¿Por qué los regeneracionistas confian en el nuevo Rey?

El otro día me comentaban algunos amigos de Twitter (en concreto de Piedras de papel) que no entendían el que algunos regeneracionistas tan señalados como Luis Garicano aquí o alguno de los colaboradores de este blog  defendieran la continuidad de la monarquía no ya como garantía de estabilidad –esto es lo que dice el establishment- sino más bien como garantía de cambios importantes en el Régimen (así, con mayúsculas). Me comentan que puesto que el rey reina pero no gobierna no se entiende muy bien qué reformas puede impulsar y mucho menos imponer. En ese sentido, tienen toda la razón: constitucionalmente no le corresponde al nuevo rey promover reformas constitucionales, como no le corresponde nombrar ministros o presidentes de empresas del Ibex. Por cierto, que tampoco está previsto que haga de agente comercial para estas mismas grandes empresas -con o sin retribución- pero uno de los éxitos que se le atribuyen al rey padre es precisamente la cantidad de contratos que ha conseguido en sitios como Emiratos Arabes para las empresas españolas. En todo caso, no conviene olvidar sus importantes funciones simbólicas (art.56 de la Constitución). Como señala Fernando Rey en este interesante artículo no estamos ante una magistratura de “potestas” sino de “auctoritas”

Pero es que el rey no solo realizan actos formales o simbólicos (como refrendar las leyes o presidir el desfile de las Fuerzas Armadas) sino también muchas otras actuaciones más “informales”. Y parece que en un país tan informal como España estas últimas no han dejado de tener mucho peso e influencia. En este sentido, me acuerdo de una anécdota que me contaron hace algunos años. Al parecer, en la toma de posesión de un alto cargo de la Administración el anterior rey se fijó en que era una señora bastante guapa. Cuando hubo cambio de Gobierno (del mismo signo) el rey comentó al nuevo Ministro del ramo que sería una pena “que cambiara a esa chica tan mona”. Conclusión: la señora en cuestión permaneció en el cargo a pesar de que en el Ministerio se la daba por cesada.

Con esto no quiero decir que me parezcan bien estos usos y costumbres de nuestra Corte; simplemente quiero decir que existen o existían y que tenían su importancia. Como tenía importancia que los gustos del anterior monarca fueran muy caros (del tipo navegar en yates lujosos, cazar osos o elefantes) hobbies que no están al alcance de todo el mundo, por lo que el tipo de personas con las que se coincide es muy determinado, sobre todo si además tienen que financiarlos. De la misma forma, la falta de transparencia y de una regulación más rigurosa de los ingresos y gastos del rey y de su familia ha generado una cierta confusión entre los límites de lo público y lo privado, perfectamente ejemplificados en el caso Urdangarín, donde al yerno del rey se le pagaba dinero público (y privado también) a cambio de humo suponemos que para quedar bien con su suegro. Porque parece que con el rey había que quedar bien. La pregunta obvia es ¿por qué tiene un Presidente de una Comunidad Autónoma o un Presidente de una empresa del Ibex necesidad de quedar bien con un rey con tan limitadas competencias jurídicas? Da que pensar.

A lo mejor sencillamente la explicación es  simplemente que muchas personas –todas ellas con poder o/y dinero- pensaban que era importante llevarse bien con el rey “por si las moscas”. ¿Por qué colocan la Caixa y Telefónica respectivamente a la hija y al yerno del rey? No parece que fuera por motivos profesionales ni por el bien de la institución. En el segundo caso,en particular. Además siempre se descartaba oficialmente que hubiera habido presiones, peticiones o interferencias por parte de la Casa Real. Pero a estas alturas ya sabemos que la mejor forma censura es la autocensura…

En definitiva, como han puesto de relieve muchos autores la monarquía española hasta este momento se ha caracterizado no por ser un anacronismo, eso lo son todas, sino por otros rasgos singulares. En primer lugar por su gran personalismo –probablemente inevitable, dadas las circunstancias históricas en las que D. Juan Carlos llegó a ser rey de España- que ha concedido al rey un gran protagonismo, para lo bueno y para lo malo. En segundo lugar por haber permanecido prácticamente al margen de cualquier regulación –pese a la previsión constitucional- de manera que hemos llegado hasta aquí sin disponer ni siquiera de una ley orgánica en condiciones para regular la abdicación y la situación del monarca dimisionario que ha habido que improvisar a toda prisa y con los problemas que ya comentamos aquí.  En tercer lugar, por haber permanecido prácticamente blindada  frente a cualquier crítica hasta hace muy pocos años. Quizá por eso cuando se tuvo que enfrentar casi de la noche a la mañana con la imputación de la Infanta por un Juez de instrucción se reaccionó con tanta torpeza, dejando bien claro a todos los españoles que la justicia -pese al solemne discurso del rey diciendo lo contrario- no es igual para todos. De paso se llevó por delante la credibilidad de la Fiscalía, de la AEAT y hasta de la Abogacía del Estado.

En definitiva, la voluntad política de eludir el debate y de blindar la institución –probablemente para no levantar la liebre del republicanismo sentimental de muchos ciudadanos y de muchos diputados- la ha dejado al margen de cualquier regulación, de cualquier crítica y de cualquier exigencia de ejemplaridad, provocando una serie de riesgos que han devenido en siniestros prácticamente todos a la vez.

En todo caso, esta forma de funcionar parece que toca a su fin. En primer lugar, aunque tímidamente, la Casa Real avanza hacia una “convergencia” regulatoria con respecto al resto de instituciones. Por ejemplo, está sujeta a la Ley 19/2013 de 9 de diciembre de Transparencia y Buen Gobierno, aunque mantiene algunas peculiaridades.  El blindaje mediático se ha terminado, para bien o para mal. Además  parece que el carácter, los gustos y las amistades del nuevo rey son menos “peligrosas”. Eso en sí mismo ya parece relevante, y permite pensar –por lo menos a los que somos más optimistas- que podemos estar ante un cambio de los mensajes o señales que se envían desde la institución a la sociedad.  Efectivamente conviene no olvidar el papel que juegan los ejemplos o modelos en una sociedad tan mediática como la nuestra y el jefe del estado -máxime en una monarquía- es por definición una persona que tiene una enorme capacidad para predicar con el ejemplo. En ese sentido, no es lo mismo que tener gustos como la caza mayor que tener gustos más modestos.  Por último. hay que tener en cuenta el momento mismo en el que se produce la abdicación –y sus causas, cuyo análisis nos llevaría muy lejos-  y que su solo anuncio ha mejorado la popularidad de la institución, que estaba en mínimos históricos.

En definitiva, de una forma probablemente  más emocional que racional los ciudadanos españoles de talante reformista perciben -percibimos- que el cambio de generación y de rey es un símbolo de un cambio de ciclo y que con el rey Juan Carlos I termina un periodo histórico con sus luces y sus sombras, que las generaciones futuras juzgarán en su justa medida mejor que los contemporáneos . Por eso comprendo –y comparto al menos en parte- las expectativas que el relevo en la Corona ha levantado entre el sector “regeneracionista”. Pero más allá de las alabanzas cortesanas y del “marketing” de los grandes medios, lo cierto es que el nuevo rey va a tener que ganarse a pulso la confianza de una ciudadanía muy escarmentada y que sospecha de todas y cada una de sus instituciones,  Me parece esencial cambiar los mensajes y el entorno –hablando en plata, menos plutocracia y más meritocracia, menos “establishment” y más sociedad civil parece una buena idea- y regular la Corona y la Casa Real con seriedad y con absoluta transparencia.

En mi opinión, de estas primeras semanas o meses dependerá fundamentalmente que la ciudadanía visualice un cambio claro con respecto al reinado anterior, identificado ya para la Historia con la Transición española

42 comentarios
  1. aldelgadog
    aldelgadog Dice:

    Pero, pero, pero….WTF!!!???
    Aunque defiendo la libertad de pensamiento y de expresión, desde luego eso no quiere decir que comparta lo que se dice en este post o que siquiera tenga que respetarlo (las personas merecen respeto ‘per se’, las ideas y argumentos no -pueden ser auténticas estupideces-).
    Y hasta aquí lo amable y comedido.
    La defensa de la mamarrachada del monigote monárquico, aún más impresentable en el caso del borbonismo español, absolutamente contraria a los principios y valores democráticos, republicanos, liberales y progresistas (y mira que es difícil hacer coincidir todo eso) descalifica inmediatamente para ser tomada en serio a la opción que se está intentando presentar como reformista o regeneracionista.
    De verdad, que a un nivel técnico filosófico-político-jurídico es un ridículo total: la monarquía es antinómica a la ciudadanía.

    • Páradox
      Páradox Dice:

      Yo creo que lo que verdaderamente es estúpido es querer cargarse a un símbolo de unidad en una nación, la española, que no está precisamente sobrada de ellos. Lo inteligente es darle la oportunidad de que cumpla su función. Una función que no podría cumplir ninguna de las figuras de nuestra partitocracia, como por ejemplo nuestros expresidentes del gobierno.
      Me imagino lo contento que iba a ponerse Adelgadog con, por ejemplo, Aznar como Presidente de la República. O nuestros líderes regionales centrífugos…

    • izaskun
      izaskun Dice:

      A ver, a ver: la Nación española, tan milenaria al decir de muchos, ¿necesita de este símbolo de unión? Cuánta unidad! qué triste!

    • Isidro Elhabi
      Isidro Elhabi Dice:

      Todas las agrupaciones de personas, necesitan sus normas, símbolos y emblemas ya sea una religión, un equipo de fútbol, un estado, una comunidad autonóma, una región, un ayuntamiento, una comunidad de vecinos, una sociedad mercantil, una oenegé o cualquier otra. Esos símbolos pueden ser un rey, un papa, un mártir, o un revolucionario, una bandera, un símbolo, un himno, unos colores, un logotipo, marca, lema o emblema de cualquier tipo.

      Dígame una agrupación de personas que no tenga ningún símbolo. No la hay.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Eso, eso. Y si no quieren la unidad, les detenemos.
      Porque ahora se detiene gente por llevar camisetas con la bandera republicana. Es España, si.
      Viva la Unidad de los corruptos. Todos unidos contra nosotros, el pueblo.
      El principito reinante ya sabe lo que es tener amiguetes -olímpicos y de los otros- presos por chorizos. De la familia “real” ni hablamos. Se casó con la acólita de aquél falsificador de informaciones. Si, se casó con la que nos contaba las trolas desde la TVE. Ahora la llaman reina.
      Si, unidad. La unidad que esconde y detiene la disidencia legítima. Bonita forma de empezar a reinar; deteniendo a la oposición. El Señor que no es igual más que a si mismo; el inviolable e irresponsable. El último vástago de la familia que más daño ha hecho a España y a los españoles desde la invasión de los Bereberes.
      Si, Montesquieu fundamentaba la virtud de la Monarquía de manera distinta a la Virtud de la República o a la de la Tiranía. Pero eran otros tiempos. Ahora son Híbridos. Una Monarquía Constitucional que reina sin poderes sobre unas instituciones copadas por hordas de delincuentes. El reino de los pardillos, que piden unidad en torno a la desigualdad. Que piden sumisión, no a la corona, sino al régimen que esta representa.
      ¡¡VIVA LA UNIDAD!! ¡¡VIVAN LAS CAENAS!!, dicen los demócratas de toda la vida. Unos quieren Unidad de la Izquierda, y otros, de la derecha. Pero nadie desea dar voz al Soberano. Que no es el rey, sino el Pueblo.

    • Isidro Elhabi
      Isidro Elhabi Dice:

      “”Pueblo” designa a un conjunto grande de personas, y a menudo entre ellas se producen discrepancias profundas. A menudo el “pueblo” se subdivide en opciones dispares, partidos opuestos, audiencias divididas, consumos divergentes. Sin dejar de ser el pueblo formado por iguales.”

      La técnica queda clara, aquellos que se les llena la boca de “pueblo” quieren equiparar a una parte (por regla general, minoritaria) con el todo. Y ninguno de ellos representa al pueblo en su conjunto. Intentan excluir con las palabras a quienes forman parte de posturas distintas.

      http://elpais.com/elpais/2014/03/28/opinion/1396013146_830895.html

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado Isidro, pese a que suelo coincidir con sus apreciaciones, he de discrepar en esta ocasión.
      También hay un Pueblo que convive en un Estado. Si esa convivencia se rige por el Principio Democrático, ese Pueblo es e Sujeto cuya voluntad responde al parecer de la mayoría.
      Cuando no hay Principio Democrático que regule la convivencia, el Pueblo, como contraposición a las élites, es pastoreado.
      ¿Como sabremos cual es la voluntad –mayoritaria de un Pueblo al que se niega la Participación en los asuntos públicos?
      ¿Tan evidente es la perspectiva del resultado de la votación del conjunto de “súbditos” definido como Pueblo, lo esperable es que resulte rechazada la Monarquía como forma política del Estado?
      No discuto ahora si la opción monárquica es o no superior a otras posibles formas de Estado; posiblemente tenga usted razón al respecto. Pero esa sería nuestra opinión, no la decisión de la voluntad popular, en la que se encarna el Principio Democrático.
      Saludos cordiales

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Y si de la Constitución se trata, su artículo 1, 2º señala: “La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del estado”.
      A ese “Pueblo” me refiero.

    • Isidro Elhabi
      Isidro Elhabi Dice:

      Estimado de Lege Ferenda,

      Niego la mayor. Dice, “¿Como sabremos cual es la voluntad –mayoritaria de un Pueblo al que se niega la Participación en los asuntos públicos?”. Mire, nuestra democracia es deficitaria, y está necesitada de más participación, profundas reformas y mejoras, pero aún hoy no se niega la participación en los asuntos públicos. Recientemente hemos votado en las europeas, por lo menos yo.

      Cualquier ciudadano mayor de edad y con los requisitos legales puede fundar un partido político y presentarse a las elecciones, existen elecciones cada cuatro años, existe el derecho de petición y existe la iniciativa legislativa popular, entre otras opciones. Así que existe el derecho de participación en los asuntos públicos y se cumple el Art. 1

      Y cualquier republicano me diría: “es que no nos dejan referéndum de monarquía o república”. A esto la mayoría contestan: “reforma de la Constitución”, y la respuesta suele ser “Se debe convocar referéndum del Art. 92 CE”. Pero esa respuesta última es interesada porque el artículo 92 dice:
      “1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
      2. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados.
      3. Una ley orgánica regulará las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en esta Constitución.”

      Esto es, a todos los republicanos se les olvida el punto segundo, y es que constitucionalmente el referéndum le corresponde proponerlo al Presidente que de momento es Rajoy, y autorizarlo al Congreso, que de momento, tiene mayoría del PP. Y ni lo han propuesto ni autorizado, y eso se esté de acuerdo o no, es perfectamente democrático. Y todos los politólogos de izquierdas lo saben perfectamente, pero de lo callan intencionadamente mientras se les llena la boca de “referéndum”, “democracia” y “pueblo”.

      Así que, con todo el respeto que tengo al republicanismo, esto es bastante sencillo. Los partidos republicanos deben llevar por bandera entre sus objetivos de las próximas elecciones el cambio de la jefatura del Estado, ganar las elecciones y si lo consiguen, el presidente puede con autorización convocar el referéndum. O incluso, aún no gobernando, pueden proponer una reforma de la Constitución, que se vote, y si se aprueba (igual que se ha aprobado la ley orgánica de abdicación), se someterá a referéndum.

      Un afectuoso saludo.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado Isidro, le escribo estas lineas aún conmocionado … por mi propia estupidez.
      Ayer me desayuné con la noticia de las detenciones de meros “portadores” de camisetas con banderas republicanas. Y, me lo tragué. Rueda de molino. Hoy veo a Verstringe, el detenido. Y todo se clarifica.
      Ayer no había una manifestación por la República, sino un grupo de violentos generando altercados callejeros con el fin de conseguir objetivos políticos “partidistas”, ajenos al interés general, Objetivos de interés para el Gobierno Venezolano, que es quien paga a los pseudorevolucionarios de la Spanish Revolution.
      Como escribió Manu Oquendo, ” Estamos mejor que ayer y lo que viene no va a ser fácil”.
      No gritaré “viva el rey”; pero si le daré un voto amplio de confianza.
      Isidro, es un placer dialogar con usted. Reciba un fuerte abrazo.

  2. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    No puede ser más pertinente este interesante artículo un día como el de hoy. Creo que don Felipe, como usted bien expone, es muy probable que aporte un carácter más contenido a la monarquía. Es otro tiempo y probablemente se necesite otra forma de actuar. Pero lo más importante son los fundamentos de la institución de la monarquía. En mi opinión ejerce una función representativa de España, pero no de la enorme diversidad de la que gozamos en España, sino de lo que nos une. Podríamos decir que la diversidad de formas de pensar, de ver las necesidades de nuestro país, tiene otros cauces. Entre esos cauces están el cauce político, el sindical, el de las fundaciones, el de las asociaciones o el propio cauce estrictamente empresarial, donde cada uno realiza su aportación. La monarquía representa lo que nos une a una mayoría de españoles, que fundamentalmente está representado en el título I de la Constitución Española, y particularmente en el capítulo segundo dedicado a los derechos fundamentales y las libertades públicas, y también en muchos aspectos del título preliminar, como son los valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico del artículo 1.1 o los principios del artículo 9.3. Más allá, nuestra monarquía no se introduce en el juego político. Pero defiende algo fundamental, los derechos fundamentales y unos determinados principios y valores defendidos transversalmente por personas de todo tipo de ideas. Muchos son hoy quienes sugieren la conveniencia de una reforma constitucional, pero nadie propone derogar lo que una monarquía fuera del juego político, mucho más de lo que podría estar cualquier presidente de una república, defiende, que son estrictamente las bases más firmes del consenso. Pues bien, ante un proceso tan complejo de reformas legales, y posiblemente constitucionales, como el que parece que nos va a deparar el futuro me parece muy oportuno que exista una institución que represente en España y en el mundo nuestro compromiso, el de la inmensa mayoría de los españoles, por unas reglas del juego basadas en los derechos humanos y, a la misma vez, que cualquier cambio político que no afecte a ese núcleo es posible y deseable si se obtiene a través de los consensos que se necesitan en cada caso. Por último me parece que don Felipe, en ese proceso necesario, será capaz de visibilizar con su agenda de representación a los destinatarios más importantes de los frutos de cualquier proceso de reformas: los que más sufren. Estoy convencido que, como siempre lo han hecho, don Felipe y su familia seguirán representando a todos los españoles al lado de todos los colectivos, que son muchos y muy variados, que presentan un sufrimiento especial. La visibilización del que sufre de manera particular es especialmente importante a la hora de guiar cualquier proceso de reformas.
    Reciba un cordial saludo.

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Creo que en estos momentos lo más difícil para el Rey será no asociarse visiblemente a ninguno de los lobbies políticos, territoriales y económicos que tratan desde hace mucho tiempo de capturar a la cúpula renovada de la casa real.

    Cualquier pronunciamiento o gesto silencioso sobre los temas críticos será manipulado en su contra. Y como los temas sobre la mesa son realmente críticos y vivimos tiempos de cambios tectónicos, si se decanta, estará asumiendo más deterioro de Legitimidad Otorgada de la Corona que no está precisamente en sus mejores momentos.

    Tiene la suerte de que la Imagen de Marca de la “Tranquilidad Institucional” la monopoliza divinamente el jefe del gobierno, Sr. Rajoy, y que esta actitud, como suele ser habitual, está perjudicando al PP en bastante menor medida que la Impaciencia a sus adversarios.

    Así se ganan muchos partidos duros en todos los deportes. Minimizando pérdidas y resistiendo hasta el fallo del contrario.

    Lo peor de todo sería que, sin corresponderle –porque no le corresponde más que su función simbólica de cabeza visible de España (ojo, no es cabeza de “Este País” lo es de “España”)– entrase al trapo sobre el tema catalán y no dejase que se siga pudriendo de la mano de los caciques de Taifa que lo vienen atizando para su egoísta y profundamente corrupta conveniencia. ¿Están nerviosos? Es su problema de niños egoístas mal criados

    Es tiempo de reconocer la realidad del entorno y esta realidad sociológica dice, de boca de uno de los veteranos de la demoscopia española y europea que….

    1. En 55 Países importantes “la opinión del público” considera que los Partidos Políticos son uno de los dos o tres primeros problemas seguido en muchísimos casos por la Corrupción. También es muy frecuente que la institución mejor valorada sean las Fuerzas Armadas.

    2. Los medios de comunicación de masas, globales y locales, forman parte de 5 grandes “grupos”. Lo que Explicaría la creciente divergencia entre lectores y medios que “Le Figaro” señalaba en editorial reciente.

    3. La valoración de líderes y del modelo de liderazgo mediático está en caída no coyuntural.

    4. En estas últimas elecciones –datos de España– “sólo” el 36% del “Censo” votó PP-PSOE. Es una ruptura que no cambia tendencia y es prudente tenerla por duradera.

    5. Cada vez menos gente sigue “Partidos”. El público sigue y opina con interés sobre asuntos o “issues” que “no coinciden coherentemente en un solo partido”. No es sólo un fenómeno español.

    Es tiempo de grandes cambios. Es decir, es tiempo de escuchar a la base de clientes más que a los intermediarios. De estos, intermediarios, sobran muchos.

    Saludos

  4. Marisol
    Marisol Dice:

    Sigo con mucho interés este blog, por los artículos y por los comentarios que al igual que en la prensa son tan importantes o más que lo comentado ya que ayudan a detectar la desviación típica del medio.
    El Sr. Aldelgadol suele ser brillante y a veces impulsivo. En esta ocasión creo que más de lo segundo.
    Imaginemos a uno de nuestros políticos de Presidente del Estado. ¿Qué tendríamos? ¿Otro cortoplacista preocupado por su siguiente empleo? ¿Haciendo méritos como los otros?

    • aldelgadog
      aldelgadog Dice:

      Un George Washington, un Thomas Jefferson, un Abraham Lincon, Un Franklin Delano Roosevelt, Un John Fitzgerald Kennedy, un Barack Obama…, o un Ronald Reagan, Un Gerge W. Bussh… y da igual ¡se les puede echar cada cuatro años!

  5. Arcimboldo
    Arcimboldo Dice:

    Ver a Posada, Villalobos o Juan José Lucas en la tribuna del Congreso me produce una sensación de caducidad semejante a la que provoca ver a Arias Navarro en las fotos de la proclamación del 75.

  6. misnotas
    misnotas Dice:

    Engañoso el tiítulo. El desarrollo del post no acomete la respuesta. Apunta a que está en otros y sobre todo dibuja los contornos de los fenómenos erosivos del reinado de JuanCa 1º.
    Le deseo a Felipe muchos éxitos y que pueda ser téstigo y mudo cómplice de los cambios que hagan de esta sociedad española corrupta y mediocre (los políticos no son sino un reflejo de la base social que los sustenta) una sociedad más limpia, transparente y desarrollada.
    Mejor un Borbón funcionario de lujo pero no demasiado caro que represente a todos los españoles (por supuesto los que quieran verse representados) que una presidencia de un republica que sólo representa a los que la han votado. ¿Y que coste tendría esa republica? ¿Tendríamos que, con cada rotación política, buscarle un echadero al presidente/a saliente?. ¿En el Consejo de Estado?¿En alguna embajada de renombre pero insignificante funcionalmente? ¿En alguna empresa del IBEX? ¿Cuantos elefantes blancos vamos a mantener?.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Con todos mis respetos, creo que se equivoca; el Presidente de una República es el Presidente de todos los ciudadanos de esa República; desde luego, lo es de la mayoría que lo ha elegido, pero también de los que no lo votaron.
      Así, somos muchos los que por edad no pudimos votar la Constitución de 1978 (yo mismo, ahora con 52 años a cuestas, no pude votarla por ser entonces menor de edad). Y además, me repugna la Monarquía como forma de estado. Pero llevo décadas siendo súbdito de la Monarquía española; y siempre lo he aceptado, como expresión de una voluntad general de la que, sin embargo, discrepo.
      Felipe VI es ya mi rey. Y no me gusta. Pero lo es; por imperativo Constitucional. Pues la Constitución, aún siendo manifiestamente mejorable, es la Ley Suprema a la que me pliego sin condiciones. Porque contiene en si misma el procedimiento para su reforma. Porque contiene el catálogo de Derechos Fundamentales, y los mecanismos previstos para su garantía.
      Aún así, hubiese querido ser consultado acerca de esta “segunda Transición”, que no sabemos a donde nos ha de llevar.
      Reciba un cordial saludo.

  7. izaskun
    izaskun Dice:

    Si de lo que se trata es de que haya un Embajador de España por el mundo, y que simbolice el Estado español (que es la única función que tiene el Rey, aparte de felicitar la Navidad), habría que arbitrar algún sistema para elegir a personas (no políticos) que se lo han currado y sean ejemplo para los españoles y para el mundo: científico de prestigio, deportista mundial, literato reconocido, etcétera.

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Creo yo que no, no se trata de eso, Izaskun, no es un embajador de prestigio ni un vendedor de la marca “España”, se trata de una persona que, como dijo en su día el Rey Juan Carlos I y ha reiterado su sucesor Felipe VI, represente más allá de toda ideología de modo visible la existencia de un proyecto común entre ciudadanos de todas las tendencias. Se trata de que, sin sujección forzosa, dado nuestro estado evolutivo como especie – me refiero al homo carpetovetonicus específicamente, claro – tratemos de encontrar proyectos que nos permitan trabajar en común para nuestro propio bienestar y las instituciones que nos permitan administrar ese proyecto. El Estado debería ser algo tan simple como eso. Los españoles son mitófilo-mitófagos, necesitan crear héroes para poder exterminarlos.

  8. Isidro Elhabi
    Isidro Elhabi Dice:

    Tienes toda la razón Elisa, escuché decir una vez a Ceferí Soler que “los líderes influyen, no imponen. La autoridad se gana”. En ocasiones, es la persuasión, la capacidad de convencimiento de los demás y la influencia en otros mucho más poderosa que la imposición o el poder. Si viene de la Corona significará mucho.

    Después del discurso del nuevo rey Felipe VI, los últimos acontecimientos y algunos signos que he visto en algunos sectores que me han sorprendido, estoy más esperanzado y convencido que se aproximan tiempos de cambios profundos e ilusionantes

  9. aldelgadog
    aldelgadog Dice:

    Y a propósito para los regeneracionistas, dos píldoras reseñadas en este artículo sobre el discurso del Rey (el nuevo) http://blogs.elpais.com/micropolitica/2014/06/2988-palabras.html
    1) (…) para decepción de bastantes, no ha seguido el hilo de su padre, quien −en diciembre del año pasado− habló de actualizar «nuestros marcos de convivencia»
    2) La fórmula utilizada en la jura de defender los derechos de los ciudadanos y LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS es significativa.

    • Isidro Elhabi
      Isidro Elhabi Dice:

      La formula de juramento es la constitucionalmente prevista. Si hiciera un juramento distinto estaría faltando a la Constitución

      Artículo 61 Constitución española

      1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.

      2. El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, y el Regente o Regentes al hacerse cargo de sus funciones, prestarán el mismo juramento, así como el de fidelidad al Rey.

    • Arcimboldo
      Arcimboldo Dice:

      Sí, a mí me inquieta bastante lo de poner al mismo nivel los derechos de los ciudadanos y los de las CCAA…

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      ¿Alguien me puede explicar cuales son los “derechos” de las CC.AA.? ¿Es otra de las muchas incorrecciones del texto constitucional? ¿Se refieren a los “derechos históricos”? ¿De todas, de unas cuantas?…. Seamos serios, al igual que la C.E. es susceptible de reformas en profundidad (hasta literarias), la organización administrativa del Estado en CC.AA. no puede generar derechos de ningún tipo y, se diga lo que se diga, son parte de España, de la nación española. Son simples delegaciones de servicios públicos por mucho que se empeñen en mostrarse como “naciones” y sus gobiernos, aún votados con carácter local, son parte de la Administración del Estado. Les guste o no les guste.

  10. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    En este país, el concepto de autoridad no va unido a la razón, sino al espadón.
    La Autoridad de la palabra sincera … declarada solemnemente por aquél a quien otros le escriben los discursos.
    La Autoridad del conocimiento acreditado en … ¿que?
    O será la autoridad del niño de las regatas. Autoridad como bergantín. Con diez cañones por banda, apuntando al disidente.
    Cuando todos los corruptos se alegran, nosotros hemos de preocuparnos.
    Parece hecho a posta: Parece que las Instituciones, en su podredumbre, solo buscan el enfrentamiento violento con el Pueblo. Para sojuzgarnos por la fuerza.
    Y eso es pura Potestas; desnuda de cualquier atisbo de Autoridad.
    El ejercicio de un poder sin control solo puede conducir a la ARBITRARIEDAD y, luego, a la CORRUPCIÓN, que sólo podrá mantenerse mediante la INTIMIDACIÓN.
    Y en ese camino vamos avanzando.
    No, no espero nada bueno del principito reinante. Y como no ha sido elegido, ninguna vinculación tenemos para con él.
    ¿Autoridad? En modo alguno; IMPOSICIÓN por la fuerza; de la que es ajena la razón; no confundamos razón con esperanza.
    Saludos y gracias por el post.

  11. MARÍA RODRÍGUEZ
    MARÍA RODRÍGUEZ Dice:

    Oiga, pues como no queremos “politicuchos” ideologizados de jefes de estado sino que preferimos a una persona formada, seria, con sentido de estado, símbolo de unidad etc. por qué entoncés no ponemos a Letizia Ortiz de presidente del Congreso? A Elena de Borbón del Senado, a Cristina de Borbón en el Tribunal de Cuentas etc. etc. así tendríamos estabilidad institucional y unidad total.

  12. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    He estado estos días con más de 300 profesionales de todo el mundo y me han preguntado por la sucesión al frente de la Jefatura del Estado. Como español, me interesa que perciban estabilidad en nuestras instituciones, aunque en casa sepamos que hay que mejorar todo, partiendo de lo que tenemos, y sin dilación. Quien no separ por qué los reformistas esperamos que Su Majestad Felipe Vi ejerza su auctoritas moderadora de un modo positivo para la Sociedad y su Estado que se lean completo el dicsurso y no los comentarios de terceros. Yo estoy en el aeropuerto en Berlín y me parece un discurso digno de ser leído con atención y más de una vez: http://politica.elpais.com/politica/2014/06/19/actualidad/1403169017_929939.html. La actual forma de la Jefatura del Estado nos conviene y mucho a los españoles y, aunque no creo que llegue a ver la proclamación de la nueva Princesa de Asturias, espero que se produzca tras un largo y sabio reinado de Don Felipe, no por el bien de la Corona ni de la Casa de Borbón, sino por el bien de España, a la que no le interesan nada las aventuras radicales “de izquierdas” ni los inmovilismos “de derechas”, sino que se dé la voz de una vez al sentido común, a la capacidad y el esfuerzo y a la sociedad civil. Gracias a Don Juan Carlos I y Dña. Sofía de Grecia, y gracias al nuestro nuevo Rey por aceptar la carga con el espíritu mismo de un reformista. Los agradecimientos de los anarquistas de espíritu creo que deberían valer doble. Yo desde mañana mismo me comprometo a vivir sin Estado, pero antes que al Rey quitadme a los partidos, la patronal, los sindicatos, las innumerables adminisrtraciones públicas y tanto salvapatrias de todos los colores que quiere imponer su modo de ver el mundo.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Don Jesús, siguiendo su consejo he vuelto a leer el discurso “real”; del que se dice fue escrito por el mismo príncipe (ahora rey).
      Y, como consecuencia, he de matizar mi primera impresión; como impresión, no como conclusión: es un discurso “adecuado”, pero poco.
      Con el andar veremos lo que de verdad se encuentra tras las palabras. Ojalá sea para bien de los españoles.
      Saludos.

  13. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Como artículo y comentarios son muy buenos acabo de volver leerlos por segunda vez.

    Elisa ha hilado con finura y entre líneas hay mucho y bueno. Incluso desde la aparente ingenuidad del regeneracionismo que no deja de ser una actitud prudente y de cierta elegancia social.

    Lo mismo que el discurso del Rey que, como bien apunta Jesús Casas, vale la pena leerlo despacio. En conjunto creo que ha sido un buen día.

    Mi reacción instintiva está en el comentario de esta mañana y me reafirmo en ella. Estamos mejor que ayer y lo que viene no va a ser fácil.

    En este momento todo el mundo tiene una agenda en relación a la Corona. Incluso los republicanos de verdad (la Izquierda sólo es republicana táctica y de boquilla, nunca estratégica o de corazón).

    Una agenda que busca la captura de la Casa de Atreides.

    Por un lado los Harkonnen, por otro los traficantes de Especia, por otro los Mentat y las temibles Bene Gesserit. Hasta la poderosa cofradía imperial de los navegantes galácticos que necesitan la especia para sus saltos en el tiempo.

    Cómo protegerse de ellos –sin cabrearlos en exceso– no debe ser nada fácil pero el discurso real de esta mañana apunta a que el joven Atreides está más prevenido de lo que pudiera parecer y que cuenta con el nada despreciable recurso de una Reina Fremen oriunda de las brañas y las “biescas” de un Arrakis aparentemente desierto y sin embargo repleto de aguas astures.

    A mi me parece un buen equipo capaz de sintonizar con los Fremen peninsulares y cabalgar los grandes gusanos mesetarios de Arrakis.

    Les deseo lo mejor. Además: aunque todo suene muy anacrónico, las alternativas dan miedo.
    ¿Habéis visto sus caras? ¿Y la herencia que nos han dejado?

    Buenas noches.

  14. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Muchas gracias a todos por los comentarios. A mí también me ha gustado el discurso, me ha parecido que con prudencia hablaba de temas esenciales y también creo que el nuevo rey tiene muy claro que le ha caído un marrón muy considerable. También me ha parecido que los que recordaban a Arias Navarro y demás en la coronación anterior eran Posada, Rajoy, García Escudero y compañía, por no mencionar a los ex presidentes,,.ojalá que enseguida notemos lo de una monarquía renovada para un tiempo nuevo y que se vaya produciendo el imprescindible recambio generacional en todos los ámbitos..

    • Arcimboldo
      Arcimboldo Dice:

      Sí, creo que había muchos “Arias Navarro” en la coronación de ayer… a ver si la historia pone también a aquellos en el mismo lugar en que colocó a éste…

  15. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Pero las mejoras que debamos hacer en nuestra sociedad y nuestro Estado no pueden depender de un Rey ni un estamento, es necesario que el nuevo Rey nos sirva como símbolo de unidad, que es lo que dice la Constitución sobre la que ha jurado su cargo, pueden y deben depender de nosotros mismos, de los acuerdos que nazcan de la sociedad civil en su sentido más amplio, no de los grupos de presión u opinión ni de los medios de comunicación, sino de la gran clase media española. La Educación y la Justicia son lo primero, aunque lo demás lleve tiempo. Una España en la que un Rey jura una Constitución es normal y aburridamente democrática, mediocre, poco artística, pero, oigan, que bien nos vendrían un par de siglos de normalidad y de sociedad civil. Nadie en su sano jucicio tira un edificio con desperfectos si no está en ruinas, para dejar un solar y empezar de cero. Para saber si España ha mejorado en 30 años haced mis dos tests: el del carrito de aeropuerto (lo primero que se echa uno a la mano al llegar a cualquier lugar del mundo) y el de la gasolinera. Sociología (mala, KC, ya lo sé) de viajero. Hemos mejorado en los últimos 40 años, no empeorado, pero hasta 2078 no cumpliremos un siglo de convivencia más o menos democrática. Las Naciones no pueden mejorarse con visión cortoplacista, nadie planta un roble para verlo poderoso y frondoso, sino para que sus nietos lo disfruten en plenitud y sigan plantando de modo que haya un bosque cuando nuestro roble centenario no pueda más. Hay árboles milenarios en el suelo de España, ¿por qué no podemos los españolitos plantar entre todos un bosque milenario en vez de dejar que se queme o talar a hachazos o con tronzadores – de cualquier signo – el poco que llevamos cuidando desde el 78?

  16. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Una sociedad deteriorada, perdida y desnortada en muchos casos (cuando no directamente podrida) precisará mucho “regeneracionismo” personal antes de que se pueda producir el institucional. No se trata de que estemos ante una “pelo” de buenos (los ciudadanos) y malos (los políticos) sino que unos son consecuencia de los otros, interactúan entre sí y producen políticos honestos desde los ciudadanos honestos, al igual que se producen políticos deshonestos desde ciudadanos corruptos. Todo consiste en no dar oportunidades a estos últimos. De igual forma no existe una jefatura de estado mejor que otra salvo en las cuestiones formales. En el caso de la monarquía hay una linea sucesora pero ¿acaso en un sistema republicano cualquier ciudadano puede presentarse a unas primarias para ser jefe de estado o tiene que elegir entre un par de personas impuestas por los partidos?

  17. Jorge
    Jorge Dice:

    Los reformistas que confiais en Felipe VI, supongo que habriais confiado tambien en su trastatarabuelo Fernando VII el Traidor….

    Vivan la caenas!

  18. Eugenia
    Eugenia Dice:

    En efecto, estamos en un tiempo de verdadero conflicto social, en el cual hemos presenciado un acto de sucesión de un rey que ha jurado sobre la Constitución Española del 78. Tras asentir en muchas de sus aseveraciones, sigo pensando igual que muchos de Uds. nuestra CE tenia y aun tiene un propósito, el cual es la manifestación del espíritu del pueblo. Un pueblo no cambia de parecer así por las buenas, a un pueblo se le puede inducir, pero su esencia se mantiene por largo tiempo a través de muchas generaciones. Por mucho avance tecnológico, científico, etc que hayamos vivido en estos 36 años de juventud de nuestra Constitución Española, nuestro espíritu no ha cambiado lo suficiente como para que esta nos resulte vieja, pasada de moda, ni por supuesto demasiado usada. Muy al contrario, por no ser lo suficientemente usada es por lo que se nos pudiera antojar poco funcional.
    No hay un solo día en el que no me plantee hasta qué punto puede ser bueno para el pueblo, permitir a estos, nuestros gobernantes de hoy que con el apoyo de las urnas, que han violentado nuestra Constitución Española, el espíritu del pueblo, dictando normas capaces de volver lo blanco negro, hasta que punto deberíamos permitir que modifiquen o reformen nuestra Constitución. Es una ilusión pensar que hoy gracias a la preeminencia del Presidente que además es quien preside el Consejo, que es el órgano que informa los proyectos de ley, que cuando este sea votado por unas cámaras donde tienen mayoría, que ni siquiera será posible someter dicha reforma a referéndum, si ellos mismos no lo deciden así, que tendrá valor su producto de norma fundamental y no será por tanto no susceptible de ningún control. Pues en definitiva lo que han hecho es institucionalizarse como poder constituyente. ¿Hasta que punto podemos o debemos permitir que estos, nuestros democráticos gobernantes toquen nuestra Constitución Española? Solo espero que ese juramento que ha hecho nuestro actual Rey sobre este “el espíritu de su pueblo” (pues no nos queda otra), le valga para no permitir que nadie más lo abuse deshonestamente, mancille y perturbe hasta dejar a ese su pueblo privado de toda libertad, de toda igualdad.
    El motivo es que no solo está en juego la paz social, también el futuro económico del país en una economía globalizada de la cual no creo que pueda salir airosa ni siquiera la corona, si dejan que los únicos operadores sean esos que solo miran para el interior de su bolsillo. Aunque claro…. CONTINUA…

  19. Eugenia
    Eugenia Dice:

    Aunque claro… CONTINUA …. luego están todos esos siervos que tan solo tienen como expectativa las migajas que sus señores superoperadores jurídico-económicos les brinden, esos que sin tener ni puñetera idea de en lo que se traduce su voto, lo emplean para, lo único que saben hacer, pelotear a la espera de alguna migaja, de esas que no cuestan más esfuerzo que el de pedir, pero que te hacen ser amigo de ese que te mira por encima del hombro y sabe que le debes todas esas migajas. Ese que crees tu amigo y es capaz de pedirte a tu hija o a tu hijo en contubernio y al que muy gustosamente tu, siervo, se lo/a ofreces. Nos encontramos en un país prostituido por nuestros gobernantes, donde ya hasta en TV se nos muestran nuestras mujeres, hombres, niños, niñas, e incluso nuestros mayores ofreciendo sus cuerpos a cambio de algún favor económico. Se nos hace difícil comer, tener sanidad, y mucho más difícil mantener la dignidad en este entorno.
    Quizás deberíamos, ya que no nos queda otra, confiar en ese juramento del actual Rey sobre nuestra Constitución Española del 78 y esperar de él, que en su propio favor y en el de su pueblo, reaccione frente a la situación a la que estamos expuestos. Pues eso le valdría a sí mismo para revalidar ese derecho divino y al mismo tiempo hacerlo un poco más mundano, pues al fin de cuentas, le mantiene en su actual status.

    O, quizás nuestra única esperanza sea, ¿rezar? ¿Un cambio de orden, sustituir a todos esos gobernantes actuales por la santa inquisición.? No podrán estos ayudados por Felipe VI, quizás reconsiderar sus posturas y cambiar lo que de verdad hay que cambiar. La ley electoral, la de partidos, expulsar la lacra que nos amenaza y empezar a construir un futuro más cierto del que nos proponen, sin tocar nuestra Constitución Española que al día de hoy es la única mínima garantía y esperanza de que esto pueda por fin suceder.

  20. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    La Constitución del 78 tiene una carencia fundamental, en la que muy poca gente repara: La ausencia de mecanismos efectivos para evitar la partitocracia, la acumulación del poder y su ejercicio en ocasiones despótico.
    La mentalidad de checks and balances propia de las constituciones que beben en este punto de la americana, no es totalmente ajena. En muchos republicanos anida de forma inconsciente el deseo de un líder elegido por el pueblo que esté legitimado para poner en orden a la clase política, cuando en realidad el problema no es de monarquía ni de república, sino de unos insuficientes mecanismos de control de los poderes públicos y de la toma de estos por los distintos partidos.
    En este sentido, la confusión entre partidos e instituciones enlaza perfectamente con la confusión entre el Movimiento y el Estado franquista, lo mismo que el papel de los sindicatos (incluyendo a “la patronal”) enlaza perfectamente con su carácter de sucesores de los sindicatos verticales franquistas.
    Como muy bien explica en numerosos comentarios Manu oquendo, confundimos el reparto del poder en organismos que se controlan mutuamente con su parcelación y fragmentación en poderes más pequeños pero omnímodos e incontrolables. El mero recordatorio de la existencia del art. 155 de la Constitución viene automáticamente contestado con apelaciones de franquista, facha o nacionalista español liberticida, mientras los nacionalistas separatistas y separadores van creando en la más absoluta impunidad y con la omisión dolosa de todos los gobiernos centrales, unas neonaciones por la vía de la imposición, la ingeniería social, la exacerbación de los odios irracionales y el manejo libérrimo del presupuesto.

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