La abdicación del Rey abre paso al final del régimen de la Transición

Como siempre en esta época apasionante de cambio histórico que estamos viviendo, los acontecimientos nos pillan un tanto por sorpresa, aun cuando llevemos tiempo esperando que se produzcan. Nos ha pasado con la irrupción del populismo en versión española de “Podemos”, con unas propuestas excesivamente radicales (en muchos casos inviables), pero con un líder carismático, joven y de izquierdas, y un diagnóstico bastante ajustado a la realidad que ha ilusionado a muchos españoles de bien, sobre todo a los más jóvenes. Y nos ha pasado hoy mismo con la noticia de la abdicación del Rey, no por deseable y razonable menos impactante en la medida en que supone el final del régimen iniciado en la Transición que, por cierto, ha durado prácticamente lo mismo que el franquismo, casi 40 años. En realidad, el régimen ya estaba herido de muerte, como han demostrado las últimas elecciones europeas y, sobre todo, la penosa reacción de los principales partidos frente a la monumental pérdida de votos, pero la constatación formal de que efectivamente se termina políticamente una época no deja de producir un cierto vértigo, especialmente a las personas que -como nosotros- han vivido siempre  en él. Y más cuando no se sabe ahora mismo que sistema político va a sustituirlo.

Lo cierto es que en este blog hemos hablado mucho del fin del sistema político nacido en la transición, así como de la tentación de blindarlo por parte del bipartidismo, gran coalición incluida. Pues bien, lo que está demostrando la realidad es que el blindaje  en una democracia incluso de tan baja calidad como la española no es posible en contra de la opinión pública –no confundir con la prensa concertada- y del voto de una gran parte de los ciudadanos. La abdicación del Rey simboliza de forma inequívoca esta gran verdad.  No hay blindaje posible y la duda es si las reformas imprescindibles dentro de la institución vendrán impulsadas por el nuevo Rey o si le serán impuestas por la ciudadanía a su pesar. Nos parece que es prematuro clamar hoy en la calle por una república, sin duda. Pero aunque con esta abdicación se ha dado un inteligente primer paso para evitarlo, todavía quedan muchos más. En todo caso, sea bienvenida esta abdicación si lo que significa es un reconocimiento implícito de que las funciones esenciales del rey, particularmente la simbólica y la de ejemplaridad, han quedado mermadas con lo últimos acontecimientos y que, por tanto, se impone un cambio.

En la misma línea, cabría preguntarse si va a cundir el ejemplo en otras esferas de nuestra vida pública no menos importantes. La abdicación del Rey supone, además, el simbólico relevo generacional de la clase política nacida con la Transición que él lideró y muchos de cuyos integrantes siguen todavía en activo.  Esta clase política mantiene vínculos emocionales con la figura del Rey, debido sobre todo a su papel en el paso del franquismo a la democracia y  durante el 23-F, que son incomprensibles para las nuevas generaciones de españoles.  Esta clase política considera la Transición como un éxito histórico pero también como un éxito propio y, a la manera de un abuelo Cebolleta, lo repiten hasta la saciedad delante de un auditorio que considera esta gesta tan lejana como la aprobación de la Constitución de Cádiz. Pero conviene aclarar que consideramos “políticos de la Transición” no solo los que, por su edad, tuvieron entonces una participación activa, sino también a los jóvenes que no conocen otras reglas de juego que las de ese sistema político. En nuestra opinión, los viejos políticos son los que hacen vieja política, ya se llamen Felipe González, Mariano Rajoy o Susana Díaz, por citar a políticos de varias generaciones.  Y el relevo generacional debería también llamar a las puertas de muchas de las grandes empresas del IBEX cuyos dirigentes, muchos de la misma generación que el Rey, se han resistido hasta ahora –con la complicidad del Gobierno de turno- a la jubilación. Sus posibles sucesores son de la generación del Príncipe y es indudable que por edad y por experiencia están igual de preparados para el relevo. Aquí es lamentable constatar ni siquiera se ha dado ese primer paso, y si el resultado de las últimas elecciones significa algo, es que el tiempo apremia.

Siendo justos, hay que reconocer el mérito que supuso el tránsito pacífico de un régimen autoritario a una democracia formal en un contexto tan complicado política y económicamente como el de finales de los años 70 del pasado siglo. Parece que es muy español resaltar lo negativo de una gestión y no lo positivo y lo cierto es que la figura del Rey ha sido trascendental para lograr la democracia que ahora disfrutamos. Pero tampoco hay que olvidar que lo que entonces era un gran avance hoy se queda muy por debajo de las legítimas aspiraciones de los españoles. Ya no nos conformamos con votar cada 4 años, ni con una democracia basada en redes clientelares, donde la corrupción es sistémica y los contrapesos y la rendición de cuentas inexistente. Tampoco nos conformamos con partidos políticos esclerotizados e incapaces de autorreformarse por muchas elecciones que pierdan sus líderes y en los que hay una auténtica “selección adversa” que favorece a los más serviles y a los menos capaces. Ni con una clase política considerada como una “casta”  que antepone sus propios intereses partidistas y hasta personales a los de los españoles en general. Ni con la okupación y colonización sistemática de todas las instituciones públicas por parte de esos mismos partidos. Ni con una Administración de Justicia digna del tercer mundo.

La Transición ha muerto. ¡Viva… ¿el qué?

27 comentarios
  1. Alberto G.
    Alberto G. Dice:

    No sé lo que pasará, pero espero que en esta ocasión hayamos aprendido de nuestros errores pasados. La abdicación es, como la jubilación, un hecho natural, pero no lo es cómo, ni cuándo ha ocurrido. El Rey (ya es tarde decirlo) debió haber abdicado hace un año, dando a su hijo tiempo de acomodarse al cargo y ganar terreno, antes de las siguientes elecciones. Abdicar hoy (el Rey tenía una reunión en Cataluña que ha debido anular y el Príncipe ha debido adelantar su viaje de San Salvador) es todo menos una buena manera de hacer las cosas. Parece que se quería evitar la filtración, no sé. Pero me recuerda al chiste del chulo Pichi, que el conductor de autobús logra tirar de un volantazo, a lo que aquél responde: “El Pichi no se ha caído, el Picho se ha tirao!! (en castizo”. Tampoco sabremos nunca la relación de esta decisión y el momento, con el resultado electoral, pero la apariencia es de que se ha tomado nota, aunque un poco tarde.

    En todo caso, lo peligroso, sorprendente y apasionante de estos momentos que estamos viviendo es que recuerdan demasiado a los años 30 del siglo pasado (aunque sin Ortegas ni Marañones). Felipe no es Alfonso XIII, personalmente creo que es mucho mejor el nuestro que su bisabuelo, pero le han pasado el relevo un poco de costado, casi cayéndose. Ojalá por una vez en España existe una estrategia bien pensada, y no se actúe a golpe de urgencia o a toro pasado. Ojalá esta vez tengamos líderes que estén a la altura, ojalá no acabemos esta vez discutiendo entre todos por matices e intereses a corto plazo, mientras el barco se quema. Ojalá esta vez estemos todos a la altura del reto histórico. Ojalá.

  2. veedor
    veedor Dice:

    “El Rey reina pero no gobierna” es el principio que inspira la Corona, con unas facultades y competencias escasas para poder verdaderamente intervenir y solventar el día a día sin contravenir aquél, así que su poder reside más en la “auctoritas” que en su escasa, por no decir nula, “potestas”.
    Por ello, y con independencia de la afinidad que se pueda mostrar con una monarquía en esta época, lo cierto es que, tal como se configura dicho poder en nuestra constitución, poco puede resolver de los graves problemas que padecemos en nuestra nación y que tan brillantemente han sido y son expuestos en este blog.
    Por tanto cabe preguntarse hasta dónde puede llegar la persuasión real sin inmiscuirse en el legítimo quehacer gubernamental reservado a la política.
    Es verdad que determinados acontecimientos del Rey han mermado su credibilidad y su imagen, y no sólo a título personal sino también la de la Institución que encarna, pero dichas cuestiones, por muy censurables que sean, no han provocado ni provocan los problemas que se denuncian sobre el comportamiento de la clase política.
    Se podría argüir que un comportamiento ejemplar del Monarca produciría un efecto ejemplarizante sobre la clase política, pero tal mimetismo no deja de ser una presunción casi utópica tal como se desarrollan los acontecimientos.
    El Rey es responsable de lo que es responsable pero no de más; del asalto y saqueo que llevan a cabo los partidos políticos deben responder sus dirigentes; claro es… salvo que implícitamente se esté diciendo que el Rey reina y también gobierna.

  3. Isaac Ibáñez García
    Isaac Ibáñez García Dice:

    Sinceramente y muy a mi pesar, creo que lo último en este asunto es España y los españoles.

    Si el debate fuera distinto, estaría dispuesto a opinar. Pero creo que se lo están facilitando a los demagogos de la coleta. Y las víctimas serán los de siempre.

  4. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Supongo que se puede decir que no se comparte la postura de este post vespertino del Blog. Había escrito algo más largo, pero lo he borrado, ya que creo que lo único que procede decir hoy es “Gracias por sus enormes servicios a España, Majestad”. Ojalá hubiera V.M. seguido unos años más al timón y ojalá no se haya equivocado al abdicar. Tengo una respuesta para la pregunta final de los editores, que viene de alguien que jamás la diría y menos en público: !Viva el Rey! Dicho lo cual, manifiesto mi más honda preocupación por las incertidumbres que se abren, esperando estar errado. Pero ya habrá tiempo de hablar de eso.

  5. Albert
    Albert Dice:

    ¿Cuál ha sido el motivo de la abdicación en estos momentos? ¿El bien de España? No ¿El interés de los españoles? No ¿El interés de la monarquía? Sí ¿El interés familiar de los Borbón ? Si. Pues ya está.. Pero mientras no se pueda votar, qué importa nuestra opinión.

  6. viernes
    viernes Dice:

    Primer caso, el populismo de PODEMOS:
    Si se pudiera pasar de las palabras a los hechos sería el apocalipsis televisado por Lara y sus medios bolivarianos:
    http://www.rankia.com/blog/ecos-solares/2312666-analisis-programa-energetico-podemos-posibilidad-expropiacion-sector-distribucion-electrica

    O puede que no. En todo caso sería legítimo votarlos.

    Segundo caso, la sucesión de Felipe:
    Ni ojalá salga bueno ni nada, habrá que aguantarlo. En todo caso sería legítimo votarlo.

    Y sí, es más español llamarse Borbón y heredar unas cuentas en Suiza, que llevar una coleta.

  7. Fernando Guerrero
    Fernando Guerrero Dice:

    Viva la nueva España monárquica, de acuerdo con nuestra tradición. Con una monarquía limitada en sus funciones a la representación internacional y económicamente autosuficiente mediante una adecuada explotación del patrimonio real. Con un Rey formado y preparado para desempeñar su función, siempre mejor que un cargo político más ( Presidente de la República ) bien remunerado con cargo a los presupuestos del Estado.
    Viva la nueva España unida, con una clara distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas, y una adecuada revitalización del Senado que impida que el Congreso y, en consecuencia, el destino del país sea manejado por partidos regionales.
    Viva la nueva España democrática, en la que los partidos políticos representen verdaderamente a los ciudadanos mediante una conexión directa con la sociedad civil. Partidos políticos abiertos a la sociedad, en los que los candidatos sean elegidos por sus militantes, éstos los sostengan y tengan un relación permanente con sus representantes a través de sedes abiertas durante todo el año ( no solo en época electoral) pudiendo controlar la labor de sus elegidos.
    Viva la nueva España religiosamente libre pero con el reconocimiento de unos valores comunes mínimos que permitan combatir la corrupción. No cabe olvidar que si existe una adecuada y permanente conexión político-ciudadano ( no solo a través del voto) la medida de la corrupción del primero será directamente proporcional a la corrupción del último.
    Viva la nueva España económicamente libre, que garantice el “Estado del Bienestar” pero que también permita la adecuada recompensa del mérito y no considere un delincuente a cualquier persona que progrese y consiga ganar dinero honradamente.
    En definitiva, una nueva España con una Constitución reformada y adaptada a los nuevos tiempos.
    ¿Obedecerá la abdicación a la inconveniencia de reformar la constitución (preferencia del varón) hasta que el príncipe Felipe estuviera en el trono?
    ¿Será la abdicación un preludio de la reforma constitucional?

  8. Juan Ciudadano
    Juan Ciudadano Dice:

    Sobre el verdadero motivo de la abdicación alguien ha dicho, y me parece probable que así sea, que ha sido el temor a que tras las próximas elecciones generales la mayoría parlamentaria sea de izquierdas y republicana (PSOE incluido) y que podría negarse a proclamar a Felipe de Borbón rey de España.

  9. YoMismo
    YoMismo Dice:

    Efectivamente, como dice Juan Ciudadano, se teme que el parlamento de la próxima legislatura sea mayoritariamente de partidos de tendencia republicana. Si el rey falleciera durante la próxima legislatura, el fin de la monarquía estaba asegurado. Tras las últimas elecciones europeas hay miedo y hay prisa.

  10. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Estimados y respetados editores:

    El post sobre los Juzgados de lo Mercantil, basado en la autoridad de El Follonero, fue un primer aviso.

    Ahora veo que los comentarios mayoritarios de mis ilustres coforeros -quienes seguramente renunciaron en su día al poder absoluto recibido de sus mayores, quienes probablemente también arriesgaron su cargo por instaurar un régimen democrático y liberal- son del jaez de “de servicio a España, nada”; “tienen miedo al próximo parlamento”; …

    Podemos ha llegado a HayDerecho? Desengáñense quienes siempre lo creyeron próximo a UPD 🙂

  11. LuisXXI
    LuisXXI Dice:

    ¿Fin de régimen? Un poco fuerte, ¿no? Que yo sepa estamos en una democracia, antes y después de la abdicación. Fin del régimen anterior fue nuestra Constitución….que por si alguien no lo recuerda fue votada por el pueblo español. Y yo no veo ningún país del mundo que vuelva a votar su constitución cada vez que hay un cambio generacional. Me dirán. No, pero las reforman. Estoy de acuerdo.
    Suscribo plenamente las críticas que muchos conciudadanos y este blog, entre otros, realizan a nuestra democracia. Pero considero que los problemas deberían resolverse analizando bien las causas y dando una solución al problema concreto, no recurriendo a costumbre tan extendida por estos pagos de querer resolver un problema…cambiando leyes y, ya puestos, cambiando la Constitución, pasando a ser una República …. para acabar siendo gobernados por otra casta…más joven de momento.
    Gran parte de nuestros males -yendo a factores institucionales, además de la falta de ética de innumerables cargos públicos…y privados- se debe al tamaño del sector púbico y a la ineficacia de nuestra Justicia para perseguir y depurar todos los desmanes que se han cometido estos años. Si la Justicia hubiese funcionado y si los políticos afectados no se hubiesen resistido numantinamente a expurgar sus culpas, gran partte de la desafección ciudadana no se habría dado. Para resolverlo, sin duda, lo que hay que introducir son reformas -pido ya perdón de antemano…- liberales (Reducción en lo posible del tamaño -no de sus funciones- de la Administración a todos los niveles, eliminación de tanto intervencionismo inútil y, sobre todo, separación de poderes).
    No me extenderé más, porque otros argumentos que escribiría ya los han dado aquí: http://politica.elpais.com/politica/2014/06/02/actualidad/1401722445_221676.html y aquí: http://politica.elpais.com/politica/2014/06/02/actualidad/1401719800_079533.html

  12. Isidro Elhabi
    Isidro Elhabi Dice:

    Muy buen artículo y que comparto plenamente. La voluntad del pueblo es ampliamente conocida, y lleva meses siendo repetida aunque hayan estado tapándose los oídos. Podríamos repetir el mensaje que ha dado Italia a Matteo Renzi de forma calcada. Paradójicamente, la estabilidad consiente el cambio y el cambio llama a la estabilidad. Valentía y reformas de verdad o se caerá en el populismo.

    En 4 meses de Gobierno este joven presidente, Matteo Renzi, ha hecho una reforma al mes más o menos. Ha vendido los coches oficiales (Maseratis y Jaguar), ha fijado tope de salarios públicos, ha echado a 4.000 enchufados, ha eliminado 73 provincias, ha suprimido el Senado, ha modificado la ley electoral, y ha bajado los impuestos. Además le ha plantado cara a Merkel y ahora va a por la burocracia, la administración pública y tiene preparada la reforma de la Constitución italiana. Nadie daba un duro por él, pensaban que duraría dos telediarios, y los socialistas que estaban hundidos han sacado el 40% de los votos en las europeas, un resultado histórico, (es decir, no mucho menos que aquí PPSOE juntos), ya nadie se acuerda de Berlusconi ni tampoco del “Pablo Iglesias italiano”, el populista Beppe Grillo.

    http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/30/actualidad/1401476874_016158.html

    http://internacional.elpais.com/internacional/2014/03/28/actualidad/1396036213_654506.html

    ¿Encontraremos a nuestro Matteo Renzi? ¿Tendremos que pasar por un Beppe Grillo español? ¿Tendremos que sufrir el populismo por el inmovilismo político hasta que se den cuenta que hacen falta reformas y una nueva Transición? ¿Aprovechará era oportunidad Felipe VI y será posible que consiga esas medidas que tanto ansiamos? En caso de aprobarse, ¿serán verdaderas o llevarán sorpresa dentro, se harán inacabadas o defectuosas como nuestro actual sistema fruto de la Transición?

    Estamos en un momento apasionante, esperemos que todo salga bien para todos los españoles y de forma pacífica.

    • Joane
      Joane Dice:

      Muy interesante el ejemplo italiano. Merecería la pena ver cómo lo consigue. Pero no, en España no se hará. Hay mucho que reformar, pero empezar justo por la Monarquía? Que no era problema para nadie hasta hace un par de telediarios? Lo que hay que hacer es eliminar el clientelismo y la apropiación que han hecho los partidos políticos de lo público. Y no, los PPSOE no van a quitar empresas públicas, ni coches oficiales, ni reformarán racionalmente la Administración, ni mandarán al paro a “asesores” tipo Carromero, ni pondrán en la calle a todos los investigados por corrupción, ni se empezará a dimitir por nada (aquí sólo dimiten los que tienen un buen puesto en otro sitio), no. Harán simplemente más recortes en lo esencial (pensiones, Educación, Sanidad, Justicia), elevarán el IVA y echarán todo el aparato mediático y judicial sobre cualquier disidencia.
      Si según el ABC todo el problema del PP es que no es suficientemente de derecha, por no haber llevado adelante su reforma del aborto, es que la derecha, de verdad, no sabe en qué mundo vive.

  13. Jose Luis
    Jose Luis Dice:

    No acabo de entender este furor republicano y repentino, ni tampoco la idea de un fin de régimen, me parece un exceso verbal no acomodado a la realidad.
    Hace bien poco presenciamos la dimisión de todo un Papa, algo que no se producía al parecer desde hacía siglos, y que cómo no, generó todo tipo de especulaciones y teorías conspiranoicas, pasado un poco de tiempo la normalidad se ha instalado, y dicha decisión no es más que un reflejo de acomodar las instituciones a los tiempos, las personas envejecen, se cansan, y por tanto la jubilación es lógica y deseable.
    En este caso, creo que la lógica va a favor de la decisión, no solo por razones personales, un Rey mayor enfermo y cansado, y un sucesor, con edad y bagaje suficiente para hacerse cargo de la Corona, sino de la propia institución, azotada con los escándalos Urdangarín, Botswana…
    Se puede pedir la República, nada obsta a ello, y algún partido lo lleva históricamente en su propuesta programática y hasta en sus siglas, y para ello no hay más que impulsar una reforma de la Constitución en las Cortes; y el propio PSOE debería tener claras sus ideas y propuestas, -qué cosas- ya que en estos tiempos de mudanza ya hoy he leído declaraciones ambiguas y algunas manifiestamente involucionistas de algunos de sus dirigentes o aspirantes a serlo.
    Lo que debe de realizarse en los próximos días no es más que cumplir con un trámite previsto en la Constitución, como es la sucesión a la Corona, por más que la famosa Ley Orgánica del 57.5 ya debiera de haberse aprobado y se va a hacer ahora; y repito, la República se puede pedir cualquier día, y los referéndum también, pero no debe olvidarse que el sometimiento a referéndum consultivo es una potestad del Presidente del Gobierno, y que cuando en nuestra historia democrática se celebró uno, el de la OTAN, el gobierno lo ganó de calle.
    Tampoco me parece oportuno dar tanto pábulo a la impugnación de la transición, y en esto coincido con el artículo de Jose María Pérez Sánchez, por cuanto por muchos defectos y vicios que arrastremos de ella, ha aportado a este país un periodo de paz y libertad no recordado. Soy de los que también está harto de este sistema partitocrático, de la corrupción, de los negocios del palco del Bernabeu y del control partidista de instituciones de todo tipo, pero para acabar con ello no creo que sea necesario cambiar de régimen político, sino mejorarlo, más allá de que me gustaría saber qué tipo de República quiere la gente, de qué República se habla, del ideal republicano, o de un sistema político concreto, cuál República, la federal alemana, la francesa, la Boliviana, una república popular a la China, Korea del Norte…
    Como en estos tiempos también muchos dan lecciones de pedigrí, yo también querría recuperar la República que perdieron mis abuelos, de manos en muchos casos de los abuelos de los que ahora la piden, después de que beneficiándose del régimen franquista de sus abuelos, sus nietos hayan podido disfrutar de posiciones económicas acomodadas, pero esa República ya no volverá, y la enseñanza que me queda de ese abuelo que perdió la República, y la Guerra es preservar la paz y el diálogo, y no atizar los fuegos que a veces se alzan, con la infantil seducción que producen las llamas.

  14. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Como tantos otros españoles habitualmente silenciosos en política, mis antecedentes familiares son republicanos revacunados de repúblicas en España (el marxismo y el nacionalismo no son republicanos, usan al republicanismo y al nacionalismo para tratar de ganar el poder) y por tanto crecí en un entorno no monárquico pero creo en este momento la sucesión es el menor de los problemas de España. Cualquier debate en este sentido es autodestructivo ahora.

    Por otra parte si comparamos el nivel de “Capacitación” y “Rendimiento” que muestran nuestros Partidos y la evidencia empírica de que su horizonte mental nunca va más allá de la próxima elección es, como poco, bastante razonable pensar que no falta razón a quienes defienden en la cúpula de una Nación una serie de instituciones y símbolos que perduren en el tiempo. No son perfectos, nada lo es, pero la alternativa es tremenda como estamos viendo.

    Las personas –y las sociedades– necesitamos saber de dónde venimos y a dónde vamos. Nuestra principal pulsión es por la seguridad y la estabilidad. No somos partículas aleatorias sin causa ni fin.

    Entre otras cosas porque quienes promueven políticas nihilistas siempre terminan destruyendo todo por lo que, de verdad, vale la pena vivir.

    Saludos

    • Teilhard
      Teilhard Dice:

      “No somos partículas aleatorias sin causa ni fin”. Por eso la multitud necesita encontrar las causas de su situación desesperada. Y cuando las busca ve peligrar sus libertades individuales y la inexistencia de una libertad colectiva. Por eso la demanda.

      La sociología va camino de ser una ciencia fiable y ya los sociólogos se extrañaban que tantos hechos y situaciones aberrantes no fueran causa de efectos. Ahora los empezamos a tener y nos asusta. Pero todo tiene una lógica necesaria.

  15. misnotas
    misnotas Dice:

    La Transición ha muerto….VIVA ….¿el qué?
    De momento VIVAN MUCHOS Y CAPACES AÑOS LOS EDITORES de hayderecho.com, que hasta donde yo se, dedicanse a esto gratis et amore
    Bravo de nuevo por el ánimo regeneracionista y por el empeño en difundirlo en este participativo blog.

  16. F. Javier Oñate Cuadros
    F. Javier Oñate Cuadros Dice:

    Ayer en la presentación de un libro sobre la transparencia del colaborador ocasional de este blog Carlos Urrestarazu, histórico militante del PSOE guipuzcoano, defendió sus tesis y en especial, que la política debería desprofesionalizarse y que nadie debería estar más de 10 años en el ejercicio de cargos de carácter político. En el público, un asistente negaba con la cabeza de forma ostensible. Llegado el turno de preguntas, ese caballero preguntó al autor:
    – ¿Qué harías en mi lugar sobre la Ley de Sucesión?
    El conferenciante se sorprendió por la pregunta y de quien venía. Su respuesta más o menos fue la siguiente:
    – Tú sabes que soy republicano como tú. Pero ahora el problema es la corrupción del sistema y de la casta política y cómo solucionarla. Lo otro es secundario. Estoy seguro de que sabrás actuar como debes sin faltar a tus convicciones.
    A mí me indignó la pregunta, por quien venía y lo que suponía. Resulta que quien la hizo era Odón Elorza, alcalde que fue de San Sebastián durante casi 20 años, cargo que renunció a defender al perder por menos de 1000 votos las elecciones municipales frente a la coalición EH-Bildu, a pesar de que el PP le ofreció sus votos.
    En las siguientes elecciones generales fue elegido diputado por la circunscripción de Guipúzcoa.
    El Sr. Elorza como diputado nacional, representa a la totalidad de la soberanía nacional y en tal calidad debe votar la Ley en el sentido que le parezca, dando cuenta de ello a los ciudadanos. No sé si le preocupa más su escaño, su posición en el partido o sus ideales republicanos. Tras el coloquio estuve charlando un rato con él y le comenté que no me parecía apropiado abrir ahora ese melón con los problemas que tenemos encima. El Sr. Elorza me dijo que no hay nada de malo en que el pueblo se pronuncie al respecto y que el debate es monarquía o democracia, tesis que se ha propagado con inusitada rapidez en el País Vasco.
    A eso le contesté que en un estado democrático de derecho debe respetarse la ley y la primera de ellas es la Constitución. Que yo no tuve oportunidad de votarla por razones de edad y que igual que hay 40 millones de seleccionadores hay 40 millones de constituyentes. Que hay muchísimas más cosas que podrían discutirse en referendum y algunas de ellas eran las que había comentado Carlos.
    Que no podía ignorar que la Constitución establece determinadas cuestiones que NO PUEDEN SOMETERSE A REFERENDUM, sea la opinión que se tenga al respecto.
    El Sr. Elorza me contestó que por supuesto que se puede someter la monarquía-república a una “consulta no vinculante” (me recordó a Artur Más). Le recordé que según la propia Constitución salvo los referenda sobre reforma constitucional o estatutaria todos son consultivos y que si la respuesta del pueblo no es vinculante carece de sentido preguntarle. Y que el camino era mucho más claro: Presentarse a las elecciones con un programa republicano y de ganar, llevarlo a la práctica por los cauces legales.

    El debate es una cortina de humo.

  17. Iñaki
    Iñaki Dice:

    Han pasado más de cien años desde Joaquin Costa, y yo me uno a su deseo de una verdadera República para España, sin castas parasitarias. El ensayo de 1931 terminó por culpa de los extremismos. Si bien fueron los grupos monárquicos, muy minoritarios – con Franco al frente -, los que se alzaron con el triunfo de la Monarquía, frente a una innegable mayoría social republicana. La mayoría de los militares que se sublevaron junto a Franco, lo hicieron bajo el grito de ¡Viva la República!. Prácticamente ninguno se alzó en armas para traer una Monarquía.

    Va siendo hora de adecuar nuestro Estado a las aspiraciones reales de los españoles. Los grupitos monárquicos harían bien en dejar de conspirar frente a la mayoría social.

  18. Momus
    Momus Dice:

    Efectivamente, en los colegios enseñan a los niños que “la Transición española fue un éxito y que el Rey ayudó totalmente”. Conviene recordar que en aquellos años varios países de la Europa periférica eran dictaduras (España, Portugal, Grecia), y que los tres llegaron a la democracia de forma pacífica y prácticamente a la vez. Portugal incluso se adelantó a España un par de años en lo de quitarse de encima a su Dictador, sin esperar a que se muriera de viejo como el nuestro. De modo que los españoles no somos ni tan originales ni tan avanzados en lo de llegar a la democracia: llegamos con nuestro grupo, portugueses y griegos, y no queramos ahora dar lecciones a los demás. La segunda parte del mantra es que gracias al Rey se consiguió el milagro. Pues según se mire. Los portugueses no tuvieron que cargar con un Jefe del Estado predeterminado por Marcelo Caetano, ni los coroneles griegos impusieron que volviera el rey Constantino. La verdad es que de todos los países que llegamos a la democracia en la “tercera oleada democratizadora” (Huntington) España ha sido el más tutelado con diferencia. Pero los abuelos cebolletas españoles están encantados de haberse conocido, y eso no lo cuentan.

  19. F. Javier Oñate Cuadros
    F. Javier Oñate Cuadros Dice:

    Estimado Iñaki:

    Coincidiendo con usted en mi preferencia por la forma de estado republicana, creo que es absurdo plantear el debate en esos términos tan genéricos. Bajemos a la arena: ¿Monarquía parlamentaria o República? ¿República Federal o unitaria? ¿República con un Presidente ejecutivo como en Alemania o con un Presidente honorífico como en Italia?

    El problema es que en España la República se concibe por sus más ruidosos defensores como un régimen revolucionario. Se cambia la bandera nacional por otra de color diferente que sólo estuvo vigente entre 1931 y 1939 en el bando republicano. Se cambia el himno, es decir, los símbolos nacionales. Y quizás por eso se quiere también cambiar la forma de estado, ya que la monarquía en cuanto a institución no es otra cosa que un símbolo nacional.

    Ni siquiera se pretende la República de 1931, se pretende la república de 1936 y jugar la revancha del siniestro y trágico partido jugado entre 1936 y 1939, sin olvidar los prolegómenos de 1934.

    Es cierto Iñaki que nadie se alzó para traer la monarquía. Por eso el régimen franquista hasta 1947 se definió como “Estado español”. A partir de ahí, como “reino”, con la curiosidad de que era un reino sin rey y un jefe de estado que no era regente pero que otorgaba títulos nobiliarios, mientras que el heredero dinástico estaba exiliado en Portugal y sometido a la más rígida censura informativa, por otra parte perfectamente innecesaria. En 1969 a propuesta de Franco las “Cortes Españolas” designaron Juan Carlos “príncipe de España” y “sucesor en la jefatura del estado a título de Rey”.

    Muerto Franco, heredó los poderes de éste pero muy recortados por unas instituciones que de haberlo querido sus miembros habrían hecho imposible la transición. En el fondo, todo el mundo (salvo Blas Piñar, Girón y algunos militares iluminados) asumía que el franquismo sin Franco era imposible. Sin embargo sigue teniendo excelente salud el antifranquismo sobrevenido, que es una estupenda manera de pasar por alto nuestros verdaderos problemas y un excelente señuelo para distraer la atención de los desmanes de una casta político-económica enrocada en sus privilegios y desmanes.

    • F. Javier Oñate Cuadros
      F. Javier Oñate Cuadros Dice:

      Errata: Presidente ejecutivo con en los USA o Francia u honorífico como en Alemania o Italia.

    • Iñaki
      Iñaki Dice:

      Coincido en sus apreciaciones. Mi pregunta : ¿no sería lo más sensato mantener nuestra bandera de siempre, la rojigualda, en el caso de ir a una forma republicana de Estado? Eso , automáticamente, dejaría sin argumentos a quienes atacan la posibilidad de una República en España, por asociarla con la bandera de la II República y con la política sectaria del Frente popular y de las izquierdas anteriormente.

      En España hay muchos partidarios de una República verdaderamente nacional, que no traicione nuestra Historia, y que sirva para que todos puedan vivir de forma más justa y libre, ya liberados de las viejas utopías totalitarias del pasado siglo. Yo apuesto por una república así, que nada tiene que ver con la que quieren quienes se pasean con esa vieja bandera de la II República.

  20. jose luis mazón costa
    jose luis mazón costa Dice:

    ¡Viva la nueva Republica de Iberia! que el cambio afectara al nombre. ¡Viva la nueva Corte Suprema de Justicia que emergera de las ruinas del partidocratico Tribunal Supremo cuyos jueces responderan ante el nuevo poder judicial de sus arrogancias y abusos! ¡Desaparezca el Constitucional y sean juzgados sus prevaricaciones!
    Estamos ya inmersos en tiempos apasionantes y de cambios nunca vistos. Nemesis, la diosa de la justicia retributiva ha bajado hasta Iberia.

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