La importancia de la responsabilidad cívica en la actual situación de crisis

Ahora en la crisis europea, que no es solamente financiera, sino sobre todo una crisis de confianza, la virtud de sentirse responsable del bien común es popular como nunca. Hay varios movimientos cívicos que están saliendo a raíz de esto. Los cuidadanos despiertan en Estanbul, Estocolmo y Brasil.

 

El bien común tiene una importancia especial en Alemania. La canciller llama siempre al “sentido de la solidaridad y al sentido del bien común” de los alemanes cuando se les pide por ejemplo garantizar los rescates europeos con sus propios ahorros o estar a favor de un control europeo de los bancos que incluye también un mecanismo de ayuda reciproca. El tema de la responsabilidad forma parte también de una multitud de debates en Alemania, en la tele, en las universidades o en la política.

 

Es cierto que en España el imagen de Alemania es diferente. Esta actitud de tomar la responsabilidad se interpreta como egoísmo, como acto soberbio y arrogante. Según muchos medios españoles Alemania toma el volante en Europa para garantizar que domina y se siguen sus instrucciones. El país se ve como víctima del egoísmo alemán y apunta a Alemania como un responsable de la propia miseria.

 

Pero está claro que la palabra alemán Verantwortung, en español “responsabilidad”, es una palabra que forma parte de numerosas palabras compuestas de la lengua alemana y aparece en decenas de variaciones, extendiéndose a todo tipo de aéreas de la sociedad: el medio ambiente, la convivencia ciudadana, el trabajo, la vida empresarial y la vida política, por poner solo algunos ejemplos. “Conciencia de responsabilidad cívica” (Bürgerliches Verantwortungsbewusstsein) “ o conciencia social” (Gesellschaftsverantwortung) –  unas de estas palabras compuestas y largas en la lengua alemana tienen que ver con algo fundamental  de la cultura germana: cada uno debe asumir las consecuencias de sus actos, pero debe responsabilizarse al mismo tiempo del bien común, de la sociedad en su conjunto.

 

Otra palabra alemana muy vinculada a la de Verantwortung es Anstand, decencia. En Alemania, seguramente por la influencia del protestantismo en la educación y el peso de la  culpa histórica, se considera muy importante ser anständig, ser decente.[1] Todo ello  explica , en parte, que los alemanes resulten a los miembros de otras culturas distantes, demasiado serios y, a veces, muy exigentes y fríos con sus propios hijos.

 

En Alemania, los ciudadanos, la sociedad y el Estado parten de la base de  que todos han de cumplir y cumplen generalmente las leyes, contribuyendo al bienestar social dentro de  sus posibilidades. En ese respeto a la legalidad y aportación a la consecución del bien común reside el fundamento del orden y la exigencia de coherencia y sinceridad.

 

Así se explica, por ejemplo, que dos ministros del gobierno de Merkel hayan dimitido por plagios en sus tesis doctorales, el ministro de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, en marzo de 2011, y la ministra de Cultura, Annette Schavan, en febrero de 2013. Estos son hechos que en otros países se perciben con cierta chanza por tratarse de  incidentes relativamente pequeños en comparación con otros escándalos de nepotismo o corrupción que, más frecuentes en la vida política alemana en el pasado, y nada inusuales en otros países europeos. Esto tiene que ver también con el sentido de hay que cumplir con las leyes.

 

Así, cuando la justicia abre una investigación judicial contra un político, se ve obligado a dimitir, como fue el caso del Presidente de la República Christian Wulff, que tuvo  que abandonar su cargo de jefe de Estado en febrero de 2012 por  supuesto tráfico de influencias: el disfrute de un viaje financiado por una productora de cine y la concesión de un crédito en condiciones muy ventajosas. Su llamada al diario BILD para pedir un trato respetuoso y evitar la creciente oposición de la opinión pública se percibió por muchos como una clara vulneración del principio de libertad de expresión, muy respetado en Alemania: un político nunca puede presionar o influir en la opinión de los medios de comunicación. BILD hice pública esta llamada y Wulff tuvo que dimitir poco más tarde por la presión de gran parte de la sociedad.

 

Una cultura cívica en la actual crisis es, sin duda, fundamental para el funcionamiento del sistema democrático y también de la vida económica, pero muchos –también en Alemania– la consideran un lastre para la joie de vivre, la alegría de vivir, porque la responsabilidad, la previsión y el comedimiento restringen a menudo la satisfacción de preferencias personales. Así pues, la cultura de la responsabilidad cívica de los germanos tiene implicaciones ingratas, no solo para sus socios europeos, sino también para ellos mismos. Pero cierto es que el objetivo de procurar el bienestar de la comunidad y sentirse responsable ante ella funciona muy bien como un control democrático. Por ello todos los movimientos cívicos no violentos son un signo de esperanza, de que está crisis signifique también un cambio hacía una democracia verdadera en la que los ciudadanos tengamos libertades, pero también tengamos obligaciones.



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34 comentarios
  1. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Muchas gracias a la autora por su interesante post. Me interesa especialmente la idea de responsabilidad individual como elemento cívico, entiendo que en el sentido de que si todos cumplimos nuestras obligaciones ello redunda en interés de la comunidad. También me interesa la contraposición entre la alegría de vivir y el funcionamiento del sistema. No estoy seguro de que sea imprescindible prescindir de la primera. Quisiera recordar este posts mio que toca incidentalmente estos temas:
    http://hayderecho.com/2012/06/13/sacrificios-humanos-responsabilidad-o-regeneracion/

  2. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Es decir, que los alemanes decentes piensan como los españoles decentes, por lo cual podemos construir una Europa del futuro basada en la responsabilidad y la solidaridad y el esfuerzo de la sociedad civil, en vez de perdernos en polémicas nacionalistas, instituciones costosas y mercadeo de intereses. O sea que la Sra. Muller, muchos de quienes a esta ventana de la Web se asoman y muchos otros “mittlesvenson”, “mr.Smith” y “señorgarcía” podemos seguir construyendo juntos, sin que vengan a decirme que trabajo poco y pago pocos impuestos o yo a ellos que quieren asfixiarme tras haberme vendido tres automóviles alemanes. O sea que lo de todos los españoles son vagos y los alemanes trabajadores y los británicos prácticos es un topicazo del veinte. tenemos muchas cosas que aprender de la sociedad alemana y otras muchas que enseñarla. La construcción de la nueva Europa, tras las dos grandes guerras del siglo pasado consiste en sumar lo mejor de todos los europeos, precisamente porque tenemos un poso civil común aunque haya muchas diferencias. A ver si no perdemos, unos y otros el horizonte del Tratado de Roma, firmado por enemigos presuntamente irreconciliables con las heridas aun abiertas.

  3. Antonia Fuentes Moreno
    Antonia Fuentes Moreno Dice:

    Excelente post, que me trae a la memoria la frase de Séneca “Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad”.

    Los cargos públicos tienen que tener una relación con el ciudadano donde esa honestidad les lleve a representar a las instituciones con responsabilidad pero adornado con las cualidades de decencia, rectitud, honradez…

    Pero en otro plano los ciudadanos no podemos escapar a que nuestra actuación individual este ajena a esa responsabilidad como elemento cívico para vivir en una sociedad donde defendemos nuestros derechos pero donde tambien tenemos que cumplir nuestras obligaciones con honestidad.

  4. Isaac Ibáñez García
    Isaac Ibáñez García Dice:

    Atisbo cierto tufillo de “superioridad moral” alemana y me viene a la memoria lo que pasó no hace mucho tiempo con la crisis E-coli, que dejó ver claramente que a los alemanes -al menos a sus políticos- les importa muy poco el resto de europeos. La crisis la originó la mala gestión de una señora política alemana y, al final, se pagó con el dinero de todos los europeos. Vaya, que les importamos un pepino. Por tanto, eso de la “responsabilidad” debería relativizarse un poco. El dinero que se derrochó en España años atrás venía de los bancos alemanes, que entonces preguntaron poco, o fueron poco responsables.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Yo, la verdad, es que ni veo tal aire despreciativo en la autora, ni creo que la realidad pueda reducirse a ese maniqueísmo de alemanes egoístas y europeos del sur víctimas que muchos tratan de vendernos. La crisis es terreno abonado para populismos de signo diverso. Y por eso creo que en estos momentos artículos reflexivos como el de Stefanie son tan necesarios.

  5. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Sefanie, bienvenida al blog y gracias por tu aportación. Entiendo que lo que necesitamos no es virtudes alemanas ni latinas, sino virtudes cívicas “tout court” y un diseño institucional que fomente la responsabilidad y la decencia, y no que la desincentive. Aquí somos muchos los que estamos por la labor, aunque desgraciadamente nuestros gobernantes no formen parte del grupo, por motivos obvios de intereses particulares o partidistas. Cualquier ayuda o contribución a la sociedad civil que se está moviendo es muy importante.

  6. stefanie
    stefanie Dice:

    Gracias por los comentarios. Lo que queria expresar con el post es que el sistema nos determina. Todos somos iguales de malo y bueno lo que nos determina son los sistemas politicos y sociales en las que no creamos. Fuera de estos sistemas – como muchos alemanes en Espania – nos comportamis muchas veces muy diferente. La gente se delibera de la rigidez comportandose a veces con poca responsabilidad fuera de sus fronteras.

  7. Pelagatos
    Pelagatos Dice:

    No veo nada claro que yo (pelagatos viviendo en un pisucho cucarachero, con coche de 12 años con el A/A estropeado y sin pasta para su reparación), pagando mis obligados impuestos, ayude en algo a la comunidad viendo como ese dinero se emplea en que los que “reparten la pasta” vivan en un palacio y vayan con coche de lujo (marca premium, tamaño XXXL, cuero y terciopelo, maderas nobles, chófer, etc) a todas partes (y eso los que son honrados…). Como no acabo de ver claro que altezas, señorías y demás, beban vinos que yo no podré beber jamás gracias a que pago el IVA de mi tintorro en tetrabrik.

    Vamos, que no veo nada claro que deba hacerme feliz el hecho de que con parte del dinero que YO gano (y que lo gano cuando me dejan porque no estoy en el paro) otros vivan cien veces mejor que yo mismo. Pero es que no lo veo nada claro.

    A lo mejor ustedes, que se acercan más al nivel económico de esos señores que reparten el pastel, se sienten más felices haciendo que todos pasemos por el aro, pero ya les digo que los que estamos muchísimo más abajo de la cadena (nunca mejor dicho) no lo vemos con la misma alegría, y si podemos escaquear un IVA por aquí, un sin-factura por allá… a lo mejor así podemos arreglar el aire del cacharro con ruedas para mitad de verano y que los niños no se mareen cuando los llevamos “de vacaciones” a casa de la abuela en el pueblo.

    No se si me explico…

    • Isidro "el habitual"
      Isidro "el habitual" Dice:

      Esto se discutió un poco n este post,

      http://hayderecho.com/2013/06/12/los-datos-del-desempleo-en-espana-y-la-amenaza-de-la-economia-informal-ii/

      El aumento de la economía sumergida es debido en mi opinión a un aumento de un impuestos, a una disminución del poder adquisitivo, y a un mal uso del dinero público, el ciudadano no ve que el dinero público sirva para sostenee un estado del bienestar, porque ya lo están esquilmando sin cortar otros derroches. Cada día compensa menos pagar impuestos. Muchos pagan porque es obligado, pero no porque sientan recibir compensación por ello. Se supone que la organización estatal es para funcionar mejor en sociedad, pero muchos sentimos que hay que huir del Estado que se ha convertido en un monstruo que se alimenta de sus ciudadanos.

      Al final el ciudadano, comienza a ver que el dinero donde mejor puede estar es en su bolsillo, y ya intentará mirar él todo lo que pueda por su bienestar, que lo que está claro es que mucho tienen que cambiar las cosas para confiar de nuevo en aquellos que decían mirar por nuestra “sociedad de bienestar” y lo que han hecho ha sido mirar por su propio bienestar en detrimento de la sociedad.

  8. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Totalmente de acuerdo Stepanie.
    Para los interesados en la evidencia empírica de que todos los seres humanos somos igual de honestos (o deshonestos) y de cuales son los incentivos que nos llevan hacia la honestidad o la deshonestidad es recomendable el libro de Dan Arely “The honest truth about dishonesty”
    http://www.amazon.com/Honest-Truth-About-Dishonesty-Everyone—Especially/dp/0062183591/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1332790193&sr=8-1
    En definitiva, necesitamos mejores incentivos y mejores instituciones.

  9. Teilhard
    Teilhard Dice:

    El artículo pone el dedo el la llaga: EL BIEN COMUN. En el ámbito económico la Gemeinwohl-Ökonomie preconizada recientemente por el austriaco Felber, con creciente popularidad, incluso en España.

    Pero no un bien común “despótico”; es decir al margen del beneficiario, si no con la participación de este de forma protagonista. Un BIEN COMUN AUTO-PROCURADO.

    En este procurar el bien común, la responsabilidad individual jamás se circunscribe a los propios actos, sino al conjunto del sistema. De hecho somos víctimas, no sólo de nuestros propios actos individuales, sino del entero funcionamiento social ¿acaso no se nos obliga a rescatar los desmanes de Bankia con nuestro dinero particular?

    Por ello, la libertad jamás es individual sino que es LIBERTAD COLECTIVA. No era cierto, como se ha venido enseñando en los primeros cursos de la carrera de derecho, que “mi libertad termina donde empieza la libertad de los demás, si no todo lo contrario, “mi libertad empieza con la libertad de los demás” (Baruj Spinoza). Los demás son el fundamento de mi libertad. Tolstoi dijo “todos somos responsables de todo ante todos los demás”. Fragmentar la libertad y la responsabilidad es una forma de cercenarlas y esclavizarnos.

    La LIBERTAD COLECTIVA libera y garantiza la POTENCIA DE LA MULTITUD, en el sentido de lo múltiple y variado. ¿No ha llegado a la misma conclusión la naturaleza con su creciente diversidad y complejidad? (Teilhard de Chardin)

    Por ello es esencial que ya en los primeros estadíos en la formación del ciudadano se contemple y garantice la riqueza de la diversidad de pensamiento frente a las verdades absolutas uniformadoras.

  10. Pelagatos
    Pelagatos Dice:

    La honestidad es un lujo que en España cada vez menos gente se puede permitir.

    ¿Hay que ser buenos “por el bien común”? Para muchos eso solo significa que algunos ya están bien, y el resto que se esté quieto… “por el bien común”.

    “¿Libertad para qué?” dijo Lenin en una famosa cita. Pues cuidadín: cada vez habrá más gente que, viendo cómo es su vida y de las perspectivas de lo que tiene por delante, se lo preguntará también. Llegará un momento en que habrá más gente que prefiera unos barrotes de oro (o de latón) que esa supuesta libertad que al final solo interesará a los que realmente tienen medios económicos para disfrutarla.

    Cada vez se trata más a la gente como si fueran objetos de usar y tirar. Y cuando se les tira, cada vez se les dice más que es culpa de ellos. Que no se adaptan. Y que se acostumbren, que ese es el mundo “moderno” y que no se puede cambiar.

    Pues bien: cuando mucha gente, demasiada, llegue a un punto en que lo que tiene vale tan poco que ya no le da miedo perderlo, empezará la tragedia. Y aún habrá quien diga que es por falta de ese civismo que sí tienen los alemanes…

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Pelagatos, no se si le he entendido del todo, pero sus dos comentarios son interesantes. Ya hay muertos en las calles de Brasil, que era la esperanza que quienes lo visitamos de vez en cuando teníamos de una paulatina mejora de una sociedad injusta hacia una algo menos injusta. En todo caso, quienes manejan el tinglado con nuestros impuestos (los coches caros y el vino excelente pagan más, porque la base imponible es mayor), no creo que descarten un desastre de primera magnitud, de hecho, el Sirio y el Egipcio no parecen importarles mucho. Yo creo que la autora del post y Theilard nos dicen que la auto exigencia es la base para exigir y que eso necesita un ambiente determinado que solo se consigue con generaciones de esfuerzo.

  11. viernes
    viernes Dice:

    Creo que Teilhard se ha expresado magníficamente, y Pelagatos también, a su manera.
    Solo quiero apostillar de forma algo más incoherente que en mi opinión el individualismo de corte neoliberal (Mises, Aynd Rand, ..), ha hecho mucho daño a la responsabilidad del individuo como eslabón social:

    “…el ser humano nace siempre en un ambiente que encuentra socialmente organizado. Sólo en tal sentido puede afirmarse que –lógica o históricamente– la sociedad es anterior al individuo. En cualquier otro sentido la afirmación es engañosa y falsa. Es cierto que el individuo vive y actúa en el marco social, pero la sociedad no es más que la combinación de actuaciones múltiples para producir un esfuerzo cooperativo. En ninguna parte existe fuera de las acciones de los individuos y es puro espejismo imaginarla fuera del ámbito en el que los individuos actúan” Ludwig von Mises. La Acción Humana.

    Es como decir que si ponemos a 1000 monos a teclear aleatoriamente en máquinas de escribir, algún día terminarán por escribir el Quijote.
    Unos y otros, desde la sociedad civil, sabemos perfectamente que sin responsabilidad mutua no hay confianza, ni democracia, ni bien común, ni nada especial; quienes parece que ignoran esto son nuestros políticos.

  12. Francisco de la Torre
    Francisco de la Torre Dice:

    El post es muy interesante. En esta crisis, hay muchos que ven en los países del Norte, y en Alemania, la culpa de todos los problemas de los países periféricos. Esto empieza a resultar habitual en España, e incluso entre los políticos españoles, y no lleva a ninguna parte, para empezar porque no es cierto. Aunque la gestión alemana y de las instituciones europeas en esta crisis no haya sido precisamente perfecta, ni siquiera para sus propios intereses, la mayor parte de nuestros problemas nos los hemos generado internamente.
    Sin extenderme, hay muchas diferencias entre las sociedades del Norte de Europa y las del Sur, pero una de las más relevantes es que no hay un divorcio entre su población y su clase política. Quizás en eso, sería en los primero en lo que tendríamos que imitar a Alemania. ¿Cómo se hace? Por ejemplo, copiando las reglas de control de los partidos políticos, como se ha propuesto, por ejemplo, por los editores de este blog. Es mejor y más fácil copiar lo que funciona, que inventarse soluciones mágicas que no han existido nunca o echar la culpa de todos nuestros problemas al exterior.

    • Isaac Ibáñez García
      Isaac Ibáñez García Dice:

      Respecto al divorcio que comentas entre ciudadanos y partidos políticos, creo que es de interés el “brevete” que Manuel Jiménez de Parga (Condorcet) publica hoy en El Mundo “(Confianza política”) a raíz de las noticias sobre el plan del Gobierno de reforma de la Administración, aprobado ayer en Consejo de Ministros.

      Escribe Don Manuel que para que la democracia funcione bien y este tipo de planes pueda llevarse a efecto, los ciudadanos debemos confiar en nuestros gobernantes. Pero es que el problema, el divorcio al que aludes, está en que los ciudadanos hemos perdido la confianza en los mismos, y ellos -los gobernantes- no hacen nada para recuperarla. Es más, siguen aumentando la brecha.

  13. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Dilecta Stefanie, aunque su dominio del castellano es prácticamente perfecto, incurre Ud en un error gravísimo.
    En su artículo habla reiteradamente de “bien común”.
    Ruego a Ud revise tal expresión, felizmente desterrada de nuestro Derecho por la vigente Constitución. Hay que decir “interés general”, amiga; nada de “bien común”.
    No se lo va a creer… pero como insista en ese vocablo, la etiquetarán rápidamente incluso como carca.
    Eso del “bien común” tiene raíces religiosas (alude Ud a las protestantes en Alemania; lógicamente las raíces -históricas o se quedan en raicillas- en España son católicas). Claro. El perseguir el “bien común” es fruto de una concepción religiosa de la vida. “Bien” y “mal” no dependen de las voluntades, de las mayorías; vienen definidos desde arriba.
    Una sociedad felizmente laica como la nuestra tiene que acudir (y es un rasgo de congruencia) a otro concepto para nada sinónimo: el “interés general”. Que es el que encuentra (lógicamente) acogida en la Constitución del 78. Nada es bueno ni malo, señora; “interesa o no interesa”. Si algo “interesa”, hay que servirlo y perseguirlo con ahínco. Porque calificar algo como “bueno” o “malo” ha de quedar en la esfera privada, en la conciencia de cada ciudadano; pero en el Derecho eso no cuenta para nada.
    Así nos va… naturalmente.
    Grüss Gott.

  14. Reuniklus
    Reuniklus Dice:

    En Alemania, como muestra el artículo, tienen en general una idea del bien común, lo que incluye tener una idea del bien – aquí nuestra creciente debilidad moral y el triunfo del relativismo lleva a alguien como Pelagatos a no solo no pagar el IVA, sino a jactarse de ello, y a decir que mejor entre barrotes pero intentando rebañar más de la tarta que sin aire acondicionado de su coche pero cumpliendo la legalidad (habría que ver en qué gasta el dinero para no poder pagar el A/A, pero en eso tiene libertad y no quiere responsabilidad).

    Habla de gente desesperada como él que tiene demasiado poco y que eso ya no es vida, lo que justificaría saltarse las normas – eso es una burla no solo a los miles de millones de personas que sí que están en esa situación, sino a toda una generación anterior que vivieron con mucha dignidad con mucho menos que nosotros.

    Pelagatos habla de lo que paga de impuestos – cuando el 3,5% de los contribuyentes paga el 35% de lo que se recauda, a ver cuánto contribuye él, a cambio de qué cosas que en realidad pagan y hacen otros y que da por hechas. Para justificarse, asume que el que otros tengan más es ilegal y a su costa, y no la recompensa al esfuerzo y al acierto de otros más capaces y dedicados, que a menudo dan trabajo a muchas personas.

    En una sociedad que garantiza el mínimo necesario para la convivencia, hay personas que están quietas, y otras que se mueven, y las quietas gritan diciendo que la diferencia entre ambos crece y que hay que repartirla…

    En Alemania, Pelagatos sería visto como alguien antisocial, como parte del problema, como un indignado sin causa que quiere justificar como legítima la ausencia de virtud, y se lo dirían.

    • Pelagatos
      Pelagatos Dice:

      “habría que ver en qué gasta el dinero para no poder pagar el A/A”

      Está guardado para los libros del año que viene del instituto de mis hijos, que los necesitan para que, ojalá algún día, puedan tener el nivel de usted para poder llamar a los que son como yo “antisociales”. Nada deseo más en la vida que oírles decir eso: señal de que les va muy bien.

  15. Isidro "el habitual"
    Isidro "el habitual" Dice:

    Como afirmó hace poco un ilustre financiero español, si en un país no coexisten en su justo equilibrio una sociedad civil fuerte, una clase empresarial valiente y una casta política eficiente, la degeneración de las tres provoca una situación como la vivida. Si además una de ellas, la sociedad civil, apenas tiene peso, entonces el poder político se confabula con una clase empresarial oligárquica más preocupada por el BOE que por el genuino capitalismo. En esa situación, que España arrastra desde hace muchas décadas, la corrupción campa a sus anchas.

    Y esto no es cuestión de Alemania sólo, es simplemente un ejemplo. La sociedad civil es cosa de las democracias avanzadas, siendo el mayor exponente de participación de sociedad civil USA. Al final, Alemania, USA, UK, etc. Simplemente nos llevan bastantes años de ventaja en la democracia. Es ahora cuando estamos aprendiendo que no basta con una democracia formal, y que la democracia se construye día a día.

  16. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    En Alemania están algo mejor que nosotros pero menos de lo que nos interesa pensar.

    No voy a meterme en cifras pero en rescate bancario llevan bastante más que nosotros (en % de PIB)y si se recuerda cómo era antes del Euro verán que estábamos ambos, ellos y nosotros, liderando todas las tablas con 6 millones de parados definidos según las engañosas reglas de la OCDE.

    Hemos también olvidado que Alemania es obligada a entrar en el Euro (condición impuesta por Mitterrand y aprobada por los 4 ocupantes para aceptar la reunificación). Sí, obligada por el personaje, incapaz pero envidioso. Con más miedo que vergüenza.

    Sumemos los minijobs como asíntota hacia Vietnam y una envidiable base industrial (exportadora) y lo que tenemos es un gran país con los pies de barro y no pocos problemas muchos de ellos escondidos.

    Lo digo porque su fortaleza industrial no es accidental. Tiene no menos de dos siglos de continuidad muchas veces en las mismas familias.

    No se adquiere ni se perpetúa sin muy fuertes valores sociales y personales y en esto, como Japón y algunas regiones de USA, China, Korea e Italia (Emilia Romagna), son un caso que merecería estudio e interiorización sin complejos por nuestra parte.

    Me refiero a los factores culturales que retroalimentan la fortaleza industrial. Y la académica que han comenzado a perder.

    Por otro lado quiero felicitar a la autora, por venir, y a los editores, por traerla.

    Necesitamos ser conscientes que para salir de esta nos van a faltar manos y que no se puede salir desde un solo corral pequeño.

    Tenemos problemas locales, españoles, alemanes, etc. Pero los problemas más graves son comunes y estos tenemos que hablarlos entre todos.

    Saludos

  17. viernes
    viernes Dice:

    Por eso, estimado Isidro, me refiero al discurso como neoliberal:

    http://revistas.ucm.es/index.php/FOIN/article/view/FOIN0606110125A/7996

    Y estimado Curro, es cierto que la ‘volonté générale’ roussseaniana que persigue el bien común, aparece varios siglos después del “bonum commune” de Tomás de Aquino, pero la noción de bien común político, “politike areté”, ya era vieja cuando nació Aristóteles.

    Por eso, y sin desdeñar la contribución de la DSI (doctrina social de la Iglesia), el concepto no es exclusivo de una visión religiosa, al igual que el término ‘Iglesia’ no significa exactamente asamblea democrática de todos los ciudadanos atenienses.

    Saludos

  18. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    “El bien es deseable en cuanto interesa a un solo individuo; pero tiene un carácter más bello y divino cuando interesa a un pueblo.”
    Viernes, hasta Aristóteles alude a lo divino al referirse al bien común. Ud me lleva a él, me enseña, y se lo agradezco; sabe Ud mucho más que yo sobre el particular. Pero…¿hay aquí trasfondo religioso o no?
    La sustitución de “bien común” por “interés general” no es casual. Se trata de hacer pasar como bueno lo que decide la mayoría, y ya ni eso: se pasa de qué sea o no sea bueno. El término “interés”. Evidentemente, puede interesar a la mayoría algo malo. Ha pasado muchas veces. El “interés general” puede ser pérfido.
    En el fondo, todos sabemos que hay cuestiones que están “por encima” de las mayorías y del “interés general”:
    “Aunque contara con los 350 diputados de la Cámara”, no tienen derecho a decidir cuándo una mujer debe ser madre y cuándo no.” (Elena Valenciano, pasando por encima de la esencia misma de la democracia de partidos).
    Creo que Valenciano, no en el caso concreto, pero sí en el principio que enuncia, tiene toda la razón.
    Si al menos creyeran en eso. Si estuvieran dispuestos a dar la vida misma por algo, aunque fuera algo como el aborto… habría esperanza. Pero me temo que sólo andaba, como los demás políticos, buscando votos.

    • viernes
      viernes Dice:

      Yo enseñarle a usted? Bromea, yo aprendo de ustedes, solo que a veces me puede el entusiasmo, y me disculpo por ello.

      Además comparto la reflexión general que hace sobre el “interés general”: no se parece en nada al ‘buen vivir’ aristotélico sino a una razón de Estado en la práctica. Y ya ni siquiera es la razón de la mayoría, sino lo que decide el sanedrín partidario.

      Rousseau, ese gran asesino y criminal político – dixit J. Valín -, opinaba así de la representción política:

      “Sitôt que le service public cesse d’être la principale affaire des citoyens,
      et qu’ils aiment mieux servir de leur bourse que de leur personne,
      l’État est déjà près de sa ruine (…). À force de paresse et d’argent,
      ils ont enfin des soldáis pour asservir la patrie, et des représentants
      pour la vendré (…).
      L’attiédissement de l’amour de la patrie, l’acitivité de l’intérêt privé,
      l’immensité des États, les conquêtes, l’abus du gouvernement,
      ont fait imaginer la voie des députés ou représentants du peuple dans les
      assemblées de la nation” Du contrat social, L.III, cap.xv.

      Un saludo

  19. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    La verdad es que no son horas pero el asunto este del “bien común” o “general” resulta un poco fuerte para empezar el día.

    Con la cantidad de herramientas contables y estadísticas a nuestra disposición es muy sencillo medirlo.

    Sumamos balances individuales y la variación de los mismos de año en año.
    Un balance tiene Activos (lo nuestro), Pasivos (lo que debemos a otros) y la Diferencia (nuestro Patrimonio Neto).

    Si a esto sumamos los bienes –de uso gratuito– que como comunidad tenemos a nuestra disposición y hacemos la misma operación (comparar su variación de año en año) tenemos el Patrimonio Colectivo Neto.

    La suma de ambos patrimonios netos y su evolución nos da, –give or take a Little–, una excelente medida el Bien Común; sin trampa ni cartón.

    Todo lo que no sea esto es un cuento chino para manipular incautos con mantras sacralizados

    De hecho tenemos contabilizados al milímetro nuestros patrimonios privados.

    Pero, curiosamente, el diseño no mide los patrimonios netos públicos (de uso gratuito) ni mucho menos su evolución.

    Además están los Servicios públicos que, en muy buena parte, han pasado a no ser gratuitos. Tienen precio y frecuentemente se prestan por compañías privadas. Su coste incide en el Coste de Producción de toda la Colectividad.

    Es decir, esta gente mide lo que les interesa y no mide… aquello que no les interesa. Y esto es así desde que se establecieron las reglas de “Contabilidad Nacional” a principios del siglo XX que son de lo más peculiar. Tanto por lo que miden como por lo que no quieren medir no sea que se complique la cosa y resulte demasiado evidente.

    Buenos días.

    PD. Normas desarrolladas gradualmente por la NBER a principios de los años 20, entidad privada con fondos privados. Primordialmente fondos de la casa de los Atreides. The Rockefeller Foundation.

    Interesante lo que entre líneas nos cuenta “Political Arithmetic” del recientemente fallecido Nobel de 1993, Robert W. Fogel. Chicago U. Press.

  20. stefanie
    stefanie Dice:

    hay que pensar en el bien de todos y no solamente en el bien de tus propios hijos. al final es a win-win-situation porque un ninio le educa todo un pueblo. Hay una frase muy buena de una peli americana. un bombero dice al otro que esta a punto de caerse: if you fall we will all fall! En un pais intentan todos contribuir o nada se puede construir. Espania no es de los politicos, Hay que unirse para defender el pais. Encontrar interes comunes, encima de los “nacionalea”

  21. Cruz
    Cruz Dice:

    Gracias, Stefanie, por plantear un tema tan interesante y del que ya habrás visto que se pueden dar disquisiciones de muchos tipos y con diferentes puntos de vista. Pero al final, la realidad es la que es y a mí me ha recordado un par de anécdotas cotidianas sobre la diferencia entre españoles y alemanes respecto a eso de la conciencia cívica y la relación entre el interés particular y el general:

    Una: Antes de la entrada del euro se retiraron las monedas de una peseta en una gran parte de las tiendas. Puede ser casualidad, pero fui testigo de cómo se paralizó alguna cola de caja en un supermercado o se discutió en alguna tienda porque alemanes exigían la devolución del cambio exacto. Me llamó la atención que eso no se diera con algún español en algún momento. Comentándolo con españoles había una conclusión mayoritaria: “Es que los alemanes son unos peseteros”. Con alemanes su explicación era distinta: “Si ponen un precio es ese y no otro. Si no hay monedas para pagar la diferencia, que cambien el precio.”

    La otra: En la misma época de transición al euro se estaban haciendo pruebas de etiquetaje en la empresa para la que trabajaba. Aún no era obligatorio el precio en las dos monedas. Un buen día me llaman de consumo para avisar de que una persona (alemana) había presentado una reclamación porque había una diferencia de diez pesetas entre ambos precios, que no me preocupara porque era una bobada. Agradecí el aviso y dije que de bobada nada: Si había un problema en la aplicación de la conversión era importante corregirlo.

    A alguien se le ocurrió hacer los cálculos y dedicar un tiempo a reclamara cambio de…¿Qué?

    Las cuestiones de Consumo, como paradigmáticas, dan para una tesis sobre conciencia cívica. Gente consciente de sus derechos como consumidor, que se toma la molestia de defenderlos mediante la acción aunque “no gane nada” personalmente, gente que prefiere despotricar en el bar, quejándose de que hacer algo no sirve para nada, que si sale por la torta un pan y que la culpa es de la Administración, gente que se aprovecha del sistema y gente que no sabe ni que tiene algún derecho.

    Sería un alivio poder pensar que en nuestro ideario colectivo, en el día a día, está presente eso de que “un grano no hace granero pero ayuda al compañero”, aunque parece que prima lo de que “cada palo que aguante su vela y el que venga detrás que arrée”.

  22. Javier García de Tiedra González
    Javier García de Tiedra González Dice:

    En mí opinión el problema de la economía sumergida en España no es tanto culpa de los altos impuestos, como de la impunidad de quien no declara todo lo que debería. Dile a un alemán que si no declara impuestos no le van a pillar y puede que sea muy “decente” y por el bien común los declare, pero aquí si sabemos que la Agencia Tributaria está desfasada y que es estadísticamente complicado que te pillen, sumado al hecho de que los altos impuestos a algunas familias casi le obligan a defraudar a Hacienda para sobrevivir tenemos lo que tenemos.

    ¿Qué fue antes, el listillo que quiso librarse de los impuestos o los impuestos altos? No lo sé, lo que sí tengo claro es que si se bajasen los impuestos considerablemente y le diesen una oportunidad al pueblo español quizás nos sorprenderíamos 🙂

  23. José Eladio
    José Eladio Dice:

    Creo que generalizar es mentir un poco, y estoy convencido de que el ser humano intentará hacer trampas allá donde esté, en Alemania o en España. Aunque dicho esto, es cierto que las camisetas con un cinturón de seguridad pintado se venden en Nápoles, no en Munich, y el PER existe en Andalucía, no en Helsinki. Sí creo que si hubiera impuestos más bajos estoy convencido que se defraudaría menos.

    Luego está la educación, que creo que tiene más que ver con el tema que plantea la autora que la economía sumergida. El hecho de cumplir la ley por la obligación moral de hacerlo. En eso estamos bastante retrasados en mi opinión, no hay más que darse un paseo por muchas calles españolas por la tarde-noche y ver lo limpias que están. Pienso que es parte de la cultura de que “lo público no es de nadie”, tanto el espacio público como el dinero. Y sí creo que en España nos falta una cultura cívica de cuidar lo público, por un lado, y por otro de exigir qué se hace con nuestro dinero en forma de impuestos. Enhorabuena a la autora del post y bienvenida.

  24. Stefanie
    Stefanie Dice:

    Hola, quisiera responder a algún comentario sobre la pedantería de los alemanes. Es cierto que lo de seguir normas solamente por cumplir y sin pensar las cosas es una consecuencia negativa de la cultura rígida de la sociedad alemana. Normas y reglas son buenas pero su interpretación deberían seguir un sentido practico. Algunos alemanes se olvidan y hacen todo “por principio”, es gente pesada. Es algo que adoro en España, que siempre hay margen y un factor humano en la interpretación de las reglas y normas. Lo bueno es que hay cada vez más otras influencias culturales en Alemania que hacen que las cosas son cada vez menos rígidas, sin perder el sentido por el bien común.

  25. GLENDA
    GLENDA Dice:

    Sr. Casas,
    ¿¿¿ Podria situar en el tiemp el poso civil común entre españoles y alemanes??

    Muchas gracias

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