Lecciones del caso Sáenz: qué difícil es todo en España

La dimisión de Alfredo Sáenz como consejero delegado del Banco de Santander cierra (con casi total seguridad) uno de los episodios más rocambolescos y lamentables acaecidos en los últimos años en nuestro país. El caso ha sido tratado extensamente en este blog y lo conocen ustedes a la perfección, así que no creo que sea necesario recordarlo de nuevo. Según cuenta la prensa, ante la filtración de que el Banco de España no iba a tener más remedio que declarar la falta de concurrencia del requisito de honorabilidad para ejercer el cargo, obligándole a cesar, el Sr. Sáenz ha preferido jubilarse a los 70 con una pensión de 88 millones de euros. Con ello se pone fin a un asombroso e interminable periplo del que, creo, podemos extraer una serie de lecciones muy provechosas, al menos para adquirir una adecuada conciencia de la situación que atravesamos hoy en nuestro país.

 

La primera es, parafraseando a Adolfo Suárez, lo difícil que es todavía en España, más de treinta y cinco años después, “elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es plenamente normal”. A nivel de calle y en cualquier otro lado, claro. Pongamos un sencillo ejemplo: El 27 de junio de 2012 se hace público que Barclays ha sido multado por manipular el índice Libor (tema tratado en el blog aquí y aquí): El 2 de julio dimite el presidente de la entidad, y el día siguiente el consejero delegado, obedeciendo a las indicaciones del Gobernador del Banco de Inglaterra y del Director de la FSA. Cuando el día 4 el escándalo salta a la prensa con toda su virulencia estos dos señores ya no están en sus puestos. No ha pasado ni una semana.

 

Pues bien, en el caso Sáenz, entre la sentencia condenatoria firme y la dimisión han transcurrido dos años y dos meses; un largo periodo de tiempo en el que se ha mantenido artificialmente, bajo respiración asistida por el Gobierno, una situación insostenible, con grave descrédito para nuestro sistema financiero e institucional. Y todo, simplemente, como consecuencia de los intereses personales del presidente de la entidad, Sr. Botín, pues la salida del Sr. Saénz antes del momento programado le colocaba en una situación incómoda, ya sea en relación a su propio futuro o en el de sus familiares más próximos. Que ese fuese su deseo es hasta normal -tampoco el presidente de Barclays quería que dimitiese Bob Diamond, el CEO de la entidad- pero que los políticos y las instituciones españolas se lo hayan puesto tan fácil durante más de dos años -y por eso viene a cuento la frase de Suárez- es lo que no tiene fácil explicación.

 

O quizá sí la tiene, si nos fijamos un poco en el detalle del caso, pues los políticos han actuado en todo momento como resulta tan habitual en España: huyendo de la propia responsabilidad por la vía fácil. En primer lugar el Sr. Zapatero, indultándole después de perder las elecciones y unos días antes de cesar (total, a él ya qué le importa); un poco antes de eso el Sr. Fernández Ordóñez, mirando hacia otro lado a la vista de su inminente sustitución (nunca se sabe lo que nos deparará el futuro); más tarde el Sr. Rajoy, cambiando rápidamente la normativa para trasladar la patata caliente al Banco de España; y claro, cuando esta entidad mira para atrás y ya no ve absolutamente a nadie al que pasar la pelota y tiene que optar entre incomodar un poco al Sr. Botín o hacer el papelón del siglo, pues va a ser que la pelota deja de rodar. Si lo hubiera hechos dos años antes habría que felicitarles, pero a estas alturas ya es imposible.

 

La segunda lección, que se deriva de la primera, es que sin mejorar nuestro sistema de exigencia de responsabilidades a nivel político e institucional no hay regeneración que valga. Y lo cierto es que con independencia del marco legal, que además siempre tiene sus limitaciones, no existe medio más efectivo para ello que los medios de comunicación social. Siempre, pero especialmente en tiempos de crisis, resultan imprescindibles para marcar al poder (político y financiero) y denunciar sus arbitrariedades y sus abusos. Por eso resulta tan triste el mediocre papel que han hecho en todos y cada uno de los escandalosos hitos de este caso (salvando algunas loables excepciones, como casi siempre) y que se ha visto confirmado ahora por el general panegírico a la labor bancaria del Sr. Saénz, en algún supuesto sin ni siquiera mencionar la razón por la que dimitía (ver aquí). Como ocurre con la lección anterior, las loas llegan dos años y dos meses a destiempo. Que se lleve los 88 millones, siendo reprochable, puede ser inevitable, pero ya es demasiado tarde para que se vaya honorablemente, por mucho esfuerzo que hagan algunos en ese sentido.

 

Por eso, la tercera lección de este caso es que, ante la debilidad de los medios tradicionales, la función de control del poder está llamada a recaer hoy en una galaxia poco coordinada de pequeños medios digitales, redes sociales, webs y blogs de todo tipo, gestionados en muchos casos por profesionales de otros sectores en sus ratos libres. Siendo previsible que esa coordinación vaya a más en un futuro no muy lejano, y con ello su general incidencia, hay que reconocer que en este momento, al menos en España, no son capaces de sustituir a los grandes medios en esa función. Su incidencia en las tendencias del gran electorado es aún muy limitada. Todavía hoy una página en un diario nacional de gran difusión -no digamos treinta segundos de televisión- tienen más impacto que toda la galaxia bloguera. Sin embargo, ya hay estudios que demuestran la creciente desconfianza de los lectores frente a los medios tradicionales. Por eso, lo que está meridianamente claro es que si esos medios siguen escamoteando su responsabilidad frente a los lectores, pensando siempre en el ardiente corto plazo, la transición puede ser mucho más rápida de lo que ellos esperan (y desean).

26 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    He comentado poco sobre este asunto porque tengo una relación esporádica, -ni laboral, ni de negocios, ni familiar–, con Alfredo Sáenz y he visto el nada despreciable efecto que en él esto ha tenido. No sé qué ha sido peor desde la perspectiva humana y sospecho que, incluso personalmente, habría sido mucho mejor hacer las cosas del modo normal hace unos años.

    En cualquier caso: ahora todos sabemos que la no existencia de antecedentes penales nunca más será requisito para acceso a la condición de miembro de la cúpula bancaria y no precisamente por culpa de Alfredo Sáenz o de Emilio Botín sino de la sacrosanta Unión Europea que sigue, ladrillo a ladrillo, en lo suyo: Construyendo Instituciones.

    Mucha razón me parece que tiene Rodrigo Tena en cualquier caso y dado que lo esencial de su artículo son los medios y la influencia de la blogosfera voy a añadir mi granito de acuerdo con lo que dice:

    1. Hay un grave problema de captura de los medios de masa por el poder político y económico (observable en todo el mundo, no sólo en España)
    2. Todavía sigue siendo imbatible la TV.
    3. La blogosfera es un actor escasamente relevante, contra, por ejemplo, la televisión autonómica de la Generalitat, Roura, el grupo Correo, o RTVE.

    Lógico. Es cierto. Pero el refranero viene plagado de cosas que llevaron mucho tiempo y a pesar de ello valieron la pena.

    Además eso que se llama “la opinión pública” es algo complicadísimo y no hay tantos expertos en ello como parece.
    Los pocos que existen tienen una excelente forma de vida ya instalada y por la blogosfera no andan entre otras cosas porque los incentivos de los que ésta dispone son escasos y mayormente no monetarios.

    Por otro lado la opinión está muy fragmentada pero en lo esencial su comportamiento es el propio de las inmensas agrupaciones de seres vivos que sí es conocido y documentado. Hasta en el Discovery.

    1. La fase durante la cual estos grupos van formando criterio es muy larga.
    2. La motivación principal del grupo es la paz, la tranquilidad, la abundancia de alimento y la seguridad.
    3. Los individuos autorizados a alterar la conducta del grupo –por ejemplo avisando del peligro– son muy pocos.
    4. Los que, sin estar “autorizados”, lo intentan suelen ser ignorados, atacados o expulsados por hacer algo indebido.
    5. Una vez el grupo es consciente de un peligro grave, su conducta se hace imprevisible, se produce desorden y estampidas.

    La gestión de todo eso, incluso de la estampida, debe ser objeto de cuidadosa atención por parte de quienes tratan de alterar el estado psicológico del grupo haciéndoles ver lo que éste no quiere ver.

    A efectos prácticos esto quiere decir que la blogosfera tiene aún mucho que hacer.
    Por ejemplo una mínima coordinación, un criterio más razonado, y recordar que los medios ya existentes están formados por personas cuya actitud quizás sea muy parecida pero con presiones específicas que hemos de entender y gestionar. Ambas cosas.

    Buenos días.

    • RC
      RC Dice:

      “En cualquier caso: ahora todos sabemos que la no existencia de antecedentes penales nunca más será requisito para acceso a la condición de miembro de la cúpula bancaria y no precisamente por culpa de Alfredo Sáenz o de Emilio Botín sino de la sacrosanta Unión Europea que sigue, ladrillo a ladrillo, en lo suyo: Construyendo Instituciones.”

      Disculpe? Nos va a venir con la monserga del gobierno de que ablandar las condiciones de honorabilidad lo ha impuesto “Bruselas”? Cuándo en este y otros foros se ha demostrado sobradamente, por activa y por pasiva, que no es cierto?

      Pues siento mucho que ésto haya afectado al Sr. Sáenz, al que, por otra parte los 88 millones de euros de pensión le ayudarán sin duda a sobreponerse de sus penas. A Urgandarín también se le ve muy afectado por lo suyo…Pero estoy seguro que más les debió afectar el ingreso en la cárcel a los empresarios (que tampoco eran angelitos, desde luego) a los que el Sr. Sáenz denunció falsamente. Y debo llamar la atención sobre el hecho de que nunca se han llegado a esclarecer los “argumentos” con los que el Sr. Sáenz pudo convencer al infausto juez Estevill para ordenar ese ingreso en prisión.

  2. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    España es , dentro de las cleptocracias al uso, una “trapexocracia”.
    (“Trápexa” en griego es banco).
    Miren lo que decía un Papa hace ya muchos años, en una encíclica. Me repito, pero tampoco sé tantas cosas como para no repetirme; mi repertorio es bien cortito. En cualquier caso, son verdades como puños.
    La encíclica es la Quadragesimo…
    “105. Salta a los ojos de todos, en primer lugar, que en nuestros tiempos no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos, que la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos manejan a su voluntad y arbitrio.”
    ¿Es actual o no lo es?
    “106. Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad.”
    ¿Verdad o exageración?
    “108. Tal acumulación de riquezas y de poder origina, a su vez, tres tipos de lucha: se lucha en primer lugar por la hegemonía económica; se entabla luego el rudo combate para adueñarse del poder público, para poder abusar de su influencia y autoridad …”
    Justamente el asunto que se trata en este post, valiente como todos los de Rodrigo. El poder público en manos de la banca. Con apariencia, solo apariencia, de democracia.
    Todo es perfectamente lógico y congruente, a poco que se considere

    • FBR
      FBR Dice:

      El anhelo de poder está en todos, y es a lo que hay que poner límites. Grandes palabras esas ahí escritas, pero la iglesia tampoco sabe abstraerse de ese anhelo, como puede verse a diario. Deberían intentar predicar para las conciencias en lugar de presionar a los poderes públicos. Véanse las intervenciones últimas de Rouco en casos de actualidad mediática.

  3. KC
    KC Dice:

    Yo lo que sigo buscando es dónde está todo este tipo de cosas en los manuales de Economía de las universidades… ¿Alguien sabe dónde carajo se encuentra?

    Por cierto, sigo esperando que me publiquen una contestación al tal Isidro, en la entrada escrita por el señor Delgado, en la que hace referencia a la irretroactividad de las leyes penales como solución al tema del mayor caso de la historia del dopaje español (y posiblemente mundial). ¿O es que les ha parecido muy fuerte?

    • Isidro
      Isidro Dice:

      Pues oiga KC, al tal Isidro le deja usted con las ganas. ¿Tan a caer de un burro me puso? Yo no di como solución la irretroactividad de las leyes penales, simplemente dije (a falta de lectura de la sentencia) que parece que por eso se ha resuelto así, y me cuadra. Aquí lo analizan en mayor profundidad.

      http://www.elultimorecurso.es/?p=1025

    • KC
      KC Dice:

      Qué va, tampoco era tanto, pero me da que aquí hay mucho ojo/oído algodonado… Pero vamos, que ya he oído de determinados tramposos, no una ni dos veces, aquello de “cómo no estaba escrito/regulado, era lícito”, confundiendo licitud con legalidad. De todas formas, lo que habría que preguntarse -sobre todo el aficionado que escribe el artículo al que usted hace referencia- es cómo a esas alturas un país como España no tenía como sanción penal el hecho de que se pueda pervertir un sistema -económico, deportivo o lo que sea- de tal manera, y saliendo tan barato. Me refiero al tema del dopaje en concreto, aunque lo puede usted trasladar al económico. Porque entonces seguiremos teniendo como modelo una timba de póquer de los domingos, en vez de un torneo profesional, que al parecer preferimos lo primero a lo segundo. Y además somos tan brillantes que le llamamos Economía -o sistema- a cualquier sistema incapaz de prever perversiones -como en el caso de estos temas deportivos- Algunos incluso cobran por dar conferencias.

      Yo ya sé lo que dice el 9.3CE, y sé por qué lo dice, pero es que también es tema de Justicia el que un país tenga una legislación que ayuda los tramposos. ¿Por qué, entonces, se le olvida al aficionado comentar que si no es culpa del juez condenar a un tramposo, es porque España tiene unos legisladores de mierda?

      No es tan complicado, oiga. La física cuántica sí lo es. Y mucho más.

      Decía Richard Feynnman que “hay que tener la mente abierta, pero no tanto como para que se te caiga el cerebro”. Me parece a mí que a algunos liberales aficionados se les cayó hace tiempo, cuando no basan sus argumentaciones jurídicas en temas esenciales y sí en ruido técnico-jurídico.

      Perdone que le diga, pero usted, al igual que el aficionado que escribe el artículo al que hace referencia, son como aquellos que miran el dedo cuando les señalan la Luna. A mí me importa un pimiento la técnica jurídica, lo que no llego a entender es que alguien -como el aficionado al que hace referencia, se jacte de insinuar que realmente el acusado era un tramposo, pero que argumente la débil sanción en que “como no estaba escrito…”.

      Sinceramente, es que entre ridículo, risible y lamentable. Puede usted escoger adjetivo.

    • KC
      KC Dice:

      Vamos a ver si logro entender la lógica de algunos profesionales del Derecho:

      1) El supuesto de hecho X no está regulado penalmente por diversos motivos. Da igual que sea por intereses espurios o porque el regulador no tenga ni idea del por qué debe sancionar un supuesto de hecho de forma penal, y cuando no. Tal vez sea por intereses que la legislación haya sido demasiado laxa, pero… ah, ¿quién puede saberlo?

      2) Da igual que sea 2007 que 1971 -y que se suponga un avance en todo tipo de ciencias, incluso la jurídica-, el caso es que el supuesto de hecho no está regulado como sanción penal, ya que nadie parece prever que alguien pueda pervertir todo un sistema competitivo de forma que lo convierta en mero mercadillo anecdótico. Esto nos llevaría a pensar que para el legislador, el que un sistema funcione o no funcione, sea real o irreal, es poco trascendente en la práctica. Pues vamos bien, oiga.

      3) Como nadie pudo preverlo, ni siquiera el legislador -que me pregunto yo para que sirve un legislador si no sabe prever supuestos de hecho y tampoco sabe cómo evitarlos-, usted no se preocupe que como maleante ya se puede quedar tranquilo. que podrá actuar y ya, si eso, en un futuro diremos algo así como “uy, nadie se había dado cuenta de que podía pasar”, y cuando la gente se queje de que eso no estuviera previsto por profesionales, les llamaremos “Torquemada” -como escribe el aficionado (independientemente de los premios que pueda tener y los casos de investigaciones de éxito que haya tenido).

      4) Da igual que la Justicia tenga que ver con lo lícito, más que con legal, que como nosotros nos atenemos a lo que diga la Ley, que para eso la escribimos, pues si esta escrito vale, y si no, ya nos parece perfecto. No es que seamos nosotros unos burros, es que el maleante sabía más de leyes que nosotros. He ahí la Justicia en su desnudez más pura. Sí, desde luego.

      5) Da igual que un Juez debiera tener posibilidad de aplicar la lógica de la licitud -según JUSTICIA y RAZÓN-, e incluso revocar lo legal con la vara de lo lícito, que como la herramienta es la Ley, y hacemos lo que sabiamente nos dice, ya directamente eliminamos el concepto de JUSTICIA y el de RAZÓN. Porque claro, como no tenemos unos legisladores paquetes, en ningún momento podemos pensar que un sistema hace aguas por estar mal regulado, de forma que aunque un supuesto de hecho sea a todas luces LÍCITAMENTE reprochable, LEGALMENTE sí nos lo parece porque la legalidad tiene esa magia de convertir, si hace falta, lo ilícito en lícito.

      Conclusión: ahora entiendo algunos refranes….

    • Isidro
      Isidro Dice:

      Vamos a ver si consigo desgajar sus comentarios dada mi condición de aficionado y deslumbrado por el dedo y no la luna a la que según usted apunta.

      Usted simplemente apela a la distinción clásica de ley y moral. Del derecho positivo y el derecho natural, de la ley formal y la ley material. De esto se lleva discutiendo desde para algunos la Carta Magna inglesa en 1215 y para otros s.XVIII y XIX con las máxima “nulla poena sine lege”. No me detendré en la seguridad jurídica, principio fundamental, en su previsibilidad, evitabilidad que conlleva y en la necesidad de la ley escrita para que los ciudadanos puedan defenderse frente a un poder arbitrario. Tampoco en el principio de legalidad, irretroactividad penal no favorable o sistema de fuentes y la técnica legislativa con la máxima “lex scripta, lex previa y lex certa”. Tampoco argumentaré mucho más que todo esto se recoge en la Constitución Americana de 1787, la Declaración de los Derechos del Hombre, la DUDH, el PICDP… Todo esto parecen ser tecnicismos jurídicos que a usted no le interesan y de los que poco puedo enseñar como aficionado.

      Vamos a intentar continuar,

      1) Usted parte de la base de que hay una conducta X que no está regulada como tipo penal. Lo achaca a motivos espurios o ignorancia. Pero también podría ser porque no existe un consenso sobre si esa conducta merece reproche penal. Sobre si es inmoral, injusta y por lo tanto ha de ser reprochable penalmente. ¿Es inmoral el dopping? Si cada día hay mejores zapatillas, bicicletas, complementos alimenticios y vitaminales, ¿por qué es es injusto utilizar otros desarrollos de la técnica que favorecen mejores resultados? Por ejemplo. ¿Es inmoral conducir a 180 km/h? ¿Y a 200? ¿Y por qué es inmoral aquí y no en Alemania? ¿Es inmoral la clonación? ¿Y la utilización de genes u óvulos humanos? ¿Es inmoral no tener seguro de responsabilidad civil? ¿El aborto? Todas estas conducta cada uno de nosotros podría discutir su ilicitud en relación al derecho natural, pero son tipos penales vigentes.

      2) Y partiendo de esta base de que considera inmoral un supuesto de hecho, considera que el legislador no ha hecho sus deberes por la Convención Internacional contra el dopaje. Un tratado internacional al igual que los anteriores y que es simplemente un contrato entre países que pueden adherirse o no, y tendrá sus propios mecanismos y procedimientos.

      3) Y continúa argumentando que el legislador no prevé ciertos supuestos o hace dejación de funciones. Cosa que podría ser cierta, para ello está el Art. 4.3 del CP y el recurso de incumplimiento en derecho de la UE, así como la iniciativa legislativa popular, entre otros mecanismos. Pero es que si el legislador no hace bien su función habrá que elegir otro distinto por el procedimiento establecido, las elecciones, por muy deficiente y mejorable que sea nuestro sistema electoral. ¿O a quien ponemos como legislador, a quien ostente una superior moralidad?

      4) En definitiva, su fundamento se basa en el desprecio a la ley escrita. En que el Juez debería aplicar la Justicia según su prudente arbitrio, su leal saber y entender independientemente de la ley. Incluso corregir la legalidad por la licitud, conforme a la lógica y la razón. Ni siquiera se plantea el que la ley emane de los representantes de la voluntad popular.

      El problema es que cada persona pretendemos tener razón, y cada uno tiene su lógica y su moral. Pueden existir unos ciertos límites inherentes al ser humano que sean convenciones socialmente admitidas por todos, pero en muchas otras cuestiones, dependerá de una concepción progresista o conservadora del sujeto.

      Temo decirle KC que su visión del derecho ya la han utilizado muchos autores y está ampliamente superada. El decisionismo y el particularismo, la equidad, o la justicia del caso concreto se basan en que “no es deseable ni posible ordenar una comunidad con reglas que puedan ser justificadas racionalmente con criterios universalmente válidos”, Carl Schmitt. También Kauffman dice que “no es posible sustituir un sistema jurídico de reglas por un líder” o Gómez Orfanel sobre la supremacía de lo existencial sobre la normatividad. Muy parecido a esa distinción que hace entre licitud y legalidad. He decirle, aunque seguro lo sabrá, que esta visión jurídica contrapuesta al Estado de Derecho fue asumida por las ideologías fascistas y nacionalsocialistas. Max Weber fue otro exponente con la figura del Führer.

      La idea del imperio de la ley, con esa seguridad jurídica, tipicidad o irretroactividad supone que una norma jurídica defina y limite el poder, no existiendo, jueces, líderes, Príncipes, Führers o Cadís por encima de la ley o que solucionen los problemas según la situación de cosas. No me detendré más en la defensa de la previsibilidad, previos parámetros de seguridad, la limitación del podee, la superada dependencia a ideologías o a un mal día de un juez, … Le remito a los manuales de Filosofía del Derecho.

      En una cosa estoy de acuerdo con usted, nuestros legisladores son una m… Pero son los que hemos elegido.

      Un humilde saludo de este aficionado

    • KC
      KC Dice:

      Lo de aficionado obviamente no va por desconocer tecnicismos histórico-filosófico-jurídicos, sino por esa afición de algunos de hacer de la lógica jurídica una cuestión baladí, o secundaria, en la cual la esencia jurídica se pierde por el monte del tecnicismo y se convierte en la misma venda de la Justicia.

      Es de muy aficionado, estimado Isidro, argumentar -tal y como hace el aficionado del artículo al que usted hace referencia-, que la queja de una sentencia por parte de unos legos sea inapropiada porque “nulla poena sine legge” (en su versión latina), o “ah, se siente, como no estaba regulado, se podía hacer” (que sería la versión actual).

      No, hombre, no, la ciencia jurídica ha avanzado bastante -que yo sepa- desde los latinajos a los que usted hace referencia. Ahora ya sabemos que aunque usted no esté delante de un árbol cuando cae una manzana, la manzana cae y el sonido existe, aunque usted no esté para oírlo/verlo.

      De la misma forma, hay cosas en esta vida que son reprochables esencialmente, tenga usted la cultura que tenga, ya que de otra forma se cae en esa paradoja en la que suelen caer los aficionados, en la que el Derecho se acaba devorando a sí mismo.

      Usted dice:

      ¿Es inmoral el dopping? Si cada día hay mejores zapatillas, bicicletas, complementos alimenticios y vitaminales, ¿por qué es es injusto utilizar otros desarrollos de la técnica que favorecen mejores resultados? Por ejemplo. ¿Es inmoral conducir a 180 km/h? ¿Y a 200? ¿Y por qué es inmoral aquí y no en Alemania? […]

      Mire, en primer lugar, digamos que todo tiene unos grados, unas escalas. Incluso la moralidad y la licitud. No me vale que usted use el mismo concepto de moral para justificar la total perversión de un sistema competitivo -el tema deportivo-, que para justificar la velocidad a la que pueda desplazarse unos vehículos en una autopista. Lo siento, esa lógica comparativa es de mero aficionado. Y no dudo que sea usted un experto jurista en otras lides.

      Está muy bien su intento discursivo sobre la subjetividad de lo moral (o lo lícito naturalmente), pero no, aquí no cuela. El problema del dopping, a diferencia de los otros a los que usted alude, es que de primeras tiene un elemento subrepticio que ya de por sí lo caracteriza como acción. Es bastante obvio que lo que se valora, admira y premia en una competición ciclista es la capacidad física del deportista y no si la bicicleta es mejor o peor (pues los equipos, por fortuna para el concepto competitivo, tienen más o menos una igualdad en ese aspecto técnico), o si las zapatillas del corredor tienen cámara de aire y eso le permite saltar más. Le aseguro que usted o yo saltaríamos lo mismo con las últimas zapatillas, y por supuesto menos que cualquier deportista de élite descalzo. Eso es un elemento secundario en la competición y como tal debe ser tratado.

      Por tanto, ya de por sí, comparar elementos secundarios con primarios es de por sí un error.

    • KC
      KC Dice:

      Sigo:

      Independientemente de la subjetividad cultural que cada uno pueda tener, una competición tiene unos elementos que la configuran. Todo el mundo entiende, aunque no se haya leído nunca un libro de Derecho, que una competición debe estar ajustada a unas normas (independientemente de que seamos más progresistas o conservadores, o más o menos liberales). ¿Por qué? Porque la esencia de la competición es que los elementos objetivos sean eso, objetivos, no manipulables o tendentes a X.

      Es inaudito que alguien pueda justificar la manipulación del organismo de un atleta cuando el elemento esencial de esa competición -por el cual se valora y organiza la misma, es ese y ninguno más-. Lo que realmente valoramos de esa competición es que alguien pueda pedalear 200 kms, no si lleva una bici que le ayuda a correr más -esto podría ser válido, como le decía, en otro tipo de competiciones más técnicas, estilo la Fórmula 1, donde el físico no es tan importante.

      De ahí que debamos ya saber qué es lo moral o lícitamente deseable de una forma objetiva, independientemente de la subjetividad del observador. De ahí que lo de la argumentación del “consenso”, a mí me chirríe bastante. Sí, un jarrón de barro siempre podrá ser moldeado por “el consenso”, pero si es un jarrón de barro será de barro, no de mármol… Porque su esencia está bien clara.

      Bien, usted alega que al no estar escrito, o legislado, decir que esa conducta concreta era antijurídica, típica o reprochable jurídicamente, e incluso sancionar determinadas conductas obvias, podría ir en contra de la seguridad jurídica. Entonces yo le pregunto, ¿se le ocurre algo más inseguro jurídicamente que subvertir los elementos esenciales de un sistema competitivo porque el regulador sea un pobre desgraciado que no previó lo que podía pasar? Yo le ayudo: sí, el caso de que el regulador no quisiera prever por intereses espurios.

      Pero he ahí que a usted eso le importa poco, porque para usted lo primero es que alguien oiga caer la manzana del árbol para poder saber que eso puede ser una manzana cayendo de un árbol y no un huevo frito en una sartén.

      Bien, si usted necesita leyes para saber lo que pueda ser lícito o no naturalmente y por principios de lógica jurídica, pues oiga, me parece muy bien si eso le hace más feliz jurídicamente hablando y le hace sentir más seguro, pero evite la retórica comparativa. Y por supuesto, dígale al articulista aficionado que el Derecho del futuro tendrá leyes más abiertas sobre las que subsumir conductas esencialmente antijurídicas sin que necesidad de que éstas -hechas por reguladores paquetes-, las hayan tenido que prever de forma especial/concreta, sobre todo cuando incluso los legos sospechan de su gravedad. Y dígale, de mi parte, que la comprensible paranoia que pueda producir esto sobre la posibilidad de que las leyes sean usadas de forma arbitraria, no sucederá cuando quien deba hacerlo deje de ser un aficionado.

      Buenas tardes, Isidro. Y encantado.

    • KC
      KC Dice:

      Por cierto, lo de aficionado iba por el articulista, para quien los legos que opinan contrariamente a una sentencia son “Torquemada”, aun cuando la Justicia, además de ciega, ha demostrado haber sido bien coja y haya sido totalmente incapaz de prever un supuesto de hecho que a todas luces era previsible.

      Parece que, por alguna razón que se me escapa, ese hecho carece de importancia.

      Saludos.

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Para RC

    Estimado RC:

    He leído su comentario con atención y creo poder explicar por qué no estoy de acuerdo con su posición de que el gobierno de España podía haber mantenido la exigencia de “sin antecedentes penales”.

    Incluyo el enlace a los Guidelines de la EBA que son de interesantísima lectura para ver el percal de lo que estamos organizando pasito a pasito en Europa.

    Creo por tanto que el párrafo al que usted alude es, esencialmente, correcto:

    El cambio de postura del gobierno de España viene “necesariamente” propiciado por la Obligación de responder a la Autoridad Bancaria Europea durante el mes de enero pasado diciendo una de estas dos cosas.

    A) Vamos a cumplir la directiva.
    B) No vamos a cumplir la directiva, la nuestra no sólo es mejor que la suya, sino que es más clara y tajante.

    Todo ello en un momento en el cual nuestro crédito diario pende de la mirada amistosa del Receptor de Dicha Comunicación.

    Hay más motivos.

    Nuestros dos principales bancos son “españoles” sólo en Nombre y Domicilio Social.

    Ambas decisiones penden de la voluntad de accionistas que están bastante contentos con sus Gestores. Mucho más que con sus numerosos Gobiernos.

    En buenos tiempos menos del 20% de los beneficios de estos bancos salen de España, hoy –malos tiempos– sale de aquí menos del 5% debido a las provisiones.
    Si les obligamos a una normativa más dura de lo que exige la EBA estamos sumando motivos (y ya hay muchos) para emigrar definitivamente, total o parcialmente. Media España está pensando largarse.

    Adicionalmente empeoraríamos aún más la situación para los numerosos bancos extranjeros que en este momento “se lo están pensando” (si seguir o si venir)

    Por último:

    El Código Penal ya no es lo que era algo muy serio y no una forma de coaccionar masivamente a gente normal.

    Hoy han metido cosas como conducir a más de 180kms hora (completamente legal donde está la sede del BCE, por ejemplo) por lo cual, una de dos, o se recupera un código legal serio y digno de respeto universal o se abandona como criterio de exclusión.

    Hace un par de semanas he tenido que leer despacio los Guidelines citados abajo y comencé a pensar que en esta ocasión quienes aquí decidieron estaban usando la cabeza razonablemente bien.

    Saludos

    http://www.eba.europa.eu/cebs/media/Publications/Standards%20and%20Guidelines/2012/EBA-GL-2012-06–Guidelines-on-the-assessment-of-the-suitability-of-persons-.pdf

    • RC
      RC Dice:

      “Si les obligamos a una normativa más dura de lo que exige la EBA estamos sumando motivos (y ya hay muchos) para emigrar definitivamente, total o parcialmente.”

      Por eso debe ser que el Santander ha salido corriendo del Reino Unido cuando la FSA se puso seria y dijo que de aceptar al Sr. Saenz, nones…ah, que no, que allí se han tragado el sapo sin rechistar y se han quedado.

      No le entiendo, Sr. Oquendo: por una parte parece Ud. acusar a la UE de haber ablandado el criterio de honorabilidad en España, y por otra parte parece bendecir ese ablandamiento dada la “expansión del código penal” (no se vaya a quedar algún banquero sin ascenso por haber sido pillado a 180 con su Porsche en la M-30).

      Francamente, el impedir que un criminal convicto maneje mis cuartos no me parece una condición tan draconiana, por mucho que a Ud. le asuste la “expansión” del código penal. Hoy por hoy, el sector financiero en general y el sector financiero español en particular no parecen adolecer de un exceso de escrúpulos morales o rectitud. Tanto como depositante como como accionista preferiré siempre que la ejecutiva de mi banco sea sometida a un escrutinio ético lo más estricto posible. Porque, francamente, ya me han robado bastante!

      Las directivas europeas están pensadas como un mínimo común que cada país miembro es libre de mejorar en su legislación del modo que encuentre más oportuno. Aprovechar la transposición de la directiva europea a la legislación nacional para bajar justamente ese criterio era una maniobra demasiado burda para no llamar la atención, y no creo que justamente haya ayudado a mejorar la confianza en la “Marca España”. Sobre todo porque al Sr. Saenz no le condenaron por un exceso de velocidad, sino por algo tan grave como justamente usar el sistema penal (“expandido” por un magistrado corrupto y prevaricador, del que entre tanto sabemos que no hacía nada gratis) para extorsionar a sus oponentes.

  5. FBR
    FBR Dice:

    Perdón por la pregunta directa Sr. Oquendo, pero ¿Cree Vd. que en el indulto concedido por Zapatero también devino concedido por causa de las presiones de la UE?.
    En el fondo, y si es así, casa vez pierde más sentido todo, si es que todavía queda algo de sentido.

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Hola, FBR:

      Desconozco las circunstancias que llevaron a Zapatero a aquella decisión. Sobre el uso y el abuso del indulto hay muy buenos artículos de los editores del blog que yo comparto.

      Al principio de la legislatura, Zapatero aplicó el código penal por los pelos a las cúpulas de ambos bancos, le salió mal y al final indultó a un condenado de uno de los bancos por un asunto viejísimo y casi accidental.

      Pero cuando Zapatero indultó –con aquel “como sea” mal hecho que le era característico– el gobierno de España no estaba a punto de –obligatoriamente y a fecha fija– aceptar o rechazar explícitamente la normativa Europea sobre la materia.
      Probablemente fue una decisión más libre que la de este gobierno, pero no lo sé.

      Saludos

  6. Quasinadie
    Quasinadie Dice:

    Rodrigo, gracias por el post. A veces flaquean los ánimos con el entorno, pero no hay que dejar de agradecer vuestra labor en este blog.

    A los comentaristas, gracias también por enriquecer el debate y aportar más perspectivas.

    No creo que se pueda responsabilizar a la UE de los microdetalles de la reforma financiera en España. La UE fija la hoja de ruta y nuestro gobierno la implementa bajo su criterio y preferencias. Y en este aspecto concreto han quedado patentes y claras.

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Sobre perspectivas.

      Hay muchas formas de entender el negocio bancario y no es este lugar para repasar una historia casi tan larga como la de la humanidad desde que se descubrió que se podían diferir los pagos.

      Pero algunos comentarios parecen emitidos desde la siguiente perspectiva.

      “La gran banca es, en el mejor de los casos, como el “Servant” de la Película de Joseph Losey. A base de hábil servilismo termina haciéndose el amo y como tal ejerce” Despiadado, cruel, avaro, egoísta, calculador, etc.

      Es una versión interesante.
      Es decir, interesa a mucha gente y en primer lugar al poder político que tiene a mano un excelente sirviente que además se deja insultar sirviendo de escudo eficaz.

      Pero es que, en la vida Real, el Amo de la casa no es un abúlico pasivo que se deja mangonear.
      En absoluto:

      El amo es inseguro, desconfiado, necesitado de ejercer el cargo una y otra vez a base de ganar elecciones. No hay minuto del día y de la noche que no dedique a este menester.
      Y además legisla. Económicamente legisla casi con poder absoluto. Lo que le dé la gana. Sin límite.

      Y dispone de ejércitos de controladores bien formados y a dedicación plena que ejercen justamente….Downstairs. En las habitaciones del Servicio, del cuerpo de Casa, en la banca por más señas. Son “los Inspectores” que vigilan y reportan cada operación relevante.

      Y en este caso –desde esta perspectiva–hay que reconocer que “el Servant” ha hecho absolutamente todo lo que de él se exige. Su papel fundamental es Crear Dinero. Y lo han creado con total diligencia. Al precio exigido y para la actividad exigida.

      Hasta, cuando en las Elecciones del 2008 se desgañitaba el Amo pidiendo más madera, “¡¡¡Más crédito promotor!!!” (¿Recuerdan?) cumplieron como jabatos. Con diligencia y devoción total.

      Es otra forma de ver las cosas. Exactamente las mismas cosas.

      Creo que es más plausible la segunda porque los banqueros no legislan, ni supervisan, ni se hacen el harakiri voluntariamente si pueden evitarlo.
      Son la gente que vive más cerca del poder porque el poder los necesita para comprarse votos. Pero no son el poder.

      Hay una prueba del algodón: ¿Alguien recuerda un sólo caso en el cual el “supervisor” haya supervisado contra el poder político y evitado una burbuja impidiendo la expansión del crédito?
      Los profesionales del mundo de los bancos centrales no son capaces de dar un ejemplo en 200 años.
      Por ejemplo: “The central Banks” (1994) Marjorie Deane & Robert Pringle. Prólogo de Paul Volcker. Viking.

      Pues desde esta segunda perspectiva también se entiende el indulto de Zapatero a AS. “Un detalle” en los minutos de descuento.

      Dentro de la sinfonía de grises, y con las reservas que haga falta, me inclino sin la menor duda por la perspectiva 2.

      Saludos.

    • RC
      RC Dice:

      Lo siento Sr. Oquendo, pero yo tengo muy claro que aquí no hay “amo” ni “sirviente”. Las élites que dirigen la banca, las que dirigen otras grandes empresas y las que dirigen las administraciones públicas y los grandes partidos no son hoy por hoy más que distintos brazos del mismo calamar vampiro. La banca presta dinero a los partidos, y después les condona la deuda a cambio de otros favores. Las grandes empresas entregan sobres a los tesoreros de los partidos para asegurarse su lealtad y después colocan a políticos jubilados en sus consejos de administración en pago a los servicios prestados. Se equivoca de película: esto no es “The Servant”…es una orgía digna de “Los 120 días de Saló”. El crimen del Sr. Saenz es un perfecto ejemplo: a través del juez Estevill usó al Estado (policía, tribunales y servicios penitenciarios) como brazo armado del Banco de Santander.

  7. JJGF
    JJGF Dice:

    Y lo que también es para reflexionar es que el 96% aproximandamente del capital que no controlar Botín, ni de manera directa ni indirecta, en el Santander no haya exigido un cambio de Sáenz y haya tragado, pasivamente, sin rechistar, con tener a un delincuente como consejero delegado del Banco, y precisamente por un delito cometido en el ejercicio de su cargo como banquero….

    Otro tema por arreglar, además del funcionamiento correcto y ágil de las instituciones del control como BdE o CNMV es el de facilitar los mecanismos para que se acabe el feudalismo financiero de quien teniendo el 3/4% de una empresa cotizada la maneje como si fuera su cortijo particular.

    • Marisol
      Marisol Dice:

      Esto del partido socialista me parece otra de sus salidas peronistas que nos han hundido para sabe Dios cuánto tiempo. Han tenido años de sobra para hacerlo y sólo se les ocurre ahora para que empeore la situación. Porque cada vez que un banco quiebra terminamos pagando el pato nosotros. El PSOE nos haría un gran favor evaporándose.
      Nos creemos las caras entre abobadas y sorprendidas de los gobiernos y resulta que ellos son los creadores de las burbujas.

  8. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Estimado Sr. RC.

    Me alegro de que usted lo tenga claro pero, como explicaba en mi post, yo me inclino “razonablemente” por la hipótesis alternativa, es decir: dentro de la simbiosis –inevitable cuando hay tanto poder en unas solas manos– hay un ente que cuando tiene el poder real nadie le rechista.

    Parece falaz el argumento que hoy circula en alguna prensa para defender la imagen de un estado esclavizado por la “abyecta plutocracia”.

    Es como recurrir al argumento de que “UCD hoy no recibe préstamos de la banca. Ergo manda la banca”.

    UCD, al igual que el PSOE, ni está ni se les espera. Han desparecido del mapa del poder real que, entre otras cosas comienza a no estar en la Península con meridiana claridad. Entonces… vae victis. Son las reglas.

    Pero verá usted lo rápido que se ponen firmes ante la Sra. Merkel y Rajoy –si este está alineado a la sombra de Frau Merkel– que a su vez debe asegurarse no salirse de la augusta sombra del inquilino de la Casa Blanca.

    El PSOE ya no es poder y no volverá a serlo hasta que la gente se olvide de lo que han hecho. Si nos olvidamos, claro. Por lo tanto debe ponerse a la cola y comportarse. Como cualquiera de nosotros cuando pedimos créditos. Faltaría más. Resulta que te hacen daño grave (y de paso a todos) y encima tienes que poner las dos mejillas tantas veces como quieran.

    Por otra parte he de confesar mi incapacidad de entender la necesidad de preservar la naturaleza sacralizada de los mascarones de proa de esta forma de estado (un mito construido minuciosamente por los interesados en su usufructo) y a costa de cualquier otra deidad o entidad humana.

    A veces creo que voy comenzando a captar el por qué inventamos dioses de pies de barro. Pero sólo a veces.

    En fin, RC, un saludo cordial.

    • Isidro
      Isidro Dice:

      A la desaparición del PSOE y UCD, habrá que sumar en un par de años la del PP… Según las encuestas. Si este Gobierno no pega un cambio de timón radical el mapa electoral no lo va a reconocer ni la madre que lo parió. Y veremos a ver si socorro tardío no es socorro baldío, y Rajoy no es ya el nuevo ZP y el PP no es ya el nuevo PSOE. Consecuencia de las políticas socialistas de izquierdas y de derechas, es lo que tiene.

  9. FBR
    FBR Dice:

    ¿Que hacemos, entonces?. Se oyen continuamente voces hablando de la responsabilidad de todos en la situación en la que estamos, y sin embargo, se escabulle la responsabilidad del propio gobierno en este simple caso, que cualquier puede ver claro y meridiano (valga la redundancia).

  10. J. Ignacio Navas Oloriz
    J. Ignacio Navas Oloriz Dice:

    Después de leer la editorial de Rodrigo y los comentarios sucitados, me temo que pierdo la esencia para caer en la anécdota, que como es obvio, tiene tanta esencia como la editorial, lo que me lleva a preguntarme retóricamente: ¿Como estará nuestro país para que la anécdota reúna características de sustancia, de esencia? La respuesta es unánime: nuestro país está por hacer, y además por hacer bien. Lo que vemos no es más que un conjunto de intereses organizados y revestidos de ceremonia democrática que ocultan en su artificiosidad, las disfunciones y miserias de nuestra organización política y social.
    Los intereses de la banca empiezan a dejar de ser nuestros intereses, a pesar de haberlo dicho nada menos que John Wayne en “La Diligencia” de John Ford. A todos nosostros, incluídos ellos, nos interesan Instituciones presididas por gente ejemplar, a todos nos interesa defender y publicitar aquellos valores sobre los que se sostienen nuestras creencias que son los que vertebran a nuestra sociedad, por eso las críticas, aún feroces, pero siempre formalmente correctas, interesan a todos, incluídos los criticados -cada vez son más los presidentes o altos cargos de empresas del Ibex e instituciones político-sociales condenados o imputados, pero pocos dimiten o abdican-.Ya que lLa ejemplaridad para ellos no es un ruego es una exigencia.

Los comentarios están desactivados.