A algunos jueces buenos, nuestro agradecimiento.

Nos piden algunos lectores que nos pronunciemos acerca del escándalo de los papeles de Bárcenas, en particular por lo que se refiere al supuesto cobro de sobresueldos por parte del actual Presidente del Gobierno y de algunos ex-Ministros cuando todavía lo eran, cobro absolutamente prohibido en la Ley 12/1995  de Incompatibilidades de los Miembros del Gobierno. Ciertamente, si esos cobros se produjeron, la situación del Presidente del Gobierno es sencillamente insostenible. Y el que esa acusación tenga tintes de verosimilitud ya la convierte en muy seria, políticamente hablando, claro. Todo ello al margen, además, de la financiación irregular del partido (con o sin contrapartidas) y de la increíble actuación del que fue tesorero del PP durante tantos años.

 

Pero lo que ocurre es que, para bien y para mal, el asunto ya está judicializado, que es precisamente a lo que ha jugado siempre el Gobierno y a lo que suelen en general jugar todos los partidos en casos parecidos. Por ejemplo, exactamente lo mismo ha hecho el PSOE con los ERES andaluces. Los políticos confían así en ganar tiempo de cara a las siempre próximas elecciones, porque la Justicia es muy lenta. Juegan también a confundir las responsabilidades políticas (las derivadas por ejemplo de que el tesorero del partido del Gobierno esté en la cárcel o de haber tenido bajo las narices una trama corrupta durante años, da igual que sea la de los ERES, la de Gurtel o la de las ITV) con las responsabilidades jurídicas o exigibles en sede judicial. Aunque con esta conducta se lleven por delante la confianza de los ciudadanos, unas cuantas instituciones y, quizá, a sus propios partidos, aunque parece que no, afortunadamente, a la propia democracia.

 

Al hacer esto olvidan algo muy importante. Que  los jueces tienen sus tiempos y sus reglas, y esos tiempos y esas reglas  no son los de la política. Aunque indudablemente van a afectar y mucho a la política. Y a la justicia. Y a la propia democracia. Pero eso, no lo olvidemos, ha sido también una decisión de los políticos, no de los jueces. Y es a esos jueces a los que queremos dedicar nuestro post de hoy con un título muy cinematográfico, y no para sugerir que sólo algunos jueces lo sean, y no la mayoría. Nada más lejos de nuestra intención. Estamos seguros de que el comportamiento de muchos de ellos, situados en el mismo escenario que nuestros protagonistas, sería el mismo. Ayer mismo hablábamos de que la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca ha dejado visto para sentencia el caso de la mafia organizada en que se convirtió el partido Unió Mallorquina bajo la dirección de Maria Antonia Munar.  Lo que queremos sencillamente es destacar el valor y la integridad moral que están teniendo que exhibir determinados jueces, enfrentados nada menos que a la asfixiante partitocracia que controla en España y que pretende ocupar todos los resortes del poder. Y sin más armas que la Ley.

 

Son muchos más, pero en representación de todos, y por su especial protagonismo en estos días, queremos rendir un especial homenaje de gratitud a dos de ellos: al juez Pablo Ruz, encargado de la instrucción del caso Bárcenas, probablemente el caso más delicado después de los GAL que ha tenido jamás un Juez de Instrucción por sus implicaciones para el Gobierno del PP y para el propio partido, y a la Juez Mercedes Alaya, encargada del caso ERES, en Andalucía, una red de corrupción y malversación de caudales públicos que afecta de lleno al principal bastión del poder socialista.

 

En otros casos, y durante muchos años, ante los (excesivos) casos de corrupción que afectaban a nuestra clase política siempre nos hemos encontrado con una reacción simétrica. El partido afectado ponía el grito en el cielo, alegaba estar siendo objeto de una persecución política y los líderes principales “ponían a mano en el fuego” por los encausados, en lo que Ignacio Gomá (aquí) ha llamado el “muy español juicio de de la ordalía”. Todo ello acompañado de un “sin perjuicio del debido respeto a las decisiones judiciales” que parecía más bien una patente de corso que lo  limpiaba y legitimaba todo. Aunque por las opiniones expresadas, con sus acusaciones veladas y no tan veladas, y por los hechos (maniobras varias para sacarse al Juez en cuestión de encima, desacreditarlo o incluso ganarlo para la causa del partido) tal respeto brillara en realidad por su ausencia.

 

Sin embargo, y como compensación, el otro (o los otros) partidos en oposición al de los imputados aplaudían a rabiar las actuaciones de la instrucción judicial, y aprovechaban para anticipar un veredicto de culpabilidad que sería sin duda la conclusión a la que llegaría el juez justiciero. A éste se le agradecía el favor (político), pero se seguía de idéntica manera sin respetar la independencia judicial. Para aclararnos: en España los políticos hacen con la independencia judicial y el respeto a las resoluciones de los Jueces  lo que los anglosajones denominan “lip service” es decir,  es una consigna que se repite, que se dice de boquilla, porque después se intenta destruir por tierra, mar y aire. Hemos hablado en este blog sobre la reforma del CGPJ. O sobre los aforamientos. O sobre los indultos arbitrarios. Y vemos en la prensa todos los días ejemplos de esta actitud.

 

De esta forma, como también hemos denunciado en este blog, el debate político se traslada indebidamente al procedimiento judicial, casi como si estuviéramos viendo una película americana de fiscal contra abogado defensor. Pero hoy, quizá por justicia poética o quizá por degradación del Sistema, coinciden en el tiempo las instrucciones de los casos Bárcenas y ERES. Por eso a las tradicionales acusaciones de tergiversación y persecución, emanadas del partido afectado, sólo le acompaña un silencio casi cómplice por parte de los representantes del otro partido, convencidos con buenas razones de que todo lo que digan puede volverse en su contra cuando se hable de su propio problema doméstico.

 

Ha habido diversas ocasiones en que unos pocos hombres situados en puestos claves han sido capaces de afrontar fuerzas mucho más poderosas, y han cambiado así el rumbo de la Historia. Todos conocemos la hazaña de las Termópilas, del pequeño ejército griego comandado por el Rey Leónidas de Esparta, que consiguió frenar unos días decisivos a un inmenso ejército persa. O la Batalla de Inglaterra, en la que los pilotos británicos de la casi improvisada RAF consiguieron contra todo pronóstico hacer frente a la entonces poderosa Luftwaffe, y salvar al Reino Unido cuando se había quedado solo en su lucha contra la Alemania hitleriana. Sí, la famosa frase de Churchill, “nunca tan pocos hicieron tanto por tantos”. Pero no es necesario acudir a situaciones tan dramáticas para encontrar precedentes ilusionantes. También podemos recordar la iniciativa de los jueces de Manos Limpias, que consiguieron acabar con el corrupto régimen partitocrático de la República Italiana a partir del llamado caso Tangentópolis, en la década de los 90. Si lo que vino después no ha sido mucho mejor, eso no se les puede reprochar a aquéllos.

 

¿Estamos en el comienzo de una hazaña semejante en el caso de los Jueces Alaya y Ruz? Por lo pronto todo el establishment político ha decidido cargar contra ellos, cada uno desde sus posiciones, con fuego grueso de mortero, según se puede leer aquí o aquí. Toda esa reacción desaforada (y tan similar en uno y otro partido) demuestra nerviosismo y miedo ante la eventualidad de que una situación fuera de control pueda dañar el corazón mismo del sistema partitocrático.

 

Con bastante probabilidad ciertas reforma en marcha o previstas están dirigidas a desactivar para el futuro la posibilidad de situaciones semejantes, tan incómodas, en las que ciertas prácticas de muchos partidos quedan en evidencia. Como la reforma del CGPJ, destinada a disminuir aún más la independencia judicial, y a conceder al partido dominante instrumentos que le faciliten la domesticación de los jueces. O tal vez el proyectado Código Procesal Penal, que pretende arrebatar la instrucción de los jueces para atribuirlos a una fiscalía que el Gobierno de turno suele querer dominar.

 

En esa misma clave hay que interpretar la negativa a reducir nuestro peculiar sistema de aforamiento, que tan generosamente cubre a gran parte de nuestra clase política .  De hecho las cúpulas de los partidos afectados tienen la esperanza de que ese privilegio pueda permitirles deshacerse de jueces tan “intratables”.

 

Los miembros de la judicatura no pueden permanecer ajenos a este linchamiento. Y afortunadamente parece que muchos se están dando cuenta de la importancia de este envite, y de en qué se les quiere convertir. Incluso en el caso de la Juez Alaya la asociación judicial progresista Jueces para la Democracia ha salido ya en su defensa 

 

Que contemos aún con bastiones de independencia, y con titulares con el coraje e integridad para defenderla, en un país donde la mayoría de los controles y equililibrios han sido colonizados por los partidos y desactivados como tales, es un motivo de alegría y optimismo. En otros países la judicatura es sólo un trampantojo, una apariencia de independencia, perfectamente integrada en realidad en una estructura extractiva de poder. Desde este blog, fundado en la defensa del Estado de Derecho, deseamos que eso nunca llegue a suceder aquí. Por eso queremos trasladar nuestro apoyo a los valientes jueces y a todo lo que significan. Y deseamos que lleguen hasta donde tengan que llegar. Quizá para ellos, algún día, alguien pueda repetir la histórica frase de Churchill.

 

28 comentarios
  1. Isidro Elhabi
    Isidro Elhabi Dice:

    Me uno al agradecimiento y apoyo. Sé de buena tinta, que demasiado están consiguiendo los jueces con los medios que cuentan, las presiones que reciben, la politización que la mayoría soporta y que unos pocos aprovecha, y un poder judicial donde el poder lo han dejado como una simple palabra. La gran mayoría de los jueces que tenemos son personas honestas, trabajadoras y excelentes profesionales, aunque tienen que mejorar mucho su comunicación con la sociedad, y en el pasado se han cometido muchos errores, aunque también la mayoría por el poder político del que dependen. Asegurar la independencia judicial que se ha puesto en jaque es fundamental y trabajo de todos. Nos jugamos mucho.

    Los héroes no son personas excepcionales que hacen cosas extraordinarias, sino personas normales que hacen cosas ordinarias cuando tienen que hacerlas. Son aquellos que se salen del grupo, que alzan la voz, que dicen que esto o aquello está mal, que se exponen a represalias y que no buscan un interés personal sino colectivo.

    Cuando se pregunta a los héroes sobre sus actuaciones todos contestan lo mismo: “No fue nada, es lo que cualquiera habría hecho, o era mi trabajo”. Pero no, no es lo que cualquiera habría hecho, sino lo que cualquiera debería haber hecho. Ellos actuaron cuando el resto se quedaron parados. Ellos fueron los héroes, no el resto.

    Nos hacen falta héroes. Jueces, fiscales, inspectores, policías, que simplemente hagan su trabajo de la mejor manera posible, y la colaboración de todo aquel que pueda ayudar a limpiar este país. Actuando con justicia, prudencia, templanza, y fortaleza, sabiendo, que de su resultado, puede depender en gran medida el futuro de España. Ha llegado su hora.

    • Isidro Elhabi
      Isidro Elhabi Dice:

      PD. En héroes incluyo a los editores de este blog, que seguro estoy que más de una y más de dos presiones han recibido y estoicamente ignorado o contestado.

  2. Teilhard
    Teilhard Dice:

    Suscribo y me adhiero a su homenaje a estos héroes de nuestra justicia. Lamentablemente este parece ser un país de singularidades individuales pero dejamos que desear como colectividad. EL deporte, la ciencia, el mundo de la empresa, incluso la historia lo corroboran. Por eso clamamos por las libertad individuales e ignoramos la libertad política colectiva. Por eso ha llegado hasta nosotros esa constitución y de esas maneras. Que el ejemplo de estos jueces en defensa de nuestras libertades, sea el acicate para que como sociedad nos acordemos de la libertad constituyente.

    Saludos.

  3. Juan
    Juan Dice:

    Por supuesto suscribo el agradecimiento de este post. Un aspecto muy interesante que señala el post, es la coincidencia en el tiempo del caso Bárcenas y el caso de los EREs en Andalucía. Asistir cada día al espectáculo de los portavoces de los partidos exigiendo grandes responsabilidades en el caso del otro partido, e ignorando, o victimizando la situación de su propio partido es algo muy educativo. Sin duda muestra que para ser político hay que tener una cara muy especial. Una cara muy dura.

  4. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Sí, muchas gracias a los “pocos”. Deben de llevar genes, no ya de los totalitarios espartanos o de los pilotos ingleses, que nos pillan lejos; sino de la gente de Pizarro o de Hernán Cortés.
    Me gusta especialmente su silencio, su humildad. ¿Cuántas veces hemos visto a estos jueces afanándose por salir en la tele, o por acceder a la opinión pública mundial? Qué diferencia con algún otro que era justo, justo, lo contrario. Qué diferencia entre el oro y el latón.
    Estos jueces son como las sardinas, que silenciosamente ponen miles de huevos, y si por ellos fuera nadie más allá de los afectados sabría de su labor; los otros (pocos, a Dios gracias) son como las gallinas, que para un huevo que ponen se pasan luego todo el día cacareándolo.
    Lástima que el Sistema se encargue de anular sus esfuerzos; prácticamente ningún ladrón pagará por sus fechorías. Y encima, a poco que se pasen, se verán expedientados.
    Pero un día, estos jueces podrán decir, con legítimo orgullo, “yo hice lo que debía”. Y tendrán –al final, o sea, al principio- su premio. Su hambre de Justicia será saciada.

  5. Josef K.
    Josef K. Dice:

    Me adhiero al homenaje a alguno jueces buenos, que para mí no son otros que aquellos que trabajan día a día por la justicia, motivando sus resoluciones conforme a derecho. Imagino que serán la mayoría.

    Pero como ciudadano me quedo perplejo ante la declaración del magistrado emérito del Supremo, Martín Pallín. http://www.cadenaser.com/espana/audios/magistrado-supremo-martin-pallin-cuestiona-auto-jueza-alaya/csrcsrpor/20130703csrcsrnac_17/Aes/ Por la opinión de este magistrado, no parece que haya que felicitar a la jueza Ayala.

    Independientemente de la responsabilidad judicial de los políticos de la Junta de Andalucía, si tuvieran vergüenza y un poco de dignidad habrían dimitido, empezando por el Presidente de la Junta. ¡Señores políticos que le han robado delante de vuestras narices a los más desfavorecidos, a aquellos que vosotros decid que tanto defendéis!

    • Josef K.
      Josef K. Dice:

      De las declaraciones del magistrado emérito del Supremo, Martín Pallín, saco dos conclusiones:
      a) O bien, la jueza está prevaricando, dicta resoluciones a sabiendo que son injustas.
      b) O bien, no está preparada par llevar un asunto tan complicado.

      ¿Están preparados todos las/os juezas/ces de este país para llevar asuntos tan complicados, además de seguir con los asuntos de su juzgado?

  6. Javier Navarro
    Javier Navarro Dice:

    Comparto gran parte del texto pero me resulta muy poco edificante que se tenga que poner en valor algo que es su obligación, ni más ni menos. Unos lo llaman vocación, otros trabajo, pero esa es su función en nuestro sistema.

  7. Antonomasia
    Antonomasia Dice:

    Me uno al agradecimiento de todo corazón, pero respecto al texto creo que son necesarias dos precisiones: 1) Mani Pulite no acabó con la corrupción en Italia porque eso no está al alcance de ningún juez, hacen falta bastantes más elementos coadyuvantes uno de los cuales es el apoyo activo y comprometido de la ciudadanía y 2) ese juez que no queremos nombrar, justamente apartado de la carrera, es quien inició la conexión tribunal-exclusiva en portada de periódicos que permitió sacar adelante asuntos tan incómodos para el poder de entonces como los GAL.
    Esa alianza juez-periodista es abominable desde todo punto de vista, excepto uno: expone ante la opinión pública casos que de otra forma correrían peligro de sobreseimiento, como ocurrió con el primer ejemplo de corrupción de la era Aznar, a propósito de las comisiones presuntamente pagadas en la construcción de la casa de la cultura en Salamanca.
    Cuando la vigilancia institucional no funciona y la corrupción se enquista, hay que recurrir, desgraciadamente, a la presión mediática para que el juez pueda llevar adelante su tarea. Es un mecanismo peligrosamente demagógico pero al día de la fecha, es difícil ver cómo podríamos prescindir de él.

  8. ignacio (el tocayo)
    ignacio (el tocayo) Dice:

    Bravo a los editores de hayderecho.com por este “manifiesto”. Las penalidades del trabajo de estos hombres y mujeres, víctimas potenciales de graves daños por exposición a las contaminantes conductas tóxicas y repulsivas que pueblan sus expedientes, sufridas con pobres medios materiales, magras remuneraciones y escaso reconocimiento les hacen acreedores de la categoría de heroes.

    • viernes
      viernes Dice:

      ¿Sueldo de miseria? “Pero el político, se dice, debe cobrar como el último obrero, aunque gestione la principal empresa del país.”

      Que esta “gerente” vaya a Suiza (o mire en http://www.reforma13.es) y se entere de lo que vale un peine. No, no ha perdido la cabeza, ésta solo dice lo que piensan todos estos mangutas: ellos son la aristocracia y los demás somos sus siervos de la gleba.

      Y ánimo a todos los jueces de buena voluntad.

  9. Fernando
    Fernando Dice:

    Es de agradecer la valentía e independencia que se debe suponer a los miembros de la carrera judicial, pero que por injerencias claras del poder político y mediático, no deja de ser una noticia.

    Se hace imprescindible una reforma de la justicia en profundidad y más inversión pública para que el ciudadano empiece a confiar poco a poco en el sistema y la clase política, empiece a pensarse las cosas y a actuar, acertadamente o no, en beneficio único del ciudadano.

  10. FBR
    FBR Dice:

    Pues sí. Desde que empezó este asunto de la crisis, e incluso bastante antes, siempre me ha parecido que los únicos que nos pueden sacar verdaderamente del atolladero son los jueces. En la forma en que puedan y les dejen, eso sí, pues ya son muchas maniobras las urdidas por el poder político para maniatarlos, o dejar sin valor el poder judicial.
    Y muy loable la actitud humilde de muchos de ellos, que se niegan constantemente a dar opiniones sobre el resto de los poderes del estado. Actitud que debería ser imitada por estos últimos, que no se privan nunca de dar sus opiniones más o menos veladas y según convenga a sus intereses. Debería conllevar algún tipo de pena esto último. Tanto si lo hace la izquierda como si lo hace la derecha, aclaro.

  11. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Lo realmente preocupante es que efectivamente hayamos llegado a un punto en el que cumplir con nuestras obligaciones (o decir la verdad como intentamos hacer en este blog) sea una tarea que se considere más de heróes que de ciudadanos normales y corrientes. Yo animo a los lectores y a los colaboradores a que lo hagan cada uno en su puesto de trabajo para que deje de ser algo casi heroico y se convierta en algo normal y habitual. Ganaremos mucho, puesto que los buenos jueces solo pueden ayudarnos a salir de esta, pero somos los ciudadanos los que en último término nos tendremos que responsabilizar de la imprescindible regeneración democrática.

  12. Manero
    Manero Dice:

    Resulta hasta sorprendente leer elogios para determinadas personas que no tengan dentro algún caramelo envenenado, que sean lisa y llanamente, elogios sinceros. Gracias.

  13. jurista
    jurista Dice:

    Me sumo a los agradecimientos a los jueces y magistrados de este país por la labor callada y abnegada que lleva a cabo la inmensa mayoría de ellos y aunque ellos saben que no pueden recibir vivas , al menos, sirva para neutralizar las enormes críticas y linchamientos a que, a menudo, se ven sometidos, sin posibilidad de defensa, y, además, por quienes, desde su posición, deberían dar ejemplo de respeto a la independencia judicial, en vez de estar vulnerando constantemente esta obligación de respeto y acatamiento a la independencia judicial y sus resoluciones (artículos 13 y 17 de la LOPJ) , y se aprovechan de que están solos, porque ya ni el CGPJ está al contraataque. Así que no se sientan solos. Brindemos porque “aún queden jueces en Berlín.” Porque si los jueces tiran la toalla, ¿qué nos queda?

  14. Juan Ciudadano
    Juan Ciudadano Dice:

    Me parecen muy justo el encomio a Alaya y a Ruz, pero no menos dignos de encomio son los numerosos jueces del orden civil que protegen a los cuidadanos frente a los abusos de la banca (permutas financieras, cláusulas abusivas de todo tipo, preferentes, etc.), frente a la indiferencia de los órganos administrativos (Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores) que deberían evitar tales abusos. Basta con mirar cualquier base de datos de Jurisprudencia para ver las miles de sentencias que se ha dictado en tal sentido.
    Es muy evidente que en España, en la actualidad, el ciudadano que ha sido víctima de un abuso de cualquier tipo solo encuentra amparo y protección en los juzgados, pero tal como van las cosas, si los cuidadanos no reaccionan y dejan de votar masivamente a los partidos del sistema, no será por mucho tiempo.

  15. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Me uno al espíritu del artículo pero no puedo silenciar algunos matices:

    1º.- Ya me gustaría que fuera cierto que el caso Bárcenas, fuera probablemente el caso más delicado después de los GAL que ha tenido jamás un Juez de Instrucción por sus implicaciones para el Gobierno del PP y para el propio partido.

    Nos olvidamos de las escandalosas instrucción, sentencia de la Audiencia Nacional y sentencia del TS sobre los atentados del 11-M. Una absoluta vergüenza para este país, que como casi siempre, prefiere olvidar que saber. Al parecer de muchos que saben de qué hablan, “España no resistiría saber la verdad”.

    2º.- El movimiento judicial italiano se desacreditó por completo cuando los jueces que lo promovieron decidieron dar el salto a la política. Casi todos acabaron en el Partido Comunista o su sucesor, con lo que amplias capas del país lo rechazó y, por tanto, los beneficiarios del nuevo orden continuaron con las prácticas viciosas de sus antecesores.

    Siempre habrá héroes. Pero en España necesitamos un poder judicial independiente para controlar a un ejecutivo desbocado y para eso, ni está ni se le espera.

    Dicho lo cual me uno al coro de felicitaciones a los jueces Alaya, Ruz, Grande Marlaska, Francisco Javier Muñoz, José Ramón Soriano, Coro Cillán, … Les deseo la suerte que no tuvieron Marino Barbero o Javier Gómez de Liaño.

    Me encantaría poder citar a todos y cada uno de los jueces que integran el poder judicial.

    Especialmente a los que por desgracia, están la lista negra: Garzón, Gómez Bermudez, …

    • Panóptico
      Panóptico Dice:

      Al Sr. ENNECERUS, parece que le gustan mas unos “Jueces Prevaricadores” (Gomez de Liaño, Coro Cillan) que otros (Garzon) y me pregunto ¿ por que?

      Resulta llamativo, que no se cite ni en el post ni en los comentarios a un Juez de Carrera (ya casi terminada) que esta haciendo un trabajo envidiable, me refiero al Juez Castro en Palma de Mallorca, instruyendo una causa contra el yerno del Jefe del Estado y teniendo en contra, practicamente a todo el Estado.

      El Juez Ruz (en comision de servicios hasta que llegue el Juez “natural” Sr. Ruano) creo que tiene ya poco recorrido en el Juzgado Central 5, a menos que le ocurra como al Juez Garcia Castellon (Caso Banesto) y las intrigas que tuvieron los Abogados de Mario Conde, para atraer el caso hacia el Juez Moreiras.

      En su reciente libro “Sed de Poder” relata los hechos -es verdaderamente espeluznante- el periodista Ernesto Ezcaizer y parece mentira como en estos casos, el imputado prefiere “escoger” al Juez, de modo que parece que “la justicia” depende mucho del “juez que te toque” y del dinero que tengas para Abogados y ………..

      Saludos cordiales

      • Usuario
        Usuario Dice:

        Ennecerus, es evidente que no conoce personal o profesionalmente a C Cillán. Si así fuera no la pondría en esa categoría. Se lo dice alguien que sí la conoce y es voz populi en los juzgados de Madrid.

  16. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    En la familia hay jueces y lo que más me gusta es que, incluso cuando los hubo en el TS, sean personas discretas y muy alejadas de la prensa.

    Hay algunos que no han sabido resistir las tentaciones mediáticas por distintos motivos. No voy a entrar aunque en algunas circunstancias es muy difícil evitarlo y también entre ellos hay buenos y comprometidos jueces.

    Pero sí creo que nuestra deuda social es enorme con el juez anónimo de cada día que hace su trabajo lo mejor posible.
    Ellos son, todavía, una de las pocas instituciones que todavía funciona. No es la única, pero sí una de ellas.

    Saludos

    • Lucía de las Heras
      Lucía de las Heras Dice:

      Como el grupo musical, los jueces deben ser Héroes del Silencio. ¡Qué contraste, entre la alharaca de los garzones y el silencio los jueces concienzudos, rigurosos y callados que hacen eficazmente su trabajo! Obviamente nos quedamos con los segundos.

  17. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Sr. Panóptico:

    Que yo sepa, la Sra. Cillán no ha sido condenada por prevaricar, aunque sí sancionada en numerosas ocasiones. No tengo precisamente un buen concepto de ella, a quien no conozco personalmente pero sí a algunos de sus amigos. Todo lo cual no quita que en el asunto del 11-M es de los poquísimos jueces que está tratando de saber la verdad.

    Se me olvidó mencionar al juez Castro. Admito la enormérrima omisión. A este hombre hay que ponerle un monumento en el TS.

    Ernesto Ecaizer tiene una lamentable tendencia a la tergiversación y la mentira en grado tal que al final hasta perdió su privilegiado estatus en el rescatado (por el actual gobierno pepero) Grupo Prisa.

    El indultado por el gobierno de Aznar Gómez de Liaño obtuvo una sentencia favorable del TEDH que condenó a España por no haber respetado su derecho a un juez imparcial.

    Tengo una extraordinaria opinión de jueces “progresistas”, pero no soporto su tendencia irrefrenable al uso alternativo del derecho ni al uso de la magistratura para medrar en política, común a muchos jueces de este país con independencia de su ideología.

  18. Fernando Marshall
    Fernando Marshall Dice:

    No se puede hablar de independencia e imparcialidad judicial y a continuación nombrar a jueces y fiscales amigos para cargos políticos, comprometidos con su partido y por tanto lejos de ser imparciales.

  19. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Hoy, sin ir más lejos, hemos leído, en los mensajes cruzados entre Bárcenas y Rajoy, que el exconsejero de Justicia de la Comunidad de Madrid, Sr. Prada, había propuesto a un fiscal adlátere para sustituir al actual jefe de la Fiscalía Anticorrupción, cosa que al parecer Bárcenas le había pedido a Rajoy. Esto recuerda las maniobras con Eligio Hernández cuando gobernaba el otro partido.

Los comentarios están desactivados.