Reflexiones provocadas por la muerte de un Magistrado en una sede judicial de Madrid

 

Por casualidades que tiene la vida, el pasado día 2 de julio estaba en los Juzgados de lo Social de Madrid de Princesa 3, para un juicio por despido en contra de mi empresa en el Juzgado de lo Social 24,  situado en la planta 8ª del edificio. Por esa razón, fui testigo en vivo y en directo de los intentos por reanimar al Magistrado del Juzgado de lo Social del juzgado nº 25, Angel Luis del Olmo Torres, y de su posterior fallecimiento junto con otras muchas personas dado que, como es habitual en estos Juzgados, había muchísima gente. De hecho, nos comentaron que el número de demandas por despido ha aumentado un 20% en el último año y que la mayor parte de las demandas laborales son por despido, habiendo prácticamente desaparecido el resto de los asuntos laborales. Desconozco si el dato es cierto o no, pero realmente ese día había una gran cantidad de vistas señaladas que iban con bastante retraso, lo que motivó la acumulación del “público” entre abogados, demandantes, testigos, representantes de las empresas, funcionarios, etc, etc.

 

Además del impacto que producen este tipo de situaciones, dado que algunos de los allí presentes eran compañeros del fallecido, creo que pueden hacerse algunas reflexiones sobre los medios materiales de los Juzgados unipersonales en Madrid (que son los que conozco) que son competencia, como es sabido, de la Comunidad de Madrid. En relación con este desgraciado suceso se ha dicho en los medios  http://vozpopuli.com/actualidad/27622-la-muerte-de-un-magistrado-en-un-ascensor-pone-en-pie-de-guerra-a-los-jueces-de-lo-social-de-madridque se había solicitado hace mucho tiempo un desfibrilador, que el acceso a la Plaza de los Cubos es muy complicado (de eso puedo dar fe) y que la única visita que se ha dignado hacer la actual Directora General de la Comunidad de Madrid encargada de la Administración de Justicia, Dª Beatriz Grande, tenía más que ver con intereses del partido gobernante (informarse sobre la demanda de Bárcenas contra el PP por despido improcedente) que con los intereses generales, es decir, con el buen funcionamiento de la Administración de Justicia.

 

En todo caso, lo que es indudable es que las competencias sobre la Administración de Justicia están convenientemente troceadas, de manera que las CCAA (aunque no todas) tienen competencia sobre los medios materiales, entendiendo por tales las sedes físicas, el material, la informática y los recursos humanos por debajo del Secretario judicial, mientras que el Estado se reserva el resto de las competencias, al menos por ahora. Y luego está el CGPJ. Alguna vez ya hemos comentado en el blog lo que supone este disparate, particularmente desde el punto de vista informático y de gestión de recursos humanos. http://hayderecho.com/2011/12/20/%C2%BFpor-que-hacerlo-1-vez-si-lo-podemos-hacer-17/

 

No hay que olvidar tampoco que estas transferencias (o al menos la consagración de su carácter constitucional) se las debemos también al gran hallazgo del TC  -de virguería jurídica la tacharía el profesor Muñoz Machado- de que “la administración de la administración de Justicia” es una competencia que puede transferirse a las CCAA. Pues nada. La verdad es que alguien debería en años venideros estudiar la jurisprudencia del TC español en relación con la organización territorial del Estado como el ejemplo de lo que no se debe hacer, o  desde el punto de vista de la filosofía del Derecho. Por citar de nuevo a Santiago Muñoz Machado “se ha olvidado por completo el TC, que en Derecho las soluciones que no son sencillas resultan inútiles”. Yo iría más allá, diría que son perjudiciales cuando, como es el caso, se manejan con esta frivolidad los conceptos jurídicos sin darse cuenta de las consecuencias que este jugueteo intelectual tienen en la realidad. Por cierto, que en este caso la Constitución no ha pecado precisamente de ambigüedad, dado que el art.149.5 de la Constitución señala tajantemente que es competencia exclusiva del Estado “la Administración de justicia”, sin más.

 

Pero volviendo a la situación material de nuestros Juzgados, en su momento las CCAA querían que se les transfiriesen esas competencias, aunque luego algunas se hayan echado para atrás a la vista de que ya no hay dinero y de que el tema de la Justicia luce poco, entre otras cosas porque arreglarla requiere algo más que inaugurar un edificio de diseño (recuerden el faraónico proyecto de la Ciudad de la Justicia de la Comunidad de Madrid indefinidamente congelado). Por ahora la situación es la de siempre, una total dispersión de las sedes judiciales en Madrid que puede consultarse aquí, http://perso.wanadoo.es/aesley1/page04.htm con importantes diferencias entre unas y otras, como es lógico. Por lo demás el que esa transferencia fuera o no conveniente para los ciudadanos o/y para los propios órganos judiciales supongo que es una consideración que no se le debió ni pasar por la cabeza a nadie. En cualquier caso, cabe preguntarse legítimamente a quien beneficia este modelo, como hacía también Rafael Rivera en este post en relación con otras transferencias autonómicas http://hayderecho.com/2012/09/21/quien-se-beneficia-de-este-modelo-autonomico/

 

Me imagino que habrá situaciones similares en otras partes de España e invito a los lectores que las conozcan a comentarlas. En Madrid, para hacerse una idea de la situación material de los Juzgados unipersonales (aunque por supuesto hay excepciones, dada la gran dispersión de sedes)  lo mejor es llevar a una persona no habituada a visitarlos. Particularmente, la situación de los Juzgados de la Plaza de Castilla les deja atónitos. La reacción suele ser siempre la misma. ¿Cómo es posible? ¿Como se puede trabajar en estas condiciones? Esto parece una administración del siglo XIX. Como es lógico, los comparan con otras dependencias administrativas que suelen frecuentar, normalmente las oficinas de la Agencia Tributaria o de la Seguridad Social, las dependencias de alguna Consejería, del Ayuntamiento o de algún Ministerio u Organismo Público y no dan crédito, dada la trascendencia que, con razón, atribuyen a la función jurisdiccional. Como en tantas cosas en España, es el mundo al revés. Lo único que sucede es que los ciudadanos normales tienen menos contacto con los Juzgados que con otras dependencias administrativas, por lo que son menos conscientes de la situación, lo que no se si es bueno o malo. Y menos que van a tener gracias a las tasas judiciales.

 

Es cierto que la situación de los Tribunales colegiados suele ser bastante mejor desde todos los puntos de vista hasta llegar al olimpo del Tribunal Supremo o del Tribunal Constitucional, como D. Enrique Lopez, a salvo de incidentes como los que vivimos el día 2 de julio pasado, no ya por la falta o no de desfibriladores o de personal especializado o la tardanza de las ambulancias, circunstancias que pueden dar en otras sedes judiciales, me imagino. Me refiero a la aglomeración de personas por el número de vistas, al caos en los ascensores y en las escaleras, a la imagen del Magistrado tendido en el rellano de la planta octava, a la sensación de desorden y de impotencia.

 

Hace ya bastantes años también en la sede central de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria uno de los directivos falleció por un infarto durante una reunión de trabajo. Hoy en la sede hay una gran sala de reuniones que lleva su nombre. Dudo que los compañeros y amigos del Magistrado fallecido puedan dedicarle un homenaje parecido en las dependencias de los Juzgados de lo Social, aunque solo sea por la falta de espacio y por el caos y la distribución competencial.

 

Saquen ustedes sus propias conclusiones.

11 comentarios
  1. Carlos Javier Galán
    Carlos Javier Galán Dice:

    A raiz de este suceso y del debate abierto me llamó una periodista de Gente Digital para preguntar mi opinión: http://www.gentedigital.es/madrid/noticia/1167669/un-servicio-sanitario-urgente-tambien-para-victimas-e-incluso-condenados/
    Como es lógico, sale un mínimo resumen y se pierden muchos comentarios o matices.

    La actual dispersión de sedes judiciales en Madrid es un disparate. Dificulta mucho la labor de los profesionales (de todos, aunque creo que especialmente de los procuradores) y obliga a multiplicar innecesariamente servicios y, consecuentemente, costes (registros, servicios de información, puestos de vigilancia y controles de entrada, servicios de limpieza, salas de togas, etc., etc.). Hemos pasado del faraónico proyecto de la Ciudad de la Justicia a resignarnos a tener una veintena de sedes distintas y en general muy mal dotadas.

    Esto hace implanteable lo que la gente dice de tener un servicio médico en cada sede judicial.
    La verdad es que un infarto o episodios similares te puede pasar en cualquier sitio, no sólo en un Juzgado, tambén en un banco o en un call center…
    Lo que sí debería haber es, por descontado lo que cualquier empresa tiene que tener en materia de prevención de riesgos (botiquín de primeros auxilios, etc.) y podría perfectamente haber desfibriladores… si hay personas con formación para utilizarlos. Otra cuestión son los juzgados de materia penal, donde el tipo de personas que asisten en muchas ocasiones (víctimas de agresiones sexuales, víctimas de violenciad de género, etc.) tiene una características muy particulares.

    Pero yo decía en mis declaraciones a esa publicación que no deberíamos fijarnos sólo en los efectos, sino también en las causas. Tantísima sobrecarga de trabajo con semejante precariedad de medios es un coctel explosivo en materia de salud laboral, aparte de sus penosos resultados para la realización de una Justicia material, que dé respuesta ágil a los ciudadanos.

    Efectivamente, como bien apuntas, los medios con los que cuenta la administración de justicia en España son absolutamente arcaicos y los sistemas de trabajo muy poco racionales. Hay un abismo con respecto a otras administraciones. Yo suelo comentar que los Juzgados de lo Social han descubierto recientemente nuevas posibilidades ¡¡¡del fax!!! como forma de comunicación cuando en todos los demás ámbitos se está ya en la fase de administración electrónica.

    En el mundo de los juzgados tomamos como normales cosas que ya no lo son en ningún sitio.

  2. Msnu Oquendo
    Msnu Oquendo Dice:

    Hay trabajos en los que se producen bastantes bajas como las que lamentablemente describe Elisa en su artículo. Los directivos de empresas multinacionales y hoy de las empresas españolas con operaciones en diferentes países son uno de ellos.

    Su sistema de control de gestión, desde siempre, pasa por una revisión de resultados mensual y trimestral que se lleva a cabo de forma pública. Como los juicios de residencia del Imperio español pero cada mes o cada trimestre.

    Los superiores jerárquicos del continente, de la región multicontinental y los globales , asistidos por sus directivos funcionales (finanzas, ventas, producción, jurídico, RRHH, etc) escuchan atentamente a los responsables geográficos responder da cada desviación del presupuesto, indicar cómo van a corregir los fallos y resaltar que realmente han hecho.

    De modo incipiente es lo que está sucediendo con nuestros gobiernos: comienzan a ser objeto de revisión sistemática de sus acciones prometidas, de sus resultados y de lo que realmente han hecho. Y lo llevan fatal.

    Imaginemos a Zapatero explicando en público lo de aquellos 8000 millones gastados en levantar aceras en perfecto estado ante sus “peers” europeos. Lo haces una vez, pero no la segunda. Es un ritual terapéutico que te pone firme de modo inexorable sólo al ver los ojos de quienes te escuchan.
    Tras su periodo de gracia va a ser interesantísimo ver cómo lo maneja Rajoy.

    De momento ningún jefe de gobierno ha sufrido infartos o ictus pero bastantes han tenido que retirarse del proceso. Los PM de Gracia, Italia (dos veces), Portugal, España, etc.

    Las ceremonias del “monthly review” o del “Quarterly Revíew” son notorias y en ellas he presenciado a lo largo de los años “accidentes cardiovasculares” de diferente gravedad. Impresiona ver a un asistente en la moqueta esperando a que llegue la ambulancia o el equipo médico y te enfrenta a la realidad precaria de nuestras vidas.

    Así como Elisa nunca olvidará lo que vio en los Juzgados de Princesa yo no olvido nunca tres casos que viví de cerca y ya mayor.

    La depresión de un secretario de consejo holandés, el infarto de un director de RRHH francés y un ictus de mi entonces jefe continental, un nórdico, que años más tarde se suicidó de un disparo en la sien en París. Esto te obliga a plantearte muchas cosas de golpe.

    La casuística es muy frecuente pero apenas recibe titulares. Amén de que gestionar la propia tensión es difícil y no todos podemos hacerlo de modo continuo.

    Buenos días.

  3. Aloe
    Aloe Dice:

    Yo he tenido que ver profesionalmente de vez en cuando con el tema del abandono y la indigencia de la situación de los juzgados y la situaciòn clama al cielo.
    Estos días el juez decano de Mallorca precisamente ha replicado públicamente a la queja de la Casa Real sobre el horror judicial que (pobrecillos) están pasando para decir claramente que eso es el efecto de la penuria total de medios y que le pasa a todos los españoles (los poderosos suelen sorprenderse mucho si por casualidad les tocan listas de espera, embrollos burocráticos de nuestra Administración, atascos o cualquiera de las molestias y penurias de los ciudadanos normales).

    Como parte de la Asciaciòn de Padres del colegio público de primaria de mis hijos, pasé hace años por situaciones equivalentmente indignantes y por las mismas razones: en el colegio el presupuesto de limpieza es mínimo, las averías se aternizan, los servicios están sucios, la jardinería brilla por su ausencia… en la Concejalía de Distrito (de Madrid) donde íbamos a protestar e intentar mejorar las condiciones, el mármol pulido, los aseos impecables todo el día, los zócalos de madera preciosos, salas y despachos sin un pero, aire acondicionado… la conclusión que uno saca es que lso edificios donde NO están los políticos no importan, y los servicios cuanto mas directamente sirven al ciudadano y más directamente son usados físicamente por este, PEOR mantenidos están y menos medios tienen. Es la concepción cortesana y no democrática del poder político.

    Con lo que no estoy muy de acuerdo es con que la centralizacion completa de edificios judiciales sea una buena idea. Plaza Castilla ya genera en torno suyo un peculiar “ecosistema” que no sé si sería bueno ampliar, y la necesidad para los ciudadanos de personarse en un único lugar de la ciudad no creo que fuera una ventaja para ellos. ¿Y los medios? Plaza Castilla tiene tamaño para tener todos los medios médicos, de seguridad, etc., necesarios. Si no lo tiene no es porque sea pequeño.
    Y hoy en dia la coordinación entre centros de trabajo no requiere estar físicamente juntos. Requiere un buen sistema informático, y todos los expedientes electrónicos.

  4. Carlos Javier Galán
    Carlos Javier Galán Dice:

    Por cierto, Elisa, la relación de sedes judiciales de Madrid que enlazas no está del todo actualizada (por ejemplo, Hernani 59 y Orense 22 ya no se mantienen, son precisamente los que ahora están en Princesa 3, donde se produjo el fallecimiento al que haces referencia), pero sirve para que el lector se haga una idea porque la dispersión sí permanece. Incluso yo creo que ha empeorado, hay al menos un par de sedes más en Primera Instancia (Ventura Rodríguez 7 y Castellana 151) que yo recuerde así de memoria y seguro que me dejo alguna.

  5. Páradox
    Páradox Dice:

    Pues en el PSOE acaban de acordar otra “ocurrencia” para limar sus diferencias con el PSC en materiavterritorial: “mayor descentralización de la Justicia”. Literal.
    ¿Dónde está su sentido de la realidad?

  6. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Otra consecuencia maravillosa de la España Autonómica.
    La Justicia “cerca del ciudadano”. Y el dinero que con eso se mueve, cerca de los bolsillos quen lo esperan ansiosos. Así es todo.
    Esta absoluta locura ha costado ya muchísimas vidas, no sólo la de este pobre Juez, que en Gloria esté.

  7. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Hay que recordar que, frente a juzgados sobrecargados de trabajo, existen otros (al parecer, muchos) órganos judiciales, sobre todo colegiados, cuya carga ni siquiera cubre el mínimo de asuntos fijado por el CGPJ, según denunció el vocal Gómez Benítez. Se supone que el CGPJ está para solucionar estas cosas, y para eso desde hace varias décadas hay 20 vocales (más el presidente) con dedicación exclusiva. Parece que es lo primero que tendrían que haber corregido. Pues no. Se ve que los nombramientos, conciliábulos y politiqueos absorben toda su energía.

    Alguna explicación tendrían que dar.

  8. Javier
    Javier Dice:

    Bastante demagógico relacionar el fallecimiento de una persona por un supuesto infarto con el estado de la Administración de Justicia. El premio se lo lleva relacionar el infarto con la carga de trabajo de los juzgados cuando por regla general estos señores trabajan bastante menos que cualquier persona que no trabaje para la Administración. Dejando a un lado el hecho evidente de que los medios están en mal estado (edificios y dotación tecnológica), tampoco debemos obviar que gran parte de las anomalías en el funcionamiento de la justicia se deben a las personas que forman el sistema. ¿Cómo se explica que el primer juicio del día se señale a las 10 y el magistrado aparezca tranquilamente a las 11 y ni siquiera pida perdón a las 20 personas que esperan? ¿Cómo se explica la impunidad con la que los jueces dictan sentencias que evidencian que ni se han leído la demanda y las contestaciones? La justicia funcionaría mejor si los jueces que no lo hacen, que son muchos, se comportaran como personas normales.

    • Próspero
      Próspero Dice:

      ¿Dónde y cuándo ocurre eso? Después de veinticinco años de ejercicio profesional he oído contar esas historias, pero nunca me ha pasado, no lo he visto y no tengo noticia fehaciente de que realmente ocurra. Si conoces algún caso concreto, identíficalo, yo mismo lo denunciaré al CGPJ. Las afirmaciones del tipo “los jueces no dan golpe” y “mi cuñado conoce a uno que tuvo un juicio y el juez no le hizo caso”, no van más allá de propalar infundios y leyendas urbanas. No es correcto ni responsable. La carga de trabajo de los jueces, absoluta y relativa, los niveles de litigiosidad en España and so on son temas que han sido tratados extensamente en este blog, con toda la profundidad y seriedad que merecen. Te invito a buscar esos antecedentes, para que puedas opinar con algún fundamento.

  9. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Javier, lo de llamarme demagoga ya tardaba…:-)) DIcho eso, estoy básicamente de acuerdo con usted, el trato en los juzgados es bastante malo, pero es que las condiciones materiales de trabajo son bastante malas. En cuanto a la carga de trabajo de los jueces, si trabajan poco o mucho, si se valora con criterios objetivos lo que hacen, su régimen de permisos, los incentivos perversos, la falta de sanción por los excesos, etc, etc hemos escrito mucho en el blog y no precisamente en términos benévolos. A la Administración de justicia, en realidad, le pasa lo mismo que a todas: mucho café para todos, poca responsabilidad individual, pocos incentivos (negativos o positivos) pero con el agravante de que los medios materiales son del siglo XIX.

  10. Carlos Javier Galán
    Carlos Javier Galán Dice:

    El mal trato de muchos jueces a los abogados (yo lo soy y, por tanto, lo padezco) clama al cielo.
    Pero eso no me lleva a pensar que los jueces trabajen poco. Al menos por lo que yo veo, creo que es al contrario. Tengo la impresión de que la mayoría de los jueces de a pie trabajan bastante, se acaban llevando trabajo a casa, y se mueven cada día en el marco de un sistema de trabajo irracional, funcionando con medios decimonónicos.

Los comentarios están desactivados.