No preguntes qué puede hacer la transparencia por tí, sino que puedes hacer tú por la transparencia

 

Por ahora, el Proyecto de Transparencia sigue en el limbo, es decir, prosigue su tramitación en el Congreso de los Diputados. La última noticia es que se ha prorrogado el plazo para incluir nuevas comparecencias, no ya de expertos, lo que puede ser muy interesante, sino de posibles afectados, como sindicatos y organizaciones empresariales.  Reconozco que no se muy bien qué sentido tiene, pues visto lo visto me resulta complicado considerar expertos en transparencia a los representantes de estas instituciones ni desde el punto de vista teórico ni desde el punto de vista práctico. Pero, en cualquier caso, se ve que el Gobierno tiene menos urgencia en aprobar una Ley de Transparencia que en resolver la situación personal  del sr. Saenz, por poner un ejemplo cualquiera. Normal, dado que el Presidente del Gobierno combina con soltura la afirmación de que vamos a tener la Ley de Transparencia más avanzada del mundo un día de estos con el elogio del sosiego y la discreción y el escarnio del exhibicionismo y la notoriedad.

 

Y si analizamos lo que el Presidente del Gobierno entiende respectivamente por “discreción” “sosiego” y “exhibicionismo” comprenderemos por qué la cultura de la opacidad y del secretismo sigue reinando en nuestra vida política y administrativa. Y es lógico que sea así, dado que, por mucho  que ciudadanos de buena fe y medios de comunicación compartan la creencia en el valor taumatúrgico de transformación de la realidad que otorga a un documento su paso por el BOE, lo cierto es que parece poco probable que de un día para otro nos vayamos a acostar muy opacos y a despertarnos muy transparentes.  Salvo que los incentivos sean muy poderosos, como en el caso de la Ley antitabaco o en el del carnet por puntos, los cambios culturales que este tipo de normas pretenden no se se producen de un día para otro, y menos con discursos como el del sr.Rajoy o sus seguidores. Es más, recordemos que aún sin aprobar la Ley no habría ningún impedimento legal para que nuestro Gobierno y nuestras Administraciones Públicas puedan ser tan transparentes como el que más. Y encima el Proyecto de Ley tampoco contiene incentivos positivos o negativos de suficiente entidad como para impulsar este cambio de mentalidad y de cultura.  Total, que si queremos transparencia, nos va a tocar luchar por conseguirla.

 

Detengámonos un poco en lo que está pasando en España en cuanto a transparencia, más allá del discurso oficial que ya sabemos lo que vale y que además resulta un tanto contradictorio, porque la transparencia siempre se quiere para los demás, pero nunca para uno mismo. Pues resulta que las cosas siguen como siempre. O mejor dicho, están mucho peor, dado que cada vez hay más miedo a que se sepa lo que ha estado pasando en España en estos últimos años, y  todavía sigue pasando, y con razón.  Desde ese punto de vista, es normal que las sesiones de control parlamentario (tanto a nivel estatal como autonómico) son un paripé poco interesante, que las preguntas parlamentarias se contestan con meses de retraso y por asesores especializados en echar balones fuera, que los srs. Mas y Rajoy se reúnen “en secreto”  para tratar, suponemos, de  temas menores tales como la secesión o/y la financiación de Cataluña, que  del Concierto Vasco también se habla en secreto , etc, etc   

 

Por su parte, el Presidente del Congreso se resiste como gato panza arriba a publicar los sueldos de sus Señorías, mientras que el discreto  Presidente del Gobierno ya no se atreve a comparecer ante los medios de comunicación sino plasma mediante (cualquier día tampoco se va a atrever frente a sus afiliados y simpatizantes, ya veo venir el formato de plasma-mitin) el líder de la oposición se apunta a la moda por las mismas razones, de los abusos y tropelías cometidos por políticos y gestores públicos en activo nos enteramos básicamente por la filtración de los sumarios judiciales y por la benemérita labor de algunos medios de comunicación, etc, etc. Y por supuesto, las Administraciones y entidades públicas siguen sin contestar a los ciudadanos cuando no les da la gana. Aquí tienen los datos de la web de tuderechoasaber,  bastante reveladores al respecto, solo 75 de 567 preguntas recibieron una respuesta válida o satisfactoria. Y por supuesto el silencio negativo es la norma general, en eso al menos el Proyecto de Ley sí que se va a ajustar como un guante a la realidad.

 

Así que conviene que vayamos espabilando porque todo este secretismo y esta oscuridad no van a cambiar porque se apruebe o se deje de aprobar una Ley de Transparencia mejor o peor, desengáñense. Es más, la ley como ya hemos denunciado bastantes veces tiene un aroma lampedusiano que hace presagiar lo peor. La transparencia nos la tendremos que ganar día a día, porque no nos la van a dar por las buenas. Incluso usarán los trucos más innovadores para intentar hacer ver que son transparentes sin serlo, como nos explicó Juan Luis Redondo aquí.  Y la razón es muy sencilla: detrás de la transparencia hay información y hay lo que los anglosajones llaman “empowerment” aquí traducido como “empoderamiento” o “apoderamiento”,  en este caso de los ciudadanos. que con esa información pueden exigir rendición de cuentas, pueden participar y opinar con conocimiento de causa y, horror de los horrores, hasta pueden decidir que no les gusta esa forma de gobernar y decidir que no quieren ser gobernados por gente que les trata como a menores de edad, en el mejor de los casos, o como a discapacitados psíquicos en el peor. Vamos, que los ciudadanos con la transparencia pueden hacer maravillas.Y esto no les interesa nada a  nuestros gobernantes y gestores,  pese al discurso oficial (qué remedio, queda feo decir que prefieren vivir en el reino de las sombras) que no tienen el menor interés en el empoderamiento ciudadano, dado lo bien que les ha ido sin él.

 

Total: que estos señores quieren seguir protegiéndonos  para que no nos enteremos de “las cosas de la vida”, en este caso del auténtico funcionamiento de la política y las instituciones en nuestro país.  Nos hablarán mucho de tranquilidad, sosiego, discreción, intimidad, protección de datos personales. Nos dirán  sí a la transparencia, pero no al exhibicionismo (Los más mayores se acordarán de aquella famosa frase tardofranquista, “libertad sí, pero no libertinaje”).  Sencillamente porque en la medida en que nos vayamos enterando no vamos a tolerar que nos sigan gobernando como hasta ahora, sin dar explicaciones y sin rendir cuentas, diciendo un día una cosa y al otro la contraria sin ningún rubor, o prescindiendo de sus programas electorales por nuestro bien  (que al parecer ellos conocen vía verdad revelada, porque no parece que tanto sosiego se dedique a la lectura, la reflexión y el debate crítico).  Todo esto por no hablar de la corrupción. Es evidente que la transparencia por sí sola no la va a hacerla desaparecer, pero sí la va a dificultar. Y sobre todo, puede evitar que salga gratis. Lo mismo cabe decir del despilfarro o de la ocupación partitocrática de las instituciones, por mencionar otras lacras de este régimen que se desmorona a ojos vistas.

 

Eso sí, debemos de ser conscientes de que a medida que el régimen nacido en la Transición  se vaya acercando a su fin la tentación a ocultarnos o a maquillar la realidad de los que pretenden que las cosas sigan como siempre se va a hacer casi insoportable. Recordemos que el “establishment” tiene mucho que perder y nada que ganar con el “empowerment” de la ciudadanía. Por eso, desde aquí,  queremos pedir apoyo  para todas las iniciativas ciudadanas a favor de la transparencia que están surgiendo en nuestro país y que afortunadamente son muchas. En concreto, desde Transparencia Internacional, organización dedicada a la promoción de la Transparencia, se ha lanzado una lista de Proyectos  dirigidos al fomento de la transparencia y a combatir la corrupción en los que desearían recibir algún tipo de colaboración voluntaria y desinteresada. Se trata de una cooperación personal, no financiera, y que puede ser realizada “a distancia” de forma que puede consistir en aportación de datos, sugerencias, referencias bibliográficas, aportaciones escritas, búsqueda de información en internet, cálculos, etc. Los interesados pueden contactar directamente con la organización o pueden hacerlo a través nuestro.

 

Así que conviene no esperar sentados a que nos concedan una transparencia capada. No preguntes lo que la transparencia puede hacer por ti, pregúntate que puedes hacer tú por la transparencia.

 

 

 

 

 

15 comentarios
  1. Isidro
    Isidro Dice:

    Buenísimo el artículo Elisa. Si queremos que las cosas funcionen y comiencen a cambiar tendremos que hacerlo nosotros.

    Ya no sólo es activismo político para que se apruebe la Ley de Transparencia sino activismo burocrático para que no quede en agua de borrajas. Activismo a diario para que se cumpla la eficacia de su finalidad y evitar la dejadez que nos ha traído a este estado de cosas.

    No podemos resignarnos al gobierno. Si queremos que las cosas cambien tendremos que ser nosotros los que luchemos por cambiarlas. No podemos simplemente pagar unos impuestos y exigir como consumidores unos servicios y prestaciones. Hay que ser ciudadanos.

    Y lo bueno además como dices es que hay proyectos, hay personas y hay cooperación interconectada. Los ciudadanos tenemos las herramientas más importantes que han existido nunca para cambiar las cosas: Internet y la tecnología.

    Esto lo explica mejor que yo Jennifer Palhka.

    http://www.ted.com/talks/jennifer_pahlka_coding_a_better_government.html

  2. Antonia Fuentes Moreno
    Antonia Fuentes Moreno Dice:

    La conocida frase “La luz solar es el mejor desinfectante” de Louis Brandeis, juez de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos a principios del siglo XX, sigue siendo vigente en la situación actual. En ella Brandeis se refiere al papel de la transparencia y la rendición de cuentas y la importancia que tiene poner a disposición de los ciudadanos la información de la actividad pública. El juez veía en los medios de comunicación como “el garante mas importante de un buen gobierno”.

    Yo creo que hoy en día el relevo lo han tomado blogs como el vuestro donde Elisa se desdobla como compareciente en la comisión del Congreso, como bloguera, conferenciante y articulista en cualquier medio y de organizaciones que como Transparencia Internacional no cesan de aportar datos e informes y que nos ayudan a formar nuestro criterio sobre como esta la actividad pública.

    Gracias, por poner luz.

  3. Iñigo Espert
    Iñigo Espert Dice:

    ¿Y no es igualmente llamativo que ley de transparencia se esté tramitando en una penumbra sospechosa? Es imposible acceder a las enmiendas que demagógicamente presentaron 3600 ciudadanos y que nadie sabe para qué han servido; es imposible saber quienes y cómo votan las comparecencias, ni sabemos qué comparecencias han sido vetadas, ni en qué se jhustifica cada compraecencia; se comienza tla tramitación con una convocatoria extraordinaria de la comisión hecha por los dos partidos mayoritarios, sin contar con el resto; se mantiene oculto el calendario de comparecencias, que van apareciendo a cuenta gotas… En fin, poco transparente. Espero poder leerme proto tu comparecencia, Elisa.

  4. Passerby
    Passerby Dice:

    Vivo en Inglaterra, y me sorprendo constantemente cómo da respuesta el Gobierno inglés a los asuntos que pasan en ambos países. No hace mucho (un par de años o así), se aprobó aquí (UK) una ley de transparencia que, a priori, no era nada. No se iban a publicar los salarios en una web del Gobierno, ni el Gobierno iba a publicar absolutamente nada. Lo que hicieron fue liberar las bases de esos datos en bruto. Después, cualquiera con unos mínimos conocimientos de programación (o una simple hoja de Excel) podía coger esos datos y publicarlos por sí mismos de la manera que ellos quisieran. Datos contrastables, porque cualquier puede acceder al origen de los datos utilizados y contrastarlos.

    Y yo me quedo asombrado porque el Gobierno inglés, sin hacer casi prácticamente nada (y sin gasto alguno), ha hecho el mayor ejercicio de transparencia posible. Todos los datos en poder del Gobierno puestos en manos de quien los quiera coger para lo que quiera hacer con ellos. Brillante. Mientras tanto, en España…

    • KC
      KC Dice:

      Passerby, Gran Bretaña tiene una concepción liberal real, no la de unos pocos teóricos que luego hacen lo contrario. Su sistema está diseñado para la colectividad, porque aunque mantienen cierto individualismo, su concepción de la competencia es uno totalmente distinto a los países mediterráneos. Digamos que son bastante más elegantes, por eso son más transparentes. Por otro lado, la gerontocracia y el paternalismo no parecen ir más allá de lo necesario, exceptuando la Monarquía, que parece sentirse bastante joven (o eso o que debe de haber algún síndrome de la vejez del estilo “si me retiro ya nadie me hará caso”), que parece ser algo que también le sucede a Napolitano en Italia. Con 87 años lo que usted debe de hacer es disfrutar del tiempo, y de sus nietos, por muy lúcida que tenga la cabeza. No desactualizar> la Historia. Pero supongo que el poder a uno no le parece un trabajo, y entonces no añora jubilarse.

      Pero es que además su sistema incentiva la meritocracia, no en la dedocracia. Incluso en el ámbito privado.

      Estamos a años luz, básicamente. Aunque Cameron empieza a ver las orejas al lobo migratorio, debido a que los que van de Camerons por la vida son 4 paletos más avenidos y desinformados que siquiera saben a qué precio está el pan en un supermercado o a cuántos kilómetros está la Luna. Algunos ni siquiera pueden señalar una capital en un mapa. Entonces solo les queda ponerse una corbata o comprarse un buen coche.

    • Isidro
      Isidro Dice:

      Muy recomendable esta conferencia de David Cameron sobre la Revolución del Conocimiento con Internet, la necesidad de transparencia y sus frutos, y nuevas formas de Gobierno. La idea del empoderamiento del individuo que menciona Elisa y que los liberales-conservadores británicos aducen, es tan fuerte, tan revolucionaria, y además tan factible y puede ser tan efectiva que parece dar la impresión de que ya no hay vuelta atrás. Es una auténtica revolución política que va cabalgando sobre la revolución de la worldwide web, y que aunque se empeñen e intenten retrasarla a España llegará. Tarde, como siempre y como todo, pero llegará.

      http://www.ted.com/talks/lang/es/david_cameron.html

    • Pablo Daniel Moyano Ilundain
      Pablo Daniel Moyano Ilundain Dice:

      No se sencillo lograr ese nivel de transparencia a nivel Estado. A eso se suman las dificultades para corroborar la precisión de los datos.

  5. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Gracias por los comentarios y por el link al video Ted, me ha gustado mucho. En cuanto a como y quien se deciden las comparecencias me pareció que aquello era bastante caótico y que se trataba de contentar un poco a todo el mundo, spanish style. Por eso me imagino que van a comparecer los sindicatos, porque se lo han pedido al PSOE y claro, es de izdas llamar a los sindicatos a hablar de transparencia…vamos, digo yo. Dicho eso, la mayor parte de los comparecientes me ha parecido que eran expertos efectivamente en transparencia y de hecho las comparecencias (colgadas en la web del Congreso) son bastante interesantes en general.

  6. HT Hern´nadez
    HT Hern´nadez Dice:

    Sobre la transparencia escribí ayer un articulo ya que estamos todos hartos de tanto cinismo y de tanto ladrón de guante blanco, con el color de los partidos políticos. Les dejo la dirección de mi blog;
    ht-hernández.blogspot.com.es

  7. veedor
    veedor Dice:

    ¿De verdad es necesaria una ley de transparencia para ser transparentes?, ¿es que hay que remover algún obstáculo jurídico a fin de ser transparentes?… ¡¡¡Venga ya!!!
    Mala señal si necesitamos ese tipo de leyes pues mucho me temo que indica que no se quiere ser transparentes y se busca una ley que ponga obstáculos a la transparencia porque sin esa ley no se encuentra justificación para no ser transparentes.

  8. Meriem Hamido
    Meriem Hamido Dice:

    Buenos días, Elisa! Trabajo en una asociación con personas con Discapacidad Intelectual (FEPAS), en cuanto a su artículo de opinión nada que objetar, pero lo que sí me parece un insulto tanto para los Discapacitados Intelectuales como para familiares esa comparativa que usted hace ” que con esa información pueden exigir rendición de cuentas, pueden participar y opinar con conocimiento de causa y, horror de los horrores, hasta pueden decidir que no les gusta esa forma de gobernar y decidir que no quieren ser gobernados por gente que les trata como a menores de edad, en el mejor de los casos, o como a discapacitados psíquicos en el peor”. Desde FEAPS llevamos más de 40 años luchando para que estas personas que usted las llama tontas sean ciudadanos de Pleno Derecho y si usted desconoce esto la remito que se lea los acuerdos de Naciones Unidas o de la propia Unión Europea. Espero que haya sido un error de redacción. Saludos.

  9. Meriem Hamido
    Meriem Hamido Dice:

    Antes de nada agradecer al Sñ. Isidro la gentileza que ha tenido en pegar el enlace del articulo de opinión de Arturo Pérez, también el agradecimiento que me muestra por mi intervención en la opinión pública defendiendo el valor de discrepancia, además del impresionante ejercicio de sabiduría de Arturo y de aquellos que comparten su opinión, existen aspectos que me gustarían también trasladarles procurando en lo que pueda hacerles saber la defensa en un ejercicio democrático lo que piensa los Discapacitados Intectuales y sus familiares. Y así con esta convicción, único motivo que me impulsa a redactar estas líneas dirigidas a ustedes. Entre todos conseguiremos que los Discapacitados Itelectuales sean ciudadanos de Pleno Derecho, si contribuyes habrás hecho algo útil por esta sociedad. Pregunte por este colectivo (FEPAS ) a los letrados Ignacio Gordillo o a Juan Garcia Ospina, grandes conocedores en materia de discapacidad. Saludos!

    • Isidro
      Isidro Dice:

      Muchas gracias a usted también Sra Meriem Hamido. Gracias también por la información sobre su colectivo. Seguro que entre todos conseguiremos la normalización de ciertas enfermedades, discapacidades y deficiencias. Para mí ese es el objetivo como familiar de una enferma mental y familiar de dos minusválidos lamentablemente fallecidos, una de ellas muy joven. Creo en la normalización y la accesibilidad. Pretender eliminar palabras de un vocabulario que pueden tener varias acepciones no creo que cure. Creo en la libertad individual y en la igualdad. Hechos, conductas y actitudes como seguro de los que realiza seguro que sí cambian las cosas y estoy seguro que su conducta es muy reseñable, cosa por la que le felicito y le agradezco. Si todo el mundo contribuye en la medida de sus posibilidades en cada ámbito mejor nos iría. Mi discrepancia se fundamenta en que darse por aludido en cuestiones no relacionadas considero sirve más para resaltar las desigualdades que no debieran de existir que para contribuir a su normalización. Me parece innecesario al igual como también reflejo el Sr. Reverte en su artículo pues seguro que no era la intención de la autora, como ha manifestado, sino que parece más empeño en buscar esa ofensa quien lo lee. Imprescindible sin embargo, me parece denunciar que se están haciendo recortes en ayudas a la dependencia, medicamentos, en centros de día, transportes adaptados, y programas formativos y educacionales que contribuyen al desarrollo de la persona en su plenitud.

      Un saludo y le deseo lo mejor en su empeño

  10. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Estimada Meriem, conozco muy bien el mundo de la discapacidad y me parece muy meritoria la labor que hacen ustedes desde colectivos como el suyo o de otras muchas asociaciones de la sociedad civil. Uno de los mayores progresos del Estado de bienestar y del Estado de Derecho de los países civilizados es sin duda el considerar a los ciudadanos discapacitados psíquicos ciudadanos de pleno Derecho. Lógicamente no ha sido mi intención ofender a nadie y menos a colectivos como los que usted representa. Entre familiares y amigos cercanos tengo casos de discapacitados psiquicos así que conozco bien el trabajo que realizan que cuenta con todo mi respeto. Y admiro particularmente a las familias de estas personas.
    No obstante, es evidente que personas tontas (y no me refiero a las personas discapacitadas psíquicas precisamente) son en este país ciudadanos de pleno Derecho, y no solo eso, sino que muchas veces forman parte de la clase dirigente..:-) Y por supuesto, como bien dice el sr. Perez Reverte, todos somos o hacemos el tonto en muchos momentos de nuestras vidas. Saludos cordiales y les reitero mis disculpas.

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