La Comisión para la verdad y la regeneración ¿Un informe Nolan para España?

Reproducimos a continuación el artículo publicado el pasado jueves por nuestra coeditora Elisa de la Nuez en el diario El Mundo, en el que defiende la conveniencia de impulsar en España una Comisión de análisis de los males de nuestro sistema democrático al estilo de la realizada en el Reino Unido a mediados de los años noventa y que cristalizó en el informe Nolan. Si tienen interés por conocer el contenido de dicho informe pinchen aquí.

 

_________________________________

Tal y como suele suceder en la vida, volvemos de vacaciones y seguimos con los mismos problemas políticos e institucionales que teníamos cuando nos fuimos. La clase política, encabezada por el Presidente del Gobierno, sigue empecinada en negar que nos encontramos ante el final del régimen iniciado en la Transición, que ya no es capaz de dar satisfacción a las legítimas aspiraciones democráticas de los ciudadanos españoles aquí y ahora. Muy especialmente a las nuevas generaciones que, habiendo nacido después de la Transición, son inmunes al discurso oficialista sobre las bondades del sistema, y perciben con claridad sus limitaciones, especialmente en comparación con otras democracias maduras donde ya viven bastantes jóvenes españoles.

Ante esta situación y siendo evidente que los viejos partidos políticos todavía mayoritarios no están por la labor de hacerse el harakiri despojándose en beneficio de la sociedad del enorme poder alcanzado (ni siquiera por la vía más modesta de reconocer las dimensiones del problema por ser muy difícil ver algo cuando tu interés depende de no hacerlo) ¿qué soluciones hay? No es una pregunta retórica, dado que este bloqueo institucional está generando una frustración enorme en la ciudadanía que puede tener consecuencias muy graves no solo a corto plazo y para los viejos partidos, sino en el medio plazo y para la democracia. Urge recuperar la confianza de los españoles en una democracia que, por maltrecha que esté, nos ha dado la época de más prosperidad y estabilidad de nuestra historia. Pero también parece claro que las iniciativas de regeneración serias –más allá de las maniobras de distracción de un Gobierno que se niega a asumir responsabilidad alguna por el caso Bárcenas- solo pueden surgir de la sociedad civil. El problema es que, más allá de la concienciación de la opinión pública sobre su necesidad y urgencia, es precisa la colaboración de los políticos para  su implantación efectiva.

El domingo pasado el director de este periódico hablaba de la necesidad de promover una “Comisión para la Verdad y la Regeneración” para intentar superar este bloqueo. Sugería también que esta Comisión, con base parlamentaria pero con participación externa para reforzar su credibilidad, podía funcionar en paralelo con un Gobierno  centrado en combatir la crisis económica. Vaya por delante que soy de los que piensan que es imposible un crecimiento sostenido sin una regeneración institucional profunda, una transformación de las reglas de juego para recuperar los principios del mérito, el esfuerzo y la capacidad y una reforma del Estado de las autonomías que lo haga viable  política y económicamente. Así que no soy partidaria de esta dualidad un tanto esquizofrénica .  Pero lo cierto es que el Presidente del Gobierno no parece dispuesto a dimitir, ni su partido a reemplazarle por otra persona  que no esté tocada por el caso Bárcenas –como podría hacer perfectamente desde un punto de vista jurídico- ni tampoco quiere adelantar las elecciones, dada la elevada posibilidad de perder muchos votantes. Tampoco la oposición parece tener ganas de plantear una moción de censura que perdería, y nuestros socios y acreedores están más interesados en recuperar su dinero que en la calidad democrática de nuestras instituciones, seguramente porque piensan,  no sin razón, que este es un problema doméstico.

Por tanto, siendo prácticos, creo que merece la pena analizar la propuesta de una Comisión  para la Verdad y la Regeneración capaz de realizar una  “auditoría democrática” y proponer las medidas necesarias para transformar nuestra actual partitocracia en una democracia madura. Afortunadamente  no se trataría de investigar y depurar casos de vulneración de derechos humanos acaecidos durante una dictadura sino de analizar el funcionamiento real de nuestras instituciones, empezando por los partidos políticos y su financiación, origen de gran parte de los problemas de corrupción, sin interferir por supuesto  en los procedimientos judiciales en curso. Procedimientos judiciales de los que, pese a la creencia popular, tampoco cabe esperar mucho en términos de regeneración democrática puesto que los Tribunales no están para depurar responsabilidades políticas sino jurídicas (e incluso con respecto a estas conviene no ser optimistas a la vista de las últimas resoluciones del Tribunal Supremo en los casos Matas, Barcina y Blanco).

Precedentes no faltan dado que  los problemas de nuestra democracia no son únicos, ni mucho menos. El más relevante es sin duda el informe Nolan, elaborado por una “Royal Commission” que se  elevó al Parlamento británico el 16 de mayo de 1995 y que se enfrentó de manera sistemática con dos fenómenos que conocemos bien en España: la partitocracia y la corrupción política que habían provocado “ansiedad” en la ciudadanía. Este informe marcó un hito en el sistema político inglés siendo su propósito declarado la reconstrucción de la confianza pública en el sistema.

¿Es posible una Comisión Nolan en España? Jurídicamente parece factible, dado que una Comisión con este objetivo tendría encaje como Comisión Parlamentaria cuyo objeto y finalidad puede ser muy variado. Efectivamente  el Reglamento del Congreso permite el establecimiento de Comisiones no permanentes para la realización de un trabajo concreto, que se extinguen cuando termina el trabajo o en todo caso cuando finaliza la legislatura. En particular, el art. 53 del Reglamento del Congreso permite a la Mesa del Congreso crear Comisiones a iniciativa propia o de dos Grupos Parlamentarios o de la quinta parte de los miembros de la Cámara y previa audiencia de la Junta de Portavoces.

En cambio no considero conveniente que nuestra Comisión Nolan sea una Comisión de Investigación, dado el rotundo fracaso de este tipo de Comisiones. Por eso pienso que pedir que nuestro Parlamento actual cree una (o varias porque la tarea sería ingente) Comisiones de Investigación sobre los principales escándalos de corrupción de nuestro país puede ser hasta contraproducente, dado  que  su previsible falta de resultados podría generar una frustración y una desafección ciudadana hacia las instituciones aún mayor. Como ejemplo de su inutilidad, ahí tienen los tres últimos y sonados casos de Comisión de Investigación a nivel estatal (Caso Bankia) regional (caso ERES Andalucía) y  local (caso Madrid Arena). ¿Consecuencias prácticas de las Comisiones? Ninguna. Las únicas dimisiones y ceses producidos han sido consecuencia de resoluciones judiciales que han imputado a determinados cargos.

La razón por la que estas Comisiones no funcionan es muy sencilla: los partidos mayoritarios se las arreglan para inutilizarlas con o sin mayorías absolutas (hoy por ti, mañana por mí, ocasiones no faltan). Las Comisiones de Investigación se convierten así en un teatrillo sin mayor trascendencia o, por decirlo en términos más castizos, en un paripé. Las conclusiones se imponen o se pactan para que el partido responsable de los hechos objeto de la investigación no sufra daño político alguno.

¿Qué requisitos tendría que reunir nuestra Comisión Nolan entonces? Pues idealmente los mismos que una Royal Commission. Esta figura, como señala García de Enterría, hace referencia a una formación independiente que cuenta en su seno con expertos independientes y con representantes de los partidos  (aunque minoritarios) actuando bajo la autoridad general del Parlamento con la finalidad de efectuar un estudio objetivo de un problema determinado para proponer sobre esta base unas recomendaciones para solucionarlo que dado el prestigio de la institución suelen ser aceptadas por todos los grupos parlamentarios. En nuestro caso esta Comisión podría configurarse como una Comisión de estudios que analice el funcionamiento real de la democracia española en las tres últimas décadas, con participación de representantes de los grupos parlamentarios pero sobre todo con representantes y expertos de la sociedad civil que deberían ser la mayoría. Si para conseguir este objetivo hace falta modificar el Reglamento del Congreso, hágase, merece la pena.

La principal virtud de una Comisión de estas características sería el reconocimiento de la verdad: en España tenemos una partitocracia ahogada por escándalos continuos de corrupción, muchos de los cuales tienen su origen en la propia financiación irregular de los partidos. Nada nuevo bajo el sol, pero lo que es preocupante es que no se haga nada. Daríamos un gran paso puesto que el problema del bloqueo institucional a las reformas deriva de la negativa de nuestros gobernantes a reconocer una realidad que es evidente para todos los ciudadanos mínimamente ilustrados. Que en el seno del Parlamento se pueda realizar un diagnóstico o una auditoría democrática con libertad y rigor es esencial.

Para ello, sería preciso que esta Comisión no solo no esté compuesta exclusiva ni mayoritariamente por parlamentarios sino que no reproduzca milimétricamente la composición de las Cámaras. Es fundamental la presencia de personas independientes con experiencia profesional dilatada y sin intereses partidistas (por ejemplo, los anglosajones suelen recurrir a jueces o catedráticos jubilados) y la publicidad no solo de sus conclusiones sino también de sus debates.  Porque si este trabajo no se hace desde las instituciones se hará desde fuera de ellas, de forma desordenada, a golpe de titular y con bastantes menos garantías para todos.


 

20 comentarios
  1. Teilhard
    Teilhard Dice:

    No nos engañemos, no nos hagamos trampas en el solitario, no pequemos de inocencia, no seamos ilusos, no busquemos atajos, no rehuyamos las responsabilidad del trabajo duro ni la valentía de las ideas. No pretendamos cambios desde arriba. Este país necesita una revolución o quizás varias. La libertad colectiva no es empresa fácil ni cómoda. Nadie nos la va a regalar y menos a costa de sus privilegios.

    Empecemos de una vez a hacer pedagogía desde abajo. Sin división de poderes no puede haber democracia. Las listas, abierta o cerradas son un secuestro de la representación. Nuestra Constitución no es fruto de la libertad.. Que se encienda el debate en las calles, en los bares, en las empresas, en los medios, en Internet. La cuestión de este país no son las olimpiadas, como nos.hacen creer, sino muy otras. Que la revolución tranquila se haga una idea hegemónica y todo lo demás vendrá por añadidura

  2. JJGF
    JJGF Dice:

    Elisa, anoche, en un restaurante navarro cercano a Alonso Martínez, cenaba a mi lado una mujer española, a quien reconocí de verla en Expansión. Sabía cosas de su vida, incluido su MBA en una de las mejores universidades USA. Pues bien, estaban hablando de Barcenas y de España con los comensales, diplomáticos extranjeros. Y ella les decía: lo que no puede ser es que un director de periódico como PJota pretenda desestabilizar el país viendo no tiene ninguna credibilidad porque es un ser amoral al que pillaron con una prostituta, negra y gorda,..encima.

    Es decir, la buena señora se cargó al mensajero para no entrar en la verdad o no del mensaje. No era política ni vivía del presupuesto, pero en algunos temas la gente no razona ni después de pasar por la LSE o por Harvard. Y si la gente no piensa, a pesar de tener formación suficiente para ello, qué nos queda? Y qué idea de país està transmitiendo esta señora a los diplomáticos extranjeros?

  3. Gulliver
    Gulliver Dice:

    Soy escéptico respecto de iniciativas que vengan desde arriba, como una comisión o una reforma institucional, porque los que están en el poder se las arreglarán para no hacer caso de las conclusiones de la comisión o domesticar las instituciones a su conveniencia.

    Creo que cualquier cambio significativo vendrá de abajo, de la sociedad civil, que es la que puede cambiar las cosas si se organiza, pero el problema es que hay una mayoría de ciudadanos desorganizada, sin partido ni sindicato que luche por sus intereses.

    Hace falta un nuevo tipo de asociación que organice la sociedad civil. Que no sea un partido, ni busque cargos porque eso lo convertiría en parte del problema, en lugar de la solución. No sería un sindicato porque no se metería con los derechos laborales. Sería una asociación transversal a la división derecha-izquierda, que trataría de cosas como luchar contra las leyes que dan un poder abusivo a los políticos y grandes empresas o la persecución penal y política de la corrupción.

  4. Curro Arriola
    Curro Arriola Dice:

    Una Comisiòn Parlamentaria que en definitiva levante la tapa del cubo de la basura.
    Integrada mayoritariamente, no por gentes de partido, sino por sabios de la Sociedad Civil.
    Y cuyas conclusiones -previsiblemente- van a ser desastrosas para los partidos que mandan en el Parlamento.
    ¡Animo! ¡A ver si sale!

  5. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estimada Elisa: el infierno está lleno de buenas intenciones. Las comisiones sólo sirven para postergar y confundir cuestiones. Cuando quieras de verdad resolver un problema no lo confíes nunca a una comisión. El nuestro es endémico y es un producto de nuestra historia. Desde el “Lazarillo” hasta nuestros días la picaresca que va unida a la mentira es parte de nuestro patrimonio. Nos guste o no nos guste. Somos fruto de la religión cristiana donde prima el ¿que hay de lo mío? frente al calvinismo del norte bastante más solidario. Luego ya nos hemos mezclado y los mestizajes culturales tienen sus consecuencias. la única regeneración posible es un sistema que impida por vía expeditiva cometer desmanes; sistemas de controles paralelos e independientes y, sobre todo eliminar toda posibilidad de “hacer política” (despilfarro, amiguísimo, clientelismo, etc.etc.) con los presupuestos públicos. Pero, como dice ese personaje de “Irma la Dulce”: “Eso es otra historia….. porque quienes podían hacer ese cambio, están muy cómodos en el papel de críticos de salón o pueden arriesgar demasiado. El miedo es lo que nos paraliza.

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      “Calvinismo” es término bastante ambiguo; hay la tira de movimientos Calvinistas.
      Si nos referimos a Calvino en persona, en una carta bien conocida se opone a la tradicional condena del préstamo con interés. (Entonces se llamaba “usura”, pero con un sentido diferente del actual; no es que Calvino estuviese a favor de la usura).
      Tal vez fomentar los intereses en los préstamos sea una forma de solidaridad. Pero no lo entiendo.
      También me gustaría saber en qué texto o tradición de la Iglesia Católica, en España o fuera, figura eso de “qué hay de lo mío”. A mí no me suena. Otra cosa es que muchos católicos lo hayan practicado y lo practiquen. Pero como muchos musulmanes, judíos o ateos; ni más ni menos. Será un rasgo español; pero achacarlo a la Religión dominante, ¿por qué?
      Más bien son legiòn los santos españoles que durante siglos se han dedicado a atender al necesitado, con absoluta abnegación. Ejerciendo la Caridad, que es todo lo contrario del egoísmo.
      ¿Me lo aclaras, O´Farrill?

  6. Juan Ciudadano
    Juan Ciudadano Dice:

    Propuestas como estas están muy bien, pero no seamos ilusos, los capitostes del PSOE y del PP no están ni estarán por la labor.
    Continuarán diciendo contumazmente que el Régimen ha sido un éxito, tanto en lo político como en lo económico, hasta el final, y que vivimos en el mejor de los mundos posibles, pues son así de cínicos.
    La única salida a la crisis, que se ha cronificado, especialmente en lo político, es que la mayoría de los electores cambien el voto, que voten a los denominados por Rajoy partidos estrafalarios, y en ese sentido deben dirigirse todos los esfuerzos de quienes quieren cambiar el Régimen oligárquico-caciquil.
    Creo que ese cambio es factible, ocurrió el 14 de abril de 1931, tras unas elecciones locales en las que se produjo un cambio drástico del voto que causó el colpaso del Régimen de la primera Restauración, y puede volver a ocurrir, porque se dan condiciones similares.

  7. Alcides Bergamota
    Alcides Bergamota Dice:

    Casi todo el mundo coincide en que el análisis está hecho: ausencia de división de poderes, confusión de ejecutivo y legislativo, partitocracia, listas cerradas, gasto público galopante, estructura administrativa insostenible, corrupción, incumplimiento generalizado de la ley, anomia, mentira, confusión, separatismo y terrorismo, todo ello principalmente centrado en la vida pública que parasita el esfuerzo de un mundo privado que en líneas generales funciona correctamente, dentro de parámetros razonables, que se ha apretado el cinturón, ha reaccionado,. etc. Quiero decir que el análisis está hecho por particulares, asociaciones, instituciones, se han publicado libros y estudios. El problema es ahora como empezar a corregir lo que no funciona y como usted dice esto se reduce a como obligar a que quien no quiere hacerlo eche a andar. ¿Cómo desbloquear la situación? Y es que además debe hacerse cuanto antes pues hay hoy situaciones que ya se resumen con la expresión “desprestigio de la vieja política” que solía aplicarse a lo sucedido en los años veinte del pasado siglo. De lo que no cabe duda es que la responsabilidad por no hacer, por negligencia o por omisión del PP de la mayoría absoluta y en particular del Sr. Rajoy es tremenda, de dimensiones históricas.

  8. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Gracias a todos por los comentarios. Veo que son mayoría los escépticos..conste que yo también participo del desánimo y escepticismo general, pero lo que quería trasmitir es que en otros países que hoy consideramos que funcionan mucho mejor que el nuestro, por lo menos en términos institucionales y democráticos, se vivieron situaciones parecidas a las que tenemos hoy en España y se salió adelante con herramientas como la “Comisión Nolan”. Está claro que el Régimen del 78 no se va a mover si no lo mueven desde abajo, pero para eso estamos los ciudadanos y la sociedad civil. Exijamos este tipo de actuaciones y no admitamos excusas y el bosque empezará a moverse (como comentábamos en otro posts). Pero nadie nos va a sacar las castañas del fuego, eso que lo tengamos claro..

  9. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Amigo Curro: el motivo del post supongo que no es debatir sobre la base religiosa o cultural de las sociedades actuales, pero no hace falta entrar en tales cuestiones para saber qué filosofía ha influído en unos comportamientos u otros diferenciando los del norte y sur de Europa. El bien común o de la sociedad frente al egoismo particular. Ambas cuestiones, como decía, luego se han cruzado y se ha producido un mestizaje confuso pero sique predominando una forma de actuar y vivir en unos sitios y en otros. Aquí, por ejemplo, predomina lo lúdico sobre el trabajo; en otros lugares es al revés. Son opciones personales de las que somos responsables individualmente, pero igualmente respetables si se aceptan las consecuencias de tales conductas. Para eso no hace falta remontarse a la Reforma o la Contrarreforma salvo que se quiera convertir el post en un debate histórico sobre la misma.

  10. Alcides Bergamota
    Alcides Bergamota Dice:

    Estimado O’Farril, tiene toda la razón en que no se trata de debatir sobre religión o cultura ni remontarse a Reforma o Contrarreforma. Pero es muy importante que creamos de verdad en eso. Es decir, lo que no puede deslizarse en el debate sobre la actual situación sobre España es que esto no tiene remedio porque somos culturalmente “así”, es decir naturalmente defectuosos para constituir una sociedad avanzada si nos comparamos con otras sociedades a las que consideramos desde aquí, artificialmente y como elemento de retórica, perfectas. Es decir, lo que no podemos es caer en las viejas tesis de Max Weber, hoy muy superadas (pese a lo mucho que se han empecinado algunos en resucitarlas, como el periodista César Vidal), que identificaban capitalismo, iniciativa privada, honradez personal y esfuerzo individual con protestantismo y sus contrarios con catolicismo. Baste recordar que el capitalismo moderno nación en las ciudades estado italianas del renacimiento. Es fundamental para salir adelante no caer en los manidos tópicos del carácter nacional (un mito como ha demostrado por ejemplo Julio Caro Baroja) que son siempre una excusa para quedarse paralizados. A España y a los españoles no nos pasa en estos momentos nada que no esté pasando en el resto de Europa (lo que no me consuela, por cierto, porque la crisis es Europea), no sufrimos ninguna tara genética que nos impida hacer las cosas bien y funcionar como sociedad.

    • Juan Ciudadano
      Juan Ciudadano Dice:

      Tiene razón don Alcides, la obra de Max Weber tiene poco cédito hoy día, los paises protestantes no estaban a la cabeza de Europa en cuanto a progreso económico. La Francia católica superaba a todos los demás paises hasta que sus costosas guerras de fines del XVII cortapisaron su prosperidad. En cuanto a las grandes ciudades del Norte de Alemania, de los Paises Bajos y del Báltico, su comercio era floreciente mucho antes de que llegaran las ideas de los reformadores. Y una última cuestión que, por cierto, demuestra las deficiencias con que se filtra el conocimiento en nuestra edad de las comunicaciones: en su argumentación; Weber enumera la ética protestante como un solo elemento, cuyo estudio en profundidad establecería su relación con otra media docena de cuestiones antes de poder determinar hasta qué punto la ética protestante promovió el espírutu del capitalismo (Jacques Barzun, Del amanecer a la decadencia).
      Es muy interesante la lectura de “España, un enigma histórico” de Claudio Sánchez Albornoz.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimado Alcides: Si pensara que ésto no tiene remedio no llevaría desde hace muchos años intentando demostrar lo contrario, simplemente habría tirado la toalla. Lo que ocurre es que la realidad es muy tozuda y los tropiezos con ella duelen ¡y mucho! Tampoco creo que sea una cuestión de mejores o peores sino diferentes. No obstante, tal como decía en mi comentario, los cruces y mestizajes culturales nos han globalizado y ahora tendemos a la uniformidad de intereses, comportamientos y hasta de indumentaria basados todos ellos en un modelo que se ha (o se nos ha) impuesto o que hemos aceptado sin más criterio que el recibido de la publicidad: el dinero y el consumo.

  11. Teilhard
    Teilhard Dice:

    Hay un diferencia significativa.Los católicos necesitan que otros les interpreten la escrituras para ellos, obedientemente atenerse a la exégesis impuesta. El protestante es libre en tales menesteres. Por tanto, los católicos luchan por su esclavitud, pudiendo luchar por su libertad. Todo lo demás se produce por añadidura. Desde las escuelas se enseña a no pensar, al menos respecto de las cosas más importantes.

    • Curro Arriola
      Curro Arriola Dice:

      Cuando libremente eliges un guía, álguien que es y sabe más que tú, y le sigues, ¿te haces su esclavo?
      Los hermanos protestantes sabrán qué tal les va con la libre interpretación y a dónde les lleva. Mi nuera es protestante y hablo muchísimo con ella de estas cosas. Conozco esa opción… pero sencillamente no creo que Dios me pida que vaya por ahí.
      Los católicos creemos que la Iglesia es algo sobre-humano, y actuamos en consecuencia. ¿Estaremos equivocados? Como en el mus, se verá.
      Algún que otro pensador católico hay por ahí suelto a lo largo de la Historia… qué raro, ¿no? ¿Cómo piensan, si en la escuela les enseñan a “no pensar”?.
      Del Papa Juan XXIII es la frase: “jóvenes del mundo, ¡pensad! En lo que sea; pero ¡pensad!”
      Teilhard, si uno no cree en Dios, o cree que Dios es algo que uno se fabrica a la medida, o cree en un Dios no cristiano, o no es católico, naturalmente que seguir a la Iglesia es renunciar absurdamente a la propia libertad. Pero si uno cree en Dios, cree que Jesucristo lo es, y cree que fundó esa Iglesia… entonces todo cambia.
      Esa libertad para elegir, ¿no es libertad?
      Mi experiencia personal me enseña que cuanto más me he alejado de la Iglesia en mi vida, menos libre me he sentido. Más esclavo de muchas cosas muy variadas. Libre, libre, cuando sé que hay Alguien que me ama; cuando ée que hay Alguien que es mi futuro. Así, sin miedo al futuro, sin esperar otra cosa que lo que El quiera para mí, me noto libre de verdad.

  12. Teilhard
    Teilhard Dice:

    1.- Es una ilusión suya pensar que ha elegido a su guía libremente y también pensar el sabe más que usted acerca de las cuestiones insondables de la vida. El entorno, la cultura, la sociedad, la educación, etc le han determinado. Tal es así, que si usted hubiera nacido mil kilómetros más al sur, hubiera “elegido” formas de pensar, incluso diametralmente opuestas. Siendo esto así, si decide “seguir” ciegamente a alguien, esta renunciando a ser su propio ser y por ello lucha por su esclavitud.

    2.- Nunca sabrá lo que dios le pide a usted si deja que otros le “guíen” para saber que es lo que le pide. Los protestantes hablan directamente con dios y sus sociedades florecen más y mejor que las católicas. La holanda librepensadora del siglo XVII puso las bases de la revolución inglesa ( gloriosa) de la americana y de la francesa y por ello de toda la modernidad (Jonathan Israel: Radical Enlightment)

    3.- No todos los católicos piensan que la iglesia sea sobrehumana. Hans Küng, teólogo compañero de Ratzinger en el concilio Vaticano II, piensa que Jesús, de vivir ahora, no sería de la iglesia católica. Y como el otros muchos grandes teólogos. De hecho todos ellos piensan que Jesús en ningún momento quiso establecer una “Iglesia”. Ese es el problema de dejar que otros piensen por uno. No hace falta esperar como en el mis, solo hay que abrir los libros de historia.

    4.- No solo decía “pensad”, también decía tened “fe”. ¿Con que nos quedamos?

    5.- El hombre renuncia a su libertad cuando renuncia a su razón, por ello no hay mas esclavitud que la credulidad.

    6.- No hay elecciones libres. Todas están condicionadas por unas causas antecedentes que las determinan. La neurología nos esta enseñando que la conciencia es una reflexión inmediata sobre las decisiones previas e inconscientes del cerebro. Unos segundos antes de que se de cuenta de que ha decidido mover un brazo, inconscientemente ha dado las ordenes biológicas para hacerlo. Así que no existen elecciones libres. La única libertad es poder conocer porque hacemos las cosas, porque tomamos ciertas decisiones y cuales son los mecanismos. Solo así podremos modificarlas.

    7.- Ciertamente el miedo nos paraliza. Solo hay que observar esta sociedad nuestra. Persuadirnos de que alguien nos va a proteger, nos puede calmar, pero eso no nos va a ayudar a luchar contra lo que nos provoca el miedo. Si vive conformándose con lo que ese dios le depare, porque piensa que es lo que él quiere, usted no va a intentar superarse y corre el riesgo de vivir en un permanente conformismo. Y la suma de muchos conformismos paraliza una sociedad. Nos conformamos con una leve penitencia del confesor y así no tenemos que estudiar las causas de nuestras acciones.

    8.- Decía el filósofo de origen hispano: ““Una piedra recibe de una causa externa, que la impulsa, cierta cantidad de movimiento con la cual, después de haber cesado el impulso de la causa externa, continuará necesariamente moviéndose (…) Y lo que aquí se dice de la piedra, h

  13. Teilhard
    Teilhard Dice:

    …”“Una piedra recibe de una causa externa, que la impulsa, cierta cantidad de movimiento con la cual, después de haber cesado el impulso de la causa externa, continuará necesariamente moviéndose (…) Y lo que aquí se dice de la piedra, hay que aplicarlo a cualquier cosa singular … es decir, que toda cosa es determinada necesariamente por una causa externa a existir y a obrar de cierta y determinada manera (…) Esa piedra … creerá que es totalmente libre y que la causa de perseverar en el movimiento no es sino que así lo quiere. Y ésta es esa famosa libertad humana, que todos se jactan de tener, y que tan sólo consiste en que los hombres son conscientes de su apetito e ignorantes de las causas por las que son determinados.”

Los comentarios están desactivados.