Mejor plagiar que citar

A algunos “intelectuales” el verbo “citar” parece provocarles la misma reacción que el verbo “dimitir” a los políticos españoles: ¡lo último, por favor! Y seguramente por las mismas razones. En este blog acabamos de comprobar que también ocurre con algún magistrado, como Alfonso Villagómez Cebrián. Claro que, si como pasa aquí, unes las tres cosas en una -magistrado, articulista y político (en el gabinete de López Aguilar y Bermejo)- entonces todo se entiende mucho mejor.

El tema viene a cuento de un artículo de opinión firmado por este señor ayer domingo en el diario El País (aquí), acompañando a una extensa crónica de dos páginas sobre el tema de los aforamientos. Como pueden comprobar fácilmente, ese artículo plagia párrafos y frases completas del post que publiqué en este mismo blog hace casi un año (aquí).

La verdad es que la historia de la actual repercusión en muchos medios de comunicación de este asunto de los aforamientos merece ser contada, porque nos puede ilustrar sobre bastantes cosas, entre ellas sobre la repercusión del trabajo aparentemente inútil de mucha gente, para bien y para mal.

Un buen día de principios de abril de 2013 me encontré por ahí con dos amigos de UPyD, Andrés Herzog y Francisco Jerez, y me preguntaron si tenía tiempo para investigar algo sobre este tema del aforamiento en España.  A simple vista y por encima les parecía un poco chocante, y me sugirieron escribir algo sobre ello en el blog, especialmente sobre cómo se resolvía este asunto en otros países, siempre, eso sí, que considerase al final que la cosa valía la pena.

Como pueden fácilmente imaginar yo no tenía ni pajorera idea de qué me estaban hablando, y menos todavía tiempo para ponerme a estudiar un asunto tan alejado de mi disciplina. Así que por supuesto les dije que sí.

Llegué a la oficina y lo primero que hice fue mandar un email a Urbano Blanco Cea, letrado bibliotecario de la Biblioteca del Colegio Notarial de Madrid, una persona excepcional por muchos motivos, cuyo trabajo ha contribuido a convertir esa biblioteca en una de las mejores de Europa en Derecho privado (aquí). Lo envié con poca esperanza, la verdad, porque ¿qué podía tener una biblioteca de Derecho privado sobre aforamientos?

Por supuesto, tenía lo que tenía que tener, la Biblia sobre la cuestión: el Tratado Jurisprudencial de Aforamientos Procesales, de Juan Luis Gómez Colomer e Iñaki Esparza Leibar, escrito en 2009 y que cuenta con la friolera de 1077 páginas.

Cogí la moto y me fui para allá. Cargué el libro (un verdadero adoquín) y me lo leí. La verdad es que está bien escrito y estructurado, por lo que uno puede ir rápidamente a lo fundamental leyendo bastante en diagonal.

Una vez redactado el post (en el que se cita expresamente esa obra, por supuesto), se lo envié a Herzog y a Jerez, y lo publiqué en el blog. Sobre esa base ellos comenzaron a elaborar la estrategia del partido en relación al tema y a meter mucho ruido denunciado el escandaloso asunto. Pueden ver aquí la intervención al respecto de Rosa Díez en el Congreso. Es de junio de 2013. Poco a poco todos los medios de comunicación empezaron a replicarlo (aquí El Confidencial) hasta llegar a estos artículos del domingo en el principal periódico de la nación.

Todo esto es interesante porque demuestra que el trabajo serio de mucha gente (y no me incluyo yo, que hice lo más sencillo) al final produce ciertos frutos. Gómez Colomer e Iñaki Esparza dedicaron mucho tiempo a analizar científicamente un tema, a primera vista marginal, y escribieron un enorme tocho cuyo destino parecía ser una condena a perpetuidad en alguna biblioteca de universidad destinada a especialistas. Un bibliotecario especialmente competente de un Colegio Notarial ve interés en la obra y la adquiere. Unos abogados luchadores de un pequeño partido casi marginal quieren investigar y denunciar el asunto. Unos políticos de ese mismo partido arriesgan la inquina generalizada del establishment denunciando el privilegio. Y, por último, un humilde blog prende la mecha.

Que la crónica del periódico no nos cite, casi lógico, aunque al menos una referencia a UPyD hubiera sido de justicia. Pero que el artículo del Sr. Villagómez no solo no nos cite, sino que ya directamente nos plagie, parece el colmo. Habría que inventar un nuevo término –quizás espablishment– para incluir a todos esos espabilados del establishment que quieren aprovecharse hasta de la mismísima necesidad de regeneración del país para seguir viajando gratis.

Pero es que, además, resulta que esto no ocurre primera vez, por supuesto, sino que este señor ya es famoso por la liberalidad con la que plagia los post de la blogosfera. Hace apenas dos meses y medio le plagió íntegro un post a Sevach de su magnífico blog (Contencioso) y lo publicó con su nombre en el Diario La Ley. Toma esa, un señor magistrado. Siete paginitas fusiladas línea a línea. Sevach se quejó al diario La Ley en una carta que, afortunadamente, ha conservado esta página (en la red nada muere para siempre) porque él, haciendo gala de una elegancia que el interfecto a las claras no merecía, una vez que éste se disculpó borró el post de queja de su blog (aquí).

Ya advertimos que nosotros no vamos a borrar nada, porque precisamente el problema que se esconde detrás de estas conductas, como tantas veces hemos denunciado, es la absoluta impunidad. En las universidades anglosajonas te expulsan del claustro y del alumnado, en  Alemania dimiten los ministros, pero aquí los magistrados siguen copiando. ¿Por qué? Porque aquí, amigos, nunca pasa nada.

46 comentarios
  1. Páradox
    Páradox Dice:

    Veremos a El País responder a esta tomadora de pelo? A cualquiera le pueden colar un gol. Pero lo que procede es desmarcarse y disculparse públicamente.

  2. JR Chaves
    JR Chaves Dice:

    En nombre de los que creemos en la limpieza de las reglas del juego, condeno y lamento esta agresión que ha sufrido la web hayderecho y el padre intelectual de la criatura secuestrada. Vuestro trabajo serio no merece ese atropello y además por parte de quien tendría que dar ejemplo.
    Hay quien no aprende de sus errores y lo siento por el colectivo judicial cuyas filas engrosa. No culpemos al rebaño de la oveja negra.
    Un cordial saludo, y ánimo, Rodrigo

  3. Jorge Alexandre
    Jorge Alexandre Dice:

    Luego éstos son los adalides del copyright y los derechos de autor.

    No entienden que citar es un mérito tanto para el que cita, que demuestra cultura, interés y haber dedicado tiempo a buscar información; como para el citado, que ve reconocido su esfuerzo y trabajo.

  4. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Este envío da pie al menos a dos reflexiones.

    Primera: he aquí una nueva muestra de la avilantez de nuestras presuntas élites. Pero esto es bien conocido, y no quiero insistir en ello.

    Segunda, y a mi juicio más interesante: ¿qué ocurre en la web con los derechos morales de autor? ¿Es posible que sigan existiendo, o volveremos más bien a un mundo donde lo que se manifiesta es más bien una “inteligencia colectiva”? El envío original de don Rodrigo seguramente ha sido mutilado en multitud de blogs, sus frases tuiteadas muchas veces, sus párrafos colgados en muchos muros… y todo ello sin citar la fuente original. Es un nuevo fenómeno, digno de estudio más que de crítica. Pero, ¿qué pasa cuando un listillo hace uso de este conocimiento de la web y lo publica con su firma en un medio convencional? Pues que hay un sujeto que está aplicando las reglas del ciberespacio a otro mundo, al mundo de la prensa escrita. Y si ese sujeto es magistrado, no creo que lo haga por ignorancia o ingenuidad. Con lo cual volvemos a la primera y melancólica reflexión…

  5. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    “Todo plagio es un homenaje”. Creo que el juez Villagómez le ha homenajeado. Claro que unas comillas y una nota a pie de página del artículo copiopegado, habrían constituido un homenaje más completo. Y también más honesto.

    • de lege ferenda
      de lege ferenda Dice:

      Verá, la cita correcta es “el plagio es un Delito contra la Propiedad Intelectual”.

      Auque para gustos … parecería que robar en casa de algunos es un reconocimiento de la exquisitez del gusto y la excelencia de la elección del desposeído de sus bienes. Aunque otros lo llamamos robo.

  6. Jurista
    Jurista Dice:

    Tenemos la suerte de vivir en la era de la sociedad de la información,porlo que esta clase de comportamientos no quedan del todo impunes, en la medida en que son sometidos al escrutinio de la sociedad. Y a bas De todas formas, yo demandaría al país para que indemnice al verdadero autor y es muy probable que al caradura ese no vuelvan a encargarle un artículo en su vida.

  7. misnotas
    misnotas Dice:

    ¿Por qué? Porque aquí, amigos, nunca pasa nada
    …..y viva la vida….
    …y reservese el honor como una herramienta para la pose….y poco más.

  8. izaskun
    izaskun Dice:

    Esta clase de plagio aún duele más cuando el autor original no ha obtenido lucro alguno de su obra y comparte ideas gratis et amore, y el plagiador acaso cobra. Qué coraje (rabia)!

  9. María Martínez
    María Martínez Dice:

    He leído en Twitter que El País va a encargarle a Villagómez un artículo sobre “los problemas del plagio en el Derecho español”. ¡A ver de dónde copia esta vez!

  10. Jesus Fernandez-Villaverde
    Jesus Fernandez-Villaverde Dice:

    Me quedo de piedra. Y ademas por ver que este señor es 1) un magistrado y 2) reincidente.

  11. Antonio Cabrales
    Antonio Cabrales Dice:

    ¿Y este señor tiene que defender la ley? Por esto es difícil que las reformas razonables pero dolorosas se apliquen en España. La gente con razón no se fía de los que tienen que aplicarlas. Los últimos resultados del barómetro Edelman son descorazonadores. Tenemos la peor confianza en el gobierno de todos los países menos uno (no, no es Italia, les hemos ganado, vean la transparencia 23)
    http://www.edelman.com/insights/intellectual-property/2014-edelman-trust-barometer/about-trust/global-results/

  12. Dan Evans
    Dan Evans Dice:

    Es increíble que ocurran estás cosas y que permitamos nada más y nada menos que a un magistrado que reincida.
    Probablemente deberiais demandar, sino lo volverá a hacer con vosotros o con cualquier otro.

    Ánimo a todos

  13. J Alfaro
    J Alfaro Dice:

    Es vergonzoso. Y dice mucho (o más bien muy poco) también de los propios filtros internos de la redacción de un diario que se supone tan serio como El País. Esperemos una rectificación y disculpas públicas del plagiario y de su vocero.

    Y ya que nombras la tradición anglosajona de tolerancia cero respecto del plagio, te adjunto un fragmento de la guía de una asignatura cualquiera en una universidad del Reino Unido:

    “”If a student is found to be guilty of plagiarism the academic penalties can be severe, and the effect on a student’s future career can be CATASTROPHIC. The practice causes MISERY all round. Please don’t do it.”

    Igual al señor magistrado le hizo falta un añito en la Anglosfera. Ahora quizá ya sea tarde.

    Saludos y gracias por vuestra labor: ¡Hayderecho ha sido mi descubrimiento de este año!

  14. KC
    KC Dice:

    Rodrigo, creo que no acabas de entender un tema concreto. En España no hay concepción de la propiedad intelectual. Es decir, con a llegada del Interné, en España, creemos poder adquirir, usar e incluso lucrarnos con la propiedad intelectual de otros sin que nos tiemble mucho la mano. Parece ser que creemos que lo nuestro es nuestro, pero lo de otros es de todos… O algo así.
    Pero es que si vas excavando sociológicamente, ves que eso es así en otros ámbitos y entonces te das cuenta de que todo está interrelacionado de tal forma que da hasta miedo. Porque el tema de la propiedad, con la que determinados idiotas se llenan la boca en cuanto a la seguridad jurídica, es un tema curioso: por un lado no queremos que lo nuestro sea de otros, pero sí que lo de otros sea nuestro. Luego, como digo, nos da igual cómo conseguirlo, parece ser que entendemos que la propiedad es algo así como la posesión (como lo tengo, es mío). Da igual que hayamos conseguido un patrimonio basado en la delincuencia y todo tipo de actividad delictiva; como lo tengo, es mío. Y además me lleno la boca diciendo que lo que se necesita es más seguridad jurídica (frase favorita del leguleyo). Y ahí, el imbécil, el gurú, el bocachancla y demás especie palabrera que casualmente pasean -como lectores me refiero- por éste y otros blogs -de otros ámbitos-, piensen con un tipo de lógica que se contradice continuamente dependiendo de cómo vire la brisa que más le refresque. Es por eso que, como bien dicen por ahí, en otros países los políticos renuncian y dimiten por plagios y en España cualquier imbécil crea poder usar alegremente el trabajo ajeno. Da igual que se trate de un economista que de un jurista del que se espere cierto criterio. Somo así de alegres. Y no pasa nada, porque, alegremente, todo vale.

    • RC
      RC Dice:

      Yo creo que, más que desprecio a la propiedad o, específicamente, a la propiedad intelectual, es desprecio al trabajo. Cabe preguntarse si no es algo que viene de muy lejos, de tiempos del Lazarillo de Tormes y la hidalguía, para la que trabajar era el mayor de los deshonores. En España no se valora el trabajo, punto. Se valora, e incluso admira, al que da el “pelotazo”, pero no al que se lo curra día a día, con esfuerzo y dedicación. De ahí tantos males: los SDM (salarios de mierda), el “dáselo a un becario, que ya se encargará”, el “no, pagar no pagamos, pero te damos experiencia”, el “ya te lo pagaré mañana” y, efectivamente, la tendencia abochornante al pirateo, plagio y demás formas de disfrutar gratis del trabajo del prójimo.

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      El problema KC es que la mal llamada “propiedad intelectual” no es un derecho de propiedad. Es esencial a la propiedad que un mismo bien no pueda pertenecer por completo a dos personas de forma simultánea, cosa que es evidente no puede ocurrir con las ideas ni con las obras artísticas inmateriales, ni con los inventos. Se le llama “propiedad” intelectual (o industrial, porque se trata de reforzar la idea de plenitud de determinados derechos del autor sobre su obra.
      Pero en la práctica, en Internet y antes con los cassettes, lo que se pone en cuestión no es el derecho del autor, sino el del distribuidor en cuanto titular de determinados derechos de explotación. Derechos que obviamente deben ser respetados pero que pierden legitimidad cuando nos encontramos con definiciones legales de los mismos claramente arbitrarias y abusivas, sobre las que se pretende extraer rentas monopolísticas claramente abusivas.
      Es curioso que los defensores a toda costa del copyright, cuya duración temporal se ha ido alargando considerablemente (por ejemplo en obras literarias hasta 80 años desde el fallecimiento del autor) suelen abominar de las patentes de medicamentos y por ejemplo defienden que se puedan piratear medicamentos contra el SIDA cuyo coste de fabricación es bajísimo frente a un altísimo coste de I+D que debe ser amortizado.
      La revolcuión tecnológica ha incidido en la forma de acceso a los contenidos musicales y videográficos. La empresa tiene que adaptarse pero antes de hacerlo decidió presionar al regulador a costa de criminalizar a sus potenciales consumidores. La consecuencia es que consiguieron que se propagara la “cultura” del gratis total y ahora están intentando enganchar a los consumidores con tarifas planas, contenidos en streaming, etc. Si ofrecen productos cuya utilidad subjetiva para el consumidor supere a su coste, habrán ganado la batalla. Si no, a cerrar, por obsolescencia.
      Mientras tanto prefieren presionar al gobierno para que imponga un canon a las ADSL.

    • KC
      KC Dice:

      Ennecerus, a mí la retórica teórico-jurídica hace ya bastante tiempo que me parece bastante ridícula en según qué aspectos (obviamente no en todos). Ya Groucho Marx se mofaba, y con razón de la parte contratante de la primera parte, será considerada como la parte contratante de la primera parte. Usted dice que es requisito esencial a la propiedad que no pueda pertenecer por completo a dos personas de forma simultánea. Me parece bien, pero es que yo no le estoy hablando de un coche, ni de un inmueble, le estoy hablando de una obra que por muy “idea” que sea también se suele hacer, al igual que el que se hace una casa en el campo, con sus propias manos. Por tanto, ese señor, o señora, debería tener una disponibilidad y una capacidad de decisión en sus derechos. Que a usted esto le parezca peor o mejor denominarlo “propiedad” me trae bastante sin cuidado, pero que esos derechos se asemejan a lo que nosotros entendemos como “propiedad” es bastante claro y, por tanto, se debería de defender con la misma firmeza que uno espera de sus bienes cuando los ha conseguido de forma legal y lícita. Creo que tampoco es tan y tan complicado de entender.
      Derechos que obviamente deben ser respetados pero que pierden legitimidad cuando nos encontramos con definiciones legales de los mismos claramente arbitrarias y abusivas, sobre las que se pretende extraer rentas monopolísticas claramente abusivas.

      Este tipo de dogmas que se han sacado ustedes de la manga es totalmente ridículo y parece más un capricho de adolescente que una reflexión que pueda tener el menor interés crítico. Se lo digo con toda sinceridad. Ni son “monopolísticas”, ni son “abusivas”. Que en España el mercado haya sido manipulado una y otra vez por según qué actores no significa que a usted le tengan que obligar a consumir un producto/servicio ni que el señor que se lo ofrece lo tenga que abaratar porque a usted le parezca “monopolístico” y “abusivo”, lo cual estaría más dentro de una especie de paranoia adolescente que de otra cosa. Si a usted el kilo de tomates le parece “abusivo” se va a otros canales o se los cosecha usted en su propia casa. No acaba haciéndose con ellos sin que le generen un coste. No veo por qué iba a ser diferente con otro formato. Porque, en realidad, el formato aquí no es lo importante, sino el esfuerzo que se pueda hacer en la inversión y el tiempo que se dedica a ello, que es lo que le da trascendencia jurídico-económica al tema -sobre lo cual ustedes no hacen la menor mención-. No lo que usted pueda pensar que debería ser porque…
      En este tema, sinceramente, España está haciendo el ridículo una y otra vez, y así va a ir reflejando su capacidad intelectual con el tiempo…

    • RC
      RC Dice:

      KC, estoy completamente de acuerdo. He oído ya bastantes veces (generalmente de boca de los que consideran que tener que pagar a los creadores por disfrutar de una canción, una película o un libro es un expolio) ese argumento tan manido de que la propiedad intelectual no es propiedad, porque sería, como dice Ennecerus, “esencial a la propiedad que un mismo bien no pueda pertenecer por completo a dos personas de forma simultánea”. De entrada, ese argumento parece obviar la existencia de figuras legales como la copropiedad o el usufructo. Pero, incluso teniendo en cuenta el “por completo” que Ennecerus introduce precavidamente en su frase, los derechos morales de la propiedad intelectual (el derecho a ser citado, por ejemplo) tampoco pueden pertenecer “por completo” más que al autor (o autores).

      En cualquier caso, considero que no hay propiedad más legítima que la de las propias ideas y creaciones. Como ya he escrito en esta discusión, detrás del nulo respeto a la propiedad intelectual que impera en España se esconde la falta del respeto al trabajo y a los frutos de ese trabajo, frente a la picaresca y la cultura del “pelotazo”.

    • KC
      KC Dice:

      RC, (casi coincidimos en el nick), te puedo asegurar que he analizado la argumentación de todos estos personajes y muchos de ellos se escudan en “porque los lobbies, blablabla”, pero curiosamente su intención no es competir sanamente con ellos de forma que éstos tengan que modificar sus ofertas comerciales, sino que se van al “porque no se le puede poner vallas al campo” para hacer con esa propiedad ajena lo que le venga en gana (aquí están los que se están lucrando con la misma, y los que no aportan a su producción como consumidores). A mí las piruetas argumentativas de este estilo me parece más caprichosa que otra cosa, porque ahí están todas las nuevas herramientas para producir y competir con esos “malditos y antiguos lobbies” (que por cierto muchos sí lo son). Pero vamos, en España creo que hace tiempo se ha perdido cualquier esperanza de crítica meridiamente objetiva y hemos pasado a los gurús de medio pelo, los tarotistas y futurólogos de teclado y demás fauna que se apoya más en un tipo de simbiosis más parecida a la animal que a la reflexiva. España es una pocilga de crítica objetiva, tanto económica como jurídica (y siento decir esto en un blog jurídico, de hecho me encantaría decir otra cosa, pero cuando no se puede, no se puede). Es el nivel que tenemos actualmente.

  15. J Delgado
    J Delgado Dice:

    Lo que resulta increible es que un periódico como EL PAÍS no tenga mecanismos de control para detectar el plagio. Con lo fácil que es hoy en día. Parece ser que el señor Magistrado acusado de plagio es reincidente y varias de las columnas que ha publicado en su periódico son plagiadas. Este señor es más que reincidente. Es más, el mismo periódico ha publicado en otra ocasión el original y la copia (cambien Tribunal Constitucional por CGPJ):
    Original:
    http://elpais.com/elpais/2012/07/09/opinion/1341830704_383509.html

    Copia: http://elpais.com/elpais/2014/02/11/opinion/1392120174_717448.html

    • RC
      RC Dice:

      Impresionante. Hace falta un nivel especial de desfachatez, por no decir ya sociopatía, para publicar en el mismo medio del que se está plagiando. Por cierto, me llama la atención el segundo apellido de este señor. Es casualidad?

    • Arcimboldo
      Arcimboldo Dice:

      Filtros aparte, lo que es vergonzoso es que:

      – EL PAÍS permita publicar a colaboradores de esta calaña: hoy todo se sabe con un poquito de voluntad y esfuerzo, y como argumentaron nuestros compañeros en el link que adjunto – http://hayderecho.com/2014/02/13/los-misterios-del-curriculum-del-candidato/ – los periódicos hacen más de voceros que de auténticos informadores y/o investigadores.
      – EL PAÍS no haya emitido ya una nota de disculpas a sus lectures y, por supuesto, al autor del post original.

  16. Josef K
    Josef K Dice:

    El señor magistrado cuando lea este post ¿se le pondrá la cara colorada o blanca como el duro mármol de Macael? Y pensar que tiene de profesión embargar vidas, honores y hacienda de los demás. A lo mejor hasta imparte curso de ética del juez. En fin…

  17. María Martínez
    María Martínez Dice:

    “Por plagio hay que entender, en su acepción más simplista, todo aquello que supone copiar obras ajenas en lo sustancial. Se presenta más bien como una actividad material mecanizada y muy poco intelectual y menos creativa, carente de toda originalidad y de concurrencia de genio o talento humano, aunque aporte cierta manifestación de ingenio”.

    Es una definición sencilla y expresiva, extraída de la Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de enero de 1995 (Recurso de casación 3176/1991), con ponencia del Excmo. Sr. Alfonso Villagómez … Rodil, insigne magistrado y escritor, cualidades personalísimas que no siempre reaparecen en generaciones ulteriores.

  18. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    El diario El País es uno de los pocos que cuentan con Defensor del Lector, y creo que el autor del post haría bien dirigiéndose a él. También sería lógico que en el mismo periódico el autor del plagio entonase un “mea culpa”, a poder ser sincero y con propósito de la enmienda.

  19. frydman
    frydman Dice:

    La noticia buena es que las ideas que apuntan a la regeneración de las instituciones van aflorando al conocimiento público, de alguna manera, de mala manera. La mala es que tener la santa razón difícilmente provocará algún cambio si este cambio tiene un coste, implica algún tipo de pérdida (económica, de poder) para quien debe cambiar.
    Esto puede valer para el plagiador, la empresa que lo alberga y en general para las instituciones que se pretende mejorar: nadie cambia nada a menos que se vea empujado a ello.
    Son muchos los ciudadanos que creen que mejorar las instituciones es urgente y que agradecerían la oportunidad de impulsar ese cambio. Entre ellos los 27212 que, a día de hoy, firman la petición para un cambio en la ley de partidos. ¿Porqué no pedirles ayuda? Enviar un mail al al plagiador y/o a su medio (multiplicado por algunos miles) pidiendo que reconozcan la fuente que su artículo plagia, puede ser bastante convincente. ¿Sería esto pedir apoyo para una “causa personal” o sería ofrecer una oportunidad de conseguir algún resultado, de cambiar algo?.

  20. Francisco de la Torre
    Francisco de la Torre Dice:

    Siguiendo a Lucía, el defensor del lector de El Páis abordó ya el tema del plagio hace un par de años. CITO literalmente del artículo de Tomás Delclós, “Copiar y pegar” (El País 6 de mayo de 2012) http://elpais.com/elpais/2012/05/04/opinion/1336150506_229298.html:

    “Ha sido precisamente el interés que despertó en un lector, Elías Cueto, el artículo Las preguntas que importan, publicado en El País Semanal el pasado domingo, lo que le llevó a un penoso descubrimiento. El texto alberga párrafos copiados, literalmente o casi, de un opúsculo de 14 páginas que puede consultarse en Internet.

    Lo explica así: “Leo con interés el artículo. Fascinado por la cita de Marilee Goldberg de la página 32, decido buscar en Internet algún dato adicional sobre ella y me encuentro la siguiente referencia: http://www.theworldcafe.com/pdfs/aopq.pdf. ¿Son ustedes conscientes del tremendo parecido entre ese documento y el artículo publicado por Miriam Subirana? Creo que, como lectores de EL PAÍS, nos merecemos algo mejor…”.

    Creo, además de Rodrigo y su partido, UPYD, los principales perjudicados son los lectores de El País, que como señalaba un lector se merecen algo mejor. Por otra parte, cuando te piden un artículo como experto, rara vez te lo revisa el periodista, entre otras razones porque te lo ha pedido precisamente como experto, con lo que localizar estos plagios no es habitual hasta que están publicados. Lo que resulta llamativo es que se le sigan pidiendo artículos a plagiarios habituales, o eso parece. Quizás no sea la cuestión más importante, pero no que eso no cambie no ayuda nada ni a la credibilidad de los medios, ni a que sigan vendiendo: pagar por un artículo plagiado de blogs de internet no es lo que se merece ningún lector.
    Yo también le recomiendo a Rodrigo que se dirija al defensor del lector, no sólo como autor plagiado sino como lector defraudado.

    • J Delgado
      J Delgado Dice:

      Existe software que en pocos segundos permite determinar si un texto es original o no. Debería ser un ejercicio rutinario de los medios someter los artículos de expertos a dichos filtros antes de publicarlos. El prestigio del medio está en juego. Por ejemplo, http://www.plagscan.com/

  21. Abogado en Madrid
    Abogado en Madrid Dice:

    Y además uno de los grandes problemas es que muchas veces el que plagia aparece en mejor posición en los resultados de búsqueda.

    Nosotros ofrecemos contenidos propios y cansados estamos de ver como otros los copian. Hemos optado por manchar los textos con algún hipervículo y así al menos conseguimos enlaces hacia nuestra web, lo que de forma indirecta nos reporta algún beneficio en cuanto a posicionamiento.

    Saludos.

  22. Ramón García
    Ramón García Dice:

    Todo mi agradecimiento a Rodrigo Tena por el trabajo realizado sobre aforamientos. Como ha expuesto aquí, le ha llevado una cierta cantidad de tiempo recopilar toda la información y tiene derecho a serle reconocido.

    Espero que nos volvamos a ver.

  23. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Comparto lo dicho sobre el plagio y me he pasado un buen rato leyendo los comentarios. La verdad es que no consigo entender qué tipo de ofuscación debe haber anulado el buen sentido del autor del desaguisado. Una pena.

    De agradecer el enlace del profesor Cabrales (¿qué tal, Antonio?, espero que todo bien por las nuevas tierras).
    También me ha parecido muy interesante el comentario de Ennecerus sobre el abuso de las legislaciones sobre derechos de propiedad intelectual y, añado, patentes.

    Es este un campo que va siendo hora de prestarle atención con seriedad porque lo que hoy existe es una cartelización global –asintótica con el monopolio– que produce graves efectos desincentivadores de la innovación y el cambio.

    No sólo son las obras menores con sus 70 y 80 años sino que cosas como los derechos de Disney exceden ya el siglo. Un poquito de Lobbying y se consigue otro “estabilizador automático de un cashflow hereditario”. Tax free, by the way.

    Estas cosas deben ser denunciadas por lo menos con la misma intensidad que el plagio.

    Las patentes son otro mundo donde lo que se busca es la tierra quemada o en términos estratégicos, la “denegación del territorio”.

    Mal, muy mal, vamos con tanto vallado reglamentario sobre el cual se habla y se analiza menos de lo que se debiera. Un mundo de tinieblas, de sociedades interpuestas, acuerdos oscuros y grandes connivencias.

    Para colmo mucho de ello se resuelve en la Esfera de los Grandes Acuerdos Internacionales, un campo con nula transparencia y escrutinio desde la Ciudadanía. Luego se nos imponen a zapatazos, sin la menor consideración al olvidado concepto Weberiano de “Herrschaft”. Legitimidad otorgada.

    Por otra parte hay una corriente de académicos jóvenes que estudian los efectos de la red en cosas como el “branding”, el valor de las marcas, etc para intentar entender si además del evidente cambio cuantitativo se producen cambios cualitativos fundamentales. Podría ser.

    Dejo algunos de ellos cuya evolución creo que merece la pena seguir.

    1. “The Wealth of Networks”, Yochai Benkler. Yale U.P.
    2. “Reassembling the Social”, Bruno Latour, Oxford U.P.
    3. “Network power”, David Singh Grewal, Yale U.P.

    Saludos

  24. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    ” …gurús de medio pelo, los tarotistas y futurólogos de teclado y demás fauna que se apoya más en un tipo de simbiosis más parecida a la animal que a la reflexiva… ”

    ¡Caramba!

    Aún a riesgo de ser encuadrado en una de esas categorías, rogaría a quienes confunden “derechos morales de autor” y “derechos de explotación” que me respondieran la siguiente pregunta: ¿qué tiene que ver (a) la conducta del plagiario que no obtiene beneficio económico, pero presenta como propios los textos ajenos;con (b) la conducta del llamado “pirata”, que reconoce la autoría de Ramoncín, pero se niega a pagar por escuchar en streaming una de sus canciones?

    ¿Hegel, Locke o Bentham? Si el el lector tiene un poco de tiempo y un espíritu relativamente sosegado, puede leer

    http://www.law.harvard.edu/faculty/tfisher/iptheory.html

    O, si prefiere pagar a la Cambridge University Press, puede comprar el libro:
    Stephen R. Munzer (ed.): New Essays in the Legal and Political Theory of Property, 2001.

  25. KC
    KC Dice:

    Cvm, te respondo por alusión (que no ilusión): la respuesta, el elemento común que propones en esa clasificación es muy clara: se llama DESPRECIO. Si te vas a la etimología lo ves rápido: des-precio, relacionado con depretiare, es decir, depreciar, lo cuál tiene un significado muy claro económicamente hablando. Te lo diré más sencillamente: falta de respeto o reconocimiento. En (a) el plagiario -también plagiador- comente una falta de respeto ante su autor original, porque es obvio que algo esencial en el concepto “autor” y “trabajo intelectual” es el reconocimiento de su autoría (como creador e inversor de un tiempo personal del que dispone y decide disponer para su creación). Todos sabemos que plagiar es económicamente mucho más rentable que estar tres horas sentado leyendo, comparando, analizando fuentes y finalmente redactando algo de cuyo inversión en tiempo devendrá su calidad. En (b) creo que directamente ni siquiera voy a escribir nada, porque sería sinceramente ridículo tener que explicarlo. Tan sólo decirte que es muy diferente en la conducta “que se niega a pagar por escuchar” que el que “se niega a pagar por escuchar pero acaba escuchando”, que es la parte que algunos parece que no queréis comprender y que da para un tratado de hipocresía, cinismo y demagogia que dejaría a Los Pilares de la Tierra en obra ligera.
    Es sencillamente lamentable, profundamente lamentable, además de despreciable -por no decir una cosa bastante peor- que alguien incorpore aunque sea un sólo párrafo en un texto que firma sin hacer una citación por mínima que fuera, más cuando se lo atribuye a sí mismo implícitamente.
    Tú, que parece que seas muy alegre, esto quizás no lo entiendas, pero es muy importante por el bien de la cultura, y del contenido intelectual, que haya cierto reconocimiento a sus autores. Y no, con reconocimiento no me refiero a darle premios amañados como bien comprenderás. Yo me refiero más a otro tipo de valores. En cuanto a la confusión jurídica que alegas, ya he afirmado oportunas veces que hace ya bastante tiempo que las piruetas leguleyas me las paso por donde la espalda pierde…. Bueno, ya sabes. Pero oye, que vosotros seguid preguntándoos la importancia de estos temas, y seguid haciendo piruetas pseudológicas en este ámbito, que en cinco o diez años obtendréis respuesta. De eso no te quepa la menor duda.

  26. alfonso villagomez
    alfonso villagomez Dice:

    He cometido un error. No trato de disculparme con la culpa ajena, pero por El País no se me confirmó ni avisó de que el texto iba a ser publicado. Y que no se interprete, especialmente por el periódico, que de esta manera pretendo reivindicar una inocencia propia. Después de la crucifixión en esta página de mi persona sólo me queda expresar mi dolor de contrición
    Un saludo
    Alfonso Villagómez

    .

  27. KC
    KC Dice:

    Por lo que a mí respecta, Alfonso, el asunto fundamental de la cuestión no es la persona, ni el quién, sino el porqué y el cómo. Y no creo que sea casualidad -al menos no en este tema-, que cada dos por tres estemos leyendo algo acerca de vulneraciones de los derechos de autoría ajenos. En otros países, como ya es sabido, es causa directa de dimisiones y renuncias. En España, como siempre, no es más que una mera anécdota para contar a los colegas. Imagino que porque no le damos el valor que otros le dan, que es un problema muy interesante de España: la confusión entre valor y precio, que debería ya estar bastante clara. Pero es que los españoles, como ya conoce el resto de Europa e incluso hasta The Simpson, somos muy alegres y nos va mucho lo de la rentabilidad rápida. Nos encanta saber el precio de las cosas, pero… ¿a quién le importa el valor? Pero como no vamos a tener una tasa de piratería de las mayores del planeta… Si somos así de alegres.

  28. MABEL MIRTA CABRERA
    MABEL MIRTA CABRERA Dice:

    Hola Antonio, querido amigo. Al leer lo que sucedió comprendo como estarás.
    Aunque sea a modo de anécdota te envío un relato breve que vino a mi memoria ante la situación acaecida en tu Blog.
    En un lugar de la República Argentina de cuyo nombre quiero acordarme, la ciudad de Rosario, mi ciudad, vivía no hace mucho tiempo un concejal y profesor universitario, (lo tomé de Cervantes) protagonista del caso. Tal lo relata un artículo del principal diario de la ciudad: “… se descubrió que los artículos que publicaba el entonces concejal en la sección opinión de La Capital eran copias textuales de notas aparecidas en diarios como “La Vanguardia” de Barcelona y “El País” de Madrid. Luego del escándalo (que incluyó hasta la confesión de parte), debió renunciar a su banca. Pero antes dijo que había sido engañado por “un hombre de confianza y extrema amistad” en el que había depositado la conducción de las notas”.
    Otro edil, tiempo después, presentó un proyecto sobre tenencia de animales peligrosos que es igual a una normativa vigente en España desde el 99. También el mismo periódico reseña: “…eso sí, donde decía “España” él escribió “Argentina” y donde se leía “comunidades autónomas” figura “Municipalidad” “Parece que le faltó saber que en Rosario está prohibida la tenencia de animales salvajes, cosa que en Europa está permitida”, aseguró un entendido en el tema. También sorprendió que en el proyecto local el concejal radical haya dejado palabras típicamente españolas como “centros de recogida”.
    Antonio, adelante, te admiro sos un estudioso de verdad. Saludos a todos los seguidores desde este lado del Atlántico. Mabel Mirta Cabrera

  29. Aristides Teorán
    Aristides Teorán Dice:

    Un ejemplo mas de como las Elites Extractivas (Acemoglu & Robinson) pueden capturar rentas o reditos aunque sean intelectuales, sin que exista un mecanismo efectivo de depuracion de responsabilidades.

    Quien dijo aquello de “Que inventen ellos” se olvido de añadir … “pero ponganlo a mi nombre por favor “

  30. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    El mensaje no es independiente de su autor. Una idea surge y se expresa por un autor concreto, con una vida concreta, unas experiencias concretas y en un tiempo concreto. La misma expresión posee distinta significación si varían las circunstancias de su autor.
    Por ello, al apropiarse de ideas ajenas, se pervierte el significado de tales ideas. Sus circunstancias se falsean; se transita desde la falacia hasta el cinismo. Se pretende sustituir una fracción del individuo creador; pero el individuo es un holograma en el que cada fracción conserva la imagen del todo. No “sustituye” al autor; suplanta su idea por otra, en la que la integra; la somete a un sistema, precisamente, al que ha tenido que ser superado y negado por el creador, que por ello es desposeído de su creación, pues solo su propia expresión sostiene la idea que intenta comunicar. En el autor, la ética es fiel reflejo de su Ser, está toda en el mensaje expresado; en el plagiario, la ética oculta una moral mezquina, que por ello se oculta a la vista; sobre todo es el ladrón quien no quiere ver su condición; la primera mentira la dirige a si mismo.
    Todos perdemos con el plagio. Perdemos la frescura, la originalidad, la proyección de la idea robada; que se integra en el sistema del que su autor había logrado escapar -pues solo así, ha podido realizar su creación innovadora; que le acerca a la divinidad; y nos acerca a todos, al darnos participación en ese momento, al permitirnos acceso a su intimidad desnuda.
    Con la apropiación y falseamiento de las nuevas ideas y formas, el sistema no hace más que actuar conforme a su esencia: el ansia por el dominio total del “mercado”, y por éste, de la humanidad; y lo que es más aterrador,por el dominio absoluto de nuestro Futuro; y el del mismo planeta que alberga la única vida conocida; que no está claro que se pueda llamar inteligente.
    Robamos la inteligencia y la ponemos al servicio del sistema corrupto que lo intenta abarcar y dominar todo. Hasta la intimidad más sagrada, que es la del autor. Intimidad que es usurpada, y destruida, al matar el mensaje del creador humano, que intenta acercarse a Dios. Que desea algo diferente a lo que ofrecerá su creación, una vez comercializada, distribuida y consumida masivamente por una multitud de hambrientos de conciencia, a los que se agrede expropiando lo que ansían, limitando su libertad de criterio hasta que el espacio de libertad apenas permite el movimiento. Nos acercan a la muerte. A la muerte intelectual; a la sumisión al único sistema global; el dios Mercado, con nombres y apellidos, eso sí. Que cada vez son más visibles.
    Con la protección de la creación intelectual, la sociedad conserva su libertad; protegiéndose ella misma, protege al creador. Protegiendo al creador, se conserva el movimiento que permite la vida y la libertad. Las ideas nutren las almas. Cuando solo se expresa una idea, con exclusión de las demás, el alma se paraliza; se pierde la vida, desaparece el movimiento.

  31. Antonio
    Antonio Dice:

    Ánimo Sr. Tena. Acabo de leerme varias entradas suyas en esta web. Siga así. España necesita más hombres como usted.

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