El final de los procesos de racionalización de entes autonómicos: ni está ni se le espera

En los últimos años previos a la actual crisis que atraviesa el país, ha proliferado en España en todos los niveles (central, autonómico y local) lo que se conoce como la administración institucional o paralela: organismos, empresas, fundaciones, consorcios, universidades y entes públicos con regímenes jurídicos diversos y actividades múltiples que van desde la prestación servicios hasta la producción de bienes y servicios en el mercado en concurrencia con el sector privado.

 

Estos entes se han multiplicado especialmente en el ámbito autonómico por dos propiedades: generan empleo y son un instrumento para aumentar los niveles de endeudamiento autonómicos. También ha contribuido a su crecimiento la huida del derecho administrativo que suponen estos entes, con el consiguiente descontrol y falta de transparencia.

 

Desde el año 2010, las CCAA han puesto en marcha diferentes procesos de reordenación para racionalizar sus administraciones institucionales. Estos procesos, si se llevasen a cabo de forma correcta tendrían un doble impacto: económico por un lado (ahorro de gasto público) y por otro, aseguraría que aquellas competencias que ineludiblemente debe ejercer la Comunidad Autónoma continúen siendo ejercidas por órganos de su Administración General (lo que supondría un mayor sometimiento a ley y al control público y ayudaría a una reducción del déficit y de la deuda acumulada).

 

No es la primera vez que analizamos en este Blog el (escaso) avance de estos procesos, la última vez lo hicimos a raíz del informe publicado por Ministerio de Hacienda y AAPP con la situación a 1 de abril de 2012 . Solo recordar que en aquella ocasión constatábamos una (cruda) realidad: el cambio de legislatura y de gobierno central no había introducido savia nueva al proceso de reordenación de entes públicos autonómicos.

 

Meses después no hemos podido evitar leer detenidamente el último informe que el Ministerio de Hacienda ha publicado hasta la fecha, que corresponde con la situación a 1 de octubre de 2012, con la esperanza de encontrar alguna mejoría. Adelanto que no se han producido cambios sustanciales y es que la racionalización o reordenación del sector público autonómico empieza a convertirse en un día de la marmota.

 

Combinando todos los procesos de reordenación en sentido estricto y el resto de medidas adoptadas fuera de ellos, desde el 1 de julio de 2010, las Comunidades Autónomas (todas menos el País Vasco que no entró en estos acuerdos) han previsto la baja de 765 entidades y el alta de 79, por lo que el efecto neto sería de una reducción de 686 entes. No vamos a detenernos en juzgar (por no alargar demasiado el post, porque ganas no faltan) si es una cifra adecuada o si resulta insuficiente, en un mundo ideal pensaríamos que la cifra ha sido fruto de diferentes análisis rigurosos de la situación partida que habrán realizado los gestores autonómicos. Lo que sí volvemos a demandar (una vez más) es que se cumpla lo acordado y es que a fecha 1 de octubre de 2012, se han materializado 291 de las bajas previstas y 62 altas, por lo que el efecto neto es de una reducción de 229 entes, que supone un 33,4% de la reducción total prevista (686).

 

Como la cifra es un poco desoladora, los propios técnicos del Ministerio de Hacienda que elaboran el informe intentar aportar algún dato esperanzador ya que con posterioridad al 1 de octubre apuntan a que 91 entes han causado baja efectiva, por lo que estamos en un grado de avance del 46,65% (320 entes de 686). El que no se consuela es porque no quiere. Para rizar el rizo, el Ministerio añade que hay 59 entes que se encuentran en proceso de disolución o liquidación y 98 entidades que se encuentran en situación de cese de sus actividades. Ojo porque ya hemos visto en otras ocasiones que hay entes públicos que se convierten en “zombies” porque permanecen en el “limbo” un tiempo indeterminado y no acaban de desaparecer (se quedan en proceso de liquidación durante años…). Pero bueno si los 157 “zombies” finalmente “mueren”, llegaríamos a un avance del proceso del 69,5%… Parece que es lo máximo a lo que podemos aspirar: estos datos nos recuerdan que racionalizar el entramado de fundaciones, consorcios, empresas públicas no es una prioridad política en España, ni para los gobiernos autonómicos ni para el central.

 

Por otro lado, el Ministerio ha empezado a incluir el impacto económico de los procesos de racionalización puestos en marcha (en términos de ingresos previstos por la reordenación, reducción de personal y ahorro conseguido), lo cual es de agradecer. En realidad el Ministerio lo está intentando incluir en sus informes, porque hay CCAA que directamente no han proporcionado información sobre dicho impacto económico (Cataluña y Extremadura por ejemplo) o lo han hecho de forma muy parcial (Galicia, Asturias y Aragón principalmente). Cuando no quieren dar cifras del impacto económico será por algo (o directamente no las tienen o no son las esperadas y mejor no enseñarlas).

 

Dentro de dos meses aproximadamente el Ministerio de Hacienda publicará su informe de reordenación del sector público autonómico a 1 de enero de 2013. Volveremos con otro post, pero es inevitable empezar a pensar que el fin de los procesos de reordenación de entes autonómicos ni está ni se le espera. Y si ni siquiera se cumplen los acuerdos alcanzados, ya de mejorar los planes de reordenación existentes ni hablamos, porque nos vamos a otra dimensión.

 

13 comentarios
  1. Teilhard
    Teilhard Dice:

    ¿por qué todos se empeñan en construir la casa por el tejado, y no revisar los cimientos?. ¿Por qué no hablamos de “reordenar” primero las instituciones sobre las que descansan todas las demás? ¿Por qué el pasado martes, los señores catedráticos; Muñoz Machado, Vallespín, Victoria Camps y otro de economía, organizan una conferencia so bre la corrupción moderada por Iñaki Gabilondo y solo nos cuentan pequeñas bagatelas, mirando hacia otro lado en lo importante?

    Yo le diría que deberíamos empezar por ver de donde proviene esta forma de jefatura de estado nuestra, quien la ha diseñado e impuesto, porque la ha situado por encima de la ley y quienes se vienen beneficiando de ella.

    También le diría que examináramos porque los partidos sancionan a los diputados desobedientes si esta prohibido el mandato imperativo, no sea que todas nuestras leyes sean nulas por vicio de procedimiento.

    Y desde luego no dejaría de analizar si la interposición, entre el ciudadano y sus diputados, de los partidos estatales, no hace imposible la elección de aquellos de manera libre y directa como exige la constitución. Por cierto unos partidos que vulnerando la constitución, no son democráticos como dice el tribunal constitucional.

    En fin haría mirar si la inexistencia de una real división entre el poder ejecutivo y el legislativo, no nos lleva a la inexistencia de una constitución como parece indicar la declaración de derechos del hombre de Montesquieu.

    Por esto y otros motivos que muchos empiezan a saber, nuestra constitución parece un papel más falso que los contratos de las preferentes.

    Pero nadie lo dice.

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Interesante, estimado Teilhard.
      Lo de la nulidad originaria insoslayable es una joya.
      Por viciosa impenitente!!
      Very interesting.
      Saludos

  2. Franquete
    Franquete Dice:

    Querido Jaime, desgraciadamente creo que este problema va para largo. Con suerte para el informe de 1 de enero de 2013 tienes un par de bajas más, pero mientras sigan los mismos en el poder esto no tiene solución. Lo increíble de todo este asunto es que el 90% de estos entes, bueno mejor dicho el 99% no valen para NADA. Por ejemplo siempre me he preguntado para que sirve la FAES del Sr. Aznar que le sueltan unos 5 millones de euros anuales.

    En fin Jaime ojalá, puestos a soñar, imagino un día en que vea publicado un post tuyo titulado: “Por fin todos los entes se fueron a tomar viento”. Por supuesto no lo espero para antes del 2030…

  3. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Ciertamente, lo de los entes públicos se lo tendrían que hacer mirar estos señores del Gobierno. La verdad es que ganas me dan de iniciar una serie (solo que nos ocuparía efectivamente hasta el año 2030 aunque fuesemos a buen ritmo) para analizarlos uno por uno a ver qué hacen, quien trabaja allí y como han llegado, qué presupuesto manejan, quien los controla (en todos los sentidos), etc, etc. Claro que nos costaría un esfuerzo tremendo, casi sería un trabajo de investigación porque el agujero negro se los trae. Pero les puedo adelantar que así a ojo deben de ser prescindibles entre el 70 y el 80% a nivel estatal y me imagino que a nivel autonómico y local lo deben de ser prácticamente todos. Sería interesante hacer una comparativa con los que existían antes de la burbuja, e incluso antes de los años 90..

    • José Eladio
      José Eladio Dice:

      Yo te sugiero Elisa que escojas el número de entes que creas oportuno, 5, 6, no es necesario que sean todos, sino a lo mejor los más significativos o que más puedan impactar en el común de los mortales. Yo me comprometo a difundirlos hasta la extenuación. Un saludo.

  4. Perplejo
    Perplejo Dice:

    En mi opinión, podemos ahorrarnos el análisis de los sucesivos informes. El Sr Ministro de Hacienda no hace más que estrujarnos a impuestos, pero decide flexibilizar selectivamente los requisitos de déficit de las CCAA. Una legislatura perdida. Quizás el único aspecto positivo de esta atroz crisis y de los seis millones de parados (y subiendo) era que daba pie a una reorganización por la base de la estructura del Estado, suprimiendo por ejemplo la capacidad legislativa de las CCAA, cuya principal virtud es fragmentar la unidad de mercado y establecer desigualdades en derechos y obligaciones, empezando por las fiscales, en función del territorio.

    Pero no. No se quiere. Alguién dirá que no se puede. Pero en todo caso tenían la obligación de haberlo intentado, ya que de todas formas las siguientes elecciones la mayoría absoluta la tienen perdida.

  5. robespierre
    robespierre Dice:

    Hombre, valer valen para colocar a un montón de gente que no tendría ninguna posibilidad de trabajar en otro sitio y menos con esos sueldos, no ya en la España de los 6 millones de parados, sino en una con la mitad. Así que no creo que se toquen.

  6. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Normalmente el político busca ante todo y sobre todo enriquecerse.
    Como en la Administración está todo ligeramente regulado (tampoco mucho), los políticos crean variadísimos “entes”. Con menos regulación. Y donde apoderarse del dinero público es mucho más fácil.
    Recuérdese ese Principio General del Derecho Administrativo : “El Dinero Público no es de nadie”.
    En lo autonómico la cosa llega ya al más absoluto desmadre, en plan “facha el último”.
    Así nos luce el pelo.
    Y así seguirá y seguirá; porque a la hora de la verdad, ya se cuidan bien PP y PSOE de sacar los temas que mueven las vísceras (guerra civil, religión, esas cosas) con lo que seguiremos votándoles, como mal menor.
    No sea que ganen “los otros”, ¡qué horror!

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