Referéndum andaluz de 28 de Febrero de 1980: el “caso Almería”

Un tema recurrente en este blog es el de la constatación de cómo la clase política utiliza el BOE para conseguir sus objetivos, aunque sea a costa de saltarse reglas jurídicas básicas. No obstante, esta tendencia no es de ahora mismo. A principios de la Transición ya  se hacían componendas que resultaban de muy dudosa legalidad pero que se imponían por la política de hechos consumados. Hablemos de una de ellas, que me resulta particularmente cercana en mi condición de almeriense. El día 28 de Febrero de 1980, toda la región sita al sur de Despeñaperros fue invadida por un profundo espíritu autonomista. ¿Toda? ¡No! Como la irreductible aldea gala de Astérix, la provincia más oriental de esa pretendida Autonomía exhibió una mínima resistencia a ese proyecto autonómico andaluz, al menos de la manera en que éste fue planteado. Trataremos de hacer un somero análisis de cómo fue superado este escollo, y finalmente la provincia de Almería fue metida con calzador en la Comunidad Autónoma de Andalucía.

 Como punto de partida, la Carta Magna de 1978 configuró dos distintos procedimientos para acceder a la autonomía:

     * El previsto en el artículo 143, más lento en su tramitación, no preconfiguraba las instituciones autonómicas y limitaba las competencias que podrían asumirse (las del art. 148.1)

    * El establecido en el artículo 151, procedimentalmente más rápido, garantizaba un poder político propio y un horizonte competencial mayor (con el límite  de las reservadas exclusivamente al Estado por el art. 149.1). Esta vía exigía que la iniciativa autonómica fuera ratificada mediante referéndum, convocado mediante ley orgánica, por el voto afirmativo de la mayoría absoluta de los electores de cada provincia implicada.

En Andalucía, se impuso la opción del art. 151, siendo la única comunidad que finalmente accedió a la autonomía por esta vía, con la intención de equipararse a las llamadas comunidades “históricas” (País Vasco, Cataluña y Galicia), que consiguieron el estatuto de autonomías políticas durante la Segunda República Española.

Se consensuó políticamente la fecha del 28 de Febrero de 1980 para la celebración del referéndum, y se aprobó la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de Enero, reguladora de las distintas modalidades de referéndum, cuyo art. 8 detalla las formalidades para la celebración del referéndum previsto en el art. 151 CE, vía elegida en Andalucía. Y, en concreto, su apartado 4 disponía –originalmente- que  “celebrado el referéndum, si no llegase a obtenerse la ratificación por el voto afirmativo de la mayoría absoluta de los electores de cada provincia, no podrá reiterarse la iniciativa hasta transcurridos cinco años”. Como destaca el profesor Vicente Garrido Mayol, tanto la Constitución como la LO emplean deliberadamente el término “electores”, esto es, ciudadanos inscritos en el censo electoral, y no el de “votantes”, electores que hayan ejercido efectivamente su derecho de voto, lo que refuerza el quórum exigido para acceder a la autonomía por esta privilegiado camino. En el caso de no ratificarse, no podría intentarse otro referéndum con idéntica pretensión hasta transcurridos cinco años (si bien, quedaría abierta la vía del art. 143 CE).

El referéndum fue ratificado por mayoría absoluta en las provincias de Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla; y, tras impugnaciones judiciales, también en Jaén.

¿Qué sucedió en la provincia de Almería? Para empezar, se produjo un porcentaje del 48,98% de abstención (en las siete provincias restantes hubo una abstención media de sólo un 36,27%). No entraremos a realizar una valoración política del significado de esta abrumadora abstención; simplemente, casi la mitad del censo electoral almeriense (285.139 personas) no acudió a las urnas. Los votos favorables supusieron un 42,07% del total de electores (119.550 votos favorables), lejos del 50% exigido. Resumiendo, no se logró la mayoría absoluta en la provincia de Almería y, en aplicación directa del art. 151 CE y del art. 8.4 de la LO 2/1980, el referéndum autonómico no quedaba ratificado en Andalucía, y no podría en cinco años. La vía andaluza por el art. 151 CE había fracasado.

Acaecida esta catarsis, se sucedieron diversas propuestas, como repetir el referéndum en la provincia de Almería (PSOE), o reconducir el proceso autonómico andaluz al art. 143 CE (UCD).

Finalmente, Adolfo Suárez y Felipe González acordaron, mediante la LO 12/1980, de 16 de Diciembre, añadir dos párrafos al art. 8.4 de la LO 2/1980: “Esto no obstante, la iniciativa autonómica prevista en el artículo 151 se entenderá ratificada en las provincias en las que se hubiere obtenido la mayoría de los votos afirmativos previstos en el párrafo anterior, siempre y cuando los votos afirmativos hayan alcanzado la mayoría absoluta del censo de electores en el conjunto del ámbito territorial que pretenda acceder al autogobierno.

Previa solicitud de la mayoría de los Diputados y Senadores de la provincia o provincias en las que no se hubiera obtenido la ratificación de la iniciativa, las Cortes Generales, mediante Ley Orgánica, podrán sustituir la iniciativa autonómica prevista en el artículo 151 siempre que concurran los requisitos previstos en el párrafo anterior.”

Pues sí, es lo que están pensando, el último párrafo trata de resolver ex professo el caso almeriense ¡suplantando la voluntad popular expresada en las urnas mediante una maniobra política!. Y, como guinda final, la Disposición Transitoria de la LO 12/1980 disponía:

“Lo dispuesto en la presente Ley será de aplicación a los referéndum de ratificación de la iniciativa autonómica celebrados con anterioridad a su entrada en vigor y desde la vigencia de la Constitución.”

Por lo tanto, otorgaba eficacia retroactiva –y de grado máximo- a la modificación Todo un remiendo ad hoc del resultado del referéndum andaluz, pero sin votación popular.

Como corolario lógico de esta maniobra, el mismo día 16 de Diciembre fue aprobada otra Ley Orgánica, la 13/1980, cuyo título deja poco lugar a dudas: “de sustitución en la provincia de Almería de la iniciativa autonómica”; disponiendo su único artículo:

“Habiéndose producido la solicitud de los Diputados y Senadores de la provincia de Almería, a la que alude la Ley Orgánica sobre regulación de las distintas modalidades de referéndum, las Cortes Generales, por los motivos de interés nacional a los que se refiere el título VIII de la Constitución, declaran sustituida en esta provincia la iniciativa autonómica con objeto de que se incorpore al proceso autonómico de las otras provincias andaluzas por el procedimiento del artículo ciento cincuenta y uno de la Constitución.”

¿Fue conforme a la Constitución este procedimiento de suplantación de la voluntad popular almeriense expresada en la votación del referéndum autonómico andaluz? Indudablemente, la respuesta ha de ser negativa: la Constitución no prevé en ningún precepto este mecanismo de sustitución creado legalmente. Siguiendo al profesor Garrido Mayol, mediante estas artimañas legales se confería a las Cortes un poder de intervención nuevo en relación al proceso autonómico, no previsto en la Constitución.

El art. 151 CE no establecía ninguna alternativa subsidiaria para el caso de no ser aprobada la consulta en la forma y con las mayorías en dicho precepto establecidas: o se aprobaba así, o no se aprobaba y no podría proseguir el proceso autonomista que regula.

Sorprende en la LO 13/1980 la referencia que contiene a los “motivos de interés nacional previstos en el Título VIII de la Constitución”, motivos que ampararían la actuación de los “padres de la Patria” para suplantar la voluntad almeriense. ¿Cuáles son esos motivos? La única alusión en dicho título constitucional la encontramos en el art. 144, cuyo apartado tercero hace uso de la expresión “sustituir la iniciativa” también utilizada en el título de la LO 13/1980; sin embargo, el art. 144.c), en relación con el art. 143.2, lo que establece es la posibilidad de que las Cortes Generales suplan la iniciativa autonómica por la vía del art. 143 que, conforme a este artículo, corresponde a las Diputaciones u órganos interinsulares interesados o a las dos terceras partes de los municipios implicados que representen al menos la mayoría del censo electoral de cada provincia o isla; no se refiere, por lo tanto, a una hipotética sustitución (más bien, inversión del sentido del voto, o asunción de un voto privilegiadísimo) por las Cortes Generales de la voluntad ciudadana expresada en el referéndum celebrado conforme a las reglas del art. 151 CE, que fue lo sucedido en Almería.

En conclusión: el referéndum autonómico en Andalucía no fue debidamente ratificado conforme a las exigencias del art. 151 CE; como consecuencia, o bien no podría reiterarse el mismo referéndum hasta transcurridos cinco años, o bien la iniciativa autonómica debería reconducirse a la vía del art. 143 CE. De ello se colige igualmente que las dos Leyes Orgánicas citadas elaboradas para corregir su resultado en tanto que se apartan del cauce constitucionalmente previsto, tienen en mi opinión una fuerte sospecha de inconstitucionalidad y, en estricta aplicación del principio de jerarquía normativa (art. 9.3 CE), adolecen de un vicio de nulidad, e igualmente nulas e ineficaces son todas las consecuencias derivadas de dicho referéndum.

Si es así, y desde un plano estrictamente teórico, como supuesto de laboratorio,  se podrían plantear determinadas consecuencias de esta posible inconstitucionalidad:

– Si, como se plantea el profesor Ángel Navarro Sánchez, sería viable y prosperaría una cuestión de inconstitucionalidad sobre el tema (argumentos jurídicos, como hemos expuesto, no faltarían… otra cosa es que el Tribunal Constitucional quisiera emitir una sentencia en términos estrictamente jurídicos, y no influenciada por intereses y presiones políticas, como por desgracia tantas veces ha sucedido…).

– Si cabría repetir hoy día el referéndum autonómico andaluz, a modo de convalidación sanatoria de la nulidad que aqueja al mismo.

– O si cabrían otras formas de organización administrativa para la provincia de Almería, como la de una Comunidad Autónoma uniprovincial; o la de conformar una Comunidad Autónoma junto a la vecina Murcia, dadas sus evidentes conexiones sociales, culturales, históricas y económicas; o la de, utilizando el mecanismo que prevé el art. 152.3 CE, formar parte de la autonomía andaluza pero con un estatuto propio especial diferenciado.

Todas ellas desde luego son como digo más teóricas que prácticas, porque parece bastante obvio que si el mapa autonómico va a cambiar en el futuro –algo nada descartable- no lo hará como consecuencia de los hechos y tejemanejes  producidos hace muchos años, sino por el actual estado de deterioro del llamado Estado de las Autonomías.  Pero muestran que ciertas malas prácticas y debilidades de nuestro Estado de Derecho no son de ahora -aunque quizá se hayan exacerbado en los últimos tiempos- sino que se remontan a los primeros años de la Transición.

25 comentarios
  1. Jesus Fernandez-Villaverde
    Jesus Fernandez-Villaverde Dice:

    Estimado Eduardo

    En primer lugar gracias por recordarnos a todo el caso de Almeria. Totalmente de acuerdo con tu analisis. Me acuerdo mientras estudiaba Derecho Politico II (1992, anda que no ha llovido desde entonces) el haber repasado este tema en cierto detalle y el llevarme las manos a la cabeza con como se hizo todo. Muchos de nuestros males actuales vienen de como se trato todo el tema de Andalucia.

    Y si no le quitare jamas culpa a los politicos de la epoca (Suarez, Gonzalez), dejame que fustigue un poco a los electores. Como dices el 48,98% no fue a votar. Te concedo el argumento que muchos sentirian que este proceso autonomico les resultaba extraño y artificial, pero eso es una razon para ir y votar NO, no una razon para quedarse en casa.

    La abstencion, en la practica, significa que le dejas al politico de turno hacer lo que quiera. Una de las cosas mas raras que veo constamente en blogs es la cantidad de gente que dice que en las siguientes elecciones se abstendra. Y entonces que? Como va a cambiar esto nada? Se cree nadie que alguien con la cara de hormigon armado como Moreno Bonilla que no duda en manipular su CV y culpar a la secretaria se va a inmutar si la abstencion es del 75%? Ni por un segundo. Al reves, mas excusa para hacer “propaganda institucional” en las siguientes elecciones llamando al voto y asi recompensar con contratos publicatarios a los medios de comunicacion amigos.

    Yo, viviendo en EEUU, me cuesta votar y en mas de una ocasion no he podido, pero aun asi he intentado siempre hacerlo. Siento ser siempre el desagrable dice estas cosas pero que un 48,98% de los Almerienses no fueran a las urnas tiene poco perdon.

  2. aldelgadog
    aldelgadog Dice:

    Como sigamos tirando del hilo argumental… va a resultar que hasta la Constitución va a ser ilegal ya que fue aprobada por reglas de un régimen que en sí mismo era inconstitucional, y empiezo a estar harto de tanto debate centralismo-autonomía, unidad de España-derecho a decidir. Vamos a dejar una cosa clara: no nos debe importar lo más mínimo España, Cataluña, Andalucía o Cartagena. Lo que debe importar son las personas.

    • Alfonso
      Alfonso Dice:

      Tienes TODA la razón del mundo. Ah, y una cosa más: a ver si dejamos de hablar de cosas que pasaron hace 80, 100 o 300 años como la culpa de nuestros males. La culpa de nuestros males la tenemos nosotros y solo nosotros. Y la única forma de solucionarlo es mirar hacia adelante y dejar de recordar quién mandaba en cada sitio en la República, con los Reyes Católicos, o con los Reyes Godos.
      Que se harta uno de tanto discurso pomposo de gente que sólo sabe encontrar culpables pero no sabe encontrar soluciones a nada que no sean darles a ellos el mismo poder del que ya abusan aquéllos a los que critican.

  3. Gonzalo Atela
    Gonzalo Atela Dice:

    Estamos donde estamos por que nos hemos dejado llevar a esta situación, sea por pasividad, por resignación o por complacencia. Con todo respeto, los denominadores comunes han sido:
    – Hablar mucho.
    – Entrar al debate entendiendo que las soluciones son un problema de ideologia derecha- izquierda-nacionalismo. Como en política municipal donde el coste de la recogida de basura se analiza desde esa perspectiva.
    – Lamentarse. Acogerse a un determinismo fatalista “es que en España somos así” o ese tan socorrido “es que en este país”.
    – Y no hacer nada para cambiar.

    Las vías de salida son la recuperación del espacio por la sociedad civil. Hay ejemplos de sociedad civil recientes que han dado la vuelta a las cosas, como esa avenida de Burgos, los batas blancas, la negativa de periodistas a las ruedas de prensa sin preguntas o este y otros blogs que son semilleros de iniciativas.

    Y hay grandes espacios sin llenar, por ejemplo: los exmagistrados ya ajenos a las promociones pueden ser un CGPJ paralelo que monitorize al actual, hay mucho exdiputado y ex senador que podrían contribuir, el mundo universitario tiene todos los elemenos en su mano para dar la vuelta a la universidad, los funcionarios de carrera lo mismo. Se pueden constituir sindicatos modernos, no es necesario que vengan los de siempre.
    Pero no hacer nada no es solución. En el ejemplo anterior de las ruedas de prensa:
    – El periodista que acude a no hacer preguntas, pues no las hace y se va a lamentarse a su casa.
    – El que se negó, actuó, protestó y preguntó al final le dio la vuelta a las cosas.

  4. misnotas
    misnotas Dice:

    para conversar sobre política yo siempre exijo un requisito mínimo…..¿Tu votaste en las últimas elecciones?. SI la respuesta es negativa….hablemos de fútbol o de la meteorología.
    Una muy buena manera de lograr que se hable mucho de futbol y meteorología y se deje la politica a los “profesionales” (Moreno Bonilla zum Beispiel) es programar las citas electorales con inexcusable presencia personal del votante para los domingos en epoca estival….votantes agotados que tras una semana de trajín laboral y chofereo de niños para sus actividades post colegio tiran pa la playa o al monte a buscar un merecido relajo…… y abstención garantizada. La identificación dígital vale para que Ud. se identifique en Hacienda, se desnude exhibibiedo todas sus circunstancias familiares, sociales y políticas…(que buena la deducción por aportación a partidos políticos!), sus fuentes de ingresos y su patrimonio….pero no para que Ud. ejerza ese poder soberano que reside en el pueblo votando en referendums electrónicos. Los Morenos Bonillas serían prescindibles y el pueblo quedaría huerfano de esos pastores que tanto necesita.

  5. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Yo era menor y no podía votar. No obstante, en mi instituto se vivió intensamente aquel episodio. Recuerdo la rabia porque Cataluña y el País Vasco habían accedido a la autonomía, y se negaba a Andalucía lo que se les había dado a ellos.

    El PSOE no estaba por la labor de otorgar a Andalucía un estatuto similar, pero se dio cuenta del espíritu reivindicativo popular y accedió a ello, también para no verse superado por el entonces llamado Partido Socialista de Andalucía (de Alejandro Rojas Marcos, que luego se convirtió en Partido Andalucista). El caso es que a la postre hubo que tramitar el estatuto andaluz por el art. 151 de la Constitución.

    Ahora da grima y melancolía ver en lo que se ha convertido aquella ilusión. La Administración andaluza creció vertiginosamente para conceder cargos a los acólitos, se creó un canal autonómico innecesario (pues el andaluz no es una lengua, sino uno de los dialectos del español), se duplicaron estructuras funcionariales -con Consejerías y delegaciones en cada provincia- (y todo sin reducir en paralelo la Administración Local, pues se mantuvieron las diputaciones provinciales), se descontroló la gestión con escándalos como los EREs fraudulentos… Una pena.

    Pero hemos de aprender de nuestros errores. Veníamos de un régimen dictatorial y éramos neófitos en casi todo. Ahora es necesario asumir que el sistema autonómico ha ido absurdamente lejos y se ha vuelto un monstruo devorador de fondos públicos. Hay que reintegrar al Estado las competencias en Sanidad, Justicia y Educación, y residenciar cada función donde mejor pueda ejercitarse, suprimiendo toda duplicidad.

  6. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Como andaluz que soy, señor Amat, agradezco a usted y a los editores de esta bitácora el recordatorio -en este día de celebraciones ficticias- de que nuestra gloriosa Autonomía nació vulnerando la Constitución Española, apenas nacida y ya violada.

    Varias veces en este blog he aducido este precedente sin que nadie replicara: quienes entonces modificaron burda y retroactivamente la Constitución, simplemente añadiendo un artículo a una ley orgánica, ¿qué autoridad moral tienen para escandalizarse por las pretensiones de Mas y Jonqueras?

    Está de moda buscar las raíces de nuestros males actuales en acontecimientos de la transición. Diré pues también mi opinión: la aceptación por opinadores y controladores tanto de la autonomía de Andalucía como de la expropiación/privatización de Rumasa fueron las señales que indicaron a los políticos que todo les estaba permitido.

  7. Juan
    Juan Dice:

    La gente se abstuvo porque el partido en el gobierno propuso la abstención. No recordáis a Lauren Postigo en un anuncio que decía :”andaluz, este no es tu referéndum”?

    • Jesus Fernandez-Villaverde
      Jesus Fernandez-Villaverde Dice:

      UCD (y AP) pidieron la abstencion o el voto en blanco por cobardes: querian nadar y guardar la ropa. Si Andalucia iba por el 151 se habrian las puertas a lo que hemos terminado, un estado quasi-federal inviable pero no tenian el coraje de plantarse ante la demagogia del PSOE. Frente a la cobardia de los dirigentes, los almerienses podian haberles ignorado.

      AP repitio luego su cobardia con el referendum de la OTAN. Es verdad que Gonzalez se habia metido en un callejon sin salida el solito pero un NO en el referendum de la OTAN hubiera sido un desastre nacional de primera magnitud (se imagina ahora alguien a una España fuera de la OTAN? Igual de absurdo que la feliz idea de ir a la VI cumbre de los países no alineados). Manuel Fraga, con su decision de pedir la abstencion es ese referendum, demostro que no tenia la talla moral ni intelectual para ser Presidente de España.

      Que nadie me confunda: los politicos son un desastre, pero la sociedad civil, una y otra vez ha consentido. En un pais como EEUU donde muchisimas cosas han cambiado por la presion social (desde el movimiento de los derechos civiles a mil iniciativas a nivel local), siento cierta tristeza ante la pasividad de muchos en España.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Al modo como se abordó todo el asunto autonómico, Oscar Alzaga (creo recordar que fue él) lo calificó como el “COMPROMISO INDECISIÓN”. Pues eso. Lo malo es que todo lo problemas que se posponen, en vez de abordarse con decisión, resucitan. Y ahí estamos.

  8. Eduardo Amat
    Eduardo Amat Dice:

    En primer lugar, muchas gracias a los editores por permitirme poner mi granito de arena en este magnífico blog.
    Estimado Jesús: muchas gracias por tus constructivas palabras. Yo no pretendo ninguna reivindicación política, sino sólo poner de manifiesto un episodio acaecido en los albores de nuestra joven democracia (algunos calificarían esto equivocadamente como un ejercicio de “memoria histórica”), aprovechando que hoy es el día en que se conmemora la efeméride del referéndum andaluz. Y sobre todo, resaltar el flagrante hecho, por desgracia no aislado, de cómo los gobernantes y dirigentes actúan muchas veces por motivaciones de oportunismo político, a espaldas o cuanto menos al margen de la voluntad de la ciudadanía que los elige.
    Coincido contigo en la ineficacia de la abstención; siempre he pensado que, tal y como está articulado nuestro sistema electoral, el que se abstiene en unas elecciones pierde la legitimación para exigir rendición de cuentas y depuración de responsabilidades a los gobernantes elegidos en esos sufragios. Sin embargo, siendo criticable la abstención -mas respetable, por eso me disgustan los Estados en los que se impone como obligatorio, bajo pena de multa económica o incluso privación de libertad, el ejercicio del derecho de voto-, pienso que tampoco debe fustigarse a los que se abstienen; la abstención, a mi juicio y generalizando un poco, puede venir motivada por dos factores: el desinterés con la elección o consulta concreta, por no responder a una demanda social o estar alejada de las pretensiones de la ciudadanía llamada a votar (creo, porque yo ni siquiera había nacido cuando se celebró el referéndum andaluz, que éste fue el caso almeriense); y/o el hastío con la clase política, unido a la creencia de que, con la vigente Ley Electoral, el voto en blanco de nada sirve.
    Y, en relación al comentario de aldelgadog, es una obviedad que lo que han de importar son las personas y no las reivindicaciones territoriales, aunque algunos se empeñen en lo contrario; no es mi caso, pues como repito, sólo pretendía recordar un suceso histórico que estimo profundamente antidemocrático, y cuya legalidad es más que dudosa. Y no la pongo en tela de juicio sólo yo, sino personalidades mucho más cualificadas y legitimadas que un servidor; comparto un enlace a un extracto sobre el tema tratado del documental elaborado por la Televisión Pública catalana “Un café para todos” (especial atención merece el comentario de un eminente jurista y “padre” de la Constitución Española, don Gregorio Peces-Barba):
    http://m.youtube.com/watch?v=D3MzZs1mkK0

  9. Eduardo Amat
    Eduardo Amat Dice:

    He escrito mi comentario habiendo leído sólo las dos primeras respuestas; perdón a los demás por su omisión, y mis agradecimientos por haber tenido la osadía de leer mi artículo y, además, comentarlo.
    Aludiendo en concreto al comentario de Cvm Privilegio, sólo decir que nuestros males actuales indudablemente provienen de un cúmulo de circunstancias, pero algunas de ellas sí que derivan de la época de la transición; y en nuestro país, cito una causa concreta que creo de especial relevancia: la redacción final de los artículos 148 y 149 de la Constitución Española y la atribución de competencias entre Estado y Comunidades Autónomas que allí se diseñaba (me adhiero a la devolución de competencias propuesta por la comentarista Lucía de las Heras)… De tanto repartir cafés, hemos acabado arrasando con la plantación…

  10. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    Bienvenido al blog, Eduardo, con un post que como se puede ver por los comentarios, únicamente en apariencia está hablando de la arqueología de nuestra democracia. El Estado de Derecho es una entidad frágil, cumplir la ley puede resultar una carga demasiado pesada a veces, es más fácil hacer componendas. Y a veces esas componendas tiene causas no desdeñables, no se trata de tener un estricto rigorismo formal siempre y en todo caso. Y coincido por completo con la opinión de Jesús Fernández-Villaverde, la abstención no es una buena actitud, de hecho en política lo que significa es que regalas tu voto al político ganador para que lo manipule a su gusto y te haga decir lo que le parezca. Desde luego, no estoy dispuesto a ello. Y de hecho la abstención no solamente es perjudicial con el voto, lo es en otras facetas de nuestra vida, por ejemplo, y como he insistido mucho en varios artículos, a la hora de informarse y defenderse de los abusos bancarios. No basta con pedir que “me defiendan”, hay que tener una actitud proactiva y responsable. De la misma manera, no basta con decir “me abstengo” en las elecciones. Es legal pero en mi opinión es profundamente inútil.

  11. Juan Ciudadano
    Juan Ciudadano Dice:

    A estas alturas es evidente que el Estado Autonómico, como ya advirtió en su momento don Claudio Sánchez Albornoz, ha facilitado el desarrollo de oligarquías locales y el caciquismo hasta extremos inimaginables, ni siquiera don Joaquín Costa se lo hubiera imaginado.
    Andalucía es un ejemplo paradigmático de lo que ha dado de si el Estado Autonómico después de tres décadas de gobierno de progreso de los socialistas; aunque si hubiera gobernado el PP probablemente hubiera sido lo mismo.
    Querían autonomía, pues han tenido autonomía, y gracias a la autonomía son una de las regiones más pobres y con una Administración de las más corruptas de Europa.
    La cuestión es como se desmonta el tinglado autonómico.

    • Paloma
      Paloma Dice:

      Será muy difícil “desmontar el tinglado autonómico” pues durante estos treinta y tantos años se han generado muchísimos intereses creados y puestos vacíos de contenido pero cubiertos por gente del partido. El ejemplo lo hemos visto en lo que ha costado suprimir los sueldos (y sustituirlos por dietas) en el Parlamento de Castilla-la Mancha. Actualmente los Parlamentos autonómicos son inútiles y para autojustificarse aprueban continuas leyes de Derecho Hueco -en expresión feliz de JL Martín Moreno-, como ya se dijo aquí otras veces. Pero algo habrá que hacer, y la actual crisis podría tal vez propiciar un pacto político en esa dirección. Espero que, si UPyD accede a las instituciones en las próximas elecciones, plantee abiertamente este tema, ya que, que yo sepa, es el único que lleva esta cuestión como punto nuclear de su programa.

  12. izaskun
    izaskun Dice:

    De esos precedentes viene el miedo de los políticos a las consultas y los referéndum.
    Propugno más consultar a la gente con todas las consecuencias.
    Yo estoy dispuesta a votar siempre que me den la oportunidad.

  13. José Jarauta
    José Jarauta Dice:

    En mi opinión cualquier sociedad política acaba dominada por la “Tradición”. Una vez en marcha el sistema creado, puesto a rodar consigue una energía (no necesariamente positiva) casi imparable y con poco margen de maniobra: Cuestión de intereses creados con fuerte raigambre y que suelen acabar amplificados por la propia praxis política.

    Es entonces cuando “aparece” la “antipolítica”, que puede pasar de ser testimonial a ocupar un primer plano hasta que agote su propia virtualidad. Huelga decir que si los ciudadanos hubieran salido del molde ideal “ciudadano” ex-ante ninguno de estos problemas existiría. Pero es que ese molde es tan difícil de encontrar como la piedra filosofal, y siempre estará “en construcción”.

    La antipolítica no deja de ser la percepción práctica de que las agendas de los partidos políticos relevantes no sirven ya para defender las dispersas y variadas inquietudes de un número cada vez mayor de votantes que no encuentran árbol al que arrimarse.

    Aunque tienen claro quién no representa ni puede defender sus inquietudes, tampoco son capaces de amalgamar en un programa (que no puede existir) la multiplicidad de sus puntos de vista y evidentes diferencias. Esto suele exigir la existencia de “catalizadores” complejos que fragüen alternativas viables.

    Cualquiera que haya intentado organizar un grupo se puede imaginar lo difícil que es articular y dar sentido y proyección a una alternativa política mínimamente viable.

    La antipolítica sin embargo puede acabar cumpliendo una importante función. Lentamente puede ir minando las fuerzas de la “Tradición”, es entonces cuando aparecerán alternativas viables (no necesariamente maravillosas) que suelen requerir del descrédito y hundimiento de aquella para poder prosperar.

    Por supuesto seré el primero en alegrarme si los acontecimientos suceden con placidez. .

  14. Raul Olmedo
    Raul Olmedo Dice:

    En el artículo se omiten algunos elementos que cabría poner sobre la mesa:
    1. El censo electoral era defectuoso estando censados menores de edad y personas fallecidas, mientras no aparecían andaluces en edad de votar. Lo que pone de relieve la alta abstención, pues por muy interesante que fuera el referéndum no llegaba al nivel de levantar a los muertos. Como anécdota decir que el Presidente Escudero no aparecía en el censo y su hija de 6 años sí. Ver:http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1980/02/29/030.html
    2. La pregunta formulada fue de tal complejidad que ha dado para tesis doctorales:¿Da usted su acuerdo a la ratificación de la iniciativa prevista en el artículo ciento cincuenta y uno de la Constitución a efectos de la tramitación por el procedimiento establecido en dicho artículo?
    Dicha complejidad estaba claramente orientada a la confusión de un electorado poco experimentado con la interpretación jurídico/política.
    3. Las CCAA a las que se les otorgó graciosamente la autonomía de máximos o del 151, aprobaron efectivamente sus estatutos en la II República bajo unas condiciones menos restrictivas que el caso andaluz, hasta el punto que ninguna de las 3 habría superado el referéndum de tener que regirse bajo los mismos requisitos aprobados in extremis por PSOE y UCD para favorecer una España con 3 nacionalidades políticas y el resto como regiones descentralizadas administrativamente pero sin capacidad política alguna. Andalucía aquel 28F cambio la historia, a pesar de todo.

    • Jesus Fernandez-Villaverde
      Jesus Fernandez-Villaverde Dice:

      1. “El censo electoral era defectuoso estando censados menores de edad y personas fallecidas, mientras no aparecían andaluces en edad de votar.” El primer error incrementa la abstencion pero el segundo la reduce. Habria que demostrar que el primer error era mayor cuantitativamente que el primero y ademas que el efecto neto era significativo. La probabilidad de que cambiase la abstencion hasta hacerla pasar el nivel del 50%? Mas o menos la misma que me hagan Obispo de Varsovia mañana. Y en todo caso, desde el punto de visto juridico es irrelevante: el censo es el censo. Asi que 1 es un elemento que, mas que poner en la mesa, lo podemos dejar en la nevera.

      2. La pregunta puede ser ambigua (aunque creo que cualquiera que hubiese seguido la discusion politica y leyese los periodicos entendia perfectamente lo que se preguntaba), pero si uno no la entiende, entonces la soluciones votar en blanco, no quedarse en casa. En España siempre buscamos excusas para ser holgazanes. Asi que 2 es un elemento que, mas que poner en la mesa, lo podemos dejar en la nevera, pero todavia mas escondido que 1.

      3. El que hubiese otras CCAA con menos requisitos es irrelevante. Y aducirlo como elemento esta en la peor tradicion española de “y que hay de lo mio?” La entrada dcoumenta que nuestros politicos se saltaron la ley. El que pensase que Andalucia tenia que ser tratada de otra manera lo que tenia que hacer era seguir los procedimientos del Estado de Derecho, no violarlos. Con que cara le podremos decir ahora, como dice otro comentarista, a Mas que no se salte el Estado de Derecho cuando justificamos lo mismo en los casos en lo que nos gusta? Asi que 3 es un elemento que ni lo ponemos en la mesa ni en la nevera: lo enterramos bien enterrado.

    • Jesus Fernandez-Villaverde
      Jesus Fernandez-Villaverde Dice:

      Hay un error en un frase de mi comentario, deberia decir:

      “Habria que demostrar que el primer error era mayor cuantitativamente que el segundo y ademas que el efecto neto era significativo.”

    • Cvm Privilegio
      Cvm Privilegio Dice:

      “Andalucía aquel 28F cambio la historia, a pesar de todo.”

      Estimado señor Olmedo, esa no es la cuestión. La cuestión es, ¿la cambió para bien o para mal?

      “A pesar de todo…” Para empezar, a pesar de la Constitución recién aprobada. ¿Se ha preguntado usted por qué las condiciones del art. 151 eran tan restrictivas? En efecto: para que fueran imposibles de cumplir, como se demostró en Andalucía. ¿Y cómo los mismos redactores de la Constitución la violaron poco después? Me atrevo a decir que por oportunismo político. Azuzar el sentimiento andalucista favorecía los intereses del PSOE y debilitaba al gobierno de UCD.

      Una triste historia que algunos recordamos cada 28 de febrero. Por cierto, si yo no voté SÍ fue porque el voto por correo era prácticamente imposible. Yo también estaba muy enfadado con el gobierno y con Lauren Postigo. Pero, pasado el fuego de la juventud, he de reconocer que llevaban razón.

  15. Javier
    Javier Dice:

    Curioso fue también el caso de Jaén. Sin duda aquello tenía su origen en decidir que había un estado de Autonomías, no un estado con tres regiones/naciones históricas. Aprisa y corriendo hubo que configurar aquello y asignar provincias a las autonomías. La mejor anécdota de aquello fue la provincia de Murcia que barajó hasta cuatro opciones: uniprovincial, dentro de Valencia (el idioma fue un freno), biprovincial con Albacete y biprovinicial con Almería (quizás la más lógica desde un punto de vista geográfico y demográfico).

    Que una comunidad autonómica quisiese entrar en niveles máximos de autogobierno es comprensible. ¿Quien contestaría lo contrario? Somos humanos.

  16. Lorena Moreno
    Lorena Moreno Dice:

    De hay el dicho popular de que los Almerienses somos (yo también lo soy Eduardo) Andaluces inconstitucionalmente.
    Y que media Almería realmente se sienta murciana…

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