Reflexión sobre la reforma educativa de Wert

Teniendo en cuenta la naturaleza de este blog, voy a empezar citando la que debería ser la base de cualquier ley educativa que se promulgue: el artículo 27 de la Constitución Española. Soy consciente de que la Constitución de 1978 se ve hoy día ampliamente cuestionada desde diversos ámbitos de la sociedad, y cada vez son más los colectivos que piden su reforma, pero lo cierto es que, hoy por hoy, es la que tenemos, y si no nos basamos en ella, nos quedamos sin suelo bajo los pies.

 

El artículo 27 dice en sus dos primeros apartados:

1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.”

 

El primer apartado garantiza la universalidad de la educación, y el segundo define su objetivo. Centrándonos en este segundo apartado, merece la pena reflexionar sobre el objetivo que se expresa: el pleno desarrollo de la personalidad humana. Parece claro que este propósito excede a la mera preparación para el desarrollo de un oficio o profesión, o a un cierto “baño de cultura general”. Por el contrario, este derecho a la educación tiene una orientación mucho más global, y pretende desarrollar a la persona en un contexto de democracia, derecho y libertad.

 

Con esta premisa, podemos echar un  vistazo a las asignaturas troncales de la nueva reforma electoral propuesta por el ministro Wert. Cabría esperar que dichas asignaturas, que no son opcionales y deben estar presentes en los planes educativos de todos los centros del país, debieran por sí solas garantizar los objetivos expresados en la Constitución. Si miramos las correspondientes a segundo de bachillerato, encontramos:  Historia de España, Lengua Castellana y Literatura y Primera Lengua Extranjera, a las que se añaden Matemáticas,  Latín o Fundamentos del Arte, dependiendo de la modalidad escogida por el alumno. ¿Es la enseñanza de la historia de España, de la lengua y literatura castellanas y de una lengua extranjera, suficiente para garantizar el pleno desarrollo de la personalidad humana? Yo creo que no, e intentaré explicar por qué.

 

El artículo 27 apartado 2 nos habla de democracia, derecho y libertad. Ninguna de las asignaturas que he mencionado en el párrafo anterior está centrada en estos temas. Sin duda, al enseñar la historia de España se hablará de democracia (sobre todo, de su ausencia), y del derecho y la libertad a lo largo del tiempo, pero el objetivo de la historia es conocer qué pasó, y dar las claves de por qué pasó; sin duda la asignatura de historia de España no se centrará en las fuentes del derecho, el desarrollo de la libertad ni, en definitiva, el origen y la evolución de la democracia.

 

Para encontrar la asignatura que se ocupa del que, según la Constitución, es el principal objetivo de la educación, tenemos que irnos al bloque de “asignaturas específicas”, donde nos encontramos con la Historia de la Filosofía, que debe competir con otras como Dibujo Técnico, Imagen y Sonido o Análisis Musical.

 

Llegado a este punto, no puedo evitar hacer una reflexión: yo soy ingeniero industrial; a esas alturas de la educación secundaria, mi vocación estaba clara, de modo que, de haber tenido que estudiar bajo este plan educativo, mi elección hubiera recaído necesariamente en las asignaturas de Dibujo Técnico, Tecnología Industrial y Tecnologías de la Información. Es decir, hubiera tenido que excluir la que sin duda fue la asignatura más importante de mi etapa escolar,  que abrió a mis ojos un mundo fascinante que sigo descubriendo.

 

La historia de la filosofía es la que explica el origen de la democracia: cómo nace en Grecia, cómo evoluciona tras la Revolución Francesa, cómo progresa o degenera hasta llegar a los diferentes tipos de “democracias liberales” que existen hoy día o a las pocas “democracias populares” que van quedando. La historia de la filosofía nos muestra las fuentes del derecho desde los primeros códigos de la antigüedad hasta el derecho romano, que sustenta los sistemas legales europeos en la actualidad. Y la historia de la filosofía nos habla del hombre, de sus inquietudes, de sus valores, de su defensa de la libertad y de como el pensamiento de unos pocos pudo vencer el fanatismo, la ceguera o la opresión a lo largo de los siglos.

 

Si hay una asignatura que puede contribuir al pleno desarrollo de la personalidad humana, esa es la Historia de la Filosofía, no solo por su temario, sino porque abre la puerta a un territorio sin límites, y acompaña al alumno en sus primeros pasos en las distintas corrientes del pensamiento, mostrándolas en toda su diversidad y ayudándole a escoger las que más le convenzan. Sin duda, muchos pasarán de largo sin siquiera asomarse a esa puerta (aunque algo les quedará: algo siempre queda), pero otros aceptarán la invitación.

 

Con esta reforma, la historia de la filosofía desaparecerá del currículo de la mayoría de los alumnos. Es más, desaparecerá incluso de aquellos centros docentes donde no haya un número suficiente de alumnos que la escojan. Los futuros ciudadanos que concluyan sus estudios sin haber oído hablar de Sócrates, de Aristóteles, de San Agustín, de Descartes o de Heidegger, podrán ser excelentes médicos, arquitectos o economistas, pero no estarán bien formados en los principios democráticos de convivencia y los derechos y libertades fundamentales. Para ellos, el Estado habrá fracasado en sus objetivos constitucionales.

 

19 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Ayer, a las ocho de la noche, paré en Burgos una hora para escuchar una conferencia sobre la desigualdad económica creciente en el contexto de la crisis en una amplia y acogedora sala del Teatro municipal.

    Un profesor de una universidad madrileña desgranó índices de Gini’s en gráficos de Power Point enmarcados por una retórica de izquierda social-bondadosa que hace tiempo dejó de empatizar con una audiencia humilde y preocupada.

    Las tres o cuatro preguntas-comentario desde el público, tras adelantar al conferenciante por la izquierda, se preguntaron cosas cómo por qué el silencio sobre la pérdida de empleo industrial, la lógica de la globalización, cuánto más puede subir la fiscalidad o de qué sirve tanto gasto de educación si, como colectivo, somos incapaces de pagarnos la comida, de ganarnos la vida, sin tener que pedir prestado para ello.

    Se me quedó grabada la última frase de alguien: “no es posible que esto lo arreglen los mismos que lo han causado”. Cerró diciendo que si el arreglo dependía de la educación era ya cuestión de reconocer abiertamente que esto no tiene arreglo con “la casta de siempre” al timón. “Hay que cambiarlos a todos”.

    Al terminar la charla me despedí de los organizadores, viejos amigos, y saludé a algunos conocidos. Charlé unos momentos con Arantxa, una joven de cincuenta años, muy inteligente y con una grave dificultad oral.
    Ayer estaba muy triste, una amiga discapacitada se había suicidado por la mañana y en cierto momento me preguntó si no sería mejor que les pusieran una inyección y cerrar los ojos para siempre. Se le saltaban las lágrimas.
    Arantxa conoce bien el mundo de la discapacidad, –es el suyo–, y debe ser un infierno porque, ahora mismo, su futuro es un pozo sin fondo.

    El viaje por carretera hasta Madrid fue desagradable y por Somosierra peligroso. Llovía a mares.

    Por la radio daban Newtown y no pude menos que pensar que estas cosas antes no pasaban en los colegios y menos en los rurales.

    Se me acaban las palabras, pero si leemos los dos artículos de la Constitución citados por el autor veremos que son falsos. Cada palabra.
    La realidad contradice cada término de la ley más importante y esto es muy peligroso.

    Saludos.

    • Mercedes
      Mercedes Dice:

      No ha habido más que dos planes de Educación.El de Franco y el que hizo Rubalcaba con F.Gonzalez.Lo único que se han hecho son retoques .Esperanza Aguirre tenía uno perfilado y decidido pero el PP perdio las elecciones en 2004 y el Plan se murió.

    • Elotro Oquendo
      Elotro Oquendo Dice:

      Apreciado Manu,

      En tu comentario hay dos frases referentes al tema del post, justo al final:

      “Se me acaban las palabras, pero si leemos los dos artículos de la Constitución citados por el autor veremos que son falsos. Cada palabra. La realidad contradice cada término de la ley más importante y esto es muy peligroso.”

      Pero no acabo de entender la conexión con el resto de tu comentario, si es que la hay.

  2. Todos Iguales
    Todos Iguales Dice:

    Yo era del PSOE. Era. Tengo una decepción profunda por la casta política Ahora no soy ni de derechas ni de izquierdas porque creo que tanto unos como otros son los responsables de todo lo que nos está pasando. Me gustaría ver más palabras que fueran directamente a nuestro problema: LOS POLÍTICOS y fueran menos partidistas.

    Wert es horrible pero lo verdaderamente indignante es que yo, con cuarenta y cinco años, haya vivido cuatro sistemas distintos de enseñanza. No desviéis el tiro hacia el PP porque entonces entraremos en el juego que ellos quieren. Separarnos. Son todos los políticos, no los de un lado.

    Y si no, que se lo pregunten a los catalanes con la corrupción de Mas y de Oriol Pujol. Es lamentable.

    Mientras tiréis los perdigones sólo hacia un lado estaréis bailando el agua que ellos mueven. ¿De verdad no os dais cuenta?

    • Eduardo Valdelomar
      Eduardo Valdelomar Dice:

      Gracias por su comentario. Debo decirle que no me considero especialmente anti-PP, aunque la corriente dominante actual de este partido coincida poco con mi ideología. Mi post se centra en la reforma educativa que tenemos ahora encima de la mesa y que, espero que estemos a tiempo de rectificar.

  3. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Uno tiene siempre la esperanza, cuya mejor definición creo se encuentra en Sófocles, de que un día la instrucción pública deje de ser un campo de batalla ideológico entre (si se me permite) los alzacuellos y las camisetas verdes/libros rojos del cole y la Sociedad Civil española comprenda que sólo puede llegar a serlo con un acuerdo básico sobre educación. En vez de eso, como dice TodosIguales, casi una Ley por gobierno, y – suponiendo que haya alguna estadística fiable – gastamos en educación como el que más con resultados como el que menos (http://www.oecd.org/statistics/, y buscar por país, education y PISA). Como Profesor diría que el problema es por el pésimo nivel de autoexigencia y exigencia familiar y social, una especie de minoría de edad social general que genera autoindulgencia. Como dice ManuOquendo, ya empiezo a pensar que no tenemos remedio. Si la educación, la justicia y la atención a los más débiles no pueden ser objeto de un amplio consenso social, es que Goya en su “Duelo a Palos” es el único intérprete auténtico de nuestra sociedad. Y no se olviden las competencias autonómicas en la materia educativa. Finalmente creo que la base de la formación moderta está en la denominada “Tercera Cultura”, no se puede ser de ciencias o letras, así que nuestros bachilleres deberían tener un amplio bagaje de saberes y de valores (éstos últimos son tarea de la casa, con la ayuda del cole, y no al revés, si aúnexiste la familia).

    • Eduardo Valdelomar
      Eduardo Valdelomar Dice:

      Gracias por su comentario, Jesús. Estoy de acuerdo con usted. Solo añadiría que ese fenómeno de autoindulgencia que menciona, se puede ver también en el profesorado, y se lo digo desde una perspectiva totalmente constructiva (soy nieto de maestros, hijo de maestros y hermano de profesora, y conozco las dificultades por las que atraviesa su colectivo). Sin embargo, creo que su profesión, como otras muchas en España, necesita una cierta dosis de autocrítica.

  4. Enrique Sánchez
    Enrique Sánchez Dice:

    Basta con analizar los saberes que se consideran fundamentales y la forma en que se transmiten para deducir la concepción del ser humano que tiene una sociedad, para tener una idea bastante aproximada de cuáles son sus prioridades. Así encontramos civilizaciones que han primado lo espiritual sobre cualquier otro tipo de inquietud o necesidad humana, y otras que han antepuesto la subsistencia y la satisfacción de las necesidades materiales sobre las manifestaciones artísticas o místicas, o que han concedido mayor importancia al arte que a la religión o la tecnología.
    Todas ellas tuvieron su momento de grandeza, aquel de máximo desarrollo de la opción elegida. Valgan como ejemplos la seguridad y el bienestar material logrados por el Imperio Romano, el esplendor artístico de la Grecia de Pericles o la espiritualidad que impregnó la Baja Edad Media y se plasmó en la construcción de las catedrales. Todas ellas, también, declinaron y desaparecieron víctimas de sus excesos, del desprecio o la poca atención a los otros componentes de lo humano.

    Esto debería hacernos reflexionar sobre nuestra sociedad y su futuro, sobre la ideología que la soporta, que no ve más allá del aumento de comodidades y seguridades, la acumulación de cosas y la preservación y prolongación de la vida. Una sociedad cuya cosmología carece de trascendencia y de poesía, que concibe al ser humano como un accidente afortunado en una evolución ciega, en una batalla perdida contra el triunfo final de la entropía. Una sociedad que sacia pero que no alimenta, que entretiene pero no satisface, que alegra pero que no proporciona la felicidad.

    Todo esto se refleja en nuestras leyes educativas, en las que sistemáticamente se ignoran, se descartan o se minimizan aquellas enseñanzas y experiencias que podrían aproximarnos a eso que podríamos llamar el mundo de los sentimientos y el mundo del espíritu. Y para ello no basta con incorporar una asignatura que se llama Educación Plástica y otra que se llama Religión; no basta, y es contraproducente, con aprender mecánicamente a modelar, bailar o tocar la flauta, ni con asimilar y repetir una doctrina y su catecismo. Me estoy refiriendo a ir mucho más allá.

    http://www.otraspoliticas.com/educacion/ni-celeste-ni-terrestre

  5. Marco Antonio
    Marco Antonio Dice:

    En líneas generales estoy de acuerdo, pero me parece que se debería de aclarar lo que se entiende en el artículo 27 de la Constitución por “personalidad humana” ya que veo un cierto viso en él de aceptación de que la personalidad humana es totalmente maleable y podemos convertir “salvajes” en ciudadanos a través de la educación y eso era ya algo cuestionable cuando se redactó el texto y totalmente rechazado hoy en día.

    Lo que sí que debería ser el objetivo de la educación es el adoctrinamiento en ciertos valores que han de ser comunes puesto que vivimos y convivimos en sociedad y ése era precisamente el objetivo de la Educación para la Ciudadanía cuando se sentaron las bases de la asignatura en un primer momento antes de ser totalmente desvirtuada por la furiosa reacción del clero y sus monaguillos principalmente.

    El Humano nace social por su condición de primate pero el ciudadano se crea y su creación sistemática se debe de poner en marcha en el mismo momento en que pone el pie en el colegio. Por tanto este objetivo ya debería de estar cumplido antes de llegar al Bachillerato que, recordemos, es una etapa no obligatoria de la educación ¿o es que están exentos del segundo punto del artículo 27 o de la Historia de la Filosofía los que escojan la Formación Profesional al acabar la educación obligatoria?.

    Un saludo.

    • Eduardo Valdelomar
      Eduardo Valdelomar Dice:

      Gracias por su comentario, Marco Antonio. Debo decirle que no estoy en absoluto de acuerdo con la idea de que el adoctrinamiento sea ni útil, ni bueno. No creo que la “Formación del Espíritu Nacional” haya dado en España los frutos que el franquismo esperaba: si me apura, habría logrado el efecto opuesto.

      Al contrario, la virtud de la Historia de la Filosofía consiste en explicar al alumno cómo ha evolucionado el pensamiento humano, sin decantarse por ninguna ideología completa. Mucho mejor que “adoctrinar” a los chicos sobre las virtudes de la democracia, es mostrarle las alternativas que se han ideado a lo largo del tiempo, y los resultados que ofrecieron.

    • Antonio
      Antonio Dice:

      Cito: “Lo que sí que debería ser el objetivo de la educación es el adoctrinamiento en ciertos valores que han de ser comunes puesto que vivimos y convivimos en sociedad y ése era precisamente el objetivo de la Educación para la Ciudadanía cuando se sentaron las bases de la asignatura en un primer momento antes de ser totalmente desvirtuada por la furiosa reacción del clero y sus monaguillos principalmente.”

      Es usted peor que el clero (ente que me horripila). Es tanto o más autoritario. Y la Educación para la Ciudadanía, técnicamente, profesionalmente, no era una asignatura. Era una tomadura de pelo. Un camelo, Para tirios y para troyanos.
      Da usted miedo.

  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    La degradación del sistema educativo es un fenómeno generalizado en Occidente. Viví el sistema USA en los 70, –copiado hoy como papanatas por Europa–, cuando ya muchos americanos se llevaban las manos a la cabeza de lo que allí pasaba.

    El caso español es un caso particular de un fenómeno propio de nuestro entorno cultural. Simplemente lo hacemos peor. Como el paro y las Autoctonías.

    Esto no se quiere analizar seriamente pero el sistema educativo de occidente es regresivo –francamente malo– y masificador en la peor acepción de la palabra. Ahora, en esta coyuntura, camina hacia la estratificación del conocimiento en función de la renta familiar. ¿Las “élites” del futuro serán “de pago” o de “enchufe”?.

    Pero no es que el sistema sea “malo” en su supuesta función educativa sino que “es malo” hasta como “aparcamiento” temporal o como “campo de adoctrinamiento identitario”.
    Hablando en plata: Está hecho por el enemigo.

    Podría parecer que hay excepciones pero, si se analizan de cerca, caso de Finlandia, vemos que son, simplemente, un poco menos malos en el mismo proceso de deterioro.

    No es momento de analizar las causas, ni me tranquiliza lo que creo que quiere decir Mercedes –que como los únicos que han legislado han sido los Socialistas no podemos meter al PP en el mismo saco–.
    El PP ha podido legislar (Aznar esperó 4 añitos y fue lo último que hizo y a medias).
    Además en numerosos lugares tampoco han frenado el deterioro ni evitado caer en el papanatismo generalizado.
    Y si no estaban de acuerdo habrían podido montar pollos en el parlamento o en la calle al respecto.
    No han movido un dedo.

    Volviendo a la cita de Franco – del post de Mercedes– creo que entonces hubo al menos dos grandes planes de Educación, los anteriores al mío (supongo que arrastrado de la República) y los que comenzamos el Bachiller en 1957.

    Mi promoción fue la primera que a los 10 años comenzaba entonces 1º de bachiller.
    Nosotros ya salimos bastante peor que los anteriores, los del célebre “examen de estado”, capaces de disertar oralmente a los 16/17 años en latín y con un bachiller que, como los Gymnasien alemanes, los grandes Lycées o las mejores escuelas privadas inglesas -Public Schools-, hacía casi innecesario ir a la universidad para ser alguien con criterio toda su vida.

    No lo cito para ponerlo como ejemplo, –no procedería– sino para recapacitar en que hoy a los 23 años un joven universitario está mucho peor preparado que aquellos chicos a los 17.

    Y esto, creo, es un punto de partida para cualquier análisis que no admite excusas de los Gobernantes que lo han producido y ahora tratan de culpar a “las familias” o “al viento”.

    Saludos

  7. Marco Antonio
    Marco Antonio Dice:

    La Historia de la Filosofía es algo muy amplio y usted la está reduciendo a unos campos muy concretos como la Filosofía política o la Filosofía del Derecho.

    Desde luego que debe haber una asignatura que contenga la explicación del origen y el desarrollo de la democracia o los derechos humanos pero no considero más importante ese conocimiento que el origen y el desarrollo de la numeración decimal o la evolución biológica. Además esas explicaciones deben ser asépticas y rigurosas pero en una educación de calidad, ya sea pública o privada, debe ir más allá de la mera exposición aséptica de hechos y conocimientos. Se tiene que decantar. Tiene que decantarse por la tolerancia frente a la intolerancia, por la argumentación racional frente al dogmatismo, por el pensamiento crítico frente a la superstición, por el respeto a los derechos y a la libertad individual frente a la imposición.

    Gracias a usted por su respuesta.

    • Eduardo Valdelomar
      Eduardo Valdelomar Dice:

      Debo aclarar que no pretendo que la enseñanza de la filosofía se límite al ámbito de la política y el derecho: he hecho hincapié en esos aspectos por ser mencionados específicamente en la Constitución. Por lo demás, creo que debe ser el alumno el que alcance sus propias conclusiones. Si se explican adecuada y plenamente las bases, los desarrollos y las consecuencias del fascismo, el comunismo y la democracia en el S.XX , no creo que sea necesario explicar cual de los tres sistemas es mejor.

  8. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Lo que sigue es lo que recuerdo de una conversación que escuché hace muchos años en el comedor de un hotel cercano al Congreso mientras charlaba con mi amigo Enric, que en paz descanse.
    Con otras palabras el fondo era el que emerge.
    Enric era un excelente conversador, lleno de entusiasmo y en la mesa de al lado se estaba produciendo el siguiente diálogo que cualquier español de más de cuarentay cinco años reconoce y entiende.

    –Oye, que toda esta gente se va a ir al paro en cuanto salgan del colegio ¿Qué hacemos?
    –¿Cuántos salen cada año?
    –Unos 400,000.
    — ¿Tantos? Son muchos. En las aceras del INEM se van a notar ¿Qué podemos hacer?
    –Pues tuvimos una gran idea. Les añadimos dos años en el colegio. Si antes salían con 15 o 16 ahora saldrán con 17 o 18.
    –No está mal. Así nos ahorramos ver a 800,000 chicos en las colas del INEM que se nota mucho. ¿Y cuando les toque salir de la universidad?
    –Bueno, ya estamos pensando en eso. Les reduciremos la exigencia de la licenciatura, será más cortita y les metemos otro par de añitos y le llamamos Master. “Maestro”.
    –¿Maestro? suena bien. Oye, y ¿no se dará cuenta la gente de que les estamos robando cuatro años de su vida para saber lo mismo que sabía la generación de sus padres con cuatro años menos?
    –¿Lo mismo? Estás de coña. Mucho menos, hombre. Pero no te preocupes, tenemos un plan. Hay un diputado joven que ya anda diciendo que él puede perfectamente gobernar con chicos salidos de este sistema. Bueno, “chicos y chicas”, que es como le gusta decirlo.
    — No sé quién es.
    — Este llegará a secretario general. Tiene en su programa dejar pasar de curso con 4 suspensas y convertir a España en el Paraíso de la ImásD. La cuadratura del círculo.

    Más o menos, así fue y así pasó.

  9. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Bienvenido Eduardo al blog aunque seas ingeniero industrial..:-) Y gracias por tu interesante reflexión sobre uno de los problemas más graves que tiene la sociedad española. Quizá una de las cosas que más me asustan es que estando la educación en España como está tengamos debates en el Parlamento sobre toros, inmersión y clases de religión. Sinceramente, cada vez más cerca de Sopa de Ganso pero sin la gracia de Groucho Marx.

    • Eduardo Valdelomar
      Eduardo Valdelomar Dice:

      Gracias por tu bienvenida, Isabel. Me siento verdaderamente honrado por participar en un blog del nivel de “¿Hay Derecho?” y valoro muy especialmente la amplitud de miras que supone incluir opiniones procedentes de sectores profesionales no directamente vinculados con el derecho (del que, por otra parte, nadie debería sentirse demasiado “lejos”).

      En mi opinión, este blog es una prueba más de las extraordinarias capacidades que hay en nuestro país y que, lamentablemente, no alcanzan fácilmente el nivel de inluencia política, económica y social que merecen.

  10. Juan Laguna
    Juan Laguna Dice:

    Estimados amigos: Sin entrar en disquisiciones sobre el contenido específico del sistema educativo, me permito felicitar al ministro Wert por ser capaz de afrontar algo tan ineludible como el caos educativo existente. No es cuestión de transmitir ideologías, sino de cargar nuestro bagaje personal con conocimientos de toda índole para tener nuestra ideología, criterio e ideas propias basadas en nuestro crecimiento como personas, en lugar de ir arrastrando las consignas que desde “tirios y troyanos” se nos quieren imponer aprovechando la ignorancia y la falta de preparación de amplias mayorías. Nos han impuesto modelos educativos infantiles en unas ocasiones (de hecho estamos jugando con las “maquinitas” hasta la madurez -cuando nos llega-) y, en otras, orientados únicamente a lo que algunos consideran “excelencia” y no pasa de ser un simple entrenamiento para producir y consumir lo que sea. Cuando una sociedad se decanta por la violencia en las películas, por lo cutre en la Tv y por la tutela permanente en lo político, hay algo muy grave en esa sociedad de la que salen después las corrupciones y las crisis provocadas por ellas. Un saludo.

    • Eduardo Valdelomar
      Eduardo Valdelomar Dice:

      Puedo asegurarle que estaré encantado de unirme a su felicitación al ministro Wert si se resuelven las carencias que presenta este borrador. Sin embargo, no podemos hablar de “cargar nuestro bagaje personal con conocimientos de toda índole” si suprimimos del temario la historia de la filosofía : de hecho, este sería un duro golpe contra “nuestro crecimiento como personas”. Rectificar es de sabios: esperemos que Wert dé muestras de serlo.

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