Permisos judiciales (II). Los privilegios judiciales… ¡18 días!

Los jueces han amenazado huelga porque el Sr. Ministro les quiere quitar 18 días que tienen para vaguear y atascar más los Juzgados”, se oye y lee últimamente en los medios de comunicación. Los jueces como cualquier otro profesional -no es algo propio de una casta intocable- tenemos vacaciones, derecho reconocido no sólo a los trabajadores por nuestras leyes sino por las de todo el mundo en general. En el caso de este Poder del Estado que constituyen los jueces se trata de unas vacaciones con una duración de ¡22 días hábiles únicamente!… el equivalente de lo que sería el mes que, con carácter general, tiene cualquier trabajador en España.

 

La carga que comporta el trabajo del Juez, la responsabilidad que conlleva y las condiciones en las que se realiza, ha supuesto que, (como ocurre con el resto de los funcionarios públicos) se le compense dicho trabajo y la falta de remuneración adecuada, remuneración que probablemente tendría si trabajara en una empresa privada, con los famosos 18 días. Y se hace de modo semejante en los países de nuestro entorno, quizás con mayor protección, pues se engloban bajo el concepto de vacaciones, hasta 44 días hábiles (Francia) o dos meses de vacaciones (Italia). En España la regulación es distinta:  hay permisos ordinarios en el caso de los funcionarios, y en el caso de los Jueces, se convierten en seis permisos de singulares características que se pueden tomar de tres en tres días, es decir, fuera de las vacaciones strictu sensu. Este diseño excepcional nace como una compensación a las guardias de duración semanal, sin previsión de descanso alguno ni durante ni después de las 24 horas de cada uno de esos siete días, que afectaban, y afectan, a gran parte de los juzgados diseminados por la geografía española.

 

Normativamente, pues, y visto lo anterior, los jueces españoles no tienen un privilegio, sino tan sólo un mayor número de días de descanso, tal como sucede en otras profesiones de especiales características como, por ejemplo, funcionarios de instituciones penitenciarias. Sin embargo, en la práctica, tal aparente ventaja se convierte en una simple norma que permite dar flexibilidad al trabajo judicial, ya que realmente la mayor parte del trabajo que deja un juez cuando coge uno de esos permisos le está esperando en la mesa cuando, al cuarto día, regresa al Juzgado. Algo parecido ocurre con el tiempo de vacaciones, si bien, sí, es cierto, el mes de agosto es inhábil, salvo para las actuaciones urgentes, que no son pocas, sobre todo en materia penal. Y esta previsión de inhabilidad del mes de agosto, es la que permite, precisamente, a los profesionales de la abogacía y a los procuradores tener unos días de vacaciones y a nosotros no encontrarnos la mesa inundada de papeles al volver del período vacacional. Si no, más de uno renunciaría de hecho a su descanso anual, como ya se viene haciendo por parte de los profesionales de la Justicia con muchos de los fines de semana y festivos del año.

 

Un juez trabaja mucho en casa debido a que las resoluciones de enjundia tipo sentencias, autos, recursos, etc., requieren gran concentración y son muy difíciles de redactar en el despacho en el que continuamente entran los funcionarios, abogados, procuradores o agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a plantear sus dudas profesionales. Porque, sí; ese tipo de resoluciones no nacen por generación espontánea en los expedientes judiciales, ni las ponen enanitos verdes que viven en los ordenadores de los jueces… sino que las ponen ellos. Hay que recordar que la ratio judicial en nuestro país llega escasamente a la mitad de la media europea, mientras que la productividad de nuestros jueces es mucho mayor que la de sus colegas comunitarios. ¿Dónde estará esa ciencia infusa que parecen tener los jueces para que existiendo tan sólo uno por cada cien mil habitantes resuelvan en un plazo razonable? Eso es resultado de un trabajo y esfuerzo personal muy importante que se compensa, no en dinero, sino que se complementa con esos 18 días. Y desgraciadamente por muy sabio que sea un juez requiere de tiempo de estudio, reflexión y redacción para solventar esos asuntos de los que dependen los ciudadanos.

 

No olvidemos que, detrás de las montañas de papeles que se amontonan en los juzgados, hay personas, dramas familiares que exigen sosiego y reflexión. Pero aquí se nos hace trabajar a lo estajanovista, como sacando churros ¿A quién se le ocurriría meterle prisa a un cirujano? ¿Se le ocurre a alguien decirle a un médico que se lleve a un paciente a casa o que opere a la vez a dos pacientes que están en distintos quirófanos al mismo tiempo? No es menor la complejidad del trabajo de los jueces, por lo que es justo que, al ser grande la responsabilidad y dificultad de su tarea, dispongan de estos días de permiso, a fin de compensar de alguna manera aquellos fines de semana y festivos que pasan en su casa trabajando, por ser múltiples los asuntos que, por su especial naturaleza y urgencia (no es difícil pensar en muchos casos en los que se ven comprometidos derechos fundamentales de las personas o los derechos de los más desfavorecidos o necesitados de protección) no pueden esperar.

 

Pero los permisos no son sólo para trabajar, sino que tienen su origen en la compensación a los funcionarios públicos por sus menores remuneraciones y estricto régimen de incompatibilidades. Y, también, por la necesidad de conciliar la vida familiar puesto que los jueces, como los empleados públicos en general, al aprobar sus oposiciones deben trasladarse muy lejos de su lugar de origen, (el caso más llamativo es el trayecto Península-Canarias). Si nos empeñamos en hacer cada vez menos atractiva la función pública, que quedaría servida por personal interino sin cualificar como ocurre en la actualidad en numerosos puestos.

 

Visto lo anterior, ¿se sigue pensando que esos 18 días son un privilegio sin sentido, único y extraño para lo que a veces se denomina despectivamente casta judicial? ¿Se sigue pensando que su supresión tiene que ver con una medida de ahorro o de agilización de los Juzgados?

 

Quiero contestar yo misma a esta última pregunta: a diferencia de lo que se hace maliciosamente creer al ciudadano, los permisos no suponen una pérdida de productividad de la justicia. ¿Por qué? Porque el trabajo de los jueces se mide por su resultado, no por el tiempo que pasen en el despacho. Se nos exige resolver casos (y, por desgracia, a veces sólo sacar papel, cantidad en vez de calidad); en cualquier caso, no se trata de estar un mínimo de horas sentados en el despacho. Eso es lo que le interesa al ciudadano, que su caso se resuelva, no dónde se haga. En un país donde más de cinco millones de ciudadanos sufren la tragedia del paro, deberíamos cuidarnos de usar una demagogia tan insultante. Por otro lado, ¿no deberíamos preguntarnos si no sería hora de ir pensando ya en el teletrabajo?, algo para lo cual sería necesaria la inversión en medios que tanto se reclama en Justicia desde hace años y algo que los políticos han ido obviando sucesivamente.

 

45 comentarios
  1. Lorena
    Lorena Dice:

    Es algo consustancial a todo ser humano creer que su trabajo es el más importante del mundo, que trabaja mucho más que los demás y que no está lo suficientemente valorado por el resto. ¿Pero es esto realmente así o es lo que nos decimos a nosotros mismos para justificarnos cuando “atacan” lo nuestro? Creo que lo fundamental es ser honrado con uno mismo y dar a las cosas la importancia que merecen. 

    Yo soy Abogado del Estado y no creo que trabaje menos (ni tampoco más) que ningún Juez o que ningún otro funcionario. Simplemente son trabajos diferentes, que implican distintas responsabilidades y por eso mismo distintas retribuciones.

    Evidentemente no puede compararse el trabajo de un Juez o el mío con el de un administrativo, pero no sólo en cuanto a responsabilidades, sino porque cobramos bastante más que ellos (por qué no decirlo). Pero creo que eso no justifica que además tengan que darnos más días de “descanso” que a los demás. Es algo que va implícito en el trabajo que hemos elegido y que en última instancia descansa en una inmensa vocación de servicio público.

    Por eso, no entiendo que se traten de justificar esos 18 días amparándose en la carga de trabajo, en el hecho de tener que trabajar en casa o en la responsabilidad (enorme desde luego) de dictar sentencias. Para mi son funcionarios, como el resto, de manera que debería equipararse su régimen y el nuestro.

    En mi caso, si un juicio se alarga por la tarde, tengo que trabajar en casa o los fines de semana, atiendo llamadas o voy a reuniones fuera de mi “horario funcionarial” no cobro horas extras ni tengo días adicionales de descanso. Tampoco sería justo.

    No podemos pretender tener mucho de lo bueno y nada de lo malo; tener sólo derechos y nunca obligaciones.

    • carlos coello
      carlos coello Dice:

      Si, pero hete aquí que un Abogado del Estado, con determinado nivel de complemento de destino puede trabajar fuera de la Administración. Hete aquí que si además es secretario de una Junta de Puerto, sociedad pública, etc, etc, Hete aquí que los puestos de secretarios en sociedades mercantiles ajenas se suceden ex oficcium con personal del cuerpo que se va sustituyéndo, hete aquí… hete aquí.
      Hete aquí que un juez y un maguistrado no son funcionarios públicos como el AE. Hete aquí que son titulares de un poder difuso del  estado, pero que su estatuto en nuestra tradición, es de escuela judicial y función pública napoleónica. No sabía por tanto que un juez es un funcionairo como el AE. Claro, también el término erístico puede ser: un Abogado del Esado es tan funcioanrio como un notario o un registrador ( tiempos aquellos que los Abogados del Estado cobraban también sus aranceles por liquidación tributaria, en elcaso judicial sin embargo eran los secretarios).

    • Joane
      Joane Dice:

      Personalmente, sí considero de más responsabilidad quien resuelve que quien solicita. El juez asume, en este sentido, más responsabilidad que un fiscal o un abogado, sea del Estado, sea particular. Cuando acaban los juicios, el AE puede irse a trabajar en un despacho de abogados privados. Los jueces se van a su casa a estudiar las sentencias y redactarlas. Los AE no se tiran ocho días de guardia ininterrumpida, ni los despiertan por la noche con un Habeas Corpus o un muerto. Las agotadoras guardias de una semana es algo desconocido para ellos, luego pueden no sentir la necesidad de descansar después. Los funcionarios y secretarios, por este motivo, tienen días adicionales de descanso, que pueden ser hasta 12 al año. Tampoco los AE están hasta las cuatro de la mañana en junta electoral para estar a las 9 de la mañana haciendo juicios. Sinceramente, las condiciones laborales no son las mismas en cuanto al tiempo empleado en el trabajo y la necesidad de descanso.

  2. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    Bienvenida al blog, Esther, y gracias por tu post. Independientemente del contenido concreto del post, en mi opinión, los jueces tienen un déficit de comunicación con la opinión pública. Me refiero no a las declaraciones de la asociaciones o el CGPJ, ni tampoco a los correos de queja o denuncia que puedan enviarse a la intranet corporativa, y que van dirigidas a personas que en principio son favorables a esos argumentos, y tampoco a las tomas de posición anónimas en forma de comentarios en webs, legítimas desde luego.

     

    Me refiero, digo, a artículos como el tuyo hoy aquí, con nombre y apellidos y la profesión, defendiendo una postura y explicando tu propia concepción de lo que es ser juez, ante nuestros lectores, con otro post que tiene una visión muy diferente y sujeta a comentarios posteriores. Esta actitud más abierta, más explicativa, más en la sociedad, que permite la crítica y por qué no, la autocrítica, es muy necesaria en el colectivo de jueces y se echa a faltar. Gracias por ello.

     

     

  3. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Esther, lo primero muchas gracias por escribir en el blog, donde no es frecuente ver a Jueces en activo, y como bien dice Fernando Gomá, creo que no estaría de más porque os acercaría más a los ciudadanos cuya valoración de la Administración de Justicia es muy pobre.
    No obstante, mis reflexiones, con todo el respeto, van en la misma dirección de mi compañera Lorena, pero con un matiz: es que no hay forma objetiva de saber si se cumplen o no los objetivos con este sistema de “autorresponsabilidad”. Seguro que hay jueces que emplean bien estos permisos y seguro que hay otros que no. Y seguro que todo el mundo en la carrera judicial y en los despachos que trabajan a menudo con determinados órganos judiciales se sabe perfectamente quienes son unos y otros. Pero ¿tiene esto alguna incidencia en su carrera profesional para bien o para mal? ¿Progresar los jueces buenos y cumplidores más en la carrera judicial, ganan más dinero, tienen más reconocimiento y no me refiero al del pasillo? ¿Son sancionados los incumplidores y vagos, les cuesta algo en términos de dinero o promoción dedicarse a las semanas o meses caribeños? Me parece que no. Y mientras las cosas sigan así, complicado contar esta historia, porque no deja de ser una historia puramente subjetiva, aunque ciertamente tiene su valor. Pero no sirve para construir nada sólido, porque no deja de ser la historia de una persona y puede no tener nada que ver con la de otra.

    • Mar
      Mar Dice:

      Elisa, varias matizaciones. En primer lugar, la Administración de Justicia no es solo los jueces, intervienen otros muchos “operadores jurídicos” a los que supongo también alcanzará la valoración social; valoración negativa que suele centrarse en la lentitud, y en eso algo tiene que ver, además de la convenida (por emplear la expresión de moda) vagancia de los jueces, otros factores ajenos a éstos, por ejemplo, que siendo España uno de los países de la U.E. con tasas más altas de litigiosidad, tenga un número de jueces inferior a la media (1 juez cada 100.000 habitantes).
      En cuanto a la que llamas “autorresponsabilidad”, no es tal. El Servicio de Inspección del CGPJ hace inspecciones constantes de los juzgados y tribunales, tanto presenciales como virtuales, inspecciones que pueden acabar en sanción para el juez que no llegue a los módulos de productividad que utiliza el Consejo. Lo que no se tiene en cuenta, sin embargo, es que la inmensa mayoría de los órganos judiciales multiplica por 2 y por 3 veces los módulos de entrada de asuntos que el propio Consejo considera admisibles, lo que complica terriblemente la labor de los trabajadores, pues evidentemente no es lo mismo trabajar en un juzgado colapsado que en uno en que sale lo que entra (exceptuando las salas de lo civil y lo penal de los Tribunales Superiores de Justicia, dudo que exista en España algún órgano así).
      Y, por último, si la función del juez es absolutamente distinta de la de cualquier otro profesional, ¿porqué tanto empeño en equiparar sus circunstancias a las de otros profesionales con los que no tiene nada que ver?
       

    • Próspero
      Próspero Dice:

      “¿Progresan los jueces buenos y cumplidores más en la carrera judicial, ganan más dinero, tienen más reconocimiento?”: no, en absoluto. Es más, el dedicarse en cuerpo y alma al Juzgado, como hacen muchos jueces (otros no), perjudica sus posibilidades reales de promoción, porque quita tiempo para acudir a “saraos”, para darse a conocer en actos públicos, para “rondar” políticos y sus aledaños, en resumen para hacer lo que podemos llamar “vida asociativa”, única vía que garantiza al juez el ascenso o el cargo de nombramiento discrecional, al margen de lo que haya hecho o dejado de hacer en su vida profesional. En fin, creo que es una contestación clara, aunque me parece que la pregunta era de la denominadas “retóricas”, en las que ya se conoce la respuesta de antemano.

    • Joane
      Joane Dice:

      Cada tres meses se mandan estadísticas al CGPJ de lo que se ha hecho en ese Juzgado, lo que entra, lo que se resuelve y lo que sale. Y el n.º de sentencias, con nombre y apellido, dictado por cada Juez.
      Divida usted dos millones de sentencias al año entre 4.500 jueces que son los que de hecho trabajan y salen unos 450 sentencias por cada uno por cada año, dividalo entre 10 meses de trabajo efectivo, 45 al mes, algunas de ellas extremadamente complicadas.
      9 millones de asuntos penales para unos aproximadamente 1.500 jueces instructores. Se dice pronto.

      La media europea está entre 16-21 jueces por cada 100.000 habitantes. En España no se llega a 10. Y se litiga por todo.
      Nunca entenderé de verdad esta actitud de otros operadores jurídicos que no caen en lo evidente: que después de toda una mañana en sala celebrando juicios las sentencias hay que estudiarlas, consultar jurisprudencia y dictarlas.

  4. Josef K.
    Josef K. Dice:

    Yo sí creo que algunos jueces se creen parte de una casta superior  y no precisamente por los días de vacaciones. Algunos se creen semidioses y que sus sentencias son dogma de fe por lo que no tienen por qué motivarlas. Hay jueces que se olvidan que, detrás de las montañas de papeles que se amontonan en los juzgados, detrás de los abogados y procuradores hay personas, dramas familiares que exigen sosiego y reflexión. Ciudadanos que no se pueden defender solos y que muchas veces no leemos las demandas ni los recursos. El buen juez tiene que buscar la verdad y través de la motivación tiene que logra el convencimiento de las partes sobre la justicia y corrección de la decisión judicial, eliminando la sensación de arbitrariedad y estableciendo su razonabilidad al conocer el por qué concreto de su contenido.
    Algunas sentencias salen como churros; un copiar y pegar sin ningún sentido, vulnerando la jurisprudencia del Tribunal Supremo y sin la más mínima motivación. Un buen juez nunca puede empezar una sentencia desestimando, es una falta de respeto al ciudadano que pide amparo a la justicia.
    Los médicos, los arquitectos, los ingenieros, si se equivocan tienen una responsabilidad sólo ver las demandas contra estos colectivos. ¿Qué responsabilidad tienen los jueces? ¿hay alguna demanda de algún ciudadano contra un juez por no motivar una sentencia?
    Son los buenos jueces, los que motivan sus sentencias, los que tienen que desenmascarar a los malos jueces.
    Buenas tardes.

    • carlos coello
      carlos coello Dice:

      Los churros forman parte de la tradición castiza patria. Y con la cantidad de harina que hay que tahonar, qué esperaba “volovant a la créme”?

    • Josef K.
      Josef K. Dice:

      La verdad, Carlos, no sabía que en los juzgados se hicieran churros, al menos me ha servido para no volver a pisar un juzgado a no ser que me lleven esposado. Lo malo es que a los churreros los ves por Internet dando cursos de ética del juez y seguridad jurídica, en fin.

    • Esther
      Esther Dice:

      Josef, las Sentencias tienen que motivarse, sino se pueden recurrir. Pero no se puede confundir la motivación con que no se dé la razón. Obviamente la razón no la pueden tener las dos partes que mantienen posiciones encontradas, y la que no esté de acuerdo con ese fallo, ni con su motivación, tiene todo su derecho a recurrirlo. No es como en Francia p.e., donde se le informa al condenado del fallo y se hace la motivación a posteriori cuando se sabe si se va a recurrir o no. Cada sistema funciona de unmodo como se ve, según las leyes, leyes que en todo caso hacen los políticos, porque nuestro sistema jurídico no es el anglosajón y las leyes  sólo las hacen los políticos, algunos órganos judiciales jurisprudencia. Pero no por ello se puede tildar genéricamente de falta de motivación cuando hay recursos contra ello

    • Josef K.
      Josef K. Dice:

       
      Esther, claro que las sentencias no motivadas se recurren, faltaría más. Por supuesto que la motivación no se puede confundir con que te den la razón. Un juez o una jueza a través de la motivación lo que tiene que logra el convencimiento de las partes sobre la justicia y corrección de la decisión judicial, eliminando la sensación de arbitrariedad y estableciendo su razonabilidad al conocer el por qué concreto de su contenido.
       
      Por ejemplo (perdón por el ejemplo, pero soy de ciencias y siempre he comprendido las matemáticas a través de ejemplos).
      En una nulidad de una compraventa; un juez no puede motivar una sentencia diciendo: “En efecto, en primer lugar la alegación de que no hubo precio carece del más mínimo apoyo probatorio, y no solo eso, sino que fue desvirtuado de contrario cuando se acredita, por los documentos 5 a 8 que se efectuaron diversos ingresos de dinero, y en la escritura, cuando se confiesa el pago del precio.”
      Primero; quién tiene que probar que pagó el precio es la demandada que fue quién pagó y no el demandante, según la Jurisprudencia del Tribunal Supremo. Tendrá que motivar por qué es el demandante quién tiene que probar que el precio se pagó.
      Segundo; el juez o la jueza tendrán que motivar por qué los documentos 5 a 8, impugnados en la vista previa (por lo tanto no es una prueba plena y deben de ser valorados conforme a la sana crítica),  prueban que se efectuaron unos ingresos. La sana crítica es un sistema de libre valoración motivada. No se debe confundir la libre valoración de la prueba con la discrecionalidad judicial, puesto que como se ha dicho acertadamente “el principio de la libre convicción ha liberado al juez de las reglas de la prueba legal, pero no lo ha desvinculado de las reglas de la razón”. Una valoración libre debe ser una valoración razonada, y el juez debe explicar el cómo y el porqué otorga credibilidad a los documentos, en observancia del deber de motivación de las resoluciones judiciales (arts. 120.3 CE y 218 LEC).
      Tercero: el juez o la jueza tendrán que motivar por qué la fe pública notarial, cuando el precio es meramente confesado, es prueba del pago del precio, cuando está en total contradicción con la  según la Jurisprudencia del Tribunal Supremo. En este foro hay muchos notarios que diga uno solo que se queda para ver como se reparten el dinero, el notario una vez firmada la escritura, cortésmente se despide y no quiere saber nada del dinero.
      La sentencia de la Audiencia de Córdoba, se recurre al Tribunal Supremo. El Tribunal Supremo no admite los recursos y no entra en el fondo del asunto. Como está tan cargado de trabajo, dice que la cuantía no es el precio de la finca sino el valor que una de las partes, de forma totalmente arbitraría, pone en la escritura de compraventa. Es tan arbitraria esta motivación del Tribunal Supremo que si una de las parte dice que el valor de la compraventa es de 2.000€ una de las partes no tiene derecho ni al recurso de apelación.
      Ante esto a quién se recurre al TC, en fin…
       

  5. Nuria
    Nuria Dice:

    Hablando del origen de los dias de permiso, Y los jueces que no hacen guardias, que trabajan el el orden civil, social, contencioso o laboral. Por que no  regulan las guardias debidamente? Y qué pasa con otros funcionarios de la administración de Justicia, pongamos el ejemplo de los Secretarios Judiciales y las entradas y registros de ayer en Madrid y otras ciudades de España, por el caso del blanqueo, que han ascendido a más de 100 y han durado algunas doce horas seguidas. Y cuanto cobran ellos? y que pasa con la policía nacíonal, y la guardia civil, que se juegan la vida cada día, y con unos sueldos muy inferiores, y sin apenas medios. y que pasa con los médicos, no salvan ellos vidas todos los días? Y así se puede seguir enumerando un sinfín  de funcionarios públicos, que seguro que ganan mucho menores que los jueces, y tampoco pueden conciliar  la vida laboral y la familiar. Creo que con los tiempos de crisis que corren, los privilegios que exigen algunos no están en absoluto justificados, es más generan crispación.      

  6. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Próspero, totalmente retórica…;-)
    Y en cuanto a las mediciones, no cabe duda de que existen, pero creo que la pregunta del millón es su fiabilidad, y, sobre todo, sus consecuencias. En el sentido de que hay ciertos parámetros (por lo que me cuentan) que son más o menos flexibles, como el de “cargas de trabajo” puesto que al final se tienen que definir estas “cargas de trabajo” y desconozco la verdad como se hace en otros países. No sé tampoco como se computan los asuntos, por ejemplo en los casos de “modelos”. Pero insisto, desconozco en profundidad los sistemas de medición que existen, y agradezco los links, como supongo el resto de los comentaristas.
    Tambien se que la litigiosidad en España es descomunal comparada con la de otros países, pero si la solución es aumentar indefinidamente los jueces, no hay erario que lo resista, no digo ya un país en quiebra, de aquí que en este blog se hable tanto de mediación y de mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Otro problema ya apuntado por algún comentarista es que hay juzgados u órganos colegiados más sobrecargados que otros, pero nunca se hace nada al respecto, lógicamente en cuanto pueden las personas (jueces y resto del personal) huyen de unos y aspiran a llegar a otros. En fin, un tema sobre el que volveremos porque realmente es una cuestión esencial.
     

  7. Nieves
    Nieves Dice:

    En primer lugar felicitarte por tu post, comparto íntegramente tus reflexiones y, aún más, añadiría que los permisos de los Jueces están sujetos a la previa autorización del Tribunal Superior de Justicia correspondiente, que no la concede si el Juez tiene señaladas vistas o se encuentra de guardia, precisamente para evitar que se tenga que nombrar un Juez Sustituto. Lo anterior implica, como bien apuntabas, que no suponen ningún gasto para el Estado, pues en esos tres días que el Juez disfruta de su permiso nadie hace su trabajo, salvo los asuntos urgentes que pudieran surgir que serían resueltos por otro Juez del partido que actúa como sustituto natural. Tampoco implica una disminución en la productividad, pues, tras el permiso, el Juez se encuentra sobre su mesa todo lo que ha quedado para resolver, y que implica que en los días siguientes ha de duplicar su jornada habitual, “horas extras”, para ponerse al día.

    Ahondaría, asimismo, pues lo vivo en mis propias carnes como Juez de Instrucción, que somos los únicos, a diferencia del resto de funcionarios de la Administración de Justicía, que no tenemos reconocido el derecho al llamado “día de saliente de guardia”. Desconozco sí hay algún otro funcionario o trabajador que después de 8 días seguidos de guardia 24 horas, con un móvil para estar localizable y trabajando sábados y domingos, no tiene reconocido un día de descanso (mención aparte, por el módico precio de menos de 300 euros brutos por los 8 días en mi caso). 

    Es esto un privilegio? Evidentemente no, pero todas estas circunstancias son absolutamente desconocidas para la opinión pública.

    Un cordial saludo.

  8. David
    David Dice:

    No se, en principio parece contradictorio apoyar esos días de vacaciones por encima de otros funcionarios en la sobrecarga de trabajo y su especial dificultad. Osea, si esto es así, no habría que intentar combatirlo con mas personas trabajando o con mas trabajo de las personas que ya hay ?
     
     
     

  9. veedor
    veedor Dice:

    Bien podría decirse sobre este tema aquello de “entre todos la mataron y ella sola se murió”.
    Puede ser que la autora del artículo tenga su parte de razón, pero igualmente tiene razón el comentarista que afirma que nadie obliga a ser juez o aquel otro que señala otras profesiones y trabajos de no menor responsabilidad.
    Por otra parte, ¿trabajo a casa?, a ver si alguien dice que nunca aprovecha los fines de semana o festivos para estudiar un asunto, leer esos artículos o redactar ese informe que tenía que haberse hecho hacía ya unas fechas, no creo, ese trabajo en casa se acepta como parte de la mecánica del desempeño.
    ¿Que están quizás “endiosados”?, pues seguro que como las meigas “habelos, hailos”, dificultando muchas veces mecanismos que podrían acelerar o al menos facilitar la resolución de mucha carga de trabajo.
    Y también por qué no, una legislación que sigo pensando es kafkiana, obligando a transitar muchas veces por unos caminos legales absurdos, complicados innecesariamente o carentes del más mínimo sentido de la eficiencia.
    En descargo de los jueces habría que señalar que con independencia de que las resoluciones se dicten en los perentorios plazos legales, lo que exteriorizan es el retraso de todo un juzgado en la tramitación de un asunto (caso real, sentencia de verbal dictada a las 48 horas de celebrar la vista que había sido señalada DIECISEIS MESES ANTES)
    Es verdad que al final la sentencia no la dictan esos “enanitos verdes” que dice la autora, pero como señala Elisa, la falta de incentivos adecuados, desincentiva al que simplemente quiera hacer su trabajo, ya sea el juez ya sea el agente.
    Al final es un cúmulo de circunstancias, desde la falta de interés por parte de los responsables políticos a desidia del funcionariado

  10. Iñaki
    Iñaki Dice:

    Lo del control horario está llegando a ser intolerable : en alguna Administración pública se instalan cámaras de videovigilancia, para controlar que los funcionarios no incumplan su horario. Pero si se instalan esas cámaras de videovigilancia sin cumplir los requisitos de la Ley orgánica de protección de datos de carácter personal – no avisando á los funcionarios de que se han instalado esas videocámaras , como exige la Agencia española de Protección de DAtos – , resulta que estaremos rizando el rizo. ¡Ya está bien de castigar a los pobres funcionarios!

  11. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Completamente de acuerdo con Próspero. Todos sabemos que en España los jueces más competentes y trabajadores no llegan a la cúspide de la judicatura, porque lo que prevalece es el politiqueo (pasilleo, trapicheo…) del juez que se promociona en los aledaños del poder y regala los oídos de los políticos adláteres haciéndoles llegar el mensaje de que, si es designado para el CGPJ, TS o T. Constitucional, será proclive a los intereses políticos de ese partido. Así es como se designan los vocales del CGPJ y los magistrados del Supremo y del Constitucional (por eso también sus posiciones son siempre tan previsibles). Los jueces de verdad, los jueces  honestos y trabajadores no tienen opciones.

  12. Paulo
    Paulo Dice:

    En primer lugar felicitar a la autora por el artículo como dicen los editores. Estoy muy de acuerdo con Fernando Gomá en que en la Justicia falla la política de comunicación. Pero no sólo por la Justicia en sí, considero que es necesario que desde todos los estamentos jurídicos (abogados, procuradores, jueces, notarios, etc.) realicemos una labor de pegagogía y de acercamiento sobre cuáles son los derechos fundamentales y libertades públicas de los ciudadanos y a la vez defender con responsabilidad y firmeza que entre ellos en cualquier Estado de Derecho y Democrático moderno se encuentran la presunción de inocencia, un proceso con todas las garantías, el derecho a la defensa, la certeza por medio de pruebas, la prohibición de torturas policiales, saber los inconvenientes de la cadena perpetua o de la pena de muerte, etc. Son cuestiones que parecían superadas desde hace tiempo pero cada vez son más cuestionadas en nuestra sociedad civil. Este blog aporta mucho a eso. Pero esa responsabilidad ha de cogerla por los “cuernos” sobretodo el Poder Judicial. Los jueces han de ser accesibles, no puede existir ese concepto de “endiosados”, la Justicia emana del pueblo, aunque si bien es verdad los jueces son personas y hay de todo. Entre “un juez estrella” y aquellos que “sólo hablan con sus sentencias”, ha de existir un término medio. Es posible facilitar la comprensión del lenguaje sin detrimento de calidad tecnica-jurídica, el PJ ha de defenderse más, no ser tan retraído, explicar por qué se toman determinadas resoluciones, explicar que las leyes son las que hay, reclamar las reformas oportunas con más ahínco etc. Está bien eso de que “el Juez se pronuncia en sus sentencias”, pero si esa sentencia no se entiende para la ciudadanía, entonces no se pronuncia en ningún sitio. Mayor presencia de los Gabinetes de Comunicación que para eso están. Se ve mucho criticar, que “uno ha salido de la cárcel a los x años”, que “no se ha ilegalizado tal” o “que otro ha salido libre”… pero nadie sale diciendo que la ley es la que hay y la que hay que aplicar, que no se ha demostrado nada y existe la presunción de inocencia, etc. y luego vienen los problemas de que la gente reclama cadenas perpetuas, penas de muerte y cualquier barbaridad.

    Por otro lado, hay que destacar mucho lo que comenta Próspero. Es muy preocupante. ¿Representan las asociaciones judiciales verdaderamente a los jueces o sólo a esos que comenta? ¿Por qué es tan difícil que un juez independiente acceda a ascensos, nombramientos o vocal del Consejo?

    Y por último, como destacaba en el otro post y han comentado previamente, es verdad nadie obliga a ser juez y los jueces tienen algunos privilegios. Pero vuelvo a recalcar, es muy preocupante el incremento de la fuga de jueces y fiscales al sector privado. Si tanto chollo es ser juez no sé como no prepara la oposición más gente y por qué cada vez más abandonan la carrera. Cada vez más jueces piensan así, que no compensa. Es una profesión puramente vocacional, pero las fuerzas flaquean, la vocación puede ir desgantándose, los desengaños no ayudan y de ella uno no come. Una oposición dura con alta competitividad, constante actualización y reformas en todos los campos jurídicos, cada vez con menos plazas y más gente, primeros destinos duros y a veces perdidos en pueblos de la mano de Dios, sueldo medio pero no alto (y ni mucho menos acorde al esfuerzo y sacrificio realizado), reducción del mismo, alta carga de trabajo y estrés, falta de medios materiales y personales, peligrosidad principalmente en el orden penal y ya hasta a los jueces de la Audiencia Nacional les han quitado la protección (por cierto, espero que hayan puesto protección especial al Juez Central Instructor de la operación contra la mafia china, porque puede ocurrir una desgracia con esa gente), expectativas frustradas en ascenso en la carrera como comenta Próspero y alta politización, muchísimas críticas, una imagen pública en muy baja estima (antes a los jueces se les admiraba, respetaba … ahora se escucha cada barbaridad), y ahora eliminación de permisos. Son de los mejores técnicos-jurídicos de este país, y muchos en cualquier bufete encuentran sitio y gozan de más medios materiales, personales, mejor estima y mayores sueldos.

    Y eso va a aumentar un problema, que si faltan jueces, las oposiciones se reducen, y se van muchos de los que hay, redundará en mayor lentitud y problemas en la Justicia. En los datos de CEPEJ se sitúa a España ”en el puesto 37 de un total de 46 países del continente. Europa dobla la proporción española en número de jueces”.   

    • Esther
      Esther Dice:

      Desgraciadamente en esto ocurre como todo en la sociedad, sólo se oye lo malo. Conozco más jueces no estrella que trabajan a destajo, sufren problemas de conciliación de la vida personal y famiilar, etc, que de todo lo contrario. Cierto que  como Paulo menciona tenemos un problema de comunicación y conocimiento, desgraciadamente nuestro trabajo se ha “vendido” muy mal durante años. Somos reacios a la publicidad, prensa, etc, y la carga de trabajo que tenemos impide que podamos estar recibiendo y atendiendo personalmente  a los ciudadanos, con el riesgo que además conlleva eso cuando tienen planteados asuntos en el Juzgado y tienen asesoramiento ya por el correspondiente letrado.
      Cierto que los secretarios trabajan y hacen entradas y registros, unos post anteriores se comentaba lo de la operación contra la mafia china, gracias a Dios es la primera operación que se produce así!!! Los secretarios no son unos vagos, pero fuera de las entradas y registros, anotación de medidas y/o penas, cuestiones de dinero, no tienen otra competencia en instrucción prácticamente, y aseguro que es muy llevable, mayor carga tienen en civil. Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad claro que tienen problemas de conciliación de su vida familiar y riesgos, pero también tienen una mayor remuneración y más días de permiso según los puestos y destinos (por ello son de una casta superior??).
      Paulo conoce bien la profesión, es puramente vocacional, no entras en esto por dinero, sabes de sobra que no pagan el trabajo, pero a lo que se está llegando en los últimos tiempos es intolerable, y no justificable, no voy a reiterar lo dicho en el artículo y lo que muchos han comentado ya sobre los permisos y el coste que supone, pero es la gota que colmó el vaso en una situación en la que con un sistema judicial que no responde a los países de nuestro entorno (ni ratio de juez por habitante, ni condiciones laborales semejantes), la politización de la justicia es cada vez mayor y las reformas anunciadas por el Ministro aún pretenden cortar más la independencia judicial y con ello la división de poderes esencial en un Estado de Derecho para garantizar el art. 14 de la CE.

  13. Luisa
    Luisa Dice:

    En la judicatura no han abundado los magistrados que se han pasado al sector privado (a diferencia de la abogacía del Estado, donde es muy frecuente pedir la excedencia y abrir un bufete). Pero últimamente esto ha cambiado.

    Lo más llamativo es que muchos de los que se pasan a la abogacía son antiguos jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, incluso del grupo de los “indomables”, que -mira por dónde- se pasan a la abogacía para aplicar las artes que aprendieron, pero ahora poniéndolas al servicio de (presuntos) delincuentes económicos. Es decepcionante.

    También ha aumentado el trasiego entre jueces de lo mercantil, que han adquirido amplio bagaje jurídico en quiebras (ahora concursos) y ganarán mucho más en el sector privado que como jueces.

    Como dice el anterior comentarista, esto puede ser legítimo pero en todo caso resulta preocupante, y habría que buscar sus causas para evitarlas o paliarlas.

  14. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Pues a mi lo que me parece acertado es publicar dos “posts” con enfoque distinto en el mismo día. Abre el debate y se aprende más. Tras más de un cuarto de siglo de práctica forense (bien que sólo en la Jurisdicción Civil, no en la penal, ni la laboral ni la contencioso-administrativa) como abogado tengo que decir, a Su Señoría que, siendo los jueces los primeros actores de la Justicia, su responsabilidad sobre su mal funcionamiento es mayor y no es sólo una cuestión de plazos (por cierto, los Juzgados no respetan usualmente los plazos procesales, las partes, sí, necesariamente) sino de calidad de las resoluciones judiciales y al Sr. Gil, que hay jueces que ejercen una labor formidable en el silencio más absoluto, porque dictar 900 sentencias al año más todos los Autos y Providencias que no sean competencia del Secretario, seguir los asuntos del Juzgado, sin competencia funcional sobre la “oficina judicial” y menos con la nueva bipartición de la misma, leerse los escritos, aunque sea en diagonal, enterarse de la prueba, etc., es tarea literalmente sobrehumana, aunque medible, como Próspero y Paulo han demostrado en los vínculos de sus comentarios. En cuanto al comentario de Fernando Gomá, pues creo que una Institución no es lo que comunica de sí misma, eso es marketing y propaganda y para eso ya está la Sra. Portavoz del CGPJ, dicho sea con respeto y en términos de defensa, sin que lo que es cómo realmente funciona y nuestra Justicia, cuya definición sociológica más precisa es la de un ex-alcalde de Jaén, necesitará mucho trabajo, de muchas personas, para recuperarse, pero todas las fuerzas tiran – cada una para su lado- de los miembros para descuartizar al reo (el legislador y sus leyes “ad lib”  “per saltum”, los políticos, los jueces y fiscales, los secretarios y demás funcionarios de justicia, los abogados y procuradores). Si realmente queremos una Justicia de verdad propongo medidas inmediatas que sólo requieren una decisión de la Secretaria de Estado de Educación y del Secretario de Estado de Justicia, para empezar: 1/ Denomínese a las Facultades de Derecho facultades de “Jurisprudencia”; 2/ Suprímanse unas 50 de las 76 existentes en España; 3/ elévese la “nota de corte” como si fueran “telecos” y exíjasenos a los alumnos como a los de medicina;y 4/ dentro de 6 años restablézcase una oposición rigurósísima (más que notarías, registros o abogados del Estado) para jueces, a la altura de las gigantescas responsabilidades y enormes potestades que supone decir y hacer Justicia CASO A CASO, día a día, con la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho (como hemos escrito en otro lugar de este Blog), de modo que la sociedad pase a respetarles como corresponde. ¿O estoy equivocado?

    • carlos coello
      carlos coello Dice:

      estimado Sr. Casas: la cualificación profesional no sirve cuando uno tiene que dictar 900 sentencias al año. Es como los notarios que firman cinco mil protocolos o más al año. Tienen una cláusula que les pemite no leer la escritura. >Es sencillo. Si la leyeran no podrían firmar sino un procentaje mínimo, salvo que tuvieren el ordenador de cierta entretenedora televisiva  que al parecer plagiaba sin querer mientras debatía de física cuántica con formados periodistas

  15. Paulo
    Paulo Dice:

    Las dos primeras Jesús no sé si se cumplirán. Aunque lo de denominar facultades de “Jurisprudencia”, me recuerda a aquellos que defienden que las sentencias con “considerandos y resultandos” eran mejores, no sé hasta que punto influye el nomen. 

    Respecto a las dos últimas decirle que conozco varias facultades que con lo del Plan Bolonia se ha subido de la nota de corte del cinco “raspado”, a 6.5/7. Y Derecho comienza a coger en algunas fama de “dura”, que antes era lo de “quien vale, vale, y quien no a Derecho y ADE”. 

    Y el punto cuarto, me consta oído en palabras del Ministro Gallardón que es su intención, de ahí que el acuerdo sea de 50 plazas de jueces anuales durante diez años. Lo cierto es que además de todas las reformas legales realizadas que pillan en casi todas las materias del temario, algunas muy profundas, esa reducción de plazas con la gran cantidad de opositores en judicaturas/fiscalía, se prevé una reducción tremenda de tasa éxito y de aumento de candidatos/plaza. Según datos de Manuel Bagues, si el año pasado hubo una tasa de plazas por inscrito de un 8% y presentados un 9%, una plaza por cada 8-10. Calculando que puedan haberse retirado 1500-2000 personas, quedando 2000 para 50 plazas podría salir una tasa de un 1-2%, una plaza entre 70/80 personas, superando o cerca de la ratio de Inspectores de Hacienda en 2010 con un 2% o el 4% de Diplomáticos o Secretarios también en 2010, lejos de otros porcentajes de otras oposiciones A1 cercanos al 8-10%, algunas de ellas hay que decir que congeladas. Lo cual es una barbaridad de diferencia. Y ese es el problema a mi parecer. 

    ¿Por qué? Porque ni tanto ni tan calvo. Porque si miramos la estadística judicial de Bagues o dentro de la de la 64 promoción en la página 4 (no encontrado otra estadistica mejor del número de plazas por promoción), vemos que las oposiciones de Jueces han sido dientes de sierra. Y así, con números relativamente similares de candidatos de forma constante (3000-4000 reales) hay años (2011) con 400 plazas, y otros con muchas menos (87 otorgadas en 2003, 55 serán en 2012, y respecto a promociones picos muy altos en las 51-54 o 63-64, mientras caídas en picado en las 55, 56 y 58). Esto hace que haya jueces de determinados años con un nivel altísimo, y otros que quizás en otra época no lo hubieran logrado ni de lejos.

    ¿Y esto tendrá que ver con que muchos trabajan mucho y unos pocos poco? ¿Los de las convocatorias más duras trabajarán más que los de las “suaves”?

    Por eso como dice Jesús, es fundamental una oposición rigurosa pero sin altibajos, quizás 50 son insuficientes por ese problema de cambio tan brusco y que hacen falta jueces, pero un número cercano al centenar o 150 debería ser constante para igualmente un nivel igualado entre distintas promociones. 

    PD. Respecto al número de asuntos por juez que se ha hablado en el otro blog,  el número de jueces en excedencia, numero de jueces en total  … todos esos datos están en las estadísticas judiciales. 

    PD2: Respecto a los problemas de la Justicia, todavía recuerdo el extraordinario post en este blog de Eloy Velasco. No he visto otro tan completo y concentrado. 

    • Paulo
      Paulo Dice:

      Por cierto, decir que desde la introducción del tipo test, en las convocatorias con pocas plazas el estudio es “esquizofrénico”. Aguantar 12-15 min por tema ante Tribunal y encima alto nivel de detalle para pasar la “masacre” del test.  

  16. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    En relación con la Justicia, y haciendo un poco de abogada de nuestro sistema judicial (que algo bueno tendrá, aunque sea por equivocación), quiero decir:

    a) Que en general la valoración de quienes han tenido contacto directo con la administración de Justicia es mucho mejor que la de quienes hablan de oídas, basándose sólo en las escandaleras que publican los medios de comunicación.

    b) Que si en España se prefiere acudir a los Juzgados antes que a un arbitraje privado, es porque los jueces profesionales siguen inspirando mucha más confianza que los arbitrajes que puedan hacer los abogados.

    c) Que en general, los jueces de a pie son muchísimo mejores profesionalmente hablando que los impresentables que, a la sombra del chalaneo y esperando favores políticos (a todos se les ve el servilismo progresista/conservador), están en el Consejo del Poder Judicial. 

  17. pedro
    pedro Dice:

    El PRIVILEGIO de los 12 días de vacaciones más que el resto de los funcionarios no me parecería mal, siempre que:
    – Se les obligue a FICHAR a la entrada y salida del trabajo, como a todo empleado público.
    – Se les PROHIBA EL PLURIEMPLEO, dando clases y preparando oposiciones, y en este caso cobrando normalmente en dinero “negro”, dando ejemplo de civismo y legalismo…
    – Se les exija que traten a los ciudadanos con educación, que hay algunos con los que da vergüenza ajena tratar, por su falta de educación, prepotencia y malos modales, pese a lo cual nadie les saciona ni dice nada.

    • Paulo
      Paulo Dice:

      – El trabajo de juez se mide por objetivos, no por horas de presencia. Como se ha demostrado, los jueces españoles duplican y triplican los objetivos fijados. 

      – Hay un régimen de incompatibilidades extraordinariamente rígido para los jueces que no tiene parangón en otros altos funcionarios del grupo A1. Sólo se les permite “la docencia o investigación jurídica, así como la producción y creación literaria, artística, científica y técnica, y las publicaciones derivadas de aquella”. Lo de cobrar en negro no es exclusivo de algunos jueces que preparan: albañiles, fontaneros, personal doméstico, camareros, empresarios… Hasta hay Inspectores de Hacienda que preparan oposiciones y cobran en negro. En este país defrauda hasta el “tato”, por algo será. Denúncielo, la competencia es de Hacienda de sancionarlos. 
      – Lo último dudo mucho que sea una generalidad. Y me parece un insulto para todo el Poder Judicial que así lo refleje. Será una experiencia suya propia. Si ese juez ha injuriado, puede querellarse contra él, pida copia de la grabación de la vista o del juicio. Si como dice le ha realizado un trato desconsiderado, se trata de una falta disciplinaria del Art. 419. Puede formular denuncia al Fiscal o a la Comisión Disciplinaria del CGPJ. Los jueces son personas, e igual que hay médicos maleducados y médicos atentos, profesores prepotentes y estupendos docentes, también hay jueces respetables y otros que no lo son. Y nadie va diciendo por ahí que todos los profesores, todos los médicos…

      Pero claro, es más fácil ir a un blog respetado en derecho y decir la primera barbaridad que se nos ocurre.  

  18. ramón
    ramón Dice:

    Soy Fiscal y estoy en completo desacuerdo con hacer causa común con los Jueces. Para empezar, dependemos de organismos distintos, Ministerio de Justicia y CGPJ. Ellos son independientes y nosotros no. Tampoco tenemos un reglamento en vigor, ya que el que existe es antediluviano  por no decir anticonstitucional. Y, por supuesto, carecemos del PRIVILEGIO DE LOS DIECIOCHO DÍAS MÁS DE FIESTA AL AÑO (6 permisos de 3 días laborales cada uno). Únicamente podemos coger algún día suelto, cuando no hay señalamientos que cumplir, y previa comunicación verbal al Fiscal Jefe correspondiente…, o por cuenta propia, con la posibilidad de que si el Jefe te tiene manía, pueda sancionarte por ello. En resumen, que estamos bastante peor que los Jueces y no se porque tenemos que “presionar” para que sigan disfrutando de unos privilegios de los que nosotros carecemos. ¿O es que nuestros supuestos representantes -yo no pertenezco a ninguna asociación profesional- piensan que el Ministerio de Justicia nos va a dar el mismo régimen de permisos que a los jueces…, ilusos?

  19. Luisa
    Luisa Dice:

    Tengo entendido que, hasta hace poco, los fiscales tenían, de hecho, mes y medio de vacaciones de verano. Por otro lado, los fiscales no acuden a la mayoría de las vistas civiles y laborales (procesos de tutela de la libertad sindical y derechos fundamentales) a las que por Ley deberían asistir. Se les cita al juicio pero no comparecen. 

  20. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Es verdad, Luisa. Los civilistas y laboralistas al Ministerio Fiscal lo llamamos Misterio Fiscal, porque casi nunca aparece aunque sea parte según Ley. Dicen que no hay fiscales suficientes, pero no me explico  que, si esa insuficiencia es verdad, ahora se quiera atribuir a los fiscales la instrucción penal, suprimiendo los jueces de instrucción. La verdad es que esto aliviaría muchos problemas, al destinar a los jueces de instrucción a juzgados civiles, cont-admvo y laborales. Pero  al mismo tiempo habría que aumentar considerablemente la plantilla de fiscales. 

  21. ramón
    ramón Dice:

    No es cierto que los Fiscales tengamos mes y media de vacaciones. Tenemos las mismas que cualquier funcionario, y en ocasiones tenemos que disfrutarlas partidas, para poder atender las necesidades del servicio. Tampoco es verdad que no vayamos a las vistas, al menos si se nos ha citado con la suficiente antelación, y podemos acudir por no tener otros señalamientos penales, que tienen prioridad, dada la índole de los derechos en conflicto (la libertad o prisión). Lo que pasa es que hay algunos jueces que creen que el mundo gira alrededor suyo, y señalan cuando les da la gana, notificándolo a la Fiscalía sin el tiempo suficiente para poder prever los señalamientos.
    En fin, que todos tenemos nuestra parte alícuota de responsabilidad en el mal funcionamiento de la administración de justicia, y yo asumo la mía, en la parte que me toca.

    • ELENA
      ELENA Dice:

      Se argumentan 18 días para los Jueces basándose en unos parámetros, que pretender hacerse exclusivos de los Jueces, opinión ésta que no comparto. Guardias de 7 días sin descanso, trabajo esperando encima de la mesa a la vuelta de vacaciones o permisos, imposibilidad de concentrarse en el despacho por las dudas y consultas del personal, recepción a Abogados y Procuradores… No dejo de asombrarme.

      Soy Secretario judicial,también tenido guardias de siete días sin descanso (con entradas y registros de madrugada, yendo luego a trabajar, pasando declaraciones, haciendo lecturas de derechos y ofrecimiento de acciones a las víctimas, esto es, de forma activa); cuando vuelvo de mis permisos (en los que si tengo sala, me la pasa un compañero, no un sustituto), también me está esperando el trabajo encima de la mesa. Y por supuesto, mientras trabajo,resolviendo recursos, minutando demandas, firmando (una hora diaria)viendo escritos diarios y demás funciones que implican concentración, atiendo las consultas de la Oficina. Si se pretende hacernos ver que necesitan trabajar en casa, deberían ser retribuidos por Sentencia, y no por jornada laboral. De facto, muchos no acuden al Juzgado los viernes y lunes en base a este argumento.¿Privilegio? Desde luego. ¿Alguna repercusión ante este incumplimiento del horario? Ninguna.¿Responsabilidad? Miren el caso de la niña Mª Luz, multa al Magistrado, inhabilitación a la Secretario.No resto méritos a su trabajo, pero se sobrevalora su peso en el Juzgado, más aún, al menos en la jurisdicción civil, desde la reforma de la LEC del año 2009. Cuando uno accede a la plaza de Juez, sabe en qué va a consistir su función, y que éste requiere de un tiempo extra, fuera del horario de mañana, como el de muchas profesiones. Precisamente por eso tiene mayor sueldo. Pretender hacernos creer que, “por ser vos quien sois” merecen más días……Inaceptable. 
      Por cierto…¿recibir a Abogados y procuradores? Insisto, no salgo de mi asombro 

  22. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    En el caso de la niña Mª Luz es lógico que se sancionase a la Secretaria Judicial, pues es a ella a quien correspondía velar por la correcta tramitación procedimental de las actuaciones, así como por la ejecución de las mismas.

    Mientras que los Secretarios judiciales están para los aspectos procesales y formales de las actuaciones, los Magistrados están para  las cuestiones de fondo (que son mucho más enjundiosas y técnico-jurídicas).

    El Juez lleva lo sustantivo y el Secretario lo adjetivo.

    El Juez lleva lo material y el Secretario lo formal o procesal.

    En el caso que mencionas, el pederasta fue correctamente sancionado por el Juez, pero hete aquí que la Secretaria Judicial descuidó la ejecución de la sentencia. Y por ello es lógico que se la sancionase. 

    • ELENA
      ELENA Dice:

      Evidentemente, la justicia empieza y acaba en las Sentencias. Faltaría más.

      Todo lo demás es absolutamente irrelevante y prescindible. “adjetivo”, se ha definido. Lo hacen los “enanitos verdes”, como apuntaba la redactora.De repente nos olvidamos del “juzgar y hacer ejecutar lo juzgado”.

      En todo caso, reitero mi opinión. Los 18 días son, desde mi punto de vista, un privilegio.Más aún si pretende hacerse valer en base a lo expuesto en el artículo.

      Hasta otro “foro”

      Un saludo a todos 

  23. Luisa
    Luisa Dice:

    Los jueces nunca han hecho uso de los 6 permisos de 3 días que les reconoce la LOPJ, pues su utilización está condicionada por las presidencias de los TSJs a que no haya señalamientos, por lo que en la práctica sólo los han venido utilizando en Navidad y Semana Santa, dado que no se dispone de sustitutos externos, y más ahora que parece que van a suprimirse. Por otro lado, esa sustitución que se pretende entre Jueces titulares no es viable, pues, mientras que los Secretarios Judiciales se limitan (cuando pasaban a sala, ya no pasan) a estar presentes como fedatarios (no floreros), los jueces que celebran un juicio tienen luego que elaborar las sentencias, actividad ésta muchísimo más compleja que el mero “pasar sala” y que por supuesto nunca hacen los Secretarios, dada su inferior cualificación. Finalmente, no es correcta la expresión “en base a”. Debe escribirse “con base en”.

  24. ramón
    ramón Dice:

    Los jueces que yo conozco -y trabajo en la administración de justicia- hacen uso de todos los días de permiso, y no pierden ni uno. No sólo eso, sino que los viernes por norma no vienen a trabajar la mayoría…, y nadie les dice nada. Y algunos tampoco el lunes. Vamos, que las semanas caribeñas no son sólo privilegio de los miembros del CGPJ -que realmente tienen muy poco que hacer, por lo que no me extraña que se tocen las narices-, pero lo cierto es que los juzgados están atascados de asuntos, y esa inasistencia demora la resolución de los temas. Simplemente la inasistencia supone que como falta la firma de Su Señoría, los temas se quedan pendientes dos o tres días, etc  etc. Y la Inspección del CGPJ, no sirve de nada, pues aunque inspeccione el juzgado, nunca detecta nada. Conozco casos de juzgados que habían recibido una inspección favorable y laudatoria, y posteriormente, como consecuencia de alguna denuncia, se ha descubierto que eran un auténtico desastre. ¡Claro que la culpa es siempre del secretario…!

  25. ELENA
    ELENA Dice:

    Leyendo algunos comentarios, llego a pensar que los doce años que llevo de carrera he vivido en un mundo paralelo…

    Insisto (creo que por tercera vez ya): hablo por mi, no comparo el trabajo de nadie con el de nadie, y respeto mucho el de los demás, desde el Juez hasta el del agente judicial. No se debe olvidar que sin una oficina judicial no hay Sentencia. No acabo de entender que para ensalzar tus funciones menosprecies las de los demás.

    Insisto: si se toma como justificación de los 18 días, los parámetros expuestos en este artículo, sigo diciendo que no son exclusivos de los Magistrados. Otra cosa es su función, que en este foro parece limitarse a poner Sentencias…Tampoco por ahí entiendo justificados los 18 días

    Apunto: nunca he tenido un día de libranza después de una guardia, de de derecho ni de hecho. También he asistido a los habeas corpus de madrugada, al igual que  el Juez y el Fiscal. He celebrado juicios a las nueve de la mañana yendo directa desde una entrada y registro. He vuelto  de un permiso, que sólo puedo disfrutar si no tengo señalamientos o la sala me la pasa un compañero, y el trabajo me esperaba en la mesa,,,,Con esto no intento demostrar que nadie es mejor que nadie, sino que dado que la argumentación del artículo, y algún otro comentario, iba por esa línea, apunto que todas estas circunstancias no son exclusivas de los Magistrados.

    Para terminar, me gustaría dar la razón a un comentarista que ha descrito muy gráficamente como nos atacamos unos a otros. Por la parte que me toca, voy a reflexionar. Pero me gustaría acabar pidiendo por n-ésima vez respeto a todos.

  26. Luisa
    Luisa Dice:

    La situación de los secretarios judiciales es muy ventajosa respecto de la de los jueces, porque los secretarios, cuando pasaban a sala (cosa que ya no hacen) se limitaban a estar presentes para dar fe. No digo que fuesen floreros y esa expresión me parece criticable, pero obviamente estaban en sala en una actitud pasiva, que no tiene nada que ver con la exigencia de un juez, quien tiene que tomar nota (escrita o mental) de todo (alegaciones, excepciones procesales, pruebas, conclusiones de las partes) y retener todo cuanto ocurre en el acto del juicio para después elaborar su sentencia, que es el acto jurídico y judicial más complejo y excelso que puede existir.

    Los secretarios se van de permiso cuando quieren, pero los magistrados tienen sus permisos condicionados a que no haya señalamientos, porque la presidencia de los TSJs deniega los permisos en caso contrario, y como los señalamientos se hacen con mucha antelación, si luego al juez le surge un imprevisto no puede disfrutar del permiso.

    Y las sustituciones de los jueces son infinitamente más gravosas que las de los secretarios judiciales, pues éstos cuando sustituyen a un compañero no se llevan luego los expedientes (los autos) en que han intervenido para estudiar y redactar sus sentencias.

    Ningún secretario judicial tiene que trabajar en casa ni por las tardes, pero todos los jueces lo hacen continuamente. Así que, por favor, no digamos insensateces y, por supuesto, no comparemos porque no hay color.   

  27. ramón
    ramón Dice:

    Tras el comentario anterior, evidentemente de una Juez, “sacralizando” su función -sólo les falta decir que cuando mean es agua bendita-, le diré que la mayoría de los jueces cuando están en sala da pena verlos, pues pasan de todo, están adormilados, etc. 
    Respecto a las sustituciones, se limitan a firmar los documentos que preparan los funcionarios, pero no sustituyen de vedad, es decir, ni elaboran sentencias ni llevan el segundo juzgado al día, de forma que cuando la sustitución es prolongada, el juzgado se convierte en un desastre, ya que se acumulan los asuntos sin resolver.
    En resumen, que son funcionarios normales y corrientes -algunos incluso molientes-, por muy importantes que se crean ¡Que aprenderse 300 temas de memoria como un lorito no acredita la inteligencia, ni en sentido común, ni la capacidad de ponerse en el lugar de otro! Lo único que demuestra es que se tiene una buena memoria, y capacidad de esfuerzo y sacrificio, vírtudes que sin duda son buenas, pero que no lo son todo. 

  28. Luisa
    Luisa Dice:

    Probablemente habría que dedicar alguna entrada a hablar de los abogados y de lo deficientemente que, en gran medida, hacen su labor. Muchos actúan como charlatanes, pues no se preparan debidamente los juicios y pretenden suplir con verborrea y palabrería (en los juicios orales) la preparación seria y rigurosa de los asuntos, que no acometen.
     
    También habría que preguntarse por qué tantos abogados plantean ante los juzgados asuntos a sabiendas de que no pueden prosperar. Y por qué otras muchas veces utilizan todo tipo de tretas y argucias para dilatar los procedimientos, lo que no es óbice para que después echen la culpa de las dilaciones procesales al sistema judicial.

  29. Paulo
    Paulo Dice:

    Por aquí y por el otro post se ha mencionado la representación de los jueces. 

    Creo que con esta noticia queda claro.  

    “Los 46 magistrados, que representan a los cerca de dos millares de jueces españoles […] critican a su órgano de gobierno, el Consejo General del Poder Judicial, por no haber hecho suyo un informe elaborado por siete jueces con medidas para frenar los desalojos, y que incluía una petición de reforma de la ley hipotecaria”. 

    http://www.laverdad.es/murcia/v/20121108/espana/jueces-quieren-cobradores-frac-20121108.html 

  30. puck2
    puck2 Dice:

    Como persona que en su día estudió oposiciones a judicatura, fracasé. Eso hace que tenga un odio irracional a aquellos que aprobaron, envidia malsana. Desde esa desazón sin sentido, vuelco toda mi envidia hacia la autora de este blog. Mi vocación tardía por la judicatura surgió de unas prácticas en los juzgados de Madrid. Allí disfruté de una magistrada que me enseñó a ver la profesión como la veía ella. Sentada en su despacho desde las 9 de mañana, recibía, atendía, nos enseñaba a nosotros y cuando tocaba, pasaba a sala. Un día, tras una audiencia, se quedó a solas conmigo y empezó a llorar desconsolada, estaba decidiendo desahuciar a una anciana de su casa. En el juzgado nos aguantaban de aquella manera, hasta el culo de papeles, pero la gente era maja y poco a poco en los pocos meses, acabé tomando cierta “complicidad” con los que allí iban a currar, los funcionarios que me dijeron de ella, que llevaba poco en Madrid, y que sería por eso o por lo que fuera, pero que si quería echara un vistazo, era la única jueza del edificio cualquier viernes o lunes, y la única en entrar a las 9, y la única en trabajar en su despacho. Ella, madre de 2 hijos, era única.

    Ahora, leyendo los argumentos para los 18 días, para trabajar en casa, para leer cómo ni se controla ni se pide responsabilidad, para ver como se juega al corporativismo con algo que es más que una simple profesión, como se chabacaniza aquello que a lo que yo aspiré y no pude conseguir, y tras tener canas en todas partes, y saber cómo funciona TODO, he llegado a la conclusión de que no soy juez pero que viendo a los que así hablan, no tenía lo que hay que tener para ser juez hoy y ahora, esa capacidad de abstracción y esa autoestima que hace que el corporativismo te lleve en vez de denunciar no los vicios y defectos de tu profesión que lastran tu función, sino los de los ajenos, que son igualmente existentes, pero no deberían de ser la mitad de importantes. Yo he visto dictar 24 resoluciones idénticas, para 24 objetos semejantes idénticos, y quedarse tan pacho el magistrado, allí van 15 minutos de trabajo intelectual y 30 minutos de fotocopias y poner un número…, la cara se me habría caído de vergüenza si fuera juez, pero ahora afortunadamente, no soy juez.

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