Lecciones de Harvard. La formación en nuestra Universidad

En el pasado mes de septiembre tuve la fortuna de asistir al congreso anual Harvard-Complutense que el Departamento de Derecho Mercantil de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, junto con el Real Colegio Complutense y la Universidad de Harvard, organiza en las instalaciones de la Law School de esta última. Fue muy interesante para mí preparar y exponer allí, en ese fabuloso centro académico, una lecture sobre el arbitraje y la mediación en el comercio internacional. Lo mismo que conocer “in situ” las instalaciones, el campus y su sistema formativo. Pero quizá lo más valioso de todo fueron las cuatro lectures de prestigiosos profesores de la Universidad a las que tuve la oportunidad de asistir.

 

Tuve así conocimiento directo del mejor sistema educativo universitario del mundo, nacido allí y exportado luego en parte a otras muchas universidades de todos los continentes. Entonces y después he planteado a diversos profesores universitarios españoles, o incluso a alumnos, el por qué todas las universidades españolas, hasta donde llegan mis conocimientos, han sido refractarias a introducir este sistema que tan eficaz se ha demostrado. La respuesta, incluso entre los que conocen y admiran este sistema, ha sido frecuentemente que tal cosa no sería posible en España. Este post me da la oportunidad de compartir algunas reflexiones sobre la enseñanza universitaria española en general, y la del Derecho en particular.

 

El “sistema Harvard” de enseñanza. Una clase.

 

Lo mejor para conocerlo puede ser referir una de las clases, tal vez la que más me gustó, la que nos dio el profesor de “Law & Business” de origen indio, Guhan Subramanian.

 

La clase consistía en el análisis de diversos casos. De todos ellos se nos había enviado previa documentación y debíamos llevarla estudiada y analizada. En uno de ellos, por ejemplo, la documentación consistía en las noticias reales aparecidas en ediciones electrónicas de periódicos económicos sobre un caso de posibles sobornos de una importante empresa comercial norteamericana para favorecer su expansión en México. Allí nos enteramos que la legislación norteamericana persigue y sanciona esta forma de corrupción a las autoridades, no sólo cuando tiene lugar en los Estados Unidos, sino incluso cuando las empresas norteamericanas utilizan este “instrumento” en el extranjero. No me cabe duda de que esta amplia consideración de la responsabilidad de los individuos y empresas, paralela a la confianza que “de entrada” se concede a los integrantes de la sociedad civil, y que tiene su origen probablemente en su originario espíritu protestante, tiene mucho que ver con el grado de desarrollo económico alcanzado por esta nación.

 

La clase, debidamente preparada por los que éramos alumnos, rápidamente empezó a ser participativa. Se disputaba, sobre todo, si los Administradores de la empresa matriz en los Estados Unidos, que además habían cambiado a lo largo del periodo en el que se produjeron los sobornos, sabían o habrían tenido la obligación de conocerlos aplicando la debida diligencia exigida por el caso. Sin embargo, en un momento dado, el professor nos animó a profundizar en los antecedentes, para luego plantearnos una cuestión trascendente: si no había responsabilidad en la elaboración de un plan de expansión y apertura de centros en tan poco tiempo. Si un exigible conocimiento de la situación de hecho en México pasaba por haber sabido que la realización de ese plan con esos objetivos temporales era imposible sin acudir a sobornos. Y si los responsables en México de tal expansión no se habían forzado a utilizarlos para poder cumplirlos.

 

Un análisis interesante, por tanto, del posible alcance de la responsabilidad de los administradores, que partíadel conocimiento de la teoría y del caso por los alumnos, en que los alumnos participaron y aprendieron mucho. Algo que no existe en las Facultades de Derecho en España.

 

Las causas de nuestra resistencia a incorporar estos sistemas.

 

La cuestión es la siguiente: si este sistema de preparación previa de la clase por los alumnos, tanto desde el punto teórico como práctico, se ha revelado tan eficiente en resultados, tan estimulante para los alumnos, y no supone especiales costes, pues incluso las clases al ser tan provechosas pueden reducirse en número: ¿Por qué la Universidad española, al contrario de otras muchas, no ha sido capaz de adoptarlo? ¿Por qué nuestro sistema castizo en el que el profesor cuenta la materia a una audiencia virgen en ella, de alumnos aburridos e incapaces de sacar el provecho debido, a pesar de la reforma de Bolonia, muestra tanta resistencia al cambio?

 

Son varias las posibles respuestas que he ido recogiendo. Éstas son algunas de ellas:

 

-“El sistema del caso es adecuado para el Dº anglosajón, basado en precedentes jurisprudenciales, pero no para nuestro sistema latino-germánico que tiene como fundamental fuente la ley”. No creo que este argumento pueda sostenerse. La diversidad de fuentes sólo afecta a lo que el alumno debe preparar, no a la virtud de esa previa preparación. Tengo un hijo estudiando en una universidad suiza y simplemente no concibe no preparar previamente las clases, incluso las de Derecho. En innumerables universidades con un sistema legal semejante al nuestro se exige a los alumnos esta preparación previa.

 

-“Los alumnos llegan tan mal preparados y mentalizados de la educación secundaria que es imposible reconducirles por esa vía”. Tampoco creo admisible este argumento. El sistema general de educación secundaria norteamericano, que con auténtico y acrítico entusiasmo copiamos después en España y otros países europeos, es bastante deficiente. Y ello no impide a sus alumnos adaptarse a las nuevas exigencias de las universidades de prestigio. En realidad el alumno, por mucha tendencia al mínimo esfuerzo que tenga, siempre va a adaptarse a lo que en cada caso le exijan. Pero hay que tener el coraje de exigirlo.

 

“Este sistema no es posible en nuestras masificadas facultades de Derecho”. Al margen de que no es un problema general, sí es cierto que los estudios de Derecho son como una especie de coche escoba para todos aquellos a los que, sin tener especial interés, una extraña inercia social les lleva a “tener” que ir a la Universidad. Sin entrar en este problema, que también y como casi todos podría tener solución, les puedo contar que en ciertas universidades centroeuropeas los primeros cursos son masivos y selectivos, y que eso no impide la exigencia de la preparación previa de la clase. Tal vez precisamente la falta de esa o de otras exigencias puede tener mucho que ver con esa masificación.

 

-Aún menos admisibles me parecen los que se amparan en la existencia de presuntas barreras culturales. Tales argumentos me huelen a racismo, y los creo contrarios al concepto mismo de “Universidad”. Si hemos conseguido manejar ordenadores, construir trenes de alta velocidad e incluso dejar de fumar en los bares, ninguna mejora en sistemas de enseñanza debe ser para nuestras Universidades inaccesible.

 

Las verdaderas razones pueden estar más bien en prejuicios y mecanismos de resistencia a los cambios que se estudian en psicología social.

 

La teoría de la “disonancia cognitiva” (Fertinger, 1957) considera que para evitar la incongruencia entre ideas y actos, que nos resulta molesta, se tiende por ser más fácil y cómodo más a modificar las ideas que las conductas. Si los docentes y los dirigentes de la Universidad admitieran que se puede cambiar para mejorar el sistema de enseñanza, ello les llevaría a admitir lo inapropiado de no haberlo hecho antes y haber seguido rutinariamente con un sistema peor. Ante la dificultad de aceptar estaidea se prefiere encontrar justificaciones que explican el mantenimiento de lo tradicional.

 

La teoría del análisis atributivo (Ben) considera que las ideas sobre una determinada situación se construyen de una forma muy subjetiva, en virtud de cómo se siente en ella el individuo. Quien se sienta cómodo y seguro en su rutina docente tradicional será reacio a novedades que puedan poner esa situación en riesgo.

 

Estos anclajes conservadores se refuerzan además por la presión grupal, que favorece la homogeneidad de respuesta. Ante la nuevas propuestas se comparten, expanden y cultivan críticas y recelos. Y las personas de más edad, que pueden ser más resistentes a los cambios, frecuentemente actúan por su prestigio como modelos y guías de opinión.

 

Aunque estos prejuicios se dan incluso en el mundo profesional (basta ver la dificultad de muchos operadores jurídicos para aceptar soluciones nuevas y eficaces, como la mediación), sin duda se ven potenciados en ámbitos públicos por su específico sistema de incentivos y responsabilidades. La tal vez excesiva funcionarización de nuestra Universidad pública, a salvo hasta hoy de las amenazas de la competencia, y controlada además por grupos cerrados oligopolistas liberados de cualquier rendición de cuentas al amparo del mito de la autonomía universitaria, son factores que refuerzan el actual e ineficiente status quo. El mérito como criterio de valoración del docente se ha difuminado, y la movilidad del profesorado entre diversas universidades se ha reducido al mínimo. Nada de todo esto impulsa la excelencia.

 

¿Tiene solución esta situación?

 

Sin duda es la gran pregunta. Ciertamente, esa tendencia a la inmovilidad, esa actitud fatalista y resignada ante lo que hay aunque se considere malo, no es exclusiva de nuestra Universidad, sino que afecta a grandes sectores de la sociedad española. No hay más que ver, por ejemplo, tantos resultados electorales.

 

Pero también tenemos en nuestra sociedad y en nuestra Universidad elementos inconformistas y dinámicos. Gente que no se conforma con instalarse en la mediocridad y la rutina, y que aspira a la calidad e incluso a la excelencia. Las redes sociales, los medios y blogs en internet, y las ideas que bullen en ellos son un buen ejemplo de ello.

 

Sólo si estos elementos son capaces de cobrar suficiente protagonismo, si consiguen desarrollar ideas y proyectos que pongan de manifiesto que se pueden hacer mejor las cosas, que se puede escapar de la rutina y conseguir que profesores y alumnos se involucren en una dinámica diferente y estimulante. Si se consigue por esta vía empezar a cambiar el sistema de incentivos y crear un verdadero y justificado “orgullo de Universidad”. Aunque ese cambio comience sólo en unos pocos departamentos y universidades. Y si se rompen así los prejuicios y los anclajes a la mediocridad. Sólo en este caso las Universidades españolas, y dentro de ellas el estudio del Derecho, tendrán la posibilidad de alcanzar un rango internacional de calidad.

 

52 comentarios
  1. Iñaki
    Iñaki Dice:

    En Universidades de no tan alto nivel como el de Harvard, se usa en los EE.UU. el sistema de enseñanza basado en los “concept tests”. En esencia , consiste en que los alumnos deben prepararse la lección que explicará el pofesor cada día. Esa preparación previa exige leerse los típicos manuales, evitando así que el profesor pierda el tiempo en clase repitiendo lo que cualquiera puede leerse en un buen manual.

    El tiempo de clase no consiste en una explicación oral del profesor, en la que los alumnos callan y están pasivos. Todo lo contrario. El profesor lleva preparados varios “concept tests” – cuestiones de concepto -, que va desgranando a lo largo de toda la clase. La explicación y aclaración de conceptos ocupa así el 100% del tiempo de clase.

    ¿Cómo funciona esto? Para cada concepto a explicar, el profesor comienza lanzando una pregunta sobre dicho concepto. Luego les concede tiempo a sus alumnos para que se piensen una respuesta.Para ello, los alumnos se reúnen en pequeños grupos , de cinco por ejemplo, que preparan sus respuestas. A continuación cada grupo expone su opinión o respuesta, y se entabla una discusión entre los diferentes grupos, con réplicas y explicaciones mutuas, de forma que todos puedan argumentar sus ideas.

    Finalmente, el profesor resume todo, y expone su posición. Luego se da paso al siguiente concepto…

    Lo importante en la educación es entender los conceptos , y no aprenderse de memoria textos legislativos, pues éstos pueden sufrir modificaciones, mientras que los conceptos nunca cambian…Los alemanes lo tienen muy claro, con su insistencia en los conceptos – Begriffe -.

    Esto se podría complementar después con el famoso método del “caso.” Pero lo primero y previo es tener claros los conceptos, porque son la herramienta para poder analizar bien cualquier caso.

  2. Luis Lapiedra
    Luis Lapiedra Dice:

    Enhorabuena por la excelente entrada.
    Es cierto que, cuando nuestras conductas no coinciden con nuestras ideas, es mas facil cambiar estas; pero me parece que las verdaderas razones para que el sistema de las universidades yanquis no se intente aplicar en España, es que ni el alumno ni el profesor se pueden ‘esconder’. Ambos tienen que trabajar. He tenido dos hijos estudiando en universidades de ese pais, en los dos niveles college y school, y en ambos casos la exigencia de trabajo frente al alumno era muy alta, continua y reiterada; correlativa y logicamente la exigencia para el trabajo del profesor tenia esas mismas caracteristicas. Por cierto solo me refiero al plano de la enseñanza no al de la investigacion. En fin que me parece que el verdadero motivo es mas bien la falta de competencia, la no rendicion de cuentas y el mito de la autonomia.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Estimado Luis,

      Desde luego que lo que subyace en la crítica del sistema que trata de hacer el post es una denuncia de la pereza, no sólo mental. Pero la pereza sólo sobrevide en determinados entornos que la permiten. Desde luego que la endogamia y falta de competencia favorecen ese entorno. Pero a su vez éstas están amparadas por la falta de rendición de cuentas que ha traído consigo esa interpretación deformada de la autonomía universitaria.
      Muchas gracias por tu aportación. Y Feliz 2013.

  3. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Estimado don Fernando:

    Gracias por compartir con nosotros estas experiencias y reflexiones.

    Pero permítame decirle que la Harvard Law School no es quizás un elemento muy representativo del conjunto del sistema universitario de los EE.UU.

    Si alguien está interesado en el tema le sugiero que lea el libro de Arum y Roksa “Academically Adrift: Limited Learning on College Campuses”; y podrá comprobar -a partir de los datos de un sólido estudio cuantitativo- que en todas partes, incluso en el centro del Imperio, cuecen habas.

    Y si alguien no tiene tiempo de leerlo, se lo resumo: se demuestra empíricamente que la mayoría de los estudiantes, durante su estancia en la universidad, no mejoran sus competencias generales: pensamiento crítico, capacidad de análisis, …

    Feliz Año Nuevo a todos, y especialmente a los editores y colaboradores de esta magnífica bitácora.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Gracias Cvm Privilegio.
      No he dicho que en USA todas las universidades sean excelentes. Ni tampoco probablemente lo podrían ser aquí, máxime cuando hay demasiadas. Lo que me gustaría es que unas poquitas de ellas tuvieran aspiraciones de excelencia. Y para ello me permito (algún comentarista estima que temerariamente) a hacer alguna sugerencia para ello.
      Un abrazo y feliz 2013

  4. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    El sistema de selección del profesorado universitario debe reformarse de raíz, erigiéndose como una vía reglada y sujeta a los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad, libre concurrencia y publicidad, según se desprende de los artículos 23 y 103 de la Constitución.

    Actualmente es un sistema endogámico y de cooptación, donde prevalece el nepotismo y el clientelismo más absolutos, pues los tribunales de oposición aprueban a aquél que el catedrático ha propuesto, que de ordinario no es el candidato más idóneo sino el más apoyado, y los demás miembros del tribunal “ad hoc” le respaldan pues “hoy por mí, mañana por ti” (sistema selectivo de cooptación).

    Es notable que existe mucha más objetividad, pureza, rigor y control en el acceso al profesorado de institutos e incluso de colegios de enseñanza primaria que en el acceso a la docencia universitaria. ¿Cómo puede ser esto?

    Y claro, la calidad de la enseñanza universitaria sufre las consecuencias, pues en la Universidad española abundan los profesores incapaces e infradotados, que han accedido a la docencia universitaria sólo por su relación de amiguismo o de parentesco u otras razones más inconfesables respecto de los catedráticos de Universidad.

    El sistema de acceso a la docencia universitaria debe ser mediante oposición libre y con un temario, al modo de las grandes oposiciones para los cuerpos superiores jurídicos y económicos del Estado. Sólo así se garantizará que los profesores universitarios son profesionales de la máxima cualificación. Sólo así la universidad española podrá alcanzar el prestigio del que hoy carece totalmente.

    • Eduardo
      Eduardo Dice:

      Lo siento, pero pensar que un profesor universitario ha de aprobar un temario de oposiciones no tiene sentido ninguno, si se aspira a un profesorado activo, investigador, preocupado por la docencia y por estimular a sus alumnos. Por otra parte, el sistema actual se decide en la fase nacional de acreditación, quedando la oposición como trámite final en el que en un porcentaje elevadísimo sólo hay un candidato (previamente acreditado). El sistema tiene muchos defectos, pero no funciona como Vd. describe

  5. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Por si os sirven 20 años de docencia en la Universidad pública y privada y en varios masters: 1/ en España hay 76 Facultades de Jurisprudencia (mal llamadas de Derecho) entre públicas y privadas. 2/ Los criterios de acceso sólo son exigentes en algunas Universidades privadas, en las públicas sólo para las “dobles titulaciones”. 3/ El nivel de exigencia, incluso en algunas Facultades privadas es muy bajo, cuando se intenta situar en un nivel mínimo, las presiones del Decano, la Junta, el Departamento y los alumnos se multiplican.4/ El sistema administrativo no permite la contratación y movilidad del profesorado en virtud de su talento( no podríamos tener un profesor hindú, por ejemplo) pero el viejo sistema de oposiciones, que garantizaba cierto rigor, ya no existe, se ha sustituido (y hay doctrina del TC al respecto) por la endogamia. 4/ Los alumnos no preparar los casos prácticos. De clases de 75 alumnos (hablo de un centro de élite privado, no de la Complutense), 10 preparaban el caso, los demás, no. 5/ Impartir lecciones por el método del caso sin que los alumnos lo preparen es, simple y llanamente, imposible. 7/ El profesor examina a los alumnos, con lo cual no le examina a él del Departamento. Es imposible conseguir un sistema armonizado, los profesores se amparan en la “libertad de cátedra” aunque también hay dpctrina del TC indicando que establecer sistema comunes de examen y evaluación no es contrario a dicha libertad. He escuchado a colegas dictar artículos de la Ley Cambiaria sin que los alumnos se fueran de clase en honor, al menos a Gutemberg. Tengo a gala que los míos, retirado yo a mis cuarteles de invierno, aún me escribe y me llaman, pero mucho me temo que las concepciones sociológicas y la falta de responsabilidad personal no permiten ser optimistas. España tiene cuatro escuelas de negocios entre las mejores del mundo y ninguna Universidad. ¿Se puede cambar? Sí, claro, también Hércules venció a los Titanes…Mi reflexión fue esta: siendo la Universidad mi vocación auténtica, no el ejercicio libre, no he alcanzado los niveles que debo exigirme a mi mismo (a mi no me han llamado de Harvard, por ejemplo) y Bolonia destruye toda esperanza de formación jurídica seria. Cuando queráis fundamos una Facultad de Jurisprudencia seria o reformamos una existente, ya veréis lo que nos pasa.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Muy interesante todo lo que cuentas, Jesús. Seguro que te daría para uno o varios posts, a lo que te animo.
      Estimo que un centro universitario de excelencia no debería tener problema en exigir la preparación previa de las clases. Si algún alumno no lo cumple, simplemente se le suspende. Pero parece que lo que falta, por lo que dices, es esa vocación de excelencia, ¿No?
      Gracias en todo caso por compartir esa experiencia y tu frustracion.

  6. Ignacio Alonso
    Ignacio Alonso Dice:

    Muchas gracias por este último comentario del año. Lo tomo como acicate ante la perspectiva del comienzo del segundo cuatrimestre en el que tendré que impartir mi curso de derecho mercantil a alumnos de ADE. En el mejor de los casos se mantendrán en silencio y lamentablemente muy pasivos. E
    n los años que llevo luchando intentando aplicar algo que se parezca a lo descrito, favoreciendo la participación y su interés, además de la inercia propia y esperada del estudiante me encuentro no pocas veces con la dificultad de su deficiente preparacion (véase un triste ejemplo: http://ignacioalonsom.wordpress.com/2012/07/09/exhoneramos-las-faltas-de-hortografia-que-hayan-en-los-examenes/) y la resistencia y la de una institución a veces más preocupada por formalismos administrativos que de la docencia. Los recortes y las dificultades generales no ayudan tampoco mucho. Pero seguiremos.

    De nuevo mi agradecimiento y mis mejores deseos y compromiso para el año que empieza.

  7. Quasimontoro
    Quasimontoro Dice:

    Fernando,

    Muy lejos de defender el estatus quo, pero una golondrina no hace verano y una clase de un profesor de Harvard no me dice cómo reformar todas las universidades del Planeta Tierra.

    Para una conversación seria sobre el tema universitario, sugiero:

    1. Diagnosticar bien las deficiencias de la educación universitaria en España distinguiendo claramente pregrado y los varios postgrados, recordando que el grado de maduración de jóvenes de 18 años (además de las graves deficiencias y diferencias en su educación formal previa) es muy distinto del de jóvenes de más de 22 años. (Nota: recordar que en EEUU la carrera de derecho es postgrado).

    2. Evaluar el gran debate sobre la educación universitaria en EEUU y en particular en las facultades de derecho –por ejemplo, se puede empezar leyendo (ver además sitios donde se discuten estos libros)

    http://www.amazon.com/Higher-Education-Bubble-Encounter-Broadside/dp/1594036659

    http://www.amazon.com/Failing-Schools-Chicago-Series-Society/dp/0226923614/ref=pd_sim_b_6

    y también entrar en el blog (indico solo posts relacionados con economía de la educación)

    http://econlog.econlib.org/archives/economics_of_education/

    donde Bryan Caplan presenta ideas que desarrollará en su nuevo libro The Case Against Education.

    Feliz 2013 para todos.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Estimado Quasimontoro,

      Lejos de mí la intención de decir cómo reformar todas las universidades del planeta. Sólo me he referido a un aspecto muy concreto, aunque muy importante: la preparación previa de las clases por los alumnos (y, por supuesto, profesores). Veo que le parece una temeridad entrar a opinar sobre ello sin haberme leído primero unos cuantos sesudos tratados. Bueno, tal vez esa temeridad sea un rasgo más de mi inconformismo. Sirva al menos para compensar tanto exceso de prudencia como suele verse en este ámbito. Que podría confundirse siendo malpensado con conformismo, o con puro instinto de supervivencia y progreso dentro del sistema. Y sin tener en cuenta el interés general.
      Yo, no obstante, tengo que discrepar. Para defender la preparación previa de las clases, que permite un enfoque más práctico de éstas, no hacen falta tantas lecturas, sino sólo un poquito, muy poquito, de sentido común. Sin perjuicio del seguro interés de esas lecturas que nos recomienda.
      Un saludo y feliz 2013

    • Quasimontoro
      Quasimontoro Dice:

      Fernando,

      Me tranquiliza saber que sus pretensiones están limitadas a la buena preparación de las clases por los alumnos. En mi experiencia de más de 40 años de enseñar en programas de postgrado en varios países –incluyendo economía en programas de postgrado para abogados especializados en derecho mercantil– y en mis varias experiencias como alumno de postgrado en economía y en derecho, la respuesta a su pregunta específica es que depende de si el postgrado es full-time o part-time. En programas part-time un profesor no puede pedir a los alumnos que preparen las clases como si fueran full-time porque no dispone del tiempo y peor todavía los alumnos part-time tienen otras preocupaciones profesionales, personales y familiares que terminan dejando poco tiempo para el estudio. Por favor, no saque conclusiones de experiencias con postgrados full-time para otros programas de estudios, en particular programas de pregrado y programas part-time.

    • Quasimontoro
      Quasimontoro Dice:

      Fernando,

      Mi último comentario lo escribí apresurado porque debí atender una emergencia. Espero que se entienda mi punto y dado que he repetido dos veces la misma idea, le aclaro que la segunda vez tenía en mente la capacidad de atención y no el tiempo de los alumnos part-time.

      Para aquellos que gustan de ideas que funcionan les cuento que en mis cursos de economía para el Postrgado en Derecho Comercial de la P. Universidad Católica de Chile y dados los problemas de tiempo y atención a que me referí antes, utilizaba novelas para introducir conceptos y principios que debían ser leídas antes de clase. Hay muchas novelas que sirven para ese propósito pero si profesores de economía quieren experimentar les recomiendo comenzar con Pantaleón y las Visitadoras, la conocida novela de M. Vargas Llosa (acompañar la lectura con la segunda película basada en la novela).

      Como regalo de Reyes recomiendo la lectura de este post y los comentarios de los lectores –es sobre la transparencia en EEUU:

      http://www.althouse.blogspot.com/2012/12/whats-happening-to-hillary-only-clod.html

      Ann Althouse es profesora de Derecho en la U. de Wisconsin-Madison.

  8. BLANCA VILLANUEVA
    BLANCA VILLANUEVA Dice:

    Muchas gracias, Fernando, por un post tan interesante como real. Verdaderamente, el Seminario permite observar cómo son las clases de los Profesores de aquella Universidad y todas las oportunidades que ésta ofrece.

    Yo sí soy partidaria de la posibilidad de cambio (quizá pueda ser demasiado optimista). Como pasa con todo, la transición en el sistema educativo sería complicada y costaría adaptarse a ella, pero con esfuerzo se conseguiría. La pregunta es si realmente TODOS queremos esforzarnos…

    Tampoco soy partidaria de echar la culpa a los alumnos con las frases de: “cada año son peores, cada año saben menos, etc”. Creo que en la Universidad española hay gente buena y gente mala, como en todos lados. No pienso que las personas que estudian en las Universidades americanas sean más listas que el resto y que, por eso, con ellos ese sistema sea posible. Si se consigue algo de motivación en las aulas de la Universidad española, los alumnos serían los principales interesados en este sistema.

    De nuevo, gracias por el brillante post.

  9. Matilde Cuena
    Matilde Cuena Dice:

    Enhorabuena por el post Fernando. Las diferencias entre las universidades americanas y españoles no se centran solo en cuestiones metodologicas. De hecho, no explicar cuestiones basicas sino solo problemas y partir de supuestos practicos es algo que aqui también se hace aunque no con el glamour y resultados de Harvard. Para comparar los sistemas hay que tener en cuenta otros factores. El numero de asignaturas por curso es menor en USA que en España. Aquí tenemos incluso dobles licenciaturas en las que los alumnos tienen aproximadamente 12 asignaturas por curso. Esto es una barbaridad. No pueden profundizar seriamente en ninguna. Saben “pildoritas” de todo y eso que interés no les falta y son buenos alumnos, pero tienen imposibilidad material.
    Por otro lado la aquí la “calidad docente” es poco valorada a efectos curriculares. Los quinquenios de docencia se otorgan automaticamente, por el transcurso del tiempo…. Y eso es demencial. Aqui da igual cómo des las clases. No hay criterios discriminatorios de calidad. Tiene más peso la investigación. El profesor en España tiene poco estimulo a la calidad docente. Si vocacionalmente te entregas, lo bueno es que el alumno te lo agradece y con eso hay que conformarse (que no es poco) porque el sistema no lo valora. De hecho la realización de encuestas de calidad del profesorado es voluntaria. En definitiva, no es solo una diferencia de método, sino de sistema educatvo en su conjunto y de mentalidad. Es preciso un control de calidad del docente y de los alumnos que entran en la universidad, y que el esfuerzo de los alumnos por comprender y razonar se trabaje desde el bachillerato.
    Un saludo y Feliz año a todos.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Gracias, Matilde. Efectivamente el tema da para mucho. Los que te conocemos estamos seguros de que tus clases deben ser un suténtico ejemplo, probablemente no reconocido. Felicidades también por el valor con el que, como siempre, expones tus opiniones.

  10. Luis Villameriel
    Luis Villameriel Dice:

    Cuando cursé la licenciatura de Derecho, nos recomendaron utilizar el tratado de José Castán para preparar las asignaturas de Derecho Civil. Nuestros profesores nos avisaron de que “el Castán” tenía el gran mérito de que “respondía” al temario de notarías, de modo que si uno memorizaba “el Castán” a lo largo de los cuatro cursos de Civil, podía considerarse ya medio notario al terminar la carrera . La anécdota refleja el paradigma formativo de las enseñanzas jurídicas universitarias españolas. La licenciatura es una etapa formativa necesaria, pero es previa al momento de la verdadera excelencia, que es el ingreso en alguno de los grandes cuerpos jurídicos del Estado. Cuando nos quejábamos de la abundancia de exámenes orales en la licenciatura, nuestros profesores respondían que “así se acostumbran ustedes para cuando les toque cantar los temas” (salvo, añadían con sorna, que vayan a heredar el despacho de abogado de su padre, con lo cual se aliviarán de tener que opositar). De modo que los estudios universitarios de Derecho han estado siempre condicionados por el referente de que, en España, el verdadero gran jurista es el que termina la carrera, después se encierra (así como suena) unos cuantos años, memoriza muchos centenares de temas y reaparece transfigurado en juez, notario, letrado de Cortes o similar. Este paradigma ha condicionado como es lógico la etapa de formación universitaria (esencialmente orientada al aprendizaje memorístico del ordenamiento positivo) dado que entre nosotros lo verdaderamente relevante -el auténtico posgrado- era obtener un título de alto funcionario. Coincido con el autor del post en que el sistema académico es muy perfeccionable, pero, ¿seleccionaremos a los futuros notarios a través de un sistema de “lectures” o mantenemos nuestros 500? temas a cantar ante el Tribunal?

  11. Lexuri Olabarriaga Díaz
    Lexuri Olabarriaga Díaz Dice:

    Enhorabuena por el post, Fernando. Evidentemente, la enseñanza universitaria española es deficiente y ni siquiera el plan Bolonia parece que vaya a cambiar esa situación. La única esperanza que nos queda es el cambio de mentalidad de alumnos y profesores, especialmente de estos últimos, inculcando nuevas metas, premiando el mérito, el esfuerzo, viendo la excelencia no como un ideal sino como algo real, reconociendo la virtud del talento. Pero desgraciadamente, son muchos los que no se atreven -por pereza o vagueza- a dar un giro y tomar un nuevo rumbo en nuestra enseñanza universitaria. Como bien dice Ignacio Alonso en un comentario previo, son muchos los profesores que quieren cambiar ésto, pero parece que tendremos que conformarnos en que pasen los años y que los más mayores, que son más reacios a los cambios, dejen paso a las nuevas generaciones para que vayan introduciendo cambios (como el de los concept tests) y dando otra forma al sistema administrativo.

  12. Juan Jaime Cachazo Ibarreche
    Juan Jaime Cachazo Ibarreche Dice:

    Hola Fernando.
    Muchas gracias por compartir tu participación y conclusiones.
    Sugiero a los editores que al tema de la formación en las Facultades de Jurisprudencia (como las llama Jesús ) sea objeto en el blog de futuras aportaciones .
    Tanto el post tuyo como todos los comentarios , traen al debate abundantes ideas y experiencias que podrían verse expuestas más ampliamente .
    Durante mucho tiempo la enseñanza en este campo parece no haber sido otra cosa que un selectivo para opositores y , probablemente , eso ha sido un gran problema para quienes han elegido el camino del ejercicio libre .
    Por cierto Fernando , el supuesto al que te refieres ( sobornos de una importante empresa comercial norteamericana para favorecer su expansión en México ) me trae al recuerdo el film Syriana , dirigida por Stephen Gaghan. Si bien la película localiza esas manipulaciones en Oriente Medio (petróleo) , describe la participación en esa expansión de los directivos y asesores (abogados ) y , algunos de los temas que fueron objeto de discusión (sobornos , debida diligencia exigida por el caso, plan de expansión, …) forman parte de la caracterización de cada uno de los protagonistas .
    .
    Feliz año

  13. Helena Soleto
    Helena Soleto Dice:

    Querido Fernando y demás comentaristas;
    felicidades otra vez por vuestro blog, pero esta vez que te dedicas a la Universidad, he sentido la necesidad de lanzarme al ruedo, como otros compañeros. Soy profesora de derecho en la Carlos III (Universidad Pública entre las 25 mejores Universidades jóvenes del mundo) desde hace 18 años, he sido profesora visitante en Harvard en el Programa de Negociación, en el semestre de primavera de 2007, y allí conocí a Subramanian, que para mí es de los mejores profesores jóvenes. Sé que tu interés por la Universidad se aviva ahora que tus hijos tienen edad de merecer, y que te preocupa nuestra situación, y tienes razón en ello, pero la verdad es que hoy en día la Universidad pública, o, al menos, algunas universidades públicas, están al más alto nivel internacional, entre ellas la Pompeu Fabra, la UAB, la Autónoma de Madrid o la Carlos III, sobre todo en ámbitos como el derecho o la empresa. Muchos profesores usamos el método del caso, desde hace bastantes años, y metodologías muy modernas, que no conoces porque hace mucho tiempo que pasaste por la uni. Los profesores de Universidad somos contínuamente evaluados, y somos el estamento que más contacto tenemos con otros países, intentando la mejora contínua de nuestra labor. Esto, claramente, no se va a aplicar a la mayoría de los profesores de más de 50 años, pero sí a la mayoría de los más jóvenes. ¿Qué problemas más graves tenemos hoy en día? La falta de trabajo común con las Administraciones, la dificultad administrativa en la gestión de iniciativas y proyectos, la poca cooperación de ciertos funcionarios de administración… En cuanto a los alumnos, por mi parte estoy encantada con ellos y para nosotros es un honor poder colaborar en su formación, y como obstáculo principal que encontramos es su negatividad y poca seguridad en sí mismos, que vienen arrastrando por su formación en negativo desde la escuela infantil, pasando por primaria, secundaria y bachillerato. Es difícil impulsar a jóvenes en la innovación, el emprendimiento y la capacidad de competir con seguridad y tranquilidad cuando el sistema educativo español es tan negativo, tendente a la repetición de conocimientos y castración de la creatividad. Nuestra Universidad está al nivel, y más que al nivel internacional en muchos casos, seguiremos trabajando en ello, como decía aquél, pero por favor, hagamos algo con la educación anterior (probablemente, aquí me dirás, Fernando, que se me ha visto el plumero, dado que mis hijos están en esas fases, y, además, presentan dificultades educativas que el sistema no es capaz de asimilar). En fin, llegando al final de las 400 palabras disponibles me despido hasta el año que viene, y me propongo hacer, algún día, un post crítico con la Universidad, sin acritud. Besos. H

  14. Joaquín Noval
    Joaquín Noval Dice:

    Estimado Fernando:
    Chapó!! Tienes en mí a un fiel seguidor de tu blog a partir de ahora. El tema es interesantísimo y no tengo fundamento ni experiencia suficiente (sólo tres años de Asociado, aunque más de 20 como Abogado en ejercicio) para opinar sobre las causas.
    Lo que sí está claro es que hay que cambiar y que los alumnos lo agradecen. En este mi tercer año en como docente en la Universidad tengo un grupo magnífico, muy reducido, que cuando hemos hecho casos prácticos -que son más o menos obligatorios porque en el examen hay un caso práctico y si no se aprueba, no se aprueba el examen- ¡¡los traían preparados!! Y hacían preguntas inteligentes, que evidenciaban que se habían estudiado el tema y sabían la asignatura. Sólo quien sabe, duda. Lo normal es lo contrario: que nadie tenga dudas porque se han limitado a escuchar mi rollo, más o menos aderezado con experiencias y casos prácticos, pero “rollo” al fin y al cabo.
    Creo que los alumnos, al menos un porcentaje importante de ellos, demandan una enseñanza como la que reflejas en tu post. Y creo que debemos dársela. Tampoco nos debe costar tanto trabajo. Es cierto que la actividad docente no está bien pagada (y ni os cuento la de Asociado…) pero si no nos gusta, podemos dedicarnos a otra cosa. Si nos gusta, es nuestra obligación dar al alumno lo que éste demanda y convencerle de que tiene que “exprimirnos” día a día.
    No me enrollo más que es muy tarde y tenemos que preparar las uvas. Feliz entrada de año a todos y se despide de ti tu nuevo seguidor. Un cordial saludo

  15. Oliverio
    Oliverio Dice:

    Mi experiencia como padre, alumno,profesor en España y Usa me ha llevado a dos conclusiones:1) el nivel general,medio de los alumnos es muy similar y lamentable 2) el grado de confianza en si mismo del estudiante americano respecto al español es diez veces superior y consecuentemente son mucho mas participativos por que además el error no se considera un estigma.
    Los profesores trabajan esa confianza desde la escuela elemental y también en la familia claro está

  16. Eduarmen
    Eduarmen Dice:

    Querido Fernando:
    Interesantísima la discusión. Coincido plenamente contigo. En mi humilde opinión desde el punto de vista del alumno, tras mi paso por la Complutense y después por la Central London Politechnique. En la primera como alumno aburrido y en la segunda participando activamente llegué a la misma conclusión. Qué bien que tú le dediques tiempo y esfuerzo a plasmarlo aquí. Muy de acuerdo con Olivero también.
    Feluz año

  17. Fernando Rodríguez Prieto
    Fernando Rodríguez Prieto Dice:

    Gracias Teresa por tu contribución ¿Qué se podría hacer para estimular esa curiosidad e interés del alumno? A menudo la curiosidad surge de un suficiente conocimiento de la materia. También de sentirse retado. Sin duda el tema da para mucho.

  18. Fernando Gomez Pomar
    Fernando Gomez Pomar Dice:

    Muy interesante el debate. Como este semestre recién acabado he estado dando clase en la School of Law de la New York University (según los ránkings americanos, la 5 o 6 entre las Facultades de Derecho aquí; Harvard es la 2) tengo el contraste entre nuestras facultades de Derecho y las National Law Schools americanas muy cerca. En el editorial de Indret 4/2012 he puesto mas por extenso la comparación.
    En cuanto a docencia, lo mas relevante aquí es la libertad del profesor, unida a la importancia de la satisfacción del alumno ( a quienes el curso les cuesta mas de 50.000 $ solo en tuition, así que son, de verdad, clientes que pagan). El método del caso, inventado en Harvard (en la Law School, de ahí pasó a la Business School) se utliza sobre todo en las asignaturas “troncales”, de primer curso, que son muy pocas aquí: constitucional, penal, procedimiento civil, propiedad, contratos y responsabilidad por daños, básicamente. En las demás, generalmente cada profesor hace lo que cree mejor, y con frecuencia, dada la naturaleza de la asignatura (más analítica, o de lecturas y no de casos) se sigue un sistema diferente al del caso, aunque este también se emplea muy a menudo. Lo que si es cierto es que el Decano se toma muy en serio las evaluaciones de los alumnos y cómo de motivados se han sentido por la docencia de cada profesor. Pero imponer un sistema único, como hemos hecho en España con Bolonia, aquí sería rigurosamente impensable. Cada profesor es responsable y decide por si mismo, eso si, asumiendo que si no funciona, tendrá que cambiar las cosas de forma eficaz, pues de lo contrario se arriesga a que le bajen el sueldo o, al menos, no se lo suban.
    Sin embargo, la selección de los profesores y su promoción se hace, casi al 100%, sobre la base de la producción investigadora. Es la calidad de las publicaciones y su impacto lo que resulta decisivo, no la docencia ni, mucho menos, un temario (¿un temario de qué, preguntaría un profesor americano, el conocimiento avanza rápido, lo que hay que hacer es demostrar que se puede crear conocimiento?).
    Antes de contratar a alguien se le hace dar un seminario para comprobar que cumple con las necesarias aptitudes de comunicación, pero nada más. Hay premios e incentivos docentes, desde luego, pero lo que más cuenta en las National Law Schools es la investigación. Como debe ser: se puede aprender a mejorar la docencia, pero para la investigación se vale o no.
    De hecho, lo que hace de las mejores Facultades de Derecho americanas las de mayor calidad del mundo en este momento es que buscan a sus profesores entre los mejores investigadores en Derecho en el mundo (en Europa, en Ibeoramérica, en Australia) y compiten intensamente por atraer y retener a aquellos con mas talento. Es lo que nosotros, por desgracia, no hacemos, ni parece que estamos dispuestos a hacer.

  19. María Francisca
    María Francisca Dice:

    El estilo y metodología docente que predomina en nuestras aulas desde primaria es el del maestro que hace todo y da poca oportunidad a la participación e iniciativa personal , centrado en objetivos y contenidos curriculares , se trabaja poco en grupos/ parejas , se da poca importancia a la expresión oral en su diferentes formas Se centra en la corrección , no siempre hecha de manera amable , unido a una cultura hacer burla de los errores y de falta de maneras democráticas y respetuosas en diálogos y debates donde predomina el ataque a lo personal empezando por los profesores .El resultado son alumnos silenciosos , con miedo a exponerse , sujetos pasivos de la enseñanza y con un único objetivo no tener errores y aprobar un examen escrito : para ellos aprender es eso , nadie les enseñado de otra manera .El classroom Management de un aula democrática y participativa requiere más esfuerzo y formación pedagógica del maestro así como recursos materiales y personales, por ejemplo en los centro anglosajones hay ayudantes de maestros en las aulas de infantil y primaria , por no hablar de instalaciones adecuadas , desde la disposición arquitectónica hasta mobiliario , hay colegios que ni tan si quiera cumplen el Real Decreto de mínimos de instalaciones educativas Es un compendio de todo, que se puede definir como subdesarrollo , corrupción e inoperancia de un sistema gestionado para satisfacer intereses personales y corporativos, de partidos y sociales ,de todos menos del alumno y su derecho a recibir una educación de calidad y progreso.
    Se pueden hacer muchas cosas y los alumnos responden de maravilla pero sin la voluntad de los que tienen poder para cambiar y sin un liderazgo democrático y pedagógico/ cientifico en los puestos de poder educativos esto va a seguir igual .

  20. Luisa
    Luisa Dice:

    No sé bien cómo habrán evolucionado las cosas, pero el recuerdo que yo guardo de mi licenciatura en Derecho (años 1979-1984) en la universidad de Granada es pésimo: profesores-bustos parlantes que hablaban a toda velocidad mientras los alumnos nos las veíamos y nos las deseábamos para tomar apuntes. Eso los que asistíamos regularmente a clase, pues la mayoría no iba a clase y después pedía los apuntes prestados. Incluso había algún establecimiento de fotocopias que comercializaba apuntes, comprándoselos a algún alumno y mecanografiándolos, para después venderlos fotocopiados. Por supuesto, había que disponer de los apuntes, ya que los profesores corregían y calificaban los exámenes según los temas dados en clase, y no según libros o manuales.

    Las aulas no tenían capacidad para albergar a todos los alumnos, por lo que en realidad se asumía y fomentaba que la mayoría de éstos no asistieran a clase.

    Había catedráticos que comercializaban por sí mismos sus libros y obligaban a adquirirlos en determinadas librerías (sin duda llevaban comisión).

    La enseñanza práctica brillaba por su ausencia: todo era teoría y más teoría. Pura memorización sin ninguna práctica aplicativa.

    Desde luego, cuando salí de la facultad no estaba capacitada para el ejercicio profesional, ni como abogada ni en ninguna otra profesión jurídica o de empresa. Tuve que usar a los clientes de “conejillos de indias”.

    Menos mal que ahora los colegios de abogados imparten cursos para licenciados, de modo que dichos colegios se han convertido en verdaderos “colegios”, o sea, en escuelas o centros de enseñanza que suplen a la deficiente universidad.

  21. Carlos Martínez Gorriarán
    Carlos Martínez Gorriarán Dice:

    La clave está en que todo el profesorado acuerde emplear el mismo sistema docente: y ahí está el problema. Muchos no quieren cambiar sus hábitos y rutinas, y se imponen criterios de igualitarismo sindical: el mínimo esfuerzo en innovación, y por tanto hostilidad a los cambios copernicanos. Por mi parte, estuve años intentando que los alumnos no fueran a clase a tomar apuntes sino a debatir y pensar; incluso podían llevarse libros a los exámenes. Pero era inútil porque el resto de materias (Filosofía) seguían el viejo sistema de la conferencia y toma de apuntes, con trabajos de tercera para aprobar. Además para mí era mucho más trabajo, claro: repartir materiales previos, tratar de que se debatiera en clase, y luchar contra la inercia de alumnos que creian que si no se llevaban apuntes a casa estaban siendo timados. Nada de leer a Platón, lo que querían eran apuntes SOBRE Platón (¡el pobre se habría sorprendido con esta terecera imitación de la idea!). Es muy difícil cambiar eso si no hay un cambio radical de las reglas de juego educativo en la Universidad.

    El post, muy interesante!

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Tienes razón, Carlos, en que hay que pelear contra todo un sistema renuente al cambio. Pero por algún sitio hay que empezar. Esos profesores a contracorriente son hoy héroes no recompensados, pero pueden ir ganando un prestigio y e ir logrando unos resultados que vayan haciendo evidente lo que muchos no quieren ver.

  22. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    El debate sobre la excelencia de la formación académica o universitaria entiendo que debe situarse en el contexto social del momento y, como es lógico y a pesar de la globalización, en el contexto cultural de cada país. El deseo de conocimientos debe alimentarse desde la etapa de primaria para que pueda robustecerse en las etapas posteriores y no sólo en el ámbito universitario, sino en el ámbito social y cultural de nuestro entorno. La curiosidad en su excelencia provoca inquietudes y éstas nos llevan a buscar respuestas a los cada vez más numerosos interrogantes que nos ofrece la vida (no sólo la actividad profesional). Una cosa es la mera formación técnica o académica basada en el aprendizaje de materias concretas y otra su implicación social y hasta emocional en nuestra formación personal. Recuerdo aquella frase: “Experto es alguien que sabe mucho de una sola cosa; sabio es aquel que sabe poco de muchas cosas”. Feliz año a todos.

  23. Sara Castelo Ruesgas
    Sara Castelo Ruesgas Dice:

    Completamente de acuerdo con las ventajas de este enfoque de clases. Claro que como apuntáis, es imprescindible que el alumno se prepare previamente las clases, pero el hecho de que las éstas sean tan participativas invita a ello. Personalmente he experimentado ambos modelos, pues estudié en la Universidad Complutense de Madrid pero pasé mi último año de intercambio Erasmus en una universidad de Londres. Allí el sistema de clases se repartía entre un 50% de las horas con el sistema que propone Fernando y 50% de conferencias de académicos. Sin embargo, también durante mis estudios en la Complutense tuve la suerte de contar con varios profesores que seguían un sistema basado en ese estilo y el aprendizaje ya no a nivel cuantitativo, si no cualitativo, es indudablemente mayor.
    Feliz año 2013 para todos.

  24. María Francisca
    María Francisca Dice:

    http://blogs.kqed.org/mindshift/2013/01/what-project-based-learning-is-and-isnt/

    pensé que podía ser de interés sobre este tema , es una prueba de como en el mundo anglosajón se encuentran ejemplos dde la seriedad y ciencia con que se toman la docencia , al menso más que en España donde en general se le tienen poca estima y respeto a la psicopedagogía y a la didáctica es cosa menor y sin status “de niños y mujeres “ y es solo para los niños “sin sentido común” , el adolescente y el joven ya no necesita estas majaderías parece que su cerebro aprende por inspiración divina . A un profesor Universitario no se le exige ninguna formación didáctica , ni tan si quiera eficacia o vacación docente , da igual lo mal que enseñe mientras acredite “saber mucho de la asignatura” .

  25. Jorge
    Jorge Dice:

    Enhorabuena por tu artículo Fernando,
    Sin embargo me ha llamado la atención leer “todas las universidades españolas, hasta donde llegan mis conocimientos, han sido refractarias a introducir este sistema que tan eficaz se ha demostrado”
    Yo soy actualmente estudiante de derecho y tengo la gran suerte de estar en una universidad donde sí se imparten las clases con la metodología que sugieres en tu artículo. No solo eso, en IE Law School el programa se desarrolla íntegramente en inglés y la universidad se encuentra en el top 10 internacional de innovación docente y metodológica http://goo.gl/x6Dbt Todo esto sin salir de España y con excelentes resultados.
    Dicho esto, comparto totalmente la necesidad de que la gran mayoría de las universidades españolas se adapten a este sistema que proporciona resultados significativamente superiores, y tu análisis desmontando las supuestas barreras me ha parecido tremendamente interesante.
    Un cordial saludo y feliz 2013

  26. claudio
    claudio Dice:

    Estudiante de ESADE hace más de cuarenta años, ya utilizábamos el método del caso por aquel entonces.

  27. Verónica del Carpio Fiestas
    Verónica del Carpio Fiestas Dice:

    Como quizá sepan, hay universidades públicas españolas donde no hay ni un duro, incluso a punto de ser intervenidas y el problema es hasta pagar los sueldos. En otras el número de alumnos supera en mucho la media recomendable por alumno, porque ni se cubren bajas de docentes. Los planes de Bolonia exigían inversiones no se han podido llevar a cabo, ni en personal ni en instalaciones, y hay sitios donde se funciona a base de voluntarismo de los profesores para intentar llevar a cabo lo que Bolonia impone, plan de ricos en época de penurias, pues prevé una relación docente-alumno muy alejada del concepto de busto parlante y cercana a lo que aquí se plantea, pero muchas veces inasumible con lo que hay. Porque no existe eso de la multiplicación de los panes y los peces y cuando hay recortes se resiente la calidad docente. Y en estos momentos la cuestión para algunas universidades es la supervivencia http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/21/madrid/1350834311_181992.html

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Eso, Verónica, es efectivamente es un grave probema. Muy probablemente hay un exceso de Universidades y de alumnos. Pero las facultades superpobladas, como en la que tú enseñas, podrían resover en gran parte el problema simplemente elevando el nivel de exigencia. Y para eso valdría la propuesta que hago.

  28. puck2
    puck2 Dice:

    Fernando, mi más sincero apoyo. Tienes razón, si no la tuvieras, tu actitud me haría difícil no dártela, y si te la quitara, me sentiría forzado a pedirte disculpas por ello. ¡Eres bueno, chaval, muy bueno..! –tras la mención a la magnífica syriana, qué menos que un recordatorio a De Niro en el remake del cabo del miedo-.

    Los rebeldes con causa pueden ser trajeados profesores de universidad. Creo que he entendido el mensaje de tu blog y me ha ilusionado. Muchas veces sucede que una persona ve con meridiana claridad que algo está mal, que sin atributos es mejorable, que sin discusión en otro sitio se hace más y mejor, y que nosotros no somos ni menos ni peores. Pocas veces tras esa visión, sucede algo.

    No es una revolución, si un día tranquilamente, sin medios, sin acuerdo unánime del claustro, sin nada más que una previa preparación, te presentaras y distribuyeras un caso a un grupo de voluntarios, y que pasado un mes, un día dieras una clase de análisis de ese caso.

    Entiendo que la masificación y un entorno educativo como el que ahora existe, o como el que existía cuando yo estudié, no puede removerse por una idea visionaria llena de sensatez, buena voluntad y sencillez, pero nada quita para que no sea la idea la que nos esclaviza y nos convierte en rebeldes con causa y por ello mejores de lo que somos. Pero además es que tu idea es sencilla, ejecutable y transmisible hoy y ahora. En este país faltan emprendedores hasta en el campo de la enseñanza.

    Como alumno de derecho tuve buenos profesores, por ejemplo Manuel Aragón Reyes era un profesor sencillamente cojonudo de Constitucional, y buenos profesionales que no supieron aclimatarse a ser buenos enseñantes, pero cuyas ganas de cambiar algo en la universidad eran evidentes, Juan Alvarez Sala Walther, por ejemplo. Como estudiante de derecho, las ideas a añadir a tu propuesta, para convertirla, aunque sólo sea un día en realidad, aunque sólo sea en tu aula, y aunque sólo sea para realizar un ejercicio sano de obcecación al más puro estilo de Galileo…:

    No se pasa de cero a cien en un día, pero un día de ejemplo, puede provocar vocaciones auténticas, las personas que masifican un aula no tienen que saber ni siquiera escribir correctamente, pero si se les trata con respeto y se les presume capacidad intelectual y humana, sólo tienen que desacostumbrarse a hablar en público, a que equivocarse delante del profesor no es un suspenso, a que los menos brillantes no tienen por qué callarse y aprender, sino aprender errando, para lo que el debate no es tan importante, como la capacidad de dirigirlo, con una mano derecha, que por ejemplo yo no tengo. Evidentemente el caso práctico que a mí me gustaría, soy un poco macabro, por ejemplo mezclaría un entramado en el que un empresario quiebra una empresa, se declara él insolvente, y acomete un alzamiento de bienes sistemático, en el que se ven perjudicados miles de clientes, si bien los preferentes son 2 bancos que se van a quedar con casi todo. Podemos incluso hacer que el empresario salga en la tele y diga que “los españoles han vivido por encima de sus posibilidades, ahora toca trabajar más y cobrar menos..” y meses después un gobierno de centro saque una reforma laboral amparada en las sabias palabras del insigne chorizo.

    Me encantaría leer que lo has hecho, pero sobre todo que, aunque sólo sea por una vez, ha cundido el ejemplo. Enhorabuena por la idea que pariste.

  29. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Buenos días.

    Tema interesante el que trae Fernando al que me gustaría aportar algún antecedente histórico que nos concierne.

    Aquellos familiarizados con la historia de las disputas morales entre Dominicos y Jesuitas reconocerán en el método del caso en el polémico pero sólido principio jesuítico de, “conociendo la norma y sus conceptos subyacentes, entender la realidad de cada caso concreto antes de decidir y pasar un juicio moral”.

    La Compañía de Jesús tiene 203 universidades en todo el mundo y van para los 500 años de experiencia docente. La extensión del método analítico-deliberativo al mundo universitario fue un paso natural en buena parte de dos disciplinas: Negocios y Derecho.

    Las escuelas de negocios fueron las primeras en utilizar el método del caso a ambos lados del Atlántico. Su extensión a determinadas ramas del Derecho es inevitable porque gran parte del derecho se ejerce “en relación a la norma y su aplicabilidad a cada caso concreto”.

    Muchos problemas empresariales exigen deliberaciones “reflexivas” e integradoras para poder tomar decisiones eficaces en circunstancias que casi siempre tienen restricciones jurídicas.

    No es sorprendente que en España fueran los Jesuitas los primeros en adoptar la práctica en sus instituciones de enseñanza de ambas materias. Desde Deusto y Comillas (1886) a San Sebastián (ESTE-1954) y las posteriores ETEA (Córdoba), ICADE (Madrid) y ESADE (Barcelona).

    El método exige un gran esfuerzo docente para conocer y entender problemas reales concretos. Lleva mucho tiempo, años con frecuencia, desarrollar un caso que sea valioso como soporte para adquirir conocimiento.

    Pero, como bien dice algún comentarista, el trabajo con casos sin un profundo dominio de los conceptos teóricos es, frecuentemente, una pérdida de tiempo porque no hay dos casos iguales y lo que cuenta es el concepto. El criterio.

    Feliz año.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Efectivamente, el dominio de los conceptos es esencial. Pero se puede (y debe) reforzar si ese estudio teórico se combina y completa con una visión práctica de cada institución. Por lo que me ha comentado una brillante alumna de una prestigiosa universidad jesuítica española que se encuentra estudiando ahora en una buena universidad estadounidense, incluso estas instituciones aquí prestigiosas están muy retrasadas con lo que se estila en aquéllas Law Schools. Motivo para que sientan inquietud y ambición. Si podemos hacerlo con algunos Master de las Escuelas de Negocios, ¿Por qué no en la Universidad también?

  30. Fernando Rodríguez Prieto
    Fernando Rodríguez Prieto Dice:

    Gracias de nuevo, Teresa. Perdona que una indigestión me haya retrasado. Efectivamente, creo que todos los que colaboramos en este blog aprendemos mucho con él. Y no sólo con los posts, también con los comentarios. Creo que una actitud abierta y crítica, incluso abierta a la crítica de lo que uno hace es una fuente de enriquecimiento. Quizá en nuestra sociedad todavía sobre dogmatismo y falte algo de esa sana duda y de ese estar dispuesto a revisar tus planteamientos al confrontarlos con los de los demás.
    Creo q por aquí lo intentamos fomentar, en la limitada medida de nuestras posibilidades.
    Así que muchas gracias a ti y a todos los comentaristas por lo mucho que nos ilustráis.

  31. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Buenas noches, Fernando.

    Tocas un punto muy certero cuando mencionas que quizás la S.I. está en regresión.
    Los motivos son históricos (a fin de cuentas es una institución española) y también específicos de la misma organización. Los últimos años he tenido un contacto más estrecho con algunos jesuitas –o ex-.jesuitas– y he visto de cerca “les ravages du temps” en ellos. Tremendos

    En primer lugar desde mis días de colegio su número se ha reducido a algo menos de la mitad y sólo muy recientemente han vuelto a tener suficiente vocaciones como para volver a crecer lo que ya es si mismo es un milagro.
    Estas vocaciones, mayoritariamente, ya no son europeas con lo que esto supone de pérdida de señales de identidad y hasta de idioma “corporativo” (los nuevos se comunican en inglés en vez de en latín)

    En segundo lugar, durante la época de Arrupe se centraron en una labor más misionera y delegaron en seglares la mayor parte de su anterior foco educativo y científico.

    Los siguientes Generales, Kolvenbach y Nicolás, ha tratado de corregir al menos la parte científica pero esto no se improvisa. Los novicios también son hijos de su tiempo y se les nota menos nivel académico e intelectual que las generaciones anteriores.
    Por el contrario, se han volcado más en causas de tipo social o incluso revolucionarias. Uno de mis compañeros de clase murió en la guerrilla en Honduras. Ha sido un destrozo temporal importante y espero que se repongan.

    “Last but not least” han convertido sus colegios en concertados y participan de los defectos del sistema de enseñanza público y privado occidental comenzando por un bajo nivel de exigencia. A partir de los primeros años 90 el bajón del nivel de alumnado es dramático a pesar de que son mayores. Yo lo atribuyo a entorno y la no exigencia. Y es general en Europa como podrán comprobar los padres de chicos en “Erasmus”.

    Por otra parte el Caso, como método, no me parece aplicable o útil de modo generalizado. Por ejemplo en Matemáticas o Física. En instrumentales no lo veo como sustituto.

    Creo que es esencial donde ya existe: Derecho (Litigios, Estrategia y Procesos) y Negocios (Estrategia, Marketing y Dirección General).

    A mí me ha tocado en la universidad, en 4º y en 5º, y después, en Insead y en el Exec de Harvard. En total habré hecho unos treinta casos, de alguno de ellos dos o tres variantes. Nunca he trabajado más en mi vida y no es sostenible a lo largo de un curso duro de 9 meses acostarse todos los días a las 3 de la mañana para presentar en grupo a las ocho.
    Yo nunca pude sacar los cursos estudiando menos de 5 horas diarias incluyendo sábados y domingos. Salir de noche, ni de broma. Aprendes a trabajar en stress permanente. Eso sí.

    Saludos cordialesy muchas gracias por el trabajo y los comentarios.

  32. Raquel
    Raquel Dice:

    Aplicable a la Facultad de Derecho o cualquier otra… La participación del alumno y profesor es fundamental y sería lo ideal si lo que quiere el profesor es enseñar a pensar y el alumno quiera aprender a pensar independientemente de cualquier ideología o manipulación. Aquí no puede darse debido a un elevado número de alumnos por aula y profesor, pero sobre todo y más importante por culpa del profesorado: trabaja menos en una clase estándar, dictando apuntes, repetidos año tras año (hablo con conocimiento de causa…), que preparar material, documentación, enfoques, realizar un debate, unas prácticas, lleva horas de preparación que no interesa. El alumno debe adaptarse al tipo de clase que el profesor tenga, para eso es universitario, si en clase le dictan, aprenderá a pensar? NO. Eso le hará y es lo que tenemos (o somos) alumnos vagos, acomodados y loros!! No es cuestión de presupuestos es cuestión de querer hacer!!

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