¡Que innoven otros!

Uno de los temas recurrentes que contribuye  a entristecer el panorama de nuestro país es el de la innovación. Estamos en un país que innova poco y esa es la principal causa de la terrible destrucción de empleo que venimos padeciendo.

 

Y para demostrarlo nada más elocuente que este informe de la Fundación Kauffman, “ The Foundation of Entrepreneurship” americana. Aunque el informe es un poco antiguo, del año 2009, creo que sus conclusiones son plenamente vigentes. Y el informe es muy claro, y viene a decir, que en Estados Unidos, prácticamente toda la creación neta de empleo desde 1980 proviene de empresas de menos de 5 años de antigüedad. Eso puede explicar en gran medida lo que nos está pasando en España, donde en los últimos años, no solo no creamos empresas, sino que las destruimos a millones. El informe incluye una gran novedad respecto a otros estudios porque no analiza la aportación al empleo total o la creación de empleo en proporción al tamaño de las empresas sino en función de su antigüedad. En España hablamos mucho de las PYMES porque suponen una parte sustancial de nuestra economía y suele ser un tópico el pensar que las PYMES son las que, a la postre, acabarán generando empleo. Pero no son las PYMES sino las nuevas empresas (es cierto que en general son PYMES) las que pueden crear empleo. El informe analiza diferentes factores pero siempre llega a la misma conclusión: las compañías jóvenes son el motor de la creación de empleo. En la siguiente gráfica se ve el porcentaje de empleo creado por cada tamaño de empresa en el año 2007. Muy elocuente.

 

 

 

Y fíjense en lo que pasa en España. Según un demoledor informe de la OCDE sobre el nivel de formación de nuevas empresas en distintos países miembros, España, una vez más, destaca tristemente por el tremendo descenso en creación de nuevas empresas con respecto a los países más avanzados.  La mezcla de ambos factores es muy negativa para nuestra sociedad. Si son las nuevas empresas las que crean empleo y la tasa de creación de nuevas empresas en nuestro país se ha desmoronado es normal que tengamos la tasa de desempleo que tenemos.

 

 

 

Eso contrasta enormemente con las reuniones que mantiene nuestro monarca con su queridos amigos de las grandes compañías españolas para pedirles que “arrimen el hombro” para crear empleo. Mal va por ahí, posiblemente esas grandes y establecidas compañía, nunca crearán empleo y, si acaso, lo destruirán. Y como muestra la cantidad de EREs de los sectores de las telecomunicaciones, utilities, banca, etc. No quiero entrar a valorar si es razonable o no que esas empresas establecidas reduzcan su personal para poder seguir siendo competitivas, pero lo que es obvio es que no van a ser ellas las que nos saquen del atolladero en que nos encontramos.

 

Y la verdad es que tiene sentido. Las empresas viejas, establecidas compiten en mercados maduros donde lo que se busca es la máxima eficiencia. Los procesos se mejoran, se automatizan y eso conlleva que mucha gente sobre. Son incapaces de generar nueva riqueza porque su propia inercia les lleva a acomodarse en los modelos de negocio que conocen. Por más que lo intenten jamás conseguirán crear nuevos modelo innovadores. Son las empresas nuevas, jóvenes las que pueden generar y desarrollar nuevas y revolucionarias ideas que creen riqueza. Son esas empresas innovadoras las que hacen que el país crezca.

 

¿Y por qué en España no creamos nuevas empresas, empresas innovadoras capaces de generar empleo? Pues porque tenemos una mezcla de factores culturales, educativos, financieros y de confianza que hacen que eso sea muy difícil, tenemos un “entorno de innovación” anquilosado.

 

Voy a explicárselo con un par de ejemplos. Empecemos con  Coursera. Coursera (acuérdense de esa palabra porque la van a oír mucho a partir de ahora) es una iniciativa de educación virtual gratuita nacida en octubre de 2011 con el fin de educar masivamente a la población mundial.

 

Coursera forma parte de una revolución que se está produciendo en la educación superior.  No ha sido la primera en llegar (en este enlace pueden ver una cronología) pero es la que está convirtiéndose en la referencia. Como ellos mismos dicen, su visión es que las mejores universidades no eduquen solo a miles de estudiantes sino a millones en todo el mundo gracias a que la tecnología permite acceder fácilmente a los mejores profesores. Es una verdadera revolución que no sabemos hasta donde nos puede llevar.

 

La idea es, sumamente simple. ¿Por qué asistir a clases magistrales presenciales de profesores mediocres cuando puedo acceder virtualmente a las clases de los mejores profesores del mundo?

 

Como todas las innovaciones disruptivas a las que venimos asistiendo en los últimos años la idea que subyace es sumamente sencilla y se resume en pocas palabras. Google es “buscar”, Facebook es “contactar”, Twitter es “difundir”,  Coursera es “educar”. Asi de simple. Las grandes innovaciones del mundo actual, las que permiten crear las grandes empresas del futuro se basan en ideas extremadamente simples. Eso difiere notablemente del entorno innovador europeo donde se pretende que las grandes innovaciones surjan de complejísimas ideas tecnológicas. Echen una ojeada al VII programa marco y se darán cuenta de lo que estoy hablando.

 

Pues bien, esa idea tan simple, convertida en cifras, nos lleva a que en la actualidad, con apenas un año de vida,  Coursera cuente con 1.2 millones de estudiantes y 121 cursos, prácticamente los mismos estudiantes que todo el consolidado sistema universitario español.

 

Y ¿saben ustedes por qué Coursera ha sido posible? Por una conjunción de factores que en España sería difícil que se dieran.  Coursera se autodenomina una “social entrepreneurship company” a “for-profit organization”, muy preocupados por el impacto social de su actuación pero también preocupados por la sostenibilidad económica del modelo. Coursera es el fruto de la iniciativa de 2 profesores de informática de Standford, Daphne Koller y Andrew Ng que consiguieron levantar 16 millones de dólares de 2 fondos privados (Kleiner Perkins Caufield & Byers and New Enterprise Associates) y otros 6 de Caltech.

 

Han optado por un modelo típico de start-up: “build-first, monetize-later” que puede salir bien o no, pero de momento, van como un tiro. Los cursos son gratuitos y por tanto los modelos de negocio están por explorar pero ya apuntan algunos que se heredan de los modelos de juegos y contenidos digitales, el “freemium”, el “value-add”, que es una variante del “freemium” y los patrocinios:

– certificaciones y muy ligado a ello los exámenes presenciales

– servicios para empresas que quieren reclutar gente

– tutorías de apoyo

– “corporate learning”

– patrocinios

– pago de cuotas de los alumnos para los cursos avanzados

 

Ninguna idea es revolucionaria en sí misma. Es lo que a cualquiera de nosotros se nos puede ocurrir si reflexionamos un rato sobre el tema. Porque las diferencias con el entorno español no residen en la capacidad de tener ideas sino  en el coraje y la capacidad de llevarlas adelante.  ¿Qué tienen ellos que no tenemos nosotros?

 

Tienen unos profesores de Universidad emprendedores, unos campeones, con prestigio, con ganas de poner en marcha una idea simple y revolucionaria (que ni siquiera partió de ellos porque ya había otras iniciativas similares) y que generan la confianza suficiente para conseguir millones de dólares de financiación.

 

Tienen unas instituciones sumamente prestigiosas (como la Universidad de Stanford) que ponen la marca y consiguen atraer a otras 16 universidades de prestigio de todo el mundo para crear la masa crítica que hace que el modelo crezca exponencialmente.

 

Tienen un producto de calidad reconocida (la educación universitaria americana).

 

Tienen un entorno de financiación privado y público que les apoya y que les exige.

 

Todo esto, en España, sería muy difícil de tener, por no decir imposible. En España tendríamos una increíble oportunidad de hacer el Coursera en español. El mercado es inmenso y contribuiría notablemente a difundir nuestro idioma y a ayudar a nuestros hermanos latinoamericanos a mejorar sus vidas. Podríamos aliarnos con las mejores Universidades latinoamericanas y construir la gran plataforma de formación en Español. Coursera todavía no ha entrado en este ingente mercado pero, por desgracia, seguro que lo hará antes que nosotros.

 

En España las cosas funcionarían de manera muy distinta. Seguramente no habría ningún profesor emprendedor, un campeón, con ganas y capacidad de liderar una iniciativa así. Seguramente se podría lanzar una iniciativa institucional con fondos públicos (posiblemente en este momento ni con eso), se haría un chiringuito donde los políticos colocarían a sus amiguetes, preferiblemente profundos desconocedores de la materia pero leales, viajarían, comerían, colocarían a más amiguetes hasta que el dinero se desvaneciera sin ningún resultado tangible.  Y después a llorar y pedir más dinero público. Hasta que el dinero público se ha evaporado y con la deuda nos hemos quedado.

 

Y para terminar otro ejemplo.  Socrata, un start-up americano de 5 años de antigüedad (de los que generan empleo) que fue seleccionado por el Gobierno Americano para desarrollar su nueva plataforma de “open data”. El Gobierno Americano es, con muchísima diferencia, la referencia en “open data” en el mundo con cerca de 400.000 datos publicados, frente a los 8.000 de los ingleses, los 2.000 del gobierno vasco o los exiguos 659 de la AGE. Es una apuesta firme y clara de la Administración Americana. Y estos señores han decidido contratar el desarrollo de la “plataforma de nueva generación” del open data a una empresa de pocos años de antigüedad. En España se habla mucho del efecto tractor de la Administración Pública pero, aquí, Socrata, seguramente no habría pasado ni los requisitos de solvencia. Nuestra cortoplacista administración prefiere no meterse en líos y contratar los proyectos innovadores a las poco innovadoras empresas asentadas (esas que no crean empleo) y destrozar con requisitos absurdos de solvencia, cuando no con expulsiones flagrantes de los procedimientos de contratación, a las peligrosas jóvenes empresas innovadoras (las que crean empleo). Ese cortoplacismo es, entre otros factores, el que nos ha sumergido en la situación insostenible en que nos encontramos.  Qué falta de visión y de arrojo.

 

Termino ya. Es evidente que la única salida sólida que tenemos para mejorar las alarmantes cifras de desempleo que padecemos vendría de la creación de nuevas empresas, empresas innovadores que generasen nueva riqueza. Pero el entorno español nos pone las cosas muy difíciles. Nuestros miedos, nuestra visión cortoplacista, nuestra falta de arrojo para abordar nuevos proyectos y muchas veces nuestra picaresca,  son nuestro principal enemigo. Sin un profundo cambio de actitud de todos nosotros: ciudadanos, empresarios, docentes, funcionarios, políticos para asumir riesgos, para afrontar nuevos proyectos, en definitiva para cambiar, lo vamos a pasar muy mal.

13 comentarios
  1. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    Gracias Rafa por tu magnífico post, tienes toda la razón del mundo. España -perdón, los españoles- tienen un gran campo de proyección en Latinoamérica, pero tienen que ir como los antiguos conquistadores, en solitario, con su armadura y con conocimientos para construir un bergantín en tres días si es necesario cruzar el Amazonas. No hay una institución española (lo de la Universidad es de risa) que pueda impulsar y apoyar ese desembarco. Cualquier iniciativa en ese sentido dentro del marco institucional generará sospechas, envidias y terminará siendo bloqueada o monopolizada por el establisment en su propio beneficio. En ese escenario, levantar 16 millones de dólares de fondos privados es más difícil que tomar el imperio Inca con trece tíos

    • Fernando Gomá Lanzón
      Fernando Gomá Lanzón Dice:

      Me sumo a la felicitación de Rodrigo. Es evidente que una iniciativa como Coursera es imposible en España. Se trata de una sociedad civil enormemente pujante, individualista, que no espera que lo público vaya a ponerle los negocios en bandeja, y que además admite como algo saludable el “fresh start”, del que aquí hemos hablado.

      La única solución posible sería un movimiento europeo, con sus universidades de prestigio actuando como lo ha hecho Stanford.

    • Gabriel Ariza
      Gabriel Ariza Dice:

      Muy buena fuente de información, el foro económico mundial destaca el papel de la innovación en la competitividad de un país, sea por creación, o por absorción. Respecto al tema de educación virtual, conozco en detalle el proyecto de wedubox, es impresionante cualquier persona sin ser docente puede publicar contenido, tener exposición masiva y ganar regalías,  en cierto modo le arrebata el negocio de educacion a las instituciones de educación… http://www.wedubox.com

  2. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Qué buen ejemplo traes a colación, Rodrigo…
    Pero aquéllos españoles eran de muy otra pasta. Si nos quedara medio cromosoma suyo, lo que está pasando no pasaría.
    “¡¡Sed aún castellanos!!” gritó Cortés en plena batalla de Otumba, tras
     la Noche Triste. Y seguido por media docena de sus capitanes, todos heridos, con sus caballos también heridos, se abrió paso entre la multitud de enemigos, mató al jefe azteca, enarboló su estandarte de oro, cundió el pánico, y se decidió una batalla de cien contra uno. No es metáfora: es aritmética histórica, y el nacimiento de Méjico.
    Como ahora, vamos…

  3. Quasimontoro
    Quasimontoro Dice:

    Rafael,

    Estoy de acuerdo con su conclusión, pero permítame generalizarla en términos de que en cualquier economía avanzada que mantenga el status quo de 2008 y sobreviva la crisis, muy probablemente la producción de bienes y servicios no crecerá, e incluso puede disminuir. Se podrá decir que el estado de bienestar y la búsqueda de otros valores no tenían por qué haber sacrificado el crecimiento económico, pero esa búsqueda favoreció la expansión de sistemas de gobierno incompetentes y corruptos que se excusó en esos valores. Por sistemas de gobierno entiendo los tres Poderes y en su expansión incluyo especialmente el uso arbitrario de sus poderes, sea directamente o peor todavía reconociendo privilegios a empresas y organizaciones privadas.

    Todas las economías avanzadas comparten diagnóstico y pronóstico, pero no es claro por qué su intensidad varía entre ellas, en particular luego de cuatro años de crisis. Hoy España y algunos otros países parecen los casos más graves porque no sobrevivirían la crisis, mientras que en el otro extremo Suecia y quizás otros pocos países parecen haber sobrevivido y superado la crisis con cambios menores respecto al 2008. Japón parece el viejo que tuvo la crisis hace mucho tiempo atrás (1990) y todavía no la ha podido superar, pero se ha ingeniado para sobrevivir. EEUU parece el joven en que uno puede encontrar lados brillantes para destacar su potencial para superar la crisis, pero sus lados oscuros nos recuerdan por qué ese potencial no es suficiente.
    En esas circunstancias se buscan salidas fáciles para volver a crecer. Por ejemplo, muchos proponen más investigación científica y desarrollo tecnológico, acompañados de incentivos para innovar. Por supuesto, un mayor conocimiento científico permitiría nuevas tecnologías y su difusión y adaptación a las condiciones particulares de quienes intentan usarlas. Mucho se podría hacer para aumentar ese conocimiento y esas tecnologías y también para usar más y mejor lo ya disponible. Pero un llamado o un grito pidiendo el cambio no bastará. ¿Qué debe cambiar para que eso ocurra? Ignorando los llamados al Hombre Nuevo –mientras viva, Fidel Castro debería figurar en todas las primeras páginas como recuerdo del altísimo costo de nuestra estupidez en el siglo XX– pareciera que la única salida es generando mayorías electorales para reformar los sistemas de gobierno o por lo menos para impulsar reformas marginales, esto es, reformas que impidan los peores excesos de esos sistemas y ojalá generen soluciones a algunos problemas graves. Pero entonces la pregunta es por qué es tan difícil generar esa mayoría, aunque sea para reformas marginales. La respuesta pasa seguramente por los intereses creados y si no identificamos bien de qué intereses estamos hablando parece difícil que se pueda pensar en cambiar la dinámica de un status quo que presiona por mantenerse. Muchos tienen interés en mantener el status quo, sea porque imaginan que las alternativas en que podrían estar mejor exigen sacrificios que parecen grandes, sea porque son conscientes que tienen una situación privilegiada porque no imaginan una alternativa en que podrían estar mejor. Los primeros quizás puedan ser persuadidos a no impedir el cambio, pero los segundos no. En las democracias constitucionales de las economías avanzadas, los partidos políticos son organizaciones privilegiadas, no las únicas pero sí las que en gran medida controlan la política en cuanto proceso para acceder y mantener el poder, y también lo son los medios masivos de comunicación y otras grandes organizaciones privadas cuya existencia depende en buena medida de privilegios concedidos por el gobierno (muchas veces en el ejercicio arbitrario del poder) y que actúan en colusión abierta u oculta con el gobierno (nota: hablo de organizaciones privilegiadas pero son sus máximos ejecutivos los que gozan los privilegios y las guerras internas en las organizaciones son generalmente por el goce de los privilegios). El cambio pasa entonces por quitar privilegios y uno de los principales privilegios de los políticos, funcionarios públicos y ejecutivos privados de organizaciones privilegiadas es la inmunidad, ese privilegio que es un fuerte incentivo para no internalizar los costos que sus acciones imponen a otros, o sea para eludir responsabilidades y castigos por acciones que comúnmente se calificarían de ilícitos tipificados y también por acciones que podrían calificarse de ilícitos no-tipificados, en particular como desvío de poder. Y para quitarlos se requiere una decisión constitucional pero también una organización competente e integra de la judicatura. ¿Cómo se corta este aparente círculo vicioso? En España, quizás el camino para ese corte empiece por quitar la inmunidad a la familia real.        

  4. Sitogr
    Sitogr Dice:

    Muy de acuerdo con el post. Enhorabuena al autor. Este tema está muy manido pero es que creo que aunque se repita 100.000 veces más no será suficiente. 

    Pero cómo se va innovar?? Innovar malo. Empresario y emprendedor = caca + explotador.  Liberalismo, competencia y libre mercado (ese que no existe en España, sí) = infierno y demonio. Y la gente va confundiendo un rescate bancario que no es más que una nacionalización bancaria en toda regla propia cualquier autárquico o comunista soviético creyendo que eso tiene algo que ver con el libre mercado y el capitalismo. 

    Aquí los políticos en vez de leerse el Doing Business y solucionar los factores que hacen que seamos un país TERCERMUNDISTA en creación empresarial, dicen: “Vamos a ayudar al empresariado para que cree empleo y vamos a subvencionar…”. Se callan que ese tipo de empresariado es su amiguete y se olvidan que el empresario en un sistema capitalista-liberal es aquel que se juega su dinero con una expectativa de beneficio mayor. 

    Se habla que la culpa de la crisis es del capitalismo pero en este país lo que tenemos es un empresariado grande favorecido por el poder político, con un apalancamiento en muchas ocasiones inasumible y altamente intervenido, y unas PYMES abandonadas a su suerte y que sufren una competencia desleal de los grandes y de las empresas públicas. Este es el gran empresariado español favorecido por el Estado. ¿Cómo se va a innovar aquí desde un garage? Muy, muy complicado. Aún así, hay muchos jóvenes españoles sobradamente preparados luchando y montando sus starts up. Aunque eso sí, si les siguen complicando la vida y poniendo más trabas, cualquier TIC puede domiciliarse en Londres y dirigirse desde España. Y eso es lo que hay.  

    http://www.elconfidencial.com/opinion/mientras-tanto/2012/10/14/los-otros-y-verdaderos-culpables-de-la-crisis-10025/ 

  5. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Me gustaría que alguien me explique qué pasó en España (que en los años 70 tenía una importante industria incluso de metalurgia pesada y productos con alto componente tecnológico -piénsese en camiones y tractores Ebro, Barreiros, Pegaso, Avia; o en motocicletas como Montesa o Bultaco…-), qué pasó -digo- para que toda esa industria se desmantelase en unos pocos años.

    También cayeron la industria textil y zapatera de Levante y Albacete (Almansa), y la industria del mueble que había en Valencia; etc.

    ¿Qué clase de leyes (laborales o mercantiles o financieras) dieron como consecuencia ese holocausto de la industria española, con pérdida de millones de puestos de trabajo?

    Yo (desde luego) no añoro el franquismo, que fue una dictadura cimentada sobre el exterminio de los opositores políticos, pero lo cierto es que a fines de los años 70 había una gran industria en España, y en cuestión de poco tiempo toda esa actividad industrial se vino abajo. Lo que demuestra que, en esos años de la transición, algo muy importante se hizo rematadamente mal. 

  6. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Enhorabuena por el post, muy brillante y claro. En España, desde luego, ni Coursera ni Socrata serían viables, en primer lugar, como bien dices, hay pocos profes arrojados que prefieran las incertidumbres y el riesgo a un trabajo cómodo en las Universidades españolas, poco competitivas y poco exigentes, en segundo lugar,a ver quien daría el dinero (privado) y en esas cantidades a unos tíos que no han facturado ni un euro y en tercer lugar, a ver qué Administración Pública contrata a una empresa sin experiencia y, según su parecer, sin solvencia. Por no hablar de todas las trabas para crear una empresa, que el ranking del “Doing Bussiness”pone de manifiesto. Total, ser emprendedor en España es ser un heróe. Y claro, de esos hay pocos y además suelen morir en el empeño.  
    Eso sí, el Gobierno, a éste y a todos los anteriores, venga a hablar de emprendedores, leyes, planes, lo que se quiera…Todo palabrería.

  7. fernando irurzun
    fernando irurzun Dice:

    Enhorabuena por el post. Y, sobre todo, Rafael, muchísimas gracias por ofrecernos la información a los que no conocíamos coursera. Me he dado un paseo por el “invento” y me ha parecido extraordinario, con universidades europeas (ninguna española), israelíes o australianas, unidas a algunas de las mejores de Estados Unidos.

    Se lo he enseñado a mi hija de 15 años y ha tardado diez minutos en pedirme que la de el permiso para suscribirse como usuario.

    Lo dicho, ¡que innoven ellos! Mientras nosotros a lo nuestro, el mismo rollo desde 1714 que es lo que importa. 

     

  8. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Fernando, lo de Coursera es espectacular y da mucha envidia, efectivamente, porque como bien dice Rafa, si a alguien se le ocurriera algo parecido aquí, ya sabemos como terminaría. Y lo triste es que el potencial del mercado hispanoamericano está pero falta todo lo demás. Y menuda envidia me da que tu hija se interese por esta plataforma! A ver si los míos se animan..

  9. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Ejemplo de todo ello es la disparatada respuesta de la escritora Lucía Etxebarría a a noticia de que la fundación de Amancio Ortega ha donado 20 millones de euros a Cáritas. Resulta que el Sr. Ortega es un empresario que ha creado su imperio sin ayudas públicas. De hecho es la única empresa del IBEX que no es una antigua empresa pública o concesionaria de servicios públicos.

    La solución de la crisis pasa por mirar menos arriba y más alrededor. En las necesidades de los demás está la oportunidad de negocio. 

  10. Ingrid Sumarroca
    Ingrid Sumarroca Dice:

    Un post muy brillante, así como sus comentarios. Lleyéndolo me ha venido a la mente una historia que leí ayer: un español había creado un negocio de ataúdes de cartón, muy baratos y ecológicos, con aligeramiento de peso, etc. La iniciativa puede tener su nicho de mercado en aquellas personas especialmente concienciadas con la ecología. Pues bien, ¿sabéis qué? Algunas de las Comunidades Autónomas lo impedían de plano, mientras que otras sólo lo permitían para la incineración.
     
    Y es que, dejando tan macabro ejemplo, con el tema del emprendimiento, considero que hay una doble moral. Por una parte, se aparenta fomentarlo (vía promesa de ayudas o créditos soft, centros de emprendimientos de prestigiosas escuelas de negocio…), pero por otra se ponen incontables trabas administrativas, legislativas (como en el ejemplo anterior), etc…

    Incluso algo más básico, nuestra propia cultura va en contra del emprendimiento. Asimismo, socialmente se enfatiza el fracaso del emprendimiento sobre lo aprendido por el emprendedor con su hazaña, que sin duda habrá pulido las deficiencias no sólo de su proyecto sino incluso sus “deficiencias de carácter”, y ahora estará más preparado para afrontar un segundo round con mayores garantías de éxito…
     
    En este punto creo que tienen que ver mucho determinados lobbies protectores de determinada industria en determinada zona. Y eso que dicen que la actividad del lobby es propia de los Estados Unidos… Quizá nuestro lobby está menos teorizado, pero no por ello es menos inexistente ni menos negativo en determinados supuestos.

  11. Jorge Borrero
    Jorge Borrero Dice:

    La primera grán iniciativa de distribución de cursos en habla hispana es http://www.wedubox.com , lo interesante es que propone una dinámica muy sencilla para que cualquier docente genere contenido y lo distribuya en esquema de regalias compartidas al estilo amazon en libros digitales, captura los mejores elementos de udacity, coursera, khan etc en pedagogía y cualquier experto puede publicar contenido.

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