nos alienen o podamos conocer la verdad, de que nos dominen o podamos controlar al poder y nos podamos autogobernar, ….. Que sea un brazo de los poderes, que esté al servicio del poder o al de la ciudadanía. Decisivo. ¿Que dicen los profesores universitarios del ramo, los periodistas, los psicólogos, los ….?
     
    2) Los poderes económicos-financieros, ¿Qué decir? ¿ no lo han dejado patente, por si hiciera falta, los acontecimientos recientes? Pero además del control que ejerce ese poder sobre los partidos y sobre todo lo demás, si no se ataja el paro ¿qué clase de sociedad será aquella que viva con millones de personas en la miseria? ¿Se impondrá más la insolidaridad y el sálvese quién pueda? Entonces lo tienen todo ganado. Los acontecimientos reciente han dejado bien patente que el poder político es un pelele que trabaja para “la ordenación del cotarro”. No lo digo ahora por lo inmobiliario ni por lo de los productos híbridos, sino más bien por lo de la prima de riesgo y …. Tiren del hilo. Vemos que los políticos son, más bien, una consecuencia. En la realidad de millones de personas necesitadas y la de todos esclavizados con las argollas de las cadenas del dinero, juegan un papel más determinante otros agentes. Que el contenido de las leyes proteja a uno o a otros ¿depende de los políticos? ¿Que se reduzcan las pensiones o que se amplíe el despido, lo han decidido los políticos por arte de birlibirloque? ¿Igual que quitarles el dinero los desahuciados para dárselo a los bancos? Por otra parte, y como bien apunta Manu Oquendo, una sociedad fragmentada “da más beneficios”, ni sólo, ni mucho menos, económicos, versus perjuicios para la mayoría.
     
     
    Son estos dos factores, el control económico-financiero y el control de los mccm (el ecosistema cultural), los más determinantes, los que dirigen y conforman la sociedad actual, sus instituciones, sus agentes y lo demás. Y en España, con la herencia de la dictadura, son muchos más groseros que en otros lugares, Aunque ahora, ya sin cortapisas, tienden a igualarse.
     
    3) Aquí un símil un poco burdo: Si uno es el motor y el sustento y el otro es la gasolina y la transmisión de sus necesidades, el gobierno es el tercero (no en discordia, precisamente), es decir, el sistema de conducción (no el decisor último, no su hacedor o conductor, que ya hemos dicho quienes son), el volante, el embrague, el cambio de marchas, etc. Y siguiendo con la “personalización”, la concreción social que hemos hecho de los dos primero, el tercero se correspondería con los partidos políticos (sus cúpulas directivas) y su colonización de todas las instituciones, todas: están sus enormes privilegios, la ocupación y control de todo tipo de instituciones, … Recuerden sus traslados a los consejos de administración de las multinacionales, las inmensas deudas y, no obstante, sus líneas de financiación, …. Ésto es: en ese sistema, en última instancia, todo se reduce a eso, a dinero, a beneficio, y por encima de todo. Visto el panorama general, podemos enfocarnos en un elemento o pieza específica del mismo, y veremos cuál es su papel real y cuales las limitaciones que impiden su verdadero cambio: una bujía por otra, una rueda por otra, incluso un coche por otro. Es el sistema. ¿Qué significa mejorarlo?

    • Rafael Rivera says:

      Bastante de acuerdo con lo que dices. El modelo capitalista desmadrado junto con     una sociedad anestesiada nos han conducido al triste panorama actual. Parece que está en la naturaleza humana el llevarnos a modelos insostenibles. Pero más allá de eso tratemos de ser pragmáticos y mejoremos lo que está al alcance de nuestra mano y construyamos sociedades más sanas, educadas, justas y generosas. El sistema público, en el que creo fervientemente,  (junto con la educación) son las armas que nos quedan. Por eso es tan importante luchar por un buen gobierno y una buena administración. Y no como el actual: corrupto, mediocre, interesado, burocratico, fragmentado y cortoplazista. Y obviamente, las razones de que esté así no solo son achacables al modelo autonómico, pero mucho, sí ha contribuido. Por eso, ahora, sí que toca.

  • Lucía de las Heras says:

    La realidad supera a la ficción. Así se derrocha en nuestras CC.AA. Y no solamente en Cataluña: también la Comunidad Valenciana. Si los señores Fabra y Císcar tuvieran un mínimo de vergüenza política, presentarían su inmediata dimisión. Pero no, no la tienen. En fin, aquí va la noticia de hoy:

    “El presidente Alberto Fabra decidió este jueves rescindir el contrato con el entrenador personal que la Generalitat había contratado, por un importe de 20.000 euros, para mejorar su capacidad de liderazgo.

    La decisión se adoptó ante el escándalo generado en las redes sociales al difundirse la contratación, con dinero público, del preparador Javier Martínez de Marigorta, un coacher especializado en técnicas de desarrollo personal y dirección de equipos humanos.

    La renuncia de Fabra al asesor externo se produjo, sin embargo, tras la comparecencia del portavoz del Gobierno valenciano, José Ciscar, que defendió sin fisuras las bondades del contrato.

    Ciscar argumentó que el presidente de la Generalitat “se exige muchísimo a sí mismo y tiene un alto afán de superación”. “Es un esfuerzo en formación que va a redundar en beneficio de los ciudadanos”, dijo Ciscar, que apuntó a que se trata de una práctica habitual entre dirigentes políticos de alto nivel.”

    • Manu Oquendo says:

      Gracias, Lucía de las Heras, por recuperar este estupendo artículo de hace ya un tiempo.

      He repasado algunos comentarios y me pregunto qué será de Penny y si los familiares de Rafael Rivera siguen teniendo que desplazarse a Salamanca en vez de a Zaragoza para ser atendidos por un especialista.

      Como esta es una de mis preocupaciones sobre España y sus problemas, aprovecho la oportunidad para recordar quién se beneficia de nuestras autonomías:

      Hay un beneficiario: Los partidos políticos actuales que optimizan el empleo y la renta de sus miembros y clientes. Diga el CIS lo que diga yo no encuentro más que gente que echa pestes del invento y viajo por todas partes.

      Al resto nos toca pagarles las facturas.
      Es posible que entre “el resto” haya algún nacionalista que a pesar de ser otro damnificado obtiene sensaciones placenteras cuando escucha que es diferente, pero esto sólo atestigua la fragilidad de nuestra naturaleza.

      Buenas noches

      PD, un obsequio para el finde.
      http://www.youtube.com/watch?v=l5BXyvMU80Q



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