Arte contemporáneo y compromiso político

Me he permitido durante estas semanas de agosto una desconexión total de los asuntos del blog (unos cuantos post por leer) y casi de cualquier materia jurídica, para dedicar mi tiempo a otros menesteres más lúdicos. Entre ellos, la lectura del recomendable libro ¿Qué estas mirando? 150 años de arte moderno, de Will Gompertz, en el cual se explica de manera amena pero experta el curso del arte desde Delacroix e Ingres, hasta el tiburón en formol de Damien Hirst o las performances  de Marina Abramovic.

No obstante, aún en este libro encuentro temas interesantes para el blog, como este texto sobre la ausencia de compromiso político por parte de los artistas actuales (pp. 427-428):

En la mayor parte de los casos, el arte contemporáneo no ha hecho gala de ninguna clase de contenido político real, salvo por alguna intervención ocasional que, en la mayoría de los casos, termina por parecerse más a un carro de moda al que alguien se ha subido a toda prisa.  Lo habitual es que, incluso en los casos en los que los artistas de vanguardia de nuestra era se han mostrado más agresivos o han tenido una actitud más desafiante, suelen presentar su obra con una sonrisa de frescura más que con el ceño fruncido. La tendencia general es a entretener, no a dar mítines.

 En el último cuarto de siglo, los artistas no han atendido a los grandes cambios sociales que se han producido. Apenas se ha criticado una época impregnada por el capitalismo y una moral competitiva en la que lo fundamental eran la fama y la fortuna (…) Por lo que se refiere a los problemas medioambientales, la corrupción política y mediática, el terrorismo, el fundamentalismo religioso, la desintegración del mundo agrario, las diferencias sociales cada vez mas extremas (unos ricos cada vez más ricos y unos pobres sumidos en la miseria), la codicia sin fin y la falta de sentimientos de la que hacen gala los banqueros, si uno acude a un museo y da por bueno el testimonio del arte contemporáneo es como si nada de esto estuviera sucediendo.

 Quizá los ojos y cabezas de los artistas estaban en otra parte. Es posible que se sintieran en un impasse. Una de las consecuencias que tiene ser artista-empresario, al igual que sucede en cualquier otro negocio, es que uno se volverá tan propenso a caer en la filosofía de la conveniencia como cualquiera y a veces tendrá que firmar contratos con el diablo. Una vez que uno comparte mesa con el de las orejas y el rabo en punta, es imposible evitar la hipocresía ¿Cómo se puede crear una obra de arte de honda significación anticapitalista, por ejemplo, si uno se ha pasado la noche anterior en una cena de museo, sentado al lado de un financiero, que resulta ser, además, uno de los mejores coleccionistas/clientes de uno?(…) ¿Es posible hacer un cuadro o una escultura que pretenda arrojar luz sobre una injusticia de la que uno mismo se está beneficiando en el fondo? ¿Cómo se puede criticar al establishment cuando uno pertenece a su círculo más exclusivo? ¿Quieren ustedes una respuesta? Es imposible.

 


17 comentarios
  1. Alvaro
    Alvaro Dice:

    Bienvenido a su casa Sr. Gomá:

    Al hilo de la interesante problemática que recoge usted en su post en relación al debate entre seguir unos principios que chocan con lo conveniente desde el punto de vista económico o material, me gustaría poner sobre la mesa, en forma de interrogante, una cuestión de coherencia, a mi modo de ver de difícil respuesta y es: ¿Las circunstancias subjetivas del mensajero, en todo caso, deben anular la eficacia del contenido del mensaje? Por ilustrarlo de un modo grotesco: ¿Carece de validez la recomendación de que los conductores cumplan con el límite de velocidad proviniente de un Director de la DGT que conduce a más de 200 km/h?

    Personalmente, creo que la clave del asunto está en la fijación de dos coordenadas: la ejemplaridad, bien tratada por su hermano Javier. Y la responsabilidad ética. Respetando estos dos ejes, el artista debiera expresarse contra el capitalismo y el conductor debiera respetar el límite de velocidad, siguiendo sus principios.

    • Fernando Gomá Lanzón
      Fernando Gomá Lanzón Dice:

      Como dice Javier, todos formamos una red de influencias mutuas, somos ejemplos para los demás, lo queramos o no, y nuestro comportamiento influye en el mensaje que queremos transmitir, en las ideas que proponemos. Si yo propongo una determinada ética o un cierto comportamiento con el medio ambiente, que sea razonable y justo, pero lo incumplo en el día a día, el receptor considerará el cinismo que hay en mi actitud y tenderá a rechazar mis ideas. O, como dice un antiguo (y en este caso sabio) refrán: consejos diere, quien los siguiere.

      Respecto de los artistas contemporáneos, el no interesarse por el mundo real actual es también una postura, y no deja de tener influencia en los demás. Es como si dijeran que todo lo que pasa en el mundo real carece del suficiente interés para plasmarlo en su arte, que es más urgente transmitir otras cosas.

  2. Usuario
    Usuario Dice:

    Los artistas no están obligados a tener una postura política, o mejor dicho, a expresar en su trabajo su opinión sobre las injusticias y el mundo en general. Lo que quizá sí sea remarcable es lo que se indica en el libro, que esa falta de interés por la realidad sea tan generalizado, lo que hace unas décadas no era así.

  3. Marian
    Marian Dice:

    Me siento en la obligación de opinar sobre estas cuestiones ya que me encuentro en el cuarto curso de grado en Bellas Artes y estas cuestiones han sido motivo de debate para mí en algunas ocasiones. Me gustaría en primer lugar aplaudir o incluso reclinarme ante esos artistas contemporáneos o del pasado que reivindicaron en sus obras un mundo mejor y criticaron ciertos aspectos. Actualmente destacaré a dos artistas: Santiago Sierra y Jorge Galindo ” Los encargados”. Estos últimos hacen una crítica a nuestros diligentes políticos, los cuales son paseados pos las calles en un cortejo fúnebre. ¿Cual puede ser el problema? ¿La sociedad no se preocupa por el arte? ¿Nos interesan otras cuestiones? ¿Actualmente el arte no tiene tanta repercusión como antes?porque aquí hay una crítica clara.

    Por otra parte, considero que los artistas no tienen por qué crear obras de compromiso social porque no sólo en ese campo se mueve el arte, quizás es más fácil que el artista haga la crítica mientras el resto de la sociedad mira sin inmutarse. El compromiso social es algo de TODOS. Del artista, el albañil, el diseñador, el político, el publicista, la cocinera… TODOS DEBEMOS LUCHAR POR TENER UN MUNDO MEJOR no sólo el artista, aunque si creo que se está perdiendo el interés por la realidad pero la cuestión es analizar el por qué.
    Pongámonos en la siguiente situación: Ai Wei Wei es actualmente uno de los artistas más revolucionarios y sería un lujo para cualquier galería de arte contemporáneo tener una obra suya, sin embargo, en el CAAC de Sevilla se expuso su obra Sunflower Seeds que era una obra de carácter sensorial y debía ser expuesta en el suelo y abierta al público porque el cometido de la obra es que las personas interactuen con ella y oigan como suenan las pipas al pisarlas o al tumbarnos sobre ellas, sin embargo ¿Que pasó en el CAAC? que las pipas se colocaron en un espacio donde no podía acceder el público ¿Tiene sentido ya esta obra? NO. Con esto solo quiero decir que quizás el artista es uno más al igual que cualquier persona que se dedique a otra profesión y que también tenemos que lidiar con terceros problemas que pueden repercutir en que la obra finalmente tenga o no repercusión y sea expuesta en una galería de arte.

    HAGAMOS TODOS CARGO DE CONCIENCIA PORQUE EN ESTE MUNDO VIVIMOS TODOS. Y aun así me gustaría decir que yo creo obras con compromiso social porque así lo considero oportuno y otros muchos también lo harán así que unámonos todos para que nuestras obras sean vistas por los demás y el artista recobre su interés por el mundo actual.

    Pd. Apoyemos al mercado del arte.

  4. Páradox
    Páradox Dice:

    También es verdad que cuando el arte se politiza el resultado suele ser lamentable.
    También es verdad que cuando en décadas pasadas muchos artistas asumieron un compromiso político (gran parte de las vanguardias, del surrealismo y del cubismo) lo hicieron en gran proporción en favor de dictaduras tan atroces como las comunistas de la época.
    Con estos antecedentes quizá la situación actual, en el que el arte parece haberse emancipado de posiciones políticas, no sea tan criticable.

  5. Cruz
    Cruz Dice:

    Resulta interesante que se exija a “los artistas” no ya posicionarse políticamente, sino además hacerlo en un sentido determinado y de manera explícita. Si hay algo que caracteriza al Arte contemporáneo es que la expresión artística no se limita “a lo que se ve”: Los soportes, las texturas, la técnica, los materiales empleados esconden a menudo esa crítica que parece echarse tanto de menos. Y si hay un tema en el que muchos están comprometidos es el medioambiente, la vuelta a la naturaleza, a la simplicidad. Aunque muchos de estos autores sepan que sus obras, probablemente, no lleguen nunca a un museo.

    Es que no solo son “artistas” los consagrados y reconocidos. Todos los días cientos de ellos (actores, pintores, escultores, músicos, poetas…) luchan, no ya por hacerse un hueco, sino por llegar a fin de mes, por sobrevivir. ¿Dan ellos la espalda a la realidad o es la realidad la que les da la espalda a ellos?

    • Rafael D.
      Rafael D. Dice:

      Quizá la clave del asunto estribe en que si los artistas son seres con sensibilidad especial, resulta extraño que en sus obras no reflejen sus sentimientos acerca de lo que les rodea, de lo que escuchamos, hablamos y debatimos todos los días. Compromiso político entendido más que como compromiso ideológico, como compromiso con la polis, con la sociedad en la que están insertos.

  6. KC
    KC Dice:

    Hola Fernando,

    está bastante claro que al que ha escrito el texto que transcribes le falta información, porque entonces acabaría comiéndose lo de “imposible”. Por poner un par de ejemplos rápidos que me vienen a la cabeza, comentar que un señor llamado Lennon podría haberse retirado a cualquier paraíso a disfrutar de lo ganado pero prefirió meterse en todo tipo de líos -creo que más de uno de aquí recordará que lo deportaron de EEUU-, hasta que un loco decidió acabar con su vida. Recomiendo:

    http://es.wikipedia.org/wiki/The_U.S._vs._John_Lennon

    Otro ejemplo de que la última frase del texto que transcribes es una falacia absoluta (cosa muy de moda en Internet), sería la portada de Nevermind dónde uno tal vez sólo vea un niño en pelota en una piscina (que es lo que ocurrió con algunos) y sobre la que hay una historia detrás muy larga que explica a la perfección dónde acaban esos artistas comprometidos.

    Pero para eso hay que tener información y saber de lo que se habla. Que ahora haya menos artistas de ese tipo también tiene una explicación muy clara. Pero para eso, reitero, hay que tener información y saber de lo que se habla.

  7. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Queridos amigos: también conozco muy directamente la realidad del arte y por ello me atrevo a opinar modestamente sobre ello. El arte en su acepción más pura es la simple expresión de sentimientos y emociones por parte de quien lo crea. Punto. Luego viene el mercado y lo mediático que hacen lo demás. Unos se suben rápido a ese sistema que les brida popularidad o “famoseo” (según se mire) aparte de pingües ganancias y otros intentan sobrevivir en la pureza de sus creaciones. Supongo que muchos conocéis el libro de Tom Wolfe “La palabra pintada” donde se explica hasta qué punto es más importante lo que diga un crítico de arte que la obra misma. El arte es otra burbuja que, más tarde o más temprano, explotará en manos de quienes lo han entendido como pura inversión o especulación creada por los mercados para ese consumo desaforado de una sociedad sin criterio propio en la mayor parte de las ocasiones. La confusión entre “valor artístico” de una obra y su precio sigue estando vigente y todos suponemos que las cifras de muchos ceros avalan una gran obra, pero no nos molestamos en conocer siquiera esos otros trabajos de quienes no están en el mercado. Mi cercanía al tema me podría llevar a extenderme demasiado pero para muestra baste un botón: el montón de escombros que bajo el beneplácito oficial se ha enviado a la última Bienal de Venecia no tiene más contenido que el adjudicarle un precio de 400.000.-euros para mayor gloria y cotización de su autora. ¿Qué harían ellos si no hubiese presupuestos públicos y responsables políticos de tales desmanes? ¿Donde está el límite de la tomadura de pelo a los ciudadanos?

    • Cruz
      Cruz Dice:

      Completamente de acuerdo, estimado O’Farrill. El “mercado del Arte” es fiel reflejo de esta sociedad banal, monetarizada, cómoda, amiga de generalizaciones y con ellas, de falacias. Lo necio de confundir valor y precio, el parecer por encima del ser.

      El del Arte es un mundo extremadamente complejo y amplio. Las obras son un cúmulo de elementos subjetivos, conscientes e inconscientes, que se producen a veces como un mero juego estético, otras son resultado de investigación y otras ni el propio artista lo sabe, como cualquiera que, a veces, no puede leer lo que ha escrito de su puño y letra. Tiene su propia razón, su propia lógica y su lenguaje propio que ya no son tan evidentes como antaño. Esto, junto a las modas y la creencia de que “todo vale” ha favorecido que prolifere la morralla.

      Al final es arte lo que nos dicen que es arte, lo que se vende como arte. En este, como en los demás ámbitos de la vida, sigue faltando espíritu crítico y sobrando espíritu criticón.

  8. Alcides Bergamota
    Alcides Bergamota Dice:

    La política por todos lados, informándolo todo, no es más que totalitarismo. ¿Dónde está la política en un cuadro impresionista o en un retrato de Madrazo? Lo preocupante es ver hasta que punto hemos interiorizado conceptos e ideas totalitarias y como derrotados los totalitarismos de izquierda y derecha (comunismo y nacionalsocialismo) vuelven por la puerta de atrás: estatismo, intervencionismo por doquier, hasta en la salud (poco hay más totalitario que la prohibición de fumar que impera en casi tota la UE, la lucha contra el tabaco era una de las obsesiones nazis), aborto, eugenesia, etc. Cuando la política lo invade todo, desaparece la creación. ¿Artistas comprometidos? Normalmente chupando del bote de algún presupuesto público. Si queremos que occidente se recupere un poco, la primera medida sería cerrar urgentemente todos los ministerios de cultura de la UE. El primer ministerio de cultura de la historia lo creo la unión soviética, por cierto. A cuanto a Damian Hirst y compañía son más un modelo de negocio que arte. Marchel Duchamp se burló de la gente con su bidé y los burlados se lo creyeron, se lo tomaton en serio y hasta la fecha. Estamos por los suelos.

  9. Luis Villameriel
    Luis Villameriel Dice:

    Un tema ciertamente interesante para empezar el nuevo curso. Me limitaré a recomendar una -a mi juicio- buena novela que trata precisamente sobre el arte actual y su tendencia a crear mercancías -objetos materiales singulares- a los que el mercado de coleccionistas y fetichistas atribuye un precio desmesurado.

    Se trata de “El mapa y el territorio”, publicada por Michel Houellebecq en 2010 y que mereció el premio Goncourt. Hay traducción al castellano (Anagrama, 2011).

    Saludos.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimado Luis: He leído la novela que recomiendas que, como ya viene ocurriendo, es una crítica a eso que conocemos como arte contemporáneo, donde se mezclan algunas aportaciones importantes al mundo del arte con verdaderas “ocurrencias” y banalidades supuestamente artísticas mantenidas por intereses económicos muy concretos. La trayectoria de su protagonista lo demuestra. Hay muchos parecidos. Gracias por la recomendación.

  10. Marian
    Marian Dice:

    http://www.freshlandmag.com/event/los-encargados-de-jorge-galindo-y-santiago-sierra/
    http://www.dw.de/ai-weiwei-la-doble-negaci%C3%B3n/a-4705375

    No nos podemos permitir hablar de arte si desconocemos esa disciplina, al igual que no nos podemos permitir desprestigiar el “arte” o más bien “los artistas” como dice Cruz, porque aunque no quieran muchos el arte está presente en casi todo. La ropa que tu llevas ha pasado por un proceso de diseño, el cuaderno en el que escribes, la cafetera en la que tomas el café y sobre todo tu tiempo de entretenimiento generalmente se mueve en el ámbito del arte (cine, teatro, música, museos) ¿Por qué no valoramos un poco más el arte ya que gracias a él se mueve entre otras cosas el sector turístico?. Decir cosas como que Duchamp se burló de todos es no tener capacidad para entender el arte, porque cierto es que marcó un antes y un después el ready made pero ¿Tu habrías llegado ahí? ¿Tendrías esa capacidad creativa?. Porque el arte aunque algunos lo quieran desahuciar seguirá presente en nuestras vidas. Y ni que decir tiene que el artista no se limita a crear en base a los asuntos de la política a ver si nos enteramos porque además ¿Por qué tiene el arte que ayudar a la política de este país, alguien colabora con el arte? y esto lo digo por lo siguiente: Es una vergüenza que las disciplinas artísticas se consideren de rango inferior y tengamos unas normativas específicas distintas a cualquier tipo de enseñanza. Y es que parece que nosotros tenemos que demostrar algo. Porque a nosotros se nos ponen muchas trabas y se nos exige más que a nadie y nadie lucha con nosotros por lo que nos corresponde.

    Por último me despido con la obra de Guillermo Habacuc

    http://alt1040.com/2007/10/guillermo-habacuc-vargas-captura-mata-un-perro-de-hambre-y-lo-llama-arte

    Una obra que es el puro reflejo de la sociedad. Pobrecito el perro dicen muchos pero nadie lo ha sacado de la galería. Todos lo criticamos pero todos nos hemos quedado mirando sin hacer nada. Es lo mismo que se está haciendo con el arte, todos critican y todos miran, lo cierto y verdad es que entre todos nos tiramos la pelota y nadie marca un gol.

    Por último decir que aunque no haya leído aun este libro, ha despertado mi interés así que agradezco que se haya publicado este tema en un blog jurídico y político, porque además así queda presente la vitalidad que sigue manifestando el arte en todos los ámbitos. Porque como dijeron una vez “no me importa que hablen bien o mal lo importante es que hablen”.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimada Marian: Desde el más absoluto respeto al ARTE (así con mayúsculas) en cuanto tiene de aportación especial para el desarrollo de los seres humanos, debo disentir en que “todo valga” en cuanto se trata de disfrazar de arte y darle un aura especial a todo elemento tocado o ungido por el autodenominado “artista”. Hay mucho que decir y debatir todavía sobre qué es y qué significa cada uno de éstos términos. Admiro y te animo a proseguir por el camino del ARTE del que algo conozco, te lo aseguro, pero no mitifiquemos (o idolatremos) cualquier ocurrencia por el simple hecho de que se nos presente como “una obra de arte”. En todo caso es una muestra de expresión de quien lo realiza, de comunicación directa, sin intermediarios con la sociedad de cada momento. Si ésta falla o necesita ser explicada en ese lenguaje críptico que tú tan bien conoces…..

  11. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Me ha extrañado que nadie se pronuncie sobre el link que indica Marian de lo que entiende por “arte” el tal Guillermo Habacuc Vargas dejando morir de hambre a un perro en una “exposición artística”. No sé donde y cuando lo hizo, ni sus motivaciones “artísticas”, pero sé que está relacionado con el código penal y espero que el autor haya recibido no sólo el rechazo social (que también) sino la aplicación de la ley en el lugar en que esté.

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