Sobre la absurda criminalización de los nacionales de algunos países

Una de las disfunciones importantes de la Administración española –una más- en su constante huída del liberalismo y su creciente afán intervencionista exhaustivo de toda actividad económica que se desarrolle en nuestro país, o que tenga algún punto de conexión con él, es la utilización de algunos criterios realmente absurdos, uno de los cuales -tal vez el más destacado- es el establecimiento de rigurosos controles y numerosas trabas administrativas a ciertas personas sólo por el hecho de su origen, residencia o nacionalidad.

 

En ciertas materias delicadas, como la actividad bancaria o la prevención del blanqueo de capitales, el Estado, en un reconocimiento explícito de su absoluta ineficiencia en la represión de determinadas conductas delictivas, ha decidido adoptar medidas de control absoluto hacia todos los ciudadanos de determinadas nacionalidades, sin distinción alguna, que se asemejan a hacer pasar de forma indiscriminada todas sus actividades por un cedazo para encontrar -tal vez y con suerte- alguna pepita de oro que recaudar, en expresión afortunada usada hace tiempo por el editor de este blog Fernando Gomá.

 

En una reciente visita institucional que realicé como Vicedecano del Colegio Notarial de las Islas Baleares al actual Presidente de esta Comunidad Autónoma, y tras preguntarnos a la Junta Directiva del Colegio por la actividad actual de las notarías baleares, le contamos al Molt Honorable Don José Ramón Bauzá el notable descenso de la contratación notarial en los últimos años, sólo paliado en parte por algunas compraventas de ciudadanos extranjeros. Nos contestó amablemente que su Gobierno estaba haciendo un esfuerzo importante por aumentar las visitas de turistas, tanto vacacionales como residenciales, y citó varias veces el incremento del mercado ruso como uno de sus objetivos primordiales, con el fomento del establecimiento de nuevos vuelos directos a varias ciudades de aquel país para atraer a su pujante clase media, que suspira por unas cálidas vacaciones mediterráneas. Fue en ese momento de la conversación cuando a mí se me ocurrió comentarle al Presidente que eso estaba muy bien, pero que si querían que la clase media rusa invirtiera en Baleares o en el resto de España, lo primero que tenía que hacer la Administración española era dejar de tratarles a todos como a unos presuntos o potenciales criminales, ya que la simple apertura de una cuenta corriente por un ciudadano de esa nacionalidad produce la activación en su oficina bancaria de todas las alarmas de la normativa de prevención del blanqueo de capitales, alarmas que luego se reactivan y confirman si se les ocurre aparecer por cualquiera de las notarías del país. Y le añadí, con cierta sorna, que doscientos millones de habitantes no pueden ser todos delincuentes, por lo que era altamente conveniente afinar un poco más en los criterios utilizados por la asfixiante y omnipresente normativa española de prevención del blanqueo. Y en ese momento el Presidente manifestó su perplejidad, indicándonos a todos los presentes que eso no podía ser así. Pues es así, Señor Presidente, le contestamos los ocho notarios que estábamos en la sala, acentuando su expresión de asombro, que pronto pasó a ser la nuestra ante su desconocimiento del funcionamiento real de todos estos temas a pie de calle.

 

Eso que les estoy contando no sucede sólo en la esfera pública. Muchos medios de comunicación, algunos siempre tan cercanos al sensacionalismo, utilizan con gran facilidad -tal vez por influencia del cine de acción o de algún best seller de temática criminal internacional- asociaciones de ideas tan absurdas como ruso/mafioso, colombiano/narcotraficante, checheno/comerciante de armas u otras similares, que acaban criminalizando injustamente, y por inexplicables razones, a la generalidad de los ciudadanos de determinadas naciones o regiones que podríamos denominar “malditas” en el conjunto de la comunidad internacional. Y ello sucede mientras los procedentes de otros lugares, carentes de esa fama pero potencialmente igual de peligrosos, tienen sorprendente “carta blanca” para circular libremente e invertir lo que quieran y donde quieran hacerlo.

 

Y, sorprendentemente, tampoco es ajena a esas absurdas asociaciones de ideas la propia Administración de Justicia. En una macro-investigación por presunto blanqueo de capitales promovida hace unos años a bombo y platillo por la Fiscalía Anticorrupción de Baleares, llegó a abrirse una pieza separada denominada pomposamente “Cártel de Cali” sólo porque la elegante esposa de un destacado hombre de negocios británico, investigado fiscalmente por una importante inversión inmobiliaria realizada en la isla de Mallorca, había nacido en esa ciudad colombiana, aunque se había educado y casado en Inglaterra, donde residía desde hacía más de veinte años. Tiempo después, y comprobado el espectacular “patinazo”, esa pieza separada fue cerrada en falso con abundante pena y escasa gloria, y ante el estruendoso silencio de los medios de comunicación que habían magnificado y jaleado el inicio de la investigación.

 

En definitiva, en España tenemos muchísimas cosas que mejorar aparte de nuestra dramática situación económica. En una época en la que hay que reactivar la economía y estimular la inversión, especialmente la foránea dada la penosa situación actual de la mayoría de los inversores nacionales, habría que afinar bastante más en la elaboración de nuestra restrictiva y controladora legislación sobre inversiones procedentes del extranjero. Y si hay que incrementar la colaboración internacional, que se realicen todos los esfuerzos en ese sentido, pues cualquier otra solución resulta impropia de un Estado de Derecho del siglo XXI. El hecho de que algunas decenas de delincuentes internacionales, procedentes de determinados países, haya buscado acomodo o residencia en ciertas zonas de nuestro país no debe llevarnos a la solución cómoda y facilona (muy típica de la abúlica e ineficiente Administración española, a la que, a pesar de su elefantiasis, le encanta que le hagan otros su trabajo) de penalizar “por si acaso” a todos los posibles inversores de la misma procedencia. Legislar con el penoso objetivo de buscar con un cedazo la pepita de oro entre un montón de arena, o con el de matar moscas -o incluso alguna avispa- a cañonazos no sólo ha demostrado sobradamente que es muy poco eficaz. Es, simplemente, y más aún en los tiempos que corren, de estúpidos.

 

16 comentarios
  1. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    A las asociaciones burocratiles ruso/mafioso, colombiano/narcotraficante, checheno/comerciante de armas no me resisto añadir la de empresario español/defraudador (salvo que cotices y no necesariamente en el IBEX).

  2. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    Casi por alusiones, esta idea que comenta Álvaro del cedazo que filtra todo, lo relevante y lo que no lo es a los efectos de obtener una información trascendente entre miles que no lo son (la pepita de oro), es una práctica que muy fácilmente puede caer en el abuso, puesto que supone entregar una serie de datos a las administraciones cuya mayor parte no necesitan en absoluto, pero que les hace la labor de control más cómoda, a costa de recibir mulltitud de datos que no deberían tener.

    Un ejemplo que me es muy cercano, en la reforma del reglamento notarial de 2007 se reintrodujo la necesidad de hacer constar un dato personal de los comparecientes cuya obligatoriedad había desaparecido hace años. So pretexto de controlar el delito de blanqueo de capitales, los otorgantes deben hacer constar su profesión, dato completamente innecesario ppara identificar y que en teoría sirve para en caso de incoherencia de la profesión con la supuesta actividad desarrollada en los documentos, “sospechar” que puede haber una trama de blanqueo. Dicho así puede parecer un tanto esperpéntica la explicación, especialmente en documentos como herencias, actas, o testamentos en las que es imposible que tenga una mínima conexión con el delito de blanqueo, pero es así.

    • Verónica del Carpio Fiestas
      Verónica del Carpio Fiestas Dice:

      Mejor ni hablamos de las análogas obligaciones establecidas para los abogados, cuando el secreto profesional del abogado no es solo una obligación deontológica básica, sino una garantía del Estado de Derecho mínima y de primer orden, que resulta que como es lógico está protegida con un tipo penal específico, además de con la natural responsabilidad civil. Estupefacta me quedo cada vez que leo lo que se supone que debemos hacer los abogados al respecto.

  3. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    En Guipúzcoa es habitual la presencia de ciudadanos y personas jurídicas mayoritariamente de nacionalidad francesa, que realizan operaciones de inversión en empresas radicadas en el Territorio Histórico. Como es sabido las competencias fiscales corresponden a la Diputación Foral que últimamente las está ejerciendo de la forma que cabría esperar en un gobierno que el día de la muerte de Hugo Chávez colocó en el Palacio Provincial la bandera venezolana a media asta en señal de luto (luego asistió al funeral el Diputado General en representación oficial). Pues bien, la combinación de requisitos exigidos por el Ministerio del Interior-Hacienda Foral provoca situaciones realmente bochornosas como la que narro a continuación.

    Un importante empresario francés va a formalizar una escritura de constitución de una sociedad limitada (filial de la matriz francesa) en una notaría donostiarra. Ha llegado en un avión privado al aeropuerto de Biarritz procedente de París, donde le recoge un vehículo de la empresa con destino San Sebastián. Después de la firma de la documentación aprovechará su estancia para almorzar en uno de los restaurantes poseedores de las codiciadas tres estrellas Michelín.

    Su primer destino es la Comisaria de extranjeros de la Subdelegación del Gobierno. En la “sala VIP” compartida con personas de nacionalidades extracomunitarias que están a la espera de notificaciones y trámites diversos en relación con expedientes de expulsión, caducidad de permisos de residencia, cuestiones relativas a sus países de origen, etc., espera pacientemente a que llegue su turno para la expedición del N.I.E. Obtenido por fin el ansiado dígito, el vehículo le lleva a la notaría donde, aunque sólo sea por interés personal del notario, es tratado con suma corrección, atención y detalle, profesionalidad y máxima diligencia aparte.

    Terminada la firma en la notaría, le llevan a una ventanilla de la Hacienda Foral, dado que esta institución exige ahora que el ciudadano extranjero comparezca personalmente ante el funcionario de turno. No bastan las comparecencias ante la Policía Nacional y el Notario para identificar a una persona. Si no lo hace ante la Hacienda Foral, ésta puede negar la expedición del CIF de la sociedad (competencia atribuida en virtud de encomienda de gestión). Negativa que, por otra parte, opera con relativa frecuencia cuando entiende que la sociedad “se ha creado con ánimo de defraudar” (sic), por tener su sede social en un despacho profesional, por ejemplo.

    Menos mal que al menos la experiencia gastronómica en un afamadísimo establecimiento restaurador de la que pude ser partícipe fue sublime.

    Regresado a París nuestro inversor, tampoco para la DFG es suficiente la fe notarial para acreditar la existencia de la sociedad extranjera y las facultades del apoderado. Todos los documentos deben presentarse en original o legitimados y acompañados con una traducción jurada.

    ¿Qué opina el Banco Mundial de esto?

  4. Alvaro Delgado
    Alvaro Delgado Dice:

    La experiencia que nos cuentas Ennecerus es espectacular, pero muy reveladora de que cómo van las cosas en las diferentes Administraciones públicas de este engendro administrativo estatal-autonómico que hemos creado. Y luego tienen que sacar leyes de emprendedores porque dicen que hay que ser más rápidos en la creación de empresas…. Y lo de la desconfianza frente a los extranjeros y a los propios notarios es de traca. En fin…. Un abrazo

    • RC
      RC Dice:

      Bueno, visto el enredo de los “terrenos de la Infanta”, parece que no faltan tampoco razones para desconfianza frente a notarios y registradores…

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      ¡Hombre, RC! No podía faltar esto. ¿Desconfianza? No te cortes… ¡Los notarios y los registradores en realidad somos un verdadero desastre!
      Ha habido un error, o varios; no se sabe de quién ha sido… pero mientras tanto, para tí está claro: los notarios y los registradores. No faltaba más.
      Los etarras tienen derecho a presunción de inocencia, pero nuestro colectivo, no. ¿No habrá sido Hacienda? No, estaría bueno; son los notarios y los registradores. Culpables de todo.
      Puers no.
      He calculado a ojímetro los datos que aportamos cada año los notarios a Hacienda, en el famoso “índice”. Son unos 150 millones de datos. Sí, millones. Más o menos. Algún error habrá, naturalmente. Si tu confianza requiriera no cometer jamás un error entre ciento cincuenta millones… pues nunca nos la vamos a ganar ¡Pero espero que no seas tan exigente!
      Pero, ¿ese error? ¿meter a la Infanta donde no estaba?
      Mira, en los índices famosos se aporta el NIF, CIF, NIE o lo que sea… y al ladito mismo el NOMBRE del interesado. Igual el DNI pasa inadvertido (aunque no creo; a los poderosos les encanta tener un DNI de pocos dígitos, o un móvil con muchísimos ceros; son vanidosillos; Franco tuvo el 1, y a su muerte ese DNI pasó a Juan Carlos, que tiene el “1-R”; hacer la pelota al Rey siempre ha estado muy de moda). Un DNI tipo pongamos “12-F” capta bastante la atención al meterlo como dato. Pero si a su lado aparece “De Borbón y Grecia, Cristina”, pej, entonces te levantas (o te caes) de la silla y lo comentas con tus colaboradores en la notaría.
      ¡Ya verás como al final NO es error notarial!
      Pero no creo que interese aclarar mucho esto, porque quedaría en evidencia una triste realidad: el ingente número de datos que Hacienda nos exige, y le proporcionamos con gran esfuerzo y notable coste económico, solo sirve para que se hagan con él un buen lío, y para decir que se controlan las cosas. En realidad, lo que sería magnífica fuente de información para luchar contra muchísimas cosas muy malas está bastante desaprovechado.
      Eso mejor que no se sepa eso; mejor echar la culpa a los notarios y a los registradores, tan indignos de la más mínima confianza. Además de paso se cosechan bastantes aplausos…

  5. Antonomasia
    Antonomasia Dice:

    ¡Leña a la administración!
    Veo que es un lugar común todavía muy concurrido. Estoy de acuerdo en que todo debería funcionar mejor, dicho lo cual, cuando no hay ningún espíritu de servicio por parte de los dirigentes políticos porque la administración es un paso en una carrera que conduce a una multinacional y cuando no hay ningún interés en gestionar responsablemente, es imposible que la administración funcione bien.
    Dicho lo cual, al grano. No es un error de la administración tener ‘indicadores’ para facilitar las gestiones. Los indicadores funcionan en todos los ámbitos ¿cómo conceden préstamos los bancos? ¿hay que vender este país y su nacionalidad sin mirar a la cara, sólo a los billetes? pues bien, calma, porque eso es lo que el gobierno prepara.
    Que en este país había y hay mafias, rusas y otras, no se discute. Que eso genere alarma social es inevitable ¿deberían no informar los periódicos? ¿deberían los funcionarios ser insensibles a esa alarma? parece que el autor sugiere algo así.
    Tener prejuicios está mal, de acuerdo, pero ¿es mejor perder la compostura a la vista de un montoncito de euros cuyo portador los ha traído en un avión privado ante el cual conviene postrarse?
    Francamente, esta queja suena a corporativismo notarial.
    Este foro es más serio (o debe serlo).

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Antonomasia: El blog podrá ser más serio, pero eso no es un problema salvo para sus editores y en su caso, lectores. Nadie le obliga a leerlo y mucho menos a estar de acuerdo.

      Pero lo que yo le he contado es cierto, lo he vivido y lo sigo viviendo en primera persona. Si reflexiona un poco verá que me he metido con la Policía Nacional (administración central) y la Hacienda Foral de Guipúzcoa porque son ellas quienes nos obligan a los ciudadanos a fiarnos de los notarios cuando ellas son las primeras que no se fían.

      La Policía y Hacienda son obligatorias para todos y su seriedad o falta de ella y el mayor o menor grado de ineficiencia en su funcionamiento tiene una repercusión muy negativa en todos, incluyendo los funcionarios y el resto de empleados públicos.

    • Aloe
      Aloe Dice:

      La Administración debe tener controles. Es más, debe tener controles mejores de los que tiene. Esa no es la cuestión.
      La cuestión es que es inveterado vicio de todas las administraciones públicas en España enfocar los controles con criterios espantosas, a saber:
      1. Se concretan en infinitos papeles que ha de aportar el ciudadano sospechoso, JAMÁS EN MOLESTIAS que se hayan de tomar los propios funcionarios comprobando por sí mismos lo que necesite o pueda ser comprobado.
      Yo he visto pedir documentos que “certificasen” hechos que están publicados en BOE, o que figuran en cien papeles que se han aportado antes para otras ocasiones, o que tiene otra oficina de la misma administración. Por poner un ejemplo cotidiano que no involucra rusos ni colombianos, cada año durante lustros aportamos fotocopia del Libro de Familia en el mismo centro de enseñanza donde ya tienen varios ejemplares de años anteriores.
      2. Los controles se multiplican sucesivamente cada equis años porque nunca son eficaces. Y no pueden serlo porque se limitan a papeles, a formalidades ex-ante engorrosas de cumplir para la gente honrada, pero fáciles de saltar para quien no lo es. ¿Que valor probatorio tiene un certificado de empadronamiento salvo que alguien vaya a comprobar que vivo efectivamente allí? ¿Y una fotocopia de algo?
      3. Todo nuestro derecho, el administrativo como el resto, se basa en la suposición de que la palabra de los ciudadanos no vale nada, pero, por lo mismo, mentir y engañar en un procedimiento legal cualquiera viene a salir generalmente gratis, como consecuencia correlativa de que nadie espera que digamos la verdad ni nos tiene en cuenta que no lo hagamos.

      El principio lógico de la mayoría de estos controles debería ser que el interesado declara con la solemnidad que toque, y con la prolijidad necesaria, cuales son los hechos pertinentes. Que luego la Administración comprueba por su cuenta que hemos dicho la verdad, para lo cual tiene procedimientos eficaces ya organizados y se toma las molestias que haga falta. Y que si nos pilla en un renuncio de mala fe, en cualquiera de los hechos declarados, se nos cae el pelo y perdemos lo que solicitábamos.

      En la realidad española, se trate de una licencia de obras o una matrícula, declaración de impuestos o actividad mercantil, lo que sea: Primero, somos menores, irresponsables y/o sospechosos. Segundo, coleccionamos infinidad de certificados y papeles que prueban algo o que fingen que prueban algo, independientemente de que ese algo se pueda comprobar mejor de otra manera. Y tercero, nos las apañamos como podemos diciendo la menor cantidad posible de verdades, según el principio de que al enemigo ni agua, y suponiendo que ellos ya suponen que mentimos si podemos, o al menos, no decimos toda la verdad, porque eso seria un lío (aunque no haya nada malo).
      Mientras tanto, el evasor, mafioso, tramposo, administrador desleal de un menor, falsificador de títulos… tan tranquilo, los “controles” no le controlan nada.

    • eduardo
      eduardo Dice:

      Compartiendo todo lo que dices, lo que me da miedo es que se va tender a centralizar toda la información de las personas en un único registro (que puede ser muy funcional y práctico) y que ese registro sea digital y manipulable y de acceso de entidades privadas.

  6. Verónica del Carpio Fiestas
    Verónica del Carpio Fiestas Dice:

    Sinceramente no puedo compartir un post que empieza con la siguiente frase “Una de las disfunciones importantes de la Administración española –una más- en su constante huída del liberalismo y su creciente afán intervencionista…”

    • Verónica del Carpio Fiestas
      Verónica del Carpio Fiestas Dice:

      Perdón; se me ha cortado el comentario.

      Con independencia de que estas trabas administrativas sí lo son, innecesarias, además de, y eso es peor, oler a xenofobia.

  7. Alvaro Delgado
    Alvaro Delgado Dice:

    Responderé por orden a los dos últimos comentarios:
    – A RC: Los notarios mandamos cada 15 días información exhaustiva de TODAS las escrituras que autorizamos a las diferentes Administraciones públicas (AEAT, Haciendas Autonómicas, Ayuntamientos, Catastro, etc.). Sin la exhaustiva y completa información que suministramos a las Administraciones, gratuitamente y con una compleja infraestructura en personal y medios informáticos fiananciada por nosotros mismos, no podrían recaudar ni comprobar sus impuestos. Así de claro. Lo que haga luego cada Administración con esa información ya depende de ella y de los políticos que la gobiernan. Busque por ahí , con toda probabilidad, la causa de esos incumplimientos u omisiones que tanto le preocupan. Y acepte un consejo en estos temas: no se fíe demasiado de los medios de comunicación. Como Vicedecano actual de un Colegio Notarial le aseguro que controlamos y sancionamos cualquier incumplimiento.
    – Y a Antonomasia: No discriminar a la gente por su nacionalidad o favorecer la inversión extranjera en casos de crisis no tiene nada que ver con ningún corporativismo. Es una cuestión que nos debe interesar a todos. Como cuento en el post, fue un Presidente autonómico quien me aseguró su intención de favorecer todo ello. Y lo dijo pensando en la situación económica general, no en los notarios. Lo de menos en los inversores foráneos es lo que les cueste su escritura, que es una inversión ridícula, sino lo que puedan suponer para el comercio y la industria de los lugares donde invierten. Lo que no es serio, dicho con todo respeto, es la reducción al absurdo que hace usted con el mensaje que trata de transmitir el post. Sí usted cree que trata de defender un montoncito de euros traído en un avión privado de los cuales el notario se lleva algunos de ellos lo siento pero no ha entendido usted nada. Esto va algo más allá. Y si la Administración española está hipertrofiada y es bastante ineficaz, lo siento también, aunque usted trabaje en ella. Es lo que piensa la mayor parte de los ciudadanos.
    Gracias a todos por vuestros comentarios.

  8. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Un periodista, generalmente denostado por el resto de sus colegas y que llegó a sufrir en sus propias carnes la ira regia por adelantarse a lo que hoy es un clamor ha sentenciado esta mañana:

    “Nadie en su sano juicio puede creerse que 4 notarios se equivoquen en un carné de dos cifras de alguien apellidado Borbón y Grecia. Esto es tratarnos como idiotas. Y no digamos ya Mariano, que pertenece al cuerpo de registradores. Alguien ha querido proteger a la Infanta de una imputación y al final va a salir imputado Montoro.”

    La explicación que ha dado el Ministerio, ese cuyos expedientes no conoce el Ministro que sin embargo no duda en utilizar políticamente el matonismo fiscal es, como se decía antaño, “de aurora boreal”.

  9. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    La semana pasada, un alto cargo del Ministerio de Justicia me dijo en un congreso que habían modificado la exigencia de NIE para pagar la tasa judicial de demandantes o apelantes extranjeros gracias a un mensaje en el que le explicaba quien suscribe los pasos necesarios para obtener un NIE para una aseguradora de Hong Kong subrogada en la acción de su asegurado al pagar la indemnización. Me sentí algo útil, pero en societario cada vez que hay que nombrar un consejero extranjero tiene que pasar por dependencias policiales o el maltrato consular. El último en Oslo. Irte con los consejeros a la policía es muy poco agradable para un inversor y que te tramiten un poder especial apostillado, en fin. Claro que todo se arregla sabiendo relacionarse. Tengo colegas que tienen amigos donde hay que tenerlos y, zas, NIE sin presencia física en un dia. En otro caso, mis colegas siguen considerando, sin pruebas, que el propietario de un yate es mafioso por ser de origen y nombre ruso, aunque de nacionalidad sueca. Lo curioso es que en el mismo siniestro se ve envuelto un armador alemán y a ese nadie le considera mafioso. Y hasta ayuntamientos que se saltan la LOPD a la torera (con sanción firme de la AEPD) facilitando datos de residentes extranjeros en Málaga. Luego que no nos extrañe si nos ven como juerguistas toreros que duermen la siesta o se quejen de nuestra burrocracia. Buenas noches.

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