Por qué fracasan los países o aquí hay que hacer algo

Me he terminado de leer el libro político-económico de moda: “Por qué fracasan los países” de Daron Acemoglu y James A. Robinson. Es un libro francamente interesante y yo creo que de obligada lectura para los seguidores de este blog. Sé que nuestros compañeros blogueros de Nada es Gratis (ver aquí y aquí) y Politikon (ver aquí) han debatido ampliamente el tema con aplicación específica a sus ramas concretas, pero creo que faltaba que nos hiciéramos aquí eco de él, por la especificidad jurídica de nuestro blog.

Acemoglu y Robinson tratan de dar una explicación a la cuestión de por qué hay países que fracasan y no alcanzan la prosperidad y otros que sí. El libro sigue la llamada técnica del caso, estudiando los varios aspectos de la cuestión a través de diversos supuestos históricos que, a su parecer, justifican la tesis propuesta, en realidad enormemente sencilla, por lo que al final el libro se vuelve un tanto repetitivo, pues no en balde tiene casi 550 páginas.

La tesis es básicamente la siguiente: la razón de las desigualdades entre naciones es el proceso político, porque éste determina bajo qué instituciones económicas se vivirá, al influir en el comportamiento de los sujetos y sus incentivos.

La dicotomía conceptual clave de estos autores se da entre las llamadas “instituciones extractivas e inclusivas”, ya sean económicas o jurídicas. Instituciones económicas inclusivas son aquéllas que posibilitan y fomentan la participación de la mayoría de las personas en actividades en las que aprovechan mejor su talento y habilidades y permiten elegir mejor a cada uno su destino. Por ello son buenas para la actividad económica, el aumento de la productividad y la prosperidad, y garantizan la propiedad privada y oportunidades económicas para la mayoría, no sólo para la élite. Instituciones económicas extractivas son las que tienen propiedades opuestas: tienen como fin extraer rentas y riqueza de un subconjunto de la sociedad para beneficiar a un subconjunto distinto, las elites extractivas, mediante monopolios y restricciones de entrada.

Los autores ponen numerosos ejemplos: Corea del Norte y del Sur, entre las que no hay diferencias culturales o geográficas; o el pueblo de Nogales, partido por la frontera USA-Méjico, y en el que las enormes diferencias de riqueza y educación no se pueden explicar por otras causas que no sean la derivadas de las instituciones.

¿Y cuáles son las instituciones políticas extractivas e inclusivas? Si el reparto del poder es limitado, las instituciones son absolutistas; si reparten el poder y lo limitan, son pluralistas. Por tanto, las instituciones políticas inclusivas son las que garantizan la participación y el pluralismo, las restricciones al poder arbitrario de los políticos; y las extractivas lo contrario, las que permiten la existencia de “elites extractivas” que se reparten el poder entre ellas y consecuentemente la riqueza a través de las instituciones económicas extractivas que con el poder que ostentan fomentan a su favor.

Los autores añaden un elemento más, para explicar las diferencias entre las naciones: la existencia de estados poderosos y suficientemente centralizados, capaces de imponer la ley y el orden, y garantizar los derechos de propiedad (que consideran muy importante), evitando situaciones como las de Somalia. Por tanto, las instituciones políticas inclusivas son las que son pluralistas y están suficientemente centralizadas.

En conclusión, los países fracasan cuando tienen instituciones económicas extractivas apoyadas en instituciones políticas extractivas que impiden o bloquean el crecimiento económico. A las elites extractivas no les interesa lo que Shumpeter denominó “destrucción creativa”, la sustitución de lo viejo por lo nuevo. Los sectores nuevos atraen recursos que antes se destinaban a los viejos y los grupos poderosos oponen resistencia al cambio económico y tecnológico porque este es un proceso desestabilizador en el que puede haber ganadores y perdedores, y ellos tienen mucho que perder. Y tampoco les interesa cambiar las instituciones políticas para hacerlas más pluralistas, porque esto haría más difícil controlar las instituciones económicas. La única forma, pues, de cambiar las instituciones políticas es obligar a las élites a crear instituciones más plurales.

¿Les parece que tiene todo esto tiene relación con la temática de nuestro blog?

Ciertamente las tesis de estos dos autores están sujetas a críticas y han generado interesantes polémicas porque los autores rechazan las otras interpretaciones sobre el fracaso de las naciones, como la geográfica, la de la cultura o la de la ignorancia (capítulo 2), como recoge Tortellá en El País, produciendo un interesante intercambio de opiniones con Jared  Diamond (tesis geográfica) y  Fukuyama (El del “Fin de la Historia”), que se recogen en Sintetia, ver aquí.

Por supuesto, yo no sé cuán exacta sea esta teoría porque no soy especialista y porque en las Ciencias Sociales es muy difícil probar la realidad de un aserto. Y de hecho, algunos de los peros que podrían ponerse a la tesis es que es muy difícil demostrar el nexo de causalidad en los ejemplos propuestos entre causa y efecto, o al menos que no hay alguna otra causa que pudiera haber influido.  Pero como suelo decir respecto al Derecho, esto es un Arte más que una Ciencia y francamente me parece que proporciona una interpretación bastante verosímil de muchos fenómenos. César Molinas, por ejemplo, ha hecho una explicación para la transición y situación actual de la política española que ha hecho fortuna, aunque también ha sufrido críticas.

Así, creo que esta teoría arroja luz sobre muchas de las cuestiones que tratamos en este blog: el revolving door entre política y economía; la corrupción tapada por los dos grandes partidos, con pactos o sin ellos; la incorregible dependencia del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional; el indulto de gerifaltes económicos, la falta de igualdad entre todos los acusados de delitos; la protección injustificada a las instituciones financieras; la incomprensible actitud del Banco de España durante la crisis, el hecho de que se suban los impuestos pero no se reduzca el gasto público, el incumplimiento reiterado de sentencias en ciertas regiones, y  tantas cosas como ustedes quieran añadir….en definitiva, la creación de la popularmente conocida “casta” político-económica de carácter extractivo en nuestro pais apoyada en instituciones a su medida.

Pero no quiero que este post sea meramente teórico, quiero introducir también una soflama, basada eso sí en los conceptos ya comentados del libro, y cuatro más, no tan conocidos, pero que vienen al caso. Por ejemplo, los conceptos de “círculo virtuoso” y “círculo vicioso” en las instituciones, que muestran que una vez que una sociedad se organiza en una forma concreta, ésta tiende a persistir. Y esta persistencia explica por qué es tan difícil eliminar la desigualdad mundial y hacer que los países pobres sean prósperos. Así, las instituciones extractivas que impusieron los españoles en América fueron mantenidas por las elites dominantes una vez producida la independencia, y por eso estos países son más atrasados que los de América del Norte, en las que las circunstancias obligaron al nacimiento de instituciones inclusivas.

Pero ello no quiere decir que el círculo vicioso no se pueda romper, aunque ello depende de las “pequeñas diferencias” y de la existencia de “coyunturas críticas”.  La coyuntura crítica es un gran acontecimiento o confluencia de factores que trastorna el equilibrio económico o político existente para romper el círculo de instituciones extractivas o intensificar su aparición. El que vaya de un lado o de otro depende de pequeñas diferencias institucionales en tales coyunturas. Las coyunturas críticas son importantes porque existen enormes obstáculos a las mejoras graduales debido a la sinergia entre instituciones políticas y económicas extractivas. Un ejemplo de coyuntura crítica es la peste negra medieval que en Inglaterra, al faltar mano de obra, produjo la introducción de más derechos para los trabajadores mientras que en Europa Oriental acrecentó los derechos de los nobles porque estos tenían más poder mientras que las ciudades eran más débiles. Y un ejemplo de “pequeña diferencia” que produce importantes efectos: el hecho que la revolución industrial naciera en Inglaterra se debió a la previa revolución política llamada Gloriosa”, que fue a su vez propiciada por la existencia de una clase comerciante pujante. Esto no se daba en España, aunque tenía Cortes, pues el gran comercio era monopolizado por el rey.

¿Y no les parece que en este momento nos encontramos en una “coyuntura crítica”? No estoy seguro de que la interesante tesis de Molinas antes mencionada sobre la España de hoy sea exacta, pero sí estoy seguro de que en los últimos tiempos se ha producido un evidente deterioro del Estado de Derecho y de que muchas de las instituciones que inicialmente eran inclusivas paulatinamente están pasando a ser extractivas, al punto de que no hay día que no tengamos algo que denunciar en este blog. Quizá la crisis, con una reducción brutal de rentas, ha hecho que todos nos fijemos en los demás y percibamos con dolor los agravios comparativos.

Lo que es claro es que los ciudadanos no podemos perder esta oportunidad para conseguir que las instituciones políticas y, en consecuencia las económicas, evolucionen a una mayor “inclusividad”. Sin duda, escribir en un blog es un paso, pero me doy cuenta no es suficiente. Ayer daba Elisa de la Nuez daba algunas ideas de actuación, que pueden ser generadores de las “pequeñas diferencias” que alteren el equilibrio de fuerzas en una coyuntura crítica: el voto, la denuncia, dejar de comprar periódicos, etc. Creo que es fundamental es la “concienciación” en estas realidades que reflejan bien Robinson y Acemoglu y que actuemos en consecuencia en todas las ocasiones en que tengamos oportunidad, aunque cueste, si no queremos que nuestro país fracase.

O eso creo yo, salvo mejor criterio de ustedes.

57 comentarios
  1. Luisa
    Luisa Dice:

    Tengo la pequeña esperanza de que, al menos, la crisis económica que estamos padeciendo nos sirva para rectificar tantas cosas que se han hecho mal.

    Nunca hasta ahora se había hablado de la irracionalidad de las Administraciones superpuestas con competencias compartidas y con un superávit de personal innecesario que lastra las arcas públicas. Nunca hasta ahora se había hablado tanto de la forma perniciosa como se ha desarrollado el Estado autonómico. Nunca hasta ahora se había cuestionado el gasto disparatado en coches oficiales. Nunca hasta ahora se había puesto de manifiesto la irracionalidad de las televisiones autonómicas. En fin, podría seguirse (asesores a tutiplén, precios de la vivienda descontrolados, hiperinflación de normas jurídicas de “Derecho hueco”…), porque la lista es casi inagotable.

    Pero claro, hablar no sirve de mucho. Además hay que actuar, rectificar y tomar medidas radicales para enderezar esto y evitar que volvamos a incurrir en los mismos errores garrafales, que se pagan tan caros.

    Vemos con esperanza que la sociedad se aleja de los partidos tradicionales, así como la irrupción de un nuevo discurso político en partidos como UPyD. O sea, que al menos una parte de la sociedad quiere reaccionar.

    A mí, en medio del sufrimiento de tanta gente, me gustaría que, al menos, todo esto que estamos viviendo sirva para algo.

  2. carmen sanchez
    carmen sanchez Dice:

    Se va extendiendo la opinión de que con los mecanismos que hemos tenido hasta ahora esto no se va a arreglar. Y que, por tanto, hay que hacer algo. Yo comparto plenamente esta idea. La cuestión es concretar qué se puede hacer, y quiénes.

    Los blogs son una vía de concienciación, como dice Ignacio Gomá, muy buena. Es verdad que tiene sus limtaciones, porque no permite profundizar lo suficiente y no es tan interactivo como se necesita. Como primer paso están muy bien, pero cubierta esta fase hay que dar paso a otras. Sirve, en todo caso, como facilitador de lo que es clave: que la sociedad civil se conciencie, se active y se comprometa.

    Ahora bien, me temo que al final la vía de actuación política -ya que al final todo ha de traducirse en una gestión política- siguen siendo los partidos. Pero no los que tenemos tal y como están. Hace falta reinventarlos de arriba abajo. O inventarse otros. Pero una de las claves diferenciadoras es la relación que los partidos establezcan con la sociedad. Este artículo da algunas ideas interesantes (http://www.otraspoliticas.com/politica/los-partidos-y-el-pecado-de-la-fidelidad).

    Pero solo con tener muy movilizada a la sociedad y muy permeables a los partidos, me temo que no será suficiente. Además es necesario crear una nueva cultura social y política. Nuevas ideas. De esta crisis, obviamente sistémica, no saldremos con las mismas recetas y conceptos. Tampoco va a ser posible “volver” al punto en el que estábamos (cuando fuere). Tenemos que convencernos de que hay que construir un nuevo paradigma. Para eso los blogs también pueden ser herramientas muy útiles, siempre y cuando ayuden a “explorar” nuevas concepciones.

    Un saludo

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Buenos días.

    Hoy día, cuando son claramente perceptibles las señales de encallamiento del sistema (y para muchos de encanallamiento) más que obras que explican cómo alcanzar la prosperidad plausible surgen libros que ensalzan (o parecen ensalzar) nuestras instituciones políticas.

    A fin de cuentas, la percepción es tenida por mucho más importante que la realidad y hay un constante y sólido esfuerzo para tratar de modelar aquella percepción de las cosas que más conviene a la cúpula del sistema.

    He de decir que este libro me causó una impresión algo menos positiva que la que deja la excelente recensión con la que nos ha obsequiado Ignacio Gomá esta mañana. La obra recibió un gran apoyo mediático en su lanzamiento. El presupuesto promocional ha sido ingente y esto dice muchas cosas.

    El caso es que la obra es susceptible de múltiples lecturas.
    Mi sensación es que al tiempo que revienta la credibilidad del paradigma económico vigente también irá reventando el Derecho que lo crea y sostiene y lo hará por pérdida evidente de legitimidad esencial (no formal, sino la esencial, la que depende de ser otorgada voluntariamente, sin coacción). La que se legitima porque es verdad y es palpablemente beneficiosa y justa.

    Y el problema que se va haciendo un poco más evidente cada día es que algo está terminando su ciclo vital porque ya no es eficaz para la mayoría y provoca más miseria, sometimiento y problemas que lo que se puede tolerar como horizonte vital. Esto no funciona.

    El texto recurre a términos ambiguos, –de geometría variable, como de neo-lengua– (inclusivo, extractivo, etc) que forman parte del léxico habitual una masa creciente de académicos (Acemoglu, James, Reinert, Rodrik, etc) que saben que esto ha dejado de funcionar y que requiere repensar no sólo las bases económicas sino las institucionales tan alabadas ellas pero tan falsas e inoperantes como la que más a pesar de los chorros de incienso a presión.

    Hoy las instituciones son cooperantes activos y mudos testigos del empeoramiento de la renta personal disponible de sus poblaciones, del incesante crecimiento del paro y de la precariedad. Y esto no es un “Act of God”, un castigo sobrevenido.

    No lo es porque para que suceda lo que está sucediendo han hecho falta muchas leyes y muchos reglamentos. Los responsables son los legisladores y las instituciones. No hay confusión posible.

    La calle ya es consciente de que , como en los partidos de basket, estamos jugando “los minutos de la basura”. Serán lustros pero estamos en tiempo de descuento, cuando hay que comenzar a pensar en formar los equipos para otra temporada.

    Saludos

  4. Quasimontoro
    Quasimontoro Dice:

    El libro de Acemoglu y Robinson “fails“ en explicar “failure“ primero porque no precisa el contexto espacial y temporal de lo que se pretende explicar. Si Adam Smith se centró en el éxito de unas pocas naciones es porque su mundo (su espacio) era mucho más reducido que nuestro mundo y en su época el concepto de nación todavía era más real –las diferencias entre “pueblos“ de un mundo pequeño eran más perceptibles gracias a cómo se había ido formando ese mundo pequeño. El desafío hoy es explicar simultáneamente por qué en los últimos 500 años unos grupos sociales alcanzaron niveles de bienestar material altos –digamos como líderes (en el sentido temporal de estar adelante) de un proceso de crecimiento económico que nunca antes la humanidad había visto– y por qué otros grupos quedaron y siguen rezagados en distintos grados y con distintas velocidades. El “fracaso“ de los rezagados es relativo al “éxito“ de los líderes. Y como los rezagados se fueron incorporando a nuestro mundo global en distintos momentos y de distintas formas durante los últimos 500 años, ya deberíamos poder explicar cómo se ha ido produciendo lo que en economía se llama convergencia –aunque el énfasis que hoy se da a la desigualdad haga sospechar (y para muchos desear) que esta convergencia está lejos de completarse.

    En ese contexto, y antes de analizar otras razones del limitado éxito (toda explicación tiene algún elemento útil) de Acemoglu y Robinson, los españoles deberían interesarse en explicar cómo un Reino que, fortuitamente, fue (o, ¿pudo ser?) uno de los primeros líderes pronto se transformó en rezagado y cómo luego, ya mucho más avanzado el gran proceso de crecimiento económico de la humanidad, pudo volver a subirse al tren. El caso español es particularmente interesante porque deja bien claro que cualquier explicación del éxito o fracaso relativo de un grupo social debe hacerse en el contexto de una explicación del crecimiento económico de un mundo pequeño que se ha ido transformando en nuestro mundo global.

    Ignacio,

    Lamento que no haya resistido la tentación de saltar del libro de A&R a la crisis española de hoy día. Como lo muestra su cautela en los dos párrafos finales, usted no ignora cuán difícil es “adaptar“ grandes ideas abstractas a los problemas puntuales que nos interesan. Aunque esas ideas pudieran servir para entender mejor virtudes o vicios españoles de larga tradición, poco o nada servirían para ayudarnos a tomar decisiones hoy. En el mejor de los casos, esas ideas nos dicen a qué debemos prestar atención para aprovechar oportunidades o para evitar caer en el precipicio, pero no qué podríamos hacer para mejorar una situación buena o contener y revertir una situación mala.

    • Quasimontoro
      Quasimontoro Dice:

      Arapahoe,

      Llevo más de 50 años investigando algunos temas y todavía no llego a conclusiones por eso soy muy cuidadoso en distinguir entre lo poco que se y lo mucho que no se. Algunos están muy apurados por llegar a certezas que les permitan subir a la tribuna, o por lo menos entrar en la pista del circo, y gritar sus verdades. Yo no grito, solo hago comentarios en voz baja para que nadie se altere y aconsejando qué dirección tomar. Una satisfacción grande de mi vida ha sido responder a consultas de extranjeros en Beijing sobre qué calles tomar para llegar a su destino.

    • Quasinadie
      Quasinadie Dice:

      Apreciado Quasimontoro,

      Usted nos ha contado que ha estado en muchos sitios (Latinoamérica, Europa, Asia), investigado muchos temas (derecho, economía, transiciones políticas), y asesorado a mucha gente (desde políticos a extranjeros en Beijing). Y dispone además de muchísimo tiempo para contribuir a nuestros blogs.

      ¿Por qué utiliza usted un seudónimo?

    • Quasimontoro
      Quasimontoro Dice:

      Quasinadie,

      Porque creo que este blog y otros son para discutir ideas –no para discutir personas y mucho menos para juzgarlas y denunciarlas sabiendo lo difícil que es tener buena evidencia sobre la personalidad de otros y sus acciones.

    • Quasinadie
      Quasinadie Dice:

      Quasimontoro,

      Estoy de acuerdo con usted en que el objetivo aquí es discutir ideas. Pero disiento junto a los editores en que la mejor forma de hacerlo, a veces, es proponiendo el caso de personas (con nombres y apellidos) que aplican ideas al interés público. No con la intención de realizar un juicio de los personal, por supuesto que no, sino para exponer ideas (precisamente) de la forma más clara y transparente posible.

      Por cierto, precisamente porque creo que estamos para discutir ideas, yo también utilizo un seudónimo en vez de volcar aquí mi trayectoria profesional para incrementar gratuitamente mi autoridad.

    • RC
      RC Dice:

      Si lleva más de cincuenta años estudiando estos temas, estimado Quasimontoro, quizás debería pensar en jubilarse…
      Por lo demás, tiene gracia que el primer argumento que presente para defender su punto de vista sea que lleva más de cincuenta años estudiando estos temas, y que a continuación diga que prefiere Ud. utilizar un seudónimo para no volcar aquí su trayectoria profesional e incrementar gratuitamente su voluntad.

    • Quasimontoro
      Quasimontoro Dice:

      RC,

      Está quasi-equivocado. En su comentario mezcla lo que dijo Quasinadie y lo que dije yo.

      La vida no es tan complicada y los que hemos tenido la suerte de trabajar en lo que nos gusta no nos jubilamos nunca, seguimos disfrutando lo que hacemos.

  5. Jacobo
    Jacobo Dice:

    Magnífica reseña, sí señor. ‘¿Hay Derecho?’ se consolida cada día como un referente para un sector cada vez mayor de la ciudadanía. La lectura del libro, efectivamente, es obligada. En mi opinión la clave para conseguir instituciones políticas y económicas inclusivas está en aplicar políticas radicales de transparencia.

  6. CMaruenda
    CMaruenda Dice:

    Comparto la visión del señor Gomá acerca de los blogs (y otros tantos medios que existen en la red) como uno de los primeros pasos, a saber, el de la información veraz como instrumento para determinar qué se necesita hacer y cómo se ha de hacer. De alguna manera este es nuestro nuevo “derecho de reunión”, tan prohibido en dictaduras en tanto “abren los ojos” al pueblo.

    Este post, el artículo de la Sra. Elisa De la Nuez, el ya mencionado del Sr. César Molinas, no hacen otra cosa que explicar los porqués de esta situación, tan lejanos a la visión de los partidos (la culpa es del otro) de la “España oficial”, y de las explicaciones y debates “sosainas” a los que nos tiene sometidos la televisión. Y he aquí otro de los problemas, el del sometimiento a la comodidad, porque como me gusta decir, la comodidad mató al gato, nunca la curiosidad.

    El sometimiento a esta comodidad en la abundancia nos ha llevado a ignorar todo lo que ocurría a nuestro alrededor, pues como bien identifica el autor del post (la percepción de los agravios comparativos) sólo cuando han empezado a cocer las habas nos hemos dado cuenta de que existía el fuego. La sensación de que el ciudadano de a pie no puede hacer nada que esté a su alcance para resolver la situación le ha llevado a otro tipo de comodidad, la comodidad en la austeridad, véase la comodidad de estar en casa y déjeme usted en paz. Y así todo son frases del tipo “son todos unos mangantes, tú te crees, etc, etc”, sin mover un sólo dedo, y esa clase de indignación al político le parece fenomenal.

    Mi argumento es que primero han inutilizado los mecanismos de curiosidad (intelecto) y de participación (democracia efectiva) de una gran parte de la ciudadanía (tampoco se dice lo mucho que les beneficia que el sistema educativo esté como está), para poder continuar con la extracción de riqueza y de derechos cuando los tiempos no nos eran tan favorables. Y esto no es “los buenos contra los malos”, pues como dice A. García Calvo: “¡Como si no se supiera que el explotador sólo lo es porque dispone de una idea que lo justifica y le limpia la conciencia!”.

    Espero que estos posts lleguen cada vez a más gente y despierte en ellos, al menos, la curiosidad de seguir leyendo.

  7. Jaime de Nicolás
    Jaime de Nicolás Dice:

    La tesis de los autores del libro que se expone tan sólidamente en este post no me acabó de convencer. La existencia de instituciones inclusivas, como ellos las llaman, puede ser la explicación del progreso, aunque no la unica, y de hecho creo que sí hay factores geográficos y culturales que influyen de manera muy poderosa. La forma en que los autores niegan este hecho me parece de lo más flojo de su argumentación.

    Ahora bien, al final no me queda claro por qué surgen esas instituciones inclusivas, ellos indican que hay algo de azaroso, de “pequeñas diferencias”, pero a mí me parece que al final lo que resulta de su tesis es que tiene mucho de azaroso, casi todo de hecho. Surgieron en la Gran Bretaña del siglo XVI según el libro por una serie de afortunadas colisiones podríamos decir. Yo no creo que esto sea así, en realidad. Me parece que hay hechos si tenía que aoarecer en algún momento y en algún lugar, tenía que ser Europa y en el inicio de la Modernidad. Europa occidental es la única civilización que ha sido capaz de generar dentro de sí una autocrítica radical a sus propios fundamentos, que se ha cuestionado a sí misma.

  8. Cruz
    Cruz Dice:

    Estimado Ignacio:

    Me uno a los aplausos por el artículo y me permito contestar a la pregunta de si nos parece que tiene todo esto tiene relación con la temática del blog: Sin ninguna duda, sí. Porque si existe un solo acto o hecho jurídico sin trascendencia económica y que no sea materia política aún no lo he encontrado. (Conste que al hablar de “trascendencia económica” no me refiero sólo a la patrimonial y monetaria, aunque para mucha gente sigan siendo la misma y única cosa).

    En cuanto al intento de calificación de una institución como “inclusiva” o “extractiva” me vienen a la cabeza dos industrias: Carbón y madera. En el primero yacimientos con una producción limitada. Se agota y acabas o buscas otro. En el segundo, replantas y puedes mantener e incluso aumentar la producción. El problema no es solo que la casta político-económica sea de caracter extractivo, es que estamos viendo que el modelo que le va es el del parásito que mata al huésped por exanguinación, va a por otro y sabe que siempre habrá alguno en sus redes clientelares o entre sus votantes acríticos. Y que el resto no hará nada. Tal vez por esa comodidad de la que habla CMaruenda en su comentario, o por resignación o para protegerse o por lo que sea.

    Pero creo que sí, que estamos en una coyuntura crítica. Que hace falta un cambio profundo de mentalidad: No solo hacen falta nuevas ideas, sino una nueva forma de pensar eliminando falacias, mantras, ambigüedades, conceptos de moda vacíos de contenido, suposiciones, estandarizaciones artificiosas, el inefable dualismo… Pero sobre todo volviendo a la objetividad y pragmatismo que hizo de los romanos juristas casi insuperables.

    Tenemos la oportunidad, el motivo y un buen medio, el blog. Falta saber si todo esto será suficiente para ponernos en marcha.

  9. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Supongo que el artículo de Ignacio, usando el punto de apoyo del libro de Robinson-Acemoglu, trata de plantear algo más.
    Algo como, por ejemplo, ¿Hay vida después de un buen blog? ¿Es posible llegar a producir cambio en positivo o estamos condenados a la melancolía de la queja impotente?

    Preguntas incómodas y que plantean una cierta exigencia de acción ante la cual me resulta mucho más placentero leer a Ignacio o a Quasimontoro, Elisa, Maruenda, Curro, Penny o cualquiera de los interesantísimos colegas comentaristas y editores.

    Lo cual no es óbice para reconocer que en algún momento habrá que hacer algo más y hacerlo bien.

    Estamos en un mal momento, dentro de un sistema muy complejo y “multicountry “ que intuímos pero casi nadie comprende bien si no es desde muy arriba y en el cual lo inteligente-utilitario es trabajar para formar parte de esa minoría extractiva que tan hábilmente demuestra cada día ser capaz de mejorar a base de manejar y extraer valor del 99% restante.

    Tiene un gran mérito haber convertido a esta sociedad en una actividad extractiva en beneficio de una minoría. El que crea que esto es fácil que lo intente.

    La alternativa también tiene su atractivo (especialmente misionero y romántico) pero es aún más difícil que lo hoy conseguido por la minoría que nos gobierna ciclo tras ciclo.

    ¿Por qué? Muy sencillo: Porque, así como el actual sistema extractivo tiene inmensos recursos para comprar talento, carreras, apoyos, fuerza coactiva y protección, la alternativa nace casi sin recursos y sin otros incentivos que el altruismo.

    Por eso creo que quienes se quieran poner manos a la obra en esta tarea deben trabajar en crear un diagnóstico comunicable y un ramillete de soluciones plausibles y claras que generen de modo sostenible fuerte atractivo moral y emocional.
    Este es un ingrediente imprescindible a falta de incentivos materiales.
    Y la primera labor tendría que ser la creación de una organización extensa dedicada a comunicar creando lazos y red en varios países.
    Dado que lo peor que hacen los actuales partidos es la función de reclutamiento aquí hay una oportunidad haciéndolo mejor.
    Esperanza, que además de simpática es listísima, ya se ha puesto manos a la obra como head hunter.

    Saludos

  10. José Jarauta
    José Jarauta Dice:

    En mi opinión el libro de Acemoglu se inscribe en el marco de la aparición de las “Nuevas Teologías”(entendidas en un sentido lato), surgidas al calor de la Ilustración.

    Es un corolario florido de una larga tradición cuyo origen se podría datar en “Considérations sur les causes de la grandeur des Romains et de leur décadence” (1734) y su posterior sistematización en “De l’esprit des lois” (1748).

    Su carácter maniqueo: buenos-inclusivos, malos-exclusivos, tiene la virtud de su eficacia didáctica, simplificación y claridad argumental. En 600 páginas no se puede esperar encontrar el elixir de la eterna prosperidad, más bien un concentrado tónico de los muchos que proliferan estos días.

    En cierta medida viene a ser un “Catecismo del padre Astete” adaptado a los tiempos modernos. Todos sabemos lo bien que funcionaría la “Constitución Suiza” adaptada a Nigeria.

    En cualquier caso un esfuerzo encomiable y, en ese sentido, parcialmente útil.

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      No empieces, Pepe.

      Un respeto que el catecismo del padre Astete ya tiene más de cuatrocientos años y sigue vigente.

      Durante su larga vida han nacido y desaparecido varios imperios, –desde el nuestro al soviético–, y sigue teniendo definiciones gloriosas como aquella de…

      –¿Qué es Justicia, niño?
      –Justicia, Padre, es dar a cada uno lo suyo.

      ¿O no?
      Un abrazo

  11. el condor
    el condor Dice:

    Mientras exista esta clase politica derrochona y trincona y no haya jueves que como en cualquier pais del mundo civilizado, los meta en chirona, esto no tendrá solución, porque cambiaremos de politicos, pero al fnal segirán haciendo lo mismo que los que se fueron o los que están. Necesitamos un partido fuerte, pero a la vez muy independiente de tendencias izquierdistas o derechistas, simplemente independientes totales, donde existan personas, que ganando un buen y magnifico sueldo, se sientan libres de utilizar personas de diferentes edades y estudios, para sacar al pais de cualquier atoyadero, tales como nombramientos de jueces de la instancia que sean, asi como eliminar tantas barbaridades como a dia de hoy existen y como alguien ha dicho anterirmente, tantos ministerios, tantas delegaciones, tantos gobiernos regionales, etc. etc. Cuando eliminemos toda esta podredumbre que actualmente nos gobierna, y tantos chupopteros, saldremos adelante sin grandes esfuerzos. Para ello necesitamos un gran partido pero inexcusablemente independiente total.

  12. Penny
    Penny Dice:

    Gracias por la entrada, Ignacio

    Sabemos que los partidos políticos tradicionales son muy comprensivos con la corrupción de algunos de sus miembros, en buena medida por el dudoso origen de (parte de) su financiación

    El problema, en mi opinión, es que, hasta la fecha, ha primado el voto ideológico (politics binds and blinds) entre los votantes, de modo que se rompe el mecanismo de accountability más eficaz en democracia: la pérdida de sufragios y el consiguiente desalojo del puesto

    Sin embargo, veo algunos rayos de esperanza en la encuesta que publicaba EL PAIS el domingo pasado: el 87% de los encuestados reconocía que una posición intransigente de los ciudadanos a la hora de emitir el voto acabaría con la corrupción http://ep00.epimg.net/politica/imagenes/2013/01/12/actualidad/1358017896_990807_1358018024_sumario_grande.png

    Espero que así sea y se produzca un profundo cambio en el Parlamento

    ¿Cómo lo ves?

    PD El principal mérito que veo a Acemoglu y a Robinson en Why Nations Fail es la mercadotecnia: los términos extractivo o inclusivo son pegadizos, aunque no esté muy claro su significado. Pero poco mas

  13. Luis Villameriel
    Luis Villameriel Dice:

    ¿Por qué fracasan los países? Gibbon, sin duda el primer historiador moderno, inició este tipo de reflexión en la cultura anglosajona cuando se preguntó: ¿por qué fracasó el Imperio Romano? Su tesis, expuesta en su “Decadencia y caída del Imperio Romano” es tan discutible por improbable –es decir, que no puede ser probada- como la de los actuales Acemoglu y Robinson. Durante años hemos leído (en Weber) que el protestantismo impulsó al éxito económico y social a los países del norte de Europa, mientras que el catolicismo llevó a los países del sur al atraso (¿sigue en pie hoy esta tesis?). La teoría de que la revolución industrial surgió en Inglaterra debido a la “Gloriosa” es brillante, pero obvia el hecho de que el subsuelo inglés tenía enormes reservas de hulla y de mineral de hierro. ¡En el siglo XIX se trataba de construir buques, ferrocarriles y máquinas de vapor! Quizá si los países sureños como España hubieran contado con los recursos minerales y energéticos con que contó Inglaterra, nuestro siglo XIX hubiera sido distinto, guerras carlistas al margen. En todo caso, la tesis que ahora comentamos, que sin duda es muy sugerente, deja sin resolver, o al menos deja en el aire, algunos interrogantes básicos. El primero: ¿cómo se explica el éxito económico de China, cuya élite más que extractiva o inclusiva es lisa y llanamente el Partido comunista chino? La segunda: ¿por qué razón las élites transnacionales europeas no son capaces de articular satisfactoriamente la gobernanza europea?

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Bueno, no debe olvidarse de que Gibbon, al margen de lo grandioso de su obra, trataba de demostrar su propia hipótesis: que Roma cayó por culpa del cristianismo. Tendré que leerme el libro recomendado por el Sr. Gomá. Con este y el de Dña. Elisa ya van dos en 2013, no sé si llego a fin de mes y, con el tiempo libre que no tengo, loq que me han regalado los Magos de Oriente y lo lento que leo, veo que tengo que pedirme una excedencia. Sé que esto queda poco intelectual, pero es así: no me da para nada, no me cunde lo suficiente.

      Respondo: los temas que trata el post (y presumo que el libro) son realmente del interés de este “blog” y de quienes por él nos asomamos. El post hace a uno pensar, incluso cansado de trabajar 12 horas (6 para hacieda y seis para la familia), que es lo que se intenta al tratar de seguiros.

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      No tengo nada claro, Jesús, por qué cayó el Imperio Romano. Cierto que sin esa caída el concepto de persona, por ejemplo, no sería hoy el que es… ni muchísimas otras cosas. Igual teníamos aún manus iniectio y circenses (¡caray, igual sí que los tenemos!)
      En cambio, es clarísimo que el Imperio Azteca si que cayó GRACIAS a la Religión Católica. Y, como dice Lewis (por cierto, no era católico), “imagínense si llegan a ganar los aztecas…”
      SÍ, la Religión Católica tumbó ese imperio. Con el instrumento admirable de Hernán Cortés y sus “teules” (dioses) nacidos en Extremadura. Yo lo único que siento -y muy de veras- como Rafael García Serrano, es NO HABER ESTADO ALLI.

  14. jorgescc
    jorgescc Dice:

    Murray Rothbard ha demostrado en varios de sus libros que las tesis de Weber sobre “la ética protestante y el espíritu del capitalismo” no son del todo ciertas y que el catolicismo, especialmente la escuela tomista, fue tan mercantilista o pro-capitalista como los partidarios de la Reforma.

    En cuanto a los éxitos de los países quizás haya que ir pensando en conceptos olvidados como el de Fortuna, tan caro a Maquiavelo, tan caro a Pocock y su “Momento maquiavélico”.

    Quizás sea doloroso para un racionalista pensar que el éxito político se produce de la misma forma que el éxito de un equipo de fútbol, esto es, depende de la aparición inopinada de una élite dirigente, de una generación extraordinaria de jugadores. Qué le vamos a hacer.

    Desde luego el cambio no va a depender de los votantes.
    Veamos el caso de Islandia.
    El señor Oquendo comentaba el otro día un libro donde se reflexionaba sobre la revolución política de aquél país.
    Pues bien, la misma autora del libro ha declarado que las cosas no van bien después de la reciente convocatoria electoral porque la élite dirigente sigue siendo casi idéntica.

    La oligarquía es eterna y seguimos estando en manos de la Fortuna.
    No es pesimismo, sólo el más profundo realismo, que aplicado a la política nos indica que lo único importante es reducir el Poder para que la eterna oligarquía nos deje en paz, todo lo en paz que sea posible.

    La esperanza en que el Poder nos salvará sólo es una excusa para que el Poder nos ahogue un poco más.

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      No sé yo lo que decía Weber sobre un país, Austria, tan católico como los “del Sur” y completamente diferente a ellos en todo.
      Algo lo conozco; y desde luego el “estilo” que impregna sus relaciones sociales es envidiable, para mis ojos de expañol.
      ¿Será que no va a ser el Catolicismo el culpable de las sinvergonzonerías de los políticos?

    • Maria
      Maria Dice:

      Sr. Jorgescc, A partir de que momento, España dejó de ser mercantilista o pro-capitalista, tal vez desde el momento en que los REYES CATOLICOS expulsaron a los elementos no católicos , que en aquel entonces eran los más dinámicos de la sociedad (mercantil y creativamentehablando)??
      Saludos

    • RC
      RC Dice:

      Es interesante tomar nota del hecho que, para su teoría, Weber se basaba en la comparativa pobreza de la Alemania católica (en particular Baviera), frente a la Alemania protestante (en particular Prusia). Hoy en día, Baviera es el estado alemán más próspero, mientras que el corazón de Prusia, es decir Berlín y el Brandenburgo, están entre los más pobres. Por supuesto, el Ejército Rojo y la Guerra Fría han pasado por ahí y han demostrado tener más peso que la pretendida ética protestante, lo que tiende a apoyar las tesis de Acemoglu y Robinson.
      Dicho esto, aunque estoy de acuerdo con bastantes aspectos del libro (y en particular con aquellos desgraciadamente más aplicables a la situación española actual), sí que me pareció que pecaba de exceso de insistencia en un único factor, como si otros factores culturales y geográficos no tuviesen absolutamente ningún peso.

  15. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Gracias por los comentarios. Me gustaría responder a ellos en dos bloques: uno relativo al libro en cuanto a ciencia pura y otro relativo al libro como ciencia aplicada.

    En cuanto a lo primero, lo digo en el propio post y varios comentaristas lo ponen de relieve, las tesis contenidas en él son discutibles (como todo en Ciencias Sociales) sobre todo porque no tienen en cuenta que puedan existir otras causas que influyan en el fracaso de las naciones. Tampoco es clara la definición de los conceptos básicos y su calificación, un tanto maniqueista. Existe también una cierta simplificación en el examen de los acontecimientos, lo que podemos comprobar en los que conocemos mejor. Ellos son conscientes, y en la página 500 tratan de explicar por qué adoptan una “teoría monocausal” que explique las líneas generales de los acontecimientos, prescindiendo de los detalles, aclarando las fuerzas principales que hay en funcionamiento.

    Es en este sentido en el que creo que el libro tiene algún valor, prescindiendo del evidente marketing y mercadotecnia existentes. Y es que parece verosímil explicación respecto de muchos fenómenos –y si non e vero e ben trovato- lo que a quienes estamos más bien en la ciencia aplicada nos sirve de concienciación e ilustración.

    Por eso introduje en el post una segunda parte. Inicialmente pensaba hacer una recensión más completa, incluso en varios posts, pero quizá la cosa no daba para tanto. Pero sí para concitar fuerzas en contra de una situación cada vez más a la deriva y apercibirnos de que sin tomar cartas en el asunto quizá aquélla no vaya a cambiar. En este sentido, los conceptos de “pequeña diferencia” y “coyuntura crítica” me parecen interesantes y nos estimulan a hacer algo. ¿Qué es ese algo? No estoy seguro, pero si pudiéramos hacer algo más allá de escribir, debemos hacerlo, porque a lo mejor funciona.

  16. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Me imagino que cuando en Bizancio discutían el sexo de los ángeles (o lo que en realidad fuera), con los turcos a las puertas, algunas de las ideas de ese debate serían lucidísimas.
    En Occidente, ¿no nos está pasando lo mismo? Se debaten nuestros problemas a un nivel altísimo como es el caso de este post. Desde luego que da gusto leerlo aunque uno lo lea desde abajísimo. Uno disfruta mucho y aprende un poco (mira qué bien, luego dicen que Nada es Gratis, pues esto sí que lo es, me parece a mí).
    Pero disfrutes aparte, uno lee también que los franceses sudan tinta para desalojar a cuatro magrebíes probablemente piojosos de Mali, anuncian la toma de ciudades que luego mira es que no, tienen su bajas (¡horror! ¡la violencia! ¡todo antes que la violencia!), y para colmo cuando piden ayuda al resto de Occidente les dicen que sí hombre, ya te pasaré unos asesores y eso… Y uno no puede evitar pensar que mientras se discute si son galgos o son podencos, y que si la sociedad civil, y que si un partido nuevo (o un millón de partidos nuevos, porque cada uno quiere una cosa), y que si Cataluña esto y lo otro, y la Memoria Histórica, y los Iluminati, por qué no, mientras andamos en estas discusiones… otra Civilización se apresta al combate. A la guerra como siempre ha sido en la Historia la guerra: buscando la destrucción total del enemigo. Enemigo que somos nosotros, repárese en el detalle.
    Y lo siento, pero cada vez va quedando más claro quien va a ganar.
    Así que no pasa nada, ya se ocuparán estos del turbante de “regenerarnos” a su modo. Y sin muchas sutilezas.

  17. Maria
    Maria Dice:

    La mayoria de los católicos austriacos no participan en la vida de la parroquia ni siguen las enseñanzas de la Iglesia Católica,
    La tradición de tolerancia religiosa en este pais data del siglo XVIII ( igualito que en España, Italia, Portugal, etc, no?)
    La libertad religiosa está protegida en ese pais des de 1867 y a partir del siglo XVIII se reconocieron oficialmente 12 comunidades religiosas, VAMOS LA MISMA SITUACIÓN QUE EN ESPAÑA,

    Sr, Curro Arriola, lo de que és tan católico como España no es real ni cierto, independientemente del número de austriacos que hayan sido bautizados por este rito.
    Y el catolicismo algo tiene que ver con las sinvergonzonerías de los políticos, es decir, yo hago todas las maldades que quiera en vida, que luego me confieso y ya me perdonara Dios Nuestro Señor.

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      María, discrepo de lo de Austria, pero me parece quie sería un rollo entrar en debatir eso del bautismo previo para ser educados. Sí que le tengo que llevar la contraria muy abiertamente en cuanto al final de su planteamiento:
      “yo hago todas las maldades que quiera en vida, que luego me confieso y ya me perdonara Dios Nuestro Señor.”
      No sea que algún político se crea que funciona esto así.
      En la confesión si álguien peca contra lo ajeno (y el pecado de los políticos suele ser precisamente ese, coger lo que es de otros, o lo que “como es público no es de nadie”), para ser perdonado tiene que RESTITUIR. Vamos, tiene que devolver lo robado.
      Luego no vale el “me arrepiento y ya está”.
      Al menos en el Catolicismo.

  18. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Et si nous avions fait fausse route depuis 60 ans ?

    Conocí brevemente a Benoît hace a finales del invierno pasado. Tenía entonces 21 años y acababa de producir este clip sobre un tema de Bastiat.

    http://www.youtube.com/watch?v=MxYQb-WmB3g

    Efectivamente, algo hay que hacer porque talento sobra y cuando no se usa construyendo deriva hacia el cáncer de la melancolía. Simplemente facilitar que el talento se organice sería un gran paso.

    Buenas noches

  19. Maria
    Maria Dice:

    Sr. Curro Arriola, Weber decia que ningún niño austriaco estaba obligado a bautizarse por el rito católico (ni por cualquier otro) para poder acceder a la educación, ni debia asistir cada domingo a una misa por el rito católico( o cualquier otro) si queria aprobar el curso.
    Yo, como muchos españoles si que debiamos hacer lo que acabo de exponer, incluso para asistir a una escuela nacional.
    Así que comparar Austria con España, no tiene mucho sentido.
    Si con mi anterior mensaje (no publicado) he ofendido a alguien no era mi intención sinó todo lo contrario, tal vez el catolicismo como tal no tenga la culpa de la sivergonzoneria de nadie, yo misma soy católica y no soy una sinverguenza.

  20. Abogado Madrid
    Abogado Madrid Dice:

    Que el sistema cambiara es una de las razones que mueve a mucha gente a seguir luchando, evidentemente es una tarea muy compilcada que tendran que llevar a cabo las siguiente generaciones. La esperanza de mejorar siempre tiene que estar presente, desde luego.

  21. Maria
    Maria Dice:

    Sr. Curro Arriola, tiene datos de los políticos que han sido indultados en vida sin devolver lo que han robado, en la católica España?
    Yo, al igual que Don Santiago Ramon y Cajal. digo : desgraciado del pais donde robar a todos significa no robar a nadie, y digo desgraciado porqué solo alguien muy desgraciado hace eso, y en España están apareciendo muchos, aunque no es nuevo ya que en 1906 pasaba lo mismo.
    No hay nada que debatir sobre si en 1967 era necesario estar bautizado por el rito católico para poder acceder a una escuela pública, ES UN HECHO DEL QUE DOY FE, SI ES QUE LA FE DE UNA AMA DE CASA ES TAN BUENA COMO LA DE LOS “profesionales que escriben en este blog, con años de investigaciones (como nos recuerda a cada momento uno de los participantes) y un montón de títulos.

    En que parte discrepa de lo de Austria?, es verdad que la libertad religiosa es secular en Austria y en cambio, es muy reciente (si es que existe) en España, simple y llanamente no creo que se pueda DISCREPAR de un hecho, pues no es ni una idea ni una interpretación.

    En el catolicismo que yo conozco si que vale confesarse, rezar y quedar absuelto.
    Saludos

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      Respetada María, me pilla en un momento de mi vida en que ando algo cansado y poco aguerrido. ¡Con lo que me gustaría “pelearme” con usted, se etiende que amistosamente!
      Pero sí le comento sobre alguna cuestión que saca a la luz.
      Indultar chorizos es una cosa, supongo que eso ha pasado muchas veces, en España y en otros sitios, y sigue pasando; a otros aún peor: ni les han pillado, conque no ha hecho falta indultarles. Indulta el Gobierno, no la Iglesia, eso está claro.
      Pero yo no me refería al indulto (figura del Derecho del Estado) sino a la Restitución en el Catolicismo (figura del Derecho Canónico y de la Moral Católica, aunque también de la Judía –de donde procede- y supongo que de alguna otra).
      Sin voluntad de restitución NO hay perdón. La Iglesia lo enseña basándose en preceptos del Antiguo Testamento (Ex. 22,3, muy taxativo), o del nuevo (Lc 19, 8-9), lo de Zaqueo que arrepentido promete devolver “el cuádruplo”. Ya Inocencio XI condeno expresamente la postura contraria. Y dice Santo Tomas que “no restituir” es “retener la hacienda de otro”; es una forma de robo.
      Las excepciones son perfectamente lógicas, se refieren a casos de imposibilidad de restitución: si el pecador no tiene ya bienes con qué restituir, pej; pero ha de tener el sincero propósito de restituir si viniere a mejor fortuna.
      Sin ese requisito no se puede dar la absolución.
      Inciso: es una leyenda lo de que “el alma del chorizo está en el Purgatorio hasta que álguien restituye por ella”. Si el obligado murió con deseo sincero y no postergado de restituir, no está obligado a más; si acaso serán sus herederos los que tengan, si aceptan la herencia, que cumplir con esa obligación moral; pero el alma no “sale” o “deja de salir” del Purgatorio porque el pago se haga o no se haga.
      La confesión no exige necesariamente “rezar”. Exige mirar qué ha hecho uno mal, arrepentirse de ello (que a su vez implica reparar el daño si es ello posible), proponerse lealmente no hacerlo más, decir los pecados al confesor, y finalmente cumplir el castigo que se le imponga a uno. Ese castigo puede ser “rezar” o puede ser otra cosa; pej, hacer compañía una tarde a álguien que esté muy solo… cualquier cosa que el confesor vea que es adecuada y proporcionada.
      Perdone que haya sido prolijo, pero está extendida la idea de que el catolicismo enseña “peca que luego te confiesas y no pasa nada”. Eso es –en el mejor de los casos- un grave error y una caricatura. Es como si se atribuyese a los luteranos: “aprovecha y peca lo que quieras, que total con que creas fuertemente, arreglado”. No es exactamente eso lo que enseñaba Lutero, es otra caricatura. Y con caricaturas no se llega a conocer los objetos.
      La confesión sin sincero “propósito de enmienda” es un sacrilegio y no limpia el pecado. La Iglesia al chorizo le dice: “no robes que, además de ser pecado, luego lo vas a tener que devolver si quieres ser perdonado…”
      Un saludo cordial.

  22. Maria
    Maria Dice:

    No se si una de las desdichas de nuestro país consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el interés individual ignora el interés colectivo (D. S. R. y C.).
    Nada nuevo bajo el sol desde hace más de cien años.
    Y ahora no diré que es culpa del Catolicismo, evidentemente peró está claro que hay un porcentaje muy grande, yo diria, enorme, de católicos que llevan siglos haciendo de nuestro pais un pais desdichado.

  23. Penny
    Penny Dice:

    Han surgido varias referencias a Weber. Al respecto, me gustaría recordar que Benito Arruñada escribió hace unos años un interesante trabajo titulado “Protestants and catholics: similar work ethic, different social ethic”, Economic Journal, septiembre 2010 http://www.econ.upf.edu/docs/papers/downloads/743.pdf

    En contra de la tesis de Weber, el autor muestra que no parecen existir diferencias entre católicos y protestantes en cuanto a la ética del trabajo o al esfuerzo.

    Sin embargo, detecta diferencias relevantes en algunos rasgos particularmente relevantes en la actualidad:

    1. Los católicos son más tolerantes con el fraude fiscal que los protestantes
    2. Los católicos conceden más importancia a la familia que los protestantes
    3. Los católicos mienten con mayor facilidad que los protestantes para proteger a sus amigos

    La facilidad del perdón de los pecados estaría detrás de estos comportamientos

    Creo que este es un asunto que bien merece un debate sosegado. Con frecuencia, se presta poca importancia a las consideraciones éticas

    PD Sugerencia a los editores: proponer a Benito Arruñada que escriba un post al respecto

  24. Juande González
    Juande González Dice:

    Muy interesante. Lo de la coyuntura crítica tiene el inconveniente que sólo se sabe si es o no es cuando ya ha pasado. Sí, es posible que estemos ante una. Lo que ocurre es que el resultado final, el cambio estructural que frene la inercia que lleva el país y cambie la dirección, va a depender mucho de que los ciudadanos coordinen algunos esfuerzos. Si no, sigue habiendo unos cuantos que controlan instituciones clave y que son capaces de frenar cualquier cambio.

  25. Angeles García
    Angeles García Dice:

    Enterarnos que Fainé presionó al Ministro de Justicia para que nombrase magistrado a su asesor en la Caixa y defensor de sus productos financieros tóxicos, echa por tierra la hipótesis de César Molinas sustentada el libro comentado. No es la casta política la culpable, los políticos son títeres a manos de una oligarquía insaciable que hunde sus raíces en el siglo XIX, los políticos son simplemente el brazo ejecutor y como país del Lazarillo que somos , algunos cogen algunas uvas, aprovechando que los de siempre se quedan con todo lo vendimiado.

  26. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Como apostilla a las opiniones vertidas sobre la cuestión de Weber, hago notar que en la página 80 del libro, los autores rechazan la tesis de Weber, dentro del contexto de la refutación de la “hipótesis de la cultura” como justificativa de la diferencia entre las naciones. Señalan que hay poca relación entre la religión y el éxito económico, poniendo de relieve que Francia, país católico, copio rápidamente los resultados de ingleses y holandeses.

    Aunque en el post relaciono la polémica a traves de Sintetia, en estos links se pueden leer directamente las críticas y contestaciones de los autores en relación a las tesis del libro:

    Crítica de Jared Diamond, patrocinador de la tesis geográfica:
    http://www.nybooks.com/articles/archives/2012/jun/07/what-makes-countries-rich-or-poor/
    Contestación de los autores:
    http://www.nybooks.com/articles/archives/2012/aug/16/why-nations-fail/?pagination=false
    Crítica de Fukuyama, autor del ensayo:
    http://blogs.the-american-interest.com/fukuyama/2012/03/26/acemoglu-and-robinson-on-why-nations-fail/
    Contestación de los autores:
    http://whynationsfail.com/blog/2012/4/30/response-to-fukuyamas-review.html

    Las grandes interpretaciones de la Historia tuvieron una época de triunfo a partir del siglo XX. Toynbee defendía el desarrollo de las civilizaciones sobre la base del cambio de lo estático a la dinámico, no por la raza o medio ambiente, sino por estímulos (países duros, tierras nuevas, derrotas, presiones exteriores, penalizaciones). Spengler consideraba la civilización un ente biológico destinado a morir; las tesis marxistas partían del pecado original de la propiedad privada; las tesis idealistas y positivistas creían en el progreso. Ninguna ha conseguido dar la explicación total, pero todas han aportado algún elemento interesante.

  27. Maria
    Maria Dice:

    Penny , no creo que en este blog se pueda tratar el tema de la religión católica desde una perspectiva crñitica, pero bueno, si que se debe al menos intentar.

    Gracias por la petición, ya que me afecta personalmente el tema de algunos sacerdotes católicos y me seria de mucha ayuda moral conocer algunas de las motivaciones de sus conductas.

    Gracias..

  28. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay un cierto empeño por parte de la ortodoxia económica en predicar las bondades de nuestras instituciones como una de las bases del “éxito” de las naciones. Me ha gustado el calificativo de José Jarauta: “Nuevas Teologías” porque resume bien el momento litúrgico de nuestra forma de Estado. Necesita incienso y viene con monumentales botafumeiros.

    Y este esfuerzo arrecia justo en un momento histórico en el cual ya podemos ver un pasado y prever un horizonte de creciente desempleo y decadencia económica. Sabemos también que esto no va a resolverse a base de nuevas burbujas –que ya comienzan a pedirse con fuerza en Europa– o de los déficits y endeudamiento que Obama lleva ya practicando cuatro años –con la ayuda de Bernanke– en USA.

    Las respuestas de los autores a Diamond y Fukuyama parecen más un reconocimiento de las críticas que una reivindicación. Y eso que las críticas de Jareed y Francis se escriben “state side” y olvidan generosamente un montón de cosas.
    Cuando hablamos de instituciones parece que nos referimos a cosas como el sistema de representación política, la separación de poderes o las instituciones de supervisión y control de los mercados.
    Pero resulta que el ejército también es una institución y que gracias al establecimiento militar los EEUU han dado pasos como la energía nuclear, la aventura espacial y la aeronáutica, el desarrollo de los computadores, las arquitecturas de telecomunicaciones actuales o internet.
    Estas son las más evidentes pero no las únicas.

    Hemos olvidado que gracias a dicha institución el presidente Roosevelt exigió y obtuvo de Churchill el compromiso británico de eliminar su imperio (como condición para embarcarse en el “teatro europeo” durante la WWII. Y que de esta forma se abrieron inmensos mercados que desde entonces dominaron y en muchos sentidos dominan. Etc, etc, etc.

    Es decir, hay para todos los gustos.
    Si de verdad queremos saber qué instituciones políticas tenemos y cómo andan, no habría que preguntar a economistas de los que escriben divulgación en campos que o no dominan.

    Habría que preguntar a Juristas, Sociólogos e Historiadores y estos nos cuentan una historia muy diferente.
    Y si no que pregunten a Ferrajoli qué tal andamos de instituciones políticas. O a Hobsbawm, Harold James o Rodrik por dónde vamos ya en la línea de la historia y qué nos espera sin no cambiamos de rumbo de modo importante.

    A mi lo que más me preocupa es ver a profesores universitarios mediáticos metidos a agentes de propaganda para levantar el ánimo del “taxpayer” y ver que lo hacen con ligereza y parcialidad.
    Francamente preocupante.

    Buenas noches

  29. Maria
    Maria Dice:

    Sr. Manu Oquendo, no se si se habrá dado cuenta de que el simple hecho de nombrar a Hobsbawm en este blog le reportará algun que otro enemigo en este blog . Uf , nunca hubiera imaginado que seria capaz de nombrar a Hobsbawm sin un ápice de denigración. Uf, uf y uf.
    Gracias

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Hola, María.

      Me sorprende su comentario porque hace tiempo que vengo por este blog y he visto que Hobsbawm –y muchos otros bastante más “comunistones”– suelem ser citados con frecuencia sin el menor problema. Unas veces aciertan y otras no. Como nos pasa a todos.

      A lo mejor es que la gente ya ha caído en la cuenta de que las doctrinas son una forma de capturar almas y dividirnos para evitar que pensemos juntos en los problemas comunes.
      Si tenemos a Hobsbawm por rojete y por lo tanto evitamos entender lo que dice y por qué lo dice, con seguridad, cada uno de nosotros pierde en capacidad de juicio o de comprensión.

      Tratar de entender a otros es siempre instructivo. Tan instructivo como entender los silencios.

      Saludos

  30. elisadelanuez
    elisadelanuez Dice:

    Penny, gracias por la sugerencia, lo intentaré aunque Benito Arruñada siempre está muy ocupado..:-( Lo digo porque ya lo he intentado alguna vez.
    María, le aseguro que en este blog se puede debatir muy libremente sobre la religión católica, Eric Honswahm, o lo que haga falta. Y se sorprenderá de los muchos librepensadores que va a encontrar usted por aquí.
    En cuanto a la tesis del libro, coincido básicamente con lo que dice Ignacio, pero ciertamente la tesis aunque sea “unilateral” tiene la enorme virtud de ilustrar de forma muy sencilla la importancia esencial de las instituciones en el desarrollo (o declive) de las naciones. Creo que esto, junto con su lenguaje muy accesible y sí, un poco mediático, es su mayor logro. Y la idea de que pequeños cambios en un momento crítico pueden producir enormes cambios en el medio plazo me parece también muy sugerente y ciertamente explica muchas cosas.
    En cuanto al momento actual, no tengo ninguna duda de que estamos ante uno de esos, no solo en España, sino a nivel mundial.

  31. Maria
    Maria Dice:

    SRa. Elisa de la Nuez, muchas gracias por su respuesta, y espero que las voes discrepantes puedan ser oidas aquí, ya que cada vez resulta más difícil orilas en los medios de comunicación tradicionales. Cada vez más pienso que estamos totalmente incomunicados (entre la realidad y nosotros hay una especie de muro imposible de traspasar) , así que espero que en este blog podamos traspasarlo y que además de opiniones podamos conocer realidades que se niegan en la mayoria de medios ( por no decir en todos).
    Adelante pues, no solo con la pluralidad ideologica, sino intentemos la pluralidad informativa que actualmente en España no existe.
    Muchas gracias de nuevo.

  32. Penny
    Penny Dice:

    Hay un tema crucial que planea sobre el blog: la factibilidad de los cambios institucionales de calado

    Roger Senserrich escribió hace un tiempo un post muy recomendable en el que hace hincapié en la adaptación del modelo biológico de equilibrio puntuado a la ciencia política que realizaron Baumgartner y Jones http://politikon.es/2012/11/14/cambio-politico-y-equilibrios-inestables/

    Según estos autores, los procesos de cambio no tienen una naturaleza gradual sino discontinua. Son precisas circunstancias especiales para romper el equilibrio existente y pasar a otro nuevo

    Ahora mismo nos enfrentamos a una situación extraordinaria. Es el momento del cambio respecto a los grandes partidos políticos tradicionales: no han sabido estar a la altura de las circunstancias

    No olvidemos que el único mecanismo eficaz en democracia para garantizar la accountability es el sufragio: permite desalojar del Parlamento a los representantes cuya actuación no nos satisface

    En las próximas elecciones, pensadlo bien o lo lamentaremos

    Saludos

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Hola, Penny.

      Tienes razón en el mérito del artículo de Roger. Me pareció excelente, y creo que planteas estupendamente el problema cuando inquieres acerca de la verosimilitud de cambios institucionales de calado (desde dentro del sistema, supongo).
      Roger cita un artículo de Adam Przeworski del 2001 cuya tesis es que es imposible romper los equilibrios de intereses recíprocos cuando la renta per cápita sobrepasa una cifra determinada.
      El principio general es antiguo y viene a decir que los regímenes se sostienen hasta que dejan de convenir a la mayoría de la población que es el momento a partir del cual colapsan cuando menos te lo esperas. Su aplicación a democracias formales sería el caso particular que cita Roger.

      También coincido con tu observación acerca de la peculiaridad de este momento. Un momento fractal. Una combinación de fracturas importantes que representan quizás una gran encrucijada histórica.
      De lo que yo he leído quien mejor lo expresó fue Guglielmo Ferrero en 1942 “Poder, los genios invisibles de la Ciudad”.

      El caso es que mucho de la teoría política que se imparte reside dentro de un paradigma hoy desbordado y por eso resulta quizás injusto exigir a nuestros partidos que resuelvan problemas que no han nacido “dentro” sino que vienen impuestos a lo largo de los años por circunstancias externas al estado nacional clásico.

      Por eso me parece necesario que cualquier iniciativa de opinión o de acción política tenga vínculos interestatales desde el arranque. Porque algunos de esos problemas (de hecho los más importantes) son comunes y no se pueden abordar aisladamente del resto de estados homologados con nuestras instituciones.
      Por ejemplo: comercio internacional que resulta clave en la creación de empleo y riqueza..
      Por último una referencia semántica acerca del abuso de la palabra “democrático”, hoy vacía de significado, o la valoración que merece el “voto mayoritario” en su capacidad de obligar al minoritario.

      Estos dos principios están a punto de necesitar una revisión de taller a fondo. El primero porque no lo es real (el ciudadano cada vez puede elegir menos y hace mucho que ya no decide nada importante) y el segundo ya no se permite su operatividad en muchísimos campos de la vida. Por ejemplo en la economía.

      Saludos cordiales

  33. Maria
    Maria Dice:

    Sr. Oquendo, que és un comunistón?.
    Creo inmtuir que la denigración continúa, o es simplemente un apelativo cariñoso?
    Saludos

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Buenos días, Doña María.

      ¿Y usted me lo pregunta?
      Un comunistón es un comunista con carné y de talla XL o superior.

      Por ejemplo Eric Hobsbawm. Lo cual no quita para que sea uno de mis historiadores preferidos del siglo XX. Otro comunistón fue Trotsky, referencia indiscutible si alguien quiere entender la revolución de Rusia tras la primera guerra mundial.

      Un saludo cordial.

  34. Maria
    Maria Dice:

    Sra. eLISA DE LA nUEZ, acabo de perder un mensaje en el que simplemente preguntaba en que diccionario puedo encontrar la palabra COMUNISTÓN Y FASCISTÓN.
    Podria recuperarlo de alguna forma?.
    Yo, personalmente, pienso que estas dos palabras son despectivas y, como ni Eric Hobsbawm ni Trosky estan vivos, asumo su defensa para que esta palabra no les sea atribuida, porqué la considero un insulto.

    Gracias.

  35. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Traigo a colación el título del artículo (muy interesante por cierto): “¿Porqué fracasan los países o aquí hay que hacer algo?”. En cuanto a la primera de las cuestiones prefiero ir directamente al concepto de “país” como un espacio geográfico con una comunidad humana de características culturales propias. Eso me lleva a lo que fueron y significaron históricamente esas civilizaciones clásicas que, llegado un momento, se derrumbaron y desaparecieron. ¿Porqué quienes hicieron florecer unos períodos históricos culturales no fueron capaces de, al menos, mantenerse dignamente? Mi respuesta sería: buscar y entender a los seres humanos con sus virtudes y sus vicios, con sus almas y sus mentes, con sus instintos más bajos y sus entregas generosas. Sólo el predominio de unos u otros hicieron de sus paises (de sus pueblos) algo grande o algo mezquino. Hemos desarrollado una civilización “ejemplar” sobre bases mezquinas de codicia de poder o económica; hemos creado falsos sistemas políticos engañándonos a nosotros mismos con ello; hemos abrazado la máxima de conseguir más con la menor aportación posible (ahí están los chascos financieros pero también las conductas y comportamientos de una mayoría); hemos preferido comodidad a ejercer realmente una libertad de participación responsable; hemos hecho -y tenemos por consecuencia- la trampa en el solitario y ahora no sabemos cómo resolverla.

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