Lo que se perdió con el rechazo de la reforma electoral en Asturias: ser menos idiotas

La Junta General del Principado de Asturias rechazó el pasado 31 de octubre de 2013, y por una amplia mayoría (39 votos –Partido Socialista Obrero Español -17-; Foro Asturias -12-; Partido Popular, 10- frente a 6 –Izquierda Unida -5-, Unión, Progreso y Democracia, 1-), continuar con el proceso de reforma de la Ley Electoral asturiana. En el pasado mes de julio ese mismo Parlamento aprobó por mayoría absoluta (PSOE, IU y UPyD) un Dictamen, que se concretó, el 3 de octubre, en una Proposición de Ley firmada por PSOE, IU y UPyD en el que se incorporaban instrumentos de democratización del proceso electoral inéditos en nuestro país: desbloqueo de las listas electorales para que los votantes tuvieran la posibilidad de seleccionar entre las personas que integraban cada candidatura las que considerasen más adecuadas para el cargo parlamentario; la exigencia de que se llevara a cabo una elección democrática en el seno de la candidatura de la persona que encabezaría la lista; un nuevo sistema de asignación de escaños que favorecía la igualdad del voto de los votantes, al margen del lugar en el que emitieran el sufragio y la candidatura por la que se decantaran; la posibilidad de votar de manera anticipada para promover la participación; la obligatoriedad de convocar debates entre las personas que encabezaran las candidaturas en los medios de comunicación públicos; el envío conjunto de papeletas para abaratar costes; la sustitución temporal en los casos de enfermedad, maternidad o, por ejemplo, imputación penal de parlamentarios;…

La aprobación de esta reforma hubiera supuesto, como mínimo, que no volviera a ocurrir que el segundo partido más votado en la Comunidad fuera, sin embargo, el que ganara las elecciones –cosa que ocurrió en las de 2011-; que el valor del voto en una circunscripción no duplicara el de otro a la misma formación política en otra; que algo de la predicada austeridad en los gastos se extendiera al ámbito electoral –envío conjunto de todas las papeletas-; que los electores tuvieran capacidad para, manteniendo la presunta coherencia de las propuestas políticas que se hacen en la campaña electoral, seleccionar a las personas más idóneas para defenderlas en la institución parlamentaria o, lo que no es irrelevante, para rechazar a las que considerasen poco merecedoras de tal responsabilidad,…

Es obvio que esta propuesta podría ser mucho más avanzada e incorporar mayores instrumentos de democratización del proceso electoral; también parece evidente que, con sus insuficiencias, mejora bastante un panorama político-institucional que cada vez está más alejado de ser, como reclamaba Hanna Arendt, un espacio de encuentro entre personas que, por definición, son diferentes y que se juntan para hablar con libertad sobre el mundo en el que viven.

En un contexto de evidente crisis económica es, precisamente, donde resulta más importante contar con instituciones e instrumentos políticos dotados de transparencia y capacidad de inclusión, que, como exponen en su famoso libro Daren Acemoglu y James Robinson –Why Nations Fail?-, son los que impiden los abusos del poder y que se gobierne en contra del interés general.

Mucho antes, ya decía Arendt que ha sido el abandono de ese espacio común, de nuestra existencia plural, el que, primero, explica el fracaso de la política y, luego, el que conduce al aniquilamiento de la diversidad individual. Y recordaba que para los antiguos griegos la vida meramente privada era una experiencia “idiota”, porque le faltaba esta diversidad del hablar sobre algo y, por tanto, la experiencia de debatir cómo van las cosas en el mundo.

Algo de lo que se ha perdido con el rechazo a la toma en consideración de la reforma electoral es la oportunidad de ser un poco menos idiotas.

 

16 comentarios
  1. Miguel Presno
    Miguel Presno Dice:

    Muchas gracias a ¿Hay derecho? por la publicación; sin ánimo de competencia -ni mucho menos desleal- me permito añadir un enlace a este otro comentario, más extenso, en el que se pueden conocer, además del Dictamen y la Proposición de Ley, los momentos por los que discurrió este proceso y, lo que creo puede ser de interés, las opiniones de todos los que comparecimos en la Comisión parlamentaria de estudio. http://blocs.gencat.cat/blocs/AppPHP/eapc-rcdp/2013/11/06/la-reforma-electoral-que-pudo-haber-sido%E2%80%A6-y-no-fue-%E2%80%93-miguel-a-presno/

  2. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Miguel, muchas gracias a tí. Lo que más preocupa de esta triste historia es que el pacto de hierro entre los viejos partidos es más fuerte que todo lo demás, incluso con la ciudadanía mayoritariamente a favor del cambio. Es muy interesante como se ha producido la sustitución de los intereses de los electores y ciudadanos por la de los propios partidos y en particular de sus cúpulas dirigentes. En fin, un ejemplo más del estado terminal de la partitocracia,

  3. Luis Villameriel
    Luis Villameriel Dice:

    ¿Podría explicar el autor del post que significa en la práctica “un nuevo sistema de asignación de escaños que favorecía la igualdad del voto de los votantes, al margen del lugar en el que emitieran el sufragio y la candidatura por la que se decantaran”?

    Sospecho, quizá me equivoco, que se trataría de transitar a un sistema proporcional puro, suprimiendo el factor corrector que supone la ley D’Hondt o leyes similares. Entiendo que un sistema proporcional puro interesa más a los partidos pequeños (Izquierda Unida y UPyD en este caso) que apoyaban la reforma.

    El bipartidismo (sea el perfecto o el imperfecto) tiene su luces y sus sombras. Pero no creo que sea (el bipartidismo) un factor objetivo de “idiotez”, por mucho que se cite a H. Arendt. Tendríamos que admitir que las elecciones presidenciales EE.UU son bastante “idiotas”, y no digamos la segunda vuelta de las presidenciales francesas, con el interesante añadido de que ambos paises son los fundadores de la moderna democracia.

    Saludos.

    • Miguel Presno
      Miguel Presno Dice:

      Hola Luis, sí, leyendo el comentario no queda claro -quizá lo está más si se lee la Proposición de Ley (está en un enlace web)-; con el sistema actual hay dos circunscripciones (Occidental y Oriental) en las que se eligen 6 y 5 diputados respectivamente, que son más de los que les corresponderían por población (tendrían que tener, como mucho, 5 y 4); en dichas circunscripciones se puede conseguir un escaño con la mitad de los votos que en la Circunscripción Central, con lo que parece que un voto ahí vale por dos en la Central; además, en esas circunscripciones la fórmula D’Hondt no despliega su proporcionalidad, de manera que salen favorecidas las formciones políticas -las que sean- que tienen en ellas más votos, pues en el conjunto del Parlamento acaban teniendo más escaños que los correspondientes a sus votos; hasta tal punto es así que en 2011 la formación con más escaños fue la segunda, en el conjunto de la Comunidad, en número de votos.
      Se pueden ver datos sobre el diferente valor de votos y escaños en esta presentación:http://presnolinera.files.wordpress.com/2013/04/comparecencia-miguel-presno-jgpa.pdf
      Por tanto, tenemos un sistema que establece desigualdades en el valor de los votos y eso va en contra del mandato constitucional de voto igual, que no quiere decir solo que cada persona debe tener 1 voto sino que todos deben valer lo mismo, en la mayor medida posible. Y eso debe ser así porque lo exige la Constitución, que, no se olvide, no ha optado por un sistema mayoritario sino de representación proporcional. En esta línea, el Tribunal Constitucional alemán obligó a cambiar varias veces la Ley electoral porque,como aquí, provocaba resultados desproporcionales que podían ser corregidos con otro sistema. Con la propuesta recogida en la Proposición, y aplicándola a los resultados de las últimas elecciones, el partido ganador tendría 2 escaños que irían a los partidos minoritarios. Insisto en que nosotros no estamos en un sistema como el estadounidense ni el francés, sino, en teoría, más parecido al alemán y allí el Tribunal Constitucional obligó al Legislador a no tratar como “idiotas” (en el sentido obvio de “menos ciudadanos”) a quienes optaran por una determinada opción política. Un saludo, Miguel Presno

  4. Javier Salgueiro
    Javier Salgueiro Dice:

    Don Miguel, muy brevemente.

    Dice usted que la constitución EXIGE “que no solo cada persona debe tener 1 voto sino que todos deben valer lo mismo”.

    ¿Cómo entonces, en un tan cacareado y en mi modesta opinión inexistente (Y ahí esté quizás la respuesta a mi pregunta) “estado de derecho” , no se ha llevado esto al Constitucional?

    Si estos “representantes” se niegan a representarnos, ¿no nos queda la salida de llevarlos a los tribunales para que las leyes que ellos “cocinan” se ajusten a la “ley de leyes”? Y no me refiero ya a la propuesta asturiana en concreto, sino a la del conjunto nacional en general. En España, un voto no vale lo mismo no ya dependiendo del lugar, sino dependiendo de a quién se vote en el mismo colegio electoral.

    ¿No debería esto haber sido sancionado por el tribunal que se supone vela por la constitucionalidad de “nuestras” leyes? Yo soy de “ciencias” y no de letras, pero me parece a mí, que cae de cajón.

  5. KC
    KC Dice:

    Antes que todo esto, que está muy bien, hay algo que me parece aún más importante… ¿Cómo diantres es posible que alguien se tire 30 años calentando un sillón político? Por mucho que le doy vueltas al asunto no veo que esta pieza de la máquina vaya a generar eficacia ni eficiencia (¿Estos dos términos no los explican en las aulas de Derecho?) en un sistema político ¿A qué clase de imbécil se le ocurrió esto y en qué se basó? La política no es una profesión liberal, es una herramienta para las sociedades. Que alguien pueda tirarse 30 años en un sillón político no es saludable para el interés público. Uno puede entender que haya que proporcionar seguridad temporal a aquellos que se dediquen a la política (mantener lo contrario sería otra imbecilidad bastante supina) y no a su profesión, pero de ahí a convertir la política en una especie de profesión… 8 años en un cargo político, sea para un presidente o para un concejal de pueblo, es más que suficiente como para que esa persona devuelva a la sociedad lo que la sociedad le dio a él (que decían en la Grecia clásica, y tal). Las concentraciones nunca han sido nada buenas, desde ningún punto de vista. Aún menos las que tienen que ver con todo el rollo de la potestas. Y el hecho de que una persona se tire 30 años en un cargo político es ridículo, lamentable y chapucero. Si hay que tirar de pensiones proporcionales hasta que esa persona se inserte en el mundo laboral de nuevo, pues que se haga, pero un sistema que aspire a funcionar no puede permitir que alguien se convierta en una especie de virrey de una localidad (me es indiferente cuál).

    Pero sí, el tema de la representación electoral también es importante y es otro absoluto ridículo de un sistema que sólo se puede calificar como chapuza. En realidad también lo era hace 10 años, pero entonces parecía que todo funcionara y nadie se paraba a reflexionar. Lo que está claro es que los sistemas se van a tener que adaptar a las realidades o, si se prefiere, a los tiempos.

    Obviamente, estas chapuzas en la representación electoral, como en la pasiva, obedecen a lo mismo por lo que a un directivo de empresa le parece bien cobrar un 25% más aun estando su empresa con el agua al cuello. No es gente precisamente que establezca reflexiones objetivas, por ser educado. Pero vamos, hay un diccionario bien grande para calificar con la palabra adecuada.

    No, no todo el mundo es Stuart Mill. Supongo que debe ser eso.

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Un aplauso para este comentario de nuestro astronauta KC (ya preguntaba otro día yo: Kevin Costner?) Por mucho cambio de ley electoral, que no digo que no, sin limitación de mandatos, nada. Ocho años son demasiado, como mucho un lustro, a purificarse como los romanos (de ahí ilustre) y a casita, sin puerta giratoria. Al Despacho, la consulta, la mina, la facultad o el puesto de trabajo del que se vino, o al campo como Lucio Quincio Cincinato. No sea que uno llegue con 19 añitos al poder y se quede allí una vida como Octaviano, cuyo duomilésimo cumpleaños será en agosto de 2014.

    • KC
      KC Dice:

      Jesús, bien sabes que Cincinatos hoy en día pocos quedan. De hecho tampoco quiero decir que haya que hacer como él, y por eso le doy importancia al tema de la circunstancia que genera el hecho de que alguien decida dedicarse a la política y no a su profesión (que son muchas y muy variadas) y la protección que debería conllevar el asunto (porque obviamente lo de las donaciones de intelecto tampoco es que se lleve y lo del homo economicus es muy lógico por otra parte). Pero lo que es obvio es que desde un punto de vista de eficiencia y eficacia lo de acumular potestas en base al tiempo es una auténtica chapuza que funcionaría muy bien hace X años/decadas/siglos, pero que no va a funcionar en la actualidad en un planeta interconectado.

      No vas alejado, aunque no, no es Costner. Para eso me habría puesto CC 😉

  6. Antonia Fuentes Moreno
    Antonia Fuentes Moreno Dice:

    Muchas gracias al profesor Presno por su articulo que nos aclara las cosas a todos los asturianos que veiamos con gran ilusión la propuesta de reforma electoral.

    Una vez más se cercena la esperanza de un cambio que nos acercaba a una visión más transparente de la gestión de los partidos políticos. Se aleja la posibilidad de votar al candidato que yo crea más idóneo pudiendo saltarme en la lista a todos aquellos candidatos teñidos por la mancha de la corrupción política.

    Creo que la semana que viene comienza la conferencia política del POSE, apuesto a que en su programa va una ponenecia sobre Gobierno Abierto, Transparencia y Participación….¡¡¡Que ironía!!!

  7. Vicente Paredes Hurtado
    Vicente Paredes Hurtado Dice:

    Gracias, Miguel, por su lucidez y a los editores por considerar este asunto de interés para los lectores del blog. En mi comentario deseo llamar la atención sobre un aspecto que no debe pasar desapercibido: el compromiso adquirido por el PSOE resultó determinante para que Ignacio Prendes (UPyD) apoyara la investidura de Javier Fernández. Anoche, en un debate (?) en la televisión autonómica, resultaba desolador (al menos, para mi) escuchar al presidente justificar el incumplimiento, desmintiendo airadamente tal pacto. Basta con que se consulte la hemeroteca. Una y otra vez, los políticos españoles tropiezan con la misma piedra y olvidan que representan a toda la ciudadanía, de la que obtienen su mandato. ¿Merece nuestra confianza estos émulos de Maquiavelo? ¿Sabrá el sr. Fernández, ingeniero de minas, quién es Hans Kelsen? Un cordial saludo desde Oviedo.

  8. Carlos
    Carlos Dice:

    Prentender que el sistema electoral tiene algo que ver los problemas de los asturianos no es digno de un idiota pero si de un marciano.
    El sistema proporcional puro que defiende el profesor Fresno unicamente sirve para condenarnos a los asturianos a cotinuos gobierno de coalición y a la inestabilidad política, es el camino para que losgrupos minoritarios impongan su agenda al resto de la sociedad.
    Por lo demás recordarle a la aguerrida Antonia Fuentes que el compromiso entre el PSOE y UPyD incluia una aprobación por mayoría reforzada. Y una mayoría reforzada no es una mayoría absoluta. Así de simple.

  9. Miguel Presno
    Miguel Presno Dice:

    Muchas gracias a todas las personas que han aportado sus comentarios. Quería, en relación con alguno de los que plantean cuestiones a mi aportación, añadir algunas cosas: en relación a lo que dice Carlos, el sistema proporcional puro no aboca la ingobernabilidad; es tópico, pero no inadecuado, recordar de nuevo el caso alemán, el más proporcional de la Unión Europea y que no es ejemplo, al contrario, de falta de gobernabilidad, porque la misma se puede conseguir con pactos estables y duraderos, máxime si, como ocurre en Alemania, dichos acuerdos son refrendados por la militancia de los partidos firmantes; lo que se entienda por mayoría reforzada en términos políticos es, claro, susceptible de discusión; en términos jurídicos no ofrece duda alguna -al menos para el Tribunal Constitucional-: toda mayoría superior a la simple es reforzada (absoluta, 3/5, 2/3); Javier Salgueiro pregunta por qué no se llevó este asunto al Tribunal Constitucional: sí se llevó el asunto de la proporcionalidad de la Ley Electoral de Canarias pero el TC concluyó que la desproporcionalidad -que admitió- no era tan grave como para declararla inconstitucional; yo sí creo -no soy el único- que nuestro sistema es inconstitucional porque incumple, de manera demostrable, el mandato de una representación parlamentaria ajustada a los votos de cada formación. El caso alemán tiene la ventaja de que allí los ciudadanos pueden plantear un amparo directo frente a Leyes, lo que permite instar el control de constitucionalidad contras las electorales a instancia de los ciudadanos; ese mecanismo no exiset en España. Finalmente, y en cuanto a la limitación del mandato, tal cosa se podría establecer en normas legales (se acaba de anunciar una en ese sentido por el Presidente de Extremadura) aunque bastaría que los cargos públicos se abstuvieran, por propia iniciativa o a exigencia de sus formaciones políticas, de estar más de dos o tres mandatos.
    ss

    • Javier Salgueiro
      Javier Salgueiro Dice:

      Pues si el TC concluye que un partido como EQUO ( de los que nunca he oído hablar) con 215.776 votos no tenga representación, pero CC-NC-PNC con 143.550 tenga 2 escaños, o UPyD con 1.140.242 tenga 5 escaños y CiU con 1.014.263 tenga 16, el problema es más grave de lo que yo me temía.

      Datos obtenidos en este enlace. http://resultados.elpais.com/elecciones/generales.html

      Interesante, sin embargo, que el TC admita desproporcionalidad, pero “no tan gave como para considerarla inconstitucional”.

      ¿Dónde en la Constitución, se tipifica el grado de “proporcionalidad (o desproporcionalidad) aceptable”? ¿Y si no lo tipificase, en qué parámetros se ha basado el constitucional para emitir su veredicto?

      ¿O es que el grado aceptable es directamente proporcional a los miembros apuntados a dedo por el PP y el PSOE?

      Yo sinceramente, no le veo solución. Tienen todo atado y bien atado. Y para muestras los dos casos: el que usted menciona de Canarias y el que usted a sido parte en Asturias. Sus apuntados a dedo siguen las directrices de los que los han puesto ahí, en el tribunal “constitucional”, y sus apuntados a dedo en las listas también. No veo cómo deshacer el entuerto.

      Y si el “cuarto poder” que sería (al menos en teoría) el encargado de traer a la luz pública esta clase de situaciones y ofrecer datos para que el electorado pudiese decidir educadamente, no hace más seguir el dictado de los dos y reforzar el acoso y derribo a cualquier formación que intente la transformación del sistema en algo que se asemeje (aunque fuera desde la distancia) a una democracia….. apaga y vámonos.

      Estoy abierto a sugerencias, pero desgraciadamente, yo no veo la forma de arreglar esto.

  10. Carlos
    Carlos Dice:

    En ciencias sociales siempre va a ser posible encontrar un contraejemplo, un outlier, que sale de la norma. Lo que ocurre en Asturias es un ejemplo de los problemas de ingobernabilidad de los sistemas proporcionales. Pero hay un problema mayor, en mi opinión, que es el hecho que en estos sistemas siempre es el partido minoritario el que impone su agenda. Y de eso en Asturias también sabemos. Y eso me parece indefendible.
    Sobre el concepto jurídico de mayoría reforzada no voy decirle nada. Lo que si podemso hablar del caso que nos ocupa. El propio Prendes lo tenía claro “Somos conscientes de que estas dos reformas que planteamos requieren de mayorías reforzadas y sólidas. Se trata de la modificación de normas estructurales de todo sistema democrático y no se pueden alterar por acuerdo de simples mayorías de gobierno”.
    Pero es que ya el Estatuto dispone que la reforma del sistema electoral requiere mayoría absoluta. ¿Que sentido tiene entonces igualar la mayoría reforzada a la absoluta?

  11. Emilio
    Emilio Dice:

    En el caso de Canarias pesó mucho que el Tribunal atendiera a la necesidad de guardar determinados “equilibrios” de orden territorial: dos provincias/siete islas/dos islas grandes y cinco pequeñas… En fin, una cuestión bastante compleja y con bastante arraigo en el archipiélago. En todo caso, el problema lo suscitaban sobre todo las barreras que era necesario superar para obtener un escaño: sólo las formacones que superan el 6% de los votos en toda la Comunidad (cercano al 5% federal que exige la ley alemana) o, con un carácter mucho más lesivo, el 30% de los votos en la circunscripción insular, salvo que sea el partido más votado en la isla, tienen la posibilidad de obtener alguno.
    De forma bastante discutible, como indica el profesor Presno, el Tribunal dio preferencia a esas consideraciones de equilibrio territorial por un lado (¿alguien de Canarias en la audiencia que nos lo explique bien?) y a esos mecanismos que impiden la fragmentación de la representación frente a la exigencia de igualdad de voto.
    Claro que decir esto requiere leer la sentencia. Es mucho más fácil decir que los magistrados del Tribunal Constitucional son unos mandados de sus partidos y que deciden según las órdenes que reciben, sin justificar sus sentencias. Por cierto, el recurso contra el Estatuto de autonomía canario lo presentó el entonces Defensor del Pueblo, que no recuerdo quién era pero se ve que no era un mandado…

  12. Teilhard
    Teilhard Dice:

    Que el estado (partido financiado por el estado) nos obligue a votar a quien consigna e una lista ( ABIERTA O CERRADA ES LO MISMO) , resulta un engaño. Y el engaño es un concepto cualitativo no cuantitativo.

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