Dinero e impuestos en la lucha contra la corrupción

Éste es el contenido, convertido a artículo con algún enlace, de mi intervención en las jornadas de  www.accors.es con mi agradecimiento a su Junta Directiva, presidida por Elena de Vicente, por invitarme, a los brillantes juristas con los que compartía mesa, Elisa de la Nuez, Andrés Martínez Arrieta, Esteban Mestre, María Victoria Romero y la periodista, y presidenta de FAPE, Elsa González; pero sobre todo a un público numeroso y muy preocupado por la lacra de la corrupción.

 Cuando se abordan los delitos relacionados con la corrupción, que tanto preocupan, y con razón, a los españoles, es bueno no olvidar una cuestión básica: estos delitos se relacionan siempre con el dinero. Evidentemente, la corrupción es voluntaria. Esto quiere decir que hay personas que, en un momento dado, deciden ser corruptas. En este sentido, la educación es una cuestión clave para prevenir la corrupción. Por otra parte, además de la cuestión moral está la legalidad. Una leyes que se cumplan y que dificulten los comportamientos deshonestos son otro de los pilares básicos en la lucha contra la corrupción. Sin embargo, otra evidencia es que los corruptos no quieren recibir su sanción, y como todos los delincuentes procuran no ser descubiertos.

Todas estas cuestiones son muy evidentes, pero no siempre se sacan las conclusiones. La más importante y directa de todas es que un punto clave para disminuir la impunidad de los corruptos es seguir el rastro del dinero. Esto no siempre es sencillo; de hecho, a menudo es muy complicado. En España, todos los pequeños casos de corrupción, e incluso alguna de las grandes tramas, están ligadas a los famosos “Bin Laden” o billetes de 500 Euros. Cuando en los años de la “Burbuja” nos sorprendíamos de la cantidad de billetes de 500 que estaban circulando por España, muchos lo asociaron con el fraude fiscal. Esta implicación es probablemente cierta, pero también está claro que esta anormal demanda de billetes de alta denominación tenía mucho que ver con la corrupción: lógicamente, los corruptos no querían dejar rastro.

En los grandes casos de corrupción siempre aparecen “paraísos fiscales”, es decir territorios donde existe secreto bancario blindado y opacidad. A menudo estos territorios tienen también bajos impuestos pero esto no es lo más relevante. De hecho, el término “paraíso fiscal” proviene de una mala traducción del inglés tax haven, refugio fiscal. Como expliqué en un reciente artículo en El Mundo  no estamos ante un paraíso en materia de impuestos (lo que sería un tax heaven) sino ante un refugio de los delitos. En este sentido, que Accors haya defendido, como una de sus propuestas clave para lucha contra la corrupción, la eliminación de los paraísos fiscales es un gran acierto.

Por otra parte, como señalaba un fiscal anti-corrupción: “los paraísos fiscales no están lejanas islas con cocoteros, sino en el Paseo de la Castellana”. El dinero no se traslada a los paraísos fiscales en maletines sino a través del sistema financiero. Esto quiere decir que un mayor control de las entidades financieras, obligando a que las mismas informen de la actividad de sus filiales en paraísos fiscales, es otra medida indispensable en una estrategia global contra la corrupción.

Incluso, aunque el efectivo es muy difícil de rastrear, finalmente se acaba ingresando en un banco. Por otra parte, cuando se quiere disponer de efectivo para hacer operaciones ilegales, a menudo el dinero también se saca del banco. Esto quiere decir que un seguimiento de las operaciones de entrega y retirada de efectivo en los bancos es muy relevante para descubrir casos de corrupción. Por ejemplo, éste fue el sistema para descubrir el famoso caso “Palau”: ¿Qué hacían fundaciones supuestamente benéficas con ese trasiego de billetes de alta denominación? Ésta es la parte positiva que poca gente conoce. Sin embargo, aún menos gente conoce que en este caso ha habido muchos corruptos que han quedado impunes porque varias entidades financieras habían perdido la documentación. Un amigo asesor fiscal, Esaú Alarcón y yo lo contamos hace unos meses, también en El Mundo:  Por cierto, para más inri a estas entidades financieras las habíamos rescatado con dinero público.

Esto demuestra que poder seguir el rastro del dinero es clave para obtener pruebas. Por cierto, otra perogrullada es que para poder condenar en un Estado de Derecho se necesitan pruebas. A menudo, conseguir pruebas de la corrupción es muy complicado; pero si no se investiga, no se obtendrán pruebas. En este sentido, que pese a las reiteradas demandas de la Organización de Inspectores de Hacienda  (medida 1, página 4) no se incluyese como colectivos de riesgo dentro de los sucesivos planes de control tributario a determinados colectivos como concejales o gerentes de urbanismo, para que fuesen objeto, por lo menos en algunos casos, de inspecciones en profundidad.

En este sentido, el establecimiento de un tipo penal de enriquecimiento injustificado de los cargos públicos es una buena idea. Sin embargo, aún mejor es simplemente un programa de inspección obligatoria de la situación patrimonial de algunos cargos públicos; porque como señala reiteradamente una de las editoras de este blog, Elisa de la Nuez, tener buenas leyes es importante, pero aún más es que estas leyes se cumplan.

Todo esto no es precisamente novedoso. La lucha contra la mafia, que no deja de ser una forma extrema de corrupción, ha seguido en los países avanzados esta estrategia. De hecho, uno de los grandes golpes fue el encarcelamiento de Al Capone, por delito fiscal. No es que el famoso gánster no hubiese cometido muchos más delitos, es que fue lo que Elliott Ness, que no era un policía sino un inspector del IRS (Agencia Tributaria estadounidense), y su equipo consiguieron probar.

Esto sigue siendo así. Una de las preguntas más inteligentes que me han formulado es: ¿Por qué en todos los casos de corrupción los imputados sólo admiten haber cometido delito fiscal? Por supuesto, hay un menor reproche social al delito fiscal que a otros delitos. Sin embargo, también es cierto que los imputados sólo admiten aquello que consideran que les van a poder probar sin ninguna duda. Esto quiere decir que el delito fiscal es, o más bien debería ser, un instrumento clave no sólo en la lucha contra el fraude fiscal, sino contra toda la corrupción económica. Por esa razón, la amnistía fiscal ha sido tan negativa y desmoralizadora, porque se ha asociado con la situación fiscal de muchos presuntos corruptos. De todos estos temas trato en mi libro “¿Hacienda somos todos? Impuestos y fraude en España (editorial Debate), porque los impuestos y el fraude no sólo tienen que ver con la economía, sino también y mucho con la política y la corrupción.

 

 

10 comentarios
  1. Escotero
    Escotero Dice:

    http://www.inspectoresdehacienda.org/images/stories/pdf/documentacion/documentosemitidos/110614_libro_propuestasihe.pdf
    He llegado, de momento, hasta el primer párrafo de la página 15. El dolor de cabeza que se me ha ido agravando ha llegado a un nivel insoportable. Un párrafo de diez líneas sin ni un punto y seguido ha sido demasiado.
    Afortunadamente aterrizo en su entrada y veo que no se trata de una “deformación profesional”, aunque cabe la posibilidad de una inmunidad personal anterior.
    Una pequeña nota. Vd. dice: “los impuestos y el fraude no sólo tienen que ver con la economía, sino también y mucho con la política y la corrupción”. Personalmente yo diría que política y corrupción tienen que ver con la economía del mismo modo que los impuestos y el fraude.

    • Francisco de la Torre
      Francisco de la Torre Dice:

      Escotero: siento que el larguísimo documento que cita no esté bien redactado. En otras ocasiones le diría que fuese a los resúmenes de prensa, pero respecto de este documento casi lo único que se puede encontrar son informaciones relativas al debate sobre la legalización de la prostitución y las drogas blandas. En fin, lo único que le puedo asegurar es que intento siempre escribir con la mayor corrección y claridad: es una muestra de respeto al lector que emplea su valioso tiempo en leerme. Esto es especialmente importante si el texto es muy largo; y en un libro es simplemente imprescindible.
      En cuanto a la nota, creo que la matización es simplemente otra forma de expresar lo mismo. En los impuestos no sólo influye la técnica tributaria sino que detrás hay decisiones políticas. Por otra parte, en la economía también influye la política, y su degradación que es la corrupción.
      En cualquier caso, gracias por leerme, por intentar leer a la Asociación de Inspectores, y espero que le sea útil.
      Saludos cordiales.

  2. EB
    EB Dice:

    En todas partes, la mayor corrupción (incluyendo sobornos y extorsiones) se encuentra en el gobierno, incluyendo la agencia tributaria. El día que se ataque esa corrupción, entonces pensaré que sí hay una preocupación seria por la corrupción de los privados (sin olvidar que mucha de la corrupción supuestamente privada es consecuencia directa de las prácticas privadas protegidas por el gobierno).

  3. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Otra vez la corrupción del Poder es la excusa para vulnerar el Derecho de todos a la intimidad.
    A mi la corrupción que me preocupa- por encima de todas “las otras”- es la que no tiene naturaleza estrictamente económica. Me explico: prefiero que Blesa quede en libertad antes de que se nombre como Magistrado del Supremo a un Juez Parcial; a un Juez que se prevea favorecerá al partido -y a sus partidarios- que lo nombró.
    O la corrupción del Parlamento de Andalucía; que me parece mucho más que el mero trasiego de subvenciones que aquél habría favorecido (como poco).
    No, la corrupción económica es el efecto. La causa es la corrupción política. Y sobre todo, la judicial.
    Muchas gracias por el Post.

  4. Juan Antonio Frago Amada
    Juan Antonio Frago Amada Dice:

    Están muy bien las iniciativas como las de Accors o este mismo blog “¿Hay Derecho?”, ya que es muy importante y seguramente la primera fase, que la ciudadanía se conciencie de lo que tenemos.

    Ahora bien, por lo que he visto en esa jornada, tenemos desde quien archivó la causa de José Blanco (ver enlace pinchando en mi nombre) y a otra gente togada y con puñetas que, pudiendo haber hecho mucho contra la corrupción, lo único que ha hecho es ir lloriqueando de café en café diciendo que no hay medios, cuando hay muchas posibilidades de luchar contra la corrupción; otra cosa es que se tengan ganas.

    Aprovecho a saludar a Elisa de la Nuez con la que, por lo visto, voy a compartir curso como ponentes los días 3 y 4 en Madrid en el CEJ, lo que será un honor para mí.

  5. Escotero
    Escotero Dice:

    Sr. De la Torre tengo que responderle aquí por las limitaciones del diseño del blog. En una entrada anterior ya me explicaron que no era que “censurasen” eliminando el “Responder” al lado de la flechita (disculpe mi desconocimiento de la jerga informática, una de mis múltiples lagunas).
    Mi comentario sobre el documento de IHE tiene su origen precisamente en que no me gustan los resúmenes de prensa. Si ya sé que formo parte de una minoría, pero bueno “es mi naturaleza” (1) y además hay buenas razones para ello (2).
    En modo alguno le hacía responsable a Vd. de la mala redacción del documento, de hecho expresaba mi gozo por constatar que no era que les hubiese afectado un virus – al menos no a todos. En su caso concreto, ya había leído algunas cosas con anterioridad y era una buena piedra de toque para disipar mis temores.
    Por otra parte, comparto que los medios se han centrado en el tema de la legalización de la prostitución y las drogas blandas, supongo que las nuevas normas de contabilización del PIB (muy oportunas por cierto, y con oportunas me refiero estrictamente al momento) también ha contribuido a ello. En mi caso, sin embargo, he de confesar que mi interés era más bien por ver como explicaban lo del incremento a 600000 € para la consideración de delito fiscal. Especialmente tras haber visto en prensa la reacción negativa de los portavoces de Gestha.
    Si los oficiales no coinciden con los suboficiales, de la tropa – los agentes – no tengo constancia, no creo que los ciudadanos de a pie puedan esperar muchas mejoras en el frente de la corrupción
    Hoy ha sido un día especialmente caluroso en Coruña con lo que además de las dificultades de lectura del texto también puede ser que mi dolor de cabeza tenga explicaciones alternativas / complementarias. Supongo que tendré que esperar a que el clima mejore para poder satisfacer mi curiosidad.
    En todo caso, le rogaría que si está en su mano, haga algo para que los “raritos” no tengamos que enfrentarnos a una dificultad a añadir a la incomprensión general. Incluso podría haber un efecto positivo y si los documentos son más accesibles tengan mayor repercusión. Tampoco nos hagamos ilusiones, no creo que la situación se invierta pero …
    (1) http://es.wikipedia.org/wiki/El_escorpi%C3%B3n_y_la_rana
    (2) Por ejemplo:
    http://www.larazon.es/detalle_normal_economia/noticias/6606062/economia/espana-paga-menos-que-ee-uu-por-su-deuda-a-10-anos-y-la-prima-cae-a-120-puntos#.Ttt134K9KcPF7FT
    http://www.elmundo.es/economia/2014/06/09/539566b6268e3efd6b8b4570.html
    afortunadamente, algunos (con conocimientos mucho mayores que los míos) ya lo han aclarado:
    http://salaimartin.com/randomthoughts/item/730-la-prima-de-riesgo-de-espa%C3%B1a-%C2%BFpor-debajo-de-norteamericana?.html

  6. Isidro Elhabi
    Isidro Elhabi Dice:

    Interesante y acertado artículo. Hubo signos de la burbuja, de corrupción, (esos “bin laden”) y no supimos o no quisimos verlos. Estoy bastante de acuerdo en algunas medidas, está claro que hay que hacer un plan integral, salvo en la de los paraísos fiscales. No porque no me parezcan éticamente reprochables, sino porque me parece bastante utópico intentar acabar con ellos. Para acabar con ellos se tendría que unir el mundo entero y eso es casi imposible. Es como si decimos que queremos la paz en el mundo. Siempre va a haber países que compitan para atraer capitales, es más muchos son europeos o pertenecen a países de primer orden, ¿cómo vamos a imponerle a China que Hong Kong o Shannan dejen de ser territorios offshore? Y cuando Chipre deja de ser un territorio fiscal favorable, pues quien puede se va a Letonia. Jersey y Guernsey, las islas Turcas y Caicos, Monserrat, Vírgenes, Bermudas, Anguila, Caimán y Man son colonias de Reino Unido, igual que Gibraltar. Delaware es americano. Luxemburgo, Suiza y Mónaco son europeos. Y así todo.

    Pues a lo mejor debemos competir no por acabar con esos paraísos fiscales, que no lo vamos a conseguir, sino por conseguir que no sea rentable económicamente acudir a ellos. A través de la inspección y a través de menos impuestos, más protección al ahorro, favorecer la inversión, … España tiene un gran problema de gasto público que no ha atajado, y debería, pero más fácil que hacerlo y convertirse en un territorio con una fiscalidad favorable es el prometer utopías de recuperar el dinero evadido. Muchos políticos no quieren consentir en su vida el acabar con sus chiringuitos, antes se cargarán lo que quede de la seguridad social, la sanidad, la educación o las pensiones.

    Y si no, tenemos Canarias y Ceuta o Melilla, que serían perfectos paraísos fiscales.

    A mí es que esto me recuerda a la lucha contra la droga. Nunca se va a acabar con ella. Entonces, a lo mejor la solución es la contraria, legalizarla, que tribute, que sea una actividad legal, con mucha menor rentabilidad, con unas obligaciones como cualquier empresa y menor atractivo social. No sé…

  7. Escotero
    Escotero Dice:

    Muchas gracias por su referencia Maximilien.
    Lamentablemente el contenido del artículo, de una redacción bastante mejor que el que yo señalaba, no ha hecho más que constatar algo que ya me temía: la necesidad de una reforma fiscal de calado. Por lo que dicen los medios probablemente no acabe el mes sin que tengamos noticias. Lo que ya no tengo tan claro es si no será más que una “patada a seguir”, un conjunto de pequeños retoques con un finalidad más bien oportunista.
    Lo que a mi me interesaba era conseguir un testimonio directo de un grupo de los que están todos los días en la trinchera. Especialmente cuando otro colectivo de los de primera línea del frente se ha manifestado en sentido contrario. En fin supongo que la perspectiva del que va a caballo y del que va a pie es muy distinta.

    PS: Si nota algo frío en el cuello, no se preocupe.

  8. Escotero
    Escotero Dice:

    Aprovechando un tregua en esta ola de calor, o quizá una mejor adaptación por mi parte, lo he vuelto a intentar. No ha sido fácil, pero he llegado a la página 31. Lamentablemente, el último párrafo que precede al apartado D me ha obligado a dejarlo. Un párrafo de doce líneas sin ningún punto y seguido supera la marca anterior, pero ya estaba mentalizado. En este caso creo que se debe al uso siete veces de la conjunción copulativa “y” en la misma oración-párrafo.
    Casi mejor lo dejo y me espero a ver lo que dice Don Cristóbal mañana.

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