Qué hacer para superar la crisis institucional si no podemos confiar en Europa ni en el 25S

El 4 de Agosto de 1789 la Asamblea Constituyente francesa aprobó suprimir por ley las servidumbres personales, los diezmos y las justicias señoriales. Se había instaurando la igualdad ante los impuestos, las penas y en el acceso a los cargos públicos. En esa noche del 4 de Agosto se habían abolido los privilegios de los nobles y el clero. Habían bastado unas horas para abolir el modelo feudal, pero había sido necesario más de un siglo para que los principios de la Ilustración se difundiesen en todos los estratos de la sociedad, y pudiese cuestionarse abiertamente el poder absoluto de monarquía, nobleza e iglesia.

 

Todo proceso de cambio de un sistema político en el que unos pocos se benefician de privilegios a costa del interés general guarda cierto paralelismo. Sin ánimo de comparar el período anterior a la revolución francesa con la actual situación en España, sí parece interesante incidir en la dificultad que afrontan los españoles en su intento de superar el modelo político e institucional instaurado con la aprobación de la constitución de 1978. Siguiendo con el paralelismo, la multitud que se congregó alrededor del Palacio de Versalles el 13 de julio de 1789 en un ambiente de revolución previo a la toma de la Bastilla, bien podría compararse con la que los pasados 25 y 30 de Septiembre se dieron cita alrededor del Congreso en Madrid.

 

A lo largo de los últimos dos años, la opinión sobre la profunda crisis institucional que asola España se ha ido extendiendo, y de los tímidos artículos iniciales que cuestionaban el excesivo poder de los partidos políticos, o el fracasado modelo autonómico, hemos pasado a un panorama en que todos los días se suceden las opiniones, cada vez más explícitas, que piden una  profunda reforma de las instituciones y del modelo de partidos políticos.

 

Como expusimos en este post, publicado el pasado mes de Julio, el mayor desafío al que nos enfrentamos se centra en como superar la ocupación por parte de los partidos políticos de todos los espacios de poder en todas las instituciones españolas. Hoy los partidos políticos se han convertido en la “nobleza” del siglo XXI en España, acaparando privilegios y prebendas.

 

No negaré que “algo” hemos avanzado desde la situación política en el siglo XVIII, pero las expectativas creadas con la llegada de la democracia a España no merecían este desenlace tan burdo. Esta nueva “nobleza”, acapara cargos públicos, distribuye favores, alienta el despilfarro y consiente, “cuando menos”, la corrupción. Esta nueva nobleza intenta blindarse con un creciente control de la Justicia, y un siempre interesado control de los medios públicos. Cuando creíamos que habíamos superado la España de los caciques del siglo XIX y  principios del siglo XX, el modelo autonómico ha recuperado no pocos de esos antiguos vicios.

 

En el diagnóstico de las causas de esta situación hemos logrado alcanzar un amplio acuerdo: un sistema electoral que otorga un excesivo poder a los partidos políticos, un modelo de organización territorial fracasado y una administración hipertrofiada. El proceso de análisis y difusión de estos problemas continúan en periódicos, blogs y medios de difusión, pero muchos querríamos que esta reflexión se concretase en alguna acción. Pasar de las musas al teatro no es sencillo.

 

La reacción de los partidos políticos mayoritarios no parece muy esperanzadora. En gran media, muchas de las medidas adoptadas y etiquetadas como reformas de la administración, parecen poco más que parches dirigidos a aplacar con cambios cosméticos las crecientes demandas de los ciudadanos. La reforma electoral no ha entrado en el debate político de los partidos mayoritarios, y la reforma de la organización territorial solo se ha asomado tras el estallido del problema catalán. Los privilegios de los políticos prevalecen, y los problemas de base nunca encuentran el momento de abordarse.

 

No seré yo quien abogue por una solución “revolucionaria” de incierto final y de la que suelen sacar partido los oportunistas. Los movimientos sociales en la calle se vuelven fácilmente manipulables, y los que intentan mantenerse alejados de los partidos políticos, con el 15M como principal exponente, ofrecen soluciones que no superan el nivel de realismo de las escuchadas en las asambleas universitarias.

 

Parece claro que la mayoría buscamos una solución desde el propio sistema democrático del que hoy disfrutamos. Cualquier solución debería abordar tres ejes básicos:

(1)    La reforma de la ley electoral para buscar una mayor dependencia de los políticos de aquellos ciudadanos que los eligen, y una menor dependencia de los partidos políticos por cuyas listas se presentan. La combinación de un sistema mayoritario en circunscripciones uninominales, que acerquen los diputados a los electores, y un sistema proporcional con una única circunscripción nacional, permitiría limitar el poder de los partidos políticos, y reducir la tendencia al bipartidismo. Es interesante recordar que el sistema mayoritario, bien a vuelta simple, o a doble vuelta, es el utilizado en la mayoría de los países anglosajones, y en Francia.

(2)    Una profunda revisión de la administración con una importante reducción de su tamaño a todos los niveles, el reconocimiento de la transparencia en su funcionamiento como un derecho básico de los ciudadanos, y el restablecimiento de controles en su funcionamiento que destierren la pesadilla de la corrupción.

(3)    Una reforma constitucional para revisar el Título VIII de la organización territorial del estado, abordando una clarificación de las competencias y el modelo de financiación, avanzando hacia el único modelo que parece realista hoy en día, un modelo federal.

 

Si esta reforma tiene que abordarse desde el propio sistema, el único camino parece convencer a los partidos políticos de que solo obtendrán el respaldo de los ciudadanos si incorporan este tipo de reformas en sus programas. No parece una tarea sencilla, si pensamos que la base de la reforma es la reducción del poder de los partidos políticos, y que una reforma constitucional requiere del apoyo de dos tercios de la cámara.

 

Muchos parecen esperar que esta reforma, en su totalidad, o al menos en lo que se refiere a la profunda reducción del tamaño de nuestras Administraciones Públicas, se imponga como parte de la condicionalidad del rescate económico a España. Yo en este punto no soy optimista. Se podrán imponer condiciones económicas, pero parece poco probable que Europa nos imponga condiciones políticas. Es posible que condicionalidad lleve a forzar una reducción del coste de la administración, pero probablemente el modelo elegido por nuestros políticos no sea el que aconseja la racionalización del sistema, sino aquel que permita mantener una mayor estructura de poder.

 

Las esperanzas de muchos de nosotros están depositadas en el convencimiento de que será imposible superar la actual crisis económica sin antes haber superado también la crisis institucional. Somos muchos los que creemos que difícilmente España podrá superar la actual crisis económica si se mantiene el lastre de una administración hipertrofiada y una organización territorial fracasada. Pero esta opinión, o este deseo, podría no tener fundamento. España podría superar la crisis con un déficit controlado sobre la base de la subida de los impuestos y el recorte de los servicios públicos, siempre que se den condiciones favorables en un entorno internacional que vuelva a recuperar la senda del crecimiento. A estas horas me debato entre clasificar a este escenario como positivo o negativo para España. Probablemente si ello sucediera, sería difícil que volvieran a darse en un futuro próximo la oportunidad que proporciona la actual crisis para abordar la profunda reforma de la administración y del modelo institucional que España precisa. España podría volver a crecer económicamente, pero sus instituciones volverían a estar ancladas en los vicios más oscuros de nuestra historia reciente.

 

Nos queda seguir denunciando los excesos del poder político en blogs como éste, proponiendo soluciones, y apoyando todas aquellas iniciativas que puedan forzar a los partidos políticos a la profunda revisión de nuestras instituciones, que puedan volver a poner a España en la senda de la modernidad, y abandonar definitivamente los fantasmas de caciquismo y corrupción que han asolado nuestra historia. Preferimos las soluciones democráticas a la revolución, pero debemos convencernos que nadie de fuera podrá ayudarnos a regenerar nuestro país, si no lo hacemos nosotros mismos.

 

 

 

 

26 comentarios
  1. JJGF
    JJGF Dice:

    Ármate de paciencia, Juan Luis.

    Mira lo que dicen el “crítico”  Elorriaga y el mequetrefe de Madin en El Pais hoy.

     Solo queda  confiar en la providencia divina.
     
     

  2. oscart
    oscart Dice:

    Interesante reflexión. En todo caso una puntualización, no entiendo qué tienen de diferentes sus propuestas de las del 15 M porque esos puntos los he leído yo en asambleas y páginas web desde el comienzo del movimiento. ¿Cuál es la diferencia? ¿La fuente de la propuesta? 

  3. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    El otro día me enteré de lo siguiente:
    Un colegio, da igual si público o privado. Máquina de esas de “vending” que compras bebidas y bollicaos o lo que sea, echando unas monedas.
    Loa angelitos de 10 años descubren que si desenchufan la máquina y la vuelven a enchufar, durante unos segundos pueden “resetear” sus precios usando las teclas que tiene el propio cacharro.
    La resetean: “todo a cinco centímos”. Inenarreble éxito de público y ventas; indescriptible entusiasmo infantil.
    Sus padres, enterados del hecho, ríen la gracia.
    Con esos mimbres… ¿qué cesto vas a hacer?
    “La Democracia es tan buena como lo sea el pueblo que la utiliza” (Creo que es de Tartarín de Tarascón, Patrón de los Mossos de Esquadra)

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Todavía no he leído el artículo, lo haré.
    Pero estoy, en general, de acuerdo con la pregunta y sus premisas. Por eso voy a comentarlo brevemente.

    1. Europa, la UE, no funcionará. 
    Lo único que podría solucionar algo las cosas sería una unión política que nadie quiere.
    Lo que quieren es tomar el control de todos los resortes de la economía (ahora los bancos, etc) y lo están haciendo por la puerta trasera y con gravísimas carencias democráticas.

    Recordemos que hay desde el 2005 dos referendos Negativos de paises nucleares de la CEE y de la UE (Francia y Holanda).
    Lo que se construye se hace a espaldas y contra la voluntad razonada de la gente hacia una sociedad del tipo “0.1% manipula en su beneficio al 99.9% restante”.

    2. Los movimientos como 15-M y 25-S son un diseño destinado a evitar que se sumen a la lógica indignación, el 99% de las clases populares que en Europa son las clases medias en acusado declive.

    Es tal el rechazo que generan sus liturgias (sentadas en el suelo, gestos de niñato para comunicarse, consignas insostenibles racionalmente y mochilas cargadas de pedruscos en el 25-S) que las personas normales desaparecen mientras estos grupúsculos capturan los medios que, casualidad, llenan Neptuno.
    Vale la pena ver la cantidad de cadenas de TV que abarrotan la plaza cuando va a haber kaleborroka.

    ¿Qué hacer?

    En mi opinión es necesario consolidar un diagnóstico sistémico y ver si sobre ese diagnóstico es posible establecer una acción social, una organización capaz de reforzar y crear opinión, sobre diagnósticos y soluciones comunes.
    Es decir, un diagnósico creíble que se pueda difundir. Esto, hoy, cinco años después, no existe.

    Creo que es muy prematura una acción política vía partidos y elecciones.  El que lo haga será barrido o será irrelevante porque enfrente hay profesionales muy buenos, dedicados y con muchos recursos de todo tipo.

    Y lo que se haga va a requerir capacidad organizativa internacional. Es decir, lo que criticamos a Zapatero y Rajoy, el don bíblico de las lenguas y no precisamente las autóctonas.

    Es decir, una organización alineada con los tiempos.

    Saludos

  5. oscart
    oscart Dice:

    Madre mía, veo cantidad de prejuicios infundados sobre el el 15-M.. Si nos fijáramos en el contenido de los discursos otro gallo cantaría. 

    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Oscart, no creo que haya ningún prejuicio contra el 15M. Creo que inicialmente hubo mucha simpatía que el movimiento dilapidó. Escuchar como grandes soluciones la nacionalización de la banca y aportaciones similares no ayudó a su credibilidad. La mayoría de las propuestas sonaron a “otro tiempo”. Y la fácil manipulación por parte de grupos como IU, tampoco ayudan a que el movimiento se vea como capaz de aportar soluciones realistas. Es posible que haya “muchos 15M”, pero el que suele encontrar hueco en los medios de comunicación, y el que llega a la mayoría de la población es una visión poco realista y muy radicalizada.

  6. Deus ex Machina
    Deus ex Machina Dice:

    Vaya, es de las pocas veces desde que sigo el blog en que coincido con el análisis y, sobre todo, con las posibles soluciones. Sólo una nota sobre la posible reforma electoral.

    Aparte de la solución que se platea en al artículo hay otras posibilidades. A mí me gusta bastante el sistema suizo. Resumiendo mucho es un sistema con circunscripciones donde los partidos presentan en una lista pero son los electores los que eligen el orden o a quien votan de esas listas, permitiéndose múltiples combinaciones siempre que cada votante no vote a más políticos que los representantes a elegir en la circunscripción. Así alguien puede votar a la mayoría de una lista y dar un voto a un político de otro partido o a varios.

    En ese sistema los partidos no son sólo siglas pero son verdaderamente los electores los que votan y eligen

  7. carmen sanchez
    carmen sanchez Dice:

    Este artículo merece un aplauso: expone muy bien el punto en el que estamos. Por contribuir a la reflexión de Juan Luís Redondo, yo creo que obviamente son los partidos quienes tienen que hacer los cambios legales que necesitamos para desbloquear esta situación. Sin embargo, los partidos no harán estos cambios si no sienten una enorme presión social que les empuje a ello. Esa presión social tiene que venir articulada por eso que llamamos la sociedad civil. La única salida es potenciar la sociedad civil. Este blog y otros que van surgiendo por aquí y por allá, son una forma de ir creando opinión. Pero eso debe ir dando paso a otras formas de actuación. Pero no veo otra forma de hacerlo. Recomiendo a este respecto la lectura de este artículo: 
    http://www.otraspoliticas.com/politica/%c2%bfjugamos-a-la-bolsa-o-a-la-sociedad-civil
     

  8. oscart
    oscart Dice:

    La omnipresencia del terrorismo en España como tema estrella de la opinión pública ha convertido en kale borroka todo movimiento social o iniciativa ciudadana al margen de los partidos políticos..  ahora recogemos lo que hemos sembrado… 

  9. jorgescc
    jorgescc Dice:

    ¿Que no hay un diagnóstico creíble?.
    Claro que lo hay.
    Lo que no hay es liderazgo para un proceso de cambio.
    Lo que no hay es garantía de que ese proceso vaya a traducirse en algo mejor de lo ya existente, por otro lado, problema esencial de toda acción política rupturista desde la Revolución Francesa y causa principal de las actitudes conservadoras de la mayoría del pueblo durante los procesos de transición. 
    Lo que no hay es voluntad de ver que la democracia, no éste ni aquél régimen basado en la elección popular, sino la democracia dizque basada en la voluntad general; debe ser  contrapesada por la institucionalización del “áristos” para que no se convierta en demagogia.
    http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2012/09/si-no-deciden-los-mejores-lo-haran.html
    Pero diagnósticos creíbles sobran. A raudales. 

  10. Javier Aparicio
    Javier Aparicio Dice:

    Juan Luis, estoy totalmente de acuerdo con tu análisis y con las conclusiones que extraes: o los españoles somos capaces de provocar el cambio civilizadamente o terminaremos tomando la Bastilla.
    Los partidos políticos están apoltronados y hacen lo inimaginable por canalizar la presión del cambio hacia la inactividad o el caos para conservar el régimen, convirtiéndose en el principal obstáculo para el cambio.
    El régimen es insostenible y, aunque hubiera milagro (que si algo puede salir mal, saldrá, de modo que hasta eso puede ocurrir para perpetuar más este desastre) la bola de nieve no haría más que crecer, encima consolidada y envalentonada por haber vuelto a la senda del crecimiento.
    Si queremos ser conservadores (i.e. evitar la revolución y provocar la transición) hay que presionar y hacer a los partidos que sientan muy cerca esa presión. Pero ¿qué hacer? Blogs como este a mi me sirven para aclarar ideas, ordenar impulsos, enriquecer argumentos, pero, me temo que nunca darán lugar a un movimiento social. Sólo quizá podrían incubar un grupo de personas que fueran capaces de dirigir los impulsos civiles, pero, creo que es de ilusos pensar que el cambio que de verdad es necesario va a nacer cambiando opiniones.
    Lo cierto es que los movimientos del 15M y el 25S, sin perjuicio de poner de manifiesto cuán estamos al borde del precipicio social (sociedad que revienta, grupos que destrozan la demostración y dirigentes que vapulean a la sociedad para preservar las/sus libertades), claramente no funcionan, ni funcionarán, salvo, en su caso, para tomar la bastilla (dios nos libre).
    La única presión que quizá pudiera llegar a sentirse sería, creo, la de un grupo político estructurado que reivindicara abiertamente estas demandas y consiguiera que los ciudadanos le siguieran, pero consiguiera además evitar que los antisistema le boicotearan sus manifestaciones, lo que resulta harto difícil. Efectivamente, sería muy parecido a la iniciativa del 15M, pero con una identificación desde su origen de los responsables del movimiento y una declaración detallada de principios y objetivos (pienso que su ausencia ha sido la causa del fracaso del 15M).
    Ahora, ¿Cómo evitar el boicoteo de los antisistema? El 25S demuestra que cualquier convocatoria de una manifestación sería un fracaso por esta causa, aunque los convocantes consiguieran ganarse la confianza de los ciudadanos. Al final, la única solución va a ser un lazo de concienciación, que eso no hay quien lo boicotee (creo).

  11. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Gracias a todos por los comentarios. Creo que seguimos necesitando ideas sobre como avanzar en este proceso. 

    La indicación de Manu Oquendo de que carecemos de un diagnóstico creible me ha sorprendido, como a jorgescc. Yo también creo que ese diagnóstico existe. Probablemente es preciso una mayor difusión.
    Considerar que la acción política aún es prematura no es muy esperanzador. Solo nos queda impulsar esa acción. 
    Jorgesscc, proponer una aristocracia, aunque sea la de los “mejores”, sin duda es una idea original, pero sería preferible que fuese el propio sistema democrático el que alentase a los mejores.

  12. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Coincido con el autor del post y los comentaristas que creen que nos sale el diagnóstico por las orejas, pero que lamentablemente todavía no hay en marcha una acción política organizada que canalice el descontento y la desafección de la sociedad hacia su clase política, que tan bien visualiza el movimiento 25S. De todas formas, algo se mueve en “el Sistema” por lo menos en algunas partes del mismo (y esta vez no me refiero a UPYD para que no se quejen) Vean lo que dice Gabriel Elorriaga, diputado del PP, ya que lo que contesta Madina es bastante más “acartonado”. Es verdad que todavía es poco pero…los políticos empiezan a decir que políticos somos todos: “la clase política es toda la sociedad”. Pues ¿a qué esperan a reformar la ley electoral para que sea un poquito más cierto?
     http://wap.elpais.com/index.php?module=elp_gen&page=elp_gen_noticia&idNoticia=20120930elpneppol_2.Tes&seccion=pol
     

  13. JJGF
    JJGF Dice:

    Me alegro de que Elisa saque alguna esperanza de la entrevista que cita. A mí me pasa lo contrario. De Madina no esperaba nada, ya sabemos todos cuál es el mérito para estar donde está, pero lo de Elorriaga sí desalienta. Si ese es el sector critico del PP, de donde puede venir una regeneración… O igual es que no quiere mostrar sus cartas por ahora… Ojalá sea esto segundo… Porque si sus cartas son las esbozadas en la entrevista, adiós regeneración!!

  14. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Buenas noches 

    Ruego me disculpen los amables comentaristas y el autor del artículo pero si alguien piensa que hoy tenemos un diagnóstico que nos sirva para arreglar el problema me gustaría saberlo.

    A mi modo de ver ni la Ortodoxia académica, ni el Marxismo ni la escuela Austríaca ofrecen a la fecha un diagnóstico que resuelva.

    No me refiero a decir que “esto es una crisis financiera causada por abundancia de dinero barato que alimenta una burbuja de inmuebles y de otros activos que al reventar nos deja depresivos e incapaces de pagar nuestras deudas porque hemos gastado más de lo que tenemos”.

    Esto no es un dignóstico, es una descripción de síntomas de una enfermedad grave.

    Que no es un diagnóstico se demuestra día a día porque desde los primeros ruidos de Bear Stearns en Julio del 2007 han pasado 5 años largos y seguimos cuesta abajo. No sólo nosotros. 

    A todo esto mucho me temo que tampoco hay consenso en la enfermedad de la incapacidad de Occidente para generar, salvo algún nicho que otro como Alemania, los suficientes empleos sin recurrir a burbujas. Esto es así desde principios de los 70. Es decir desde el final de lo que Hobsbawm (fallecido ayer) bautizó como The Golden Years (1950-1970).

    A esto me refiero.

    Saludos

  15. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    A fin de año se va a animar esto muchísimo.
    ¿Será verdad lo que dicen de que están pagando las horas extras de los antidisturbios con días de asueto?
    ¿De esos que caducan con el año?
    Vamos a ver una interesantísima dialéctica Derecho- Fuerza. Que conociendo a nuestra “Democracia”, ya sé por quién apuesto como vencedor.
     

  16. robespierre
    robespierre Dice:

    Yo por seguir dando la nota positiva, pienso que el que la ciudadanía resulte que va  a ser también la clase política, aunque por ahora sea de “boquilla” y para eludir responsabilidades, tiene un punto al que habrá que agarrarse. Y si nos agarramos bien, a lo mejor acaban saliendo algo más que palabras…De todas formas coincido con el autor del post que hemos avanzado, de vez en cuando conviene mirar hacia atrás para ver el camino recorrido y no desesperar.  

  17. Juan Jaime Cachazo Ibarreche
    Juan Jaime Cachazo Ibarreche Dice:

    Buenas noches , Juan .

    Sugiero que a las tres  reformas que planteas se añada un cuarto aspecto: la reforma de la justicia, reforma en la que no estaría de más   contemplar  una mayor extensión de los supuestos a enjuiciar mediante el jurado y una modificación del sistema de elección de jueces .

    Saludos  

  18. Iñaki
    Iñaki Dice:

    ¿Qué hacer? Unirse a los que se agrupan en SCyD – Sociedad civil y democracia – , nuevo partido político liderado por Mario Conde.

  19. jorgescc
    jorgescc Dice:

    La política es la forma civilizada que tenemos de organizar la sociabilidad humana. 
    Y la sociabilidad genera, de manera inevitable y por los siglos de los siglos, conflictividad.
    Por tanto, los problemas políticos son IRRESOLUBLES. 
    La política basta con que los dirija para evitar que la sociabilidad y su inherente conflicto no derive en explosión social o guerra civil, sino en protección del bien común.
    No debemos pedirle más. 

    Teniendo en cuenta lo anterior, el diagnóstico sobre el problema político de España resulta evidente: 

    1. Destrucción del derecho, convertido en arma de las oligarquías para imponer sus voluntades particulares día tras día, literalmente día tras día (véase el FROB, véase la reforma eléctrica).
    La destrucción del derecho nos pone al albur de las decisiones caprichosas de la oligarquía política.

    2. Crecimiento irresistible del Poder al amparo de que sus actuaciones están guiadas en nombre de una abstracta “voluntad general”.
    Ese crecimiento del Poder ha provocado ya que el Estado se haya convertido en Estado caníbal. Caníbal de la sociedad de la que vive. 
    http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2011/12/21-de-diciembre-del-presente-un.html

    3. Y por último, la no aceptación por la ciudadanía de la igualdad ante la ley, pues lo que todos queremos es obtener privilegios del Estado, única fuente de seguridad y beneficios.

  20. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Buen post, Jorge. Supongo que caes en la cuenta de que con ese diagnóstico “the smart money” apostaría por el “enemigo”.

    Si esto tiene solución, –cosa que no está nada clara–, vendrá de una red de grupos como los editores y comentaristas de este tipo de blog. Gente con voluntad y criterio que además tenga la capacidad de actuar e influir socialmente con solvencia, credibilidad y eficacia.

    Por lo tanto la motivación es fundamental y esto se percibe no sólo en la emisión de información y opinión sino en otro tipo de actividades.

    Quizás la primera de todas sea estudiar y acordar el tipo de organización necesaria para la tarea y cómo esta organización y los perfiles humanos deben ir evolucionando en el tiempo.

    Es decir, definir y tratar de generar los recursos para el camino. El primer trabajo es de definiciones, viabilidad, organización y financiación de modo que haya cimientos.

    En este blog hay un alto grado de acuerdo y tolerancia con las discrepancias y esto no es fácil de conseguir. Mérito de los editores.

    Lo que hay por delante es una carrera de gran fondo en equipo.
    Es decir, algo duro pero enriquecedor en si mismo.

    Buenos días

    • jorgescc
      jorgescc Dice:

      Sr. Oquendo, amén. 
      Claro que hay enemigos, pero con ese dato partimos.
      No obstante, la actividad política no deja de ser el arte de contenerlos.
      Un saludo.   

  21. Sitogr
    Sitogr Dice:

    El pasado 24 de septiembre, el diario The New York Times publicó un reportaje gráfico titulado “In Spain, Austerity and Hunger” (“En España, austeridad y hambre”). Quince fotografías en blanco y negro que subrayan el paro, el desánimo y la angustia que sobrevuela el país. Quince fotografías que cumplen aquello de que “la desgracia es muy fotogénica”. Quince fotografías que, por supuesto, son verdad. Al menos, la mitad de la verdad.
    Rostros de niños derrotados, espaldas que rebuscan en la basura, carreteras que no llegan a ninguna parte, comedores sociales repletos, marchas que reclaman justicia, inmigrantes desubicados, ira, desolación, manos manchadas, ladridos y horizontes corruptos por un toro desfasado.
    Todo eso es, aunque nos duela, verdad.
    Pero desde ideal.es creemos que también hay otra mitad. Otra Andalucía, otra España. Hay personas comprometidas, solidarias, apasionadas y convencidas de que hay un cambio posible. Infinidad de historias humanas que apelan a una épica humilde y cercana. Fotografías que invitan a soñar, a creer y a reír. A rebelarse contra la tristeza impuesta y la crisis; la puñetera crisis.
    Y aquí es donde entramos todos. Ustedes y nosotros.
    Tenemos un objetivo final: mandar todas las fotografías que nos envíen a la redacción de The New York Times. Crear un pequeño y humilde libro digital de imágenes que complete la visión del reportaje publicado por el diario estadounidense. No como un correctivo, sino como una muestra ilusionante. 
    Les proponemos que nos manden fotografías en las que se muestre esa otra verdad. Fotos que transmitan, que cuenten una historia, que impresionen y que nos muestren a la mitad que invita a sonreír. Queremos grandes fotografías con gente emprendedora, solidaria, emocionada y emocionante. Imágenes poderosas y enfocadas en contar que hay otra verdad más allá de la que muestra el reportaje del The New York Times.

     http://www.ideal.es/granada/20121002/mas-actualidad/andalucia/a-la-atencion-new-york-times-201210020126.html#disqus_thread

    • Sitogr
      Sitogr Dice:

       Si una de las soluciones es una sociedad civil que denuncie los abusos y excesos del poder, y que apoye aquellas iniciativas democráticas, que inviten a la modernidad, el desarrollo… Y si hay que enseñar al mundo que aquí no sólo hay políticos corruptos e inútiles, drama, paro, marchas jonaleras, y “robin hoods” de mercadonas sino también gente luchadora, trabajadora, emprendedora, gente que aunque vengan duras se levanta con ilusión,… Pues se enseña.    Les presento esta bonita iniciativa: 

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