Rita Levi-Montalcini, ejemplo de valentía política y coraje personal

Próxima a cumplir 104 años, acaba de morir en Italia Rita Levi-Montalcini. De origen judío sefardí, fue Premio Nobel de Medicina en 1986, senadora vitalicia de la República Italiana, promotora de multitud de iniciativas solidarias, especialmente a favor de las mujeres y de los países africanos. Además de por sus destacados estudios en el campo de la neurofisiología, Rita Levi es un ejemplo de valentía política y de coraje personal. Por ello, su figura es respetadísima en Italia y en muchos otros países.  Sirvan estas líneas como homenaje a su figura.

 

Nacida en 1909, en Turín, en el seno de una familia judía y culta, sus padres le inculcaron desde la infancia la afición por la cultura y por el estudio. Sin embargo, su padre pensaba que el desarrollo de una carrera profesional hubiera interferido con los deberes de esposa y madre tanto de Rita como de su hermana gemela, Paola, que con el tiempo llegaría a ser una famosísima pintora.

 

Por ese motivo, el padre no quería que sus hijas se inscribieran en la universidad. A pesar de la oposición paterna, Rita, con veinte años,  se rebela contra el destino que su padre le tenía preparado, y decide estudiar Medicina en la Universidad de Turín. Allí conoce a Giussepe Levi, catedrático de Histología, valiosísimo docente, y persona determinante en la vida de Rita y de algunos otros alumnos: nada menos que tres de ellos llegarían a obtener el Nobel de Medicina.

 

En 1936, Rita se licencia en Medicina, y ese mismo año Mussolini publica “Il Manifesto per la Difessa della Razza” junto a una serie de leyes que prohíben seguir la carrera académica a los ciudadanos de raza no aria. Rita, judía sefardita, se ve forzada a emigrar a Bélgica con su maestro Guissepe Levi, donde prosigue sus estudios sobre el sistema nervioso. Pero poco después de la invasión alemana de Bélgica, Rita regresa a Turín, donde organiza un laboratorio doméstico en su propio dormitorio, para así poder continuar sus investigaciones.

 

En 1943, después de la invasión de Italia por las fuerzas alemanas, Rita y toda su familia se trasladan a Florencia, bajo nombre falso, y cambiando periódicamente de domicilio, para no ser identificados y deportados. Allí permanece Rita hasta la liberación de la ciudad, y durante todo ese tiempo ayuda a las fuerzas partisanas, y además trabaja como médico al servicio de las fuerzas aliadas anglo-americanas.

 

Después de la guerra, regresa a Turín y retoma sus investigaciones bajo la dirección de su maestro, Giussepe Levi, publicando diversos trabajos en revistas internacionales que la dan a conocer en otros países. Por ese motivo, en 1947 es invitada a hacerse cargo de la cátedra de Neurobiología de la Washington University, en St. Louis (U.S.A.). Entre 1951 y 1954, realizó los experimentos fundamentales para el descubrimiento del FTN (Factor de Crecimiento Nervioso) una proteína importante para la compresión del desarrollo de los tumores de las células nerviosas, y así mismo de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

 

Por ese descubrimiento, recibió en 1986 el Premio Nobel de Medicina, en cuyo discurso de recepción llegó a afirmar que Ramón y Cajal era el neurólogo más grande de todos los tiempos, aseveración que hace pocos años reiteró en la Complutense de Madrid, y de la que todos los españoles deberíamos sentirnos orgullosos.

 

La popularidad y el prestigio que le dio el Nobel –afirmaba Rita hace pocos años- le abrió la posibilidad de dedicar sus energías al análisis y solución de variados problemas sociales de los países en vías de desarrollo como la pobreza, el racismo o el analfabetismo. Por eso, en 1992, crea junto a su hermana la Fondazione Levi-Montalcini, dedicada a la formación de jóvenes en el Tercer Mundo, y a la concesión de becas de estudio a mujeres africanas. Todo ello en el convencimiento de que la cultura y el conocimiento son la base de la libertad y la independencia, especialmente de las mujeres en el Tercer Mundo.

 

Rita Levi se declaraba atea, pese a lo cual, fue nombrada miembro –la única mujer, por cierto- de la Pontificia Academia de las Ciencias, con sede en el Vaticano. A pesar de su condición atea, debido a su ascendencia judía y a su amor por este pueblo, decidió donar una parte importante del dinero que recibió por el Nobel para la construcción de una nueva sinagoga en Roma.

 

En el año 2001, el Presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, la designó senadora vitalicia de la República Italiana. Desde entonces hasta estos últimos meses, ha asistido a las sesiones del Senado, tarea que ha compaginado con sus otras actividades científicas y solidarias.  En todas ellas, se ha mostrado especialmente sensible a los problemas de los jóvenes, a quienes ha animado insistentemente a no pensar solo en sí mismos, sino a comprometerse con los problemas sociales, a esforzarse y a ser perseverantes en el estudio, a desarrollar sus talentos y su  creatividad, y a ser generosos con los demás.

 

La valentía de su ejemplo personal, su coraje cívico, y la lucidez de su pensamiento son tan unánimemente reconocidos en Italia que, cuando en abril de 2012 el Primer Ministro, Mario Monti, la felicitó públicamente por su 103 cumpleaños, subrayó además que Rita Levi-Montalcini encarnaba los valores que necesita un país para superar cualquier crisis o dificultad. Descanse en paz.

 

 

7 comentarios
  1. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    No esperaba encontrar en “¿Hay Derecho?” una necrológica de la Dra. Levi-Montalcini, pero me alegra sobremanera que se haya publicado y redactada por un letrado porque personas como ella son las que con su conducta personal consiguen que haya un poco de Justicia. Sefarad, Turín, Italia y todo el mundo deberían guardar un poco del luto que ella casi siempre lucía, con su aspecto de dama de finales del siglo XIX. Nuestro segundo Don Miguel inventó una palabra: “sororidad” (de soror-is, hermana) a la que daba una distinción cualitativa sobre “fraternidad” ( de fratres-is, hermano). El rostro y la vida de la Dra. Levi-Montalcini dan cuerpo a esa idea unamuniana. Sit tibi terra levis, Rita.

  2. Mª del Mar
    Mª del Mar Dice:

    Gracias por este post de homenaje. Soy una admiradora de Rita Levi. Os recomiendo la lectura del libro “Elogio de la imperfección” (cuya imagen aparece en el post). Comparto con vosotros una de las cosas que me han dejado huella. La autora relata su estancia en EEUU y cómo conoció a un compañero con el que trabajaría en el descubrimiento del factor del crecimiento nervioso. Ambos consideraban que había sido una gran suerte haberse encontrado y valoraban la complementariedad de sus competencias. Relata como un día que él estaba de “excelente humor” por el resultado de sus experimentos conjuntos, le dijo: “Rita, you and I are good, but together we are wonderful”. La propia autora añade la traducción (“Rita, tú y yo somos buenos, pero juntos somos excelentes”). También tuvieron lógicamente sus momentos difíciles …El propio investigador le reconocía a Rita: “Si resuelvo algún problema es sólo por el empeño que pongo. Tengo que trabajar mucho, muchísimo, para dar con la solución”. Un libro inovidable! Saludos y FELIZ 2013!

  3. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Realmente una señora de primera, aunque no deja de ser triste que para serlo tuviera que renunciar a tener una familia, lo qje da mucho que pensar. Y es que mientras las mujeres tengan que seguir eligiendo entre familia y grandes carreras profesionales me temo que nos perderemos a muchas Ritas. Y me leere la autobiografia!

  4. JJGF
    JJGF Dice:

    Muchas gracias a todos por los comentarios. Mi único mérito es conocer la vida de Rita. Solo ése. Una vida de película. Todo resumen se queda corto.

    Además de las memorias, escritas hace casi tres décadas, y publicadas en España hace 2 años, hay otros muchos libros interesantes suyos.

    Quisiera aquí dejar dos citas suyas de entrevistas hechas hace menos de tres años que no puse en el post para no hacerlos demasiado largo.

    1. Me parece importante lo que dice sobre la inteligencia/voluntad/coraje en relación con la educación:

    Preguntada sobre cuál fue la clave del éxito en su vida académica, responde:

    “Puedo afirmar que en el trabajo, particularmente en la investigación, ni el grado de inteligencia, ni la capacidad de seguir y llevar a término con exactitud las obligaciones contraídas, son los factores esenciales del éxito y de la satisfacción personal. Una tenacidad notable en la persecución del objetivo que considero justo y el no preocuparse por las dificultades encontradas durante la realización de los proyectos me han ayudado enormemente y me siguen ayudando todavía a hacer frente a los momentos difíciles de la vida”.

    (Algo similar dijo hace pocos meses Rafa Nadal: el perfeccionismo te puede paralizar; pero no hay que desanimarse, sino conocer los propios defectos y tener “fuerza mental” que -según Nadal- consiste en pensar que, esforzándose, las cosas siempre pueden salir mejor).

    2. La segunda idea de Rita Levi, además de no desanimarse nunca, sino luchar y perseverar, es la importancia de la intuición y de la creatividad en la educación:

    Preguntada por qué su maestro Giuseppe Levi tuvo tres alumnos premio Nobel de Medicina pero él no lo fue, Rita respondió:

    “Giuseppe Levi era un científico, yo soy una ‘artista de la ciencia'”.

    Destacando que junto al dominio de los conocimientos, que en su maestro eran grandísimos, es necesaria la intuición para imaginar y explorar nuevas hipótesis, nuevos caminos.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Qué curioso, Juanjo. Otra vez sale lo de la imaginación y creatividad en la educación. ¿Qué no nos estaremos perdiendo? Y lo mismo puedo decir del comentario de Elisa.
      Muchas gracias por ilustrarnos con una de esas ” vidas ejemplares” de las que andamos tan necesitados.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Sí, es un tema que se está poniendo de moda, aunque hay gente en España que desde hace mucho tiempo está encima. Por ejemplo, Alfonso López Quintás, que hace décadas creó una Escuela de Pensamiento y Creatividad, aunque no sé si sigue operativa porque la web no lo está.

      http://www.fundacionlopezquintas.org/

  5. Lorenzo Colomo
    Lorenzo Colomo Dice:

    En efecto yo también percibo ese sentir soterrado de odio y falsedad, escondiendo y disimulando lo mal que lo hicieron o hicimos, porque lo que los políticos hacen se lo consentimos los ciudadanos, pero todo tiene un límite, de momento más desigualdad más miseria y menos trabajo, más distanciamiento social.

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