Gamonal: ¿Está el debate social (por fin) dando en la diana?

¿Qué es la política? El arte de decidir cuánto y cómo se ingresa (vía impuestos y deuda) y en qué y cómo se gasta lo que se ingresa. Aquí se centra a fin de cuentas el debate ideológico. Y, cuidado, la mayor parte de las veces lo más importante es el cómo que el cuánto y el qué. Pues bien, podría equivocarme, pero en Gamonal creo que se está produciendo, tal vez por primera vez, un levantamiento popular (instintivo) en torno al mal gobierno, que si se lleva bien puede marcar un antes y un después en la política española.

Hasta ahora el debate sobre el gasto era un debate “desde arriba” marcado por consignas ideológicas impartidas por (los intereses de) algunos partidos políticos o por grandes sindicatos presionados más por la protección de determinados intereses corporativos que por la defensa del bien común (por ejemplo, el problema de la educación en España  es más que una cuestión de enfoque que de coste). Sin embargo, en Gamonal los ciudadanos se han levantado, al parecer sin ser dirigidos por nadie, contra “el coste del mal gobierno”, la mala gestión pública y el “capitalismo de amiguetes” del que ya se habla sin pudor en todos los debates sesudos (Cfr. Fernandez-Villaverde y César Molinas). El cambio del gasto en guarderías, ambulancias, ayudas de comedor o inversión pública productiva…, por modificaciones estéticas caras y tal vez innecesarias, gastos en asesores políticos que poco o nada aportan, o (esperemos) por la apertura de embajadas autonómicas…, ha llegado a la calle. Si este debate se hubiera producido hace años tal vez Madrid no sería hoy la ciudad más endeudada de Europa ni Cataluña la comunidad autónoma más endeudada de España. Este es el debate que una sociedad democrática moderna y de calidad necesita… y no otros.

De hecho, la cuantificación de malgasto “perfectamente evitable” desde que comenzó la crisis podría llegar a entre 100.000 y 200.000 millones de euros, aunque la mayor parte de las veces se trata de partidas presupuestarias muy difíciles de controlar, donde habría que incluir el coste de la corrupción o de la contratación indebida. ¿Les parece que exagero? Veamos algunos datos sacados de fuentes públicas y medios de comunicación:

Aeropuertos sin suficiente demanda: 618 millones de euros

-Tranvías, sobrecoste de líneas de AVE, macro-estaciones, carreteras excesivamente costosas o sin viabilidad: 4979 millones de euros

-Obras y servicios innecesarios, redundantes, mal gestionados o de boato de Ayuntamientos: 3.429 millones de euros

-Obras y servicios innecesarios, redundantes, mal gestionados o de boato de Comunidades Autónomas: 2.743 millones de euros

-Obras y servicios innecesarios, redundantes, mal gestionados o de boato de la Administración del Estado: 2.918 millones de euros

-Coste de la responsabilidad patrimonial por malfuncionamiento de las administraciones públicas (no hay datos públicos, pues hay que sumar la que imponen los tribunales, pero se estima en más de 500 millones de euros anuales)

-Coste de otras medidas improvisadas o irracionales

-Plan E (dos fases): más de 50.000 millones de euros

-El déficit tarifario. España con el 2% del PIB mundial está pagando el 15% del total mundial de primas a energías renovables (que supone un agujero presupuestario de 7.000 millones de euros al año). A pesar de los precios exagerados y de que el sistema eléctrico tiene un exceso de capacidad del 30%, se ha producido un enorme déficit tarifario de 26.000 millones de deuda acumulada, ante la pasividad o la complicidad de diversos gobiernos

-Costes innecesarios de la contratación pública

No sólo se trata de que existan proyectos innecesarios o mal diseñados sino que el coste de su construcción se dispara respecto a lo que cuesta idéntica obra en otros países. Según un Informe del Tribunal de Cuentas Europeo, avalado por la Comisión Europea, España lidera el coste de construcción de 1000 m2 de carretera, con un coste medio de 500.000 euros, cuatro veces más que en Alemania.

Antes de sacar conclusiones apresuradas de estos datos, conviene precisar que dichos  gastos superfluos, redundantes o perfectamente evitables son responsabilidad de gobiernos liderados tanto por partidos de derecha como de izquierda. Además, en ocasiones se olvida que parte de los problemas que acucian a la Administración pública los comparte con organizaciones del sector privado de tamaño similar (bancos y grandes empresas) o que operan con clientes cautivos (si miramos bien, más de las que se piensa). Por ello, una alternativa real del modelo no pasa necesariamente solo por cambios normativos o la adopción de medidas innovadoras sino que se requiere asimismo un cambio cultural que no es ajeno al que requiere el país y que afectaría a políticos, gobernantes, directivos, funcionarios, pero también a empresarios, periodistas, agentes sociales y en general a toda la sociedad que, por ejemplo, da fácilmente por descontados graves errores a la hora de votar candidatos, que hace suyos determinados contra-valores, o que se vanagloria de sacar partido de los errores de funcionamiento de la propia Administración (por ejemplo, en materia de controles).

En todo caso, parece claro que hay que cambiar los modos de gobernar. Unos gobiernos central y autonómicos a los que gusta vivir en el exceso permanente (no sólo ideológico) y a los que cuesta situarse en el ámbito del sentido común (hasta el mejor de los sentidos es “común”) y el rigor económico, sin ser conscientes que este hecho es el que determina que la clase política haya alcanzado el tercer puesto entre los principales problemas del país según las recurrentes encuestas del CIS.

 

19 comentarios
  1. Ignacio Alonso
    Ignacio Alonso Dice:

    ¿Era o no algo que el equipo de gobierno llevaba en el programa con el que ganó las elecciones, como he leído en algún sitio? Si así fuera, ¿no estaría actuando conforme a lo acordado con sus votantes que, según también leí, fueron mayoría en ese barrio? Y esto, independientemente de que los recursos puedan y deban usarse mejor. Gracias

    • Isidro Elhabi
      Isidro Elhabi Dice:

      El proyecto inicial era bien distinto al actual, habiendo sufrido importantes modificaciones sin sugerencias y alegaciones. El plantear un proyecto de consenso para ganar las elecciones y luego modificar y adjudicarlo a un condenado por sentencia firma con presumibles intereses velados se llama ESTAFA. Si el alcalde volviera al proyecto inicial (que apoyan el resto de grupos municipales) ya vería cómo de rápido se acababa el problema.

  2. Luisa
    Luisa Dice:

    Esto revela que muchas decisiones polémicas deberían someterse a referéndum. La gente vota un programa electoral que es un “lote”, pero luego hay muchas cuestiones que van en ese lote y son discutibles, y no todo el mundo que votó al partido está de acuerdo con eso.

    Ahí está el tema del aborto, respecto del cual lo lógico sería someter el asunto a referéndum y acabar ya, de una vez, con la polémica de su penalización.

    En los EEUU aprovechan las elecciones a la Cámara de Representantes y el Senado para someter a referéndum, a menudo a nivel de cada Estado, cuestiones socialmente polémicas, como el matrimonio homosexual, la legalización del cánnabis o la pena de muerte.

    Esto mismo podría hacerse en España, incluso a nivel municipal (o especialmente a este nivel).

    Los vecinos están hartos de que se tomen decisiones sin consultarles, sin respetarles. Ha habido muchas medidas disparatadas que no se han consultado a los vecinos (piénsese, por ejemplo, en los tranvías de Parla y Jaén: si se hubiera consultado a la ciudadanía, probablemente habrían dicho no).

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Me parece que si. Que es uno de esos eventos “menores” que marcan un cambio. El gobierno lo ha captado y ha corregido el rumbo rápidamente. Veremos si además de rápidos son serios porque hay informaciones de que alguna TV ha distribuido a Euronews fotografías de coches quemados hace tiempo en Intxaurrondo como si hubiesen sucedido en Burgos.

    Ni la algarada de Mas y sus colegas del Liceo, ni el asunto presos etarras, ni los desahucios, ni los cortes sanitarios se le acercan en importancia ciudadana. De repente ya “sabemos” de qué va esto y hemos caído en la cuenta de que no sirve y no puede servir.

    Lo del Gamonal expone a los focos y sin suficiente control de los medios afectos, algo nuclear al sistema y que de repente se encuentra sobre la mesa: El sentido real de la actividad económica y cómo esta recae y afecta negativamente a la ciudadanía cuando es vana y depende de modo aberrante y excesivo del crédito y del consumo forzado.

    Sumémosle que las élites extractivas locales están en medio del cotarro y son los beneficiarios de una contrata cuyos costes pagarán los hijos y nietos de los actuales ciudadanos del barrio. Desempleados, by the way.

    En un barrio ex-obrero (por el cierre de fábricas) con montones de paro y necesidad, con el dueño del Diario y el principal constructor local, un alcalde de provincias que no ha discernido la realidad del paisaje, la creencia de que las políticas Keynesianas no tienen límite –aunque el propio Keynes nos lo dejase bien advertido– y que se puede vivir haciendo girar la noria indefinidamente a crédito o a pagar con más impuestos y sin un horizonte creíble……. se ha roto en el Gamonal y lo ha visto mucha gente. Aldabonazo. ¿Cómo se nos ha podido escapar esto? es la frase en muchos despachos..

    Sumémosle que no hay en el espectro político partidos capaces de ofrecer alternativas creíbles a la cuestión y tenemos un pequeño gran problema que con seguridad está siendo analizado en más de un lugar.

    Saludos

    • Arcimboldo
      Arcimboldo Dice:

      Sí, los que vivimos en Madrid miramos con envidia a Burgos. A lo mejor ahora no tendríamos una caja mágica inútil, un estadio olímpico a medio acabar, un centro acuático que jamás verá el agua, una ciudad de la Justicia llena de cardos, un macroayuntamiento vergonzosamente faraónico con la terraza más chic de Madrid en su azotea, etc…

  4. Luis Villameriel
    Luis Villameriel Dice:

    En el año 2010 el alcalde socialista de Barcelona, Jordi Hereu, le daba vueltas a la idea de reformar la Diagonal. Se sometió a votación popular (electrónica, por cierto) la cuestión. El 80% de los vecinos votaron a favor de no hacer nada, es decir, dejar la avenida como estaba.

    Traigo esto a colación porque frente a la omnipresente democracia representativa, existe algo llamado democracia participativa, que estriba sencillamente en preguntar a la gente acerca de las cuestiones que les afectan. Incluso hay un artículo de nuestra Constitución que reconoce esta forma de gestionar las cuestiones públicas.

    En general las élites se resisten a consultar a los ciudadanos. Pero a veces es muy conveniente hacerlo. Pondré un ejemplo, aunque alejado del urbanismo. En 1981 Italia contaba ya con una legislación que había despenalizado el aborto. Se presentó una iniciativa legislativa para derogar dicha ley o al menos limitar drásticamente los supuestos permitidos de IVE. Pues bien, se convocó un referéndum nacional y, para desolación de la Conferencia Episcopal (la italiana en este caso) ganó la opción de mantener la ley como estaba.

    Saludos.

  5. albert
    albert Dice:

    Ya lo dice la Constitución: Los ciudadanos tiene el derecho a participar en los asuntos públicos (1) directamente o (2) por medio de representantes. Pero como no hay norma legal que desarrolle sistemáticamente los mecanismos de participación ni cultura política (porque es un estorbo para el político de turno), así está la cosa. Como en la vida misma, en la Constitución hay muchos preceptos muy manoseados y otros vírgenes.

  6. Alberto G.
    Alberto G. Dice:

    Gracias por la puntualización respecto al Informe. Yo en efecto no he tenido acceso al mismo, pero la persona que me dio el dato me comentó que la diferencia de coste no se debía solo a las cuestiones del terreno sino a una práctica común en España de pedir modificados en medio de la construcción de la obra y revisiones de precios, más allá de las pactadas en el contrato. Alguna razón debe tener pues ha habido diversas medidas legislativas recientes para dificultar la admisión de modificados, se creó el Consejo de Obras Públicas para vigilar esta cuestión, y a pesar de todo ello recientemente la propia Ministra de Fomento ha admitido que tramos de vías de AVE (que están sometidas a igual condicionamiento holográfico) estaban incurriendo en sobrecostes. Otra cuestión es la construcción de carreteras-autovías duplicadas en varios tramos (por ejemplo en Andalucía) o la red de carreteras de peaje cuyo déficit al parecer vamos a tener que asumir, una vez más, todos los ciudadanos, que no somos culpables de la improvisación con la que se plantearon. No he podido entrar en todos los casos…

  7. GestoresPublicos
    GestoresPublicos Dice:

    Bienvendio sea el debate¡. Parece que la gente está bastante desengañada de las élites políticas y económicas y + quemada x tener q sufrir las consecuencias de sus desatinos e imcompetencia.
    A estos niveles de obras controvertidas la democracia directa es una solución.

  8. Francisco Santos
    Francisco Santos Dice:

    Yo añadiría al gasto descontrolado público la baja recaudación y sobre todo el nulo control fiscal sobre algunos sectores productivos. La cuestión es si al Estado le interesa controlarlo.

  9. ramon palacio
    ramon palacio Dice:

    Me falta el coste de las embajadas que seguro es la causa de la deuda de Catalunya

  10. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    ¿Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva leyenda de los jueces de Castilla? ¿Veremos arder en la glera del Arlanzón todos los ejemplares de BOEs y BOCyLEs que los hombres libres de Gamonal hallen ?

    Me temo que no. Simplemente, a veces los alcaldes se pasan de alcaldada y a veces el vecindario reacciona cuando es hostigado en exceso.

  11. andresrguez
    andresrguez Dice:

    La mención a lo de las carreteras españolas y alemanas, es un poco/bastante falso, ya que la UE reconoce en ese mismo informe que el mayor coste se debe a la orografía* (en especial a uno de los proyectos que era una locura técnica) y que de no ser por eso, el coste sería igual o similar al de Alemania (los otros tres proyectos analizados en España, tienen costes parecidos a los alemanes)

    * [Observaciones 25 b y c

    La considerable diferencia entre el coste total de construcción y el coste de construcción de la calzada se debe a las numerosas obras de ingeniería necesarias. En el proyecto La Herradura, por ejemplo, fueron necesarios tres túneles, cuatro puentes y tres pasos subterráneos en un corto tramo. Excluyendo este proyecto, la comparación del coste total de construcción y el coste de construcción de la calzada daría cifras similares en los proyectos españoles.

    En el caso de España, las características geológicas extremadamente complejas de los emplazamientos de dos de los proyectos elegidos, La Herradura y Castell de Ferro-Polopos, han podido contribuir al elevado coste de construcción de la calzada.

    Observación 34
    En el proyecto La Herradura (Almuñécar) fue necesario construir tres túneles, cuatro puentes y tres pasos subterráneos en un corto tramo. Las características geológicas extremadamente complejas del emplazamiento de este proyecto provocaron un incremento de los costes [véase asimismo la respuesta de la Comisión a la observación 25 b) y c)]. A esto hay que añadir que las previsiones de tráfico del proyecto La Herradura para 2010 no tuvieron en cuenta la crisis económica, que ha reducido la intensidad media diaria anual planificada en más del 20 %.]

    http://cienciasycosas.wordpress.com/2014/01/08/costes-de-carreteras-en-alemania-y-espana-o-como-no-leerse-un-informe/

  12. Alberto G.
    Alberto G. Dice:

    Por supuesto es imposible recoger todos los datos. Pero ahí va otro: mientras nuestro gasto en I+D+i es de los más bajos de la UE, somos el país con más kilómetros de AVE por habitante y uno de los que tiene más kilómetros e grandes autovías por habitante (muchos más que Suiza por ejemplo).

    Es cierto que en parte esta política se ha visto favorecida por los criterios que utilizada la UE a la hora de financiar grandes proyectos, pero esto es solo cierto en parte. En todo caso, ¿obedece realmente al interés público o satisfacer los intereses de grandes empresas que tienen así un mercado cautivo interno? Que cada uno responda…

  13. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    El tratamiento de este asunto como se viene haciendo en la mayoría de los medios de comunicación y, lamento mucho decirlo, “nuestro” blog de referencia – es decir, éste – y digo “nuestro” porque no soy editor pero me siento vinculado a este proyecto por tantos motivos, nos hace parte culpable de los disturbios ilegítimos que han sucedido en Gamonal, en Burgos, en Castilla y León y en el resto de España (inclusive Cataluña!). Todo lo que no es resistencia pasiva, es barbarie y sí, algo hay que hacer contra el dispendio público, pero no dar argumentos ni a los demagogos ni a los amotinados, sean de Esquilache o de Gamonal. Desde que los propios vecinos de ese barrio no excluyeron de su lucha a los violentos radicales todo este asunto me resulta deleznable, muy al gusto secular español. Con el coste en contenedores quemados, horas de policías y abrir y cerrar la calle indemnizando a los adjudicatarios ya se habían hecho guarderías. El debate que planteáis es necesario, imprescindible, diría yo, pero ligarlo con este suceso sólo sirve de coartada a quienes no quieren razonar sobre los problemas, sino imponerse a las reglas vigentes sin cambiarlas por métodos legítimos. Es como la tolerancia con las coacciones de los “escraches”. Esqui lachismo puro y simple, como se ha visto este fin de semana, con el proyecto de la calle Vitoria ya cancelado.

  14. periclesX
    periclesX Dice:

    Desde otra perspectiva, lo de Gamonal corrobora el cambio de naturaleza del poder. Ahora es mucho más difícil gobernar que hace apenas 30 años. En este sentido, es ilustrativo el libro “El fin del Poder” del venezolano afincado en Whasintong DC Moisés Naim, cuya tesis es que el poder se ha transfigurado y fragmentado de tal forma que hoy es difícil sostemer. como hacía Max Webwe, que el Estado tenga el monopolio legítimo de la fuerza o el monopolio del poder.

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