El “mercado negro” de las preferentes. A propósito del informe de la CNMV sobre Bankia

Hace unos días, la web eldiario.es daba a conocer un informe reservado de la CNMV que acusaba a Bankia de haber actuado de manera muy irregular en la venta de preferentes entre particulares (es decir, en segundas ventas) por haber inflado deliberadamente su precio en perjuicio de los que las compraron y con beneficio para los que las vendieron.

 

Las preferentes son un asunto muy enrevesado, con multitud de facetas jurídicas, políticas, judiciales y sociales, y hay un peligro cierto de perderse en la catarata de datos y noticias que diariamente nos proporcionan y que hace que cada vez todo ello tenga peor aspecto, desde luego. Por eso, voy a tratar de explicar de manera sencilla a qué prácticas se refiere el informe de la CNMV (que está enlazado en la noticia de la web eldiario.es).

 

Vamos a echar la vista atrás, para centrar el tema. En 1988, el llamado acuerdo de Basilea I estableció una serie de categorías de instrumentos financieros a los efectos de computar para el ratio de solvencia financiera de cada entidad. Pues bien, las preferentes fueron consideradas como de máxima categoría (Tier 1), junto con las acciones.

 

Por tanto, a los efectos de capitalizarse, las emisiones de preferentes eran, para todos los bancos y cajas, un mecanismo magnífico, y se vendieron masivamente por multitud de entidades ya desde el 2003, año en el que fueron regulados estos instrumentos. Aunque se habla ahora de las preferentes vendidas durante la crisis -desde el 2008- ya en el periodo anterior se comercializaron por valor de más de 15.000 millones. Si bien es cierto que en los últimos años el ritmo de ventas, lejos de reducirse, se incrementó.

 

Pues bien, las preferentes eran un producto perpetuo, es decir, el inversor no podía recuperar directamente lo invertido, “deshacer” la inversión y recibir el dinero. Esta característica era imprescindible, además para que pudieran computar contablemente como Tier 1.

 

Ahora bien, lo que sí se podía hacer era vender a otra persona las preferentes y de esta manera recuperar lo invertido. Eso se podía hacer en el AIAF,  un mercado de renta fija, en el que, aún sin mucha liquidez, los precios de cada emisión están determinados por la oferta y la demanda. Eso quiere decir que el vendedor de preferentes podría tener que soportar una pérdida en su inversión, porque el valor de las preferentes se hubiera depreciado en el mercado AIAF en el momento en que quisiera venderlas.

 

Y es en este punto donde nos encontramos la manipulación. Situémonos. Los bancos y cajas emiten de manera desaforada preferentes porque les resultan de utilidad máxima. Pero son un producto difícil de “colocar” en principio a minoristas, el que sean perpetuas lo complica todo. Bueno, no hay problema, concluyen en los bancos: vamos a decir de manera sistemática y constante que la inversión se puede recuperar en cuestión de pocos días, y que es “como un plazo fijo o como un depósito, pero mejor remunerado”. Y cuando alguien quiera liquidar la inversión no le diremos que no puede, que son perpetuas, sino que lo que haremos es buscar otro cliente de nuestra propio entidad, le liamos aunque no tuviera previsto hacer nada, y le encasquetamos las preferentes.

 

Y así ocurrió. Pero quedaba una última dificultad: no se podían vender a precio de mercado AIAF, porque éste quizá fuera muy inferior al de salida y era de todo punto necesario que, para que no se notara todo el tinglado, el vendedor recuperara  íntegramente lo invertido. Entonces lo que hacen las entidades, cada una con sus reglas propias, es crear una especie de mercadillo interno, opaco, en el que los precios los pone la entidad.

 

En definitiva, la entidad buscaba un cliente-comprador a un otro cliente suyo, comprador que será normalmente un minorista sin conocimientos financieros. Le hacía comprar preferentes (producto que en sí mismo era seguramente tóxico para él), pero, además, se las hacía comprar a un precio superior al fijado en ese momento por el mercado AIAF, un precio falso, inflado, para que el vendedor (que perfectamente podría ser otro minorista desconocedor de todo esto), recuperara todo lo invertido sin pérdidas y no se diera cuenta de en qué producto había estado metido hasta ese momento. Todo muy ético y ejemplar, como ven.

 

Yo creo que con estas explicaciones previas ya estamos en condiciones de entender el informe de la CNMV sobre Bankia. El regulador analiza una muestra muy pequeña de operaciones con preferentes de las entidades que forman Bankia, y en un periodo muy corto, junio 2010-noviembre 2011. Las conclusiones no dejan lugar a dudas:

 

“(las entidades)…intermediaron operaciones por cuenta de sus clientes… dirigidas a inversores minoristas, a precios significativamente alejados de su valor razonable, con el consiguiente perjuicio a los intereses de los compradores, mientras que los clientes vendedores y las entidades se veían beneficiados por dicha operativa” (p.8 del informe)

 

Hay un “incumplimiento generalizado del deber de evaluar la conveniencia del instrumento para el cliente y, en su caso, realizarle las oportunas advertencias” (p.2).

 

El artículo 70.quáter de la LMV ordena a las entidades financieras que eviten los conflictos de intereses entre sus propios clientes, y también obviamente los que existan entre el cliente y la propia entidad. Pues bien, según el informe, “Las entidades no establecieron ninguna medida destinada a impedir que los conflictos de interés señalados perjudicasen los intereses de los clientes compradores, ni tan siquiera la de revelar previamente la naturaleza y origen del conflicto a esos clientes…perjudicándolos en beneficio de otros clientes que, de esta manera, conseguían la liquidez deseada y en beneficio de las propias entidades interesadas en facilitar liquidez a los vendedores” (p.12).

 

Algunos matices complementarios sobre lo expuesto:

 

El informe de la CNMV es sobre Bankia y un periodo muy corto, pero presumiblemente si se investigara en la mayoría de bancos  y cajas y en muchos más años, el escalofriante resultado sería el mismo. Todos actuaban básicamente igual. De modo que puede ser interesante que muchos tenedores de preferentes compradas en segundas ventas, sea cual sea el año de compra y la entidad intermediaria, comprueben si pueden cuál era el precio de mercado entonces y por cuánto las adquirieron.

 

El comportamiento irregular o más bien ilícito de las entidades, inflando el precio, es punible en sí mismo, independientemente de que el producto vendido sea o no tóxico y anulable según los tribunales o los arbitrajes. Sería igualmente ilícito ese comportamiento si lo que se vendiera fueran simples acciones. Eso quiere decir que puede haber tenedores de preferentes que por las circunstancias de su compra (mayor conocimiento financiero, etc.) no pudieran conseguir la anulación del negocio vía judicial o arbitral, pero que sí podrían solicitar vía civil la devolución en su caso del exceso de lo indebidamente pagado por sus preferentes, restando del precio abonado el valor de mercado, consecuencia del absoluto incumplimiento por parte de las entidades de su deber de tutelar al consumidor minorista. Y es posible, aunque no soy penalista, que las entidades pudieran además haber incurrido masivamente en el delito de maquinación para alterar el precio de las cosas, del artículo 284 del Código Penal.

 

El documento de la CNMV tiene fecha 11 de febrero de 2013, cuando ya el daño está hecho, y no es un acuerdo ejecutivo sino un mero informe interno. Su antiguo presidente, Julio Segura llegó a declarar en octubre de 2012 que la CNMV “había  hecho todo lo que podía hacer según la legalidad vigente” . Creo que no soy el único que discrepa radicalmente de esta opinión. Parece evidente a la vista de este informe que el regulador pudo hacer no mucho, sino muchísimo más de lo que hizo, y que existe grave una responsabilidad de los que gobernaron esa institución en los últimos años.

 

El conocimiento de estas prácticas irregulares provocará sin duda nuevas actuaciones judiciales en forma de demandas o querellas, que se sumarán a las ya existentes, que son ya muchas (y no solamente contra Bankia). Las más importantes son las siguientes:

 

* Hay una querella penal de UPyD contra Bankia en junio de 2012 por estafa entre otros delitos, que se refiere a la salida a bolsa de sus acciones. La cito simplemente para destacar que no tiene que ver directamente con el tema de preferentes.

 

* Están las demandas de nulidad civil que los inversores que compraron preferentes,  interponen de manera individual.  Y también estos inversores en su caso pueden ir por la vía penal presentando una querella por estafa.

 

* Por su parte, la fiscalía podría también actuar de oficio, únicamente si ve delito (no por cuestiones civiles). La Fiscalía General no es partidaria de considerar que todas las ventas son delitos de estafa pero sí en determinados casos (lo cual tiene su lógica).

 

Tanto las actuaciones de particulares tanto civiles como penales, y las de la fiscalía, no tienen por qué limitarse a reclamar a las entidades intervenidas (no todo es culpabilidad de Bankia), sino que pueden dirigirse a cualquier banco o caja si se dan los supuestos.

 

* Pues bien, además de todo ello, el informe de la CNMV abre un nuevo campo: ya no se trata solamente de que la venta de preferentes por los bancos a los particulares sea nula, sino que las segundas ventas, entre inversores particulares, tenían un enorme sobreprecio producto de la manipulación de la entidad. Respecto en concreto de Bankia ya se anuncian demandas civiles para reclamar la devolución del sobreprecio, pero que también podrían acabar en una querella.  Y la fiscalía anticorrupción ha pedido informes sobre el documento de la CNMV.

 

En todo caso, insisto: el documento se refiere a Bankia y en un periodo muy breve, pero esta práctica me temo que era generalizada durante muchos años y por muchas entidades, por lo que posiblemente el campo de actuación judicial se amplíe muchísimo en el futuro.

 

*Y, finalmente, UPyD presentó el pasado día 15 de abril una segunda querella criminal contra Bankia, ésta sí por todo el escándalo de las preferentes, implicando a Banco de España y CNMV.

 

Todavía no hay, y no es seguro que haya en el futuro, una querella de este tipo, general para depurar todas las responsabilidades, contra otras entidades que no sean Bankia, incluso contra entidades que no hayan sido nacionalizadas. Y me temo que seguramente habría material más que suficiente para ello.

 

 

14 comentarios
  1. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Muy clarificador el post. Cabe añadir que hoy se abre el plazo para admitir las solicitudes de arbitraje en Bankia.
    http://www.abc.es/economia/20130417/abci-preferentes-arbitraje-preferencia-201304172130.html
    Este procedmimiento ha producido críticas en muchos de los afectados.

    En el blog tratamos las dudas que estos arbitrajes nos suscitaban, hace ya algunos meses.
    http://hayderecho.com/2013/01/31/mis-dudas-sobre-la-cuestion-del-arbitraje-en-las-preferentes/

  2. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Gracias, Fernando.
    Al final Ponzi, como Hitler, gana batallas después de muerto.

  3. Hackbogado
    Hackbogado Dice:

    Hola. Soy el Hackbogado 🙂 La linea de investigación comenzó en la misma querella de junio de 2012. Poco a poco se fue tirando del hilo, concediendo el Juez todas las diligencias que se solicitaban, hasta que se llega al informe. Es evidente que el informe lo han elaborado funcionarios que han hecho bien su trabajo, porque deja a los jefes de la CNMV al borde de la imputación por, como mínimo, omisión de perseguir delitos. Claro que constituye la conducta el hecho punible del 284 del CP. Imposible escapar. Por otro lado, hay una querella del día 12 de abril. Previa. Y hay más querellas contra otros y otras. Recuerden que hay otros nueve informes referidos a otras entidades. Los cálculos del informe, advierte la propia CNMV, se hacen con las cuentas de Rato. Si se hubieran tomado las cuentas de “Goiri”, serían 0 los valores razonables. Ah, se me olvidaba. Aún no hemos terminado la investigación. Tenemos que comprobar que no pagaban los intereses desde las cuentas de ingresos de capital, directamente y que en realidad, ninguna emisión se colocó completa, sino que casi la mitad quedó en autocartera (algo prohibido) en las filiales, que son las que venden luego a los clientes. Sabemos que Altae Banco conservaba y se “quitó de encima” centenares de millones de euros en preferentes a lo largo de 2011.

  4. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    En este artículo se indica que la asociación Activa Preferentes presentó el día 8 de marzo una querella criminal contra contra 45 directivos y 40 entidades bancarias por los presuntos delitos de estafa, publicidad engañosa, delito societario, maquinación para alterar el precio de las cosas y uso de información privilegiada.

    Parece por el aspecto una querella bastante general, contra todos. Según el autor del artículo el abogado, su querella no ha sido publicitada en los medios.

    http://blogs.elconfidencial.com/tribuna/2013/04/19/la-verdad-sobre-las-preferentes-11132

  5. CMaruenda
    CMaruenda Dice:

    Han conseguido hacer valer el dicho de “piensa mal y acertarás”.
    Y así, a título personal, veo una íntima conexión entre las tasas judiciales y todo este tipo de actuaciones bancarias, no sólo de las preferentes anda el juego. Negocio redondo, la banca gana. el Estado gana, como mucho pierde prestigio democráctico, pero de eso ya no le quedaba mucho.

    Magnífico artículo, para los que no somos duchos en instrumentos bancarios nos lo pone ud. fácil.

  6. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Enhorabuena Fernando por el clarísimo artículo. Lo más triste de todo, no obstante, el papel de las entidades reguladoras que se supone que están precisamente para evitar que pasen estas cosas. Ojalá que las demandas y querellas consigan lo que no conseguimos de otra forma en España: depurar responsabilidades y que esta monumental estafa no les salga gratis a los responsables con nombre y apellidos del desaguisado. .

  7. robespierre
    robespierre Dice:

    Ya tenía ganas de volver por aquí…y observo que poco a poco se va desmontando el chiringuito financiero-bancario-político-regulador de estos últimos años. Espero que el juez tenga claro que esta forma de actuar, tan brillantemente descrita en el post, se parece asombrosamente a una estafa piramidal en toda regla con la connivencia de los reguladores. Enhorabuena y sigan así!

  8. Carles
    Carles Dice:

    Podría haber otra vía de defensa de los inversores que es el Derecho de la competencia. Si todos o la mayoría de los bancos actuó en la misma dirección y crearon un mercadillo es que estaban restringiendo la competencia. Por lo tanto, cometieron alguno de los ilícitos tipificados por la Ley de Defensa de la Competencia o los arts. 101 ss. TFUE. En ese caso, habría lugar a una sanción administrativa por parte de las autoridades de la competencia y a una acción de indemnización derivada de la responsabilidad extrancontractual

  9. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    D. Fernando, su serie de Posts sobre este asunto, los vínculos unidos a los mismos y los que aportan los comentaristas, gloasadores y postglosadores contienen ya información excelente para tratar de entender este asunto, cuyo fondo es sencillo, pero cuya regulacion es intrincada y compleja. Las prfeferrentes y subordinados, lo ocurrido con Banif, los swazis y otros productos mixtos y derivados, la inversión en tangibles, etc. deben poder cuantificar se en términos de PIB como el enorme corralito español. Con el FGD descapitalizado, tras el precedente Chipriota (ya anticipado en el famoso MOU en cuanto a estos “productos”) ponen los pelos de punta, mejor dicho, como escarpias. En un país serio se hubiera empezado por donde estamos ahora, con consenso parlamentario y Asunción de responsabidades, comisión en el Congresi e informe publicado en Internet, como hizo en Congreso de los Estados Unidos con la crisis financiera. Es obvio que, si se separa el grano de la paja, es posible que se encuentren quienes entendían en producto y querían obtener intereses altos, pero creo que serán los menos. ¿Serán útiles los arbitrajes? ¿Podrán gestionare 300.000 situaciones personales? Habrá personas que fallezcan antes de que su casi se haya resuelto, y, como en un caso que conozco, hayan no sólo perdido una gran parte de sus ahirros, sino constutuído una hipoteca inversa sobre su piso para poder pagar las facturas, al quedarse sin ahirros ni intereses. Me pregunto cómo el Sistema Financiero, el Gobierno, la Cnmv y el Banco de España no son capaces de hacer una miínima reflexión para deshacer semejante iniquidad. ¿Para esto sirve el Estado? ¿ Para esto sirve el Derecho positivo?

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