La reforma fiscal en materia de plusvalías

Hace unos días nuestro Presidente anunció de manera un tanto imprecisa la proyectada subida impositiva a determinadas rentas, calificadas de “especulativas”. El Sr. Rajoy apuntó en sus declaraciones a las ganancias patrimoniales obtenidas en bolsa y generadas en un plazo inferior al año. Y le matizó su subordinado, el Sr. Montoro, añadiendo todo tipo de plusvalías (no sólo obtenidas en bolsa) como por ejemplo las derivadas de la compraventa de inmuebles, con el requisito de ser generadas en período inferior al año.

 

Es triste ver las imprecisiones de nuestros dirigentes a la hora de anunciar una subida impositiva; ya lo vimos con la pasada subida del IRPF en la que nada tenía que ver lo manifestado por el Sr. Montoro en rueda de prensa a su salida del Consejo de Ministros con lo que luego se pudo leer el sábado en el BOE.

 

No debemos nunca olvidar que el tributo es un poderoso instrumento de política económica, esa que tanto nos examinan los mercados. De ahí que cualquier modificación de la política tributaria debería estar perfectamente definida antes de hacer público cualquier tipo de anuncio.

 

Sendos anuncios, del Presidente y del Ministro, señalan que se gravarán a la tarifa general del IRPF (y no por tanto a los tipos del 21, 25 ó 27% que rigen para las rentas del ahorro) las plusvalías a corto plazo, por ser –dicen- rentas especulativas. Apuntan a una vuelta al pasado, a la normativa anterior ala Ley 35/2006.

 

Les invito a ver el siguiente enlace, con video incluido, publicado en la página web del propio Ministerio de hacienda.

 

http://www.minhap.gob.es/es-es/prensa/en%20portada/2012/Paginas/20120719_congreso_convalidacion.aspx

 

Queda pues claro que el Gobierno se refiere sólo a plusvalías. Pero digo yo, si lo que mueve al Gobierno a endurecer la fiscalidad de las rentas a corto plazo es el carácter especulativo, entiendo que esa penalización debería también extenderse a los rendimientos de capital mobiliario a corto plazo, pues tanto unas como otros son las formas en que se rentabiliza a corto plazo el ahorro. Igual de especulativo es el que gana en bolsa en una inversión en acciones a 10 meses, que el que realiza dicha renta con instrumentos de renta fija, que también cotizan. No son más que formas de rentabilizar el ahorro, ahorro al que por cierto prometieron bonificar los Populares en su programa electoral.

 

Sea como fuere, nada se ha dicho de los rendimientos de capital, lo que no significa, como ya hemos podido comprobar en reformas precedentes, que no vayan a ser penalizados.

 

Como tampoco nada se ha dicho  sobre si esa penalización de la especulación rige para el residente fiscal en España o también para el no residente, que hoy goza de una tributación más beneficiosa (21%).

 

La imprecisión se torna en falacia cuando se abandera, como motor de la reforma, la lucha contra la especulación. Señor Ministro, sabe usted mejor que nadie que más especulación se canaliza a través de Fondos de Inversión, de SICAV y de sociedades de cartera, nacionales o internacionales.

 

Hago aquí un inciso para señalar la contradicción que supone que a nivel nacional se penalice la especulación pero que a nivel autonómico la Comunidad de Madrid incentive a las empresas inmobiliarias con un tipo del 2% en concepto de TPO para compras de viviendas con el propósito de ser vendidas en un plazo inferior a 3 años, medida que por cierto aplaudo, pues estimula la actividad económica. Podrá pensarse que esto rige para empresas, no para particulares especuladores, pero me pregunto yo cuántos medios se requieren para que un particular constituya una sociedad inmobiliaria: no muchos.

 

Lo que nos lleva a realizar otra consideración. Supongo que esa vuelta al pasado que propugna ahora el Gobierno de gravar con la tarifa general el ahorro a corto plazo, como sucedía antes de 2007, irá acompañado de medidas antielusión como la transparencia fiscal o el régimen de sociedades patrimoniales. Regímenes que buscaban dar el mismo trato a las rentas de personas físicas que a las rentas que estas mismas personas canalizaban a través de sociedades pasivas. Piénsese que a falta de estos regímenes, las personas físicas canalizarán sus ahorros a través de sociedades patrimoniales cuyas rentas, amén de poder ser compensadas sin límite alguno con rentas negativas, hoy por hoy tributan al 30%.

 

A pesar de que nada ha señalado el Sr. Montoro sobre las extintas sociedades transparentes, a las que sustituyeron las también desaparecidas sociedades patrimoniales, supongo que la correcta técnica tributaria demandará la vuelta a estos regímenes especiales.

 

Pero entonces, de resucitar la transparencia fiscal o el régimen de patrimoniales, se resucitarán también los problemas que estos regímenes especiales trajeron, con la proliferación de ingeniosas fórmulas de elusión que han inundado de pleitos los Tribunales ordinarios, no siempre con resultados favorables para la Administración.

 

Y además, estos regímenes especiales no darán respuesta a la canalización de las inversiones que se hagan a través de sociedades extranjeras residentes enla UE o en Estados que no sean de baja tributación.

 

Sr. Ministro, usted mejor que nadie debería conocer el viejo principio de que cuanto más suben los impuestos más se desincentiva el cumplimiento voluntario, por no hablar del fraude fiscal. Y a la inversa, como tuvo ocasión de comprobar en tiempos de Aznar.

 

 

 

 

20 comentarios
  1. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Gracias por el post, Jorge, como siempre muy claro. A mí particularmente esto de parchear continuamente el ordenamiento fiscal sin hacer una reforma en profundidad me pone nerviosa, será por mis años de trabajo en la AEAT. Al final nada cuadra, y se crean un montón de vias de escape simplemente por contradicción de unas figuras tributarias con otras, como bien señalas, que por supuesto pueden utilizar sólo los que están bien asesorados y tienen medios. Los de siempre no se suelen convertir en personas jurídicas. Y otra cosa que me pone nerviosa es que haya tanta disparidad entre las declaraciones de los Ministros y el BOE. Sencillamente, no te puedes fiar no ya del programa electoral, sino de lo que dicen en la tele. Hay que leer el BOE con mucho cuidado. 

  2. Sitogr
    Sitogr Dice:

    Buen artículo, creo que es una medida muy populista (Vamos a acabar con los especuladores!) pero la realidad es bien distinta. Corríjame si me equivoco pero esa medida no afectaría a SICAVS ni a fondos, como dice, ni a bancos ni a sociedades, y aunque no se ha definido, me apuesto a que tampoco afectará a los no residentes. Con lo cual, acabar con la especulación, ja! Los principales especuladores contra España seguirán sin problemas. 

    Pero que el problema de España no son principalmente los malvados especuladores sino los que se abordan diariamente en el blog. 

    http://www.cotizalia.com/opinion/lleno%2Denergia/2012/08/18/terrorismo%2Dfinanciero%2Dla%2Dperfida%2Dalbion%2Dy%2Dnuestros%2Dbonos%2D%2D7354/

    A quien va a afectar es a esas personas de pie que operan diariamente en Bolsa para sacarse un sobresueldo para llegar mejor a fin de mes. Al final se trata de echar a los “daytraders” que van por libre y sólo dejar a los brokers profesionales del mercado. Si hay poca operativa ahora en el IBEX y queda poca gente dentro que no sea profesional, menos va a haber. Sólo quien consiga organizarse entre bastantes personas y reunir el capital necesario podrá montar una sociedad y seguir, cosa que con foros e internet, veremos a ver. 

    Por cierto, quien saca ahora plusvalías con inmuebles? Lo normal es haber vendido “en corto”, como en la Bolsa. Y hasta que se cierre el banco malo todo el nundo va a esperar. Sí, sí. Ya no se compra esperando que suban. Se han vendido pisos hace 3-4 años, al principio de la crisis o ahora incluso, y se recompran más baratos pasado el tiempo, o se espera que todavía caiga más su valor. Y que hacemos? Hay plusvalía o no? En el mercado, en los negocios, siempre hay ocasiones, huecos, demandas sin cubrir y siempre habrá quién sepa aprovecharlas. 

    Otro fracaso anunciado como la amnistía fiscal. 

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hace 4 o cinco meses, quizás menos, Penny nos trajo un gráfico en el que se veía la evolución del peso económico del estado a lo largo del siglo XX.
    Aquel gráfico era para EEUU y comenzaba en el 8% para terminar el siglo algo por encima del 40%.
    En Europa esto es en torno a un 25% superior dado que andamos ya por el 50%.

    Las curvas no muestran señal de abatimiento. Cualquier ajuste proyectivo indica una sostenida tendencia al alza.

    Otro comentarista nos trajo por la misma época un enlace a una web que calcula, para unos ingresos dados, el tiempo que esa persona trabaja para el estado por todos los conceptos fiscales.
    Un trabajador con unos ingresos medios, unos 25,000 euros/año brutos tenía que trabajar un 61% de su tiempo (esto era con el IVA a 18%).

    Por otra parte vemos que la burocracia gobernante europea impulsa grandes líneas de acción política cuyo principal objetivo es encontrar nuevos impuestos, subir los actuales o desplazar la carga fiscal de unos a otros.

    La lista es larga y va desde la tasa Tobin (rechazada por el propio Tobin) a numerosas tasas sobre el mismo objeto tributario o a tasas como el CO2 que el resto del mundo ve como un intento europeo de competir con el dólar e imponer aranceles que permitan retener empleo industrial (China Daily. 2010. Zang Monan, por ejemplo)

    Tenemos, en general, vidas cortas y memorias de baja latencia pero en algún momento las personas preocupadas por la sociedad deberán pensar si todo esto es gratis. Es decir, si no tiene efectos muy profundos en las capacidades de la sociedad y en las motivaciones de las personas que la formamos.
    Una simple ojeada a la tendencia nos habla de un cuerpo muy enfermo.
    Un cuerpo sobre el cual se practica la extractividad a niveles que el esclavismo envidiaría mierntras se impone la anemia. La cuenta de hemoglobina anda ya por debajo de 5.

    El hecho es que, formas aparte, nuestro ejemplo de trabajador de 25,000 euros resulta ser algo muy parecido al “work-horse” del sistema: El mileurista. El equivalente del esclavo nigeriano de las plantaciones de Georgia pero con más movilidad (ahora tributa mientras se mueve) y con menos tiempo libre entre zafras.
    Este señor trabaja ya por encima del 60% de su tiempo para el estado.

    Un estado, no lo olvidemos, que por debajo de su nivel tiene grandes porcentajes de gente que ni siquiera trabaja porque el sistema es incapaz de generar el empleo que sus miembros demandarían para vivir unas vidas coherentes con su naturaleza.

    Creo que esto ha llegado a un punto en el que ya no se trata de seguir haciendo lo mismo pero mejor.

    Estamos en un punto en el cual el principal motivo del descenso del valor de activos inmobiliarios es su coste fiscal y lo mismo sucede con la competitivodad empresarial: el principal factor de coste es la fiscalidad.  

    Estos problemas no reciben suficiente atención porque seguimos teniendo una visión teológica del estado y no nos cuestionamos sus hechos con la misma vara de medir que aplicamos a otras cosas.

    Saludos cordiales.
    Buenos días

    • Rafa Sanz
      Rafa Sanz Dice:

      Sólo dos pequeños comentarios:
      James Tobin no rechazó la idea de su “tasa” (realmente impuesto) Tobin. Sí se quejó de que el movimiento alterglobalización (o antiglobalización) lo tomara como bandera (“yo no tengo nada que ver con esos revoltosos”, vino a decir).

      ¿El 60 % de lo que cobramos va para el Estado? Me encantaría conocer la fuente. Lo siento, pero me cuesta mucho creer que sea así.

  4. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Un amigo socio de un Despacho tributarista de reconocido prestigio me decía la semana pasada: “Desengáñate, en esto de los impuestos hay dos reglas: 1) No es una cuestión de justicia, sino de recaudación; 2) Quien recauda es el Estado y los beneficiados únicos los asesores tributarios, por lo que, cuanto más complejo, mejor para cumplir la regla 1. Yo opino que no es así. La justicia tributaria, que debería entroncar con la seriedad y transparencia presupuestaria (ya que los tributos sólo son el lado activo principal de NUESTRO presupuesto anual) es el bastión de la recaudación. ¿Por qué? Pues porque nadie en su sano juicio está dispuesto a trabajar más y arriesgar más para (eventualmente) obtener mayores ingresos sin saber qué parte de esos ingresos se quedará en su familia y qué parte de esos ingresos irá a la comunidad. Si, de la parte que va a la comunidad el “gerente” (es decir, la clase política) se lleva continuamente mordidas y pellizcos y además administra mal, con excusas de mal pagador y peor mandatario, es obvio que no hay incentivo para el exceso de esfuerzo o de riesgo. Si Ud. ahorra, antes de ahorrar ha pagado el IRPF correspondiente (o el IS, si ahorra en una sociedad). Si con su ahorro adquiere cualquier activo espera que tenga un rendimiento (tan legítimo es a corto como a largo plazo, es una mera cuestión de días de tenencia) y ese rendimiento (de un ahorro que ya ha tributado) choca en primer lugar con la inflación (todo rendimiento obtenido entre sept 11 y sept 2012 igual o inferior al 3,5% equivale realmente a rendimiento cero, aunque tribute como corresponda). Si le cambian a Ud. las reglas del juego cuando ha adquirido un bien (plusvalías al 15, 18, 21, 25 y 27% sucesivamente) y ahora al marginal del contribuyente, en realidad se va a un sistema distinto con efecto retroactivo (porque Ud. ya se esfor´zó y/o arriesgó) antes, cuando ahorró. Que un jugador cambie las reglas del juego en mitad de la partida no es legítimo, sea o no legal, y eso está produciendo un corrimiento extraordinario (no visto desde antes del Euro) a la economía sumergida. Miren, hagan el cálculo de los impuestos que pagan convertidos a días de su vida, pongan en el otro lado los servicios que realmente les da el estado sin contraprestación (no me digan que las carreteras, porque las pagan Uds. en cada depósito de gasolina, peajes, impuesto de circulación, iva de las facturas del coche, impuesto de matriculación, iva del coche, y demás canongías de la “máquina fiscal”, que es lo que es una automóvil) y luego se cuentan a Uds. mismos si les merece la pena. Si les merece, les felicito. Añadan a eso que serán calificados, en Estepaís nuestro de “ricos abominables” a partir de unos 60.000 Euros al año de ingresos brutos, conforme al Diario de Sesiones del Congreso y según consta en presa. Siento haberme extendido.

  5. Rafa Sanz
    Rafa Sanz Dice:

    Si de verdad se quiere luchar contra la especulación, la Comisión Europea ha propuesto la introducción de un Impuesto sobre las Transacciones Financieras. Uno de sus objetivos sería estabilizar los mercados: “desalentará las prácticas especulativas arriesgadas y servirá de complemento a las medidas reglamentarias dirigidas a prevenir futuras crisis”. En este enlace podéis encontrar enlaces a la propuesta y a los análisis de la propia Comisión, si os interesa.

    Yo lo veo mucho más efectivo que esta medida; que es, como bien decís, el enésimo parche en nuestro sistema tributario. Y van…

    (Y una nota al pie: no estoy de acuerdo con la apreciación del último párrafo. No es verdad, como nos muestra la psicología social, que a más impuestos mayor evasión. Eso parte del modelo de Allingham y Sandmo, que ha recibido numerosas críticas y no se corresponde con la realidad).

  6. Marisol
    Marisol Dice:

    No sé a qué web se refiere Manu Oquendo pero acabo de calcularlo en “civismo org” que tiene una calculadora y es cierto.
    Sale entre un 58.5% y un 63,8% para ese nivel de ingresos y, me parece, sin incluir IBI ni peajes, etc que están subiendo de vértigo.

    Hasta el agua de la segunda vivienda es un impuesto encubierto. Te facturan todo el año un mínimo que cubre 30,000 litros. Como es casa de vacaciones nunca los usas. Cuando vas en verano y riegas el jardín te aplican la tasa progresiva  y no te abonan lo que no has usado el resto del año. En mi pueblo de verano esto se aplica al 80% de las casas a los que nos levantan 250 euros por este concepto.

    La verdad es que nos lo merecemos porque callamos y  es un atraco inmoral mires donde mires.  

     

  7. Sitogr
    Sitogr Dice:

    Totalmente de acuerdo con lo que comentan Marisol, Manu Oquendo, o Jesús Casas, simplemente añadir este vídeo que si bien analiza el caso argentino, no creo que difiera mucho del español. Allí ha tenido una gran repercusión, llegando a convertirse en “viral” en pocos días. Allí existen tributos que aquí todavía no, (al tiempo) pero si las cifras que da Marisol se dan por buenas (sé que en algún sitio ví esos datos, pero no los encuentro para confirmarlos) allí se pagaría un 53%, menos incluso aquí. 

    http://www.youtube.com/watch?v=GSXiCwjPRxA&feature=youtube_gdata_player

    Respecto a Rafa Sanz,  sólo decir que la teoría de la curva de Laffer se está aplicando en nuestro país en toda su extensión. 

    • Rafa Sanz
      Rafa Sanz Dice:

      Lo siento, por ahí no paso. La curva de Laffer es un mito. Sí, con un tipo del 0 % se recauda 0 y con un tipo del 100 % se recauda 0. Más allá no podemos saberlo. El problema es que subimos los impuestos y recortamos las prestaciones del Estado de bienestar para pagar los intereses de la deuda pública manteniendo las prebendas de la clase política. El problema no es cuántos impuestos pagamos, el problema es en qué se están gastando. El discurso anti-impuesto me gusta tanto como el discurso anti-política: nada.

       

  8. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Punto arriba, punto abajo, lo que discutimos es si la carga fiscal del Sr. de los 25,000 euros es del 58, 60 o 65%.
    La web donde lo calculó Mª Sol es civismo.org. Allí hay una calculadora.
      http://www.civismo.org/calculadora-impuestos/
    Pero, como bien apunta, cualquier cosa que salga de la calculadora es un mínimo.
    Y no sólo por el atraco fraudulento del precio del agua o de la luz sino de los peajes que hace décadas que debieran haber vuelto al dominio público (Bilbao-Behobia o Villalba-Adanero) y nos los siguen facturando (en Outsourcing con alguna “estrella” del IBEX-35).

    O los ITV’s forzados por decreto y amiguetes o los libros escolares no reutilizables como si Pitágoras o Cicerón o la Guerra de las Galias cambiasen cada año). Es un fin de fiesta catastrófico.

    Volviendo al artículo sobre las plusvalías hay otro asunto que es una vergüenza mucho más allá de que estos impuestos sean confiscatorios, que lo son.

    Veamos: ¿Cómo se calculan las plusvalías? Pues no se calculan de acuerdo con una definición seria de plusvalía. Se calculan sobre bases falsas.

    1. A la hora de calcular el coste de la inversión a las personas físicas se les impide incluir todos los Cash-Flows, por ejemplo, los intereses, los IBI’s y todos los gastos que fueron necesarios para el mantenimiento del bien si se trata de una vivienda.
    Si se hiciera esto se vería que lo que en la vida real es una Minusvalía, esta forma de estado la tranforma en falsa Plusvalía. Para verificarlo tomen la HP calculen la tasa real de retorno de cualquier activo incluyendo todos los costes que por su tenencia han incurrido. Es la función de IRR.

    2. No hay actualización por inflación y los raros momentos en que la ha habido el IPC es falso porque excluye, como mínimo, la propia vivienda y la energía.
    Llegamos así a lo que todo el mundo comprueba: que el coste de reposición de una vivienda es siempre superior al precio de venta de la antigua (salvo bajadas de tamaño muy importantes). Es la prueba de que donde no hay plusvalía te extorsionan para que la haya.

    3. Ahora mismo el estado marca precios mínimos sobre los que calcula las tasas catastrales.
    ¿Cuantos terrenos cuyo valor catastral ha subido el propio estado sin participación de su propietario, generan hoy Minusvalías y las seguirán generando los próximos cincuenta años?
    Esto lo van a ver enseguida los desafortunados herederos de terrenos urbanizables.

    Por último: Tobin, antes de ver a dónde iba a llegar la masa monetaria de la Globalización propuso una tasa a las “transacciones especulativas de foreign exchange” para evitar “volatilidades“.

    Lo que hoy ATTAC (y ¡Montoro!) llama tasa Tobin no tiene nada que ver con lo que él propuso.  

    Saludos cordiales.

  9. Sitogr
    Sitogr Dice:

    No creo que la curva de Laffer o ninguno de los comentarios sea un discurso anti-impuestos. Por mi parte,  sí ante unos impuestos excesivos y desproporcionados, pero no frente a cualquier impuesto (me parece excesivo el anarcoliberalismo, además de inviable), ni creo que se haya animado a la insumisión fiscal y coincidimos en una cosa, que gran parte del problema radica en la utilización. El problema es que si son excesivos y se utilizan bien, pueden suponer más desarrollo, más crecimiento, empleo… Y cuando las cosas van bien “duele menos pagar” que cuando van mal, porque entonces aumentan la pobreza. 
     
    Respecto a la curva de Laffer el que no esté fijado de forma exacta el punto límite donde comienza a bajar la recaudación y sólo pueda ser a partir de estimaciones, no significa que sea un mito o sus conclusiones erróneas. Es de sentido común que “el que mucho pide, de pocos recibe”.
     
    De todas formas teniendo a Keynes, Adan Smith, Schneider, y otros economistas, me veo incapaz de ponerme a debatir sobre esta cuestión específica. Lo que sí es verdad, es que en Portugal, España, … el aumento de los tipos de IVA está viniendo acompañado de una bajada de la recaudación (que ZP también subió el IVA). Y esto son datos, no discusiones teóricas. 
     
    http://www.lavanguardia.com/economia/20120825/54341817447/recaudacion-iva-baja-portugal-subida-tipos.html
     
    http://www.cincodias.com/articulo/economia/desplome-iva-junio/20120731cdscdseco_8/
     
    Un saludo. 

    • Rafa Sanz
      Rafa Sanz Dice:

      Sitogr, tanto en Portugal como en España una subida del IVA ha estado acompañada de un descenso en la recaudación. Ese dato, como tal, es incontestable. La cosa es hasta qué punto la subida del IVA causa el descenso en la recaudación. Sí, subir el IVA incrementa el precio final del producto y reduce la demanda. Pero la relevancia de ese efecto frente a otros (bajada generalizada de poder adquisitivo por el incremento del desempleo, los recortes en los sueldos y en las prestaciones…) puede ser menor. Si el IVA se subiera en un momento en el que la economía marchase bien, sería diferente.

      Totalmente de acuerdo en que la gente paga más a gusto cuando las cosas van bien, que es precisamente lo que decía en mi primer comentario, sobre las conclusiones de la psicología social refutando la teoría de Allingham y Sandmo. Basta compararnos con, no sé, Países Bajos (lo pongo como ejemplo porque estuve un tiempo viviendo allí).

      Decía “discurso anti-impuesto” porque leyendo algunos comentarios parece que el tributo es un robo del Estado al ciudadano (lo de la calculadora de impuestos de “hasta tal día estás trabajando para el Estado“), cuando ese dinero sirve en gran medida para sufragar prestaciones públicas de las que todos nos beneficiamos. Eso no quita ni mucho menos que la orientación del gasto público sea criticable, que las prioridades, desde mi punto de vista, estén totalmente desviadas de lo previsto en la Constitución… pero eso no invalida el mecanismo en sí del tributo.

      Un saludo.

  10. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Queda muy elegante lo de llamarlos siempre “tributos”, pero se llaman “impuestos” (Iva, Irpf, Is, IIee, Ip, Is…) por algo. Nadie pretende no pagar impuestos, sino que su establecimiento, gestión y utilización sea sustancialmente democrática y que sean proporcionados a los servicios que el Estado que los recauda preste a los ciudadanos, que son los dueños de sus vidas. Sí, hay que calcular muy bien cuantos días se trabaja para la comunidad, es muy necesario en el país del “gratis total” donde nadie piensa que todos esos “servicios comunes” los pagamos todos, como bien dicen ls señores de “nada es gratis”. Cada uno tiene derecho a pensar libremente que es para él “alcance confiscatorio”, a ver si ahora lo que digan la ley, la doctrina y la jurisprudencia “tributarias” sobre el 33 CE y qué es o no “confiscatorio” va ser contrario a la libertar de pensamiento o expresión…o habrá que gravarlas con un “tributo”. Yo me apunto a la calculadora de impuestos, para acabar el día. Otro debate en este “Blog” del que sale uno habiendo aprendido.

    • Rafa Sanz
      Rafa Sanz Dice:

      Estoy básicamente de acuerdo, Jesús. Salvo en lo de tributo e impuesto, que es una cuestión terminológica: “tributo” es una categoría más amplia que incluye impuestos, contribuciones especiales y tasas. Simplemente.

      Suscribo por completo que es importante ser consciente de que nada es gratis, de que todo se financia a través de los tributos que pagamos y que como ciudadanos tenemos el derecho y casi el deber de exigir que se recauden de manera justa y que se inviertan con justicia y eficacia. Lo que no veo es decir que se trabaja para el Estado como si fuera un ente separado, como si eso no revirtiera en todos. ¿De manera imperfecta? Absolutamente. Ahí debemos estar como ciudadanos, exigiendo que el ingreso y el gasto público estén orientados al bien común, y no al beneficio de unos pocos.

  11. robespierre
    robespierre Dice:

    Quizá una de las pocas cosas buenas que tiene esta crisis es que los ciudadanos nos hemos dado cuenta, ya era hora, de que el gasto público se nutre de nuestros impuestos, y que hay que tener mucho cuidado en como se gasta nuestro dinero.  Hasta hace nada esta sencilla verdad parece que no había calado en el personal.

  12. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    La curva de Laffer no es un mito. Lo que es un mito es que a más impuestos más progreso cuando en realidad, lo que ocurre es lo contrario: A más progreso, más impuestos.  Cos alógica porm cuanto alcanzado un determinado nivel de desarrollo económico , los humanos preferimos seguridad a riesgo y estamos dispuestos a perder libertad a cambio de seguridad.

    Si a eso añadimos la percepción de los beneficios de las políticas públicas redistributivas en orden a la estabilidad social, el camino está marcado.

    Sin embargo, la ley de los rendimientos decrecientes, que no es ninguna utopía ni mito, sino una aplicación más de los principios de la termodinámica, también se aplica a los impuestos. Laffer no dice que a más impuestos menos recaudación, sino que a partir de un determinado nivel, un incremento de los impuestos va menguando el ascenso de su nivel recaudatorio (elasticidad decreciente) y a partir de otro nivel, la recaudación disminuye (elasticidad negativa), porque los impuestos desincentivas y lastran la actividad económica.

  13. Sitogr
    Sitogr Dice:

    Varios de los blogs económicos más importantes ya han analizado los defectos y vacíos legales de las plusvalías en el proyecto de ley. Lo dicho, esto tiene todo el olor de otro fracaso de Montoro. 

  14. JJGF
    JJGF Dice:

     Nada más llegar el PP al poder en 1996, aprobaron el RD-LEY 7/1996, de 7 de junio, de medidas urgentes de carácter fiscal y liberlización de la actividad economica, en el cual, si yo no lo entiendo mal, se fijaba un tipo fijo del 20% para las plusvalías derivadas de la venta de acciones con menos de 2 años de antiguedad!!! 

    Menudos cambios pega el PP!!!    

    Art. 11 de dicho RD-LEY:

    “(…)   la parte de la base liquidable irregular constituida por incrementos de patrimonio que procedan de la transmisión o reembolso de acciones o participaciones representativas del capital o patrimonio de las Instituciones de Inversión Colectiva o de activos financieros se gravará siempre al 20 por 100.”

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