El Derecho y la política (en relación a un acuerdo del Consejo de los Colegios de Abogados de Cataluña)

Este blog lleva por subtítulo “El blog sobre la actualidad jurídica y política”, pero tenemos muy claro la diferencia entre una cosa y la otra. La actividad política nos interesa (y por eso la comentamos) en cuanto puede suponer una amenaza a nuestro débil Estado de Derecho que, en definitiva, constituye nuestra preocupación fundamental. El ejercicio de la política tiene unas vías marcadas muy claras y unos límites que no cabe traspasar sin poner en peligro todo el sistema. Por  eso mismo, la subordinación del Derecho a ciertos intereses políticos considerados superiores ha constituido desde siempre la principal vía de erosión de ese Estado de Derecho que, a la postre, no sólo es la garantía última de nuestros derechos individuales, sino que, precisamente por ello, implica la principal salvaguardia de la paz social.

Un ejemplo paradigmático de ese peligro es el acuerdo adoptado por el Consejo de los Colegios de Abogados de Cataluña el 14 de octubre de este año de “adherir-se al Pacte nacional pel Dret a Decidir, y donar suport a la Comissió d’estudi sobre el Dret a Decidir, creada en el sí del Parlament, amb l’objectiu de treballar per a la celebració d’una consulta sobre el futur polític de Catalunya”.

¿Se imaginan ustedes un acuerdo del Consejo General de la Abogacía o del Consejo General del Notariado manifestado su adhesión a la reforma laboral, o a su impugnación, o al rescate bancario, o a la reforma del aborto? Son temas sin duda muy importantes, pero no se espera que una Corporación de Derecho público, integrada por una pluralidad de profesionales de muy distinta sensibilidad ideológica o política, se pronuncie al respecto como un solo hombre. El Tribunal Constitucional ha declarado que una actuación de los Colegios Profesionales más allá del ámbito profesional que justifica constitucionalmente la afiliación forzosa (Sentencia T.C. de 24 de mayo de 1985; RTC 1985/67) vulneraria el derecho de constitucional de asociación de sus miembros (articulo 22 C.E.), en su vertiente negativa.

Estas cosas solamente pueden justificarse en situaciones de grave alarma nacional, como un golpe de Estado, en donde sí procede que todos los actores sociales hagan un pronunciamiento expreso en favor del orden constitucional, o, evidentemente, en el caso de una guerra internacional. La razón de que en estos supuestos la institución asuma la representación general de sus colegiados es que la opinión de los posibles disidentes no puede ser nunca tomada en cuenta, en la medida en que, precisamente en estos casos tan tasados como relevantes, la disidencia es sinónimo de traición, a la nación o a los principios fundamentales de la convivencia democrática.

Que el Consejo General de los Colegios de Abogados de Cataluña piense que estamos ante un supuesto en el que esta representación unitaria se justifica, porque la disidencia es sinónimo de traición, alerta sobre la gravedad a la que han llegado las cosas en Cataluña. Por eso no es de extrañar que más de un centenar de profesionales (aunque a mí me parecen pocos) se hayan movilizado contra esta decisión, presentando la correspondiente demanda de protección de derechos fundamentales, que se sigue ante el Juzgado de lo Contencioso-administrativo núm. 4 de Barcelona (recurso 403/2013).

Estoy seguro de que entre los demandantes habrá muchos partidarios del derecho a decidir, incluso absolutamente independentistas, pero muy conscientes de los riesgos que conlleva un modelo de Estado vertical y corporativo como el que una decisión de este tipo implica (en palabras del Tribunal Constitucional en su Sentencia de 24 de mayo de 1985; RTC 1985/67). Hoy es el derecho a decidir, ¿y mañana, qué? ¿Lo que decida en cada momento el partido que reúna las esencias? Al que dude, seguro que le convencerá el famoso poema de Martin Niemöller (y no de Bertolt Brecht, al que erróneamente se le atribuye): “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas guardé silencio, porque yo no era comunista…. Cuando finalmente vinieron a por mí, no había nadie más que pudiera protestar”.

Y por favor, que no salga nadie diciendo que llamo nazis a los promotores de este acuerdo porque, como ha demostrado cumplidamente Chaïm Perelman (Tratado de la argumentación, Gredos, 1989, p. 570) las analogías comparan relaciones, y no polos subjetivos….. (Con sus palabras: no una relación de semejanza, sino una semejanza de relación).

Para más información:

http://porlaindependenciadelaabogacia.blogspot.com.es/

7 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Para entender cómo el nacionalismo impregna de forma totalitaria las sociedades hay que ver los detalles de cómo se va construyendo el entramado.

    Al final de Noviembre me acerqué a S. Sebastián para hacer unas gestiones y asistir a una reunión de víctimas de terrorismo en la que hablaba Henry Patterson. Llegué a las 11 de la mañana del viernes y me fui a la hora de comer del sábado.
    Henry Patterson es profesor en Belfast y participó en las negociaciones de Tony Blair con el IRA y los Unionistas de Ian Paisley. Es muy interesante escucharle explicar cómo la ley británica de Blair no distingue entre quien puso la bomba y quedó mal herido por la explosión y los niños que perdieron un brazo y la vista. Todos son víctimas. Algo mejor estamos aquí gracias a estas organizaciones de víctimas.

    El nacionalismo es una ocupación totalitaria de la estructura social, grupal e individual. Su tensión estratégica principal es el relato y la construcción de la memoria (Txillardegi….”la batalla es la de la “Memoria”. Si se gana esa se ganan todas las batallas”).

    Por eso se pone tan nervioso Mas en cuanto se equipara su conducta y leyes a la de regímenes totalitarios del pasado.

    Es curioso observar cómo para defenderse de ello se enreda un poco más cada día en tácticas propias de estados totalitarios: Listas de ciudadanos fieles e infieles, porcentajes de cada lengua que se habla en la calle o no, agencias de espionaje interior, órganos de vigilancia y censura mediática, control de cada institución privada (por ejemplo asociaciones de antiguos alumnos y, cómo no, colegios profesionales) y de los medios de comunicación públicos y privados.

    Al encender la tele de casa esa noche perdí la cuenta de cuántas ETB’s hay activas y me di cuenta de que quien llevó el nuevo televisor desde la tienda para instalarlo la primavera pasada lo programó para que TVE (1 y 2) apareciesen como los canales 23 y 24.

    Al día siguiente, al comprar el periódico me acerqué a una tienda de una calle cercana, en el centro. Cerca hay un quiosco que lleva un conocido nacionalista. La dueña de la tienda, una señora mayor, me dijo que uno de los periódicos que buscaba (El País) se los había llevado el Distribuidor al competidor del quiosco. “Le llevan los que se venden y conmigo se equivocan y no me sirven los que pido”, vino a decirme.

    La distribución de libros es del mismo tenor. Es un poema distribuir una obra de las combativas con el sistema imperante. Hasta tal punto está controlado cada resquicio del proceso que hoy llamamos “cultural”.

    No quiero ni imaginar lo que se estará pergeñando en internet porque para este mundo es su principal preocupación.

    En la reunión de Henry Patterson estaba un profesor joven, de la UPV, Gaizka Fernández. Disidente, claro. Pues resulta que, para vivir, se ha ido a una de las provincias vecinas. Provincias de acogida.

    Lo que nos cuenta Rodrigo es un triste detalle que ilustra mucho acerca de la intensidad del trabajo necesario.
    Gracias.

    • Albert
      Albert Dice:

      Gaizka Fernandez creo que no es profesor de la UPV
      Y vive en Cantabria porque allí encontró trabajo de profesor de bachillerato, no por otra (sugerida) razón,

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Gracias por la precisión, Albert. Pensándolo bien es poco probable que Gaizka pueda dar clase en la UPV. cuando torres mucho más altas han tenido que irse de allí.

      Vale la pena profundizar en las peripecias de su doctorado y tener que ver que se le denegó una beca en su tierra cuando esas mismas facultades se las han dado a etarras y otorgado títulos sin examen. Pensamiento único.
      Cuando los jóvenes crecen así la cosa pinta mal.

      Saludos

  2. Luisa
    Luisa Dice:

    Es triste ver personas, incluso ciertos magistrados al servicio del actual Gobierno autonómico, que practican la ingeniería jurídica, retorciendo las leyes hasta hacerles decir lo que no dicen, acudiendo espuriamente a textos internacionales para construir, de forma artificiosa, una legalidad irreal, en lugar de hacer lo que corresponde a todo jurista responsable, que es aplicar las leyes tal como éstas se pronuncian, y, en caso de dudar de su ajuste a alguna norma constitucional o supranacional, plantear la correspondiente cuestión de inconstitucionalidad ante el TConst o la cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

    Por desgracia, esta repugnante ingeniería jurídica o retorcimiento legal recuerda el denominado “uso alternativo del Derecho”, del que todo jurista debe abominar, pues se presta a infinidad de abusos y arbitrariedades.

    En última instancia, si no se está de acuerdo con alguna norma jurídica, lo que ha de hacer el juez es colgar la toga, presentarse a las elecciones y procurar desde el Poder Legislativo su modificación. Pero las técnicas de ingeniería jurídica son siempre indignas y perversas desde cualquier punto de vista.

  3. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Bueno, los abogados de esos Colegios que no estén de acuerdo en que se haga tribalismo posmoderno con sus cuotas, que se den de baja, lo que me recuerda que tengo que darme de baja en el ICAM tras el fiasco de las elecciones, aunque las diligencias previas hayan sido sobreseídas librement esta misma semama. Primero: ¿Para qué tiene que existir un Consejo de Colegios Catalanes, no sé cuántos colegios (83, creo, en España) y un Consejo General de la Abogacía? Segundo: Las cuotas no son libres ni son baratas, así que, estas corporaciones de Derecho público, nada transparentes, que podrían ser una pieza clave de una supuesta sociedad civil, acaban sendo cotos privados de las Juntas Directivas (os podría contar lo que ha pasado con el Máster de Acceso a la Abogacía del ICAM y la política) dada la escasa o nula participación de los colegiados, salvo, claro, los que tienen intereses propios. Pues nada, a pronunciarse se a dicho. Yo voy a ver s promuevo una moción del ICAM para el derecho a decidir sobre la independencia de Madrid…!anda, pero tendré que hablar tambén con el Colegio de Alcalá de Henares! Es necesario un Consejo General de la Abogacía Matritense, suponiendo que no exista. Urge y hay que darle nivel Estatutario dado que es esencial para la tutela efectiva delos ciudadanos.

  4. O.Busto villaverde García
    O.Busto villaverde García Dice:

    Sin llegar a soflama que escribe Manu Oquendo, estoy básicamente de acuerdo con el artículo de Rodrigo Tena Arregui, en el caso de que un Colegio donde los miembros se afilian obligatoriamente, no cabe un pensamiento político único, por lo que no pueden tomarse la atribución de que en representacion del Órgano que presiden, apoyar a unos u otros sin la autorización de los socios por unanimidad.
    Yo de ser afectado no desestimaría agruparme en las acciones tomadas por un número ya importante de socios.
    Un Colegio Oficial no es un partido politico.

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